teologia sistematica - wayne grudem

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Teología sistemática

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UNA INTRODUCCIÓN A LA DOCTRINA BÍBLICA UNA INTRODUCCIÓN A LA DOCTRINA BÍBLICA

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I I TEDLD61A SISTEMRTICA «Wayne Grudem entiende que todo cristiano «hace teología» que la doctrina inevitablemente halla aplicación en la vida del creyente. Escrito con claridad este libro demuestra que el autor valora la rica diversidad de tradiciones dentro del cuerpo de Cristo y a la vez nos recuerda que nuestra fe tiene raíces en verdades cristianas históricas». Chuck Colson Prison Fellowship Ministries «Si esperaba hallar un texto de teología para estudiantes que tratara de dar formación espiri­ tual a la par de formación intelectual felicidades. Wayne Grudem ha escrito exactamente lo que usted buscaba y por cierto de manera muy competente». J. . Packer Regent College «La Teología Sistemática de Wayne Grudem es un texto de teología sistemática sin prejuicios el mejor que he visto en años recientes en términos de apropiada organización claridad y disposición a abordar los más sobresalientes tópicos de hoy. Es una admirable amalgama de erudición y elementos de inspiración que pocas veces se logra en libros académicos». Paige Patterson Southeastern Baptist Seminary «Teología Sistemática es sobresaliente por sus extraordinarias yuxtaposiciones. Es penetrante pero no confunde franco y claro pero no irreflexivo ni exagerado de fácil lectura pero no su­ perficial enraizado en la Biblia hasta saturado de Biblia pero no descuidado con el texto ni locuaz devoto y reverente pero no falto de sentido crítico ni ingenuo práctico pero no en pos de la moda ni sentimental amplio pero sin exagerar en pequeñeces un libro para la iglesia pero no localista ni sectario. Espero estar acudiendo a él por décadas». John Piper Bethlehem Baptist Church Minneapolis «En todo sentido un logro magnífico que merece que se use ampliamente entre los evangé­ licos». Gerald Bray Beeson Divinity School «Grudem ha abierto las ventanas para que el aire fresco se lleve el husmo y permita que el Es­ píritu Santo infunda una teología evangélica bien bíblica con nueva vida y poder». Jack W. Hayford The Church on the Way Van Nuys California Wayne Grudem es profesor de investigaciones bíblicas y teología del Seminario Phoenix en Scottsdale Arizona. Antes enseñó durante veinte años en el Trinity Evangelical Divinity School de Deerfield Illinois. Es graduado de Harvard Licenciatura en Letras del Westmins­ ter Seminary Maestría en Divinidades y de Cambridge doctorado en filosofía. Es autor de numerosas obras y editor de Are Miraculous Gifts for Today De 1998-1999 fue presidente de la Sociedad Evangélica de Teología. I I TEDLD61A SISTEMRTICA «Wayne Grudem entiende que todo cristiano «hace teología» que la doctrina inevitablemente halla aplicación en la vida del creyente. Escrito con claridad este libro demuestra que el autor valora la rica diversidad de tradiciones dentro del cuerpo de Cristo y a la vez nos recuerda que nuestra fe tiene raíces en verdades cristianas históricas». Chuck Colson Prison Fellowship Ministries «Si esperaba hallar un texto de teología para estudiantes que tratara de dar formación espiri­ tual a la par de formación intelectual felicidades. Wayne Grudem ha escrito exactamente lo que usted buscaba y por cierto de manera muy competente». J. . Packer Regent College «La Teología Sistemática de Wayne Grudem es un texto de teología sistemática sin prejuicios el mejor que he visto en años recientes en términos de apropiada organización claridad y disposición a abordar los más sobresalientes tópicos de hoy. Es una admirable amalgama de erudición y elementos de inspiración que pocas veces se logra en libros académicos». Paige Patterson Southeastern Baptist Seminary «Teología Sistemática es sobresaliente por sus extraordinarias yuxtaposiciones. Es penetrante pero no confunde franco y claro pero no irreflexivo ni exagerado de fácil lectura pero no su­ perficial enraizado en la Biblia hasta saturado de Biblia pero no descuidado con el texto ni locuaz devoto y reverente pero no falto de sentido crítico ni ingenuo práctico pero no en pos de la moda ni sentimental amplio pero sin exagerar en pequeñeces un libro para la iglesia pero no localista ni sectario. Espero estar acudiendo a él por décadas». John Piper Bethlehem Baptist Church Minneapolis «En todo sentido un logro magnífico que merece que se use ampliamente entre los evangé­ licos». Gerald Bray Beeson Divinity School «Grudem ha abierto las ventanas para que el aire fresco se lleve el husmo y permita que el Es­ píritu Santo infunda una teología evangélica bien bíblica con nueva vida y poder». Jack W. Hayford The Church on the Way Van Nuys California Wayne Grudem es profesor de investigaciones bíblicas y teología del Seminario Phoenix en Scottsdale Arizona. Antes enseñó durante veinte años en el Trinity Evangelical Divinity School de Deerfield Illinois. Es graduado de Harvard Licenciatura en Letras del Westmins­ ter Seminary Maestría en Divinidades y de Cambridge doctorado en filosofía. Es autor de numerosas obras y editor de Are Miraculous Gifts for Today De 1998-1999 fue presidente de la Sociedad Evangélica de Teología.

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«El libro de Grudem .. encaja perfectamente en la tradición reformada histórica en los principales tópicos de la teología incluyendo la doctrina de las Escrituras la doctrina de Dios y la doctrina de la salvación.... Quizás la caracteristica más fuerte de este libro es su accesibilidad. Grudem no diluye lo esencial de la teología. Pero al reducir al mínimo el uso de termínología técnica y al incluir himnos preguntas e indicaciones en cuanto a aplica­ ción hace que la teología sistemática sea mucho más accesible y vigorizante para una am­ plia gama de lectores cristianos». Vem S. Poythress Seminario Teológico Westminster «La iglesia entera está en deuda con Wayne Grudem por una refrescante presentación del cristianismo evangélico.. . Aun los que no comparten sus ... ideas sobre ciertos tópicos se verán enriquecidos por las claras declaraciones de teología evangélica básica y sus muy útiles referencias cruzadas con otras ideas teológicas fundamentales. De particular valor lo mucho que se fija en la aplicación de la doctrina a la vida y ministerio de cada uno y de la iglesia. Para Grudem no se pueden separar los conceptos teológicos de la experiencia del corazón». Allan Coppedge Seminario Teológico Asbury «La Teología Sistemática de Wayne Grudem es teología clásica para la iglesia de hoy.... Más que la mayoría de las obras teológicas Grudem se dirige a la doctrina de la vida en pensamiento práctica y adoración. Aunque no todos estarán de acuerdo con todas las con­ clusiones de Grudem este ha regalado a la iglesia un tesoro de enseñanzas bíblicas y teoló­ gicas en una sólida y conservadora tradición evangélica». Roben 1. Saucy Escuela de Teología Talbot «La nueva obra del Dr. Grudem se caracteriza por su profundidad exegética su claridad de expresión y su relevancia contemporánea. Merece amplia aceptación como texto de teología sistemática». johnjeffirson Davis Seminario Teológico Gordon-Conwell «La Teología Sistemática de Wayne Grudem se dirige a ser un clásico. Guía a sus lectores a través de las cuestiones más controversiales y dificiles de la teología con una claridad que no tiene igual.... Esta obra es capaz de llevar a un principiante a un proceso de reflexión teológica madura a la vez que exhortar y deleitar al teólogo veterano. Nunca he disfrutado tanto una teología sistemática como esta». jack Deere autor y conferencista «Grudem edifica a una maravillosa teología evangélica personal sobre un profundo compromiso con la verdad y autoridad de las Escritura que honra las mejores tradiciones de la ortodoxia protestante.... Este libro ayudará a los evangélicos a captar la importancia de la doctrina a la vez que nos alienta hacia un muy necesitado consenso evangélico». Geny Breshears Seminario Western Portland Oregón «Escrito de forma clara esta es una publicación teológica que es digna de estudio serio de parte de todos». Baptist Standard «Lo enseñará lo exhortará ampliará sus pensamientos y dará calor a su corazón. El teó­ logo el pastor y el laico por igual se beneficiarán grandemente de esta muy bien elaborada obra. Brota del corazón y la mente de uno de los mejores siervos de la iglesia y uno de los más cuidadosos y capaces eruditos». James A. Borland Universidad Liberty «El libro de Grudem .. encaja perfectamente en la tradición reformada histórica en los principales tópicos de la teología incluyendo la doctrina de las Escrituras la doctrina de Dios y la doctrina de la salvación.... Quizás la caracteristica más fuerte de este libro es su accesibilidad. Grudem no diluye lo esencial de la teología. Pero al reducir al mínimo el uso de termínología técnica y al incluir himnos preguntas e indicaciones en cuanto a aplica­ ción hace que la teología sistemática sea mucho más accesible y vigorizante para una am­ plia gama de lectores cristianos». Vem S. Poythress Seminario Teológico Westminster «La iglesia entera está en deuda con Wayne Grudem por una refrescante presentación del cristianismo evangélico.. . Aun los que no comparten sus ... ideas sobre ciertos tópicos se verán enriquecidos por las claras declaraciones de teología evangélica básica y sus muy útiles referencias cruzadas con otras ideas teológicas fundamentales. De particular valor lo mucho que se fija en la aplicación de la doctrina a la vida y ministerio de cada uno y de la iglesia. Para Grudem no se pueden separar los conceptos teológicos de la experiencia del corazón». Allan Coppedge Seminario Teológico Asbury «La Teología Sistemática de Wayne Grudem es teología clásica para la iglesia de hoy.... Más que la mayoría de las obras teológicas Grudem se dirige a la doctrina de la vida en pensamiento práctica y adoración. Aunque no todos estarán de acuerdo con todas las con­ clusiones de Grudem este ha regalado a la iglesia un tesoro de enseñanzas bíblicas y teoló­ gicas en una sólida y conservadora tradición evangélica». Roben 1. Saucy Escuela de Teología Talbot «La nueva obra del Dr. Grudem se caracteriza por su profundidad exegética su claridad de expresión y su relevancia contemporánea. Merece amplia aceptación como texto de teología sistemática». johnjeffirson Davis Seminario Teológico Gordon-Conwell «La Teología Sistemática de Wayne Grudem se dirige a ser un clásico. Guía a sus lectores a través de las cuestiones más controversiales y dificiles de la teología con una claridad que no tiene igual.... Esta obra es capaz de llevar a un principiante a un proceso de reflexión teológica madura a la vez que exhortar y deleitar al teólogo veterano. Nunca he disfrutado tanto una teología sistemática como esta». jack Deere autor y conferencista «Grudem edifica a una maravillosa teología evangélica personal sobre un profundo compromiso con la verdad y autoridad de las Escritura que honra las mejores tradiciones de la ortodoxia protestante.... Este libro ayudará a los evangélicos a captar la importancia de la doctrina a la vez que nos alienta hacia un muy necesitado consenso evangélico». Geny Breshears Seminario Western Portland Oregón «Escrito de forma clara esta es una publicación teológica que es digna de estudio serio de parte de todos». Baptist Standard «Lo enseñará lo exhortará ampliará sus pensamientos y dará calor a su corazón. El teó­ logo el pastor y el laico por igual se beneficiarán grandemente de esta muy bien elaborada obra. Brota del corazón y la mente de uno de los mejores siervos de la iglesia y uno de los más cuidadosos y capaces eruditos». James A. Borland Universidad Liberty

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«De vez en cuando uno encuentra un libro en el cual algunas declaraciones son tan pre­ cisas que uno tiene deseos de decir: "Ojalá yo hubiera escrito eso". ¡La Teología Sistemática de Wayne Grudem es uno de esos libros No está recargada de términos técnicos que 10 vuelvan dificil de entender aunque los términos técnicos ... los ha explicado para que el lector pueda conocerlos. Está muy bien organizado y presenta una posición bien evangéli­ ca. Donde los evangélicos no concuerdan ofrece una justa evaluación de los diferentes puntos de vista. Tiene valiosos párrafos de aplicación significativos pasajes bíblicos para aprender de memoria y un apéndice con importantes credos y confesiones de fe». Roger Nicole Seminario Teológico Reformado Orlando Florida «De vez en cuando uno encuentra un libro en el cual algunas declaraciones son tan pre­ cisas que uno tiene deseos de decir: "Ojalá yo hubiera escrito eso". ¡La Teología Sistemática de Wayne Grudem es uno de esos libros No está recargada de términos técnicos que 10 vuelvan dificil de entender aunque los términos técnicos ... los ha explicado para que el lector pueda conocerlos. Está muy bien organizado y presenta una posición bien evangéli­ ca. Donde los evangélicos no concuerdan ofrece una justa evaluación de los diferentes puntos de vista. Tiene valiosos párrafos de aplicación significativos pasajes bíblicos para aprender de memoria y un apéndice con importantes credos y confesiones de fe». Roger Nicole Seminario Teológico Reformado Orlando Florida

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UNA INTRODUCCIÓN A LA DOCTRINA BÍBLICA g" ." " .1 .. · TEMATICA UNA INTRODUCCIÓN A LA DOCTRINA BÍBLICA g" ." " .1 .. · TEMATICA

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La misión de EDITORIAL VIDA es pro­ porcionarlos recursos necesarios a fm de alcanzar a las personas para Jesucristo y ayudarlas a crecer en su fe. TEOLOGÍA SISTEMÁTICA © 2007 EDITORIAL VIDA Miami Florida Publicado en inglés con el título: Systematic Theology por Inter-Varsity Press Gran Bretaña y The Zondervan Corporation USA © 1994 Wayne Grudem Traducción: Miguel Mesías José Luis Martínez Omar Díaz de Arce Edición:Juan Rojas Mayo Rojas Rojas Editores Inc. Diseño De cubierta: Cristina Spee Diseño intrior: Rojas Rojas Editores Inc. Reservados todos los derechos. A menos que se indique lo contrario el texto bíblico se tomó de la Santa Biblia Nueva Versión Internacional. © 1999 por· la Sociedad Bíblica Internacional. ISBN-la: 0-8297-4627-7 ISBN-l3: 978-0-8297-4627-3 Categoría: RELIGIÓN / Teologia cristiana / General Impreso en Estados Unidos de América Printed in the United States of America 070809 10·:· 109 8 76543 2 1 La misión de EDITORIAL VIDA es pro­ porcionarlos recursos necesarios a fm de alcanzar a las personas para Jesucristo y ayudarlas a crecer en su fe. TEOLOGÍA SISTEMÁTICA © 2007 EDITORIAL VIDA Miami Florida Publicado en inglés con el título: Systematic Theology por Inter-Varsity Press Gran Bretaña y The Zondervan Corporation USA © 1994 Wayne Grudem Traducción: Miguel Mesías José Luis Martínez Omar Díaz de Arce Edición:Juan Rojas Mayo Rojas Rojas Editores Inc. Diseño De cubierta: Cristina Spee Diseño intrior: Rojas Rojas Editores Inc. Reservados todos los derechos. A menos que se indique lo contrario el texto bíblico se tomó de la Santa Biblia Nueva Versión Internacional. © 1999 por· la Sociedad Bíblica Internacional. ISBN-la: 0-8297-4627-7 ISBN-l3: 978-0-8297-4627-3 Categoría: RELIGIÓN / Teologia cristiana / General Impreso en Estados Unidos de América Printed in the United States of America 070809 10·:· 109 8 76543 2 1

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Este libro está dedicado a ocho personas que Dios en su soberanía trajo a mi vida: Arden yean Grudem mis padres quienes me enseñaron a creer en la Biblia confiar en Dios y hablar y escribir con claridad A. Kenneth Ham mi pastor bautista quien despertó en mí amor por la teología sistemática enseñando una clase de doctrina cristiana cuando yo tenía trece años y quien me enseño a creer cada palabra de las Escrituras Edmund Clowneyohn Fame y Vern Poythress profesores del Seminario Westminster y amigos quienes influenciaron en mis conceptos teológicos más que cualquiera otra persona y quienes me enseñaron teología reformada en humilde sumisión a cada palabra de la Biblia y Harald Bredesen yohn Wimber pastores y amigo quienes más que cualquiera otra persona me enseñaron sobre el poder y la obra del Espíritu Santo. Este libro está dedicado a ocho personas que Dios en su soberanía trajo a mi vida: Arden yean Grudem mis padres quienes me enseñaron a creer en la Biblia confiar en Dios y hablar y escribir con claridad A. Kenneth Ham mi pastor bautista quien despertó en mí amor por la teología sistemática enseñando una clase de doctrina cristiana cuando yo tenía trece años y quien me enseño a creer cada palabra de las Escrituras Edmund Clowneyohn Fame y Vern Poythress profesores del Seminario Westminster y amigos quienes influenciaron en mis conceptos teológicos más que cualquiera otra persona y quienes me enseñaron teología reformada en humilde sumisión a cada palabra de la Biblia y Harald Bredesen yohn Wimber pastores y amigo quienes más que cualquiera otra persona me enseñaron sobre el poder y la obra del Espíritu Santo.

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ABREVIATURAS PREFACIO Contenido 13 15 47 Capítulo 1: Introducción a la teología sistemática 21 ¿Qué es teología sistemática ¿Por qué los creyentes deben estu- diarla ¿Cómo debemos estudiarla PRIMERA PARTE: LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS Capítulo 2: La Palabra de Dios ¿Cuáles son las diferentes formas de la Palabra de Dios Capítulo 3: El canon de las Escrituras 54 ¿Qué pertenece a la Biblia y qué no pertenece a ella Capítulo 4: Las cuatro características de las Escrituras: 1 Autoridad 74 ¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios Capítulo 5: La inerrancia de las Escrituras 92 ¿Hay algún error en la Biblia Capítulo 6: Las cuatro características de las Escrituras: 2 Claridad 108 ¿Pueden sólo los eruditos entender correctamente la Biblia Capítulo 7: Las cuatro características de las Escrituras: 3 Necesidad 119 ¿Para qué es necesaria la Biblia ¿Cuánto pueden las personas saber de Dios sin la Biblia Capítulo 8: Las cuatro características de las Escrituras: 4 Suficiencia 131 ¿Es la Biblia suficiente para saber lo que Dios quiere que pense- mos y hagamos SEGUNDA PARTE: LA DOCTRINA DE DIOS Capítulo 9: La existencia de Dios 145 ¿Cómo sabemos que Dios existe Capítulo 10: La cognoscibilidad de Dios 152 ¿Podemos realmente conocer a Dios ¿Cuánto de Dios podemos conocer Capítulo 11: El carácter de Dios: Atributos «incomunicables» 159 ¿De qué manera es Dios diferente de nosotros ABREVIATURAS PREFACIO Contenido 13 15 47 Capítulo 1: Introducción a la teología sistemática 21 ¿Qué es teología sistemática ¿Por qué los creyentes deben estu- diarla ¿Cómo debemos estudiarla PRIMERA PARTE: LA DOCTRINA DE LA PALABRA DE DIOS Capítulo 2: La Palabra de Dios ¿Cuáles son las diferentes formas de la Palabra de Dios Capítulo 3: El canon de las Escrituras 54 ¿Qué pertenece a la Biblia y qué no pertenece a ella Capítulo 4: Las cuatro características de las Escrituras: 1 Autoridad 74 ¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios Capítulo 5: La inerrancia de las Escrituras 92 ¿Hay algún error en la Biblia Capítulo 6: Las cuatro características de las Escrituras: 2 Claridad 108 ¿Pueden sólo los eruditos entender correctamente la Biblia Capítulo 7: Las cuatro características de las Escrituras: 3 Necesidad 119 ¿Para qué es necesaria la Biblia ¿Cuánto pueden las personas saber de Dios sin la Biblia Capítulo 8: Las cuatro características de las Escrituras: 4 Suficiencia 131 ¿Es la Biblia suficiente para saber lo que Dios quiere que pense- mos y hagamos SEGUNDA PARTE: LA DOCTRINA DE DIOS Capítulo 9: La existencia de Dios 145 ¿Cómo sabemos que Dios existe Capítulo 10: La cognoscibilidad de Dios 152 ¿Podemos realmente conocer a Dios ¿Cuánto de Dios podemos conocer Capítulo 11: El carácter de Dios: Atributos «incomunicables» 159 ¿De qué manera es Dios diferente de nosotros

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Capítulo 12: El carácter de Dios: Atributos «comunicables» Primera Parte 190 ¿Cómo es Dios semejante a nosotros en su seryen sus atributos mentales y morales Capítulo 13: El carácter de Dios: Atributos «comunicables» Segunda Parte 218 ¿En quéforma es Dios como nosotros en atributos de voluntad y en atributos que resumen su excelencia Capítulo 14: Dios en tres personas: La Trinidad 234 ¿Cómo puede Dios ser tres personasy sin embargo un solo Dios Capítulo 15: Creación 272 ¿Por qué cómo y cuándo creó Dios el universo Capítulo 16: La providencia de Dios 328 Si Dios controla todas las cosas ¿cómo pueden nuestras acciones tener verdadero significado ¿Cuáles son los decretos de Dios Capítulo 17: Milagros 371 ¿Qué son los milagros ¿Pueden suceder hoy Capítulo 18: Oración 394 ¿Por qué Dios quiere que oremos ¿Cómo podemos orar tfi.cazmente Capítulo 19: Ángeles 415 ¿Qué son los ángeles ¿Por qué los creó Dios Capítulo 20: Satanás y los demonios 430 ¿Qué debieran pensar hoy los cristianos de Satanás y de los de- monios Guerra espiritual TERCERA PARTE: LA DOCTRINA DEL HOMBRE Capítulo 21: La creación del hombre 459 ¿Por qué nos creó Dios ¿Cómo nos hizo a su propia semejanza ¿Cómo podemos agradarle en nuestra vida diaria Capítulo 22: El hombre como varón y hembra 475 ¿Por qué creó Dios dos sexos ¿Pueden los hombres y las mujeres ser iguales y a la vez tener papeles diferentes Capítulo 23: La naturaleza esencial del hombre 494 ¿Qué quieren decir las Escrituras con «alma» y espíritu» ¿Son la misma cosa Capítulo 24: El pecado 513 ¿Qué es el pecado ¿De dónde víene ¿Heredamos la naturaleza pecaminosa de Adán ¿Heredamos la culpa de Adán Capítulo 25: Los pactos entre Dios y el hombre 540 ¿Qué principios determinan la manera en que Dios se relaciona con nosotros Capítulo 12: El carácter de Dios: Atributos «comunicables» Primera Parte 190 ¿Cómo es Dios semejante a nosotros en su seryen sus atributos mentales y morales Capítulo 13: El carácter de Dios: Atributos «comunicables» Segunda Parte 218 ¿En quéforma es Dios como nosotros en atributos de voluntad y en atributos que resumen su excelencia Capítulo 14: Dios en tres personas: La Trinidad 234 ¿Cómo puede Dios ser tres personasy sin embargo un solo Dios Capítulo 15: Creación 272 ¿Por qué cómo y cuándo creó Dios el universo Capítulo 16: La providencia de Dios 328 Si Dios controla todas las cosas ¿cómo pueden nuestras acciones tener verdadero significado ¿Cuáles son los decretos de Dios Capítulo 17: Milagros 371 ¿Qué son los milagros ¿Pueden suceder hoy Capítulo 18: Oración 394 ¿Por qué Dios quiere que oremos ¿Cómo podemos orar tfi.cazmente Capítulo 19: Ángeles 415 ¿Qué son los ángeles ¿Por qué los creó Dios Capítulo 20: Satanás y los demonios 430 ¿Qué debieran pensar hoy los cristianos de Satanás y de los de- monios Guerra espiritual TERCERA PARTE: LA DOCTRINA DEL HOMBRE Capítulo 21: La creación del hombre 459 ¿Por qué nos creó Dios ¿Cómo nos hizo a su propia semejanza ¿Cómo podemos agradarle en nuestra vida diaria Capítulo 22: El hombre como varón y hembra 475 ¿Por qué creó Dios dos sexos ¿Pueden los hombres y las mujeres ser iguales y a la vez tener papeles diferentes Capítulo 23: La naturaleza esencial del hombre 494 ¿Qué quieren decir las Escrituras con «alma» y espíritu» ¿Son la misma cosa Capítulo 24: El pecado 513 ¿Qué es el pecado ¿De dónde víene ¿Heredamos la naturaleza pecaminosa de Adán ¿Heredamos la culpa de Adán Capítulo 25: Los pactos entre Dios y el hombre 540 ¿Qué principios determinan la manera en que Dios se relaciona con nosotros

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CUARTA PARTE: LAS DOCTRINAS DE CRISTO Y DEL ESPÍRITU SANTO Capítulo 26: La persona de Cristo 553 ¿Cómo es queJesús es completamente Dios y completamente hombre y no obstante es una sola persona Capítulo 27: La expiación 595 ¿Era necesario que Cristo muriera ¿Ganó toda la vida terrenal de Cristo algún beneficio redentor para nosotros La causa y na- turaleza de la expiación.¿Descendió Cristo al infierno Capítulo 28: Resurrección y ascensión 639 ¿Cómo era el cuerpo resucitado de Cristo ¿En qué es eso signifi- cativo para nosotros ¿Qué le sucedió a Cristo cuando ascendió al cielo ¿Qué se quiere decir con estados de CristoJesús Capítulo 29: Los oficios de Cristo 656 ¿Cómo es Cristo profeta sacerdote y rey Capítulo 30: La obra del Espíritu Santo 666 ¿Cuáles son las actividades caracteristicas del Espíritu Santo a lo largo de la historia de la Biblia QUINTA PARTE: LA DOCTRINA DE LA APLICACIÓN DE LA REDENCIÓN Capítulo 31: Gracia común 689 ¿Cuáles son las bendiciones no merecidas que Dios da a todas las personas creyentes e incrédulos Capítulo 32: Elección y reprobación 701 ¿Cuándo y por qué Dios nos ha elegido ¿Son algunos no elegi- dos Capítulo 33: El llamamiento del evangelio y el llamamiento eficaz 725 ¿Cuál es el mensaje del evangelio ¿Cómo llega a ser eficaz Capítulo 34: La regeneración 733 ¿Qué significa nacer de nuevo Capítulo 35: La conversión Fe y arrepentimiento 744 ¿Qué es el verdadero arrepentimiento ¿Qué esfe salvadora ¿Pueden las personas aceptar aJesús como Salvador y no como Señor Capítulo 36: La justificación La situación legal correcta delante de Dios 758 ¿Cómo y cuándo obtenemos una situación legal correcta delante de Dios CUARTA PARTE: LAS DOCTRINAS DE CRISTO Y DEL ESPÍRITU SANTO Capítulo 26: La persona de Cristo 553 ¿Cómo es queJesús es completamente Dios y completamente hombre y no obstante es una sola persona Capítulo 27: La expiación 595 ¿Era necesario que Cristo muriera ¿Ganó toda la vida terrenal de Cristo algún beneficio redentor para nosotros La causa y na- turaleza de la expiación.¿Descendió Cristo al infierno Capítulo 28: Resurrección y ascensión 639 ¿Cómo era el cuerpo resucitado de Cristo ¿En qué es eso signifi- cativo para nosotros ¿Qué le sucedió a Cristo cuando ascendió al cielo ¿Qué se quiere decir con estados de CristoJesús Capítulo 29: Los oficios de Cristo 656 ¿Cómo es Cristo profeta sacerdote y rey Capítulo 30: La obra del Espíritu Santo 666 ¿Cuáles son las actividades caracteristicas del Espíritu Santo a lo largo de la historia de la Biblia QUINTA PARTE: LA DOCTRINA DE LA APLICACIÓN DE LA REDENCIÓN Capítulo 31: Gracia común 689 ¿Cuáles son las bendiciones no merecidas que Dios da a todas las personas creyentes e incrédulos Capítulo 32: Elección y reprobación 701 ¿Cuándo y por qué Dios nos ha elegido ¿Son algunos no elegi- dos Capítulo 33: El llamamiento del evangelio y el llamamiento eficaz 725 ¿Cuál es el mensaje del evangelio ¿Cómo llega a ser eficaz Capítulo 34: La regeneración 733 ¿Qué significa nacer de nuevo Capítulo 35: La conversión Fe y arrepentimiento 744 ¿Qué es el verdadero arrepentimiento ¿Qué esfe salvadora ¿Pueden las personas aceptar aJesús como Salvador y no como Señor Capítulo 36: La justificación La situación legal correcta delante de Dios 758 ¿Cómo y cuándo obtenemos una situación legal correcta delante de Dios

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Capítulo 37: La adopción La membresía en la familia de Dios 773 ¿Cuáles son los bentficios de ser un miembro de lafamilia de Dios Capítulo 38: La santificación El crecimiento en la semejanza de Cristo 783 ¿Cómo crece usted en madurez cristiana ¿Cuáles son las bendi- ciones del crecimiento cristiano Capítulo 39: El bautismo y la llenura del Espíritu 801 ¿Debiéramos buscar el «bautismo en el Espíritu Santo después de la conversión ¿Qué significa ser llenos con el Espíritu Santo Capítulo 40: La perseverancia de los santos Cómo permanecer como creyente 828 ¿Pueden los verdaderos creyentes perder su salvación ¿Cómo po- demos saber si en realidad hemos nacido de nuevo Capítulo 41: La muerte y el estado intermedio 851 ¿Cuál es el propósito de la muerte en la vida cristiana ¿Qué les sucede a nuestros cuerpos y almas cuando morimos Capítulo 42: Glorificación Recepción de un cuerpo de resurrección 870 ¿Cuándo recibiremos cuerpos de resurrección ¿Cómo serán Capítulo 43: Unión con Cristo 882 ¿Qué significa estar «en Cristo» o «unido a Cristo» SEXTA PARTE: LA DOCTRINA DE LA IGLESIA Capítulo 44: La iglesia: su naturaleza sus características y sus propósitos 897 ¿Qué es necesario para que haya una iglesia ¿Cómo podemos reconocer a una iglesia verdadera Los propósitos de la iglesia. Capítulo 45: La pureza y unidad de la iglesia 918 ¿Qué hace a una iglesia más agradable a Dios o menos ¿Con qué clase de iglesias debemos cooperar o unirnos Capítulo 46: El poder de la iglesia 932 ¿Qué clase de autoridad tiene la iglesia ¿Cómo debefuncionar la disciplina eclesiástica Capítulo 47: El gobierno de la iglesia 950 ¿Cómo se debe gobernar una iglesia ¿Cómo se debe escoger a los oficiales de una iglesia ¿Deben mujeres servir como pastoras Capítulo 48: Medios de gracia en la iglesia 999 ¿Cuáles son las diferentes actividades dentro de la vida de la iglesia que Dios usa para darnos bendición ¿Qué nos perdemos si descuidamos nuestra participación en una iglesia local Capítulo 49: Bautismo 1017 ¿Quiénes deben bautizarse ¿Cómo se debe bautizar ¿Qué signijUa Capítulo 37: La adopción La membresía en la familia de Dios 773 ¿Cuáles son los bentficios de ser un miembro de lafamilia de Dios Capítulo 38: La santificación El crecimiento en la semejanza de Cristo 783 ¿Cómo crece usted en madurez cristiana ¿Cuáles son las bendi- ciones del crecimiento cristiano Capítulo 39: El bautismo y la llenura del Espíritu 801 ¿Debiéramos buscar el «bautismo en el Espíritu Santo después de la conversión ¿Qué significa ser llenos con el Espíritu Santo Capítulo 40: La perseverancia de los santos Cómo permanecer como creyente 828 ¿Pueden los verdaderos creyentes perder su salvación ¿Cómo po- demos saber si en realidad hemos nacido de nuevo Capítulo 41: La muerte y el estado intermedio 851 ¿Cuál es el propósito de la muerte en la vida cristiana ¿Qué les sucede a nuestros cuerpos y almas cuando morimos Capítulo 42: Glorificación Recepción de un cuerpo de resurrección 870 ¿Cuándo recibiremos cuerpos de resurrección ¿Cómo serán Capítulo 43: Unión con Cristo 882 ¿Qué significa estar «en Cristo» o «unido a Cristo» SEXTA PARTE: LA DOCTRINA DE LA IGLESIA Capítulo 44: La iglesia: su naturaleza sus características y sus propósitos 897 ¿Qué es necesario para que haya una iglesia ¿Cómo podemos reconocer a una iglesia verdadera Los propósitos de la iglesia. Capítulo 45: La pureza y unidad de la iglesia 918 ¿Qué hace a una iglesia más agradable a Dios o menos ¿Con qué clase de iglesias debemos cooperar o unirnos Capítulo 46: El poder de la iglesia 932 ¿Qué clase de autoridad tiene la iglesia ¿Cómo debefuncionar la disciplina eclesiástica Capítulo 47: El gobierno de la iglesia 950 ¿Cómo se debe gobernar una iglesia ¿Cómo se debe escoger a los oficiales de una iglesia ¿Deben mujeres servir como pastoras Capítulo 48: Medios de gracia en la iglesia 999 ¿Cuáles son las diferentes actividades dentro de la vida de la iglesia que Dios usa para darnos bendición ¿Qué nos perdemos si descuidamos nuestra participación en una iglesia local Capítulo 49: Bautismo 1017 ¿Quiénes deben bautizarse ¿Cómo se debe bautizar ¿Qué signijUa

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Capítulo 50: La Cena del Señor 1041 ¿Cuál es el significado de la Cena del Señor ¿Cómo debe ser observada Capítulo 51: Adoración 1057 ¿Cómo puede la adoración cumplir su gran propósito en la era del Nuevo Testamento ¿Qué significa adorar «en espíritu yen verdad» Capítulo 52: Dones del Espíritu Santo l:Cuestiones generales 1071 ¿Qué son dones espirituales ¿Cuántos hay ¿Han cesado algu- nos dones Buscar y utilizar los dones espirituales. Capítulo 53: Dones del Espíritu Santo 2:Dones Específicos 1107 ¿Cómo debemos entender y utilizar dones espirituales espedficos SÉPTIMA PARTE: LA DOCTRINA DEL FUTURO Capítulo 54: El regreso de Cristo: ¿Cuándo y cómo 1151 Cuándo y cómo regresará Cristo ¿Podría venir en cualquier mo- mento Capítulo 55: El Milenio 1170 ¿Qué es el milenio ¿Cuándo debe ocurrir ¿Pasarán los cristia- nos por la Gran Tribulación Capítulo 56: ElJuicio final y el castigo eterno 1203 ¿Quién será juzgado ¿Qué es el infierno Capítulo 57: Los nuevos cielos y la nueva tierra 1221 ¿Qué es el cielo ¿Es un lugar ¿Cómo será renovada la tierra ¿Qué será vivir en los nuevos cielos y la nueva tierra APÉNDICES APÉNDICE 1: CONFESIONES DE FE HISTÓRICAS 1231 El Credo de los Apóstoles 1232 El Credo Niceno 1232 El Credo Calcedonia 1232 El Credo Atanasiano 1233 Los Treinta y Nueve Artículos 1234 La Confesión de fe de Westminster 1244 La Confesión Bautista de Nueva Hampshire 1266 Fe y Mensaje Bautista 1270 Declaración de Chicago sobre la Infalibilidad Bíblica 1276 APÉNDICE 2: PASAJES BÍBLICOS PARA MEMORIZAR DE LA RVR60 y DHH 1281 Capítulo 50: La Cena del Señor 1041 ¿Cuál es el significado de la Cena del Señor ¿Cómo debe ser observada Capítulo 51: Adoración 1057 ¿Cómo puede la adoración cumplir su gran propósito en la era del Nuevo Testamento ¿Qué significa adorar «en espíritu yen verdad» Capítulo 52: Dones del Espíritu Santo l:Cuestiones generales 1071 ¿Qué son dones espirituales ¿Cuántos hay ¿Han cesado algu- nos dones Buscar y utilizar los dones espirituales. Capítulo 53: Dones del Espíritu Santo 2:Dones Específicos 1107 ¿Cómo debemos entender y utilizar dones espirituales espedficos SÉPTIMA PARTE: LA DOCTRINA DEL FUTURO Capítulo 54: El regreso de Cristo: ¿Cuándo y cómo 1151 Cuándo y cómo regresará Cristo ¿Podría venir en cualquier mo- mento Capítulo 55: El Milenio 1170 ¿Qué es el milenio ¿Cuándo debe ocurrir ¿Pasarán los cristia- nos por la Gran Tribulación Capítulo 56: ElJuicio final y el castigo eterno 1203 ¿Quién será juzgado ¿Qué es el infierno Capítulo 57: Los nuevos cielos y la nueva tierra 1221 ¿Qué es el cielo ¿Es un lugar ¿Cómo será renovada la tierra ¿Qué será vivir en los nuevos cielos y la nueva tierra APÉNDICES APÉNDICE 1: CONFESIONES DE FE HISTÓRICAS 1231 El Credo de los Apóstoles 1232 El Credo Niceno 1232 El Credo Calcedonia 1232 El Credo Atanasiano 1233 Los Treinta y Nueve Artículos 1234 La Confesión de fe de Westminster 1244 La Confesión Bautista de Nueva Hampshire 1266 Fe y Mensaje Bautista 1270 Declaración de Chicago sobre la Infalibilidad Bíblica 1276 APÉNDICE 2: PASAJES BÍBLICOS PARA MEMORIZAR DE LA RVR60 y DHH 1281

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APÉNDICE 3: BIBLIOGRAFÍA ANOTADA DE TEOLOGÍAS SISTEMÁTICAS EVANGÉLICAS APÉNDICE 4: LISTA DE TEOLOGÍAS SISTEMÁTICAS CONSIGNADAS AL FINAL DE CADA CAPÍTULO APÉNDICE 5: LA CONTROVERSIA MONOGENÉS: ¿«ÚNICO» O «UNIGÉNITO» GLOSARIO ÍNDICES Índice de autores Índice de himnos Índice Bíblico Parcial Índice temático 1297 1307 1309 1311 1341 1348 1349 1353 APÉNDICE 3: BIBLIOGRAFÍA ANOTADA DE TEOLOGÍAS SISTEMÁTICAS EVANGÉLICAS APÉNDICE 4: LISTA DE TEOLOGÍAS SISTEMÁTICAS CONSIGNADAS AL FINAL DE CADA CAPÍTULO APÉNDICE 5: LA CONTROVERSIA MONOGENÉS: ¿«ÚNICO» O «UNIGÉNITO» GLOSARIO ÍNDICES Índice de autores Índice de himnos Índice Bíblico Parcial Índice temático 1297 1307 1309 1311 1341 1348 1349 1353

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BAGD BDB BETS BibSac ef. CRSQ CT CThRev EBC ed. EDT et al. lBD lSBE JAMA JBL JETS JSOT KV LS LBLA LXX n. nJ. n.1. NASB NDT NIDCC NIDCC Abreviaturas A Greek-English Lexicon ofthe New Testament and Other Early Christian Litera­ ture. Ed. Walter Bauer. Rev. y transo Wm. Amdt F. W. Gingrich y F. Danker. University ofChícago Press Chícago 1979. A Hebrew and English Lexicon ofthe Old Testament F. Grown S. R. Driver and C. Briggs. Clarendon Press Oxford 1907 reimpreso con correccio­ nes 1968. Bulletin ofthe Evangelical Theological Theology Bibliotheca Sacra compare Creation Research Society Quarterly Christianity Today Criswell Theological Review Expositors Bible Commentary Frank E. Gaebelein ed. Zondervan Grand Rapids: Zondervan 1976. editor edición Evangelical Dictionary ofTheology. Walter Elwel1 ed. Baker Grand Rapids 1984. y otras The Illustrated Bible Dictionary. Ed. J. D. Douglas et al. 3 tomos. Inter-Var­ sity Press Leicester y Tyndale House 1980. Intemational Standard Bible Eneyclopedia. Edición revisada. G. W. Bramiley ed. Eerdmans Grand Rapids 1982. joumal ofthe American Medical Association. Joumal ofBiblica Literature joumal ofthe Evangelical Theological Society joumalfor the Study ofthe Old Testament Versión KingJames Versión inglesa autorizada A Greek-English Lexico novena edición. Henry Liddel1 Robert Scott H. S. Jones R. McKenzie. Clarendon Press Oxford 1940 La Biblia de las Américas Septuaginta nota no dice la fecha de publicación no dice el lugar de publicación New American Standard Bible New Dictionary ofTheology. S. B. Ferguson D. F. Wright J. 1. Packer edito­ res. InterVarsity Press Downers Grave I1l. 1988. New Intemational Dietionary ofthe Christian Church. Ed. J. D. Douglas et al. Zondervan Grand Rapids 1974. New Intemational Dictionary ofNew Testament Theology. 3 tomos. Colin Brawn gen. ed. Zondervan Grand Rapids 1975-78 13 BAGD BDB BETS BibSac ef. CRSQ CT CThRev EBC ed. EDT et al. lBD lSBE JAMA JBL JETS JSOT KV LS LBLA LXX n. nJ. n.1. NASB NDT NIDCC NIDCC Abreviaturas A Greek-English Lexicon ofthe New Testament and Other Early Christian Litera­ ture. Ed. Walter Bauer. Rev. y transo Wm. Amdt F. W. Gingrich y F. Danker. University ofChícago Press Chícago 1979. A Hebrew and English Lexicon ofthe Old Testament F. Grown S. R. Driver and C. Briggs. Clarendon Press Oxford 1907 reimpreso con correccio­ nes 1968. Bulletin ofthe Evangelical Theological Theology Bibliotheca Sacra compare Creation Research Society Quarterly Christianity Today Criswell Theological Review Expositors Bible Commentary Frank E. Gaebelein ed. Zondervan Grand Rapids: Zondervan 1976. editor edición Evangelical Dictionary ofTheology. Walter Elwel1 ed. Baker Grand Rapids 1984. y otras The Illustrated Bible Dictionary. Ed. J. D. Douglas et al. 3 tomos. Inter-Var­ sity Press Leicester y Tyndale House 1980. Intemational Standard Bible Eneyclopedia. Edición revisada. G. W. Bramiley ed. Eerdmans Grand Rapids 1982. joumal ofthe American Medical Association. Joumal ofBiblica Literature joumal ofthe Evangelical Theological Society joumalfor the Study ofthe Old Testament Versión KingJames Versión inglesa autorizada A Greek-English Lexico novena edición. Henry Liddel1 Robert Scott H. S. Jones R. McKenzie. Clarendon Press Oxford 1940 La Biblia de las Américas Septuaginta nota no dice la fecha de publicación no dice el lugar de publicación New American Standard Bible New Dictionary ofTheology. S. B. Ferguson D. F. Wright J. 1. Packer edito­ res. InterVarsity Press Downers Grave I1l. 1988. New Intemational Dietionary ofthe Christian Church. Ed. J. D. Douglas et al. Zondervan Grand Rapids 1974. New Intemational Dictionary ofNew Testament Theology. 3 tomos. Colin Brawn gen. ed. Zondervan Grand Rapids 1975-78 13

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NIGTC NIV NVI NTS RVR 1960 ODCC rey. TB TDNT TNTC TOTC trad. VP WBC WT New International Greek Testament Commentaries New Internation Version Nueva Versión Internacional New Testament Studies Versión Reina Valera revisión de 1960 Oiford Dictionary ofthe Christian Church. Ed. F. L. Cross. Oxford University Press Londres y Nueva York 1977. revisada Tyndale Bulletin Theological Dictionary ofthe New Testament 10 tomos. G. Kittel y G. Frie­ drich editores trad. G. W. Bromiley. Eerdmans Grand Rapids 1964-76. Tyndale New Testament Commentaries Tyndale old Testament Commentaries traducido por Versión Popular Dios Habla Hoy W ord Biblical Commentary Westminster Theologicaljoiurnal 14 NIGTC NIV NVI NTS RVR 1960 ODCC rey. TB TDNT TNTC TOTC trad. VP WBC WT New International Greek Testament Commentaries New Internation Version Nueva Versión Internacional New Testament Studies Versión Reina Valera revisión de 1960 Oiford Dictionary ofthe Christian Church. Ed. F. L. Cross. Oxford University Press Londres y Nueva York 1977. revisada Tyndale Bulletin Theological Dictionary ofthe New Testament 10 tomos. G. Kittel y G. Frie­ drich editores trad. G. W. Bromiley. Eerdmans Grand Rapids 1964-76. Tyndale New Testament Commentaries Tyndale old Testament Commentaries traducido por Versión Popular Dios Habla Hoy W ord Biblical Commentary Westminster Theologicaljoiurnal 14

