cartel NIÑOS DE LA CALLE

Views:
 
     
 

Presentation Description

No description available.

Comments

Presentation Transcript

Slide 1: 

i n f o r m a El ministerio de Niños de la Calle nació en 1990, ante el desafío de miles de niños, niñas y jóvenes que viven en condiciones de extrema pobreza, marginación y abandono en las calles de la ciudad de México. Aunque en aquel entonces, la iglesia evangélica era insensible o no estaba capacitada para ver lo que sucedía a su alrededor, un grupo de 12 jóvenes cristianos de diferentes congregaciones y profesiones: psicólogos, pedagogos, trabajadores sociales, educadores sociales, biólogos y contables, nos lanzamos al reto de observar y estudiar esta problemática . No sabíamos nada, no teníamos idea de cómo ayudar, así que fuimos a las calles a ver cómo vivían los niños, a aprender de ellos y ver cómo eran sus dinámicas. Nos apoyamos en la metodología participativa de investigación-acción y así comenzamos nuestro camino NIÑOS DE LA CALLE MÉXICO En nuestra experiencia hemos encontrado tres perfiles de niños que están en la calle: aquellos niños que han roto sus vínculos familiares, que viven en la calle y dependen totalmente de la dinámica callejera para subsistir; niños que aún no han roto su vínculo familiar, pero que están en riesgo de romperlo por las condiciones familiares y sociales en que viven y que les expulsan a pasar la mayor parte del tiempo en la calle; y niños trabajadores, que generalmente son explotados en la calle. El programa tiene tres frentes principales de atención: centro de prevención, centro de recuperación y centro de consolidación. En el centro de recuperación, los educadores y educadoras de calle visitan los basureros, coladeras, estaciones de autobuses y metros donde viven los niños. Se acercan a ellos intentando construir relaciones significativas y de confianza ya que a causa de los múltiples maltratos y abusos que han recibido por parte de los adultos son muy suspicaces. Cuando se ha establecido la confianza, los niños son invitados al centro de recuperación que se caracteriza por ser de puertas abiertas donde pueden hacer uso de los servicios: ropa, comida, duchas, espacios lúdicos, asistencia médica, asesoría legal, documentación, etc. Los niños y niñas entran y salen cuando quieren con la única condición de no drogarse en las instalaciones. Si los niños y niñas dan pasos de compromiso y quieren seguir adelante con el programa tienen la oportunidad de integrarse al centro de consolidación que es una residencia donde se provee a los niños y niñas servicios especializados que les permitan, consolidar su proceso reeducativo y de socialización, hasta que este habilitado para vivir una vida independiente o pueda ser reinsertado a su familia. El centro de prevención fue un gran salto para el Programa. Pues fue el momento en que unimos nuestros esfuerzos con el gobierno y otras organizaciones no gubernamentales y nos dispusimos a trabajar en una gran red a favor de la infancia. De ahí el nombre indígena Matlapa de este centro, que significa lugar de redes. El objetivo es prevenir, contener a los niños y niñas dentro de su familia y comunidad, para evitar su salida a la calle, para alejarlos del consumo de drogas y para propiciar su desarrollo humano y social. Para ello, a la par de servicios educativos, sociales y de salud mental, se trabaja con sus familias, a fin de generar competencias y habilidades diversas que lleven al desarrollo de vínculos afectivos y relaciones sin violencia al interior de la familia, logrando que los niños y niñas permanezcan en la escuela y en su entorno familiar. Uno de nuestros valores principales es que somos cristianos y entendemos nuestro llamado a este ministerio como una expresión del amor de Dios por toda la gente, en este sentido compartimos la fe con nuestro estilo de vida y no en términos tradicionales… Hoy contamos con recursos producto de la experiencia de aquellos años, anda circulando en los círculos de educadores de calle un manual de evangelismo donde quedaron plasmados por escrito todas nuestras reflexiones de un reino al revés.