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Prefacio No he escrito este libro para otros profesores de teología aunque espero que muchos de ellos lo lean. Lo he escrito para estudiantes y no sólo para estudiantes sino también para todo creyente que tiene hambre de saber las doctrinas centrales de la Biblia con mayor profundidad. Por eso titulé el libro «Una introducción a la doctrina bíblica». He tratado de ha­ cerlo comprensible incluso para creyentes que nunca antes han estudiado teolo­ gía. He evitado usar términos técnicos sin primero explicarlos. La mayoría de los capítulos se pueden leer solos de modo que cualquiera puede empezar en cual­ quier capítulo y comprenderlo sin tener que leer el material previo. Los estudios introductorios no tienen que ser superficiales ni simplistas. Estoy convencido de que la mayoría de los creyentes pueden comprender las enseñanzas doctrinales de la Biblia a considerable profundidad siempre y cuando se las pre­ senten en forma clara y sin usar lenguaje altamente técnico. Por consiguiente no he vacilado en hablar con algún detalle de disputas teológicas en donde me ha pa­ recido necesario. Sin embargo este libro a pesar de su extensión es con todo una introducción a la teología sistemática. Se han escrito libros enteros sobre los temas que se cubren en cada capítulo de este libro y se han escrito artículos enteros sobre muchos de los versículos que se citan en este libro. Por consiguiente cada capítulo puede abrirse a estudio adicional con mayor amplitud y mayor profundidad para los que se inte­ resan. Las bibliografias al final de cada capítulo darán alguna ayuda en esa direc­ ción para los que entienden inglés. Los siguientes seis rasgos distintivos de este libro brotan de mis convicciones en cuanto a lo que es la teología sistemática y cómo se debe enseñar: 1. Una base bíblica clara para las doctrinas. Debido a que estoy convencido que la teología debe basarse explícitamente en las enseñanzas de la Biblia en cada capí­ tulo he intentado señalar cuando la Biblia respalda las doctrinas que se están consi­ derando. Es más debido a que creo que las palabras de las Escrituras en sí mismas tienen mayor peso y autoridad que cualquier palabra humana no menciono sim­ plemente referencias bíblicas frecuentemente he citado pasajes bíblicos extensos para que los lectores puedan examinar fácilmente por sí mismos la evidencia bíbli­ ca y de esa manera ser como los nobles bereanos quienes «con toda avidez y todos los dias examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba» Hch 17:11. Esta convicción en cuanto a la naturaleza singular de la Biblia como palabra de Dios también ha llevado a la inclusión de pasajes bíblicos para memori­ zar al final de cada capítulo. 2. Claridad en la explicación de las doctrinas. No creo que Dios quiso que el es­ tudio de la teología resultara en confusión y frustración. El estudiante que sale de un curso de teología lleno sólo con incertidumbre doctrinal y mil preguntas sin Prefacio No he escrito este libro para otros profesores de teología aunque espero que muchos de ellos lo lean. Lo he escrito para estudiantes y no sólo para estudiantes sino también para todo creyente que tiene hambre de saber las doctrinas centrales de la Biblia con mayor profundidad. Por eso titulé el libro «Una introducción a la doctrina bíblica». He tratado de ha­ cerlo comprensible incluso para creyentes que nunca antes han estudiado teolo­ gía. He evitado usar términos técnicos sin primero explicarlos. La mayoría de los capítulos se pueden leer solos de modo que cualquiera puede empezar en cual­ quier capítulo y comprenderlo sin tener que leer el material previo. Los estudios introductorios no tienen que ser superficiales ni simplistas. Estoy convencido de que la mayoría de los creyentes pueden comprender las enseñanzas doctrinales de la Biblia a considerable profundidad siempre y cuando se las pre­ senten en forma clara y sin usar lenguaje altamente técnico. Por consiguiente no he vacilado en hablar con algún detalle de disputas teológicas en donde me ha pa­ recido necesario. Sin embargo este libro a pesar de su extensión es con todo una introducción a la teología sistemática. Se han escrito libros enteros sobre los temas que se cubren en cada capítulo de este libro y se han escrito artículos enteros sobre muchos de los versículos que se citan en este libro. Por consiguiente cada capítulo puede abrirse a estudio adicional con mayor amplitud y mayor profundidad para los que se inte­ resan. Las bibliografias al final de cada capítulo darán alguna ayuda en esa direc­ ción para los que entienden inglés. Los siguientes seis rasgos distintivos de este libro brotan de mis convicciones en cuanto a lo que es la teología sistemática y cómo se debe enseñar: 1. Una base bíblica clara para las doctrinas. Debido a que estoy convencido que la teología debe basarse explícitamente en las enseñanzas de la Biblia en cada capí­ tulo he intentado señalar cuando la Biblia respalda las doctrinas que se están consi­ derando. Es más debido a que creo que las palabras de las Escrituras en sí mismas tienen mayor peso y autoridad que cualquier palabra humana no menciono sim­ plemente referencias bíblicas frecuentemente he citado pasajes bíblicos extensos para que los lectores puedan examinar fácilmente por sí mismos la evidencia bíbli­ ca y de esa manera ser como los nobles bereanos quienes «con toda avidez y todos los dias examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba» Hch 17:11. Esta convicción en cuanto a la naturaleza singular de la Biblia como palabra de Dios también ha llevado a la inclusión de pasajes bíblicos para memori­ zar al final de cada capítulo. 2. Claridad en la explicación de las doctrinas. No creo que Dios quiso que el es­ tudio de la teología resultara en confusión y frustración. El estudiante que sale de un curso de teología lleno sólo con incertidumbre doctrinal y mil preguntas sin

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16 PREFACIO contestación pienso que dificilmente «pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan» Tit 1:9. Por consiguiente he tratado de indicar la posición doctrinal de este libro claramente y mostrar en qué lugar de la Biblia hallo evidencia convincente para estasposiciones. No espero que todo el que lea este li­ bro concuerde conmigo en todo punto de doctrina pero sí pienso que todo lector entenderá las posiciones que propongo y en qué lugar de la Biblia se puede hallar respaldo para esas posiciones. Pienso que los lectores de este libro merecen que diga desde el principio cuáles son mis propias convicciones respecto a ciertos puntos que se debaten dentro del cristianismo evangélico. Sostengo una noción conservadora de la inerrancia bíbli­ ca en acuerdo en gran medida con la «Declaración de Chicago» del Concilio Inter­ nacional sobre la Inerrancia Bíblica capítulo 5 y apéndice 1 pp. 1203-6 Y la posición tradicional reformada respecto a las cuestiones de la soberanía de Dios y responsabilidad del hombre capítulo 16 el alcance de la expiación capítulo 27 y el asunto de la predestinación capítulo 32. En conformidad con el punto de vista reformado sostengo que los que de veras han nacido de nuevo nunca perderán su salvación capítulo 40. Con respecto a las relaciones entre hombre y mujer abogo por una noción que no es ni tradicional ni feminista sino «complementaria» es de­ cir que Dios creó al hombre ya la mujer iguales en valor y personalidad e iguales en llevar su imagen pero que tanto la creación como la redención indican algunas funciones distintas para hombres y mujeres en el matrimonio capítulo 22 y en la iglesia capítulo 47. En cuanto al gobierno de la iglesia abogo por una forma de gobierno congregaciona1 modificada con múltiples ancianos en cargos directivos capítulo 47. Abogo por una noción bautística del bautismo es decir que los que dan una profesión creíble de fe personal en Cristo deben bautizarse capítulo 49. Sostengo que «el bautismo en el Espíritu Santo» es una frase que se aplica mejor a la conversión y a las experiencias subsiguientes es mejor llamarlas «llenura del Espíritu Santo» capítulo 39 además todos los dones del Espíritu Santo mencio­ nados en el Nuevo Testamento son todavía válidos para hoy pero que «apóstol» es un oficio no un don y que el oficio no existe hoy capítulos 52 y 53. Creo que la Segunda Venida de Cristo puede ocurrir en cualquier día que será premilenial -es decir que marcará el principio de su reinado de mil años de paz perfecta en la tierra- pero que será después de la tribulación es decir que muchos cristianos pasarán por la gran tribulación capítulos 54 y 55. Esto no quiere decir que paso por alto otros puntos de vista. En donde hay dife­ rencias doctrinales dentro del cristianismo evangélico he tratado de presentar con justicia otras posiciones explicar por qué discrepo de ellas y dar referencias de las mejores defensas disponibles para las posiciones opuestas. Por cierto he hecho fá­ cil que los estudiantes hallen una declaración evangélica conservadora para cada tema dentro de sus propias tradiciones teológicas porque cada capítulo contiene un índice de los tratamientos del tema de ese capítulo en otros treinta y cuatro tex­ tos de teología clasificados por trasfondo denominacional. Si no he logrado pre­ sentar acertadamente un punto de vista opuesto apreciaría una carta de cualquiera que sostenga ese punto de vista e intentaré hacer correcciones si se publica una edición subsecuente de este libro. 16 PREFACIO contestación pienso que dificilmente «pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan» Tit 1:9. Por consiguiente he tratado de indicar la posición doctrinal de este libro claramente y mostrar en qué lugar de la Biblia hallo evidencia convincente para estasposiciones. No espero que todo el que lea este li­ bro concuerde conmigo en todo punto de doctrina pero sí pienso que todo lector entenderá las posiciones que propongo y en qué lugar de la Biblia se puede hallar respaldo para esas posiciones. Pienso que los lectores de este libro merecen que diga desde el principio cuáles son mis propias convicciones respecto a ciertos puntos que se debaten dentro del cristianismo evangélico. Sostengo una noción conservadora de la inerrancia bíbli­ ca en acuerdo en gran medida con la «Declaración de Chicago» del Concilio Inter­ nacional sobre la Inerrancia Bíblica capítulo 5 y apéndice 1 pp. 1203-6 Y la posición tradicional reformada respecto a las cuestiones de la soberanía de Dios y responsabilidad del hombre capítulo 16 el alcance de la expiación capítulo 27 y el asunto de la predestinación capítulo 32. En conformidad con el punto de vista reformado sostengo que los que de veras han nacido de nuevo nunca perderán su salvación capítulo 40. Con respecto a las relaciones entre hombre y mujer abogo por una noción que no es ni tradicional ni feminista sino «complementaria» es de­ cir que Dios creó al hombre ya la mujer iguales en valor y personalidad e iguales en llevar su imagen pero que tanto la creación como la redención indican algunas funciones distintas para hombres y mujeres en el matrimonio capítulo 22 y en la iglesia capítulo 47. En cuanto al gobierno de la iglesia abogo por una forma de gobierno congregaciona1 modificada con múltiples ancianos en cargos directivos capítulo 47. Abogo por una noción bautística del bautismo es decir que los que dan una profesión creíble de fe personal en Cristo deben bautizarse capítulo 49. Sostengo que «el bautismo en el Espíritu Santo» es una frase que se aplica mejor a la conversión y a las experiencias subsiguientes es mejor llamarlas «llenura del Espíritu Santo» capítulo 39 además todos los dones del Espíritu Santo mencio­ nados en el Nuevo Testamento son todavía válidos para hoy pero que «apóstol» es un oficio no un don y que el oficio no existe hoy capítulos 52 y 53. Creo que la Segunda Venida de Cristo puede ocurrir en cualquier día que será premilenial -es decir que marcará el principio de su reinado de mil años de paz perfecta en la tierra- pero que será después de la tribulación es decir que muchos cristianos pasarán por la gran tribulación capítulos 54 y 55. Esto no quiere decir que paso por alto otros puntos de vista. En donde hay dife­ rencias doctrinales dentro del cristianismo evangélico he tratado de presentar con justicia otras posiciones explicar por qué discrepo de ellas y dar referencias de las mejores defensas disponibles para las posiciones opuestas. Por cierto he hecho fá­ cil que los estudiantes hallen una declaración evangélica conservadora para cada tema dentro de sus propias tradiciones teológicas porque cada capítulo contiene un índice de los tratamientos del tema de ese capítulo en otros treinta y cuatro tex­ tos de teología clasificados por trasfondo denominacional. Si no he logrado pre­ sentar acertadamente un punto de vista opuesto apreciaría una carta de cualquiera que sostenga ese punto de vista e intentaré hacer correcciones si se publica una edición subsecuente de este libro.

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PREFACIO 17 3. Aplicación a la vida. No creo que Dios quiso que el estudio de teología fuera te­ dioso y aburrido. ¡La teología es el estudio de Dios y todas sus obras ¡La teología tiene el propósito de que uno la viva y la eleve en oración y la cante Todos los gran­ des escritos doctrinales de la Biblia como la epístola de Pablo a los Romanos están llenos de alabanzas a Dios y aplicación personal a la vida. Por esta razón he incor­ porado notas de aplicación de tiempo en tiempo en el texto y añadido «Preguntas para aplicación personal» al fin de cada capítulo todo relacionado con el tema de ese capítulo. La verdadera teología es «doctrina que es conforme a la piedad» 1 Ti 6:3 RVR 1960 y la teología cuando se estudia apropiadamente conducirá a cre­ cimiento en nuestras vidas cristianas y a la adoración. 4. Enfoque en el mundo evangélico. No pienso que un verdadero sistema de teo­ logía se pueda construir desde lo que podríamos llamar la tradición teológica «libe­ ral» es decir de personas que niegan la absoluta veracidad de la Biblia o que piensan que las palabras de la Biblia no son exactamente palabras de Dios vea ca­ pítulo 4 sobre la autoridad de la Biblia. Por esta razón los otros escritores con quienes dialogo en este libro están en su mayoría dentro de lo que hoy se llama la tradición «evangélica conservadora» más amplia desde los grandes reformadores Juan Calvino y Martín Lutero hasta los escritos de los eruditos evangélicos de hoy. Escribo como evangélico y para evangélicos. Esto no quiere decir que los que si­ guen la tradición liberal no tengan nada valioso que decir sino que las diferencias con ellos casi siempre se reducen a diferencias en cuanto a la naturaleza de la Biblia y su autoridad. La cantidad de acuerdo doctrinal que se puede lograr con personas que tienen bases ampliamente divergentes de autoridad es muy limitada. Claro los profesores pueden siempre asignar lecturas adicionales de teólogos liberales de interés actual y estoy agradecido por mis amigos evangélicos que escriben críticas extensas de la teología liberal. Pero no pienso que todos están llamados a hacer eso ni que un análisis extenso de nociones liberales sea la manera más útil de edifi­ car un sistema positivo de teología basado en la total veracidad de toda la Biblia. De hecho de alguna manera como el niño del cuento de Hans Christian Andersen que gritaba: «¡El emperador no lleva ropa» pienso que alguien necesita decir que es dudoso que los teólogos liberales nos hayan dado alguna noción significativa de las enseñanzas doctrinales de la Biblia que no se halle ya en los escritores evangélicos. No siempre se aprecia que el mundo de la erudición evangélica conservadora es tan rico y diverso que permite amplia oportunidad para la exploración de dife­ rentes puntos de vista y nociones de la Biblia. Pienso que a la larga logramos mu­ cho más profundidad de comprensión de la Biblia cuando podemos estudiarla en compañía de un gran número de eruditos que parten de la convicción de que la Bi­ blia es completamente veraz y absolutamente autoritativa. Las referencias cruza­ das a otras treinta y cuatro teologías sistemáticas evangélicas en inglés que he puesto al final de cada capítulo reflejan esta convicción. Aunque las he dividido en siete tradiciones teológicas amplias anglicana/ episcopal arminiana/wesleya­ na/metodista bautista dispensacional luterana reformada/presbiteriana y re­ novada/ carismática/pentecostal todas ellas sostienen la inerrancia de la Biblia y pertenecen a lo que llamaríamos hoy una posición evangélica conservadora. Ade­ más de estas treinta y cuatro obras evangélicas conservadoras he añadido a cada PREFACIO 17 3. Aplicación a la vida. No creo que Dios quiso que el estudio de teología fuera te­ dioso y aburrido. ¡La teología es el estudio de Dios y todas sus obras ¡La teología tiene el propósito de que uno la viva y la eleve en oración y la cante Todos los gran­ des escritos doctrinales de la Biblia como la epístola de Pablo a los Romanos están llenos de alabanzas a Dios y aplicación personal a la vida. Por esta razón he incor­ porado notas de aplicación de tiempo en tiempo en el texto y añadido «Preguntas para aplicación personal» al fin de cada capítulo todo relacionado con el tema de ese capítulo. La verdadera teología es «doctrina que es conforme a la piedad» 1 Ti 6:3 RVR 1960 y la teología cuando se estudia apropiadamente conducirá a cre­ cimiento en nuestras vidas cristianas y a la adoración. 4. Enfoque en el mundo evangélico. No pienso que un verdadero sistema de teo­ logía se pueda construir desde lo que podríamos llamar la tradición teológica «libe­ ral» es decir de personas que niegan la absoluta veracidad de la Biblia o que piensan que las palabras de la Biblia no son exactamente palabras de Dios vea ca­ pítulo 4 sobre la autoridad de la Biblia. Por esta razón los otros escritores con quienes dialogo en este libro están en su mayoría dentro de lo que hoy se llama la tradición «evangélica conservadora» más amplia desde los grandes reformadores Juan Calvino y Martín Lutero hasta los escritos de los eruditos evangélicos de hoy. Escribo como evangélico y para evangélicos. Esto no quiere decir que los que si­ guen la tradición liberal no tengan nada valioso que decir sino que las diferencias con ellos casi siempre se reducen a diferencias en cuanto a la naturaleza de la Biblia y su autoridad. La cantidad de acuerdo doctrinal que se puede lograr con personas que tienen bases ampliamente divergentes de autoridad es muy limitada. Claro los profesores pueden siempre asignar lecturas adicionales de teólogos liberales de interés actual y estoy agradecido por mis amigos evangélicos que escriben críticas extensas de la teología liberal. Pero no pienso que todos están llamados a hacer eso ni que un análisis extenso de nociones liberales sea la manera más útil de edifi­ car un sistema positivo de teología basado en la total veracidad de toda la Biblia. De hecho de alguna manera como el niño del cuento de Hans Christian Andersen que gritaba: «¡El emperador no lleva ropa» pienso que alguien necesita decir que es dudoso que los teólogos liberales nos hayan dado alguna noción significativa de las enseñanzas doctrinales de la Biblia que no se halle ya en los escritores evangélicos. No siempre se aprecia que el mundo de la erudición evangélica conservadora es tan rico y diverso que permite amplia oportunidad para la exploración de dife­ rentes puntos de vista y nociones de la Biblia. Pienso que a la larga logramos mu­ cho más profundidad de comprensión de la Biblia cuando podemos estudiarla en compañía de un gran número de eruditos que parten de la convicción de que la Bi­ blia es completamente veraz y absolutamente autoritativa. Las referencias cruza­ das a otras treinta y cuatro teologías sistemáticas evangélicas en inglés que he puesto al final de cada capítulo reflejan esta convicción. Aunque las he dividido en siete tradiciones teológicas amplias anglicana/ episcopal arminiana/wesleya­ na/metodista bautista dispensacional luterana reformada/presbiteriana y re­ novada/ carismática/pentecostal todas ellas sostienen la inerrancia de la Biblia y pertenecen a lo que llamaríamos hoy una posición evangélica conservadora. Ade­ más de estas treinta y cuatro obras evangélicas conservadoras he añadido a cada

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18 PREFACIO capítulo una sección de referencias cruzadas con dos teologías Católicas romanas representativas porque el catolicismo romano continúa ejerciendo una influencia significativa en todo el mundo. 5. Esperanza de progreso en la unidad doctrinal en la iglesia. Creo que todavía hay mucha esperanza de que la iglesia logre una comprensión doctrinal más honda y más pura y que supere viejas barreras incluso las que han persistido por siglos.Jesús está obrqndo en perfeccionar su iglesia «para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección sino santa e inta­ chable» Ef5:27 y ha dado dones para equipar alaiglesia y«de este modo todos lle­ garemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios» Ef 4: 13. Aunque la historia pasada de la iglesia puede desalentamos estos pasajes bíblicos siguen sien­ do ciertos y no debemos abandonar la esperanza de un acuerdo mayor. Es más en este siglo ya hemos visto una comprensión mucho mayor y algún acuerdo doctrinal mayor entre los teólogos del pacto y dispensacionales y entre carismáticos y no ca­ rismáticos todavía más pienso que la comprensión de la iglesia respecto a la ine­ rrancia bíblica y los dones del Espíritu también ha aumentado significativamente en las últimas décadas. Creo que el debate presente sobre los apropiados papeles del hombre y la mujer en el matrimonio y en la iglesia a la larga resultará igualmente en una comprensión mucho mayor de la enseñanza bíblica por dolorosa que la contro­ versia pueda ser al presente. Por consiguiente en este libro no he vacilado en levan­ tar de nuevo algunas de las viejas diferencias sobre el bautismo la Cena del Señor el gobierno de la iglesia el milenio y la tribulación y la predestinación por ejemplo con la esperanza de que por 10 menos en algunos casos un vistazo fresco a la Biblia pueda provocar un nuevo examen de estas doctrinas y tal vez pueda impulsar algún movimiento no sólo hacia una mayor comprensión y tolerancia de otros puntos de vista sino incluso a un consenso doctrinal mucho mayor en la iglesia. 6. Un sentido de la urgente necesidad de una mayor comprensión doctrinal en toda la iglesia. Estoy convencido de que hay una necesidad urgente en la iglesia cristiana hoy de una mayor comprensión de la doctrina cristiana o teología siste­ mática. No sólo los pastores y maestros necesitan entender la teología a mayor profundidad sino que la iglesia entera 10 necesita también. Un día por la gracia de Dios quizá podamos tener iglesias llenas de creyentes que pueden debatir aplicar y vivir las enseñanzas doctrinales de la Biblia con tanta facilidad como hablan de los detalles de sus trabajos o pasatiempos o la suerte de su equipo favorito de deportes o programa de televisión. No es que los creyentes carezcan de capacidad para en­ tender la doctrina es simplemente que deben tener acceso a ella en una forma comprensible. Una vez que eso tiene lugar pienso que muchos creyentes hallarán que comprender y vivir las doctrinas de la Biblia es una de sus mayores alegrías. Muchas personas me han ayudado a escribir este libro. Primero debo mencio­ nar a mis estudiantes anteriores y actuales tanto en Bethel College en Sto Paul Minnesota 1977-81 y luego en Trinity Evangelical Divinity School 1981-presen­ te. Sus contribuciones inteligentes y penetrantes durante los diálogos en el salón de clases han influido en cada capítulo de este libro. 18 PREFACIO capítulo una sección de referencias cruzadas con dos teologías Católicas romanas representativas porque el catolicismo romano continúa ejerciendo una influencia significativa en todo el mundo. 5. Esperanza de progreso en la unidad doctrinal en la iglesia. Creo que todavía hay mucha esperanza de que la iglesia logre una comprensión doctrinal más honda y más pura y que supere viejas barreras incluso las que han persistido por siglos.Jesús está obrqndo en perfeccionar su iglesia «para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección sino santa e inta­ chable» Ef5:27 y ha dado dones para equipar alaiglesia y«de este modo todos lle­ garemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios» Ef 4: 13. Aunque la historia pasada de la iglesia puede desalentamos estos pasajes bíblicos siguen sien­ do ciertos y no debemos abandonar la esperanza de un acuerdo mayor. Es más en este siglo ya hemos visto una comprensión mucho mayor y algún acuerdo doctrinal mayor entre los teólogos del pacto y dispensacionales y entre carismáticos y no ca­ rismáticos todavía más pienso que la comprensión de la iglesia respecto a la ine­ rrancia bíblica y los dones del Espíritu también ha aumentado significativamente en las últimas décadas. Creo que el debate presente sobre los apropiados papeles del hombre y la mujer en el matrimonio y en la iglesia a la larga resultará igualmente en una comprensión mucho mayor de la enseñanza bíblica por dolorosa que la contro­ versia pueda ser al presente. Por consiguiente en este libro no he vacilado en levan­ tar de nuevo algunas de las viejas diferencias sobre el bautismo la Cena del Señor el gobierno de la iglesia el milenio y la tribulación y la predestinación por ejemplo con la esperanza de que por 10 menos en algunos casos un vistazo fresco a la Biblia pueda provocar un nuevo examen de estas doctrinas y tal vez pueda impulsar algún movimiento no sólo hacia una mayor comprensión y tolerancia de otros puntos de vista sino incluso a un consenso doctrinal mucho mayor en la iglesia. 6. Un sentido de la urgente necesidad de una mayor comprensión doctrinal en toda la iglesia. Estoy convencido de que hay una necesidad urgente en la iglesia cristiana hoy de una mayor comprensión de la doctrina cristiana o teología siste­ mática. No sólo los pastores y maestros necesitan entender la teología a mayor profundidad sino que la iglesia entera 10 necesita también. Un día por la gracia de Dios quizá podamos tener iglesias llenas de creyentes que pueden debatir aplicar y vivir las enseñanzas doctrinales de la Biblia con tanta facilidad como hablan de los detalles de sus trabajos o pasatiempos o la suerte de su equipo favorito de deportes o programa de televisión. No es que los creyentes carezcan de capacidad para en­ tender la doctrina es simplemente que deben tener acceso a ella en una forma comprensible. Una vez que eso tiene lugar pienso que muchos creyentes hallarán que comprender y vivir las doctrinas de la Biblia es una de sus mayores alegrías. Muchas personas me han ayudado a escribir este libro. Primero debo mencio­ nar a mis estudiantes anteriores y actuales tanto en Bethel College en Sto Paul Minnesota 1977-81 y luego en Trinity Evangelical Divinity School 1981-presen­ te. Sus contribuciones inteligentes y penetrantes durante los diálogos en el salón de clases han influido en cada capítulo de este libro.

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PREFACIO 19 Dios me ha bendecido con la ayuda de varios mecanógrafos excelentes. El me­ canografiado de los manuscritos la empezó Sherry Kull hace varios años. Luego Mary Morris Ron Tiliey Kathryn Sheehan Shelly Milis Rebecca Heidenreich Jenny Hart y Carol Pederson mecanografiaron varias porciones. Después la ma­ yor parte del manuscrito fue copiado con gran habilidad y cuidado por Tammy Thomas que también ayudó en la edición. Andi Ledesma yJoyce Leong gustosa­ mente ayudaron a fotocopiarlo muchas veces. Finalmente Kim Pennington de forma fiel y precisa incluyó las muchas correcciones y cambios que surgieron du­ rante el proceso editorial. Estoy agradecido a todos ellos por su ayuda. John O. Stevenson hizo un excelente trabajo compilando las bibliografias y Don Rothwell realizó una porción significativa de las referencias cruzadas con otros textos de teología. H. Scott Baldwin Tom Provenzola y Mark Rapinchuk fueron una gran ayuda en la lectura de pruebas e investigación en bibliotecas. Mark Rapinchuk compiló también los índices de autores y de referencias bíblicas. Beth Manley proveyó excelente ayuda en la lectura de pruebas. George Knight III Robert Reymond Harold Hoehner Robert Saucy Doug Moo Tom Nettles Tom McCorniskey Doug Halsne Steve Nicholson Doug Brandt Steve Figard Gregg Allison Ellyn Clark y Terry Mortenson proveyeron comentarios detallados sobre diferentes porciones. Raymond Diliard bondadosamente me proveyó el texto computarizado de la Confesión Westminster de Fe. Bruce Shauger resolvió mis problemas de computadora varias veces y Tim McLaughlin reparó mi computa­ dora en un momento crucial. Mi viejo amigo John Hughes varias veces me dio consejos valiosos sobre computadoras y publicación de manuscritos. Mis hijos también me ayudaron al acercarse las fechas de entrega: Elliot con la investigación en biblioteca y Oliver y Alexander y su amigo Matt Tooley compilando y corri­ giendo los índices. Una persona ha tenido mayor influencia que cualquier otra en la forma final de este libro: David Kingdon editor de libros teológicos de InterVarsity Press Ingla­ terra que me ha ayudado más allá de mis expectaciones en su trabajo como editor perspicaz concienzudo y sabio. Ha examinado cada capítulo con gran cuidado su­ giriendo correcciones adiciones y recortes y dialogando con mis argumentos en extensos memorandos. Su amplio conocimiento de teologia estudios bíblicos y la historia de doctrina ha sido de inmenso valor para mí y el libro es mucho mejor como resultado de su trabajo. Además Frank Entwistle de InterVarsity Press y Stan Gundry Jim Ruark y Laura Weller de Zondervan me han mostrado gracia y paciencia en cuanto a los muchos detalles respecto a la publicación del libro. No podría haber completado esta obra sin la generosa provisión de sabáticos de Trinity Evangelical Divinity School en el otoño de 1983 el otoño de 1985 el in­ vierno de 1989 y el otoño de 1991 y estoy agradecido a la junta de directores de Trinity por concederme tiempo para escribir. También estoy agradecido por el respaldo de mis padres Arden y Jean Grudem que generosamente proveyeron ayuda financiera que me permitió escribir durante estas y otras ocasiones y que también han sido un estímulo constante en todo este proyecto tanto en sus ora­ ciones como en su indeclinable convicción de que un libro como este escrito en lenguaje no técnico para que miles de creyentes como ellos puedan entenderlo se­ ría valioso para la iglesia. PREFACIO 19 Dios me ha bendecido con la ayuda de varios mecanógrafos excelentes. El me­ canografiado de los manuscritos la empezó Sherry Kull hace varios años. Luego Mary Morris Ron Tiliey Kathryn Sheehan Shelly Milis Rebecca Heidenreich Jenny Hart y Carol Pederson mecanografiaron varias porciones. Después la ma­ yor parte del manuscrito fue copiado con gran habilidad y cuidado por Tammy Thomas que también ayudó en la edición. Andi Ledesma yJoyce Leong gustosa­ mente ayudaron a fotocopiarlo muchas veces. Finalmente Kim Pennington de forma fiel y precisa incluyó las muchas correcciones y cambios que surgieron du­ rante el proceso editorial. Estoy agradecido a todos ellos por su ayuda. John O. Stevenson hizo un excelente trabajo compilando las bibliografias y Don Rothwell realizó una porción significativa de las referencias cruzadas con otros textos de teología. H. Scott Baldwin Tom Provenzola y Mark Rapinchuk fueron una gran ayuda en la lectura de pruebas e investigación en bibliotecas. Mark Rapinchuk compiló también los índices de autores y de referencias bíblicas. Beth Manley proveyó excelente ayuda en la lectura de pruebas. George Knight III Robert Reymond Harold Hoehner Robert Saucy Doug Moo Tom Nettles Tom McCorniskey Doug Halsne Steve Nicholson Doug Brandt Steve Figard Gregg Allison Ellyn Clark y Terry Mortenson proveyeron comentarios detallados sobre diferentes porciones. Raymond Diliard bondadosamente me proveyó el texto computarizado de la Confesión Westminster de Fe. Bruce Shauger resolvió mis problemas de computadora varias veces y Tim McLaughlin reparó mi computa­ dora en un momento crucial. Mi viejo amigo John Hughes varias veces me dio consejos valiosos sobre computadoras y publicación de manuscritos. Mis hijos también me ayudaron al acercarse las fechas de entrega: Elliot con la investigación en biblioteca y Oliver y Alexander y su amigo Matt Tooley compilando y corri­ giendo los índices. Una persona ha tenido mayor influencia que cualquier otra en la forma final de este libro: David Kingdon editor de libros teológicos de InterVarsity Press Ingla­ terra que me ha ayudado más allá de mis expectaciones en su trabajo como editor perspicaz concienzudo y sabio. Ha examinado cada capítulo con gran cuidado su­ giriendo correcciones adiciones y recortes y dialogando con mis argumentos en extensos memorandos. Su amplio conocimiento de teologia estudios bíblicos y la historia de doctrina ha sido de inmenso valor para mí y el libro es mucho mejor como resultado de su trabajo. Además Frank Entwistle de InterVarsity Press y Stan Gundry Jim Ruark y Laura Weller de Zondervan me han mostrado gracia y paciencia en cuanto a los muchos detalles respecto a la publicación del libro. No podría haber completado esta obra sin la generosa provisión de sabáticos de Trinity Evangelical Divinity School en el otoño de 1983 el otoño de 1985 el in­ vierno de 1989 y el otoño de 1991 y estoy agradecido a la junta de directores de Trinity por concederme tiempo para escribir. También estoy agradecido por el respaldo de mis padres Arden y Jean Grudem que generosamente proveyeron ayuda financiera que me permitió escribir durante estas y otras ocasiones y que también han sido un estímulo constante en todo este proyecto tanto en sus ora­ ciones como en su indeclinable convicción de que un libro como este escrito en lenguaje no técnico para que miles de creyentes como ellos puedan entenderlo se­ ría valioso para la iglesia.

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20 PREFACIO Pienso que casi toda persona que me conocía estaba orando por este proyecto en algún momento u otro especialmente mis consejeros estudiantiles en varios años en Trinity y muchos amigos en mi iglesia. Frecuentemente he estado cons­ ciente de la ayuda del Señor en respuesta a esas oraciones dándome salud y fuerza libertad sin interrupciones y un deseo indeclinable de terminar el libro. Sobre todo estoy agradecido por el respaldo de mi esposa Margaret y mis hi­ jos Elliot Oliver y Alexander. Ellos han sido pacientes y me han dado su estímulo han orado por mí y.me han amado y continúan siendo una gran fuente de alegría en mi vida por lo cual agradezco a Dios. Estoy seguro que este libro como todos los libros meramente humanos tiene errores y lagunas y probablemente algún argumento defectuoso por igual. Si su­ piera dónde están ¡trataría de corregirlos Por consiguiente estaré agradecido al lector interesado que me envíe sus sugerencias en cuanto a cambios o correccio­ nes. No garantizo que podré contestar toda carta pero sí daré consideración al ma­ terial de toda carta y haré correcciones en lo que pueda. «Den gracias al Señor porque él es bueno su gran amor perdura para siempre» Sal 118:29. «La gloria Señor no es para nosotros no es para nosotros sino para tu nombre» Sal 115:1. Wayne Grudem Trinity Evangelical Divinity School 2065 HalfDay Road Deerfield Illinois 60015 EE. UU. 20 PREFACIO Pienso que casi toda persona que me conocía estaba orando por este proyecto en algún momento u otro especialmente mis consejeros estudiantiles en varios años en Trinity y muchos amigos en mi iglesia. Frecuentemente he estado cons­ ciente de la ayuda del Señor en respuesta a esas oraciones dándome salud y fuerza libertad sin interrupciones y un deseo indeclinable de terminar el libro. Sobre todo estoy agradecido por el respaldo de mi esposa Margaret y mis hi­ jos Elliot Oliver y Alexander. Ellos han sido pacientes y me han dado su estímulo han orado por mí y.me han amado y continúan siendo una gran fuente de alegría en mi vida por lo cual agradezco a Dios. Estoy seguro que este libro como todos los libros meramente humanos tiene errores y lagunas y probablemente algún argumento defectuoso por igual. Si su­ piera dónde están ¡trataría de corregirlos Por consiguiente estaré agradecido al lector interesado que me envíe sus sugerencias en cuanto a cambios o correccio­ nes. No garantizo que podré contestar toda carta pero sí daré consideración al ma­ terial de toda carta y haré correcciones en lo que pueda. «Den gracias al Señor porque él es bueno su gran amor perdura para siempre» Sal 118:29. «La gloria Señor no es para nosotros no es para nosotros sino para tu nombre» Sal 115:1. Wayne Grudem Trinity Evangelical Divinity School 2065 HalfDay Road Deerfield Illinois 60015 EE. UU.

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Capítulo 1 Introducción a la teología sistemática ¿Qué es teología sistemática ¿Por qué los creyentes deben estudiarla ¿Cómo debemos estudiarla EXPLICACIÓN Y BASE BíBLICA A. Definición de teología sistemática ¿Qué es teología sistemática Se han dado muchas definiciones diferentes pero para los propósitos de este libro se usará la siguiente definición: Teología sistemática es cualquier estudio que responde a la pregunta «¿Qué nos enseña toda la Biblia hoy» res­ pecto a algún tema dado. 1 Esta definición indica que la teología sistemática incluye la recolección y com­ prensión de todos los pasajes relevantes de la Biblia sobre varios temas y luego un resumen claro de sus enseñanzas de modo que sepamos qué creer en cuanto a cada tema. 1. Relación con otras disciplinas. El énfasis de este libro no estará por consi­ guiente en la teología histórica el estudio histórico de cómo los cristianos en dife­ rentes perlados han entendido los varios temas teológicos ni enla teologíafilosófica el estudio de temas teológicos principalmente sin el uso de la Biblia sino usando las herramientas y métodos del razonamiento filosófico y 10 que se puede saber en cuanto a Dios al observar el universo ni apologética la provisión de una defensa de la veracidad de la fe cristiana con el propósito de convencer a los que no creen. Estos tres asuntos aunque son temas dignos de que los creyentes los estudien a veces se incluyen en una definición más amplia del término teología sistemática. De hecho algo de consideración de asuntos históricos filosóficos y apologéticos se halla en algunos puntos en todo este libro. Esto se debe a que el estudio histórico nos informa de las nociones adquiridas y las equivocaciones previamente cometi­ das por otros al entender la Biblia el estudio filosófico nos ayuda a entender el bien y el mal mediante formas comunes en nuestra cultura y otras y el estudio de la apologética nos ayuda a llegar al punto en que las enseñanzas de la Biblia afectan las objeciones que levantan los que no creen. Pero esos aspectos de estudio no son ¡Esta definición de teología sistemática la tomo del profesorJohn Prame ahora en el Westrnmster Seminary de Escondido California. bajo quien tuve el privilegio de estudiar de 1971 a 1973 en el Seminario Westminster Filadelfia. Aunque es imposible reconocermi deuda a él en todo punto es apropiado expresar mi gratitud a él en este punto y decir que probablemente élha influido enmi pensamiento teológico más que cualquier otra perso­ na especialmente en los asuntos cruciales de la naturaleza de la teologia sistemática y la doctrina de la palabra de Dios. Muchos de sus ex alumnos reconocerán ecos de sus enseñanzas enlas páginas que siguen especialmente en esos dos asuntos. Capítulo 1 Introducción a la teología sistemática ¿Qué es teología sistemática ¿Por qué los creyentes deben estudiarla ¿Cómo debemos estudiarla EXPLICACIÓN Y BASE BíBLICA A. Definición de teología sistemática ¿Qué es teología sistemática Se han dado muchas definiciones diferentes pero para los propósitos de este libro se usará la siguiente definición: Teología sistemática es cualquier estudio que responde a la pregunta «¿Qué nos enseña toda la Biblia hoy» res­ pecto a algún tema dado. 1 Esta definición indica que la teología sistemática incluye la recolección y com­ prensión de todos los pasajes relevantes de la Biblia sobre varios temas y luego un resumen claro de sus enseñanzas de modo que sepamos qué creer en cuanto a cada tema. 1. Relación con otras disciplinas. El énfasis de este libro no estará por consi­ guiente en la teología histórica el estudio histórico de cómo los cristianos en dife­ rentes perlados han entendido los varios temas teológicos ni enla teologíafilosófica el estudio de temas teológicos principalmente sin el uso de la Biblia sino usando las herramientas y métodos del razonamiento filosófico y 10 que se puede saber en cuanto a Dios al observar el universo ni apologética la provisión de una defensa de la veracidad de la fe cristiana con el propósito de convencer a los que no creen. Estos tres asuntos aunque son temas dignos de que los creyentes los estudien a veces se incluyen en una definición más amplia del término teología sistemática. De hecho algo de consideración de asuntos históricos filosóficos y apologéticos se halla en algunos puntos en todo este libro. Esto se debe a que el estudio histórico nos informa de las nociones adquiridas y las equivocaciones previamente cometi­ das por otros al entender la Biblia el estudio filosófico nos ayuda a entender el bien y el mal mediante formas comunes en nuestra cultura y otras y el estudio de la apologética nos ayuda a llegar al punto en que las enseñanzas de la Biblia afectan las objeciones que levantan los que no creen. Pero esos aspectos de estudio no son ¡Esta definición de teología sistemática la tomo del profesorJohn Prame ahora en el Westrnmster Seminary de Escondido California. bajo quien tuve el privilegio de estudiar de 1971 a 1973 en el Seminario Westminster Filadelfia. Aunque es imposible reconocermi deuda a él en todo punto es apropiado expresar mi gratitud a él en este punto y decir que probablemente élha influido enmi pensamiento teológico más que cualquier otra perso­ na especialmente en los asuntos cruciales de la naturaleza de la teologia sistemática y la doctrina de la palabra de Dios. Muchos de sus ex alumnos reconocerán ecos de sus enseñanzas enlas páginas que siguen especialmente en esos dos asuntos.

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22 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA el enfoque de este volumen que más bien interactúa directamente con el texto bí· blico a fin de entender 10 que la Biblia misma nos dice respecto a varios temas teo­ lógicos. Si alguien prefiere usar el término teología sistemática en el sentido más amplio que acabo de mencionar en lugar del sentido estrecho que se ha definido arriba no habrá mucha diferencia. 2 Los que usan una definición más estrecha concordarán en que estos otros aspectos de estudio definitivamente contribuyen de una manera positiva a nuestra comprensión de la teología sistemática y los que usan una defi­ nición más amplia por cierto concordarán en que la teología histórica la teología filosófica y la apologética se pueden distinguir del proceso de recoger y sintetizar todos los pasajes relevantes de la Biblia sobre varios temas. Además aunque los es· tudios históricos y filosóficos en efecto contribuyen a nuestra comprensión de las cuestiones teológicas sólo la Biblia tiene la autoridad final para definir qué debe· mas creer: y es por consiguiente apropiado dedicar algún tiempo a enfocar el proceso de analizar la enseñanza de la Biblia misma. La teología sistemática según la hemos definido también difiere de la teología del Antiguo Testamento la teología del Nuevo Testamento y la teología bíblica. Estas tres disciplinas organizan sus temas históricamente y en el orden en que los temas es· tán presentados en la Biblia. Por consiguiente en la teología del Antiguo Testa­ mento uno pudiera preguntar: «¿Qué enseña Deuteronomio sobre la oración» o «¿Qué enseña Salmos en cuanto a la oración» o «¿Qué enseña Isaías en cuanto a la oración» o incluso «¿Qué enseña todo el Antiguo Testamento en cuanto a la ora· ción y cómo se desarrolla esa enseñanza en la historia del Antiguo Testamento» En la teología del Nuevo Testamento uno pudiera preguntar: «¿Qué enseña el Evangelio deJuan sobre la oración» o «¿Qué enseña Pablo en cuanto a la oración» o incluso «¿Qué enseña el Nuevo Testamento en cuanto a la oración y cuál es el desarrollo histórico de esa enseñanza conforme progresa a través del Nuevo Testamento» «Teología bíblica» tiene un significado técnico en los estudios teológícos. Es la categoría más amplia que contiene la teología del Antiguo Testamento y la teolo· gía del Nuevo Testamento según las hemos definido arriba. La teología bíblica da atención especial a las enseñanzas de autores individuales y secciones de la Biblia yel lugar de cada enseñanza en el desarrollo histórico de la Biblia. 4 Así que uno pudiera preguntar: «¿Cuál es el desarrollo histórico de la enseñanza en cuanto a la oración según se ve a través de la historia del Antiguo Testamento y después del Nuevo Testamento Por supuesto esa pregunta es muy parecida a esta: «¿Qué nos 2Gordon Lewis y Bruce Demarest han acuñado una nueva frase: «teología integradora. para referirse a la teología sistemática en ese más amplio sentido véase su excelente obra en tres volúmenes Integrative Theology Zondervan Grand Rapids 1987-94. En cada doctrina ellos analizan alternativas históricas y pasajes bíblicos pero tinentes dan un sumario coherente de la doctrina responden a objeciones filosóficas y dan aplicación práctica. 3Charles Hodge dice: «The Scriptures contain all the Facts ofTheology Las Escrituras contienen todos los da­ tos de la teología. subtitulo de sección en Systematic Theology 1: 15. Arguye que lasideas que se adquieren por intuición. observación o experiencia son válidas en teología sólo si cuentan con respaldo de la enseñanza de la Biblia. 4El término «teología bíblica. puede parecer natural y apropiado para el proceso que he llamado «teología sis­ temática. Sin embargo su uso en estudios teológicos para referirse al rastreo de desarrollos históricos de doctri­ nas a través de la Biblia está demasiado bien establecido así que empezar a usar ahora el término teología bfblica para referirse a lo que yo he llamado teología sistemática resultaria en confusión. 22 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA el enfoque de este volumen que más bien interactúa directamente con el texto bí· blico a fin de entender 10 que la Biblia misma nos dice respecto a varios temas teo­ lógicos. Si alguien prefiere usar el término teología sistemática en el sentido más amplio que acabo de mencionar en lugar del sentido estrecho que se ha definido arriba no habrá mucha diferencia. 2 Los que usan una definición más estrecha concordarán en que estos otros aspectos de estudio definitivamente contribuyen de una manera positiva a nuestra comprensión de la teología sistemática y los que usan una defi­ nición más amplia por cierto concordarán en que la teología histórica la teología filosófica y la apologética se pueden distinguir del proceso de recoger y sintetizar todos los pasajes relevantes de la Biblia sobre varios temas. Además aunque los es· tudios históricos y filosóficos en efecto contribuyen a nuestra comprensión de las cuestiones teológicas sólo la Biblia tiene la autoridad final para definir qué debe· mas creer: y es por consiguiente apropiado dedicar algún tiempo a enfocar el proceso de analizar la enseñanza de la Biblia misma. La teología sistemática según la hemos definido también difiere de la teología del Antiguo Testamento la teología del Nuevo Testamento y la teología bíblica. Estas tres disciplinas organizan sus temas históricamente y en el orden en que los temas es· tán presentados en la Biblia. Por consiguiente en la teología del Antiguo Testa­ mento uno pudiera preguntar: «¿Qué enseña Deuteronomio sobre la oración» o «¿Qué enseña Salmos en cuanto a la oración» o «¿Qué enseña Isaías en cuanto a la oración» o incluso «¿Qué enseña todo el Antiguo Testamento en cuanto a la ora· ción y cómo se desarrolla esa enseñanza en la historia del Antiguo Testamento» En la teología del Nuevo Testamento uno pudiera preguntar: «¿Qué enseña el Evangelio deJuan sobre la oración» o «¿Qué enseña Pablo en cuanto a la oración» o incluso «¿Qué enseña el Nuevo Testamento en cuanto a la oración y cuál es el desarrollo histórico de esa enseñanza conforme progresa a través del Nuevo Testamento» «Teología bíblica» tiene un significado técnico en los estudios teológícos. Es la categoría más amplia que contiene la teología del Antiguo Testamento y la teolo· gía del Nuevo Testamento según las hemos definido arriba. La teología bíblica da atención especial a las enseñanzas de autores individuales y secciones de la Biblia yel lugar de cada enseñanza en el desarrollo histórico de la Biblia. 4 Así que uno pudiera preguntar: «¿Cuál es el desarrollo histórico de la enseñanza en cuanto a la oración según se ve a través de la historia del Antiguo Testamento y después del Nuevo Testamento Por supuesto esa pregunta es muy parecida a esta: «¿Qué nos 2Gordon Lewis y Bruce Demarest han acuñado una nueva frase: «teología integradora. para referirse a la teología sistemática en ese más amplio sentido véase su excelente obra en tres volúmenes Integrative Theology Zondervan Grand Rapids 1987-94. En cada doctrina ellos analizan alternativas históricas y pasajes bíblicos pero tinentes dan un sumario coherente de la doctrina responden a objeciones filosóficas y dan aplicación práctica. 3Charles Hodge dice: «The Scriptures contain all the Facts ofTheology Las Escrituras contienen todos los da­ tos de la teología. subtitulo de sección en Systematic Theology 1: 15. Arguye que lasideas que se adquieren por intuición. observación o experiencia son válidas en teología sólo si cuentan con respaldo de la enseñanza de la Biblia. 4El término «teología bíblica. puede parecer natural y apropiado para el proceso que he llamado «teología sis­ temática. Sin embargo su uso en estudios teológicos para referirse al rastreo de desarrollos históricos de doctri­ nas a través de la Biblia está demasiado bien establecido así que empezar a usar ahora el término teología bfblica para referirse a lo que yo he llamado teología sistemática resultaria en confusión.

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 23 enseña la Biblia hoy en cuanto ala oración» Lo que sería teología sistemática según nuestra definición. Se hace entonces evidente que las líneas limítrofes entre estas varias disciplinas a menudo se superponen en los bordes y partes de un estudio se combinan con el siguiente. Sin embargo hay con todo una diferencia porque la teologíabíblica rastrea el desarrollo histórico de una doctrina y la manera en que el lugar de uno en algún punto en ese desarrollo histórico afecta la comprensión y aplicación de uno en cuanto a esa doctrina en particular. La teología bíblica tam­ bién enfoca la comprensión de cada doctrina que los autores bíblicos y sus oyentes o lectores originales teman. La teología sistemática por otro lado hace uso del material de la teología bíbli­ ca y a menudo edifica sobre los resultados de la teología bíblica. En algunos pun­ tos especialmente en donde se necesita gran cuidado y detalles en el desarrollo de una doctrina la teología sistemática usará incluso un método teológico bíblico analizando el desarrollo de cada doctrina mediante el desarrollo histórico de la Bi­ blia. Pero el enfoque de la teología sistemática sigue siendo diferente: su enfoque es la recolección y luego un sumario de la enseñanza de todos los pasajes bíblicos un pasaje sobre un tema en particular. Así la teología sistemática pregunta por ejemplo: «¿Qué nos enseña hoy la Biblia entera en cuanto a la oración» Procura resumir las enseñanzas de la Biblia en una declaración breve comprensible y cuidadosamente formulada. 2. Aplicación a la vida. Además la teología sistemática se concentra en hacer un resumen de cada doctrina como deberían entenderla los creyentes del día presen­ te. Esto a veces incluirá el uso de términos e incluso conceptos que en sí mismos no fueron usados por ningún autor bíblico individual pero que son el resultado apro­ piado de combinar las enseñanzas de dos o más autores bíblicos sobre un tema en particular. Los términos Trinidad encarnación y deidad de Cristo por ejemplo no se hallan en la Biblia pero constituyen un resumen útil de conceptos bíblicos. Definir la teología sistemática para incluir «lo que toda la Biblia nos eneña hoy» implica que la aplicación a la vida es una parte necesaria del correcto empeño de la teología sistemática. Por tanto una doctrina bajo consideración se ve en términos de su valor práctico para vivir la vida cristiana. En ninguna parte de la Biblia halla­ mos doctrinas que se estudian por estudiarlas o aisladas de la vida. Los escritores bíblicos siempre aplicaban a la vida sus enseñanzas. Por consiguiente cualquier cristiano que lee este libro debe hallar su vida cristiana enriquecida y profundizada durante este estudio ciertamente si el crecimiento espiritual personal no ocurre el autor no ha escrito apropiadamente este libro o el lector no 10 ha estudiado co­ rrectamente. 3. Teología sistemática y teología desorganizada. Si usamos esta definición de teología sistemática se verá que la mayoría de los creyentes en realidad hacen teolo­ gía sistemática o por lo menos declaraciones teológicas sistemáticas muchas veces por semana. Por ejemplo: «La Biblia dice que todo el que cree en Cristo será salvo». «La Biblia dice que Jesucristo es el único camino a Dios». «La Biblia dice que Jesús viene otra vez». Todos estos son resúmenes de 10 que la Biblia dice y como tales son afirmaciones teológicas sistemáticas. Es más cada vez que el creyente dice 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 23 enseña la Biblia hoy en cuanto ala oración» Lo que sería teología sistemática según nuestra definición. Se hace entonces evidente que las líneas limítrofes entre estas varias disciplinas a menudo se superponen en los bordes y partes de un estudio se combinan con el siguiente. Sin embargo hay con todo una diferencia porque la teologíabíblica rastrea el desarrollo histórico de una doctrina y la manera en que el lugar de uno en algún punto en ese desarrollo histórico afecta la comprensión y aplicación de uno en cuanto a esa doctrina en particular. La teología bíblica tam­ bién enfoca la comprensión de cada doctrina que los autores bíblicos y sus oyentes o lectores originales teman. La teología sistemática por otro lado hace uso del material de la teología bíbli­ ca y a menudo edifica sobre los resultados de la teología bíblica. En algunos pun­ tos especialmente en donde se necesita gran cuidado y detalles en el desarrollo de una doctrina la teología sistemática usará incluso un método teológico bíblico analizando el desarrollo de cada doctrina mediante el desarrollo histórico de la Bi­ blia. Pero el enfoque de la teología sistemática sigue siendo diferente: su enfoque es la recolección y luego un sumario de la enseñanza de todos los pasajes bíblicos un pasaje sobre un tema en particular. Así la teología sistemática pregunta por ejemplo: «¿Qué nos enseña hoy la Biblia entera en cuanto a la oración» Procura resumir las enseñanzas de la Biblia en una declaración breve comprensible y cuidadosamente formulada. 2. Aplicación a la vida. Además la teología sistemática se concentra en hacer un resumen de cada doctrina como deberían entenderla los creyentes del día presen­ te. Esto a veces incluirá el uso de términos e incluso conceptos que en sí mismos no fueron usados por ningún autor bíblico individual pero que son el resultado apro­ piado de combinar las enseñanzas de dos o más autores bíblicos sobre un tema en particular. Los términos Trinidad encarnación y deidad de Cristo por ejemplo no se hallan en la Biblia pero constituyen un resumen útil de conceptos bíblicos. Definir la teología sistemática para incluir «lo que toda la Biblia nos eneña hoy» implica que la aplicación a la vida es una parte necesaria del correcto empeño de la teología sistemática. Por tanto una doctrina bajo consideración se ve en términos de su valor práctico para vivir la vida cristiana. En ninguna parte de la Biblia halla­ mos doctrinas que se estudian por estudiarlas o aisladas de la vida. Los escritores bíblicos siempre aplicaban a la vida sus enseñanzas. Por consiguiente cualquier cristiano que lee este libro debe hallar su vida cristiana enriquecida y profundizada durante este estudio ciertamente si el crecimiento espiritual personal no ocurre el autor no ha escrito apropiadamente este libro o el lector no 10 ha estudiado co­ rrectamente. 3. Teología sistemática y teología desorganizada. Si usamos esta definición de teología sistemática se verá que la mayoría de los creyentes en realidad hacen teolo­ gía sistemática o por lo menos declaraciones teológicas sistemáticas muchas veces por semana. Por ejemplo: «La Biblia dice que todo el que cree en Cristo será salvo». «La Biblia dice que Jesucristo es el único camino a Dios». «La Biblia dice que Jesús viene otra vez». Todos estos son resúmenes de 10 que la Biblia dice y como tales son afirmaciones teológicas sistemáticas. Es más cada vez que el creyente dice

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24 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMATICA algo en cuanto a 10 que dice toda la Biblia en un sentido está haciendo «teología sistemática conforme a nuestra definición al pensar en varios temas y responder a la pregunta: «¿Qué nos enseña toda la Biblia hoy» ¿Cómo difiere entonces este libro de la «teología sistemática» que la mayoría de los cristianos hacen Primero tratalos temas bíblicos de una manera cuidadosamente organizada para garantizar que todos los temas importantes reciben consideración cabal. Tal organización también provee cierta verificación contra un análisis ine­ xacto de temas individuales porque quiere decir que todas las otras doctrinas que se tratan pueden ser comparadas con cada tema por uniformidad en metodología y ausencia de contradicciones en las relaciones entre las doctrinas. Esto también ayuda a asegurar una consideración balanceada de doctrinas complementarias: la deidad de Cristo y su humanidad se estudian juntas por ejemplo así como tam­ bién la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre de modo que no se deriven conclusiones erradas de un énfasis desequilibrado en solo un aspecto de la presentación bíblica completa. De hecho el adjetivo sistemática en teología sistemática se debe entender signi­ ficando algo como «organizada cuidadosamente por temas» en el sentido de que se verá que los temas estudiados encajan siempre e incluyen todos los principales temas doctrinales de la Biblia. Así que «sistemática» se debe tener como 10 opuesto de «arreglada al azar» o «desorganizada». En la teología sistemática los temas se tratan de una manera ordenada O «sistemática». Una segunda diferencia entre este libro y la manera en que la mayoría de los cristianos hacen teología sistemática es que trata los temas con mucho mayor detalle que lo que 10 hacen la mayoría de los creyentes. Por ejemplo el creyente prome­ dio como resultado de la lectura regular de la Biblia puede hacer la siguiente afir­ mación teológica: «La Biblia dice que todo el que cree enJesucristo será salvo». Ese es un sumario perfectamente cierto de una doctrina bíblica principal. Sin embargo en este libro dedicamos varias páginas para elaborar más precisamente 10 que quiere decir «creer enJesucristo» 6 y doce capítulos capítulos 32-43 se dedicarán a explicar10 que quiere decir «ser salvo» en todas las muchas implicaciones de esa ex­ presión. Tercero un estudio formal de la teología sistemática hará posible formular sumarios de las enseñanzas bíblicas con mucha mayor exactitud que a la que los creyentes normalmente llegarían sin tal estudio. En la teología sistemática los su­ marios de enseñanzas bíblicas se deben reda.ctar precisamente para proteger con­ tra malos entendidos y excluir enseñanzas falsas. Cuarto un buen análisis teológico debe hallar y tratar equitativamente todos los pasajes bíblicos pertinentes a cada tema en particular y no solo algunos o unos pocos de los pasajes pertinentes. Esto a menudo quiere decir que debemos depender de 5Robert L. Reymond «The Justification of Theology with a Special Application to Contemporary Christo­ log» en Nige1 M. Cameron ed. TIte Challenge ofEvangelical TIteology: Essays in Approach and Method Rutherford House Edimburgo 1987 pp. 82-104 cita varios ejemplos del Nuevo Testamento de esta clase de búsquedapor toda la Biblia para demostrar conclusiones doctrinales: Jesús en Lc 24:25-27 yen otros lugares Apolos en Hch 18:28 el concilio de Jerusalén en Hch 15 YPablo en Hch 17:2-3 20:27 y todo Ro. A esta lista se pudiera añadir Heb 1 sobre la condición de Hijo divino que tiene Cristo Heb 11 sobre la naturaleza de la verdadera fe y mu­ chos otros pasajes de las Epístolas. 6Véase capítulo 35 pp. 744-757 sobre la fe que salva. 24 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMATICA algo en cuanto a 10 que dice toda la Biblia en un sentido está haciendo «teología sistemática conforme a nuestra definición al pensar en varios temas y responder a la pregunta: «¿Qué nos enseña toda la Biblia hoy» ¿Cómo difiere entonces este libro de la «teología sistemática» que la mayoría de los cristianos hacen Primero tratalos temas bíblicos de una manera cuidadosamente organizada para garantizar que todos los temas importantes reciben consideración cabal. Tal organización también provee cierta verificación contra un análisis ine­ xacto de temas individuales porque quiere decir que todas las otras doctrinas que se tratan pueden ser comparadas con cada tema por uniformidad en metodología y ausencia de contradicciones en las relaciones entre las doctrinas. Esto también ayuda a asegurar una consideración balanceada de doctrinas complementarias: la deidad de Cristo y su humanidad se estudian juntas por ejemplo así como tam­ bién la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre de modo que no se deriven conclusiones erradas de un énfasis desequilibrado en solo un aspecto de la presentación bíblica completa. De hecho el adjetivo sistemática en teología sistemática se debe entender signi­ ficando algo como «organizada cuidadosamente por temas» en el sentido de que se verá que los temas estudiados encajan siempre e incluyen todos los principales temas doctrinales de la Biblia. Así que «sistemática» se debe tener como 10 opuesto de «arreglada al azar» o «desorganizada». En la teología sistemática los temas se tratan de una manera ordenada O «sistemática». Una segunda diferencia entre este libro y la manera en que la mayoría de los cristianos hacen teología sistemática es que trata los temas con mucho mayor detalle que lo que 10 hacen la mayoría de los creyentes. Por ejemplo el creyente prome­ dio como resultado de la lectura regular de la Biblia puede hacer la siguiente afir­ mación teológica: «La Biblia dice que todo el que cree enJesucristo será salvo». Ese es un sumario perfectamente cierto de una doctrina bíblica principal. Sin embargo en este libro dedicamos varias páginas para elaborar más precisamente 10 que quiere decir «creer enJesucristo» 6 y doce capítulos capítulos 32-43 se dedicarán a explicar10 que quiere decir «ser salvo» en todas las muchas implicaciones de esa ex­ presión. Tercero un estudio formal de la teología sistemática hará posible formular sumarios de las enseñanzas bíblicas con mucha mayor exactitud que a la que los creyentes normalmente llegarían sin tal estudio. En la teología sistemática los su­ marios de enseñanzas bíblicas se deben reda.ctar precisamente para proteger con­ tra malos entendidos y excluir enseñanzas falsas. Cuarto un buen análisis teológico debe hallar y tratar equitativamente todos los pasajes bíblicos pertinentes a cada tema en particular y no solo algunos o unos pocos de los pasajes pertinentes. Esto a menudo quiere decir que debemos depender de 5Robert L. Reymond «The Justification of Theology with a Special Application to Contemporary Christo­ log» en Nige1 M. Cameron ed. TIte Challenge ofEvangelical TIteology: Essays in Approach and Method Rutherford House Edimburgo 1987 pp. 82-104 cita varios ejemplos del Nuevo Testamento de esta clase de búsquedapor toda la Biblia para demostrar conclusiones doctrinales: Jesús en Lc 24:25-27 yen otros lugares Apolos en Hch 18:28 el concilio de Jerusalén en Hch 15 YPablo en Hch 17:2-3 20:27 y todo Ro. A esta lista se pudiera añadir Heb 1 sobre la condición de Hijo divino que tiene Cristo Heb 11 sobre la naturaleza de la verdadera fe y mu­ chos otros pasajes de las Epístolas. 6Véase capítulo 35 pp. 744-757 sobre la fe que salva.

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMATICA 25 los resultados de cuidadosa exégesis o interpretación de la Biblia con la que con­ cuerden en general los intérpretes evangélicos o en donde haya diferencias signifi­ cativas de interpretación la teologia sistemática incluirá exégesis detalladas en ciertos puntos. Debido al crecido número de temas que se abordan en un estudio de teologia sistemática y debido al gran detalle con que se analizan esos temas es inevitable que alguien que estudie un texto de teologia sistemática o esté tomando un curso de teologia sistemática por primera vez vea muchas de sus propias creencias per­ sonales cuestionadas o modificadas refinadas o enriquecidas. Es de extrema im­ portancia por consiguiente que toda persona que empieza tal curso resuelva firmemente en su mente abandonar como falsa cualquier idea que se halle que la enseñanza de la Biblia claramente contradice. Pero también es muy importante que toda persona resuelva no creer ninguna doctrina individual simplemente por­ que este libro de texto o algún otro libro de texto o maestro dice que es verdad a menos que este libro o elinstructor de un curso pueda convencer al estudiante par­ tiendo del texto de la Biblia misma. Es sólo la Biblia y no «la tradición evangélica conservadora» ni ninguna otra autoridad humana la que debe funcionar como autoridad normativa para la definición de lo que debemos creer. 4. ¿Cuáles son doctrinas En este libro la palabra doctrina se entenderá de la si­ guiente manera: Una doctrina es lo que la Biblia entera nos enseña hoy en cuanto a un tema en particular. Esta definición se relaciona directamente con nuestra definición anterior de teologia sistemática puesto que muestra que una «doctrina» es simple­ mente el resultado del proceso de hacer teologia sistemática con respecto a un tema en particular. Entendidas de esta manera las doctrinas pueden ser muy am­ plias o muy reducidas. Podemos hablar de «la doctrina de Dios» como una catego­ ría doctrinal principal incluyendo un sumario de todo lo que la Biblia nos ensefia hoy en cuanto a Dios. Tal doctrina sería excepcionalmente grande. Por otro lado podemos hablar más limitadamente de la doctrina de la eternidad de Dios o de la doctrina de la Trinidad o de la doctrina de la justicia de Dios. 7 Este libro está dividido en siete secciones principales según las siete «doctrinas» o aspectos de estudios principales: Primera Parte: La doctrina de la palabra de Dios Segunda Parte: La doctrina de Dios Tercera Parte: La doctrina del hombre Cuarta Parte: Las doctrinas de Cristo y el Espíritu Santo Quinta Parte: La doctrina de la aplicación de la redención Sexta Parte: La doctrina de la iglesia Séptima Parte: La doctrina del futuro 7La palabra dogma es un sinónimo aproximado para doctrina pero no la he usado en este hbro. Dogma es un tér­ mino que usan más a menudo los teólogos católicos romanos y luteranos y el término frecuentemente se refiere a doctrinas que tienen el endoso oficial de la iglesia. Teología. dogmática es lo mismo que teología sistemática. 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMATICA 25 los resultados de cuidadosa exégesis o interpretación de la Biblia con la que con­ cuerden en general los intérpretes evangélicos o en donde haya diferencias signifi­ cativas de interpretación la teologia sistemática incluirá exégesis detalladas en ciertos puntos. Debido al crecido número de temas que se abordan en un estudio de teologia sistemática y debido al gran detalle con que se analizan esos temas es inevitable que alguien que estudie un texto de teologia sistemática o esté tomando un curso de teologia sistemática por primera vez vea muchas de sus propias creencias per­ sonales cuestionadas o modificadas refinadas o enriquecidas. Es de extrema im­ portancia por consiguiente que toda persona que empieza tal curso resuelva firmemente en su mente abandonar como falsa cualquier idea que se halle que la enseñanza de la Biblia claramente contradice. Pero también es muy importante que toda persona resuelva no creer ninguna doctrina individual simplemente por­ que este libro de texto o algún otro libro de texto o maestro dice que es verdad a menos que este libro o elinstructor de un curso pueda convencer al estudiante par­ tiendo del texto de la Biblia misma. Es sólo la Biblia y no «la tradición evangélica conservadora» ni ninguna otra autoridad humana la que debe funcionar como autoridad normativa para la definición de lo que debemos creer. 4. ¿Cuáles son doctrinas En este libro la palabra doctrina se entenderá de la si­ guiente manera: Una doctrina es lo que la Biblia entera nos enseña hoy en cuanto a un tema en particular. Esta definición se relaciona directamente con nuestra definición anterior de teologia sistemática puesto que muestra que una «doctrina» es simple­ mente el resultado del proceso de hacer teologia sistemática con respecto a un tema en particular. Entendidas de esta manera las doctrinas pueden ser muy am­ plias o muy reducidas. Podemos hablar de «la doctrina de Dios» como una catego­ ría doctrinal principal incluyendo un sumario de todo lo que la Biblia nos ensefia hoy en cuanto a Dios. Tal doctrina sería excepcionalmente grande. Por otro lado podemos hablar más limitadamente de la doctrina de la eternidad de Dios o de la doctrina de la Trinidad o de la doctrina de la justicia de Dios. 7 Este libro está dividido en siete secciones principales según las siete «doctrinas» o aspectos de estudios principales: Primera Parte: La doctrina de la palabra de Dios Segunda Parte: La doctrina de Dios Tercera Parte: La doctrina del hombre Cuarta Parte: Las doctrinas de Cristo y el Espíritu Santo Quinta Parte: La doctrina de la aplicación de la redención Sexta Parte: La doctrina de la iglesia Séptima Parte: La doctrina del futuro 7La palabra dogma es un sinónimo aproximado para doctrina pero no la he usado en este hbro. Dogma es un tér­ mino que usan más a menudo los teólogos católicos romanos y luteranos y el término frecuentemente se refiere a doctrinas que tienen el endoso oficial de la iglesia. Teología. dogmática es lo mismo que teología sistemática.

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26 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA Dentro de cada una de estas categorías doctrinales principales se han seleccionado muchas más enseñanzas específicas como apropiadas para incluirlas. Generalmen­ te estas tienen por 10 menos uno de los siguientes tres criterios: 1 son doctrinas que se enfatizan bastante en la Biblia 2 son doctrinas que han sido las más signifi­ cativas en toda la historia de la iglesia y han sido importantes para todos los cristia­ nos de todos los tiempos 3 son doctrinas que han llegado a ser importantes para. los creyentes en la situación presente de la historia del cristianismo aunque algu­ nas de estas doctrinas tal vez no hayan sido de tan gran interés anteriormente en la historia de la iglesia. Algunos ejemplos de doctrinas en la tercera categoría son la doctrina de la inerrancia de la Biblia la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo la doctrina de Satanás y los demonios con referencia particular a la guerra espiri­ tual la doctrina de los dones espirituales en la edad del Nuevo Testamento y la doctrina de la creación del hombre como hombre y mujer en relación a la com­ prensión de las funciones apropiadas de hombres y mujeres hoy. Debido a su perti­ nencia a la situación contemporánea doctrinas como estas han recibido más énfasis en el presente volumen que en la mayoría de los textos tradicionales de teología sistemática. Finalmente ¿cuál es la diferencia entre teología sistemática y ética cristiana Aunque hay inevitablemente algún traslapo inevitable entre el estudio de la teolo­ gía y el estudio de la ética he tratado de mantener una distinción en énfasis. El én­ fasis de la teología sistemática recae en lo que Dios quiere que creamos y sepamos en tanto que el énfasis de la ética cristiana es lo que Dios quiere que hagamos y cuá­ les actitudes quiere que tengamos. Tal distinción se refleja en la siguiente defini­ ción: La ética cristiana es cualquier estudio que responde a la pregunta: «¿Qué nos exige Dios que hagamos y qué actitudes exige él que tengamos hoy» con respecto a alguna situa­ ción dada. La teología pues se enfoca en ideas en tanto que la ética enfoca las cir­ cunstancias de la vida. La teología nos dice cómo debemos pensar en tanto que la ética nos dice cómo debemos vivir. Un texto de ética por ejemplo considerará te­ mas tales como el matrimonio y el divorcio mentir y decir la verdad robar y tener algo en propiedad el aborto control de nacimiento homosexualidad la función del gobierno civil disciplina de los hijos pena capital guerra cuidado de los po­ bres discriminación racial y temas por el estilo. Por supuesto que habrá alguna su­ perposición: la teología debe aplicarse a la vida por consiguiente a menudo es ética hasta cierto punto y la ética se debe basar en ideas apropiadas de Dios y su mundo por consiguiente es teológica hasta cierto punto. Este libro hace énfasis en la teología sistemática aunque no vacilará en aplicar la teología a la vida en donde tal aplicación vaya bien. Con todo para un trata­ miento exhaustivo de la ética cristiana sería necesario otro texto similar a este en alcance. B. Presuposiciones iniciales de este libro Empezamos con dos presuposiciones o cosas que damos por sentado: 1 que la Biblia es verdad y que es en efecto nuestra sola norma absoluta de verdad 2 que el Dios de que habla la Biblia existe y que es quien la Biblia dice que es: el Creador del cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos. Estas dos presuposiciones por 26 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA Dentro de cada una de estas categorías doctrinales principales se han seleccionado muchas más enseñanzas específicas como apropiadas para incluirlas. Generalmen­ te estas tienen por 10 menos uno de los siguientes tres criterios: 1 son doctrinas que se enfatizan bastante en la Biblia 2 son doctrinas que han sido las más signifi­ cativas en toda la historia de la iglesia y han sido importantes para todos los cristia­ nos de todos los tiempos 3 son doctrinas que han llegado a ser importantes para. los creyentes en la situación presente de la historia del cristianismo aunque algu­ nas de estas doctrinas tal vez no hayan sido de tan gran interés anteriormente en la historia de la iglesia. Algunos ejemplos de doctrinas en la tercera categoría son la doctrina de la inerrancia de la Biblia la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo la doctrina de Satanás y los demonios con referencia particular a la guerra espiri­ tual la doctrina de los dones espirituales en la edad del Nuevo Testamento y la doctrina de la creación del hombre como hombre y mujer en relación a la com­ prensión de las funciones apropiadas de hombres y mujeres hoy. Debido a su perti­ nencia a la situación contemporánea doctrinas como estas han recibido más énfasis en el presente volumen que en la mayoría de los textos tradicionales de teología sistemática. Finalmente ¿cuál es la diferencia entre teología sistemática y ética cristiana Aunque hay inevitablemente algún traslapo inevitable entre el estudio de la teolo­ gía y el estudio de la ética he tratado de mantener una distinción en énfasis. El én­ fasis de la teología sistemática recae en lo que Dios quiere que creamos y sepamos en tanto que el énfasis de la ética cristiana es lo que Dios quiere que hagamos y cuá­ les actitudes quiere que tengamos. Tal distinción se refleja en la siguiente defini­ ción: La ética cristiana es cualquier estudio que responde a la pregunta: «¿Qué nos exige Dios que hagamos y qué actitudes exige él que tengamos hoy» con respecto a alguna situa­ ción dada. La teología pues se enfoca en ideas en tanto que la ética enfoca las cir­ cunstancias de la vida. La teología nos dice cómo debemos pensar en tanto que la ética nos dice cómo debemos vivir. Un texto de ética por ejemplo considerará te­ mas tales como el matrimonio y el divorcio mentir y decir la verdad robar y tener algo en propiedad el aborto control de nacimiento homosexualidad la función del gobierno civil disciplina de los hijos pena capital guerra cuidado de los po­ bres discriminación racial y temas por el estilo. Por supuesto que habrá alguna su­ perposición: la teología debe aplicarse a la vida por consiguiente a menudo es ética hasta cierto punto y la ética se debe basar en ideas apropiadas de Dios y su mundo por consiguiente es teológica hasta cierto punto. Este libro hace énfasis en la teología sistemática aunque no vacilará en aplicar la teología a la vida en donde tal aplicación vaya bien. Con todo para un trata­ miento exhaustivo de la ética cristiana sería necesario otro texto similar a este en alcance. B. Presuposiciones iniciales de este libro Empezamos con dos presuposiciones o cosas que damos por sentado: 1 que la Biblia es verdad y que es en efecto nuestra sola norma absoluta de verdad 2 que el Dios de que habla la Biblia existe y que es quien la Biblia dice que es: el Creador del cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos. Estas dos presuposiciones por

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGíA SISTEMÁ.TICA 27 lapue8to siempre están abiertas para ajuste modificación o confirmación más honda posteriormente pero en este punto estas dos presuposiciones forman el punto desde el cual empezamos. C. Por qué deben los cristianos estudiar teología ¿Por qué deben los cristianos estudiar teología sistemática Es decir ¿por qué debemos empeñamos en el proceso de recoger y hacerun sumario de las enseñan­ zas de muchos pasajes individuales de la Biblia sobre temas en particular ¿Por qué no es suficiente simplemente seguir leyendo la Biblia en forma regular todos los días de nuestras vidas 1. La razón básica. Se han dado muchas respuestas a esta pregunta pero demasia­ do amenudo se deja la impresión de que la teología sistemática de alguna manera puede «mejorar» 10 que dice la Biblia al hacerun mejor trabajo en organizarsus en­ señanzas y explicarlas más claramente de 10 que la misma Biblia las explica. Así po­ demos empezar negando implícitamente la claridad de la Biblia vea capítulo 6 o la suficiencia de la Biblia vea capítulo 8. Sin embargoJesús ordenó a sus disdpulos y nos ordena ahora enseñar a los cre­ yentes a que observen todo 10 que él ordenó: Portanto vayan y hagan discípulos de todas las naciones bautizándolosen el nom­ bre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Yles aseguro que estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo Mt 28:19-20. Ahora enseñar todo 10 queJesús ordenó en un sentido limitado es simplemente enseñar el contenido de la enseñanza oral deJesús según se registra en las narrati­ vas de los Evangelios. Sin embargo en un sentido más amplio «todo 10 queJesús ordenó» incluye la interpretación y aplicación de su vida y enseñanzas porque en el libro de Hechos se implica que contiene una narración de 10 que Jesús continu6 haciendo y enseñando por medio de los apóstoles después de su resurrección nó­ tese que 1:1 habla de «todo 10 queJesús comenz6 a hacer y enseñar». «Todo 10 que Jesús ordenó» también puede incluir las Epístolas puesto que fueron escritas bajo la supervisión del Espíritu Santo y también se consideraron como un «manda­ miento del Señor» 1 Co 14:37 véase tambiénJn 14:26 16:13 1 Ts 4:15 2 P 3:2 y Ap 1:1-3. Así que en un sentido más amplio «todo 10 que Jesús ordenó» incluye todo el Nuevo Testamento. Todavía más cuando consideramos que los escritos del Nuevo Testamento en­ dosaron la confianza absoluta que Jesús tenía en la autoridad y confiabilidad de las Escrituras delAntiguo Testamento como palabras de Dios vea cap. 4 y cuando nos damos cuenta de que las Epístolas del Nuevo Testamento también endosaron esta perspectiva del Antiguo Testamento como palabras absolutamente autoritativas de Dios se hace evidente que no podemos enseñar «todo 10 queJesús ordenó» sin in­ cluirpor igual todo el Antiguo Testamento entendido apropiadamente en las varias maneras en que se aplica a la edad del nuevo pacto en la historia de la redención. 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGíA SISTEMÁ.TICA 27 lapue8to siempre están abiertas para ajuste modificación o confirmación más honda posteriormente pero en este punto estas dos presuposiciones forman el punto desde el cual empezamos. C. Por qué deben los cristianos estudiar teología ¿Por qué deben los cristianos estudiar teología sistemática Es decir ¿por qué debemos empeñamos en el proceso de recoger y hacerun sumario de las enseñan­ zas de muchos pasajes individuales de la Biblia sobre temas en particular ¿Por qué no es suficiente simplemente seguir leyendo la Biblia en forma regular todos los días de nuestras vidas 1. La razón básica. Se han dado muchas respuestas a esta pregunta pero demasia­ do amenudo se deja la impresión de que la teología sistemática de alguna manera puede «mejorar» 10 que dice la Biblia al hacerun mejor trabajo en organizarsus en­ señanzas y explicarlas más claramente de 10 que la misma Biblia las explica. Así po­ demos empezar negando implícitamente la claridad de la Biblia vea capítulo 6 o la suficiencia de la Biblia vea capítulo 8. Sin embargoJesús ordenó a sus disdpulos y nos ordena ahora enseñar a los cre­ yentes a que observen todo 10 que él ordenó: Portanto vayan y hagan discípulos de todas las naciones bautizándolosen el nom­ bre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Yles aseguro que estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo Mt 28:19-20. Ahora enseñar todo 10 queJesús ordenó en un sentido limitado es simplemente enseñar el contenido de la enseñanza oral deJesús según se registra en las narrati­ vas de los Evangelios. Sin embargo en un sentido más amplio «todo 10 queJesús ordenó» incluye la interpretación y aplicación de su vida y enseñanzas porque en el libro de Hechos se implica que contiene una narración de 10 que Jesús continu6 haciendo y enseñando por medio de los apóstoles después de su resurrección nó­ tese que 1:1 habla de «todo 10 queJesús comenz6 a hacer y enseñar». «Todo 10 que Jesús ordenó» también puede incluir las Epístolas puesto que fueron escritas bajo la supervisión del Espíritu Santo y también se consideraron como un «manda­ miento del Señor» 1 Co 14:37 véase tambiénJn 14:26 16:13 1 Ts 4:15 2 P 3:2 y Ap 1:1-3. Así que en un sentido más amplio «todo 10 que Jesús ordenó» incluye todo el Nuevo Testamento. Todavía más cuando consideramos que los escritos del Nuevo Testamento en­ dosaron la confianza absoluta que Jesús tenía en la autoridad y confiabilidad de las Escrituras delAntiguo Testamento como palabras de Dios vea cap. 4 y cuando nos damos cuenta de que las Epístolas del Nuevo Testamento también endosaron esta perspectiva del Antiguo Testamento como palabras absolutamente autoritativas de Dios se hace evidente que no podemos enseñar «todo 10 queJesús ordenó» sin in­ cluirpor igual todo el Antiguo Testamento entendido apropiadamente en las varias maneras en que se aplica a la edad del nuevo pacto en la historia de la redención.

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28 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA La tarea de cumplir la gran comisión incluye por lo tanto no sólo evangeliza­ ción sino también enseñanza y la tarea de enseñar todo lo queJesús nos ordenó es enun sentido amplio la tarea de enseñar lo que la Biblia entera nos dice hoy. Para enseñamos a nosotros mismos efectivamente y enseñar a otros lo que la Biblia en­ tera dice es necesario recoger y resumir todos los pasajes bíblicos sobre un tema en particular. Por ejemplo si alguien me pregunta: «¿Qué enseña la Biblia en cuanto al retor­ no de Cristo» yo podría decir: «Simplemente siga leyendo la Biblia y lo hallará». Pero si el que pregunta empieza a leer en Génesis 1:1 pasará largo tiempo antes de que halle la respuesta a su pregunta. Para entonces habrá muchas otras preguntas que necesitan respuesta y su lista de preguntas sin respuestas empezará a verse muy larga en verdad. ¿Qué enseña la Biblia en cuanto a la obra del Espíritu Santo ¿Qué enseña la Biblia en cuanto a la oración ¿Qué enseña la Biblia en cuanto al pe­ cado Simplemente no hay tiempo en toda nuestra vida para leer la Biblia entera buscando una respuesta por nosotros mismos cadavez que surge un asunto doctri­ nal. Por consiguiente para que aprendamos lo que la Biblia dice es muy útil tener el beneficio del trabajo de otros que han investigado todas las Escrituras y han hallado respuestas a estos varios temas. Podemos enseñar más efectivamente a otros si podemos dirigirlos a los pasajes más pertinentes y sugerir un sumario apropiado de las enseñanzas de esos pasajes. Entonces el que nos pregunta puede inspeccionar esos pasajes rápidamente por sí mismo y aprender mucho más rápidamente cuál es la enseñanza bíblica sobre ese tema en particular. Así que la necesidad de la teología sistemática para enseñar lo que la Biblia dice surge primordialmente porque somos finitos en nuestra memo­ ria y en la cantidad de tiempo que tenemos disponible. La razón básica de estudiar la teología sistemática entonces es que nos permi­ te enseñamos a nosotros mismos y a otros lo que toda la Biblia dice cumpliendo así la segunda parte de la gran comisión. 2. Los beneficios para nuestra vida. Aunque la razón básica de estudiar la teolo­ gía sistemática es que es un medio de obediencia al mandamiento de nuestro Se­ ñor hay también algunos beneficios adicionales que surgen de tal estudio. Primero estudiar la teología nos ayuda a superarnuestras ideas erradas. Si no hu­ biera pecado en nosotros podríamos leer la Biblia de tapa a tapa y aunque no aprenderíamos de inmediato todo lo que dice la Biblia con mucha probabilidad aprenderíamos sólo cosas verdaderas en cuanto a Dios y su creación. Cada vez que la leamos aprenderemos más cosas ciertas y no nos rebelaríamos ni rehusaríamos aceptar algo que hallamos escrito allí. Pero con el pecado en nuestros corazones retenemos algo de rebelión contra Dios. En varios puntos hay para todos noso­ tros enseñanzas bíblicas que por una razón U otra no queremos aceptar. El estudio de teología sistemática nos ayuda a superar esas ideas rebeldes. Por ejemplo supóngase que hay alguien que no quiere creer queJesús vuelve personalmente a la tierra. Podríamos mostrarle a esta persona un versículo o tal vez dos que hablan del retomo deJesús a la tierra pero la persona tal vez todavía halle una manera de evadir la fuerza de esos versículos o leer en ellos un significa­ do diferente. Pero si recogemos veinticinco o treinta versículos que dicen que 28 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA La tarea de cumplir la gran comisión incluye por lo tanto no sólo evangeliza­ ción sino también enseñanza y la tarea de enseñar todo lo queJesús nos ordenó es enun sentido amplio la tarea de enseñar lo que la Biblia entera nos dice hoy. Para enseñamos a nosotros mismos efectivamente y enseñar a otros lo que la Biblia en­ tera dice es necesario recoger y resumir todos los pasajes bíblicos sobre un tema en particular. Por ejemplo si alguien me pregunta: «¿Qué enseña la Biblia en cuanto al retor­ no de Cristo» yo podría decir: «Simplemente siga leyendo la Biblia y lo hallará». Pero si el que pregunta empieza a leer en Génesis 1:1 pasará largo tiempo antes de que halle la respuesta a su pregunta. Para entonces habrá muchas otras preguntas que necesitan respuesta y su lista de preguntas sin respuestas empezará a verse muy larga en verdad. ¿Qué enseña la Biblia en cuanto a la obra del Espíritu Santo ¿Qué enseña la Biblia en cuanto a la oración ¿Qué enseña la Biblia en cuanto al pe­ cado Simplemente no hay tiempo en toda nuestra vida para leer la Biblia entera buscando una respuesta por nosotros mismos cadavez que surge un asunto doctri­ nal. Por consiguiente para que aprendamos lo que la Biblia dice es muy útil tener el beneficio del trabajo de otros que han investigado todas las Escrituras y han hallado respuestas a estos varios temas. Podemos enseñar más efectivamente a otros si podemos dirigirlos a los pasajes más pertinentes y sugerir un sumario apropiado de las enseñanzas de esos pasajes. Entonces el que nos pregunta puede inspeccionar esos pasajes rápidamente por sí mismo y aprender mucho más rápidamente cuál es la enseñanza bíblica sobre ese tema en particular. Así que la necesidad de la teología sistemática para enseñar lo que la Biblia dice surge primordialmente porque somos finitos en nuestra memo­ ria y en la cantidad de tiempo que tenemos disponible. La razón básica de estudiar la teología sistemática entonces es que nos permi­ te enseñamos a nosotros mismos y a otros lo que toda la Biblia dice cumpliendo así la segunda parte de la gran comisión. 2. Los beneficios para nuestra vida. Aunque la razón básica de estudiar la teolo­ gía sistemática es que es un medio de obediencia al mandamiento de nuestro Se­ ñor hay también algunos beneficios adicionales que surgen de tal estudio. Primero estudiar la teología nos ayuda a superarnuestras ideas erradas. Si no hu­ biera pecado en nosotros podríamos leer la Biblia de tapa a tapa y aunque no aprenderíamos de inmediato todo lo que dice la Biblia con mucha probabilidad aprenderíamos sólo cosas verdaderas en cuanto a Dios y su creación. Cada vez que la leamos aprenderemos más cosas ciertas y no nos rebelaríamos ni rehusaríamos aceptar algo que hallamos escrito allí. Pero con el pecado en nuestros corazones retenemos algo de rebelión contra Dios. En varios puntos hay para todos noso­ tros enseñanzas bíblicas que por una razón U otra no queremos aceptar. El estudio de teología sistemática nos ayuda a superar esas ideas rebeldes. Por ejemplo supóngase que hay alguien que no quiere creer queJesús vuelve personalmente a la tierra. Podríamos mostrarle a esta persona un versículo o tal vez dos que hablan del retomo deJesús a la tierra pero la persona tal vez todavía halle una manera de evadir la fuerza de esos versículos o leer en ellos un significa­ do diferente. Pero si recogemos veinticinco o treinta versículos que dicen que

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMATICA 29 Jesús vuelve a la tierra personalmente y los anotamos en un papel nuestro amigo que Vaciló en creer en el retomo de Cristo con mayor probabilidad se persuadirá ante la amplitudy diversidad de la evidencia bíblica para esta doctrina. Por supues­ to todos tenemos cuestiones como esa temas en que nuestro entendimiento de la enseñanza de la Biblia es inadecuado. En estos temas es útil que se nos confronte con el peso total de la enseñanza de la Biblia sobre ese tema para que seamos más fácilmente persuadidos incluso contra nuestras inclinaciones erradas iniciales. Segundo estudiar teología sistemática nos ayuda a poder tomar mejores decisio­ nes más adelante sobre nuevas cuestiones de doctrina que puedan surgir. No pode­ mos saber cuáles nuevas controversias doctrinales surgirán en las iglesias en las cuales viviremos y ministraremos de aquí a diez veinte o treinta años si el Señor no regresa antes. Estas nuevas controversias doctrinales a veces incluirán asuntos que nadie ha enfrentado con mucha atención antes. Los cristianos preguntarán: «¿Qué dice la Biblia entera en cuanto a este tema» La naturaleza precisa de la ine­ rrancia bíblica y el entendimiento apropiado de la enseñanza bíblica sobre los do­ nes del Espíritu Santo son dos ejemplos de asuntos que han surgido en nuestro siglo con mucha mayor fuerza que nunca antes en la historia de la iglesia. Cualesquiera que sean las nuevas controversias doctrinales en años futuros los que han aprendido bien la teología sistemática serán mucho más capaces de res­ ponder a las otras preguntas que surjan. Esto se debe a que todo lo que la Biblia dice de alguna manera se relaciona a todo lo demás que la Biblia dice porque todo encaja de una manera congruente por lo menos dentro de la propia comprensión de Dios de la realidad y en la naturaleza de Dios y la creación tal como son. Así que las nuevas preguntas tendrán que ver con mucho de 10 que ya se ha aprendido de la Biblia. Mientras mejor se haya aprendido ese material anterior más capaces seremos de lidiar con esas nuevas preguntas. Este beneficio se extiende incluso más ampliamente. Enfrentamos problemas al aplicar la Biblia a la vida en muchos más contextos que debates doctrinales for­ males. ¿Qué enseña la Biblia en cuanto a las relaciones entre esposo y esposa ¿Qué en cuanto a la crianza de los hijos ¿En cuanto a testificarle a algún compañe­ ro de trabajo ¿Qué principias nos da la Biblia para estudiar psicología economía o ciencias naturales ¿Cómo nos guía en cuanto a gastar dinero ahorrarlo o dar el diezmo En todo asunto que busquemos influirán ciertos principios teológicos y los que han aprendido bien las enseñanzas teológicas de la Biblia serán mucho más capaces de tomar decisiones que agradan a Dios. Una analogía útil en este punto es la de un rompecabezas. Si el rompecabezas re­ presenta «lo que la Biblia entera nos enseña hoy acerca de todo» un curso de teolo­ gía sistemática será como armar el borde y algunos sectores principales incluidos en elrompecabezas. Pero nunca podremos saber todo 10 que la Biblia enseña acerca de todas las cosas así que nuestro rompecabezas tendrá muchas brechas muchaspie­ zas que todavía faltan por colocar. Resolver un problema nuevo en la vida real es como completar otra sección del rompecabezas: mientras más piezas tiene uno en su lugar correcto al empezar más fácil es colocar nuevas piezas en su sitio y menos posibilidades tiene uno de cometer equivocaciones. En este libro el objetivo es per­ mitir que los creyentes pongan en su «rompecabezas teológico» tantas piezas con tanta precisión como sea posible y animar a los creyentes a seguir poniendo más y 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMATICA 29 Jesús vuelve a la tierra personalmente y los anotamos en un papel nuestro amigo que Vaciló en creer en el retomo de Cristo con mayor probabilidad se persuadirá ante la amplitudy diversidad de la evidencia bíblica para esta doctrina. Por supues­ to todos tenemos cuestiones como esa temas en que nuestro entendimiento de la enseñanza de la Biblia es inadecuado. En estos temas es útil que se nos confronte con el peso total de la enseñanza de la Biblia sobre ese tema para que seamos más fácilmente persuadidos incluso contra nuestras inclinaciones erradas iniciales. Segundo estudiar teología sistemática nos ayuda a poder tomar mejores decisio­ nes más adelante sobre nuevas cuestiones de doctrina que puedan surgir. No pode­ mos saber cuáles nuevas controversias doctrinales surgirán en las iglesias en las cuales viviremos y ministraremos de aquí a diez veinte o treinta años si el Señor no regresa antes. Estas nuevas controversias doctrinales a veces incluirán asuntos que nadie ha enfrentado con mucha atención antes. Los cristianos preguntarán: «¿Qué dice la Biblia entera en cuanto a este tema» La naturaleza precisa de la ine­ rrancia bíblica y el entendimiento apropiado de la enseñanza bíblica sobre los do­ nes del Espíritu Santo son dos ejemplos de asuntos que han surgido en nuestro siglo con mucha mayor fuerza que nunca antes en la historia de la iglesia. Cualesquiera que sean las nuevas controversias doctrinales en años futuros los que han aprendido bien la teología sistemática serán mucho más capaces de res­ ponder a las otras preguntas que surjan. Esto se debe a que todo lo que la Biblia dice de alguna manera se relaciona a todo lo demás que la Biblia dice porque todo encaja de una manera congruente por lo menos dentro de la propia comprensión de Dios de la realidad y en la naturaleza de Dios y la creación tal como son. Así que las nuevas preguntas tendrán que ver con mucho de 10 que ya se ha aprendido de la Biblia. Mientras mejor se haya aprendido ese material anterior más capaces seremos de lidiar con esas nuevas preguntas. Este beneficio se extiende incluso más ampliamente. Enfrentamos problemas al aplicar la Biblia a la vida en muchos más contextos que debates doctrinales for­ males. ¿Qué enseña la Biblia en cuanto a las relaciones entre esposo y esposa ¿Qué en cuanto a la crianza de los hijos ¿En cuanto a testificarle a algún compañe­ ro de trabajo ¿Qué principias nos da la Biblia para estudiar psicología economía o ciencias naturales ¿Cómo nos guía en cuanto a gastar dinero ahorrarlo o dar el diezmo En todo asunto que busquemos influirán ciertos principios teológicos y los que han aprendido bien las enseñanzas teológicas de la Biblia serán mucho más capaces de tomar decisiones que agradan a Dios. Una analogía útil en este punto es la de un rompecabezas. Si el rompecabezas re­ presenta «lo que la Biblia entera nos enseña hoy acerca de todo» un curso de teolo­ gía sistemática será como armar el borde y algunos sectores principales incluidos en elrompecabezas. Pero nunca podremos saber todo 10 que la Biblia enseña acerca de todas las cosas así que nuestro rompecabezas tendrá muchas brechas muchaspie­ zas que todavía faltan por colocar. Resolver un problema nuevo en la vida real es como completar otra sección del rompecabezas: mientras más piezas tiene uno en su lugar correcto al empezar más fácil es colocar nuevas piezas en su sitio y menos posibilidades tiene uno de cometer equivocaciones. En este libro el objetivo es per­ mitir que los creyentes pongan en su «rompecabezas teológico» tantas piezas con tanta precisión como sea posible y animar a los creyentes a seguir poniendo más y