Slide 2: 

i n f o r m a NIÑOS DE LA CALLE MÉXICO En nuestras oficinas tenemos una galería muy especial. En ella esta una placa para cada uno de los niños que hemos atendido hasta la muerte. Con el propósito de construir una memoria, darle una voz al que no tiene voz, que su identidad y su historia, su paso por este mundo no quede en el olvido. Se nos mueren de sida, por accidentes en la calle, por sobredosis, por violencia callejera…, ningún menor de edad debería morir de esta manera. El ministerio de Niños de la Calle requiere de muchas personas que se mueven en diferentes áreas, tenemos personas que trabajan de tiempo completo y un buen número de voluntarios. Para trabajar en Niños de la Calle se debe tener un llamamiento a servir al Señor, un testimonio comprobado por sus pastores y una solicitud de trabajo. Hasta ahora nuestros siervos tienen un sueldo digno para poder vivir. La cantidad de voluntarios para atender todos los programas y actividades es muy importante. Nuestra misión es dignificar las condiciones de vida de niños, niñas y jóvenes de la calle o en riesgo de calle, de niños trabajadores y sus familias a fin de que logren su transformación integral en el contexto de su comunidad y en el marco de sus derechos. Nayara: Hablar de niños de la calle es hablar de nuestra historia personal, Raúl y yo nos involucramos en este proyecto cuando éramos novios y nuestros compañeros de ministerio y los niños de la calle fueron nuestros invitados especiales el día de nuestra boda. Hasta donde yo tengo conocimiento, todas las personas que hemos pasado por el Programa de Niños de la Calle hemos sido transformadas. Siempre hay un antes y un después para todos los que se involucran, en esta realidad, nunca vuelves a ser igual. Te transformas tú, se transforman los niños, se transforma tu entorno, la iglesia, la sociedad. He visto a niños salir de una oscuridad que les consumía a la luz que les ha devuelto la dignidad y la vida. Tengo compañeros de ministerio que ahora están más unidos que una familia para mí. Lo que ha hecho que este Programa sea diferente a otros, es la mano poderosa de Dios que siempre nos ha respaldado y ha tocado nuestras vidas incluyendo la de los niños y sus familias. Mano de sanidad, salvación y liberación que siempre llega mucho más allá de lo que llegan nuestros recursos. Creo que una de las cosas que ha sido muy valiosa es que nunca hemos perdido la capacidad de seguir aprendiendo y este ministerio siempre se ha preocupado por reflexionar su experiencia, sistematizarla y reorientar su práctica. Sin casi proponérselo este Programa conforme sirve a los niños va dejando un legado del que mucha gente ahora se puede beneficiar . MANOS CON PROPÓSITO se ha interesado por el ministerio NIÑOS DE LA CALLE A.C. en México por tres motivos, el primero por ser un ministerio de atención a la infancia que vive en las calles de México, el segundo porque tenemos a dos de sus miembros fundadores entre nosotros, los pastores Raúl Armando de la O Catana y Nayara Flores Uribe, y el tercero por ser un ministerio en el que Ángeles Parejo, miembro de nuestra iglesia, también estará sirviendo en su labor misionera por México. El texto ha sido extraído de una entrevista que será publicada en el próximo número de la revista Mar. Gracias Raúl y Nayara. TESTIMONIO: Pasar un día con la fundación niños de la calle te hace ver la vida de otra manera, sobre todo para gente como yo que nunca ha visto lo que es la pobreza. Ver a niños que deberían estar felices y sonrientes jugando a la pelota en la calle o saliendo del colegio con su maleta a cuestas en vez de pasearse solos por las calles drogados, mal alimentados y sucios. La única relación que les da algo de cariño es su perro. Viven en casas abandonadas inundadas de basura. La gente pasa por su lado y ni siquiera los ven, son una piedra mas en las aceras, las autoridades no se quieren hacer cargo de ellos y los ignoran. Te hace tomar conciencia de que no todo el mundo esta tan bien como tu lo estas. Nuestra responsabilidad como pueblo de Cristo es clamar por la gente que vive una situación así, cubrirlos en oración y luchar para que eso no siga pasando. Reír con los que ríen, pero también llorar con los que lloran. Oremos: por los hermanos que dedican su tiempo, vida y dinero a causas como los niños de la calle. Dios ha puesto una pasión por esos niños y no es una tarea fácil, hace falta una unción especial de Dios para un ministerio así y mucho apoyo de los hermanos, tanto económico para seguir la obra como apoyo moral. El reino de Dios no solo se predica sino también se vive. Benjamín Ramírez