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30 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA más piezas correctaspor el resto de su vida. Las doctrinas cristianas que se estudian aquí actuarán como pautas para ayudarle a llenar todo otro sector aspectos que pertenecen a todos los aspectos de verdad en todos los aspectos de la vida. Tercero estudiar teología sistemática nos ayudará a crecer como creyentes. Mien­ tras más sabemos de Dios de su Palabra de sus relaciones con el mundo y la hu­ manidad más confiaremos en él más plenamente le alabaremos y con mayor presteza le obedeceremos. Estudiar apropiadamente la teología sistemática nos hace creyentes más maduros. Si no hace esto no estamos estudiándola de la manera que Dios quiere. Por cierto la Biblia a menudo conecta la sana doctrina con la madurez en la vida cristiana: Pablo habla de «la doctrina que se ciñe a la verdadera religión» 1 Ti 6:3 y dice que su obra como apóstol es «para que mediante la fe los elegidos de Dios lleguen a conocer la verdadera religión» Tit 1:1. En contraste indica que toda clase de desobediencia e inmoralidad «está en contra de la sana doctrina» 1 Ti 1:10. En conexión con esta idea es apropiado preguntar qué diferencia hay entre una «doctrina principal» y una «doctrina menor». Los cristianos a menudo dicen que quieren buscar acuerdo en la iglesia en cuanto a doctrinas principales pero dar campo para diferencias en doctrinas menores. He hallado útil la siguiente pauta: Una doctrina principal es la que tiene un impacto significativo en lo que pensamos de otras doctrinas o que tiene un impacto significativo en cómo vivimos la vida cristiana. Una doctrina menor es la que tiene muy poco impacto en cómo pensa­ mos en cuanto a otras doctrinas y muy poco impacto en cómo vivimos la vida cristiana. Según esta norma doctrinas tales como la autoridad de la Biblia capítulo 4 la Trinidad capítulo 14 la deidad de Cristo capítulo 26 lajustificaciónpor la fe ca­ pítulo 36 y muchas otras se considerarían apropiadamente doctrinas principales. Los que no están de acuerdo con la comprensión evangélica histórica de algunas de estas doctrinas tendrán amplios puntos de diferencias con los creyentes evangé­ licos que afirman estas doctrinas. Por otro lado me parece que las diferencias en cuanto a las formas de gobierno de la iglesia capítulo 47 o algunos detalles en cuanto a la cena del Señor capítulo 50 o las fechas de la gran tribulación capítulo 55 tienen que ver con doctrinas menores. Los creyentes que difieren sobre estas cosas pueden estar de acuerdo en tal vez casi todo otro punto de la doctrina pueden vivir vidas cristianas que no difieren de manera importante y pueden tener genuina comunión unos con otros. Por supuesto tal vez hallemos doctrinas que caen en algún punto entre «princi­ pales» y «menores» de acuerdo a esta norma. Por ejemplo los cristianos pueden di­ ferir sobre el grado de significación que se debe asignar a la doctrina del bautismo capítulo 49 o el milenio capítulo 55 o el alcance de la expiación capítulo 27. Eso es natural porque muchas doctrinas tienen alguna influencia sobre otras doctrinas o sobre la vida pero podemos diferir en cuanto a si pensamos que sea una influencia «significativa». Podemos incluso reconocer que habrá una gama de significación aquí y simplemente decir que mientras más influencia tiene una doctrina sobre otras doctrinas y la vida más «principal» llega a ser. Esta cantidad 30 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA más piezas correctaspor el resto de su vida. Las doctrinas cristianas que se estudian aquí actuarán como pautas para ayudarle a llenar todo otro sector aspectos que pertenecen a todos los aspectos de verdad en todos los aspectos de la vida. Tercero estudiar teología sistemática nos ayudará a crecer como creyentes. Mien­ tras más sabemos de Dios de su Palabra de sus relaciones con el mundo y la hu­ manidad más confiaremos en él más plenamente le alabaremos y con mayor presteza le obedeceremos. Estudiar apropiadamente la teología sistemática nos hace creyentes más maduros. Si no hace esto no estamos estudiándola de la manera que Dios quiere. Por cierto la Biblia a menudo conecta la sana doctrina con la madurez en la vida cristiana: Pablo habla de «la doctrina que se ciñe a la verdadera religión» 1 Ti 6:3 y dice que su obra como apóstol es «para que mediante la fe los elegidos de Dios lleguen a conocer la verdadera religión» Tit 1:1. En contraste indica que toda clase de desobediencia e inmoralidad «está en contra de la sana doctrina» 1 Ti 1:10. En conexión con esta idea es apropiado preguntar qué diferencia hay entre una «doctrina principal» y una «doctrina menor». Los cristianos a menudo dicen que quieren buscar acuerdo en la iglesia en cuanto a doctrinas principales pero dar campo para diferencias en doctrinas menores. He hallado útil la siguiente pauta: Una doctrina principal es la que tiene un impacto significativo en lo que pensamos de otras doctrinas o que tiene un impacto significativo en cómo vivimos la vida cristiana. Una doctrina menor es la que tiene muy poco impacto en cómo pensa­ mos en cuanto a otras doctrinas y muy poco impacto en cómo vivimos la vida cristiana. Según esta norma doctrinas tales como la autoridad de la Biblia capítulo 4 la Trinidad capítulo 14 la deidad de Cristo capítulo 26 lajustificaciónpor la fe ca­ pítulo 36 y muchas otras se considerarían apropiadamente doctrinas principales. Los que no están de acuerdo con la comprensión evangélica histórica de algunas de estas doctrinas tendrán amplios puntos de diferencias con los creyentes evangé­ licos que afirman estas doctrinas. Por otro lado me parece que las diferencias en cuanto a las formas de gobierno de la iglesia capítulo 47 o algunos detalles en cuanto a la cena del Señor capítulo 50 o las fechas de la gran tribulación capítulo 55 tienen que ver con doctrinas menores. Los creyentes que difieren sobre estas cosas pueden estar de acuerdo en tal vez casi todo otro punto de la doctrina pueden vivir vidas cristianas que no difieren de manera importante y pueden tener genuina comunión unos con otros. Por supuesto tal vez hallemos doctrinas que caen en algún punto entre «princi­ pales» y «menores» de acuerdo a esta norma. Por ejemplo los cristianos pueden di­ ferir sobre el grado de significación que se debe asignar a la doctrina del bautismo capítulo 49 o el milenio capítulo 55 o el alcance de la expiación capítulo 27. Eso es natural porque muchas doctrinas tienen alguna influencia sobre otras doctrinas o sobre la vida pero podemos diferir en cuanto a si pensamos que sea una influencia «significativa». Podemos incluso reconocer que habrá una gama de significación aquí y simplemente decir que mientras más influencia tiene una doctrina sobre otras doctrinas y la vida más «principal» llega a ser. Esta cantidad

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 31 de influencia incluso puede variar de acuerdo a las circunstancias históricas y nece­ sidades de la iglesia en un momento dado. En tales casos los cristianos deben pe­ dirle a Dios que les dé sabiduría madura y juicio sano al tratar de determinar hasta qué punto una doctrina se debe considerar «principal» en sus circunstancias parti­ culares. D. Una nota sobre dos objeciones al estudio de la teología sistemática l. «Las conclusiones son "demasiado pulidas" para ser verdad». Algunos estu­ diosos miran con sospecha la teología sistemática cuando -o incluso porque­ sus enseñanzas encajan unas con otras en una manera no contradictoria. Objetan que el resultado es «demasiado pulidas» y que los teólogos sistemáticos deben por consiguiente estar embutiendo las enseñanzas de la Biblia en un molde artificial y distorsionando el significado verdadero de las Escrituras a fin de lograr un conjun­ to ordenado de creencias. A esta objeción se pueden dar dos respuestas: 1 Debemos primero preguntar a los que hacen tal objeción que nos digan qué puntos específicos de la Biblia han sido interpretados mal y entonces debemos lidiar con la comprensión de esos pa­ sajes. Tal vez se hayan cometido equivocaciones y en ese caso debe haber correcciones. Sin embargo también es posible que el objetor no tenga pasajes específicos en mente o ninguna interpretación claramente errónea que señalar en las obras de loste610gos evangélicos más responsables. Desde luego exégesis incompetente se puede hallar en los escritos de eruditos menos competentes en cualquier campo de estudios bíblicos no s610 en la teología sistemática pero esos «malos ejemplos» constituyen una objeci6n no contra la erudici6n como un todo sino contra el erudito incompetente mismo. Es muy importante que el objetor sea específico en este punto porque esta obje­ ci6n a veces la hacen quienes tal vez inconscientemente han adoptado de nuestra cultura un concepto escéptico de la posibilidad de hallar conclusiones universal­ mente verdaderas en cuanto a algo incluso en cuanto a Dios y su Palabra. Esta cla­ se de escepticismo respecto a la verdad teológica es especialmente común en el mundo universitario moderno en donde «teología sistemática» si es que se estu­ dia se estudia sólo desde la perspectiva de la teología filosófica y teología histórica incluyendo tal vez un estudio histórico de las varias ideas que creyeron los prime­ ros cristianos que escribieron el Nuevo Testamento y otros cristianos de ese tiem­ po y a través de la historia de la iglesia. En este tipo de clima intelectual el estudio de «teología sistemática» según se la define en este capítulo se consideraría imposi­ ble porque se da por sentado que la Biblia es meramente la obra de muchos auto­ res humanos que escribieron en diversas culturas y experiencias en el curso de más de mil años. Se pensaría que tratar de hallar «lo que toda la Biblia enseña» en cuan­ to a algún asunto sería tan inútil como tratar de hallar «lo que todos los filósofos enseñan» respecto a algún asunto porque se pensaría que la respuesta en ambos casos no es una noción sino muchas nociones diversas y a menudo en conflicto. Este punto de vista escéptico lo deben rechazar los evangélicos que ven las Escritu­ ras como producto de autoría humana y divina y por consiguiente como una 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 31 de influencia incluso puede variar de acuerdo a las circunstancias históricas y nece­ sidades de la iglesia en un momento dado. En tales casos los cristianos deben pe­ dirle a Dios que les dé sabiduría madura y juicio sano al tratar de determinar hasta qué punto una doctrina se debe considerar «principal» en sus circunstancias parti­ culares. D. Una nota sobre dos objeciones al estudio de la teología sistemática l. «Las conclusiones son "demasiado pulidas" para ser verdad». Algunos estu­ diosos miran con sospecha la teología sistemática cuando -o incluso porque­ sus enseñanzas encajan unas con otras en una manera no contradictoria. Objetan que el resultado es «demasiado pulidas» y que los teólogos sistemáticos deben por consiguiente estar embutiendo las enseñanzas de la Biblia en un molde artificial y distorsionando el significado verdadero de las Escrituras a fin de lograr un conjun­ to ordenado de creencias. A esta objeción se pueden dar dos respuestas: 1 Debemos primero preguntar a los que hacen tal objeción que nos digan qué puntos específicos de la Biblia han sido interpretados mal y entonces debemos lidiar con la comprensión de esos pa­ sajes. Tal vez se hayan cometido equivocaciones y en ese caso debe haber correcciones. Sin embargo también es posible que el objetor no tenga pasajes específicos en mente o ninguna interpretación claramente errónea que señalar en las obras de loste610gos evangélicos más responsables. Desde luego exégesis incompetente se puede hallar en los escritos de eruditos menos competentes en cualquier campo de estudios bíblicos no s610 en la teología sistemática pero esos «malos ejemplos» constituyen una objeci6n no contra la erudici6n como un todo sino contra el erudito incompetente mismo. Es muy importante que el objetor sea específico en este punto porque esta obje­ ci6n a veces la hacen quienes tal vez inconscientemente han adoptado de nuestra cultura un concepto escéptico de la posibilidad de hallar conclusiones universal­ mente verdaderas en cuanto a algo incluso en cuanto a Dios y su Palabra. Esta cla­ se de escepticismo respecto a la verdad teológica es especialmente común en el mundo universitario moderno en donde «teología sistemática» si es que se estu­ dia se estudia sólo desde la perspectiva de la teología filosófica y teología histórica incluyendo tal vez un estudio histórico de las varias ideas que creyeron los prime­ ros cristianos que escribieron el Nuevo Testamento y otros cristianos de ese tiem­ po y a través de la historia de la iglesia. En este tipo de clima intelectual el estudio de «teología sistemática» según se la define en este capítulo se consideraría imposi­ ble porque se da por sentado que la Biblia es meramente la obra de muchos auto­ res humanos que escribieron en diversas culturas y experiencias en el curso de más de mil años. Se pensaría que tratar de hallar «lo que toda la Biblia enseña» en cuan­ to a algún asunto sería tan inútil como tratar de hallar «lo que todos los filósofos enseñan» respecto a algún asunto porque se pensaría que la respuesta en ambos casos no es una noción sino muchas nociones diversas y a menudo en conflicto. Este punto de vista escéptico lo deben rechazar los evangélicos que ven las Escritu­ ras como producto de autoría humana y divina y por consiguiente como una

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32 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA 8ISTEMATICA colección de escritos que enseñan verdades no contradictorias en cuanto a Dios y en cuanto al universo que él creó. 2 Segundo se debe contestar que en la propia mente de Dios y en la naturale­ za de la realidad en sí misma los hechos e ideas verdaderos son todos congruentes entre sí. Por consiguiente si hemos entendido acertadamente las enseñanzas de Dios en la Biblia debemos esperar que nuestras conclusiones «encajen unas con otras» y sean congruentes entre sí. La congruencia interna entonces es un argu­ mento a favor y no en contra de cualquier resultado individual de la teología sistemática. 2. «La selección de temas dicta las conclusiones». Otra objeción general a la teo­ logía sistemática tiene que ver con la selección y arreglo de los temas e incluso el hecho de que se haga tal estudio de la Biblia arreglado por temas usando catego­ rías a veces diferentes de las que se hallan en la misma Biblia. ¿Por qué se tratan es­ tos temas teológicos en lugar de simplemente los demás que recalcan los autores bíblicos y por qué los temas se arreglan de esta manera y no de otra Tal vez diría esta objeción nuestras tradiciones y nuestras culturas han determinado los temas que tratamos y el arreglo de los temas para que los resultados en este estudio teo­ lógico sistemático de la Biblia aunque aceptable en nuestra propia tradición teoló­ gica en realidad no sea fiel a la Biblia misma. Una variante de esta objeción es la afirmación de que nuestro punto de partida a menudo determina nuestras conclusiones respecto a temas controversiales: si decidimos empezar con un énfasis en la autoría divina de la Biblia por ejemplo acabaremos creyendo en la inerrancia bíblica pero si empezamos con un énfasis en la autoría humana de la Biblia acabaremos creyendo que hay algunos errores en la Biblia. En forma similar si empezamos con un énfasis en la soberanía de Dios acabaremos siendo calvinistas pero si empezamos con un énfasis en la capa­ cidad del hombre para tomar decisiones libres acabaremos siendo arminianos· y así por el estilo. Esta objeción hace que parezca que las preguntas teológicas más importantes probablemente se pudieran decidir echando una moneda al aire para deddir en dónde empezar puesto que se puede llegar a conclusiones diferentes e igualmente válidas desde diferentes puntos de partida. Los que hacen tal objeción a menudo sugieren que la mejor manera de evitar esteproblema es no estudiar ni enseñarpara nadateología sistemática sino limitar nuestros estudios temáticos al campo de la teología bíblica tratando sólo los temas y asuntos que los autores bíblicos mismos recalcan y describir el desarrollo históri­ co de estos temas bíblicos a través de la Biblia. En respuesta a esta objeción una gran parte de la consideración en este capítu­ lo en cuanto a la necesidad de enseñar la Biblia será pertinente. Nuestra selecdón de temas no tiene que estar restringida a las principales preocupaciones de los au­ tores bíblicos porque nuestra meta es hallar 10 que Dios requiere de nosotros en todos los aspectos de preocupación para nosotros hoy. Por ejemplo a ningún autor del Nuevo Testamento le interesó sobremanera ex­ plicar temas tales como el «bautismo en el Espíritu Santo» O las funciones de las 8Vea en el capítulo 16 pp. 328 352-367 una consideración de los térmínos calvinita y arminiano. 32 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA 8ISTEMATICA colección de escritos que enseñan verdades no contradictorias en cuanto a Dios y en cuanto al universo que él creó. 2 Segundo se debe contestar que en la propia mente de Dios y en la naturale­ za de la realidad en sí misma los hechos e ideas verdaderos son todos congruentes entre sí. Por consiguiente si hemos entendido acertadamente las enseñanzas de Dios en la Biblia debemos esperar que nuestras conclusiones «encajen unas con otras» y sean congruentes entre sí. La congruencia interna entonces es un argu­ mento a favor y no en contra de cualquier resultado individual de la teología sistemática. 2. «La selección de temas dicta las conclusiones». Otra objeción general a la teo­ logía sistemática tiene que ver con la selección y arreglo de los temas e incluso el hecho de que se haga tal estudio de la Biblia arreglado por temas usando catego­ rías a veces diferentes de las que se hallan en la misma Biblia. ¿Por qué se tratan es­ tos temas teológicos en lugar de simplemente los demás que recalcan los autores bíblicos y por qué los temas se arreglan de esta manera y no de otra Tal vez diría esta objeción nuestras tradiciones y nuestras culturas han determinado los temas que tratamos y el arreglo de los temas para que los resultados en este estudio teo­ lógico sistemático de la Biblia aunque aceptable en nuestra propia tradición teoló­ gica en realidad no sea fiel a la Biblia misma. Una variante de esta objeción es la afirmación de que nuestro punto de partida a menudo determina nuestras conclusiones respecto a temas controversiales: si decidimos empezar con un énfasis en la autoría divina de la Biblia por ejemplo acabaremos creyendo en la inerrancia bíblica pero si empezamos con un énfasis en la autoría humana de la Biblia acabaremos creyendo que hay algunos errores en la Biblia. En forma similar si empezamos con un énfasis en la soberanía de Dios acabaremos siendo calvinistas pero si empezamos con un énfasis en la capa­ cidad del hombre para tomar decisiones libres acabaremos siendo arminianos· y así por el estilo. Esta objeción hace que parezca que las preguntas teológicas más importantes probablemente se pudieran decidir echando una moneda al aire para deddir en dónde empezar puesto que se puede llegar a conclusiones diferentes e igualmente válidas desde diferentes puntos de partida. Los que hacen tal objeción a menudo sugieren que la mejor manera de evitar esteproblema es no estudiar ni enseñarpara nadateología sistemática sino limitar nuestros estudios temáticos al campo de la teología bíblica tratando sólo los temas y asuntos que los autores bíblicos mismos recalcan y describir el desarrollo históri­ co de estos temas bíblicos a través de la Biblia. En respuesta a esta objeción una gran parte de la consideración en este capítu­ lo en cuanto a la necesidad de enseñar la Biblia será pertinente. Nuestra selecdón de temas no tiene que estar restringida a las principales preocupaciones de los au­ tores bíblicos porque nuestra meta es hallar 10 que Dios requiere de nosotros en todos los aspectos de preocupación para nosotros hoy. Por ejemplo a ningún autor del Nuevo Testamento le interesó sobremanera ex­ plicar temas tales como el «bautismo en el Espíritu Santo» O las funciones de las 8Vea en el capítulo 16 pp. 328 352-367 una consideración de los térmínos calvinita y arminiano.

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 33 mujeresen la iglesia o la doctrina de la Trinidad pero estos son asuntos válidos de interés para nosotros hoy y debemos buscar todos los lugares en la Biblia que tie­ nen pertinencia a esos temas sea que esos términos específicos se mencionen o no y sea que esos temas sean el foco primordial de cada pasaje que examinamos o no para poder ser capaces de entender y explicar a otros «lo que toda la Biblia enseñ.a» en cuanto a ellos. La única alternativa -porque en efecto pensaremos algo sobre esos temas- es formar nuestras opiniones sin orden ni concierto partiendo de una impresión ge­ neral de 10 que pensamos que es la posición «bíblica» sobre cada tema o tal vez apuntalar nuestras posiciones con análisis cuidadoso de uno o dos pasajes perti­ nentes sin embargo sin ninguna garantía de que esos pasajes presenten una no­ ción balanceada de «todo el propósito de Dios» Hch 20:27 sobre el tema que se considera. En verdad este enfoque demasiado común en círculos evangélicos hoy podría me parece llamarse «teología asistemática» o incluso ¡«teología al azar y desordenada» Tal alternativa es demasiado subjetiva y demasiado sujeta a presiones culturales. Tiende a la fragmentación doctrinal e incertidumbre doctri­ nal ampliamente extendida y deja a la iglesia teológicamente inmadura como «niños zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñ.anza» Ef 4:14. Respecto a la objeción en cuanto a la selección y secuencia de los temas nada hay que nos impida acudir a la Biblia para buscar respuestas a cualquier pregunta doctrinal considerada en cualquier secuencia. La secuencia de temas en este libro es muy común y se ha adoptado porque es ordenada y se presta bien para el aprendi­ zaje y la enseñ.anza. Pero los capítulos se pueden leer en cualquier secuencia que uno quiera y las conclusiones no van a ser diferentes ni tampoco lo persuasivo de los argumentos-si están derivados apropiadamente de la Biblia- se reducirá sig­ nificativamente. De hecho sospecho que la mayoría de los lectores de este libro no leerán de corrido del capítulo 1 al capítulo 57 sino que empezarán con los capitu­ las que más les interesan y leerán los demás después. Eso en realidad no importa porque he tratado de escribir los capítulos de modo que se puedan leer como uni­ dades independientes y he añadido referencias cruzadas a las secciones de otros capítulos en donde es pertinente. Sea que uno lea el capítulo sobre los nuevos cie­ los y la nueva tierra capítulos 57 primero o último o en algún punto entre uno y otro los argumentos serán los mismos los pasajes bíblicos citados para respaldo serán los mismos y las conclusiones deben ser las mismas. E. ¿Cómo deben los cristianos estudiar teología sistemática ¿Cómo entonces debemos estudiar la teología sistemática La Biblia provee algunas pautas que responden a esta pregunta. 1. Debemos estudiarla teología sistemática con oración. Si estudiar teología sis­ temática es sencillamente una cierta manera de estudiar la Biblia los pasajes de la Biblia que hablan de la manera en que debemos estudiar la Palabra de Dios nos dan dirección para esta tarea. Tal como el salmista ora en Salmo 119:18: «Ábreme los ojos para que contemple las maravillas de tu ley» nosotros debemos orar y buscar 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 33 mujeresen la iglesia o la doctrina de la Trinidad pero estos son asuntos válidos de interés para nosotros hoy y debemos buscar todos los lugares en la Biblia que tie­ nen pertinencia a esos temas sea que esos términos específicos se mencionen o no y sea que esos temas sean el foco primordial de cada pasaje que examinamos o no para poder ser capaces de entender y explicar a otros «lo que toda la Biblia enseñ.a» en cuanto a ellos. La única alternativa -porque en efecto pensaremos algo sobre esos temas- es formar nuestras opiniones sin orden ni concierto partiendo de una impresión ge­ neral de 10 que pensamos que es la posición «bíblica» sobre cada tema o tal vez apuntalar nuestras posiciones con análisis cuidadoso de uno o dos pasajes perti­ nentes sin embargo sin ninguna garantía de que esos pasajes presenten una no­ ción balanceada de «todo el propósito de Dios» Hch 20:27 sobre el tema que se considera. En verdad este enfoque demasiado común en círculos evangélicos hoy podría me parece llamarse «teología asistemática» o incluso ¡«teología al azar y desordenada» Tal alternativa es demasiado subjetiva y demasiado sujeta a presiones culturales. Tiende a la fragmentación doctrinal e incertidumbre doctri­ nal ampliamente extendida y deja a la iglesia teológicamente inmadura como «niños zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñ.anza» Ef 4:14. Respecto a la objeción en cuanto a la selección y secuencia de los temas nada hay que nos impida acudir a la Biblia para buscar respuestas a cualquier pregunta doctrinal considerada en cualquier secuencia. La secuencia de temas en este libro es muy común y se ha adoptado porque es ordenada y se presta bien para el aprendi­ zaje y la enseñ.anza. Pero los capítulos se pueden leer en cualquier secuencia que uno quiera y las conclusiones no van a ser diferentes ni tampoco lo persuasivo de los argumentos-si están derivados apropiadamente de la Biblia- se reducirá sig­ nificativamente. De hecho sospecho que la mayoría de los lectores de este libro no leerán de corrido del capítulo 1 al capítulo 57 sino que empezarán con los capitu­ las que más les interesan y leerán los demás después. Eso en realidad no importa porque he tratado de escribir los capítulos de modo que se puedan leer como uni­ dades independientes y he añadido referencias cruzadas a las secciones de otros capítulos en donde es pertinente. Sea que uno lea el capítulo sobre los nuevos cie­ los y la nueva tierra capítulos 57 primero o último o en algún punto entre uno y otro los argumentos serán los mismos los pasajes bíblicos citados para respaldo serán los mismos y las conclusiones deben ser las mismas. E. ¿Cómo deben los cristianos estudiar teología sistemática ¿Cómo entonces debemos estudiar la teología sistemática La Biblia provee algunas pautas que responden a esta pregunta. 1. Debemos estudiarla teología sistemática con oración. Si estudiar teología sis­ temática es sencillamente una cierta manera de estudiar la Biblia los pasajes de la Biblia que hablan de la manera en que debemos estudiar la Palabra de Dios nos dan dirección para esta tarea. Tal como el salmista ora en Salmo 119:18: «Ábreme los ojos para que contemple las maravillas de tu ley» nosotros debemos orar y buscar

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34 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMÁTICA la ayuda de Dios para entender su Palabra. Pablo nos dice en 1 Corintios Z:14 que «El que no tiene el Espíritu no ac.epta lo que procede del Espíritu de Dios pues para él es locura. No puede entenderlo porque hay que discernirlo espiritualmen­ te». Estudiar teología es por consiguiente una actividad espiritual en la que necesi­ tamos la ayuda del Espíritu Santo. Por inteligente que sea si el estudiante no persiste en orar para que Dios le dé una mente que comprende y un corazón creyente y humilde y el estudiante no mantiene un andarpersonal con el Señor las enseñanzas de la Biblia serán mal en­ tendidas y no se creerá en ellas resultará error doctrinal y la mente y el corazón del estudiante no cambiará para bien sino para mal. Los estudiantes de teología sis­ temática deben resolver desde el principio mantener sus vidas libres de toda deso­ bediencia a Dios o de cualquier pecado conocido que interrumpiría su relación con él. Deben resolver mantener con gran regularidad su vida devocional. Deben orar continuamente pidiendo sabiduría y comprensión de las Escrituras. Puesto que es el Espíritu Santo el que nos da la capacidad de entender apropia­ damente la Biblia necesitamos damos cuenta de que lo que hay que hacer parti­ cularmente cuando no podemos entender algún pasaje o alguna doctrina de la Biblia es orar pidiendo la ayuda de Dios. A menudo lo que necesitamos no es más información sino más perspectiva en cuanto a la información que ya tenemos dis­ ponible. Esa perspectiva la da solamente el EspírituSanto cf. 1 Co 2:14 Ef1:17-19. 2. Debemos estudiar teología sistemática con humildad. Pedro nos dice: «Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes» 1 P 5:5. Los que estudian teología sistemática aprenderán muchas cosas en cuanto a las enseñanzas de la Bi­ blia que tal vez no saben o no conocen bien otros creyentes en sus iglesias o parien­ tes que tienen más años en el Señor que ellos. También pueden hallar que comprenden cosas en cuanto a la Biblia que algunos de los oficiales de su iglesia no entienden e incluso que su pastor tal vez haya olvidado o nunca aprendió bien. En todas estas situaciones sería muy fácil adoptar una actitud de orgullo o supe­ rioridad hacia otros que no han hecho tal estudio. Pero qué horrible sena si alguien usara este conocimiento de la Palabra de Dios simplemente para ganar discusiones o para denigrar a otro creyente en la conversación o para hacer que otro creyente se sienta insignificante en la obra del Señor. El consejo de Santiago es bueno para nosotros en este punto: «Todos deben estar listos para escuchar y ser lentos para hablar y para enojarse pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quie­ re» Stg 1:19-20. Nos dice que lo que uno comprende de la Biblia debe ser impartido en humildad y amor: ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes Que lo demuestre con subuena conduc­ ta mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría.... En cambio la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura y además pacífica bondadosa dócil llena de compasión y de buenos frutos imparcial y sincera. En fin el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz Stg 3:1317-18. La teología sistemática estudiada apropiadamente no conducirá a un conocimien­ to que «envanece» 1 Co 8:1 sino a humildad y amor por otros.

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMÁTICA 35 :l. Pebemos estudiar teología sistemática con razón. Hallamos en el Nuevo testamentoqueJesús y los autores del Nuevo Testamento a menudo citan un ver­ S:Íu10 de la Biblia y luego derivan de él conclusiones lógicas. Razonan partiendo del pasaje bíblico. Por consiguiente no es errado usar el entendimiento humano la ló­ gicahumana y la razón humana para derivar conclusiones de las afirmaciones de la Biblia. No obstante cuando razonamos y derivamos de la Biblia lo que pensamos ser deducciones lógicas correctas a veces cometemos errores. Las deducciones que derivamos de las afirmaciones de la Biblia no son iguales a las afirmaciones de la Biblia en si mismas en certeza o autoridad porque nuestra capacidad para razo­ nary derivar conclusiones no es la suprema norma de verdad sólo la Biblia lo es. ¿Cuáles son entonces los límites en nuestro uso de nuestras capacidades de ra­ zonamiento para derivar deducciones de las afirmaciones de la Biblia El hecho de que razonar y llegar a conclusiones que van más allá de las meras afirmaciones de la Biblia es apropiado e incluso necesario para estudiar la Biblia y el hecho de que la Biblia en si misma es la suprema norma de verdad se combinan para indicarnos que samos libres para usar nuestras capacidades de razonamiento para derivar deduccio­ nes de cualquierpasaje de la Biblia en tanto y en cuanto esas deducciones no contradigan la clara enseñanza de algún otro pasaje de la Biblia: Este principio pone una salvaguarda en nuestro uso de lo que pensamos ser de­ ducciones lógicas de la Biblia. Nuestras deducciones supuestamente lógicas pue­ den estar erradas pero la Biblia en sí misma no puede estar errada. Por ejemplo podemos leer la Biblia y hallar que a Dios Padre se le llama Dios 1 Co 1:3 que a Dios Hijo se le llama Dios On 20:28 Tit 2: 13 y que a Dios Espíritu Santo se le llama Dios Hch 5:3-4. De esto podemos deducir que hay tres Dioses. Pero después ha­ llamos que la Biblia explícitamente nos enseña que Dios es uno Dt 6:4 Stg 2: 19. Así que concluimos que 10 que nosotros pensamos que era una deducción lógica vá­ lida en cuanto a tres Dioses estaba errada y que la Biblia enseña a que hay tres personas separadas Padre Hijo y Espíritu Santo cada una de las cuales es plenamente Dios y b que hay sólo un Dios. No podemos entender exactamente cómo estas dos afirmaciones pueden ser verdad a la vez así que constituyen una paradoja afirmación que aunque parece contradictoriapuede ser verdad».10 Podemos tolerar una paradoja tal como «Dios es tres personas y sólo un Dios» porque tenemos la confianza de que en última ins­ tancia Dios sabe plenamente la verdad en cuanto a si mismo y en cuanto a la 9Ista pauta también la adopto del profesorohn Frame del Westminster Seminary vea p. 21. lOB1American Herítage Dil:tionary ofthe English Language ed. William Morrls Houghton-Mifllin Boston 1980 p. 950 primera definición. Esencialmente el mismo significado 10 adopta el Oxford EnglishDU:tionary ed. 1913 7:450 el Ctmeíse Oxford DU:tionary ed. 1981 p. 742 el Random House CoUage DU:tionary ed. 1979 p. 964 yel Chambers Twentieth Century DU:tionary p. 780 aunque todos notan que paradoja también puede significar «con­ tradicción» aunque en forma menos común compare la Encyelopedia ofPhilosophy ed. Paul Edwards Macmi­ lland and the Free Press New York 1967 5:45 y todo el artículo «Logical Paradoxes» Paradojas l6gicas» de ohnvan Heijenoort en las pp. 45-51 del mismo volumen que propone soluciones a muchas de las paradojas clá­ sicas en la historia de la filosofia. Si paradoja significa «contradiccióID tales soluciones serian imposibles. Cuando uso la palabra paradoja en el sentido primario que definen estos diccionarios hoy me doy cuenta de que difiero en alguna medida con el artículo «Paradox» Paradoja» de K. S. Kantzer in EDT ed. Walter E1well pp. 826·27 que toma paradoja para significar esencialmente «contradicción». Sin embargo uso paradoja en el sentido ordinario del inglés y que es conocido enla filosofia. Me parece que no hay disponible ninguna otra palabra mejor que paradoja para referirse a 10 que parece ser una contradicción y no 10 es en realidad. Hay sin embargo alguna falta de uniformidad en el uso del término paradoja y un término relacionado: antinomia 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMÁTICA 35 :l. Pebemos estudiar teología sistemática con razón. Hallamos en el Nuevo testamentoqueJesús y los autores del Nuevo Testamento a menudo citan un ver­ S:Íu10 de la Biblia y luego derivan de él conclusiones lógicas. Razonan partiendo del pasaje bíblico. Por consiguiente no es errado usar el entendimiento humano la ló­ gicahumana y la razón humana para derivar conclusiones de las afirmaciones de la Biblia. No obstante cuando razonamos y derivamos de la Biblia lo que pensamos ser deducciones lógicas correctas a veces cometemos errores. Las deducciones que derivamos de las afirmaciones de la Biblia no son iguales a las afirmaciones de la Biblia en si mismas en certeza o autoridad porque nuestra capacidad para razo­ nary derivar conclusiones no es la suprema norma de verdad sólo la Biblia lo es. ¿Cuáles son entonces los límites en nuestro uso de nuestras capacidades de ra­ zonamiento para derivar deducciones de las afirmaciones de la Biblia El hecho de que razonar y llegar a conclusiones que van más allá de las meras afirmaciones de la Biblia es apropiado e incluso necesario para estudiar la Biblia y el hecho de que la Biblia en si misma es la suprema norma de verdad se combinan para indicarnos que samos libres para usar nuestras capacidades de razonamiento para derivar deduccio­ nes de cualquierpasaje de la Biblia en tanto y en cuanto esas deducciones no contradigan la clara enseñanza de algún otro pasaje de la Biblia: Este principio pone una salvaguarda en nuestro uso de lo que pensamos ser de­ ducciones lógicas de la Biblia. Nuestras deducciones supuestamente lógicas pue­ den estar erradas pero la Biblia en sí misma no puede estar errada. Por ejemplo podemos leer la Biblia y hallar que a Dios Padre se le llama Dios 1 Co 1:3 que a Dios Hijo se le llama Dios On 20:28 Tit 2: 13 y que a Dios Espíritu Santo se le llama Dios Hch 5:3-4. De esto podemos deducir que hay tres Dioses. Pero después ha­ llamos que la Biblia explícitamente nos enseña que Dios es uno Dt 6:4 Stg 2: 19. Así que concluimos que 10 que nosotros pensamos que era una deducción lógica vá­ lida en cuanto a tres Dioses estaba errada y que la Biblia enseña a que hay tres personas separadas Padre Hijo y Espíritu Santo cada una de las cuales es plenamente Dios y b que hay sólo un Dios. No podemos entender exactamente cómo estas dos afirmaciones pueden ser verdad a la vez así que constituyen una paradoja afirmación que aunque parece contradictoriapuede ser verdad».10 Podemos tolerar una paradoja tal como «Dios es tres personas y sólo un Dios» porque tenemos la confianza de que en última ins­ tancia Dios sabe plenamente la verdad en cuanto a si mismo y en cuanto a la 9Ista pauta también la adopto del profesorohn Frame del Westminster Seminary vea p. 21. lOB1American Herítage Dil:tionary ofthe English Language ed. William Morrls Houghton-Mifllin Boston 1980 p. 950 primera definición. Esencialmente el mismo significado 10 adopta el Oxford EnglishDU:tionary ed. 1913 7:450 el Ctmeíse Oxford DU:tionary ed. 1981 p. 742 el Random House CoUage DU:tionary ed. 1979 p. 964 yel Chambers Twentieth Century DU:tionary p. 780 aunque todos notan que paradoja también puede significar «con­ tradicción» aunque en forma menos común compare la Encyelopedia ofPhilosophy ed. Paul Edwards Macmi­ lland and the Free Press New York 1967 5:45 y todo el artículo «Logical Paradoxes» Paradojas l6gicas» de ohnvan Heijenoort en las pp. 45-51 del mismo volumen que propone soluciones a muchas de las paradojas clá­ sicas en la historia de la filosofia. Si paradoja significa «contradiccióID tales soluciones serian imposibles. Cuando uso la palabra paradoja en el sentido primario que definen estos diccionarios hoy me doy cuenta de que difiero en alguna medida con el artículo «Paradox» Paradoja» de K. S. Kantzer in EDT ed. Walter E1well pp. 826·27 que toma paradoja para significar esencialmente «contradicción». Sin embargo uso paradoja en el sentido ordinario del inglés y que es conocido enla filosofia. Me parece que no hay disponible ninguna otra palabra mejor que paradoja para referirse a 10 que parece ser una contradicción y no 10 es en realidad. Hay sin embargo alguna falta de uniformidad en el uso del término paradoja y un término relacionado: antinomia

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36 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA naturaleza de la realidad y que para él los diferentes elementos de una paradoja quedan plenamente reconciliados aunque en este punto los pensamientos de Dios son más altos que los nuestros Is 55:8-9. Pero una verdadera contradicción como el que «Dios es tres personas y Dios no es tres personas» implicaría contradicción enla comprensión que Dios tiene de sí mismo y de la realidad y estono puede ser. Cuando el salmista dice:. «La suma de tus palabras es la verdad tus rectosjuicios permanecen para siempre» Sal 119:160 implica que las palabras de Dios no sólo son verdad individualmente sino también cuando se ven juntas como un todo. Vistas colectivamente su «suma» es también «verdad». En última instancia no hay contradicción interna ni en la Biblia ni en los pensamientos de Dios. 4. Debemos estudiar teología sistemática con la ayuda de otros. Debemos estar agradecidos de que Dios ha puesto maestros en la iglesia En la iglesia Dios ha puesto en primer lugar apóstoles en segundo lugar profetas en tercer lugar maestros...» 1 Ca 12:28. Debemos permitir que los que tienen estos dones de en­ señanza nos ayuden a entender las Escrituras. Esto significa que debemos usar teo­ logías sistemáticas y otros libros que han escrito algunos de los maestros que Dios le ha dado a la iglesia en el curso de su historia. También significa que nuestro estuc dio de teología incluirá hablar con otros cristianos en cuanto a las cosas que estamos estudiando. Entre aquellos con quienes hablamos a menudo estarán algunos con dones de enseñanza que pueden explicar las enseñanzas bíblicas claramente y ayu­ darnos a entenderlas más fácilmente. De hecho algunos de los aprendizajes más efectivos en los cursos de teología sistemática en universidades y seminarios a me­ nudo ocurren fuera del salón de clases en conversaciones informales entre estu­ diantes que intentan entender por sí mismos las doctrinas bíblicas. s. Debemos estudiar la teología sistemática recogíendo y comprendiendo to­ dos los pasajes de la Biblia pertinentes a cualquier tema. Mencioné este punto en nuestra definición de teología sistemática al principio de este capítulo pero aquí hay que describir el proceso en sí. ¿Cómo realizar uno un sumario doctrinal de lo que todos los pasajes de la Biblia enseñan sobre cierto tema Para los temas que se cubren en este libro muchos pensarán que estudiar los capítulos de este li­ bro y leer los versículos bíblicos anotados en los capítulos basta. Pero algunos en el debate evangélico contemporáneo. La palabra antínomia se ha usado a veces para aplicarla a 10 que aquí lla­ mo paradoja es decir lo que parecen ser afirmaciones contradictorias que sin embargo ambas son verdad» vea por ejemplo JohnJefferson Oavis Theology Primer Baker Grand Rapids 1981 p. 18. Tal sentido de antinomia ganó respaldo en un libro ampliamente leído Evangelísm and the Sovereignty ofGod por J. 1Packer Inter-Varsity Press Londres 1961. En las pp. 18-22 Packer define antínomía como «una apariencia de contradiccióm pero ad­ mite en la p. 18 que esta definición difiere del Shorter O:xford Díctionary. Mi problema en cuanto a usar antinomia en este sentido es que la palabra es tan poco conocida en el inglés ordinario que simplemente aumenta el caudal de términos técnicos de los cristianos tienen que aprender a fin de entender a los teólogos y todavía más tal senri­ do no 10 respalda ninguno de los diccionarios citados arriba todos los cuales definen antinomía en el sentido con· tradicción» por ej. O:xford Englísh Díctíonary 1:371. El problema no es serio pero ayudarla a la comunicación si los evangélicos pudieran convenir en un sentido uniforme para estos términos. Una paradoja por cierto es aceptable en la teología sistemática y las paradojas son heschos inevitables siempre que tengamos una comprensión definitiva de algún tema teológíco. Sin embargo es importante reconocer que la teología cristiana nunca debe afirmar una «contradicción» un conjunto de dos afirmaciones una de las cuales niega a la otra. Una contradicción sería: «Dios es tres personas y Díos no es tres personas» en donde el término personas tiene el mismo sentido en ambas mitades de la oración. 36 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA naturaleza de la realidad y que para él los diferentes elementos de una paradoja quedan plenamente reconciliados aunque en este punto los pensamientos de Dios son más altos que los nuestros Is 55:8-9. Pero una verdadera contradicción como el que «Dios es tres personas y Dios no es tres personas» implicaría contradicción enla comprensión que Dios tiene de sí mismo y de la realidad y estono puede ser. Cuando el salmista dice:. «La suma de tus palabras es la verdad tus rectosjuicios permanecen para siempre» Sal 119:160 implica que las palabras de Dios no sólo son verdad individualmente sino también cuando se ven juntas como un todo. Vistas colectivamente su «suma» es también «verdad». En última instancia no hay contradicción interna ni en la Biblia ni en los pensamientos de Dios. 4. Debemos estudiar teología sistemática con la ayuda de otros. Debemos estar agradecidos de que Dios ha puesto maestros en la iglesia En la iglesia Dios ha puesto en primer lugar apóstoles en segundo lugar profetas en tercer lugar maestros...» 1 Ca 12:28. Debemos permitir que los que tienen estos dones de en­ señanza nos ayuden a entender las Escrituras. Esto significa que debemos usar teo­ logías sistemáticas y otros libros que han escrito algunos de los maestros que Dios le ha dado a la iglesia en el curso de su historia. También significa que nuestro estuc dio de teología incluirá hablar con otros cristianos en cuanto a las cosas que estamos estudiando. Entre aquellos con quienes hablamos a menudo estarán algunos con dones de enseñanza que pueden explicar las enseñanzas bíblicas claramente y ayu­ darnos a entenderlas más fácilmente. De hecho algunos de los aprendizajes más efectivos en los cursos de teología sistemática en universidades y seminarios a me­ nudo ocurren fuera del salón de clases en conversaciones informales entre estu­ diantes que intentan entender por sí mismos las doctrinas bíblicas. s. Debemos estudiar la teología sistemática recogíendo y comprendiendo to­ dos los pasajes de la Biblia pertinentes a cualquier tema. Mencioné este punto en nuestra definición de teología sistemática al principio de este capítulo pero aquí hay que describir el proceso en sí. ¿Cómo realizar uno un sumario doctrinal de lo que todos los pasajes de la Biblia enseñan sobre cierto tema Para los temas que se cubren en este libro muchos pensarán que estudiar los capítulos de este li­ bro y leer los versículos bíblicos anotados en los capítulos basta. Pero algunos en el debate evangélico contemporáneo. La palabra antínomia se ha usado a veces para aplicarla a 10 que aquí lla­ mo paradoja es decir lo que parecen ser afirmaciones contradictorias que sin embargo ambas son verdad» vea por ejemplo JohnJefferson Oavis Theology Primer Baker Grand Rapids 1981 p. 18. Tal sentido de antinomia ganó respaldo en un libro ampliamente leído Evangelísm and the Sovereignty ofGod por J. 1Packer Inter-Varsity Press Londres 1961. En las pp. 18-22 Packer define antínomía como «una apariencia de contradiccióm pero ad­ mite en la p. 18 que esta definición difiere del Shorter O:xford Díctionary. Mi problema en cuanto a usar antinomia en este sentido es que la palabra es tan poco conocida en el inglés ordinario que simplemente aumenta el caudal de términos técnicos de los cristianos tienen que aprender a fin de entender a los teólogos y todavía más tal senri­ do no 10 respalda ninguno de los diccionarios citados arriba todos los cuales definen antinomía en el sentido con· tradicción» por ej. O:xford Englísh Díctíonary 1:371. El problema no es serio pero ayudarla a la comunicación si los evangélicos pudieran convenir en un sentido uniforme para estos términos. Una paradoja por cierto es aceptable en la teología sistemática y las paradojas son heschos inevitables siempre que tengamos una comprensión definitiva de algún tema teológíco. Sin embargo es importante reconocer que la teología cristiana nunca debe afirmar una «contradicción» un conjunto de dos afirmaciones una de las cuales niega a la otra. Una contradicción sería: «Dios es tres personas y Díos no es tres personas» en donde el término personas tiene el mismo sentido en ambas mitades de la oración.

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMATICA 37 querrán estudiar más la Biblia sobre algún tema particular o estudiar algún nuevo tema no cubierto aquí.Cómo puede un estudiante usar la Bibliapara investigar 10 que enseñan sobre algún tema nuevo tal vez uno que no se ha discutido explícita­ mente en ninguno de sus textos de teología sistemática El proceso sería así: 1 Buscar todos los versículos relevantes. La mejor ayuda eneste paso es una buena concordancia que le permita a uno buscar palabras clave y hallar los versículos en que se trata el tema. Por ejemplo al estudiar 10 que signi­ fica que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios uno necesita buscar todos los versículos en los cuales aparece «imagen» «semejanza» y «crear». Las pa­ labras «hombre» y «Dios» ocurren con demasiada frecuencia para que sean útiles para unabúsqueda en la concordancia. Al estudiar la doctrina de la oración se po­ drían buscar muchas palabras oración orar interceder petición súplica confesar confesión alabanza dargracias acción de gracias et aL y tal vez la lista de versículos sería demasiado larga para ser manejable así que el estudiante tendría que revisar ligeramente la concordancia sin buscar los versículos o la búsqueda se poMa pro­ bablemente dividir en secciones o limitarse de alguna otra manera. También se puede hallar versículos al pensar en la historia global de la Biblia y buscando las secciones donde pueda haber información sobre el tema a mano por ejemplo el que quiere estudiar sobre la oración tal vez querrá leer pasajes como la oración de Ana por un hijo en 1 S 1 la oración de Salomón en la dedicación del templo en 1 R 8 la oración deJesús en el huerto del Getsemaní en Mt 26 Yparalelos y así por el estilo. Luego además del trabajo en la concordancia y de leer otros pasajes que uno pueda hallar sobre el tema revisar las secciones relevantes en algunos li­ bros de teología sistemática a menudo trae a la luz otros versículos que uno pue­ dan haber pasado por alto a veces porque en estos versículos no se usa ninguna de las palabras que se usaron para la búsqueda en la concordancia. ll 2 El segundo paso es leer tomar notas y tratar de hacer un sumario de los puntos que hacen los versículos relevantes. A veces un tema se repetirá a menudo y el sumario de varios versículos será relativamente fácil de hacer. En otras ocasio­ nes habrá versículos dificiles de entender y el estudiante necesitará dedicar tiempo para estudiar un versículo a profundidad simplemente leyendo el versículo en su contexto vez tras vez o usando herramientas especializadas como comentarios y diccionarios hasta que se logre una comprensión satisfactoria. 3 Finalmente las enseñanzas de los varios versículos se deben resumir enuno omás puntos que la Biblia afirma en cuanto a ese tema. El sumario no tiene que te­ ner la forma exacta de la conclusión de otros sobre el tema porque bien podemos ver en la Biblia cosas que otros no han visto o tal vez organizamos el tema en for­ ma diferente o enfatizamos cosas diferentes. Por otro lado en este punto es también útil leer secciones relacionadas si se puede hallar alguna en varios libros de teología sistemática. Esto provee una veri­ ficación útil contra errores o detalles que se hayan pasado por alto y a menudo llHe leído una cantidad de ensayos de estudiantes que dicen que el Evangelio deJuanno dice nada en cuanto a cómo los creyentes deben orar por ejemplo porque al exaIlÚnar una concordancia hallaron que la palabra Ya­ ción no aparece enJuan y la palabra orar sólo aparece cuatro veces en referencia aJesús orando enJuan 14 16:17. Pasaron por alto el hecho de queJuan contiene varios versiculos importantes en donde se usa la palabra pedir en lugar de la palabra orar In 14:13-14 15:07 16 et. al.. 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMATICA 37 querrán estudiar más la Biblia sobre algún tema particular o estudiar algún nuevo tema no cubierto aquí.Cómo puede un estudiante usar la Bibliapara investigar 10 que enseñan sobre algún tema nuevo tal vez uno que no se ha discutido explícita­ mente en ninguno de sus textos de teología sistemática El proceso sería así: 1 Buscar todos los versículos relevantes. La mejor ayuda eneste paso es una buena concordancia que le permita a uno buscar palabras clave y hallar los versículos en que se trata el tema. Por ejemplo al estudiar 10 que signi­ fica que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios uno necesita buscar todos los versículos en los cuales aparece «imagen» «semejanza» y «crear». Las pa­ labras «hombre» y «Dios» ocurren con demasiada frecuencia para que sean útiles para unabúsqueda en la concordancia. Al estudiar la doctrina de la oración se po­ drían buscar muchas palabras oración orar interceder petición súplica confesar confesión alabanza dargracias acción de gracias et aL y tal vez la lista de versículos sería demasiado larga para ser manejable así que el estudiante tendría que revisar ligeramente la concordancia sin buscar los versículos o la búsqueda se poMa pro­ bablemente dividir en secciones o limitarse de alguna otra manera. También se puede hallar versículos al pensar en la historia global de la Biblia y buscando las secciones donde pueda haber información sobre el tema a mano por ejemplo el que quiere estudiar sobre la oración tal vez querrá leer pasajes como la oración de Ana por un hijo en 1 S 1 la oración de Salomón en la dedicación del templo en 1 R 8 la oración deJesús en el huerto del Getsemaní en Mt 26 Yparalelos y así por el estilo. Luego además del trabajo en la concordancia y de leer otros pasajes que uno pueda hallar sobre el tema revisar las secciones relevantes en algunos li­ bros de teología sistemática a menudo trae a la luz otros versículos que uno pue­ dan haber pasado por alto a veces porque en estos versículos no se usa ninguna de las palabras que se usaron para la búsqueda en la concordancia. ll 2 El segundo paso es leer tomar notas y tratar de hacer un sumario de los puntos que hacen los versículos relevantes. A veces un tema se repetirá a menudo y el sumario de varios versículos será relativamente fácil de hacer. En otras ocasio­ nes habrá versículos dificiles de entender y el estudiante necesitará dedicar tiempo para estudiar un versículo a profundidad simplemente leyendo el versículo en su contexto vez tras vez o usando herramientas especializadas como comentarios y diccionarios hasta que se logre una comprensión satisfactoria. 3 Finalmente las enseñanzas de los varios versículos se deben resumir enuno omás puntos que la Biblia afirma en cuanto a ese tema. El sumario no tiene que te­ ner la forma exacta de la conclusión de otros sobre el tema porque bien podemos ver en la Biblia cosas que otros no han visto o tal vez organizamos el tema en for­ ma diferente o enfatizamos cosas diferentes. Por otro lado en este punto es también útil leer secciones relacionadas si se puede hallar alguna en varios libros de teología sistemática. Esto provee una veri­ ficación útil contra errores o detalles que se hayan pasado por alto y a menudo llHe leído una cantidad de ensayos de estudiantes que dicen que el Evangelio deJuanno dice nada en cuanto a cómo los creyentes deben orar por ejemplo porque al exaIlÚnar una concordancia hallaron que la palabra Ya­ ción no aparece enJuan y la palabra orar sólo aparece cuatro veces en referencia aJesús orando enJuan 14 16:17. Pasaron por alto el hecho de queJuan contiene varios versiculos importantes en donde se usa la palabra pedir en lugar de la palabra orar In 14:13-14 15:07 16 et. al..

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38 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA haceque uno se percate de perspectivas y argumentos alternos que puedesn hacer­ nos modificar o fortificar nuestra posición. Si el estudiante halla que otros han ar­ gumentado a favor de conclusiones fuertemente divergentes entonces hay que indicar correctamente esas otras perspectivas y luego contestarlas. Aveces otros li­ bros de teología nos alertarán a consideraciones históricas o mosóficas que han surgido antes en la historia de la iglesia y estas proveerán nociones adicionales o advertencias contra el error. El proceso bosquejado arriba es posible para cualquier cristiano que puede leer su Biblia y puede buscar las palabras enuna concordancia. Por supuesto las perso­ nas serán cada vez más ágiles y más precisas en este proceso con el tiempo la expe­ riencia y la madurez cristiana pero será una tremenda ayuda para la iglesia si los creyentes generalmente dedicaran mucho más tiempo a investigar los temas de la Biblia por sí mismos y derivar conclusiones según el proceso indicado arriba. El gozo de descubrir temas bíblicos será ricamente recompensador. Especialmente los pastores y los que dirigen estudios bíblicos hallarán frescor adicional en su comprensión de la Biblia y en su enseñanza. 6. Debemos estudiar teología sistemática con alegría y alabanza. El estudio de teología no es meramente un ejercicio teórico intelectual. Es un estudio del Dios viviente y de las maravillas de sus obras en la creaciónyen la redención. ¡No pode­ mos estudiar este tema desapasionadamente Debemos amar todo 10 que Dios es todo 10 que él dice y todo 10 que él hace. «Ama al Señor tu Dios con todo tu cora­ zón» Dt 6:5. Nuestra respuesta al estudio de la teología de la Biblia debe ser la del salmista que dijo: «¡Cuán preciosos oh Dios me son tus pensamientos» Sal 139:17. En el estudio de las enseñanzas de la Palabra de Dios no debe sorpren­ demos si a menudo hallamos nuestros corazones irrumpiendo espontáneamente en expresiones de alabanza y deleite como las del salmista: Los preceptos del Señor son rectos: traen alegría al corazón Sal 19:8. Me regocijo en el camino de tus estatutos más que en todas las riquezas Sal 119:14. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras ¡Son más dulces que la miel a mi boca Sal 119:103. Tus estatutos son mi herencia permanente son el regocijo de mi corazón Sal 119:111. Yo me regocijo en tu promesa como quien halla un gran botín Sal 119:162. A menudo en el estudio de teología la respuesta del cristiano será similar a la de Pablo al reflexionar sobre el prolongado argumento teológico que acababa de completar al final de Romanos 11:32. Irrumpe en alabanza gozosa por las riquezas de la doctrina que Dios le ha permitido expresar: 38 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA haceque uno se percate de perspectivas y argumentos alternos que puedesn hacer­ nos modificar o fortificar nuestra posición. Si el estudiante halla que otros han ar­ gumentado a favor de conclusiones fuertemente divergentes entonces hay que indicar correctamente esas otras perspectivas y luego contestarlas. Aveces otros li­ bros de teología nos alertarán a consideraciones históricas o mosóficas que han surgido antes en la historia de la iglesia y estas proveerán nociones adicionales o advertencias contra el error. El proceso bosquejado arriba es posible para cualquier cristiano que puede leer su Biblia y puede buscar las palabras enuna concordancia. Por supuesto las perso­ nas serán cada vez más ágiles y más precisas en este proceso con el tiempo la expe­ riencia y la madurez cristiana pero será una tremenda ayuda para la iglesia si los creyentes generalmente dedicaran mucho más tiempo a investigar los temas de la Biblia por sí mismos y derivar conclusiones según el proceso indicado arriba. El gozo de descubrir temas bíblicos será ricamente recompensador. Especialmente los pastores y los que dirigen estudios bíblicos hallarán frescor adicional en su comprensión de la Biblia y en su enseñanza. 6. Debemos estudiar teología sistemática con alegría y alabanza. El estudio de teología no es meramente un ejercicio teórico intelectual. Es un estudio del Dios viviente y de las maravillas de sus obras en la creaciónyen la redención. ¡No pode­ mos estudiar este tema desapasionadamente Debemos amar todo 10 que Dios es todo 10 que él dice y todo 10 que él hace. «Ama al Señor tu Dios con todo tu cora­ zón» Dt 6:5. Nuestra respuesta al estudio de la teología de la Biblia debe ser la del salmista que dijo: «¡Cuán preciosos oh Dios me son tus pensamientos» Sal 139:17. En el estudio de las enseñanzas de la Palabra de Dios no debe sorpren­ demos si a menudo hallamos nuestros corazones irrumpiendo espontáneamente en expresiones de alabanza y deleite como las del salmista: Los preceptos del Señor son rectos: traen alegría al corazón Sal 19:8. Me regocijo en el camino de tus estatutos más que en todas las riquezas Sal 119:14. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras ¡Son más dulces que la miel a mi boca Sal 119:103. Tus estatutos son mi herencia permanente son el regocijo de mi corazón Sal 119:111. Yo me regocijo en tu promesa como quien halla un gran botín Sal 119:162. A menudo en el estudio de teología la respuesta del cristiano será similar a la de Pablo al reflexionar sobre el prolongado argumento teológico que acababa de completar al final de Romanos 11:32. Irrumpe en alabanza gozosa por las riquezas de la doctrina que Dios le ha permitido expresar:

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1 : INTRODUCCIÓN ALA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus caminos «¿Quién ha conocido la mente del Señor o quién ha sido su consejero» «¿Quién le ha dado primero a Dios para que luego Dios le pague» Porque todas las cosas proceden de él y existen por él y para él. A él sea la gloria por siempre Amén Ro 11:33-36. PREGUNTAS DE APLICACIÓN PERSONAL 39 Estas preguntas al final de cada capítulo enfocan la aplicación a la vida. Debido aque pienso que la doctrina se debe sentir a nivel emocional tanto como entender. se a nível intelectual en muchos capítulos he incluido algunas preguntas en cuan· to a cómo el lector se siente respecto a un punto de doctrina. Pienso que estas preguntas demostrarán ser muy valiosas para los que dedican tiempo para refle­ xionar en ellas. 1. ¿De qué maneras si acaso alguna ha cambiado este capítulo su compren­ sión de 10 que es teología sistemática ¿Cuál era su actitudhacia el estudio de la teología sistemática antes de leer este capítulo ¿Cuál es su actitud ahora 2. ¿Qué es lo más probable que sucedería a una iglesia o denominación que abandonara el aprendizaje de teología sistemática por una generación o más ¿Ha. sido esto cierto de su iglesia 3. ¿Hay alguna doctrina que se incluye en la tabla de contenido para la cualuna comprensión más amplia le ayudaría a resolver una dificultad personal en su vida al momento presente ¿Cuáles son los peligros espirituales y emo­ cionales que usted personalmente debe tener presente al estudiar teología sistemática 4. Ore pidiéndole a Dios que haga de este estudio de doctrinas cristianas bási­ cas un tiempo de crecimiento espiritualy más íntima comunión con él y un tiempo en el que usted entiende y aplica correctamente las enseñanzas de la Biblia. TÉRMINOS ESPECIALES apologética doctrina doctrina principal paradoja teología bíblica teología del Antiguo Testamento teología histórica teología sistemática contradicción doctrina menor ética cristiana presuposición teología del Nuevo Testamento teología dogmática teología filosófica 1 : INTRODUCCIÓN ALA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus caminos «¿Quién ha conocido la mente del Señor o quién ha sido su consejero» «¿Quién le ha dado primero a Dios para que luego Dios le pague» Porque todas las cosas proceden de él y existen por él y para él. A él sea la gloria por siempre Amén Ro 11:33-36. PREGUNTAS DE APLICACIÓN PERSONAL 39 Estas preguntas al final de cada capítulo enfocan la aplicación a la vida. Debido aque pienso que la doctrina se debe sentir a nivel emocional tanto como entender. se a nível intelectual en muchos capítulos he incluido algunas preguntas en cuan· to a cómo el lector se siente respecto a un punto de doctrina. Pienso que estas preguntas demostrarán ser muy valiosas para los que dedican tiempo para refle­ xionar en ellas. 1. ¿De qué maneras si acaso alguna ha cambiado este capítulo su compren­ sión de 10 que es teología sistemática ¿Cuál era su actitudhacia el estudio de la teología sistemática antes de leer este capítulo ¿Cuál es su actitud ahora 2. ¿Qué es lo más probable que sucedería a una iglesia o denominación que abandonara el aprendizaje de teología sistemática por una generación o más ¿Ha. sido esto cierto de su iglesia 3. ¿Hay alguna doctrina que se incluye en la tabla de contenido para la cualuna comprensión más amplia le ayudaría a resolver una dificultad personal en su vida al momento presente ¿Cuáles son los peligros espirituales y emo­ cionales que usted personalmente debe tener presente al estudiar teología sistemática 4. Ore pidiéndole a Dios que haga de este estudio de doctrinas cristianas bási­ cas un tiempo de crecimiento espiritualy más íntima comunión con él y un tiempo en el que usted entiende y aplica correctamente las enseñanzas de la Biblia. TÉRMINOS ESPECIALES apologética doctrina doctrina principal paradoja teología bíblica teología del Antiguo Testamento teología histórica teología sistemática contradicción doctrina menor ética cristiana presuposición teología del Nuevo Testamento teología dogmática teología filosófica

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40 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA BIBLIOGRAFÍA Gill l:vií-xxx Boyce 1-8 Strong 1-51 Mullins 1-136 Henry 1:13-411 6:7-34 Erickson 9-149 LewisI Demarest 1:13-123 Bn estas bibliografias por lo generalhe incluido sólo obras escritas desde lo que hoy se llamaría una posición evangélica conservadora. Esto se debe a que el propó­ sito de esta sección es dar al estudiante acceso fácil a otros tratamientos de cada tema por parte de teólogos que tienen al igual que este libro las mismas conviccio­ nes generales en cuanto a la naturaleza de la Biblia que toda ella es totalmentever­ dad y que es la única y absolutamente autoritativa Palabra de Dios para nosotros. Una vez que nos salimos de esa convicción la variedad de posiciones teológicas se vuelve asombrosamente grande y hay suficientes bibliografias en las obras más re­ cientes que se citan abajo. Sin embargo también he incluido dos obras represen­ tativas Católicas romanas debido a la gran influencia de la iglesia católica romana en casi toda sociedad del mundo. Se agrupan a los escritores de acuerdo a categorías denominacionales amplias y los escritores dentro de los grupos se colocan en orden cronológico. Por supues­ to las categorías que siguen no son rígidas porque a menudo hay traslapas mu­ chos anglicanos y muchos bautistas son teológicamente «reformados» mientras otros en esos grupos son teológicamente «arminianos» muchos dispensacionalis­ tas también son bautistas en tanto que otros son presbiterianos y así por el estilo. Sin embargo las categorías son bastante representativas de las tradiciones teológi­ cas distinguibles dentro del movimiento evangélico. Las fechas que se indican son las de publicación de la edición final de la teología sistemática o escrito teológico principal de cada autor. En donde no se publicó sólo una obra teológica principal las fechas representan los años durante los cuales el autor estaba activamente enseñando y escribiendo en cuanto a teología sistemáti­ ca. Se puede hallar información bibliográfica completa en las pp. 1297-1306. Secciones enTeologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 1-8 1930 Thomas xvü-XJvili 146-52 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:3-32 42-46 1892-94 Miley 1:2-54 1940 Wiley 1:13-123 1960 Purkiser 19-38 1983 Carter 1:19-101 1987-90 Oden 1:11-14375-406 3. Bautista 1767 1887 1907 1917 1976-83 1983-85 1987-94 40 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA BIBLIOGRAFÍA Gill l:vií-xxx Boyce 1-8 Strong 1-51 Mullins 1-136 Henry 1:13-411 6:7-34 Erickson 9-149 LewisI Demarest 1:13-123 Bn estas bibliografias por lo generalhe incluido sólo obras escritas desde lo que hoy se llamaría una posición evangélica conservadora. Esto se debe a que el propó­ sito de esta sección es dar al estudiante acceso fácil a otros tratamientos de cada tema por parte de teólogos que tienen al igual que este libro las mismas conviccio­ nes generales en cuanto a la naturaleza de la Biblia que toda ella es totalmentever­ dad y que es la única y absolutamente autoritativa Palabra de Dios para nosotros. Una vez que nos salimos de esa convicción la variedad de posiciones teológicas se vuelve asombrosamente grande y hay suficientes bibliografias en las obras más re­ cientes que se citan abajo. Sin embargo también he incluido dos obras represen­ tativas Católicas romanas debido a la gran influencia de la iglesia católica romana en casi toda sociedad del mundo. Se agrupan a los escritores de acuerdo a categorías denominacionales amplias y los escritores dentro de los grupos se colocan en orden cronológico. Por supues­ to las categorías que siguen no son rígidas porque a menudo hay traslapas mu­ chos anglicanos y muchos bautistas son teológicamente «reformados» mientras otros en esos grupos son teológicamente «arminianos» muchos dispensacionalis­ tas también son bautistas en tanto que otros son presbiterianos y así por el estilo. Sin embargo las categorías son bastante representativas de las tradiciones teológi­ cas distinguibles dentro del movimiento evangélico. Las fechas que se indican son las de publicación de la edición final de la teología sistemática o escrito teológico principal de cada autor. En donde no se publicó sólo una obra teológica principal las fechas representan los años durante los cuales el autor estaba activamente enseñando y escribiendo en cuanto a teología sistemáti­ ca. Se puede hallar información bibliográfica completa en las pp. 1297-1306. Secciones enTeologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 1-8 1930 Thomas xvü-XJvili 146-52 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:3-32 42-46 1892-94 Miley 1:2-54 1940 Wiley 1:13-123 1960 Purkiser 19-38 1983 Carter 1:19-101 1987-90 Oden 1:11-14375-406 3. Bautista 1767 1887 1907 1917 1976-83 1983-85 1987-94

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 4. Dispensacional 1947 Chafer1:3-17 1949 Thiessen 1-20 1986 Ftyrie922 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:3-190 1934 ueller 1-89 6. Reformada o presbiterianal2 1559 Calvin 1:3-3335-43 prefacios y 1.1-2 1724-58 Edwards 2:157-63 1861 rIeppe 1-1142-47 1871-73 rIodge 1:1-150 1878 Dabney 133-44 1887-1921 Warfield SSW 2:207-320 1889 Shedd 1:3-58 3:1-26 1937-66 Murray CW 1:3-8 169-73 CW 4:1-21 1938 Berkhof Intro. 15-128 170-86 1962 Buswell 1:13-26 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:11-28 Secciones en Teologías Sistemáticas Católica.s Romanas Representativas 1. Católica Ftomana: tradicional 1955 Ott 1-10 2. Católica Ftomana: Post-Vaticano II 1980 cBrien 1:3-78 183-200 Otras obras Baker D. L. «Biblical Theology». En NDTp. 671. Berkhof Louis. Introduction to Systematic Theology Eerdmans Grand Rapids 1982 pp. 15-75 publicado primero en 1932. Bray Gerald L. ed. Contours ofChrístían Theology. Intervarsity Press Downers GroveIL1993. ___ o «Systematic Theology llistory of». En NDT pp. 671-72. Cameron Nige1 M. ed. The Challenge ofEvangelictll Theology: Essays in Approach and Method. Rutherford rIouse Edinburgh 1987. Carson D. A. «Unity and Diversity in the New Testament: The Possibility of Systematic Theology». En Seripture and Truth. Ed. por D. A. Carson y John Woodbridge. Zondervan Grand Rapids 1983 pp. 65-95. 41 ¡ZEn la categoría reformada he incluido referencias cruzadas de Once teologías sistemáticas las mencionadas en este capítulo más Bavíncken algunos capítulos. Dos otras obrasrformadasmuybien escritas son Foundations ofme CkristianFaith porJames Montgomery Boíce InterVarsity Press Downers Grave m. 1986 y Concise Theo­ logypor. I. Packer Tyndale House Wheaton m. 1993 pero no inclíco referencias cruzadas a ellas al fin de cada capítulo porque son escritas para públicos máS populares que las demás obras reformadas incluidas y porque pienso que once teologías reformadasya son suficientesparadar sufiCiente muestra del pensamiento reformado. 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 4. Dispensacional 1947 Chafer1:3-17 1949 Thiessen 1-20 1986 Ftyrie922 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:3-190 1934 ueller 1-89 6. Reformada o presbiterianal2 1559 Calvin 1:3-3335-43 prefacios y 1.1-2 1724-58 Edwards 2:157-63 1861 rIeppe 1-1142-47 1871-73 rIodge 1:1-150 1878 Dabney 133-44 1887-1921 Warfield SSW 2:207-320 1889 Shedd 1:3-58 3:1-26 1937-66 Murray CW 1:3-8 169-73 CW 4:1-21 1938 Berkhof Intro. 15-128 170-86 1962 Buswell 1:13-26 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:11-28 Secciones en Teologías Sistemáticas Católica.s Romanas Representativas 1. Católica Ftomana: tradicional 1955 Ott 1-10 2. Católica Ftomana: Post-Vaticano II 1980 cBrien 1:3-78 183-200 Otras obras Baker D. L. «Biblical Theology». En NDTp. 671. Berkhof Louis. Introduction to Systematic Theology Eerdmans Grand Rapids 1982 pp. 15-75 publicado primero en 1932. Bray Gerald L. ed. Contours ofChrístían Theology. Intervarsity Press Downers GroveIL1993. ___ o «Systematic Theology llistory of». En NDT pp. 671-72. Cameron Nige1 M. ed. The Challenge ofEvangelictll Theology: Essays in Approach and Method. Rutherford rIouse Edinburgh 1987. Carson D. A. «Unity and Diversity in the New Testament: The Possibility of Systematic Theology». En Seripture and Truth. Ed. por D. A. Carson y John Woodbridge. Zondervan Grand Rapids 1983 pp. 65-95. 41 ¡ZEn la categoría reformada he incluido referencias cruzadas de Once teologías sistemáticas las mencionadas en este capítulo más Bavíncken algunos capítulos. Dos otras obrasrformadasmuybien escritas son Foundations ofme CkristianFaith porJames Montgomery Boíce InterVarsity Press Downers Grave m. 1986 y Concise Theo­ logypor. I. Packer Tyndale House Wheaton m. 1993 pero no inclíco referencias cruzadas a ellas al fin de cada capítulo porque son escritas para públicos máS populares que las demás obras reformadas incluidas y porque pienso que once teologías reformadasya son suficientesparadar sufiCiente muestra del pensamiento reformado.

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42 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMÁTICA Davislohnlefferson. Foundations ofEvangelical Theology. Baker Grand Rapids 1984. ___o The Necessity ofSystematic Theology. Baker Grand Rapids 1980. ___ o Theology Primer: Resources for the Theological Student. Baker Grand Rapids 1981. Demarest Bruce. "Systematic Theology." EnEDTpp. 1064-66. Erickson Millard. Concise Dictíonary ofChristian Theology. Baker Grand Rapids 1986. Framelohn. Van Tíl the Theologian. Pilgrim Phillipsburg Nl 1976. Geehan E.R. ed.erusalem andAthens. Craig Press Nutley Nl 1971. Grenz Stanley1. Revisioning Evangelical Theology: A Fresh Agendafor the 21st Century. InterVarsity Press Downers Grove IL 1993. House H. Wayne. Charts ofChristían Theology and Doctrine. Zondervan Grand Rapids 1992. Kuyper Abraham. PrincipIes ofSacred Theology. Trad. por. H. DeVries. Eerd­ mans Grand Rapids 1968 reimpresión primero publicada como Encyclope­ día ofSacred Theology en 1898. Machen. Gresham. Christianíty and Liberalism. Eerdmans Grand Rapids 1923. Este libro de 180 páginas es en mi opinión uno de los estudios teológicos más significativos jamás escritos. Da un clato vistazo general de las principa­ les doctrinas bíblicas y en cada punto muestra las diferencias vitales con la teología protestante liberal diferencias que todavía nos confrontan hoy. Es lectura que exijo en todas mis clases de introducción a la teología. Morrow T. W. «Systematic Theology». En NDT p. 671. Poythress Vern. Symphonic Theology: The VaHdíty ofMultíple Perspectíves ín Theo­ logy. Zondervan Grand Rapids 1987. Preus Robert D. The Theology ofPost-Reformation Lutheranism: A Study ofTheologí­ cal Prolegomena. 2 vols. Concordia Sto Louis 1970. Van Til Comelius. In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theo­ logy. n. p. Presbyterian and Reformed 1976 pp. 1-61253-62. ___ o The Deftnse ofthe Faith. Filadelfia: Presbyterian and Reformed 1955. Vos Geerhardus. «The Idea ofBiblical Theology as a Science and as a Theologi­ cal Discipline». En Redemptive History and Bíblical Interpretation pp. 3-24. Ed. por Richard Gaffin. Ptesbyterian and Reformed Phillipsburg Nj 1980 arti­ de first published 1894. Warfie1d B. B. «The Indispensableness ofSystematie Theology to the Preacher». En Selected Shorter Writíngs ofBenjamin B. Warfield 2:280-88. Ed. bylohn E. Meeter. Presbyterian and Reformed Nutley Nl 1973 artide first published 1897. ___ o «The Right of Systematic Theology». En Selected Shorter Writings of Benjamin B. Warfield 2:21-279. Ed. Por10hn E. Meeter. Presbyterian and Reformed Nutley Nl 1973 artículo publicado primero en 1896. Wel1s David. No Placefor Truth or Whatever Happened to Evangelícal Theology Eerdmans Grand Rapids 1993. 42 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGiA SISTEMÁTICA Davislohnlefferson. Foundations ofEvangelical Theology. Baker Grand Rapids 1984. ___o The Necessity ofSystematic Theology. Baker Grand Rapids 1980. ___ o Theology Primer: Resources for the Theological Student. Baker Grand Rapids 1981. Demarest Bruce. "Systematic Theology." EnEDTpp. 1064-66. Erickson Millard. Concise Dictíonary ofChristian Theology. Baker Grand Rapids 1986. Framelohn. Van Tíl the Theologian. Pilgrim Phillipsburg Nl 1976. Geehan E.R. ed.erusalem andAthens. Craig Press Nutley Nl 1971. Grenz Stanley1. Revisioning Evangelical Theology: A Fresh Agendafor the 21st Century. InterVarsity Press Downers Grove IL 1993. House H. Wayne. Charts ofChristían Theology and Doctrine. Zondervan Grand Rapids 1992. Kuyper Abraham. PrincipIes ofSacred Theology. Trad. por. H. DeVries. Eerd­ mans Grand Rapids 1968 reimpresión primero publicada como Encyclope­ día ofSacred Theology en 1898. Machen. Gresham. Christianíty and Liberalism. Eerdmans Grand Rapids 1923. Este libro de 180 páginas es en mi opinión uno de los estudios teológicos más significativos jamás escritos. Da un clato vistazo general de las principa­ les doctrinas bíblicas y en cada punto muestra las diferencias vitales con la teología protestante liberal diferencias que todavía nos confrontan hoy. Es lectura que exijo en todas mis clases de introducción a la teología. Morrow T. W. «Systematic Theology». En NDT p. 671. Poythress Vern. Symphonic Theology: The VaHdíty ofMultíple Perspectíves ín Theo­ logy. Zondervan Grand Rapids 1987. Preus Robert D. The Theology ofPost-Reformation Lutheranism: A Study ofTheologí­ cal Prolegomena. 2 vols. Concordia Sto Louis 1970. Van Til Comelius. In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theo­ logy. n. p. Presbyterian and Reformed 1976 pp. 1-61253-62. ___ o The Deftnse ofthe Faith. Filadelfia: Presbyterian and Reformed 1955. Vos Geerhardus. «The Idea ofBiblical Theology as a Science and as a Theologi­ cal Discipline». En Redemptive History and Bíblical Interpretation pp. 3-24. Ed. por Richard Gaffin. Ptesbyterian and Reformed Phillipsburg Nj 1980 arti­ de first published 1894. Warfie1d B. B. «The Indispensableness ofSystematie Theology to the Preacher». En Selected Shorter Writíngs ofBenjamin B. Warfield 2:280-88. Ed. bylohn E. Meeter. Presbyterian and Reformed Nutley Nl 1973 artide first published 1897. ___ o «The Right of Systematic Theology». En Selected Shorter Writings of Benjamin B. Warfield 2:21-279. Ed. Por10hn E. Meeter. Presbyterian and Reformed Nutley Nl 1973 artículo publicado primero en 1896. Wel1s David. No Placefor Truth or Whatever Happened to Evangelícal Theology Eerdmans Grand Rapids 1993.

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1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 43 Woodbridgeohn D. and Thomas E. McComiskey eds. Doing Theology in Todays Wor1d: Essays in Honor ofKenneth S. Kantzer. Zondervan Grand Rapids 1991. PASAJE BíBLICO PARA MEMORIZAR Los estudiantes repetidamente han mencionado que una de las partes más va­ liosas de cualquiera de sus cursos en la universidad o seminario ha sido los pasajes bíblicos que se les exigió memorizar. «En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti» Sal 119:11. En cada capítulo por consiguiente he incluido un pa­ saje apropiado para memorizar de modo que los instructores puedan incorporarla memorización de la Biblia dentro de los requisitos del curso siempre que sea posi­ ble. Los pasajes bíblicos para memorizar que se indican al final de cada capítulo se toman de la NVI. Los mismos pasajes tomados de la Reina Valera 1960 y la Biblia de las Américas se hallan en el apéndice 2. Mateo 28:18-20:esús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto vayan y hagan disdpulos de todas las naciones bauti­ zándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo. HIMNO La buena teología sistemática nos lleva a alabar. Es correcto por tanto que al fi­ nal de cada capítulo se incluya un himno relacionado con el tema del capítulo. En un aula el himno debe cantarse al principio y al final de la clase. Por otro lado el lector individual puede cantarlo en privado o simplemente meditar en silencio en las palabras. A menos que se señale 10 contrario las palabras de estos himnos son ya de do­ minio público y no están sujetas a restricciones de derechos de autor. Desde luego se pueden escribir para proyectarlas o fotocopiarlas. ¿Por qué he usado tantos himnos Aunque me gustan muchos de los más re­ cientes cánticos de adoraciónyalabanza que tanto se cantanhoy cuando comencé aseleccionarhimnos que correspondieran a las grandes doctrinas de la fe cristiana me di cuenta que los grandes himnos de la iglesia de siempre tienen una riqueza y amplitud que todavía no tiene igual. No sé de muchos cánticos de adoración mo­ dernos que abarquen los temas de los capítulos de este libro de una manera am­ plia. Quizá 10 que digo sirva de exhortación a los compositores modernos a estudiar estos capítulo y después escribir canciones que reflejen las enseñanzas de la Biblia en los respectivos temas. Para este capítulo sin embargo no hallé himno antiguo ni moderno que diera gracias a Dios por el privilegio de estudiar teología sistemática a partir de las pági­ nas de la Biblia. Por tanto he seleccionado un himno de alabanza general que es siempre apropiado. 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA 43 Woodbridgeohn D. and Thomas E. McComiskey eds. Doing Theology in Todays Wor1d: Essays in Honor ofKenneth S. Kantzer. Zondervan Grand Rapids 1991. PASAJE BíBLICO PARA MEMORIZAR Los estudiantes repetidamente han mencionado que una de las partes más va­ liosas de cualquiera de sus cursos en la universidad o seminario ha sido los pasajes bíblicos que se les exigió memorizar. «En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti» Sal 119:11. En cada capítulo por consiguiente he incluido un pa­ saje apropiado para memorizar de modo que los instructores puedan incorporarla memorización de la Biblia dentro de los requisitos del curso siempre que sea posi­ ble. Los pasajes bíblicos para memorizar que se indican al final de cada capítulo se toman de la NVI. Los mismos pasajes tomados de la Reina Valera 1960 y la Biblia de las Américas se hallan en el apéndice 2. Mateo 28:18-20:esús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto vayan y hagan disdpulos de todas las naciones bauti­ zándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo. HIMNO La buena teología sistemática nos lleva a alabar. Es correcto por tanto que al fi­ nal de cada capítulo se incluya un himno relacionado con el tema del capítulo. En un aula el himno debe cantarse al principio y al final de la clase. Por otro lado el lector individual puede cantarlo en privado o simplemente meditar en silencio en las palabras. A menos que se señale 10 contrario las palabras de estos himnos son ya de do­ minio público y no están sujetas a restricciones de derechos de autor. Desde luego se pueden escribir para proyectarlas o fotocopiarlas. ¿Por qué he usado tantos himnos Aunque me gustan muchos de los más re­ cientes cánticos de adoraciónyalabanza que tanto se cantanhoy cuando comencé aseleccionarhimnos que correspondieran a las grandes doctrinas de la fe cristiana me di cuenta que los grandes himnos de la iglesia de siempre tienen una riqueza y amplitud que todavía no tiene igual. No sé de muchos cánticos de adoración mo­ dernos que abarquen los temas de los capítulos de este libro de una manera am­ plia. Quizá 10 que digo sirva de exhortación a los compositores modernos a estudiar estos capítulo y después escribir canciones que reflejen las enseñanzas de la Biblia en los respectivos temas. Para este capítulo sin embargo no hallé himno antiguo ni moderno que diera gracias a Dios por el privilegio de estudiar teología sistemática a partir de las pági­ nas de la Biblia. Por tanto he seleccionado un himno de alabanza general que es siempre apropiado.

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44 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA «¡Oh que tuviera lenguas mil» Este himno de Carlos Wesley 1707-88 empieza deseando tener «mil lenguas» para cantarle alabanzas a Dios. La segunda estrofa es una oración pidiendo que Diosle «ayude» a proclamar su alabanza por toda la tierra. ¡Oh que tuviera lenguas mil Del Redentor cantar La gloria de mi Dios y Rey Los triunfos de su amor Bendito mi Señor y Dios Te quiero proclamar: Decir al mundo en derredor Tu nombre sin igual. Dulce es tu nombre para mí Pues quita mi temor En él halla salud y paz El pobre pecador. Rompe cadenas del pecar Al preso librará Su sangre limpia al ser más vil ¡Gloria a Dios soy limpio ya AUTOR: CARLOS WESLEY TRAD. ROBERTO H. DALKE TOMADO DE HIMNOS DE FE Y ALABANZA 25 44 1 : INTRODUCCIÓN A LA TEOLOGÍA SISTEMÁTICA «¡Oh que tuviera lenguas mil» Este himno de Carlos Wesley 1707-88 empieza deseando tener «mil lenguas» para cantarle alabanzas a Dios. La segunda estrofa es una oración pidiendo que Diosle «ayude» a proclamar su alabanza por toda la tierra. ¡Oh que tuviera lenguas mil Del Redentor cantar La gloria de mi Dios y Rey Los triunfos de su amor Bendito mi Señor y Dios Te quiero proclamar: Decir al mundo en derredor Tu nombre sin igual. Dulce es tu nombre para mí Pues quita mi temor En él halla salud y paz El pobre pecador. Rompe cadenas del pecar Al preso librará Su sangre limpia al ser más vil ¡Gloria a Dios soy limpio ya AUTOR: CARLOS WESLEY TRAD. ROBERTO H. DALKE TOMADO DE HIMNOS DE FE Y ALABANZA 25

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Primera Parte La doctrina de la Palabra de Dios Primera Parte La doctrina de la Palabra de Dios

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Capítulo 2 La Palabra de Dios ¿Cuáles son las diferelttes formas de la Palabra de Dios EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA ¿Qué se quiere decir con la frase «la Palabra de Dios» En realidad hay diferen­ tes significados que esa frase toma en la Biblia. Es útil distinguir estos diferentes sentidos desde el principio de este estudio. A. «El Verbo de Dios» como Prsona:Jesucristo A veces la Biblia se refiere al Hijo de Dios corno «el Verbo de Dios». En Apoca­ lipsis 19:13Juan ve al SeñorJesús resucitado en 1::1 cielo y dice: «y su nombre es "el Verbo de Dios"». De modo similar al principio elel Evangelio deJuan leemos: «En el principio ya existía el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios Gn 1:1. Es claro queJuan aquí está hablando del Hijo de Dios porque en el versículo 14 dice: «y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Yhemos contempla­ do su gloria la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre. Estos versícu­ los y tal vez 1Jn 1: 1 son los únicos casos en que la Biblia se refiere al Hijo de Dios como «el Verbo o «el Verbo de Dios así que este uso no es común. Pero sí indica que entre los miembros de la Trinidad es especialmente Dios Hijo quién en su per­ sona tanto como en sus palabras tiene el papel de comunicarnos el carácter de Dios y expresarnos la voluntad de Dios. B. «La Palabra de Dios como discurso de Dios 1. Decretos de Dios. A veces las palabras de Dis toman forma de poderosos de­ cretos que hacen que sucedan eventos o incluso hacen que las cosas lleguen a exis­ tir. «y dijo Dios: "¡Que exista la luz" Yla luz llegó a existin Gn 1:3. Dios incluso creó el mundo animal mediante su poderosa palahra: «y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos aIlimales salvajes y reptiles según su especie Gn 1:24. Así el salmista puede detir: «Por la palabra del Señor fueron creados los cielos y por el soplo de su boca las estrellas Sal 33:6. A estas palabras poderosas y creativas de Dios a menudo se les llama los decre­ tos de Dios. Un decreto de Dios es una palabra de Dios que hace que algo suceda. Estos decretos de Dios incluyen no sólo los eVntos de la creación original sino también la existencia continuada de las cosas porque Hebreos 1:3 nos dice que Cristo continuamente es «el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. 47 Capítulo 2 La Palabra de Dios ¿Cuáles son las diferelttes formas de la Palabra de Dios EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA ¿Qué se quiere decir con la frase «la Palabra de Dios» En realidad hay diferen­ tes significados que esa frase toma en la Biblia. Es útil distinguir estos diferentes sentidos desde el principio de este estudio. A. «El Verbo de Dios» como Prsona:Jesucristo A veces la Biblia se refiere al Hijo de Dios corno «el Verbo de Dios». En Apoca­ lipsis 19:13Juan ve al SeñorJesús resucitado en 1::1 cielo y dice: «y su nombre es "el Verbo de Dios"». De modo similar al principio elel Evangelio deJuan leemos: «En el principio ya existía el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios Gn 1:1. Es claro queJuan aquí está hablando del Hijo de Dios porque en el versículo 14 dice: «y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Yhemos contempla­ do su gloria la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre. Estos versícu­ los y tal vez 1Jn 1: 1 son los únicos casos en que la Biblia se refiere al Hijo de Dios como «el Verbo o «el Verbo de Dios así que este uso no es común. Pero sí indica que entre los miembros de la Trinidad es especialmente Dios Hijo quién en su per­ sona tanto como en sus palabras tiene el papel de comunicarnos el carácter de Dios y expresarnos la voluntad de Dios. B. «La Palabra de Dios como discurso de Dios 1. Decretos de Dios. A veces las palabras de Dis toman forma de poderosos de­ cretos que hacen que sucedan eventos o incluso hacen que las cosas lleguen a exis­ tir. «y dijo Dios: "¡Que exista la luz" Yla luz llegó a existin Gn 1:3. Dios incluso creó el mundo animal mediante su poderosa palahra: «y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos aIlimales salvajes y reptiles según su especie Gn 1:24. Así el salmista puede detir: «Por la palabra del Señor fueron creados los cielos y por el soplo de su boca las estrellas Sal 33:6. A estas palabras poderosas y creativas de Dios a menudo se les llama los decre­ tos de Dios. Un decreto de Dios es una palabra de Dios que hace que algo suceda. Estos decretos de Dios incluyen no sólo los eVntos de la creación original sino también la existencia continuada de las cosas porque Hebreos 1:3 nos dice que Cristo continuamente es «el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. 47

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48 2 : LA PALABRA DE DIOS 2. Palabras de Dios de comunicación personal. A veces Dios se comunica con personas en la tierra hablándoles directamente. A estas se les puede llamar pala­ bras de Dios de comunicación personal. Se hallan ejemplos en toda la Biblia. Al mis­ mo principio de la creación Dios habla con Adán: «y le dio este mandato: "Puedes comer de todos los árboles del jardín pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas ciertamente morirás"» Gn 2:16-17. Después del pecado de Adán y Eva Dios todavía viene y habla directa y personalmente con ellos en las palabras de la maldición Gn 3: 16-19. Otro ejemplo prominente de la comunicación directa personal de Dios con las personas en la tie­ rra se halla en el otorgamiento de los Diez Mandamientos: «Dios habló y dio a co­ nocer todos estos mandamientos: «Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto del país donde eras esclavo. No tengas otros dioses además de mL. ..» Éx 20:1-3. En el Nuevo Testamento en el bautismo deJesús Dios Padre habló con una voz del cielo diciendo: «Éste es mi Hijo amado estoy muy complacido con él» Mt 3:17. En estas y otras varias ocasiones en donde Dios pronunció palabras de comuni­ cación personal a individuos fue claro para los que las oyeron que eran de veras pa­ labras de Dios: estaban oyendo la misma voz de Dios y por consiguiente estaban oyendo palabras que tenían autoridad divina absoluta y eran absolutamente dig­ nas de confianza. No creer o desobedecer alguna de esas palabras habría sido no creer o desobedecer a Dios y por consiguiente había sido pecado. Aunque las palabras de Dios de comunicación personal siempre se ven en la Bi­ blia como palabras reales de Dios también son palabras «humanas» porque son pro­ nunciadas en un lenguaje humano ordinario que es entendible de inmediato. El hecho de que estas palabras se digan en lenguaje humano no limita su carácter o autoridad divinos de ninguna manera siguen siendo enteramente las palabras de Dios dichas por la voz de Dios mismo. Algunos teólogos han aducido que puesto que el lenguaje humano siempre es en cierto sentido «imperfecto» cualquier mensaje que Dios nos dirige en lenguaje humano también debe ser limitado en su autoridad o veracidad. Pero estos pasajes y muchos otros que registran casos de palabras de Dios de comunicación personal a individuos no dan indicación de ninguna limitación de autoridad o veracidad de las palabras de Dios porque fueran dichas en lenguaje humano. La verdad es muy al contrario porque las palabras siempre ponen una obligación absoluta sobre los oyentes para creerlas y obedecerlas completamente. No creer o desobedecer alguna parte de ellas es no creer o desobedecer a Dios mismo. 3. Palabras de Dios como discurso pronunciadas por labios humanos. Frecuen­ temente en la Biblia Dios levanta profetas por medio de los cuales habla. De nue­ vo es evidente que aunque son palabras humanas dichas en lenguaje humano ordinario por seres humanos ordinarios la autoridad y veracidad de estas palabras de ninguna manera queda disminuida siguen siendo también palabras de Dios. En Deuteronomio 18 Dios le dijo a Moisés: Por eso levantaré entre sus hermanos un profeta como tú pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande. Si alguien no presta oído a las palabras 48 2 : LA PALABRA DE DIOS 2. Palabras de Dios de comunicación personal. A veces Dios se comunica con personas en la tierra hablándoles directamente. A estas se les puede llamar pala­ bras de Dios de comunicación personal. Se hallan ejemplos en toda la Biblia. Al mis­ mo principio de la creación Dios habla con Adán: «y le dio este mandato: "Puedes comer de todos los árboles del jardín pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas ciertamente morirás"» Gn 2:16-17. Después del pecado de Adán y Eva Dios todavía viene y habla directa y personalmente con ellos en las palabras de la maldición Gn 3: 16-19. Otro ejemplo prominente de la comunicación directa personal de Dios con las personas en la tie­ rra se halla en el otorgamiento de los Diez Mandamientos: «Dios habló y dio a co­ nocer todos estos mandamientos: «Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto del país donde eras esclavo. No tengas otros dioses además de mL. ..» Éx 20:1-3. En el Nuevo Testamento en el bautismo deJesús Dios Padre habló con una voz del cielo diciendo: «Éste es mi Hijo amado estoy muy complacido con él» Mt 3:17. En estas y otras varias ocasiones en donde Dios pronunció palabras de comuni­ cación personal a individuos fue claro para los que las oyeron que eran de veras pa­ labras de Dios: estaban oyendo la misma voz de Dios y por consiguiente estaban oyendo palabras que tenían autoridad divina absoluta y eran absolutamente dig­ nas de confianza. No creer o desobedecer alguna de esas palabras habría sido no creer o desobedecer a Dios y por consiguiente había sido pecado. Aunque las palabras de Dios de comunicación personal siempre se ven en la Bi­ blia como palabras reales de Dios también son palabras «humanas» porque son pro­ nunciadas en un lenguaje humano ordinario que es entendible de inmediato. El hecho de que estas palabras se digan en lenguaje humano no limita su carácter o autoridad divinos de ninguna manera siguen siendo enteramente las palabras de Dios dichas por la voz de Dios mismo. Algunos teólogos han aducido que puesto que el lenguaje humano siempre es en cierto sentido «imperfecto» cualquier mensaje que Dios nos dirige en lenguaje humano también debe ser limitado en su autoridad o veracidad. Pero estos pasajes y muchos otros que registran casos de palabras de Dios de comunicación personal a individuos no dan indicación de ninguna limitación de autoridad o veracidad de las palabras de Dios porque fueran dichas en lenguaje humano. La verdad es muy al contrario porque las palabras siempre ponen una obligación absoluta sobre los oyentes para creerlas y obedecerlas completamente. No creer o desobedecer alguna parte de ellas es no creer o desobedecer a Dios mismo. 3. Palabras de Dios como discurso pronunciadas por labios humanos. Frecuen­ temente en la Biblia Dios levanta profetas por medio de los cuales habla. De nue­ vo es evidente que aunque son palabras humanas dichas en lenguaje humano ordinario por seres humanos ordinarios la autoridad y veracidad de estas palabras de ninguna manera queda disminuida siguen siendo también palabras de Dios. En Deuteronomio 18 Dios le dijo a Moisés: Por eso levantaré entre sus hermanos un profeta como tú pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande. Si alguien no presta oído a las palabras

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2 : LA PALABRA DE DIOS que el profeta proclame en mi nombre yo mismo le pediré cuentas. Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre y diga algo que yo no le haya mandado decir morirá. La misma suerte correrá el profeta que hable en nombre de otros dioses Dt. 18:18-20. 49 Dios hizo una afirmación similar aeremías: «He puesto en tu boca mis palabras» Jer 1:9. Dios le dice aeremías: «Vas a decirtodo lo que yo te ordene» Ger 1:7 véa­ se también Éx 4:12 Nm 22:38 1 S 15:3 18 23 1 R 20:36 2 Cr 20:20 25:15-16 Is30:12-14er 6:10-12 36:29-31 et al.. A cualquiera que aducía hablar por el Señor pero no había recibido un mensaje de él se le castigaba severamente Ez 13:1-7 Dt 18:20-22. Así que las palabras de Dios habladas por labios humanos se consideraban tan autoritativas y tan verdad como las palabras de Dios de comunicación personal. No había disminución de autoridad de estas palabras cuando eran dichas mediante labios humanos. No creer o desobedecer alguna de ellas era no creer o desobede­ cer a Dios mismo. 4. Palabras de Dios en forma escrita la Biblia. Además de las palabras de Dios de decreto palabras de Dios de comunicación personal y palabras de Dios dichas porlabios de seres humanos también hallamos en las Escrituras varios casos en los que las palabras de Dios fueron puestas enforma escrita. El primer caso de esto se halla en la narración del otorgamiento de las dos tablas de piedra en las que estaban escritos los Diez Mandamientos: «y cuando terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí le dio las dos tablas de la ley que eran dos lajas escritas por el dedo mis­ mo de Dios» Éx 31:18. «Tanto las tablas como la escritura grabada en ellas eran obra de Dios» Éx 32:16 34:1 28. Moisés escribió adicionalmente: Moisés escribió esta ley y se la entregó a los sacerdotes levitas que transportaban el arca del pacto del Señor y a todos los ancianos de Israel. Luego les ordenó: «Cada siete años en el año de la cancelación de deudas durante la fiesta de las Enramadas cuando tú Israel te presentes ante el Señor tu Dios en el lugar que él habrá de ele­ gir leerás en voz alta esta ley en presencia de todo Israel. Reunirás a todos los hom­ bres mujeres y niños de tu pueblo y a los extranjeros que vivan en tus ciudades para que escuchen y aprendan a temer al Señor tu Dios ... Dt 31 :9-13. Este libro que Moisés escribió fue luego depositado junto al arca del pacto: «Moisés terminó de escribir en un libro todas las palabras de esta ley. Luego dio esta or­ den a los levitas que transportaban el arca del pacto del Señor: "Tomen este libro de la ley y pónganlo junto al arca del pacto del Señor su Dios. Allí permanecerá como testigo contra ustedes los israelitas"» Dt 31:24-26. Más adelante se hizo otras adiciones a este libro de las palabras de Dios. osué «los registró en el libro de la ley de Dios» Gas 24:26. Dios le ordenó a Isaías: «Anda pues delante de ellos y grábalo en una tablilla. Escríbelo en un rollo de cuero para que en los días venideros quede como un testimonio eterno» Is 30:8. De nuevo Dios 2 : LA PALABRA DE DIOS que el profeta proclame en mi nombre yo mismo le pediré cuentas. Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre y diga algo que yo no le haya mandado decir morirá. La misma suerte correrá el profeta que hable en nombre de otros dioses Dt. 18:18-20. 49 Dios hizo una afirmación similar aeremías: «He puesto en tu boca mis palabras» Jer 1:9. Dios le dice aeremías: «Vas a decirtodo lo que yo te ordene» Ger 1:7 véa­ se también Éx 4:12 Nm 22:38 1 S 15:3 18 23 1 R 20:36 2 Cr 20:20 25:15-16 Is30:12-14er 6:10-12 36:29-31 et al.. A cualquiera que aducía hablar por el Señor pero no había recibido un mensaje de él se le castigaba severamente Ez 13:1-7 Dt 18:20-22. Así que las palabras de Dios habladas por labios humanos se consideraban tan autoritativas y tan verdad como las palabras de Dios de comunicación personal. No había disminución de autoridad de estas palabras cuando eran dichas mediante labios humanos. No creer o desobedecer alguna de ellas era no creer o desobede­ cer a Dios mismo. 4. Palabras de Dios en forma escrita la Biblia. Además de las palabras de Dios de decreto palabras de Dios de comunicación personal y palabras de Dios dichas porlabios de seres humanos también hallamos en las Escrituras varios casos en los que las palabras de Dios fueron puestas enforma escrita. El primer caso de esto se halla en la narración del otorgamiento de las dos tablas de piedra en las que estaban escritos los Diez Mandamientos: «y cuando terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí le dio las dos tablas de la ley que eran dos lajas escritas por el dedo mis­ mo de Dios» Éx 31:18. «Tanto las tablas como la escritura grabada en ellas eran obra de Dios» Éx 32:16 34:1 28. Moisés escribió adicionalmente: Moisés escribió esta ley y se la entregó a los sacerdotes levitas que transportaban el arca del pacto del Señor y a todos los ancianos de Israel. Luego les ordenó: «Cada siete años en el año de la cancelación de deudas durante la fiesta de las Enramadas cuando tú Israel te presentes ante el Señor tu Dios en el lugar que él habrá de ele­ gir leerás en voz alta esta ley en presencia de todo Israel. Reunirás a todos los hom­ bres mujeres y niños de tu pueblo y a los extranjeros que vivan en tus ciudades para que escuchen y aprendan a temer al Señor tu Dios ... Dt 31 :9-13. Este libro que Moisés escribió fue luego depositado junto al arca del pacto: «Moisés terminó de escribir en un libro todas las palabras de esta ley. Luego dio esta or­ den a los levitas que transportaban el arca del pacto del Señor: "Tomen este libro de la ley y pónganlo junto al arca del pacto del Señor su Dios. Allí permanecerá como testigo contra ustedes los israelitas"» Dt 31:24-26. Más adelante se hizo otras adiciones a este libro de las palabras de Dios. osué «los registró en el libro de la ley de Dios» Gas 24:26. Dios le ordenó a Isaías: «Anda pues delante de ellos y grábalo en una tablilla. Escríbelo en un rollo de cuero para que en los días venideros quede como un testimonio eterno» Is 30:8. De nuevo Dios

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50 2 : LA PALABRA DE DIOS le dijo aJeremías: «"Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho» Ger 30:2 d.Jer 36:2-427-31 51:60. En el Nuevo TestamentoJesús les promete a sus discí­ pulos que el Espíritu Santo les hará recordar las palabras que él Jesús había dicho Gn 14:26 cf. 16:12-13. Pablo puede decir que las mismas palabras que escribe a los Corintios «es mandato del Señor» 1 Ca 14:37 d. 2 P 3:2. Claramente se debe notar que estas palabras se consideran con todo ser pala­ bras del mismo Dios aunque son escritas en su mayoría por seres humanos y siem­ pre en lenguaje humano. Con todo son absolutamente autoritativas y absolutamente verdad desobedecerlas o no creerlas es un pecado serio y acarrea castigo de Dios 1 Ca 14:37Jer 36:29-31. Varios beneficios resultan de poner por escrito las palabras de Dios. Primero hay una preservación mucho más precisa de las palabras de Dios para generaciones subsiguientes. Depender de la memoria y la repetición de la tradición oral es un método menos confiable de preservar las palabras a través de la historia que 10 que es ponerlas por escrito d. Dt 31: 12-13. Segundo la oportunidad de inspeccionar re­ petidamente las palabras que constan por escrito permite estudio y debate cuidado­ so 10 que conduce a una mejor comprensión y obediencia más completa. Tercero las palabras de Dios por escrito están accesibles a muchas más personas que cuando se preservan meramente mediante la memoria y repetición oral. Puede inspeccio­ narlas en cualquier momento cualquier persona y no están limitadas en accesibili­ dad a los que las han memorizado y los que pueden estar presentes cuando se repiten oralmente. De este modo la confiabilidad permanencia y accesibilidad de la forma en que se preservan las palabras de Dios se mejoran grandemente cuando se ponen por escrito. Sin embargo no hay ninguna indicación de que se disminuya su autoridad o veracidad. C. El enfoque de nuestro estudio De todas las formas de la palabra de Dios1 el enfoque de nuestro estudio en la teología sistemática es la Palabra de Dios en forma escrita es decir la Biblia. Esta es la forma de la Palabra de Dios que está disponible para estudio para inspección pública para examen repetido y como base de diálogo mutuo. Nos habla acerca del Verbo de Dios y nos 10 señala como persona es decirJesucristo a quien no te­ nemos al presente en forma corporal en la tierra. Por eso ya no podemos observar de primera mano e imitar su vida y enseñanzas. Las otras formas de la palabra de Dios no son apropiadas como base primaria para el estudio de teología. Nosotros no oímos palabras de Dios de decreto y por consiguiente no podemos estudiarlas directamente sino sólo mediante observación de sus efectos. Las palabras de Dios de comunicación personal son raras incluso en la Biblia. Es más incluso aunque oyéramos algunas palabras de comunicación 1Además de las fonnas de la palabra de Dios mencionadas arriba Dios se comunica a las personas por diferen­ tes tipos de "revelación genera» es decir revelación que la da no sólo a ciertas personas sino a todas las personas en general. La revelación general incluye tanto la revelación de Dios que viene mediante la naturaleza vea Sal 19:1-6 Hch 14: 17 y la revelación de Dios que viene mediante el sentido interno de bien y mal en el corazón de la persona Ro 2:15. Estas clases de revelaciones son en forma no verbal y no de las he incluido en la lista de las va­ rias formas de la palabra de Dios que se considera en este capítulo. Vea en capítulo 7 pp. 125-128 más considera­ ción de la revelación general. 50 2 : LA PALABRA DE DIOS le dijo aJeremías: «"Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho» Ger 30:2 d.Jer 36:2-427-31 51:60. En el Nuevo TestamentoJesús les promete a sus discí­ pulos que el Espíritu Santo les hará recordar las palabras que él Jesús había dicho Gn 14:26 cf. 16:12-13. Pablo puede decir que las mismas palabras que escribe a los Corintios «es mandato del Señor» 1 Ca 14:37 d. 2 P 3:2. Claramente se debe notar que estas palabras se consideran con todo ser pala­ bras del mismo Dios aunque son escritas en su mayoría por seres humanos y siem­ pre en lenguaje humano. Con todo son absolutamente autoritativas y absolutamente verdad desobedecerlas o no creerlas es un pecado serio y acarrea castigo de Dios 1 Ca 14:37Jer 36:29-31. Varios beneficios resultan de poner por escrito las palabras de Dios. Primero hay una preservación mucho más precisa de las palabras de Dios para generaciones subsiguientes. Depender de la memoria y la repetición de la tradición oral es un método menos confiable de preservar las palabras a través de la historia que 10 que es ponerlas por escrito d. Dt 31: 12-13. Segundo la oportunidad de inspeccionar re­ petidamente las palabras que constan por escrito permite estudio y debate cuidado­ so 10 que conduce a una mejor comprensión y obediencia más completa. Tercero las palabras de Dios por escrito están accesibles a muchas más personas que cuando se preservan meramente mediante la memoria y repetición oral. Puede inspeccio­ narlas en cualquier momento cualquier persona y no están limitadas en accesibili­ dad a los que las han memorizado y los que pueden estar presentes cuando se repiten oralmente. De este modo la confiabilidad permanencia y accesibilidad de la forma en que se preservan las palabras de Dios se mejoran grandemente cuando se ponen por escrito. Sin embargo no hay ninguna indicación de que se disminuya su autoridad o veracidad. C. El enfoque de nuestro estudio De todas las formas de la palabra de Dios1 el enfoque de nuestro estudio en la teología sistemática es la Palabra de Dios en forma escrita es decir la Biblia. Esta es la forma de la Palabra de Dios que está disponible para estudio para inspección pública para examen repetido y como base de diálogo mutuo. Nos habla acerca del Verbo de Dios y nos 10 señala como persona es decirJesucristo a quien no te­ nemos al presente en forma corporal en la tierra. Por eso ya no podemos observar de primera mano e imitar su vida y enseñanzas. Las otras formas de la palabra de Dios no son apropiadas como base primaria para el estudio de teología. Nosotros no oímos palabras de Dios de decreto y por consiguiente no podemos estudiarlas directamente sino sólo mediante observación de sus efectos. Las palabras de Dios de comunicación personal son raras incluso en la Biblia. Es más incluso aunque oyéramos algunas palabras de comunicación 1Además de las fonnas de la palabra de Dios mencionadas arriba Dios se comunica a las personas por diferen­ tes tipos de "revelación genera» es decir revelación que la da no sólo a ciertas personas sino a todas las personas en general. La revelación general incluye tanto la revelación de Dios que viene mediante la naturaleza vea Sal 19:1-6 Hch 14: 17 y la revelación de Dios que viene mediante el sentido interno de bien y mal en el corazón de la persona Ro 2:15. Estas clases de revelaciones son en forma no verbal y no de las he incluido en la lista de las va­ rias formas de la palabra de Dios que se considera en este capítulo. Vea en capítulo 7 pp. 125-128 más considera­ ción de la revelación general.

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2 : LA PALABRA DE DIOS 51 personal de Dios nosotros mismos hoy no tendríamos certeza de que nuestra comprensión de ellas nuestra memoria de ellas y nuestro subsiguiente informe de ellas fuera totalmente exacto. Tampoco podríamos fácilmente comunicar a otros la certeza de que la comunicación fue de Dios incluso si lo era. Las palabras de Dios dichas por labios humanos cesaron de recibirse cuando el canon del Nue­ vo Testamento quedó completo. Así que estas otras formas de las palabras de Dios son inadecuadas como base primaria para el estudio de teología. Es más provechoso para nosotros estudiar las palabras de Dios como están es­ critas en la Biblia. Es la palabra de Dios escrita la que él nos ordena estudiar. Es «di­ choso» el que «medita» en la ley de Dios «día y noche» Sal 1:1-2. Las palabras de Dios también son aplicables a nosotros: «Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prospe­ rarás y tendrás éxito» Jos 1:8. Es la palabra de Dios en forma de Escrituras que es «inspirada por Dios y útil para enseñar para reprender para corregir y para instruir en la justicia» 2 Ti 3: 16. PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. ¿Piensa usted que prestaría más atención si Dios le hablara desde el cielo o por medio de la voz de un profeta vivo que si le hablara desde las palabras escritas de la Biblia ¿Creería usted u obedecería tales palabras más pronta­ mente que a la Biblia ¿Piensa usted que su nivel presente de respuesta a las palabras escritas de la Biblia es apropiado ¿Qué pasos positivos puede dar para hacer que su actitud hacia la Biblia sea más como la actitud que Dios quiere que usted tenga 2. Cuando piensa en las muchas maneras en que Dios habla y la frecuencia con que Dios se comunica con sus criaturas por estos medios ¿qué conclusiones puede derivar respecto a la naturaleza de Dios y las cosas que le deleitan TÉRMINOS ESPECIALES decreto Palabra de Dios comunicación personal BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capí­ tulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. El tema de este capítulo no ha sido tratado explícitamente en muchas teologías sistemáticas pero material similar a menudo se cubre en la sección sobre la autoridad de la Palabra de Dios vea la bibliografia al final del capítulo 4 sobre ese tema. 2Vea capítulo 3 pp. 54-73 sobre el canon de la Biblia y para una consideración de la naturaleza de la profecía cristiana contemporánea vea capítulo 53 pp. 1107-1120.

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52 2 : LA PALABRA DE DIOS Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Unon9-10 2. Arminiana wesleyana o metodista 1940 Wiley 1:124-65 3. Bautista 1917 Mullins 137-53 6. Reformada o presbiteriana 1861 tieppe 12-21 1889 Shedd1:61-70 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas Ningún tratamiento explícito Otras obras Kline Meredith. The Structure ofBiblical Authority. Eerdmans Grand Rapids 1972. Kuyper Ahraham. Principies ofSacred Theology. Trad. por J. ti. de Vries. Eerd­ mans Grand Rapids 1968 pp. 405-12 originalmente publicada como Encyclopedia ofSacred Theology en 1898. McDonald ti. D. Theories ofRevelation: An Historical Study 1860-1960. Baker Grand Rapids 1979. ____ o «Word Word of God Word of the Lord.» En EDT pp. 1185-88. Packer J. 1. «Scripture». En NDT pp. 585-87. Pinnock C. ti. «Revelatioll». En NDT pp. 585-87. Vos Geerhardus. Biblical Theology: Old and New Testaments. Eerdmans Grand Rapids 1948 pp. 28-55 321-27. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Sa11:1-2: Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasftmos sino que en la ley del Señor se deleita y día y noche medita en ella.

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2 LA PALABRA DE DIOS HIMNO 53 «Dame de vida el pan» Este himno es una oración que pide al Señor que nos dé no el pan fisico sino la alimen­ tación espiritual del «pan de vida» metáfora que se refiere a la Palabra de Dios escrita «tu Libro» v. 4 y a Cristo mismo el "Verbo de Dios» v. 1. Dame mi buen Señor de vida el pan como 10 hiciste un día junto al mar Mi alma te busca a ti Verbo de Dios y en tu palabra espero oír tu voz. «El pan de vida soy» dice el Señor Ven alma hambrienta hayal Salvador. «Hambre jamás tendrá quien viene a mí sed nunca más tendrá quien cree en mí». Bendice oh Salvador hoy tu verdad cuál bendijiste ayer el fresco pan En ella nos darás la libertad en el día encuentro gozo y solaz. Con tu Espíritu toca mi ser y abre mis ojos tu verdad a ver. Muestra tu voluntad dame tu luz quiero en tu Libro verte a ti Jesús. AUTOR: ESTR. 1 y 3 MARY A. LATHBURY 1877 TRAD. FEDERICO J. PAGURA. 2 Y 4 A GROVES 1913 ES. TRAD. TRAD. ESTR. 1 Y 3 © EDICIONES LA AURORA. USADO CON PERMISO TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 274

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Capítulo 3 El canon de las Escrituras ¿Qué pertenece a la Biblia y qué no pertenece a ella EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA El capítulo previo concluyó que es especialmente a las palabras escritas de Dios en la Biblia a las que dedicaremos nuestra atención. Antes de hacerlo sin embargo debemos saber cuáles escritos pertenecen a la Biblia y cuáles no. Esto se refiere al canon de la Biblia que se puede definir como sigue: El canon de la Biblia es la lista de todos los libros que pertenecen a la Biblia. No se debe subestimar la importancia de este asunto. Las palabras de las Escri­ turas son las palabras por las cuales nutrimos nuestra vida espiritual. Así que pode­ mos reafirmar el comentario de Moisés al pueblo de Israel en referencia a las palabras de la ley de Dios: «Porque no son palabras vanas para ustedes sino que de ellas depende su vida por ellas vivirán mucho tiempo en el territorio que van a poseer al otro lado delJordán» Dt 32:47. Añadir o sustraer de las palabras de Dios sería impedir que el pueblo de Dios le obedezca plenamente porque los mandamientos que se sustrajeran no los cono­ cería el pueblo y las palabras que se añadieran tal vez exigirían del pueblo cosas adicionales que Dios no ha ordenado. Así Moisés lo advirtió al pueblo de Israel: «No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien cumplan los mandamientos del Señor su Dios» Dt 4:2. La determinación precisa del alcance del canon de la Biblia es por consiguiente de suprema importancia. Para confiar y obedecer a Dios absolutamente debemos tener una colección de palabras de la que estemos seguros que son las propias pala­ bras de Dios para nosotros. Si hubiera alguna sección de la Biblia respecto a la cual tendríamos duda de si son palabras de Dios o no no consideraríamos que tienen autoridad divina absoluta y no confiaremos en ellas tanto como confiaremos en Dios mismo. A. El canon del Antiguo Testamento ¿Donde empezó la idea de un canon es decir la idea de que el pueblo de Israel debía preservar una colección de las palabras escritas de Dios La misma Biblia da testimonio del desarrollo histórico del canon. La colección más temprana de pala­ bras de Dios escritas fueron los Diez Mandamientos. Los Diez Mandamientos de este modo forman el principio del canon bíblico. Dios mismo escribió en dos ta­ blas de piedra las palabras que ordenó a su pueblo: «y cuando terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí le dio las dos tablas de la ley que eran dos lajas escri­ tas por el dedo mismo de Dios» Éx 31: 18. Después leemos: «Tanto las tablas como la 54 Capítulo 3 El canon de las Escrituras ¿Qué pertenece a la Biblia y qué no pertenece a ella EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA El capítulo previo concluyó que es especialmente a las palabras escritas de Dios en la Biblia a las que dedicaremos nuestra atención. Antes de hacerlo sin embargo debemos saber cuáles escritos pertenecen a la Biblia y cuáles no. Esto se refiere al canon de la Biblia que se puede definir como sigue: El canon de la Biblia es la lista de todos los libros que pertenecen a la Biblia. No se debe subestimar la importancia de este asunto. Las palabras de las Escri­ turas son las palabras por las cuales nutrimos nuestra vida espiritual. Así que pode­ mos reafirmar el comentario de Moisés al pueblo de Israel en referencia a las palabras de la ley de Dios: «Porque no son palabras vanas para ustedes sino que de ellas depende su vida por ellas vivirán mucho tiempo en el territorio que van a poseer al otro lado delJordán» Dt 32:47. Añadir o sustraer de las palabras de Dios sería impedir que el pueblo de Dios le obedezca plenamente porque los mandamientos que se sustrajeran no los cono­ cería el pueblo y las palabras que se añadieran tal vez exigirían del pueblo cosas adicionales que Dios no ha ordenado. Así Moisés lo advirtió al pueblo de Israel: «No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien cumplan los mandamientos del Señor su Dios» Dt 4:2. La determinación precisa del alcance del canon de la Biblia es por consiguiente de suprema importancia. Para confiar y obedecer a Dios absolutamente debemos tener una colección de palabras de la que estemos seguros que son las propias pala­ bras de Dios para nosotros. Si hubiera alguna sección de la Biblia respecto a la cual tendríamos duda de si son palabras de Dios o no no consideraríamos que tienen autoridad divina absoluta y no confiaremos en ellas tanto como confiaremos en Dios mismo. A. El canon del Antiguo Testamento ¿Donde empezó la idea de un canon es decir la idea de que el pueblo de Israel debía preservar una colección de las palabras escritas de Dios La misma Biblia da testimonio del desarrollo histórico del canon. La colección más temprana de pala­ bras de Dios escritas fueron los Diez Mandamientos. Los Diez Mandamientos de este modo forman el principio del canon bíblico. Dios mismo escribió en dos ta­ blas de piedra las palabras que ordenó a su pueblo: «y cuando terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí le dio las dos tablas de la ley que eran dos lajas escri­ tas por el dedo mismo de Dios» Éx 31: 18. Después leemos: «Tanto las tablas como la 54

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 55 escritura grabada en ellas eran obra de Dios» Éx 32: 16 cf. Dt 4: 13 10:4. Las tablas de la ley fueron depositadas en el arca del pacto Dt 10:5 y constituían los términos del pacto entre Dios y el pueblo. Esta colección de palabras absolutamente autoritativas de Dios creció en tama­ ño en todo el tiempo de la historia de Israel. Moisés mismo escribió palabras adi­ cionales que se debían depositarjunto al arca del pacto Dt 31 :24-26. La referencia inmediata es evidentemente al libro de Deuteronomio pero otras referencias a es­ critos de Moisés indican que los primeros cuatro libros del Antiguo Testamento también los escribió él vea Éx 17: 14 24:4 34:27 Nm 33:2 Dt 31 :22. Después de la muerte de Moisés Josué también añadió a la colección de palabras de Dios escri­ tas: «...y los registró en el libro de la ley de Dios» Jos 24:26. Esto es especialmente sorprendente a la luz del mandamiento de no añadir ni quitar de las palabras que Dios le dio al pueblo por medio de Moisés: «No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno» Dt. 4:2 cf. 12:32. Para desobedecer un mandamiento tan específico J osué debe haber estado convencido de que no estaba arrogándose el derecho de añadir a las palabras escritas de Dios sino que Dios mismo le había autorizado tales escritos adicionales. Más tarde otros en Israel por 10 general los que ejercían el oficio de profeta es­ cribieron palabras adicionales de Dios: A continuación Samue11e explicó al pueblo las leyes del reino y las escribió en un li­ bro que depositó ante el Señor 1 S 10:25. Todos los hechos del rey David desde el primero hasta el último ... están escritos en las crónicas del vidente Samue1 del profeta Natán y del vidente Gad. 1 Cr 29:29-30. Los demás acontecimientos del reinado deJosafat desde el primero hasta el último están escritos en las crónicas deJehú hijo deJananí que forman parte del libro de los reyes de Israel 2 Cr 20:34 cf. 1 R 16:7 en donde aJehú hijo de Hanani se le llama profeta. Los demás acontecimientos del reinado de Uzías desde el primero hasta el último los escribió el profeta Isaías hijo de Amoz 2 Cr 26:22. Los demás acontecimientos del reinado de Ezequías incluyendo sus hazañas están escritos en la visión del profeta Isaías hijo de Amoz y en el libro de los reyes deJudá e Israel 2 Cr 32:32. «Así dice el Señor el Dios de Israel: "Escribe en un libro todas las palabras que te he dich0 2 Oer 30:3. El contenido del canon del Antiguo Testamento continuó creciendo hasta el tiempo del fin del proceso de escribir. Si fechamos a Hageo en 520 a.C. Zacarías en lVea Mederith Kilne The Structure of Biblical Authority Eerdmans Grand Rapids 1972 esp. pp. 48-53 Y 113-130. 2Para ver otros pasajes que ilustran el crecimiento de la colección de las palabras de Dios escritas vea 2Cr 9:29 12:15 13:22 Is 30:8er 29:1 36:1-32 45:1 51:60 Ez 43:11 Dn 7:1 Hab 2:2. Las adiciones surgieron parlo general mediante la agencia de un profeta. 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 55 escritura grabada en ellas eran obra de Dios» Éx 32: 16 cf. Dt 4: 13 10:4. Las tablas de la ley fueron depositadas en el arca del pacto Dt 10:5 y constituían los términos del pacto entre Dios y el pueblo. Esta colección de palabras absolutamente autoritativas de Dios creció en tama­ ño en todo el tiempo de la historia de Israel. Moisés mismo escribió palabras adi­ cionales que se debían depositarjunto al arca del pacto Dt 31 :24-26. La referencia inmediata es evidentemente al libro de Deuteronomio pero otras referencias a es­ critos de Moisés indican que los primeros cuatro libros del Antiguo Testamento también los escribió él vea Éx 17: 14 24:4 34:27 Nm 33:2 Dt 31 :22. Después de la muerte de Moisés Josué también añadió a la colección de palabras de Dios escri­ tas: «...y los registró en el libro de la ley de Dios» Jos 24:26. Esto es especialmente sorprendente a la luz del mandamiento de no añadir ni quitar de las palabras que Dios le dio al pueblo por medio de Moisés: «No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno» Dt. 4:2 cf. 12:32. Para desobedecer un mandamiento tan específico J osué debe haber estado convencido de que no estaba arrogándose el derecho de añadir a las palabras escritas de Dios sino que Dios mismo le había autorizado tales escritos adicionales. Más tarde otros en Israel por 10 general los que ejercían el oficio de profeta es­ cribieron palabras adicionales de Dios: A continuación Samue11e explicó al pueblo las leyes del reino y las escribió en un li­ bro que depositó ante el Señor 1 S 10:25. Todos los hechos del rey David desde el primero hasta el último ... están escritos en las crónicas del vidente Samue1 del profeta Natán y del vidente Gad. 1 Cr 29:29-30. Los demás acontecimientos del reinado deJosafat desde el primero hasta el último están escritos en las crónicas deJehú hijo deJananí que forman parte del libro de los reyes de Israel 2 Cr 20:34 cf. 1 R 16:7 en donde aJehú hijo de Hanani se le llama profeta. Los demás acontecimientos del reinado de Uzías desde el primero hasta el último los escribió el profeta Isaías hijo de Amoz 2 Cr 26:22. Los demás acontecimientos del reinado de Ezequías incluyendo sus hazañas están escritos en la visión del profeta Isaías hijo de Amoz y en el libro de los reyes deJudá e Israel 2 Cr 32:32. «Así dice el Señor el Dios de Israel: "Escribe en un libro todas las palabras que te he dich0 2 Oer 30:3. El contenido del canon del Antiguo Testamento continuó creciendo hasta el tiempo del fin del proceso de escribir. Si fechamos a Hageo en 520 a.C. Zacarías en lVea Mederith Kilne The Structure of Biblical Authority Eerdmans Grand Rapids 1972 esp. pp. 48-53 Y 113-130. 2Para ver otros pasajes que ilustran el crecimiento de la colección de las palabras de Dios escritas vea 2Cr 9:29 12:15 13:22 Is 30:8er 29:1 36:1-32 45:1 51:60 Ez 43:11 Dn 7:1 Hab 2:2. Las adiciones surgieron parlo general mediante la agencia de un profeta.

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56 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS e1520-518 a.C. tal vez con más material añadido después de 480 a.C. y Malaquías alrededor de 435 a.C. tenemos una idea de las fechas aproximadas de los últimos profetas del Antiguo Testamento. Aproximadamente coinciden con este período los últimos libros de la historia del Antiguo Testamento: Esdras Nehemías y Ester. Esdras fue aJerusalén el 458 a.C. y Nehemías estuvo enJerusalén de 445-423 a.C. 3 Ester fue escrito en algún momento después de la muerte deJerjes I Asuero en 465 a.C. y es probable una fecha durante el reinado de Artajerjes 464-423 a.C.. Así que aproximadamente después de 435 a.C. no hubo más adiciones al canon del Antiguo Testamento. La historia posterior del pueblojudío se anotó en otros escri­ tos tales como los libros de Macabeos pero se pensó que esos escritos no amerita­ ban que se les incluyera con las colecciones de las palabras de Dios de años anteriores. Cuando pasamos a la literatura judía fuera del Antiguo Testamento vemos que la creencia de que las palabras debidamente autoritativas de Dios habían cesa­ do queda atestiguada claramente en varios diferentes trozos de literaturajudía ex­ trabíblica. En 1 Macabeos alrededor de 100 a.C. el autor escribe del altar profanado: «Así pues demolieron el altar y colocaron las piedras en la colina del templo en lugar apropiado hasta que viniera un profeta que les indicara lo que de­ bían hacer con ellas» 1 Mac 4:45-46 VP. Al parecer sabían que nadie podía hablar con la autoridad de Dios como lo habían hecho los profetas del Antiguo Testamen­ to. El recuerdo de un profeta autoritativo entre el pueblo era algo que pertenecía al pasado distante porque el autor podía hablar de una gran aflicción «como no se había visto desde que desaparecieron los profetas» 1 Mac 9:27 cf. 14:41. Josefa nació c. 37 ó 38 d.C. explicó: «Desde Artajerjes hasta nuestros propios tiempos se ha escrito una historia completa pero no se la ha considerado digna de igual crédito como los registros anteriores debido a la interrupción de la sucesión exacta de los profetas» Contra Apio 1.41. Esta afirmación de parte del más grande historiadorjudío del primer siglo d.C. muestra que sabía de los escritos ahora con­ siderados parte de la «apócrifa» pero que él y muchos de sus contemporáneos consideraban estos otros escritos «no ... dignos de igual crédito» con lo que ahora conocemos como Escrituras del Antiguo Testamento. Según el punto de vista de Josefa no había habido «palabra de Dios» añadidas a las Escrituras después de alrededor de 435 a.C. La literatura rabínica refleja una convicción similar en su afirmación repetida de que el Espíritu Santo en la función del Espíritu de inspirar la profecía partió de Israel. «Después de que los últimos profetas Hageo Zacarías y Malaquías murie­ ron el Espíritu Santo se separó de Israel pero ellos todavía tenían a su disposición la bat kol Talmud Babilónico Yomah 9b repetido en Sota 48b Sanedrín 11a y Mi­ drash Rabbah on Cantar de Cantares 8.9.3.4 La comunidad del Qurnram secta judía que dejó los Rollos del Mar Muerto también esperaba un profeta cuyas palabras tendrían autoridad para invalidar cual­ quier regulación existente vea 1 QS 9.11 Yotras afirmaciones similares se hallan 3Vea «Cronology ofthe Old Testament» en JED 1:277. 4Que «el Espíritu Santo» es primordialmente una referencia a la profecía divinamente autoritativa es muy cla­ ro por el hecho de que bat kal una voz del cielo se ve como sustituto del mismo y por el mismo uso frecuente de «el Espíritu Santo» para referirse a la profecía en otras partes de la literatura rabínica. 56 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS e1520-518 a.C. tal vez con más material añadido después de 480 a.C. y Malaquías alrededor de 435 a.C. tenemos una idea de las fechas aproximadas de los últimos profetas del Antiguo Testamento. Aproximadamente coinciden con este período los últimos libros de la historia del Antiguo Testamento: Esdras Nehemías y Ester. Esdras fue aJerusalén el 458 a.C. y Nehemías estuvo enJerusalén de 445-423 a.C. 3 Ester fue escrito en algún momento después de la muerte deJerjes I Asuero en 465 a.C. y es probable una fecha durante el reinado de Artajerjes 464-423 a.C.. Así que aproximadamente después de 435 a.C. no hubo más adiciones al canon del Antiguo Testamento. La historia posterior del pueblojudío se anotó en otros escri­ tos tales como los libros de Macabeos pero se pensó que esos escritos no amerita­ ban que se les incluyera con las colecciones de las palabras de Dios de años anteriores. Cuando pasamos a la literatura judía fuera del Antiguo Testamento vemos que la creencia de que las palabras debidamente autoritativas de Dios habían cesa­ do queda atestiguada claramente en varios diferentes trozos de literaturajudía ex­ trabíblica. En 1 Macabeos alrededor de 100 a.C. el autor escribe del altar profanado: «Así pues demolieron el altar y colocaron las piedras en la colina del templo en lugar apropiado hasta que viniera un profeta que les indicara lo que de­ bían hacer con ellas» 1 Mac 4:45-46 VP. Al parecer sabían que nadie podía hablar con la autoridad de Dios como lo habían hecho los profetas del Antiguo Testamen­ to. El recuerdo de un profeta autoritativo entre el pueblo era algo que pertenecía al pasado distante porque el autor podía hablar de una gran aflicción «como no se había visto desde que desaparecieron los profetas» 1 Mac 9:27 cf. 14:41. Josefa nació c. 37 ó 38 d.C. explicó: «Desde Artajerjes hasta nuestros propios tiempos se ha escrito una historia completa pero no se la ha considerado digna de igual crédito como los registros anteriores debido a la interrupción de la sucesión exacta de los profetas» Contra Apio 1.41. Esta afirmación de parte del más grande historiadorjudío del primer siglo d.C. muestra que sabía de los escritos ahora con­ siderados parte de la «apócrifa» pero que él y muchos de sus contemporáneos consideraban estos otros escritos «no ... dignos de igual crédito» con lo que ahora conocemos como Escrituras del Antiguo Testamento. Según el punto de vista de Josefa no había habido «palabra de Dios» añadidas a las Escrituras después de alrededor de 435 a.C. La literatura rabínica refleja una convicción similar en su afirmación repetida de que el Espíritu Santo en la función del Espíritu de inspirar la profecía partió de Israel. «Después de que los últimos profetas Hageo Zacarías y Malaquías murie­ ron el Espíritu Santo se separó de Israel pero ellos todavía tenían a su disposición la bat kol Talmud Babilónico Yomah 9b repetido en Sota 48b Sanedrín 11a y Mi­ drash Rabbah on Cantar de Cantares 8.9.3.4 La comunidad del Qurnram secta judía que dejó los Rollos del Mar Muerto también esperaba un profeta cuyas palabras tendrían autoridad para invalidar cual­ quier regulación existente vea 1 QS 9.11 Yotras afirmaciones similares se hallan 3Vea «Cronology ofthe Old Testament» en JED 1:277. 4Que «el Espíritu Santo» es primordialmente una referencia a la profecía divinamente autoritativa es muy cla­ ro por el hecho de que bat kal una voz del cielo se ve como sustituto del mismo y por el mismo uso frecuente de «el Espíritu Santo» para referirse a la profecía en otras partes de la literatura rabínica.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 57 en otras partes en la antigua literatura judía vea 2 Baruc 85:3 y Oración de Azarías 15. Así que el pueblo judío no aceptó en general escritos posteriores a alrededor de 435 a.C. como que tuvieran igual autoridad con el resto de las Escrituras. En el Nuevo Testamento no tenemos ningún registro de disputa entreJesús y los judíos sobre la extensión del canon. Evidentemente había pleno acuerdo entre Jesús y sus discípulos por un lado y los dirigentes judíos y el pueblo judío por otro de que las adiciones al canon del Antiguo Testamento habían cesado después del tiempo de Esdras Nehemías Ester Hageo Zacarías y Malaquías. Este hecho queda confirmado por las citas del Antiguo Testamento que hacen Jesús y los autores del Nuevo Testamento. Según un conteo Jesús y los autores del Nuevo Testamento citan varias partes de las Escrituras del Antiguo Testamento como di­ vinamente autoritativas más de 295 veces5 pero ni una sola vez citan como divina­ mente autoritativa alguna afirmación de los libros apócrifos ni de ningún otro escrito. 6 La ausencia de tales referencias a otra literatura como divinamente autori­ tativa y la extremadamente frecuente referencia a cientos de lugares del Antiguo Testamento como divinamente autoritativos da fuerte confirmación al hecho de que los autores del Nuevo Testamento concordaban en que se tomaba el canon es­ tablecido del Antiguo Testamento ni más ni menos como las mismas palabras de Dios. ¿Qué diremos entonces en cuanto a la Apócrifa la colección de libros incluida en el canon por la iglesia católica romana pero excluida del canon por el protestan­ tismoi Los judíos nunca aceptaron estos libros como Escrituras pero en toda la historia temprana de la iglesia hubo una opinión dividida en cuanto a si deberían ser parte de las Escrituras o no. Ciertamente la evidencia cristiana más temprana va decididamente en contra de considerar a la apócrifa como Escrituras pero el uso de los apócrifos gradualmente aumentó en algunas partes de la iglesia hasta el tiempo de la Reforma. 8 El hecho de queJerónimo incluyó estos libros en la Vulgata latina terminada en el4ü4 d.C. dio respaldo a su inclusión aunque el mismoJeró­ nimo dijo que no eran «libros del canon» sino meramente «libros de la iglesia» que 5Vea Roger Nicole «New Testament Use of the Old Testament» en Revelation and the Bible ed. Cad F. H. Henry Tyndale Press Londres 1959 pp. 137-141. 6judas 14-15 en efecto cita 1 Enoc 60.8 y 1.9 YPablo por lo menos dos veces cita autores griegos paganos vea Hch 17:28 Tit 1: 12 pero estas citas son más con propósitos de ilustración que de prueba. Nunca se presenta esas obras con una frase como «Dios dice» o «Las Escrituras dicen» o «Está escrito» frases que implican la atribución de autoridad divina a las palabras que se citan. Se debe notar que ni 1 Enoc ni los autores que Pablo cita son parte de la apócrifa. El Nuevo Testamento no cita ningún libro de la Apócrifa. 7La apócrifa incluye los siguientes escritos: 1 y 2 Esdras Tobíasjudit adiciones a Ester Sabiduría de Salomón Eclesiático Baruc incluyendo la Epístola de jeremías El Cántico de los tres jóvenes santos Susana Bel y el dra­ gón la Oración de Manasés y 1 Y2 Macabeos. Estos escritos no se hallan en la Biblia hebrea pero se incluyeron en la Septuaginta traducción del Antiguo Testamento al griego que usaban muchos judios que hablaban griego en el tiempo de Cristo. En inglés existe una buena traducción moderna The O:xford AnnotatedApocrypha RVS ed. Bruce M. Metzger Nueva York: Oxford University Press 1965. Metzger incluye breves introducciones y útiles anotaciones a los libros. La palabra griega apócrifa quiere decir «cosas ocultas» pero Metzger nota p. ix que los eruditos no están segu­ ros de por qué esta palabra se aplicó a estos escritos. SUna encuesta detallada de los diferentes puntos de vista de los cristianos respecto a la Apócrifa se halla en F. F. Bruce The CanonofScripture InterVarsity Press Downers Grave m. 1988 pp. 68-97. Un estudio incluso más de­ tallado se halla en Roger Beckwith The Old Testament Canon ofthe New Testament Church and Its Background in Early udaism SPCK Londres 1985 y Eerdmans Grand Rapids 1986 esp. pp. 338-433. El libro de Beckwith ya se ha establecido como la obra definitiva sobre el canon del Antiguo Testamento. A la conclusión de su estudio Beck­ with dice: «La inclusión de varias apócrifa y pseudepígrafa en el canon de los primeros cristianos no se hizo de una 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 57 en otras partes en la antigua literatura judía vea 2 Baruc 85:3 y Oración de Azarías 15. Así que el pueblo judío no aceptó en general escritos posteriores a alrededor de 435 a.C. como que tuvieran igual autoridad con el resto de las Escrituras. En el Nuevo Testamento no tenemos ningún registro de disputa entreJesús y los judíos sobre la extensión del canon. Evidentemente había pleno acuerdo entre Jesús y sus discípulos por un lado y los dirigentes judíos y el pueblo judío por otro de que las adiciones al canon del Antiguo Testamento habían cesado después del tiempo de Esdras Nehemías Ester Hageo Zacarías y Malaquías. Este hecho queda confirmado por las citas del Antiguo Testamento que hacen Jesús y los autores del Nuevo Testamento. Según un conteo Jesús y los autores del Nuevo Testamento citan varias partes de las Escrituras del Antiguo Testamento como di­ vinamente autoritativas más de 295 veces5 pero ni una sola vez citan como divina­ mente autoritativa alguna afirmación de los libros apócrifos ni de ningún otro escrito. 6 La ausencia de tales referencias a otra literatura como divinamente autori­ tativa y la extremadamente frecuente referencia a cientos de lugares del Antiguo Testamento como divinamente autoritativos da fuerte confirmación al hecho de que los autores del Nuevo Testamento concordaban en que se tomaba el canon es­ tablecido del Antiguo Testamento ni más ni menos como las mismas palabras de Dios. ¿Qué diremos entonces en cuanto a la Apócrifa la colección de libros incluida en el canon por la iglesia católica romana pero excluida del canon por el protestan­ tismoi Los judíos nunca aceptaron estos libros como Escrituras pero en toda la historia temprana de la iglesia hubo una opinión dividida en cuanto a si deberían ser parte de las Escrituras o no. Ciertamente la evidencia cristiana más temprana va decididamente en contra de considerar a la apócrifa como Escrituras pero el uso de los apócrifos gradualmente aumentó en algunas partes de la iglesia hasta el tiempo de la Reforma. 8 El hecho de queJerónimo incluyó estos libros en la Vulgata latina terminada en el4ü4 d.C. dio respaldo a su inclusión aunque el mismoJeró­ nimo dijo que no eran «libros del canon» sino meramente «libros de la iglesia» que 5Vea Roger Nicole «New Testament Use of the Old Testament» en Revelation and the Bible ed. Cad F. H. Henry Tyndale Press Londres 1959 pp. 137-141. 6judas 14-15 en efecto cita 1 Enoc 60.8 y 1.9 YPablo por lo menos dos veces cita autores griegos paganos vea Hch 17:28 Tit 1: 12 pero estas citas son más con propósitos de ilustración que de prueba. Nunca se presenta esas obras con una frase como «Dios dice» o «Las Escrituras dicen» o «Está escrito» frases que implican la atribución de autoridad divina a las palabras que se citan. Se debe notar que ni 1 Enoc ni los autores que Pablo cita son parte de la apócrifa. El Nuevo Testamento no cita ningún libro de la Apócrifa. 7La apócrifa incluye los siguientes escritos: 1 y 2 Esdras Tobíasjudit adiciones a Ester Sabiduría de Salomón Eclesiático Baruc incluyendo la Epístola de jeremías El Cántico de los tres jóvenes santos Susana Bel y el dra­ gón la Oración de Manasés y 1 Y2 Macabeos. Estos escritos no se hallan en la Biblia hebrea pero se incluyeron en la Septuaginta traducción del Antiguo Testamento al griego que usaban muchos judios que hablaban griego en el tiempo de Cristo. En inglés existe una buena traducción moderna The O:xford AnnotatedApocrypha RVS ed. Bruce M. Metzger Nueva York: Oxford University Press 1965. Metzger incluye breves introducciones y útiles anotaciones a los libros. La palabra griega apócrifa quiere decir «cosas ocultas» pero Metzger nota p. ix que los eruditos no están segu­ ros de por qué esta palabra se aplicó a estos escritos. SUna encuesta detallada de los diferentes puntos de vista de los cristianos respecto a la Apócrifa se halla en F. F. Bruce The CanonofScripture InterVarsity Press Downers Grave m. 1988 pp. 68-97. Un estudio incluso más de­ tallado se halla en Roger Beckwith The Old Testament Canon ofthe New Testament Church and Its Background in Early udaism SPCK Londres 1985 y Eerdmans Grand Rapids 1986 esp. pp. 338-433. El libro de Beckwith ya se ha establecido como la obra definitiva sobre el canon del Antiguo Testamento. A la conclusión de su estudio Beck­ with dice: «La inclusión de varias apócrifa y pseudepígrafa en el canon de los primeros cristianos no se hizo de una

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.58 EL CANON DE LAS ESCRITURAS eran útiles y provechosos para los creyentes. El amplio uso de la Vulgata latina en siglos subsiguientes garantizó su continua disponibilidad pero el hecho de que no tuvieron original hebreo que los respaldara y su exclusión del canon judío así como la falta de citas de ellos en el Nuevo Testamento llevó a muchos a verlos con suspicacia o a rechazar su autoridad. Por ejemplo la lista cristiana más antigua de libros del Antiguo Testamento que existe hoyes la compilada por Melitón obispo de Sardis quien escribió alrededor de 170 d.C. 9 Cuando vine al este y llegué al lugar en donde estas cosas se predicaban y hacían y aprendí con precisión los libros del Antiguo Testamento anoté los hechos y se los envíe. Estos son sus nombres: cinco libros de Moisés: Génesis Éxodo Números Levítico Deuteronomio Josué hijo de Nun Jueces Rut cuatro libros de reinos ID dos libros de Crónicas los Salmos de David los Proverbios de Salomón y su sabidu­ ríall Eclesiastés el Cantar de los Cantares Job los profetas Isaías Jeremías los Doce en un solo libro Daniel Ezequiel Esdras. 12 Es digno de notarse aquí que Melitón no menciona ninguno de los libros apócrifos pero sí incluye todos los libros de nuestros libros del Antiguo Testamento actual excepto Ester. 13 Eusebio también cita a Orígenes respaldando la mayoría de los li­ bros de nuestro presente canon del Antiguo Testamento incluyendo Ester pero no presenta ningún libro de los apócrifos como canónico y de los libros de los Ma­ cabeos explícitamente se dice que están «fuera de estos libros canónicos».14 En forma similar en el 367 d.C. cuando el gran líder de la iglesia Atanasia obispo de Alejandría escribió su Carta Pascual hizo una lista de todos los libros de nuestro canon presente del Nuevo Testamento y de todos los libros de nuestro canon pre­ sente del Antiguo Testamento excepto Ester. También mencionó algunos libros de la apócrifa tales como la Sabiduría de Salomón la Sabiduría de Siracjudit y To­ bías y dijo que estos «en verdad no estaban incluidos en el canon pero los padres manera en acuerdo o en el periodo más temprano sino que ocurrió en el cristianismo gentil después de que la iglesia rompió con la sinagoga entre aquellos cuyo conocimiento del canon cristiano primitivo se estaba volvien­ do nebuloso». Luego concluye: «Sobre la cuestión de la canonicidad de la apócrifa y pseudepígrafe la evidencia verdaderamente cristiana primitiva es negativa» pp. 436-437. 9De Eusebio Historia Eclesiástica 4.26.14. Eusebio quien escribió en 1325 d.C. fue el primer gran historiador de la iglesia. Esta cita es traducida de la traducción al inglés Kersopp Lake Eusebius: The Ecclesiastical History dos vals. Heinamann Londres y Harvard Cambridge Ma. 1975 1:393. lOEs decir 1 Samuel 2 Samuel 1 Reyes y 2 Reyes. 11Esto no se refiere al libro apócrifo llamado Sabiduría de Salomón sino que es simplemente una descripción más completa de Proverbios. Eusebio anota en 4.22.9 que los escritores antiguos comúnmente llamaban Sabidu­ ría a Proverbios. 12Esdras incluía a Esdras y Nehemías según la manera hebrea común de referirse a libros combinados. upar alguna razón había duda en cuanto a la canonicidad de este en algunas partes de la iglesia primitiva en el Oriente pero no en Occidente pero a la larga las dudas quedaron resueltas y el uso cristiano a la larga se hizo uniforme con el concepto judío que siempre había contado a Ester como parte del canon aunque algunos rabi­ nos se habían opuesto por sus propias razones. DEA la explicación del concepto judío en Beckwith Canon pp. 288-297. 14Eusebio Ecclesiastical History 6.15.2. Orígenes murió alrededor del 254 d.C. Orígenes menciona todos los li­ bros del canon presente del Antiguo Testamento excepto los doce profetas menores que se contarían como un solo libro pero esto deja su lista de «veintidós libros» incompleta en veintiuno así que evidentemente la cita de Eusebio es incompleta por lo menos en la forma que la tenemos hoy. Eusebio mismo en otras partes repite la afirmación del historiadorjudíoJosefa de que las Escrituras contenían veintidós libros pero nada desde tiempo de Artajerjes 3.10.1-5 y esto excluiría toda la apócrifa. .58 EL CANON DE LAS ESCRITURAS eran útiles y provechosos para los creyentes. El amplio uso de la Vulgata latina en siglos subsiguientes garantizó su continua disponibilidad pero el hecho de que no tuvieron original hebreo que los respaldara y su exclusión del canon judío así como la falta de citas de ellos en el Nuevo Testamento llevó a muchos a verlos con suspicacia o a rechazar su autoridad. Por ejemplo la lista cristiana más antigua de libros del Antiguo Testamento que existe hoyes la compilada por Melitón obispo de Sardis quien escribió alrededor de 170 d.C. 9 Cuando vine al este y llegué al lugar en donde estas cosas se predicaban y hacían y aprendí con precisión los libros del Antiguo Testamento anoté los hechos y se los envíe. Estos son sus nombres: cinco libros de Moisés: Génesis Éxodo Números Levítico Deuteronomio Josué hijo de Nun Jueces Rut cuatro libros de reinos ID dos libros de Crónicas los Salmos de David los Proverbios de Salomón y su sabidu­ ríall Eclesiastés el Cantar de los Cantares Job los profetas Isaías Jeremías los Doce en un solo libro Daniel Ezequiel Esdras. 12 Es digno de notarse aquí que Melitón no menciona ninguno de los libros apócrifos pero sí incluye todos los libros de nuestros libros del Antiguo Testamento actual excepto Ester. 13 Eusebio también cita a Orígenes respaldando la mayoría de los li­ bros de nuestro presente canon del Antiguo Testamento incluyendo Ester pero no presenta ningún libro de los apócrifos como canónico y de los libros de los Ma­ cabeos explícitamente se dice que están «fuera de estos libros canónicos».14 En forma similar en el 367 d.C. cuando el gran líder de la iglesia Atanasia obispo de Alejandría escribió su Carta Pascual hizo una lista de todos los libros de nuestro canon presente del Nuevo Testamento y de todos los libros de nuestro canon pre­ sente del Antiguo Testamento excepto Ester. También mencionó algunos libros de la apócrifa tales como la Sabiduría de Salomón la Sabiduría de Siracjudit y To­ bías y dijo que estos «en verdad no estaban incluidos en el canon pero los padres manera en acuerdo o en el periodo más temprano sino que ocurrió en el cristianismo gentil después de que la iglesia rompió con la sinagoga entre aquellos cuyo conocimiento del canon cristiano primitivo se estaba volvien­ do nebuloso». Luego concluye: «Sobre la cuestión de la canonicidad de la apócrifa y pseudepígrafe la evidencia verdaderamente cristiana primitiva es negativa» pp. 436-437. 9De Eusebio Historia Eclesiástica 4.26.14. Eusebio quien escribió en 1325 d.C. fue el primer gran historiador de la iglesia. Esta cita es traducida de la traducción al inglés Kersopp Lake Eusebius: The Ecclesiastical History dos vals. Heinamann Londres y Harvard Cambridge Ma. 1975 1:393. lOEs decir 1 Samuel 2 Samuel 1 Reyes y 2 Reyes. 11Esto no se refiere al libro apócrifo llamado Sabiduría de Salomón sino que es simplemente una descripción más completa de Proverbios. Eusebio anota en 4.22.9 que los escritores antiguos comúnmente llamaban Sabidu­ ría a Proverbios. 12Esdras incluía a Esdras y Nehemías según la manera hebrea común de referirse a libros combinados. upar alguna razón había duda en cuanto a la canonicidad de este en algunas partes de la iglesia primitiva en el Oriente pero no en Occidente pero a la larga las dudas quedaron resueltas y el uso cristiano a la larga se hizo uniforme con el concepto judío que siempre había contado a Ester como parte del canon aunque algunos rabi­ nos se habían opuesto por sus propias razones. DEA la explicación del concepto judío en Beckwith Canon pp. 288-297. 14Eusebio Ecclesiastícal Hístory 6.15.2. Orígenes murió alrededor del 254 d.C. Orígenes menciona todos los li­ bros del canon presente del Antiguo Testamento excepto los doce profetas menores que se contarían como un solo libro pero esto deja su lista de «veintidós libros» incompleta en veintiuno así que evidentemente la cita de Eusebio es incompleta por lo menos en la forma que la tenemos hoy. Eusebio mismo en otras partes repite la afirmación del historiadorjudíoJosefa de que las Escrituras contenían veintidós libros pero nada desde tiempo de Artajerjes 3.10.1-5 y esto excluiría toda la apócrifa.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 59 los señalaban para que los leyeran los que se unían recientemente a nosotros y que desean instrucción en la palabra de santidad».15 Sin embargo otros dirigentes de la iglesia primitiva en efecto citaron varios de estos libros como Escrituras. 16 Hay incongruencias doctrinales históricas en varios de estos libros. E. J. y oung anota: No hay marcas en estos libros que atestigüen un origen divino.... Judit y Tobías contienen errores históricos cronológicos y geográficos. Estos libros justifican la falsedad y el engaño y hacen que la salvación dependa de obras de mérito. " Ecle­ siástico y Sabiduría de Salomón ínculcan una moralidad basada en la conveniencía. Sabiduría enseña la creación del mundo con materia preexistente Sab. 11.17. Ecle­ siástico enseña que dar limosnas hace expiación por el pecado Eclesiático 3.30. En Baruc se dice que Dios oye las oraciones de los muertos Baruc 3.4 y en 1 Maca­ beos hay errores históricos y geográficos.l 7 No fue sino hasta 1546 en el concilio de Trento que la Iglesia Católica Romana oficialmente declaró que los apócrifos eran parte del canon con excepción de 1 y 2 Esdras y la Oración de Manasés. Es significativo que el concilio de Trento fue la respuesta de la Iglesia Católica Romana a las enseñanzas de Martín Lutero y la Re­ forma Protestante que se extendía rápidamente y los libros de la Apócrifa conte­ nían respaldo para la enseñanza católica de las oraciones por los muertos y la justificación por fe más obras y no por fe sola. Al ratificar a los apócrifos como dentro del canon los católicos romanos podían sostener que la iglesia tiene la au­ toridad de declarar una obra literaria como «Escrituras» en tanto que los protes­ tantes habían sostenido que la iglesia no puede hacer que algo se considere Escrituras sino que sólo puede reconocer lo que Dios ya ha hecho que se escriba como sus propias palabras. 18 Una analogía aquí sería decir que un investigador po­ licial puede reconocer dinero falsificado como falsificado y puede reconocer el di­ nero genuino como genuino pero no puede hacer que el dinero falsificado sea genuino ni puede ninguna declaración de ningún número de policías hacer que el dinero falsificado sea algo que no es. Sólo la tesorería oficial de una nación puede hacer dinero que sea dinero de verdad de manera similar solo Dios puede hacer que las palabras sean palabras suyas y dignas de incluirse en las Escrituras. Así que los escritos de los apócrifos no se deben considerar como parte de las Escrituras: 1 ninguno de ellos afirma tener la misma clase de autoridad que te­ nían los escritos del Antiguo Testamento 2 los judíos de quienes ellos se origina­ ron no los consideraban palabras de Dios 3 ni Jesús ni los autores del Nuevo 15Atanasia Letter39 en Nicene and Post Nicene Fathers2° ser. ed. Philip SCAF y Henry Wace Eerdmans Grand Rapids 1978 vol. 4: Athanasius pp. 551-552. 16Vea Metzger Apocrypha pp. xii-xiü. Metzger nota que ninguno de los padres de la iglesia latina y griega ini­ cial que citaron a los Apócrifos como Escrituras sabía hebreo. Beckwith Canon pp. 386-389 argumenta que la evidencia de escritores cristianos que citan a los apócrifos como Escrituras es considerablemente menos extensa y menos significativa de lo que los eruditos a menudo aducen que es. 17E.. Young «The Canon ofthe Old Testament» en Revelation and the Bible pp. 167-168. 18Se debe notar que los católico romanos usan el término deuterocanónicos en lugar de apócrifos para referirse a estos libros. Entienden que esto quiere decir «añadidos posteriormente al canon el prefijo deutero quiere decir «segundo». 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 59 los señalaban para que los leyeran los que se unían recientemente a nosotros y que desean instrucción en la palabra de santidad».15 Sin embargo otros dirigentes de la iglesia primitiva en efecto citaron varios de estos libros como Escrituras. 16 Hay incongruencias doctrinales históricas en varios de estos libros. E. J. y oung anota: No hay marcas en estos libros que atestigüen un origen divino.... Judit y Tobías contienen errores históricos cronológicos y geográficos. Estos libros justifican la falsedad y el engaño y hacen que la salvación dependa de obras de mérito. " Ecle­ siástico y Sabiduría de Salomón ínculcan una moralidad basada en la conveniencía. Sabiduría enseña la creación del mundo con materia preexistente Sab. 11.17. Ecle­ siástico enseña que dar limosnas hace expiación por el pecado Eclesiático 3.30. En Baruc se dice que Dios oye las oraciones de los muertos Baruc 3.4 y en 1 Maca­ beos hay errores históricos y geográficos.l 7 No fue sino hasta 1546 en el concilio de Trento que la Iglesia Católica Romana oficialmente declaró que los apócrifos eran parte del canon con excepción de 1 y 2 Esdras y la Oración de Manasés. Es significativo que el concilio de Trento fue la respuesta de la Iglesia Católica Romana a las enseñanzas de Martín Lutero y la Re­ forma Protestante que se extendía rápidamente y los libros de la Apócrifa conte­ nían respaldo para la enseñanza católica de las oraciones por los muertos y la justificación por fe más obras y no por fe sola. Al ratificar a los apócrifos como dentro del canon los católicos romanos podían sostener que la iglesia tiene la au­ toridad de declarar una obra literaria como «Escrituras» en tanto que los protes­ tantes habían sostenido que la iglesia no puede hacer que algo se considere Escrituras sino que sólo puede reconocer lo que Dios ya ha hecho que se escriba como sus propias palabras. 18 Una analogía aquí sería decir que un investigador po­ licial puede reconocer dinero falsificado como falsificado y puede reconocer el di­ nero genuino como genuino pero no puede hacer que el dinero falsificado sea genuino ni puede ninguna declaración de ningún número de policías hacer que el dinero falsificado sea algo que no es. Sólo la tesorería oficial de una nación puede hacer dinero que sea dinero de verdad de manera similar solo Dios puede hacer que las palabras sean palabras suyas y dignas de incluirse en las Escrituras. Así que los escritos de los apócrifos no se deben considerar como parte de las Escrituras: 1 ninguno de ellos afirma tener la misma clase de autoridad que te­ nían los escritos del Antiguo Testamento 2 los judíos de quienes ellos se origina­ ron no los consideraban palabras de Dios 3 ni Jesús ni los autores del Nuevo 15Atanasia Letter39 en Nicene and Post Nicene Fathers2° ser. ed. Philip SCAF y Henry Wace Eerdmans Grand Rapids 1978 vol. 4: Athanasius pp. 551-552. 16Vea Metzger Apocrypha pp. xii-xiü. Metzger nota que ninguno de los padres de la iglesia latina y griega ini­ cial que citaron a los Apócrifos como Escrituras sabía hebreo. Beckwith Canon pp. 386-389 argumenta que la evidencia de escritores cristianos que citan a los apócrifos como Escrituras es considerablemente menos extensa y menos significativa de lo que los eruditos a menudo aducen que es. 17E.. Young «The Canon ofthe Old Testament» en Revelation and the Bible pp. 167-168. 18Se debe notar que los católico romanos usan el término deuterocanónicos en lugar de apócrifos para referirse a estos libros. Entienden que esto quiere decir «añadidos posteriormente al canon el prefijo deutero quiere decir «segundo».

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60 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Testamento los consideraban Escrituras y 4 contienen enseñanzas incongruen­ tes con el resto de la Biblia. Debemos concluir que son solo palabras humanas y no palabras inspiradas por Dios como las palabras de las Escrituras. Tienen valor para la investigación histórica y lingüística y contienen una cantidad de relatos útiles en cuanto al valor y la fe de muchos judíos durante el período posterior a la conclu­ sión del Antiguo Testamento pero nunca han sido parte del canon del Antiguo Testamento y no se les debe considerar parte de la Biblia. Por consiguiente no tienen ninguna autoridad obligatoria para el pensamiento o vida de los cristianos hoy. En conclusión con respecto al canon del Antiguo Testamento los cristianos de hoy no tienen por qué preocuparse que algo se haya dejado fuera ni de que se haya incluido algo que no sea palabra de Dios. B. El canon del Nuevo Testamento El desarrollo del canon del Nuevo Testamento empieza con los escritos de los apóstoles. Hay que recordar que la escritura de las Escrituras primordialmente ocurre en conexión con los grandes actos de Dios en la historia de la redención. El Antiguo Testamento registra e interpreta para nosotros el llamamiento de Abraham y la vida de sus descendientes el éxodo de Egipto y el peregrinaje por el desierto el establecimiento del pueblo de Dios en la tierra de Canaán el estableci­ miento de la monarquía y la deportación y el regreso del cautiverio. Cada uno de estos grandes actos de Dios en la historia se interpreta para nosotros en las propias palabras de Dios en las Escrituras. El Antiguo Testamento cierra con la expectativa del Mesías que vendría Mal 3:1-4 4:1-6. La siguiente etapa en la historia de la re­ dención es la venida del Mesías y no es sorpresa que no hubieran Escrituras adicio­ nales mientras no tuviera lugar el siguiente y más grandioso suceso en la historia de la redención. Por eso el Nuevo Testamento consiste de los escritos de los apóstoles. 19 Es primordialmente a los apóstoles a quienes el Espíritu Santo les da la capacidad de recordar con precisión las palabras y obras deesucristo e interpretarlas correc­ tamente para las generaciones subsiguientes. Enuan 14:26esús les prometió a sus discípulos este poder a los que se les lla­ mó apóstoles después de la resurrección: «Pero el Consolador el Espíritu Santo a quien el Padre enviará en mi nombre les enseñará todas las cosas y les hará recor­ dar todo lo que les he dicho». De modo similaresús prometió más revelación de verdad de parte del Espíritu Santo cuando les dijo a sus discípulos: «Pero cuando venga el Espíritu de la verdad él los guiará a toda la verdad porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir. Él me glorificará porque tomará de lo mío y se 10 dará a conocer a ustedes» Gn 16:13-14. En estos versículos a los discípulos se les promete dones asombrosos que los capacitarán para escribir las Escrituras: el Espíritu Santo les enseñaría «toda 19Unos pocos libros del Nuevo Testamento Marcos Lucas hechos hebreo y Judas no fueron escritos por apóstoles sino por otros íntimamente asociados con ellos y evidentemente autorizado por ellos: véase la explica­ ción que sigue pp. 62-64. 60 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Testamento los consideraban Escrituras y 4 contienen enseñanzas incongruen­ tes con el resto de la Biblia. Debemos concluir que son solo palabras humanas y no palabras inspiradas por Dios como las palabras de las Escrituras. Tienen valor para la investigación histórica y lingüística y contienen una cantidad de relatos útiles en cuanto al valor y la fe de muchos judíos durante el período posterior a la conclu­ sión del Antiguo Testamento pero nunca han sido parte del canon del Antiguo Testamento y no se les debe considerar parte de la Biblia. Por consiguiente no tienen ninguna autoridad obligatoria para el pensamiento o vida de los cristianos hoy. En conclusión con respecto al canon del Antiguo Testamento los cristianos de hoy no tienen por qué preocuparse que algo se haya dejado fuera ni de que se haya incluido algo que no sea palabra de Dios. B. El canon del Nuevo Testamento El desarrollo del canon del Nuevo Testamento empieza con los escritos de los apóstoles. Hay que recordar que la escritura de las Escrituras primordialmente ocurre en conexión con los grandes actos de Dios en la historia de la redención. El Antiguo Testamento registra e interpreta para nosotros el llamamiento de Abraham y la vida de sus descendientes el éxodo de Egipto y el peregrinaje por el desierto el establecimiento del pueblo de Dios en la tierra de Canaán el estableci­ miento de la monarquía y la deportación y el regreso del cautiverio. Cada uno de estos grandes actos de Dios en la historia se interpreta para nosotros en las propias palabras de Dios en las Escrituras. El Antiguo Testamento cierra con la expectativa del Mesías que vendría Mal 3:1-4 4:1-6. La siguiente etapa en la historia de la re­ dención es la venida del Mesías y no es sorpresa que no hubieran Escrituras adicio­ nales mientras no tuviera lugar el siguiente y más grandioso suceso en la historia de la redención. Por eso el Nuevo Testamento consiste de los escritos de los apóstoles. 19 Es primordialmente a los apóstoles a quienes el Espíritu Santo les da la capacidad de recordar con precisión las palabras y obras deesucristo e interpretarlas correc­ tamente para las generaciones subsiguientes. Enuan 14:26esús les prometió a sus discípulos este poder a los que se les lla­ mó apóstoles después de la resurrección: «Pero el Consolador el Espíritu Santo a quien el Padre enviará en mi nombre les enseñará todas las cosas y les hará recor­ dar todo lo que les he dicho». De modo similaresús prometió más revelación de verdad de parte del Espíritu Santo cuando les dijo a sus discípulos: «Pero cuando venga el Espíritu de la verdad él los guiará a toda la verdad porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir. Él me glorificará porque tomará de lo mío y se 10 dará a conocer a ustedes» Gn 16:13-14. En estos versículos a los discípulos se les promete dones asombrosos que los capacitarán para escribir las Escrituras: el Espíritu Santo les enseñaría «toda 19Unos pocos libros del Nuevo Testamento Marcos Lucas hechos hebreo y Judas no fueron escritos por apóstoles sino por otros íntimamente asociados con ellos y evidentemente autorizado por ellos: véase la explica­ ción que sigue pp. 62-64.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 61 la verdad» les haría recordar «todo» lo queJesús había dicho y los guiaría a «toda la verdad». Además a los que tenían el oficio de apóstol en la iglesia primitiva se les ve afir­ mando que tenían una autoridad igual a la de los profetas del Antiguo Testamento autoridad para hablar y escribir palabras que eran palabras del mismo Dios. Pedro anima a sus lectores a recordar «el mandamiento que dio nuestro Señor y Salvador por medio de los apóstoles» 2 P 3:2. Mentir a los apóstoles Hch 5:2 equivale a mentir al Espíritu Santo Hch 5:3 y mentir a Dios Hch 5:4. Esta afirmación de ser capaces de hablar palabras que eran palabras de Dios mismo es especialmente frecuente en los escritos del apóstol Pablo. Él afirma no sólo que el Espíritu Santo le ha revelado lo que «ningún ojo ha visto ningún oído ha escuchado ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman» 1 Ca 2:9 sino que también cuando declara esta revelación la habla «no con palabras enseñadas por sabiduría humana sino enseñadas por el Espíritu interpretando las cosas espirituales con palabras espirituales» 1 Ca 2:13 traducción del autor.20 De modo similar Pablo les dice a los corintios: «Si alguno se cree profeta o espi­ ritual reconozca que esto que les escribo es mandato del Señor» 1 Ca 14:37. La palabra que se traduce «esto que» en este versículo es un pronombre relativo plural en griego ja que se podría traducir más literalmente «las cosas que les escribo». De este modo Pablo afirma que sus directivas a la iglesia de Corinto no son meramen­ te de su propia cosecha sino un mandamiento del Señor. Más adelante al defender su oficio apostólico Pablo dice que les dará a los corintios «una prueba de que Cristo habla por medio de mí» 2 Ca 13:3. Otros versículos similares se podrían mencionar por ejemplo Ro 2:16 Gá 1:8-9 1 Ts 2:13 4:8 15 5:27 2 Ts 3:614. Los apóstoles entonces tienen autoridad para escribir palabras que son pala­ bras del mismo Dios igual en estatus de verdad y autoridad a las palabras de las Escrituras del Antiguo Testamento. Hacen esto para escribir interpretar y aplicar a la vida de los creyentes las grandes verdades en cuanto a la vida muerte y resurrección de Cristo. No debería sorprendernos por consiguiente hallar algunos de los escritos del Nuevo Testamento siendo colocados con las Escrituras del Antiguo Testamento como parte del canon de las Escrituras. De hecho esto es lo que hallamos en por lo menos dos casos. En 2 Pedro 3: 16 Pedro muestra no sólo que está consciente de la existencia de los escritos de Pablo sino que también está claramente dispuesto a clasificar «todas sus cartas de Pablo» con «las demás Escrituras» Pedro dice: «Tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas algu­ nos puntos difíciles de entender que los ignorantes e inconstantes tergiversan como lo hacen también con las demás Escrituras para su propia perdición» 2 P 3:15-16. La palabra que se traduce «Escrituras» aquí es grajé palabra que ocurre cincuenta y una veces en el Nuevo Testamento y en cada una de esas ocasiones se refiere a las 20Esta es mi propia traducción de la última fase de 1Co 2:13 vea Grudem «Scriptures Self-Attestatioil» en SCripture and Truth ed. O. A. Carson y John Woodbridge Zondervan Grand Rapids 1983 p. 365 n. 61. Pero esta traducción no es crucial para el punto principal es decir que Pablo habla palabras que el Espíritu Santo le ha enseñado punto que lo afirma la primera parte del versículo sin que importe cómo se traduzca la segunda parte. 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 61 la verdad» les haría recordar «todo» lo queJesús había dicho y los guiaría a «toda la verdad». Además a los que tenían el oficio de apóstol en la iglesia primitiva se les ve afir­ mando que tenían una autoridad igual a la de los profetas del Antiguo Testamento autoridad para hablar y escribir palabras que eran palabras del mismo Dios. Pedro anima a sus lectores a recordar «el mandamiento que dio nuestro Señor y Salvador por medio de los apóstoles» 2 P 3:2. Mentir a los apóstoles Hch 5:2 equivale a mentir al Espíritu Santo Hch 5:3 y mentir a Dios Hch 5:4. Esta afirmación de ser capaces de hablar palabras que eran palabras de Dios mismo es especialmente frecuente en los escritos del apóstol Pablo. Él afirma no sólo que el Espíritu Santo le ha revelado lo que «ningún ojo ha visto ningún oído ha escuchado ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman» 1 Ca 2:9 sino que también cuando declara esta revelación la habla «no con palabras enseñadas por sabiduría humana sino enseñadas por el Espíritu interpretando las cosas espirituales con palabras espirituales» 1 Ca 2:13 traducción del autor.20 De modo similar Pablo les dice a los corintios: «Si alguno se cree profeta o espi­ ritual reconozca que esto que les escribo es mandato del Señor» 1 Ca 14:37. La palabra que se traduce «esto que» en este versículo es un pronombre relativo plural en griego ja que se podría traducir más literalmente «las cosas que les escribo». De este modo Pablo afirma que sus directivas a la iglesia de Corinto no son meramen­ te de su propia cosecha sino un mandamiento del Señor. Más adelante al defender su oficio apostólico Pablo dice que les dará a los corintios «una prueba de que Cristo habla por medio de mí» 2 Ca 13:3. Otros versículos similares se podrían mencionar por ejemplo Ro 2:16 Gá 1:8-9 1 Ts 2:13 4:8 15 5:27 2 Ts 3:614. Los apóstoles entonces tienen autoridad para escribir palabras que son pala­ bras del mismo Dios igual en estatus de verdad y autoridad a las palabras de las Escrituras del Antiguo Testamento. Hacen esto para escribir interpretar y aplicar a la vida de los creyentes las grandes verdades en cuanto a la vida muerte y resurrección de Cristo. No debería sorprendernos por consiguiente hallar algunos de los escritos del Nuevo Testamento siendo colocados con las Escrituras del Antiguo Testamento como parte del canon de las Escrituras. De hecho esto es lo que hallamos en por lo menos dos casos. En 2 Pedro 3: 16 Pedro muestra no sólo que está consciente de la existencia de los escritos de Pablo sino que también está claramente dispuesto a clasificar «todas sus cartas de Pablo» con «las demás Escrituras» Pedro dice: «Tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas algu­ nos puntos difíciles de entender que los ignorantes e inconstantes tergiversan como lo hacen también con las demás Escrituras para su propia perdición» 2 P 3:15-16. La palabra que se traduce «Escrituras» aquí es grafé palabra que ocurre cincuenta y una veces en el Nuevo Testamento y en cada una de esas ocasiones se refiere a las 20Esta es mi propia traducción de la última fase de 1Co 2:13 vea Grudem «Scriptures Self-Attestatioil» en SCripture and Truth ed. O. A. Carson y John Woodbridge Zondervan Grand Rapids 1983 p. 365 n. 61. Pero esta traducción no es crucial para el punto principal es decir que Pablo habla palabras que el Espíritu Santo le ha enseñado punto que lo afirma la primera parte del versículo sin que importe cómo se traduzca la segunda parte.

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62 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Escrituras del Antiguo Testamento. Así que la palabra Escrituras era un término técnico para los autores del Nuevo Testamento y la aplicaban sólo a los escritos que pensaban que eran palabras de Dios y por consiguiente parte del canon de las Escrituras. Pero en este versículo Pedro clasifica los escritos de Pablo como «las de­ más Escrituras» refiriéndose a las Escrituras del Antiguo Testamento. Por consi­ guiente Pedro consideraba los escritos de Pablo también como dignos del título de «Escrituras» y por consiguiente dignos de que se incluyeran en el canon. Una segunda instancia se halla en 1 Timatea 5:17-18. Pablo dice: «Los ancianos que dirigen bien los asuntos de la iglesia son dignos de doble honor especialmente los que dedican sus esfuerzos a la predicación y a la enseñanza. Pues la Escritura dice: "No le pongas bozal al buey mientras esté trillando" y "El trabajador merece que se le pague su salario"». La primera cita de las «Escrituras» se halla en Deutero­ nomio 25:4 pero la segunda cita «El trabajador merece que se le pague su salario» no se halla en ninguna parte del Antiguo Testamento. Aparece eso sí no obstante en Lucas 10:7 con exactamente las mismas palabras en el texto griego. Así que aquí tenemos a Pablo aparentemente citando una porción del Evangelio de Lucas 21 y llamándola «Escritura» es decir algo que se debe considerar como parte del ca­ non. 22 En estos dos pasajes 2 P 3:16 y 1 Ti 5:17-18 vemos evidencia de que muy temprano en la historia de la iglesia se empezó a aceptar los escritos del Nuevo Testamento como parte del canon. Debido a que los apóstoles en virtud de su oficio apostólico tuvieron autori­ dad para escribir palabras de las Escrituras la iglesia primitiva aceptó como parte del canon de las Escrituras las auténticas enseñanzas escritas de los apóstoles. Si aceptamos los argumentos para las nociones tradicionales de autoría de los escri­ tos del Nuevo Testamento23 tenemos la mayor parte del Nuevo Testamento en el canon debido a la autoría directa de los apóstoles. Esto incluiría Mateo Juan Ro­ manos a Filemón todas las Epístolas paulinas Santiago24 1 y 2 Pedro 1 2 Y 3 Juan y Apocalipsis. Eso deja cinco libros: Marcos Lucas Hechos Hebreos y Judas que no fueron escritos por apóstoles. Los detalles del proceso histórico por el cual la iglesia primi­ tiva llegó a contar estos libros como parte de las Escrituras son escasos pero Mar­ cos Lucas y Hechos se reconocieron muy temprano probablemente debido a la íntima asociación de Marcos con el apóstol Pedro y de Lucas el autor de Lucas y Hechos con el apóstol Pablo. De modo similar se aceptóJudas evidentemente en 21Alguien podría objetar que Pablo podría estar citando una tradición oral de las palabras deJesús antes que del Evangelio de Lucas pero es dudoso que Pablo llamara «Escrituras» a cualquier tradición oral puesto que la pala­ bra gr. grafé «escritos» en el uso del Nuevo Testamento siempre se aplica a textos escritos y dada la íntima aso­ ciación de Pablo con Lucas hace muy posible que estuviera citando el Evangelio escrito por Lucas. 22Lucas mismo no fue apóstol pero aquí se le concede a su Evangelio autoridad igual a la de los escritos apos­ tólicos. Evidentemente esto se debió a su íntima asociación con los apóstoles especialmente Pablo y el endoso de su Evangelio de parte de un apóstol. 23Para uns defensa de la noción tradicional de autoría de los escritos Nuevo Testamento vea Donald Guthrie New Testament Introducton InterVarsity Press Downers Grove 111. 1970. 24A Santiago se 10 considera como apóstol en 1Co 15:7 y Gá 1:19. Él también cumple funciones apropiadas de un apóstol en Hch 12:17 15:13 21:18 Gá 2:9 12 vea p. 908 más abajo. 62 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Escrituras del Antiguo Testamento. Así que la palabra Escrituras era un término técnico para los autores del Nuevo Testamento y la aplicaban sólo a los escritos que pensaban que eran palabras de Dios y por consiguiente parte del canon de las Escrituras. Pero en este versículo Pedro clasifica los escritos de Pablo como «las de­ más Escrituras» refiriéndose a las Escrituras del Antiguo Testamento. Por consi­ guiente Pedro consideraba los escritos de Pablo también como dignos del título de «Escrituras» y por consiguiente dignos de que se incluyeran en el canon. Una segunda instancia se halla en 1 Timatea 5:17-18. Pablo dice: «Los ancianos que dirigen bien los asuntos de la iglesia son dignos de doble honor especialmente los que dedican sus esfuerzos a la predicación y a la enseñanza. Pues la Escritura dice: "No le pongas bozal al buey mientras esté trillando" y "El trabajador merece que se le pague su salario"». La primera cita de las «Escrituras» se halla en Deutero­ nomio 25:4 pero la segunda cita «El trabajador merece que se le pague su salario» no se halla en ninguna parte del Antiguo Testamento. Aparece eso sí no obstante en Lucas 10:7 con exactamente las mismas palabras en el texto griego. Así que aquí tenemos a Pablo aparentemente citando una porción del Evangelio de Lucas 21 y llamándola «Escritura» es decir algo que se debe considerar como parte del ca­ non. 22 En estos dos pasajes 2 P 3:16 y 1 Ti 5:17-18 vemos evidencia de que muy temprano en la historia de la iglesia se empezó a aceptar los escritos del Nuevo Testamento como parte del canon. Debido a que los apóstoles en virtud de su oficio apostólico tuvieron autori­ dad para escribir palabras de las Escrituras la iglesia primitiva aceptó como parte del canon de las Escrituras las auténticas enseñanzas escritas de los apóstoles. Si aceptamos los argumentos para las nociones tradicionales de autoría de los escri­ tos del Nuevo Testamento23 tenemos la mayor parte del Nuevo Testamento en el canon debido a la autoría directa de los apóstoles. Esto incluiría Mateo Juan Ro­ manos a Filemón todas las Epístolas paulinas Santiago24 1 y 2 Pedro 1 2 Y 3 Juan y Apocalipsis. Eso deja cinco libros: Marcos Lucas Hechos Hebreos y Judas que no fueron escritos por apóstoles. Los detalles del proceso histórico por el cual la iglesia primi­ tiva llegó a contar estos libros como parte de las Escrituras son escasos pero Mar­ cos Lucas y Hechos se reconocieron muy temprano probablemente debido a la íntima asociación de Marcos con el apóstol Pedro y de Lucas el autor de Lucas y Hechos con el apóstol Pablo. De modo similar se aceptóJudas evidentemente en 21Alguien podría objetar que Pablo podría estar citando una tradición oral de las palabras deJesús antes que del Evangelio de Lucas pero es dudoso que Pablo llamara «Escrituras» a cualquier tradición oral puesto que la pala­ bra gr. grafé «escritos» en el uso del Nuevo Testamento siempre se aplica a textos escritos y dada la íntima aso­ ciación de Pablo con Lucas hace muy posible que estuviera citando el Evangelio escrito por Lucas. 22Lucas mismo no fue apóstol pero aquí se le concede a su Evangelio autoridad igual a la de los escritos apos­ tólicos. Evidentemente esto se debió a su íntima asociación con los apóstoles especialmente Pablo y el endoso de su Evangelio de parte de un apóstol. 23Para uns defensa de la noción tradicional de autoría de los escritos Nuevo Testamento vea Donald Guthrie New Testament Introducton InterVarsity Press Downers Grove 111. 1970. 24A Santiago se 10 considera como apóstol en 1Co 15:7 y Gá 1:19. Él también cumple funciones apropiadas de un apóstol en Hch 12:17 15:13 21:18 Gá 2:9 12 vea p. 908 más abajo.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 63 virtud de la conexión del autor con Santiago veajud 1 Yel hecho de que era her­ mano dejesús. 25 La aceptación de Hebreos como canónico la promovieron muchos en la iglesia en base a que se daba por sentada su autoría paulina. Pero desde los primeros tiem­ pos hubo otros que rechazaron la autoría paulina a favor de una u otra de varias su­ gerencias. Orígenes que murió alrededor del 254 d.C. menciona varias teorías de autoría y concluye: «Pero quién en realidad escribió la epístola sólo Dios lo sabe».26 Así que la aceptación de Hebreos como canónico no se debió enteramente a una creencia en la autoría paulina. Más bien las cualidades intrínsecas del libro en sí mismo deben haber convencido finalmente a los primeros lectores tal como continúan convenciendo a los creyentes hoy de que quienquiera que haya sido su autor humano su autor en definitiva solo pudo haber sido Dios mismo. La gloria majestuosa de Cristo brilla de las páginas de la Epístola a los Hebreos tan brillante­ mente que ningún creyente que la lee con seriedad jamás querrá cuestionar su lu­ gar en el canon. Esto nos lleva a la médula del asunto de canonicidad. Para que un libro perte­ nezca al canon es absolutamente necesario que el libro tenga autoría divina. Si las palabras del libro son palabras de Dios por medio de autores humanos y si la igle­ sia primitiva bajo la dirección de los apóstoles preservó el libro como parte de las Escrituras el libro pertenece al canon. Pero si las palabras del libro no son palabras de Dios este no pertenece al canon. La cuestión de autoría por un apóstol es im­ portante porque fue primariamente a los apóstoles a quienes Dios les dio la capa­ cidad de escribir palabras con absoluta autoridad divina. Si se puede demostrar que un escrito es de un apóstol su autoridad divina absoluta queda establecida auto­ máticamente. 27 Así que la iglesia primitiva automáticamente aceptó como parte del canon las enseñanzas escritas de los apóstoles que los apóstoles quisieron pre­ servar como Escrituras. Pero la existencia de algunos escritos del Nuevo Testamento que no fueron de autoría directa de los apóstoles muestra que hubo otros en la iglesia primitiva a quienes Dios también les dio la capacidad por obra del Espíritu Santo de escribir palabras que eran palabras de Dios y por consiguiente con el propósito de que fue­ ran parte del canon. En estos casos la iglesia primitiva tuvo la tarea de reconocer cuáles escritos tenían las características de ser palabras de Dios expresadas a través de autores humanos. 25La aceptación de Judas en el canon fue lenta primordialmente debido a dudas respecto a su cita del libro lo canónico de Enoc. 26La afirmación de Orígenes está citada en Eusebio Ecclesiastical History 6.25.14. 27Por supuesto esto no significa que todo lo que un apóstol escribió incluyendo su lista de compras y recibos de transacciones de negocios se consideraría Escrituras. Estamos hablando aquí de escritos hechos al actuar en su papel de apóstol y dando instrucciones apostólicas a las iglesias y a cristianos individuales tales como a Timoteo y Filemón. Es también un probable que los mismos apóstoles en vida dieron alguna dirección a las iglesias respecto a cuá­ les obras proponían que se preserva y se usen como Escrituras en las iglesias vea Co14: 16 2Ts 3: 14 2P 3: 16. Evi­ dentemente hubo algunos escritos que tuvieron autoridad divina absoluta pero que los apóstoles decidieron no preservar como «Escrituras» para las iglesias tales como la «carta previa» a los Corintios vea 1Ca 5:9. Es más los apóstoles dieron mucha enseñanza oral que tenía autoridad divina vea 2Ts 2: 15 pero que no se escribió ni pre­ servó como Escrituras. De este modo además de la autoría apostólica la preservación de parte de la iglesia bajo la dirección de los apóstoles fue necesaria para que una obra se incluya en el canon. 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 63 virtud de la conexión del autor con Santiago veajud 1 Yel hecho de que era her­ mano dejesús. 25 La aceptación de Hebreos como canónico la promovieron muchos en la iglesia en base a que se daba por sentada su autoría paulina. Pero desde los primeros tiem­ pos hubo otros que rechazaron la autoría paulina a favor de una u otra de varias su­ gerencias. Orígenes que murió alrededor del 254 d.C. menciona varias teorías de autoría y concluye: «Pero quién en realidad escribió la epístola sólo Dios lo sabe».26 Así que la aceptación de Hebreos como canónico no se debió enteramente a una creencia en la autoría paulina. Más bien las cualidades intrínsecas del libro en sí mismo deben haber convencido finalmente a los primeros lectores tal como continúan convenciendo a los creyentes hoy de que quienquiera que haya sido su autor humano su autor en definitiva solo pudo haber sido Dios mismo. La gloria majestuosa de Cristo brilla de las páginas de la Epístola a los Hebreos tan brillante­ mente que ningún creyente que la lee con seriedad jamás querrá cuestionar su lu­ gar en el canon. Esto nos lleva a la médula del asunto de canonicidad. Para que un libro perte­ nezca al canon es absolutamente necesario que el libro tenga autoría divina. Si las palabras del libro son palabras de Dios por medio de autores humanos y si la igle­ sia primitiva bajo la dirección de los apóstoles preservó el libro como parte de las Escrituras el libro pertenece al canon. Pero si las palabras del libro no son palabras de Dios este no pertenece al canon. La cuestión de autoría por un apóstol es im­ portante porque fue primariamente a los apóstoles a quienes Dios les dio la capa­ cidad de escribir palabras con absoluta autoridad divina. Si se puede demostrar que un escrito es de un apóstol su autoridad divina absoluta queda establecida auto­ máticamente. 27 Así que la iglesia primitiva automáticamente aceptó como parte del canon las enseñanzas escritas de los apóstoles que los apóstoles quisieron pre­ servar como Escrituras. Pero la existencia de algunos escritos del Nuevo Testamento que no fueron de autoría directa de los apóstoles muestra que hubo otros en la iglesia primitiva a quienes Dios también les dio la capacidad por obra del Espíritu Santo de escribir palabras que eran palabras de Dios y por consiguiente con el propósito de que fue­ ran parte del canon. En estos casos la iglesia primitiva tuvo la tarea de reconocer cuáles escritos tenían las características de ser palabras de Dios expresadas a través de autores humanos. 25La aceptación de Judas en el canon fue lenta primordialmente debido a dudas respecto a su cita del libro lo canónico de Enoc. 26La afirmación de Orígenes está citada en Eusebio Ecclesiastical History 6.25.14. 27Por supuesto esto no significa que todo lo que un apóstol escribió incluyendo su lista de compras y recibos de transacciones de negocios se consideraría Escrituras. Estamos hablando aquí de escritos hechos al actuar en su papel de apóstol y dando instrucciones apostólicas a las iglesias y a cristianos individuales tales como a Timoteo y Filemón. Es también un probable que los mismos apóstoles en vida dieron alguna dirección a las iglesias respecto a cuá­ les obras proponían que se preserva y se usen como Escrituras en las iglesias vea Co14: 16 2Ts 3: 14 2P 3: 16. Evi­ dentemente hubo algunos escritos que tuvieron autoridad divina absoluta pero que los apóstoles decidieron no preservar como «Escrituras» para las iglesias tales como la «carta previa» a los Corintios vea 1Ca 5:9. Es más los apóstoles dieron mucha enseñanza oral que tenía autoridad divina vea 2Ts 2: 15 pero que no se escribió ni pre­ servó como Escrituras. De este modo además de la autoría apostólica la preservación de parte de la iglesia bajo la dirección de los apóstoles fue necesaria para que una obra se incluya en el canon.

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64 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Para algunos de los libros por lo menos Marcos Lucas y Hechos y tal vez He­ breos y Judas también la iglesia tuvo por lo menos en algunos aspectos el testi­ monio personal de algunos de los apóstoles que todavía vivían que respaldaban la autoridad divina absoluta de estos libros. Por ejemplo Pablo habría respaldado la autenticidad de Lucas y Hechos y Pedro habría respaldado la autenticidad de Mar­ cos como que contenía el evangelio que él mismo predicaba. En otros casos y en algunas regiopes geográficas la iglesia simplemente tuvo que decidir si oía la voz de Dios mismo hablando en las palabras de esos escritos. En estos casos las pala­ bras de los libros habrían sido autoatestiguadoras es decir las palabras habrían dado testimonio de su propia autoría divina conforme los cristianos las leían. Esto parece haber sido el caso de Hebreos. No debe ser sorpresa para nosotros que la iglesia primitiva pudiera reconocer Hebreos y otros escritos no escritos por los apóstoles como palabras de Dios. ¿AcasoJesús no había dicho: «Mis ovejas oyen mi voz» Gn lO:27 Por consiguien­ te No se debe pensar que es imposible o improbable que la iglesia primitiva pudie­ ra haber usado una combinación de factores incluyendo el endoso apostólico congruencia con el resto de las Escrituras y la percepción de que un escrito era «inspirado por Dios» de parte de una abrumadora mayoría de los creyentes para decidir que un escrito era en efecto palabras de Dios expresadas a través de un au­ tor humano y por consiguiente digno de que se incluya en el canon. Tampoco se debe tener como improbable que la iglesia pudiera haber usado este proceso a lo largo de un período de tiempo -conforme los escritos circulaban por varias partes de la iglesiaprimitiva- y finalmente llegara a una decisión completamente correc­ ta sin excluir ningún escrito que fue en efecto «inspirado por Dios» y sin incluir ninguno que no lo fue. 28 En el 367 d.C.la trigésima novena carta pascual de Atanasia contenía una lista exacta de los veintisiete libros del Nuevo Testamento que tenemos hoy. Esta era la lista de libros aceptados por las iglesias en la parte oriental del mundo mediterrá­ neo. Treinta años más tarde en el397 d.C. el concilio de Cartago representando a las iglesias en la parte occidental del mundo mediterráneo concordó con las igle­ sias orientales respecto a la misma lista. Estas son las listas finales más tempranas de nuestro canon del día presente. ¿Deberíamos esperar que se añada algún otro escrito al canon La frase que abre Hebreos pone esta cuestión en la perspectiva histórica apropiada la perspec­ tiva de la historia de la redención: «Dios que muchas veces y de varias maneras ha­ bló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas en estos días fmales nos ha hablado por medio de su Hijo. A éste lo designó heredero de todo y por medio de él hizo el universo» Heb 1: 1-2. En contraste entre el hablar anterior «en otras épocas» por los profetas y el re­ ciente hablar «en estos días finales» sugiere que el hablar de Dios a nosotros por su Hijo es la culminación de su hablar a la humanidad y es la revelación más grande y final a la humanidad en este período de la historia de la redención. La grandeza 28En este punto no estoy considerando el asunto de variantes textuales es decir las diferencias en palabras y frases individuales que se hallan entre las muchas copias antiguas de las Escrituras que todavía existen. Este asun­ to se trata en el capítulo 5 pp. 96-97. 64 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Para algunos de los libros por lo menos Marcos Lucas y Hechos y tal vez He­ breos y Judas también la iglesia tuvo por lo menos en algunos aspectos el testi­ monio personal de algunos de los apóstoles que todavía vivían que respaldaban la autoridad divina absoluta de estos libros. Por ejemplo Pablo habría respaldado la autenticidad de Lucas y Hechos y Pedro habría respaldado la autenticidad de Mar­ cos como que contenía el evangelio que él mismo predicaba. En otros casos y en algunas regiopes geográficas la iglesia simplemente tuvo que decidir si oía la voz de Dios mismo hablando en las palabras de esos escritos. En estos casos las pala­ bras de los libros habrían sido autoatestiguadoras es decir las palabras habrían dado testimonio de su propia autoría divina conforme los cristianos las leían. Esto parece haber sido el caso de Hebreos. No debe ser sorpresa para nosotros que la iglesia primitiva pudiera reconocer Hebreos y otros escritos no escritos por los apóstoles como palabras de Dios. ¿AcasoJesús no había dicho: «Mis ovejas oyen mi voz» Gn lO:27 Por consiguien­ te No se debe pensar que es imposible o improbable que la iglesia primitiva pudie­ ra haber usado una combinación de factores incluyendo el endoso apostólico congruencia con el resto de las Escrituras y la percepción de que un escrito era «inspirado por Dios» de parte de una abrumadora mayoría de los creyentes para decidir que un escrito era en efecto palabras de Dios expresadas a través de un au­ tor humano y por consiguiente digno de que se incluya en el canon. Tampoco se debe tener como improbable que la iglesia pudiera haber usado este proceso a lo largo de un período de tiempo -conforme los escritos circulaban por varias partes de la iglesiaprimitiva- y finalmente llegara a una decisión completamente correc­ ta sin excluir ningún escrito que fue en efecto «inspirado por Dios» y sin incluir ninguno que no lo fue. 28 En el 367 d.C.la trigésima novena carta pascual de Atanasia contenía una lista exacta de los veintisiete libros del Nuevo Testamento que tenemos hoy. Esta era la lista de libros aceptados por las iglesias en la parte oriental del mundo mediterrá­ neo. Treinta años más tarde en el397 d.C. el concilio de Cartago representando a las iglesias en la parte occidental del mundo mediterráneo concordó con las igle­ sias orientales respecto a la misma lista. Estas son las listas finales más tempranas de nuestro canon del día presente. ¿Deberíamos esperar que se añada algún otro escrito al canon La frase que abre Hebreos pone esta cuestión en la perspectiva histórica apropiada la perspec­ tiva de la historia de la redención: «Dios que muchas veces y de varias maneras ha­ bló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas en estos días fmales nos ha hablado por medio de su Hijo. A éste lo designó heredero de todo y por medio de él hizo el universo» Heb 1: 1-2. En contraste entre el hablar anterior «en otras épocas» por los profetas y el re­ ciente hablar «en estos días finales» sugiere que el hablar de Dios a nosotros por su Hijo es la culminación de su hablar a la humanidad y es la revelación más grande y final a la humanidad en este período de la historia de la redención. La grandeza 28En este punto no estoy considerando el asunto de variantes textuales es decir las diferencias en palabras y frases individuales que se hallan entre las muchas copias antiguas de las Escrituras que todavía existen. Este asun­ to se trata en el capítulo 5 pp. 96-97.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 65 excepcional de la revelación que viene por el Hijo excede con mucho cualquier re­ velación del antiguo pacto y se recalca vez tras vez en los capítulos 1 y 2 de He­ breos. Estos hechos indican que hay una finalidad en la revelación de Dios en Cristo y que una vez que esa revelación ha quedado completa no se debe esperar más. Pero ¿dónde aprendemos en cuanto a esta revelación por medio de Cristo Los escritos del Nuevo Testamento contienen la interpretación final autoritativa y su­ ficiente de la obra de Cristo en la redención. Los apóstoles y sus compañeros más íntimos informan las palabras y obras de Cristo y las interpretan con autoridad di­ vina absoluta. Cuando terminaron sus escritos nada más hay que añadir con la misma autoridad divina absoluta. Así que una vez que los escritos de los apóstoles del Nuevo Testamento y sus compañeros autorizados quedaron completos tene­ mos en forma escrita el registro final de todo lo que Dios quiere que sepamos en cuanto a la vida muerte y resurrección de Cristo y su significado para la vida de los creyentes de todos los tiempos. Puesto que ésta es la más grande revelación de Dios para la humanidad no se debe esperar más una vez que esto quedó comple­ to. De esta manera entonces Hebreos 1: 1-2 nos muestra por qué no se deben añadir más escritos a la Biblia después de los tiempos del Nuevo Testamento. El canon ya está cerrado. Una consideración de tipo similar se puede derivar de Apocalipsis 22:18-19: A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro. La referencia primaria de estos versículos es claramente al mismo libro de Apo­ calipsis porque Juan se refiere a su escrito como «palabras de este libro de profe­ cía» en el versículo 7 y 10 de este capítulo y al libro entero se le llama profecía en Ap 1:3. Es más la referencia al «árbol de la vida y .. la ciudad santa descritos en este libro» indica que se refiere al mismo libro de Apocalipsis. No es accidente sin embargo que esta afirmación venga al final del último ca­ pítulo de Apocalipsis y que Apocalipsis sea el último libro en el Nuevo Testamen­ to. De hecho Apocalipsis tuvo que ser colocado en último lugar en el canon. El orden en que muchos libros se colocaron en el canon es de poca consecuencia. Pero así como Génesis se debe colocar primero porque nos habla de la creación así Apocalipsis se debe colocar último porque su enfoque es decirnos el futuro y de la nueva creación divina. Los eventos descritos en Apocalipsis son histórica­ mente subsiguientes a los eventos descritos en el resto del Nuevo Testamento y exige que Apocalipsis se coloque donde está. De este modo no es inapropiado que entendamos esta excepcionalmente fuerte advertencia al final de Apocalipsis como aplicándose de una manera secundaria a todas las Escrituras. Colocada allí donde debe estar colocada la advertencia forma una conclusión apropiada a todo el canon de las Escrituras.Junto con Hebreos 1: 1-2 y la perspectiva de la historia de la redención implícita en estos versículos esta aplicación más amplia de 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 65 excepcional de la revelación que viene por el Hijo excede con mucho cualquier re­ velación del antiguo pacto y se recalca vez tras vez en los capítulos 1 y 2 de He­ breos. Estos hechos indican que hay una finalidad en la revelación de Dios en Cristo y que una vez que esa revelación ha quedado completa no se debe esperar más. Pero ¿dónde aprendemos en cuanto a esta revelación por medio de Cristo Los escritos del Nuevo Testamento contienen la interpretación final autoritativa y su­ ficiente de la obra de Cristo en la redención. Los apóstoles y sus compañeros más íntimos informan las palabras y obras de Cristo y las interpretan con autoridad di­ vina absoluta. Cuando terminaron sus escritos nada más hay que añadir con la misma autoridad divina absoluta. Así que una vez que los escritos de los apóstoles del Nuevo Testamento y sus compañeros autorizados quedaron completos tene­ mos en forma escrita el registro final de todo lo que Dios quiere que sepamos en cuanto a la vida muerte y resurrección de Cristo y su significado para la vida de los creyentes de todos los tiempos. Puesto que ésta es la más grande revelación de Dios para la humanidad no se debe esperar más una vez que esto quedó comple­ to. De esta manera entonces Hebreos 1: 1-2 nos muestra por qué no se deben añadir más escritos a la Biblia después de los tiempos del Nuevo Testamento. El canon ya está cerrado. Una consideración de tipo similar se puede derivar de Apocalipsis 22:18-19: A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro. La referencia primaria de estos versículos es claramente al mismo libro de Apo­ calipsis porque Juan se refiere a su escrito como «palabras de este libro de profe­ cía» en el versículo 7 y 10 de este capítulo y al libro entero se le llama profecía en Ap 1:3. Es más la referencia al «árbol de la vida y .. la ciudad santa descritos en este libro» indica que se refiere al mismo libro de Apocalipsis. No es accidente sin embargo que esta afirmación venga al final del último ca­ pítulo de Apocalipsis y que Apocalipsis sea el último libro en el Nuevo Testamen­ to. De hecho Apocalipsis tuvo que ser colocado en último lugar en el canon. El orden en que muchos libros se colocaron en el canon es de poca consecuencia. Pero así como Génesis se debe colocar primero porque nos habla de la creación así Apocalipsis se debe colocar último porque su enfoque es decirnos el futuro y de la nueva creación divina. Los eventos descritos en Apocalipsis son histórica­ mente subsiguientes a los eventos descritos en el resto del Nuevo Testamento y exige que Apocalipsis se coloque donde está. De este modo no es inapropiado que entendamos esta excepcionalmente fuerte advertencia al final de Apocalipsis como aplicándose de una manera secundaria a todas las Escrituras. Colocada allí donde debe estar colocada la advertencia forma una conclusión apropiada a todo el canon de las Escrituras.Junto con Hebreos 1: 1-2 y la perspectiva de la historia de la redención implícita en estos versículos esta aplicación más amplia de

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66 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Apocalipsis 22:18-19 también nos sugiere que no debemos esperar más Escrituras que se añadan más allá de las que ya tenemos. ¿Cómo sabemos entonces que tenemos los libros que debemos tener en el ca­ non de las Escrituras La pregunta se puede contestar de dos maneras diferentes. Primero si preguntamos en qué debemos basar nuestra confianza la respuesta en última instancia debe ser que nuestra confianza se basa en la fidelidad de Dios. Sa­ bemos que Dios ama a su pueblo y es de suprema importancia que el pueblo de Dios tenga las propias palabras de Dios porque son nuestra vida Dt 32:47 Mt 4:4. Son más preciosas y más importantes para nosotros que todo lo demás del mun­ do. También sabemos que Dios nuestro Padre tiene las riendas de la historia y no es la clase de Padre que nos hará trampas o no nos será fiel o que nos privará de algo que absolutamente necesitamos. La severidad de los castigos que menciona Apocalipsis 22: 18-19 que les vendrán a los que añadan o quiten de las palabras de Dios también confirma la importancia de que el pueblo de Dios tenga un canon correcto. No puede haber castigos más grandes que éstos porque son castigos de castigo eterno. Esto muestra que Dios mismo asigna valor supremo a que tengamos una colección correcta de los escri­ tos inspirados por Dios ni más ni menos. A la luz de este hecho ¿podría ser correc­ to que creamos que Dios nuestro Padre que controla toda la historia permitiría que toda su iglesia esté por casi 2000 años privada de algo que él mismo valora tan altamente y que es tan necesario para nuestras vidas espirituales29 La preservación y compilación correcta del canon de las Escrituras en última instancia deben verla los creyentes entonces no como parte de la historia de la iglesia subsecuente a los grandes actos centrales de Dios de la redención de su pue­ blo sino como una parte integral de la historia de la redención misma. Así como Dios obró en la creación en el llamado del pueblo de Israel en la vida muerte y re­ surrección de Cristo yen la obra inicial y escritos de los apóstoles Dios obró en la preservación y compilación de los libros de las Escrituras para beneficio de su pue­ blo por toda la edad de la iglesia. En definitiva entonces basamos nuestra confian­ za en la corrección de nuestro canon presente en la fidelidad de Dios. La pregunta de cómo sabemos que tenemos los libros que debemos tener puede en segundo lugar contestarse de una manera algo diferente. Podemos querer enfo­ camos en el proceso por el cual nos hemos persuadido de que los libros que tenemos ahora en el canon son los precisos. En este proceso dos factores intervienen: la activi­ dad del Espíritu Santo que nos convence al leer las Escrituras por nosotros mismos y la información histórica que tenemos disponible para nuestra consideración. Al leer la Biblia. el Espíritu Santo obra para convencemos de que los libros que tenemos en las Escrituras son todos de Dios y que son palabras suyas para 29Esto por supuesto no es afirmar la noción imposible de que Dios providencialmente preserva toda palabra en toda copia de todo texto sin que importe lo descuidado que sea el copista o que él debe proveerle milagrosa­ mente a todo creyente una Biblia instantáneamente. No obstante esta consideración del cuidado fiel de Dios a sus hijos debe por cierto hacemos ser agradecidos de que en la providencia de Dios no hay una variante textual significativamente atestiguada que cambiaría algún punto de doctrina o ética cristiana y que así de fiel se ha tras­ mitido y preservado el texto. Sin embargo debemos decir claramente que hay una cantidad de palabras diferen­ tes en diferentes manuscritos antiguos de la Biblia que se han preservado hasta hoy. A estas se les llama «variantes textuales». La cuestión de las variantes textuales dentro de los manuscritos que sobreviven de los libros que perte­ necen al canon se trata en el capítulo 5 pp. 96-97. 66 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Apocalipsis 22:18-19 también nos sugiere que no debemos esperar más Escrituras que se añadan más allá de las que ya tenemos. ¿Cómo sabemos entonces que tenemos los libros que debemos tener en el ca­ non de las Escrituras La pregunta se puede contestar de dos maneras diferentes. Primero si preguntamos en qué debemos basar nuestra confianza la respuesta en última instancia debe ser que nuestra confianza se basa en la fidelidad de Dios. Sa­ bemos que Dios ama a su pueblo y es de suprema importancia que el pueblo de Dios tenga las propias palabras de Dios porque son nuestra vida Dt 32:47 Mt 4:4. Son más preciosas y más importantes para nosotros que todo lo demás del mun­ do. También sabemos que Dios nuestro Padre tiene las riendas de la historia y no es la clase de Padre que nos hará trampas o no nos será fiel o que nos privará de algo que absolutamente necesitamos. La severidad de los castigos que menciona Apocalipsis 22: 18-19 que les vendrán a los que añadan o quiten de las palabras de Dios también confirma la importancia de que el pueblo de Dios tenga un canon correcto. No puede haber castigos más grandes que éstos porque son castigos de castigo eterno. Esto muestra que Dios mismo asigna valor supremo a que tengamos una colección correcta de los escri­ tos inspirados por Dios ni más ni menos. A la luz de este hecho ¿podría ser correc­ to que creamos que Dios nuestro Padre que controla toda la historia permitiría que toda su iglesia esté por casi 2000 años privada de algo que él mismo valora tan altamente y que es tan necesario para nuestras vidas espirituales29 La preservación y compilación correcta del canon de las Escrituras en última instancia deben verla los creyentes entonces no como parte de la historia de la iglesia subsecuente a los grandes actos centrales de Dios de la redención de su pue­ blo sino como una parte integral de la historia de la redención misma. Así como Dios obró en la creación en el llamado del pueblo de Israel en la vida muerte y re­ surrección de Cristo yen la obra inicial y escritos de los apóstoles Dios obró en la preservación y compilación de los libros de las Escrituras para beneficio de su pue­ blo por toda la edad de la iglesia. En definitiva entonces basamos nuestra confian­ za en la corrección de nuestro canon presente en la fidelidad de Dios. La pregunta de cómo sabemos que tenemos los libros que debemos tener puede en segundo lugar contestarse de una manera algo diferente. Podemos querer enfo­ camos en el proceso por el cual nos hemos persuadido de que los libros que tenemos ahora en el canon son los precisos. En este proceso dos factores intervienen: la activi­ dad del Espíritu Santo que nos convence al leer las Escrituras por nosotros mismos y la información histórica que tenemos disponible para nuestra consideración. Al leer la Biblia. el Espíritu Santo obra para convencemos de que los libros que tenemos en las Escrituras son todos de Dios y que son palabras suyas para 29Esto por supuesto no es afirmar la noción imposible de que Dios providencialmente preserva toda palabra en toda copia de todo texto sin que importe lo descuidado que sea el copista o que él debe proveerle milagrosa­ mente a todo creyente una Biblia instantáneamente. No obstante esta consideración del cuidado fiel de Dios a sus hijos debe por cierto hacemos ser agradecidos de que en la providencia de Dios no hay una variante textual significativamente atestiguada que cambiaría algún punto de doctrina o ética cristiana y que así de fiel se ha tras­ mitido y preservado el texto. Sin embargo debemos decir claramente que hay una cantidad de palabras diferen­ tes en diferentes manuscritos antiguos de la Biblia que se han preservado hasta hoy. A estas se les llama «variantes textuales». La cuestión de las variantes textuales dentro de los manuscritos que sobreviven de los libros que perte­ necen al canon se trata en el capítulo 5 pp. 96-97.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 67 nosotros. Ha sido el testimonio de los cristianos por todas las edades que al leer los libros de la Biblia las palabras de las Escrituras les hablan al corazón como ningún otro libro. Día tras día año tras año los creyentes hallan que las palabras de la Bi­ blia son en verdad palabras de Dios que les hablan con una autoridad poder y per­ suasión que ningún otro escrito posee. Verdaderamente la Palabra de Dios es «viva y poderosa y más cortante que cualquier espada de dos flios. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu hasta la médula de los huesos y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón» Heb 4:12. Sin embargo el proceso por el cual nos persuadimos de que el canon presente es correcto también recibe ayuda de la información histórica. Por supuesto si la compilación del canon fue una parte de los actos centrales de Dios en la historia de la redención como indicamos arriba los cristianos de hoy no deben tener el atre­ vimiento de añadir o sustraer de los libros del canon. El proceso quedó completo hace mucho tiempo. No obstante una investigación cabal de las circunstancias históricas que rodearon la compilación del canon es útil para confirmar nuestra convicción de que las decisiones tomadas por la iglesia primitiva fueron decisiones correctas. Algo de esta información histórica ya se ha mencionado en las páginas precedentes. Otra información más detallada está disponible para los que desean emprender investigaciones más especializadas. 30 Sin embargo se debe mencionar otro hecho histórico adicional. Hoy no existe ningún candidato fuerte para añadirse al canon ni ninguna objeción fuerte contra algún libro que ya está en el canon. De los escritos que algunos de la iglesia primiti­ va quisieron incluir en el canon es seguro decir que ninguno de los evangélicos del día presente lo querrían incluir. Algunos de los escritores más tempranos se distin­ guieron muy claramente de los apóstoles y sus escritos de los escritos de los após­ toles. Ignacio por ejemplo alrededor del 110 d.C. dijo: «No les ordeno como les ordenó Pedro y Pablo ellosfueron apóstoles y yo soy un convicto ellos eran libres y yo hasta ahora soy esclavo» Ignacio A los romanos 4.3 compare la actitud hacia los apóstoles en 1 Clemente 42.1 2 44:1-2 95 d.C. Ignacio A los magnesianos 7:1 13:1-2 et al.. Incluso los escritos que por un tiempo algunos pensaban que merecían que se los incluyera en el canon contienen enseñanza doctrinal contradictoria al resto de las Escrituras. «El Pastor» de Hermas por ejemplo enseña «la necesidad de la peni­ tencia» y «la posibilidad de perdón de pecados por lo menos una vez después del bautismo.... El autor parece identificar al Espíritu Santo con el Hijo de Dios antes de la encarnación y sostener que la Trinidad surgió sólo después de que la huma­ nidad de Cristo había sido llevada al cielo» Oxford Dictionary of the Christian Church p. 641. 30Una encuesta útil y reciente en este campo es David Dunbar «The Biblical Canon» en Hermeneutics Autho­ rityand Canon ed. D. A. Carson yJohn Woodbridge Zondervan Grand Rapids 1986 pp. 295-360. Además tres libros recientes son de tan excelente calidad que definirán el debate sobre el canon por muchos años en el futuro: Roger Beckwith The Old Testament Canon ofthe New Testament Church and Its Backgroud in Earlyudaism Londres: SPCK 1985 YEerdmans Grand Rapids 1986 Broce Metzger The Canon ofthe New Testament: Its Origin Develop­ ment and Significance Clarendons Oxford Oxford University Press Nueva York 1987 y F. F. Broce The Canon ofScripture lnterVarsity Press Downers Grove Ill. 1988. 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 67 nosotros. Ha sido el testimonio de los cristianos por todas las edades que al leer los libros de la Biblia las palabras de las Escrituras les hablan al corazón como ningún otro libro. Día tras día año tras año los creyentes hallan que las palabras de la Bi­ blia son en verdad palabras de Dios que les hablan con una autoridad poder y per­ suasión que ningún otro escrito posee. Verdaderamente la Palabra de Dios es «viva y poderosa y más cortante que cualquier espada de dos flios. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu hasta la médula de los huesos y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón» Heb 4:12. Sin embargo el proceso por el cual nos persuadimos de que el canon presente es correcto también recibe ayuda de la información histórica. Por supuesto si la compilación del canon fue una parte de los actos centrales de Dios en la historia de la redención como indicamos arriba los cristianos de hoy no deben tener el atre­ vimiento de añadir o sustraer de los libros del canon. El proceso quedó completo hace mucho tiempo. No obstante una investigación cabal de las circunstancias históricas que rodearon la compilación del canon es útil para confirmar nuestra convicción de que las decisiones tomadas por la iglesia primitiva fueron decisiones correctas. Algo de esta información histórica ya se ha mencionado en las páginas precedentes. Otra información más detallada está disponible para los que desean emprender investigaciones más especializadas. 30 Sin embargo se debe mencionar otro hecho histórico adicional. Hoy no existe ningún candidato fuerte para añadirse al canon ni ninguna objeción fuerte contra algún libro que ya está en el canon. De los escritos que algunos de la iglesia primiti­ va quisieron incluir en el canon es seguro decir que ninguno de los evangélicos del día presente lo querrían incluir. Algunos de los escritores más tempranos se distin­ guieron muy claramente de los apóstoles y sus escritos de los escritos de los após­ toles. Ignacio por ejemplo alrededor del 110 d.C. dijo: «No les ordeno como les ordenó Pedro y Pablo ellosfueron apóstoles y yo soy un convicto ellos eran libres y yo hasta ahora soy esclavo» Ignacio A los romanos 4.3 compare la actitud hacia los apóstoles en 1 Clemente 42.1 2 44:1-2 95 d.C. Ignacio A los magnesianos 7:1 13:1-2 et al.. Incluso los escritos que por un tiempo algunos pensaban que merecían que se los incluyera en el canon contienen enseñanza doctrinal contradictoria al resto de las Escrituras. «El Pastor» de Hermas por ejemplo enseña «la necesidad de la peni­ tencia» y «la posibilidad de perdón de pecados por lo menos una vez después del bautismo.... El autor parece identificar al Espíritu Santo con el Hijo de Dios antes de la encarnación y sostener que la Trinidad surgió sólo después de que la huma­ nidad de Cristo había sido llevada al cielo» Oxford Dictionary of the Christian Church p. 641. 30Una encuesta útil y reciente en este campo es David Dunbar «The Biblical Canon» en Hermeneutics Autho­ rityand Canon ed. D. A. Carson yJohn Woodbridge Zondervan Grand Rapids 1986 pp. 295-360. Además tres libros recientes son de tan excelente calidad que definirán el debate sobre el canon por muchos años en el futuro: Roger Beckwith The Old Testament Canon ofthe New Testament Church and Its Backgroud in Earlyudaism Londres: SPCK 1985 YEerdmans Grand Rapids 1986 Broce Metzger The Canon ofthe New Testament: Its Origin Develop­ ment and Significance Clarendons Oxford Oxford University Press Nueva York 1987 y F. F. Broce The Canon ofScripture lnterVarsity Press Downers Grove Ill. 1988.

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68 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS El Evangelio de Tomás que algunos por un tiempo sostuvieron que pertenecía al canon termina con la siguiente afirmación absurda par. 114: Simón Pedro les dijo: «Dejen que María se vaya de nosotros porque las mujeres no merecen vivir». Jesús dijo: «He aquí yo la guiaré para poder hacerla varón para que ella también pueda llegar a ser un espíritu viviente parecido a ustedes varones. Porque toda mujer que se hace a sí misma varón entrará en el reino de los cielos».3l Todos los otros documentos existentes que en la iglesia primitiva tuvieron al­ guna posibilidad de que se los incluyera en el canon son similares a éstos en que bien contienen renuncias explícitas de status canónico o incluyen alguna aberra­ ción doctrinal que claramente los hace indignos de que se los incluya en la Biblia. 32 Por otro lado no hay ninguna objeción fuerte contra ningún libro que al pre­ sente consta en el canon. En el caso de varios libros del Nuevo Testamento que se demoraron en obtener la aprobación de la iglesia entera libros tales como 2 Pedro o 2 y 3Juan mucha de la vacilación inicial en cuanto a incluirlos se puede atribuir al hecho de que al principio no circularon ampliamente y que el conocimiento to­ tal del contenido de todos los escritos del Nuevo Testamento se esparció por la iglesia más bien lentamente. La vacilación de Martín Lutero en cuanto a Santiago es muy entendible en vista de la controversia doctrinal en que estaba involucrado pero tal vacilación no fue ciertamente necesaria. Lo que parece ser conflicto doc­ trinal con la enseñanza de Pablo se resuelve fácilmente una vez que se reconoce que Santiago está usando tres términos clave justificaciónfe y obras en sentidos di­ ferentes a los que Pablo los usa.33 Hay por consiguiente confirmación histórica de la corrección del canon pre­ sente. Sin embargo se debe recordar en conexión con cualquier investigación his­ tórica que el propósito de la iglesia primitiva no era otorgar autoridad divina o incluso autoridad eclesiástica a escritos meramente humanos sino más bien 31Este documento no fue escrito por el apóstol Tomás. La opinión de los eruditos en la actualidad la atribuye a algún autor desconocido del segundo siglo d.C. que usó el nombre de Tomás. 32Es apropiado aquí decir una palabra en cuanto al escrito llamado la Didaqué. Aunque este documento no se lo consideró para incluirlo en el canon durante la historia inicial de la iglesia muchos eruditos han pensado que es un documento muy temprano y algunos hoy lo citan como si fuera una autoridad respecto a la enseñanza de la iglesia primitiva al mismo nivel que los escritos del Nuevo Testamento. Se lo descubrió en 1875 en una biblioteca de Constantinopla pero probablemente fecha del primero segundo siglo d.C. Sin embargo contradice o añade a los mandamientos del Nuevo Testamento en muchos puntos. Por ejemplo a los cristianos se les dice que permi­ tan que las limosnas suden en sus manos hasta que sepan a quién se las dan 1.6 se prohíbe el alimento ofrecido a los ídolos 6.3 a la gente se le exige que ayune antes del bautismo y el bautismo se debe hacer en agua corriente 7.1-4 se exige el ayuno los miércoles y los viernes pero se lo prohíbe los lunes y losjueves 8.1 a los creyentes se les exige orar el Padre Nuestro tres veces al dia 8.3 a los no bautizados se les excluye de la Cena del Señor y se dan oraciones no conocidas en el Nuevo Testamento como modelos para celebrar la Cena del señor 9.1-5 alas apóstoles se les prohíbe que se queden en una ciudad más de dos días 11.5 pero note que el apóstol Pablo se que­ dó año y medio en Corinto y tres años en Éfeso a los profetas que hablan en el Espíritu no se les puede probar ni examinar 11.7 en contradicción a 1Co 14:29 y 1Ts 5:20-21 la salvación requiere perfección en el último tiempo 16.2. Tal documento de autoría desconocida por ningún lado es una guía confiable para las enseñanzas y prác­ tica de la iglesia primitiva. 33Vea R. V. G. Tasker The General Epistle afJames TNTC Tyndale Press Londres 1956 pp. 67-71. Aunque Lutero colocó a Santiago cerca de fin de su traducción al alemán del Nuevo Testamento no la excluye del canon y citó más de la mitad de los versículos de Santiago como autoritativos en varias partes de sus escritos vea Dou­ glas Moa The Letters afJames TNTC Leicester y InterVarsity Press Downers Grove m. 1985 p. 18 vea tam­ bién pp. 100-117 sobre la fe y obras en Santiago. 68 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS El Evangelio de Tomás que algunos por un tiempo sostuvieron que pertenecía al canon termina con la siguiente afirmación absurda par. 114: Simón Pedro les dijo: «Dejen que María se vaya de nosotros porque las mujeres no merecen vivir». Jesús dijo: «He aquí yo la guiaré para poder hacerla varón para que ella también pueda llegar a ser un espíritu viviente parecido a ustedes varones. Porque toda mujer que se hace a sí misma varón entrará en el reino de los cielos».3l Todos los otros documentos existentes que en la iglesia primitiva tuvieron al­ guna posibilidad de que se los incluyera en el canon son similares a éstos en que bien contienen renuncias explícitas de status canónico o incluyen alguna aberra­ ción doctrinal que claramente los hace indignos de que se los incluya en la Biblia. 32 Por otro lado no hay ninguna objeción fuerte contra ningún libro que al pre­ sente consta en el canon. En el caso de varios libros del Nuevo Testamento que se demoraron en obtener la aprobación de la iglesia entera libros tales como 2 Pedro o 2 y 3Juan mucha de la vacilación inicial en cuanto a incluirlos se puede atribuir al hecho de que al principio no circularon ampliamente y que el conocimiento to­ tal del contenido de todos los escritos del Nuevo Testamento se esparció por la iglesia más bien lentamente. La vacilación de Martín Lutero en cuanto a Santiago es muy entendible en vista de la controversia doctrinal en que estaba involucrado pero tal vacilación no fue ciertamente necesaria. Lo que parece ser conflicto doc­ trinal con la enseñanza de Pablo se resuelve fácilmente una vez que se reconoce que Santiago está usando tres términos clave justificaciónfe y obras en sentidos di­ ferentes a los que Pablo los usa.33 Hay por consiguiente confirmación histórica de la corrección del canon pre­ sente. Sin embargo se debe recordar en conexión con cualquier investigación his­ tórica que el propósito de la iglesia primitiva no era otorgar autoridad divina o incluso autoridad eclesiástica a escritos meramente humanos sino más bien 31Este documento no fue escrito por el apóstol Tomás. La opinión de los eruditos en la actualidad la atribuye a algún autor desconocido del segundo siglo d.C. que usó el nombre de Tomás. 32Es apropiado aquí decir una palabra en cuanto al escrito llamado la Didaqué. Aunque este documento no se lo consideró para incluirlo en el canon durante la historia inicial de la iglesia muchos eruditos han pensado que es un documento muy temprano y algunos hoy lo citan como si fuera una autoridad respecto a la enseñanza de la iglesia primitiva al mismo nivel que los escritos del Nuevo Testamento. Se lo descubrió en 1875 en una biblioteca de Constantinopla pero probablemente fecha del primero segundo siglo d.C. Sin embargo contradice o añade a los mandamientos del Nuevo Testamento en muchos puntos. Por ejemplo a los cristianos se les dice que permi­ tan que las limosnas suden en sus manos hasta que sepan a quién se las dan 1.6 se prohíbe el alimento ofrecido a los ídolos 6.3 a la gente se le exige que ayune antes del bautismo y el bautismo se debe hacer en agua corriente 7.1-4 se exige el ayuno los miércoles y los viernes pero se lo prohíbe los lunes y losjueves 8.1 a los creyentes se les exige orar el Padre Nuestro tres veces al dia 8.3 a los no bautizados se les excluye de la Cena del Señor y se dan oraciones no conocidas en el Nuevo Testamento como modelos para celebrar la Cena del señor 9.1-5 alas apóstoles se les prohíbe que se queden en una ciudad más de dos días 11.5 pero note que el apóstol Pablo se que­ dó año y medio en Corinto y tres años en Éfeso a los profetas que hablan en el Espíritu no se les puede probar ni examinar 11.7 en contradicción a 1Co 14:29 y 1Ts 5:20-21 la salvación requiere perfección en el último tiempo 16.2. Tal documento de autoría desconocida por ningún lado es una guía confiable para las enseñanzas y prác­ tica de la iglesia primitiva. 33Vea R. V. G. Tasker The General Epistle afJames TNTC Tyndale Press Londres 1956 pp. 67-71. Aunque Lutero colocó a Santiago cerca de fin de su traducción al alemán del Nuevo Testamento no la excluye del canon y citó más de la mitad de los versículos de Santiago como autoritativos en varias partes de sus escritos vea Dou­ glas Moa The Letters afJames TNTC Leicester y InterVarsity Press Downers Grove m. 1985 p. 18 vea tam­ bién pp. 100-117 sobre la fe y obras en Santiago.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 69 reconocer la característica de autoría divina de escritos que ya tenían tal calidad. Esto se debe a que el criterio supremo de la canonicidad es la autoría divina no la aprobación humana o eclesiástica. En este punto alguien pudiera hacer una pregunta hipotética en cuanto a qué haríamos si se descubriera por ejemplo alguna epístola de Pablo. ¿Se añadiría a las Escrituras Esta es una pregunta dificil porque intervienen dos consideraciones conflictivas. Por un lado si una gran mayoría de los creyentes se convencieran de que en verdad fue una epístola paulina auténtica escrita por Pablo en el curso de su oficio apostólico la naturaleza de la autoridad apostólica de Pablo garantizaría que el escrito es palabra de Dios tanto como las de Pablo y que su enseñanza es congruente con el resto de las Escrituras. Pero el hecho de que no fue preservada como parte del canon indicaría que no estuvo entre los escritos que los apóstoles querían que la iglesia preservara como parte de las Escrituras. Es más se debe de­ cir de inmediato que tal pregunta hipotética es simplemente eso: hipotética. Es ex­ cepcionalmente dificil imaginar qué clase de información histórica se podría descubrir que pudiera demostrar convincentemente a la iglesia como un todo que una carta perdida por más de 1900 años fue de la autoría genuina de Pablo y toda­ vía más dificil entender cómo nuestro Dios soberano pudo haber cuidado fielmen­ te a su pueblo por más de 1900 años y con todo permitir que estuvieran privados continuamente de algo que él propuso que tuvieran como parte de su revelación final de sí mismo enJesucristo. Estas consideraciones hacen altamente improbable que un manuscrito así se descubra en algún momento en el futuro y que una pregunta hipotética como esa en realidad no merece ninguna otra consideración seria. En conclusión ¿hay algún libro en nuestro canon actual que no debería estar allí No. Podemos apoyar nuestra confianza respecto a este hecho en la fidelidad de Dios nuestro Padre que no guiaría a todo su pueblo por casi 2000 años a tener como palabra suya algo que no lo es. Yhallamos nuestra confianza repetidamente confirmada tanto por la investigación histórica y por la obra del Espíritu Santo al capacitarnos para oír la voz de Dios de una manera única al leer de cada uno de los sesenta y seis libros en el canon presente de las Escrituras. Pero ¿hay algún libro que falta libro que se debería haber incluido en las Escri­ turas pero que no se lo incluyó La respuesta debe ser no. En toda la literatura co­ nocida no hay ningún candidato que siquiera se acerque a las Escrituras cuando se da consideración a su congruencia doctrinal con el resto de las Escrituras y al tipo de autoridad que afirma tener tanto como la manera en que esas afirmaciones de autoridad han sido recibidas por otros creyentes. De nuevo la fidelidad de Dios a su pueblo nos convence de que nada falta en las Escrituras que Dios piense que ne­ cesitamos saber para obedecerle y confiar en él plenamente. El canon de las Escri­ turas hoyes exactamente lo que Dios quería que fuera y se quedará de esa manera hasta que Cristo vuelva. PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. ¿Por qué es importante para su vida cristiana saber cuáles escritos son pala­ bras de Dios y cuáles no lo son ¿Cómo sería diferente su relación con Dios 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS 69 reconocer la característica de autoría divina de escritos que ya tenían tal calidad. Esto se debe a que el criterio supremo de la canonicidad es la autoría divina no la aprobación humana o eclesiástica. En este punto alguien pudiera hacer una pregunta hipotética en cuanto a qué haríamos si se descubriera por ejemplo alguna epístola de Pablo. ¿Se añadiría a las Escrituras Esta es una pregunta dificil porque intervienen dos consideraciones conflictivas. Por un lado si una gran mayoría de los creyentes se convencieran de que en verdad fue una epístola paulina auténtica escrita por Pablo en el curso de su oficio apostólico la naturaleza de la autoridad apostólica de Pablo garantizaría que el escrito es palabra de Dios tanto como las de Pablo y que su enseñanza es congruente con el resto de las Escrituras. Pero el hecho de que no fue preservada como parte del canon indicaría que no estuvo entre los escritos que los apóstoles querían que la iglesia preservara como parte de las Escrituras. Es más se debe de­ cir de inmediato que tal pregunta hipotética es simplemente eso: hipotética. Es ex­ cepcionalmente dificil imaginar qué clase de información histórica se podría descubrir que pudiera demostrar convincentemente a la iglesia como un todo que una carta perdida por más de 1900 años fue de la autoría genuina de Pablo y toda­ vía más dificil entender cómo nuestro Dios soberano pudo haber cuidado fielmen­ te a su pueblo por más de 1900 años y con todo permitir que estuvieran privados continuamente de algo que él propuso que tuvieran como parte de su revelación final de sí mismo enJesucristo. Estas consideraciones hacen altamente improbable que un manuscrito así se descubra en algún momento en el futuro y que una pregunta hipotética como esa en realidad no merece ninguna otra consideración seria. En conclusión ¿hay algún libro en nuestro canon actual que no debería estar allí No. Podemos apoyar nuestra confianza respecto a este hecho en la fidelidad de Dios nuestro Padre que no guiaría a todo su pueblo por casi 2000 años a tener como palabra suya algo que no lo es. Yhallamos nuestra confianza repetidamente confirmada tanto por la investigación histórica y por la obra del Espíritu Santo al capacitarnos para oír la voz de Dios de una manera única al leer de cada uno de los sesenta y seis libros en el canon presente de las Escrituras. Pero ¿hay algún libro que falta libro que se debería haber incluido en las Escri­ turas pero que no se lo incluyó La respuesta debe ser no. En toda la literatura co­ nocida no hay ningún candidato que siquiera se acerque a las Escrituras cuando se da consideración a su congruencia doctrinal con el resto de las Escrituras y al tipo de autoridad que afirma tener tanto como la manera en que esas afirmaciones de autoridad han sido recibidas por otros creyentes. De nuevo la fidelidad de Dios a su pueblo nos convence de que nada falta en las Escrituras que Dios piense que ne­ cesitamos saber para obedecerle y confiar en él plenamente. El canon de las Escri­ turas hoyes exactamente lo que Dios quería que fuera y se quedará de esa manera hasta que Cristo vuelva. PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. ¿Por qué es importante para su vida cristiana saber cuáles escritos son pala­ bras de Dios y cuáles no lo son ¿Cómo sería diferente su relación con Dios

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70 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS si tuviera que buscar sus palabras esparcidas entre todos los escritos de los cristianos a través de toda la historia de la iglesia ¿Cómo sería diferente su vida cristiana si las palabras de Dios estuvieran contenidas no sólo en la Bi­ blia sino también en las declaraciones oficiales de la iglesia a través de la his­ toria 2. ¿Ha tenido usted alguna duda o preguntas en cuanto a la canonicidad de al­ gún libro de la Biblia ¿Qué motivó esas preguntas ¿Qué debe hacer uno para resolverlas 3. Mormones Testigos deehová y Iniembros de otras sectas han aducido re­ velaciones de Dios en el día presente que ellos consideran iguales a la Biblia en autoridad. ¿Qué razones puede dar usted para indicar la falsedad de esas afirmaciones En la práctica ¿tratan esas personas a la Biblia como con igual autoridad igual a la de esas otras «revelaciones» 4. Si usted nunca ha leído alguna parte de los apócrifos del Antiguo Testamen­ to tal vez quiera leer algunas secciones. 34 ¿Piensa usted que puede confiar en esos escritos de la misma manera en que confia en la Biblia Compare los efectos de estos escritos sobre usted y el efecto de la Biblia sobre usted. Tal vez usted quiera hacer una comparación similar con algunos escritos de una colección de libros llamados los apócrifos del Nuevo Testamento35 o tal vez del Libro de Mormón o el Corán. ¿Es el efecto espiritual de estos escritos sobre su vida positivo o negativo ¿Cómo se compara eso con el efecto espiritual que la Biblia ejerce sobre su vida TÉRMINOS ESPECIALES Apócrifa apóstol autoatestiguador canon canónico historia de la redención inspirado por Dios pacto BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. En la sección de «Otras obras» de la bibliografia de este capítulo he incluido al­ gunas obras escritas desde la perspectiva no evangélica debido a su importancia para investigar la información histórica relevante a la cuestión del canon. 34Una buena traducción reciente es The O:xford Annotated Apocrypha RSV ed. Broce M. Metzger Nueva York: Oxford University Press 1965. Hay también una colección de escritos no bíblicos del tiempo del Nuevo Testa­ mento llamada «New Testament apocrypha» vea nota siguiente pero esta es mucho menos leída comúnmente. Cuando se habla de «1os apócrifos» sin ninguna otra especificación se refieren sólo a los apócrifos del Antiguo Testamento. 35E. Hennecke New Testament Apocrypha ed. W. Schneemelcher trad. al inglés ed. R. McL. Wilson 2 vals.: SCM Press 1965. También se debe notar que otra literatura más ortodoxa de la iglesia primitiva se puede hallar convenientemente en una colección de escritos a la que se refiere como «Padres apostólicos». Una buena traduc­ ción al inglés se halla en Kirsopp Lake trad. The Apostolic Fathers Loeb Classical Library 2 vals.: Cambridge Mass.: Harvard University Press 1912 1913 pero hay disponibles otras traducciones útiles. 70 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS si tuviera que buscar sus palabras esparcidas entre todos los escritos de los cristianos a través de toda la historia de la iglesia ¿Cómo sería diferente su vida cristiana si las palabras de Dios estuvieran contenidas no sólo en la Bi­ blia sino también en las declaraciones oficiales de la iglesia a través de la his­ toria 2. ¿Ha tenido usted alguna duda o preguntas en cuanto a la canonicidad de al­ gún libro de la Biblia ¿Qué motivó esas preguntas ¿Qué debe hacer uno para resolverlas 3. Mormones Testigos deehová y Iniembros de otras sectas han aducido re­ velaciones de Dios en el día presente que ellos consideran iguales a la Biblia en autoridad. ¿Qué razones puede dar usted para indicar la falsedad de esas afirmaciones En la práctica ¿tratan esas personas a la Biblia como con igual autoridad igual a la de esas otras «revelaciones» 4. Si usted nunca ha leído alguna parte de los apócrifos del Antiguo Testamen­ to tal vez quiera leer algunas secciones. 34 ¿Piensa usted que puede confiar en esos escritos de la misma manera en que confia en la Biblia Compare los efectos de estos escritos sobre usted y el efecto de la Biblia sobre usted. Tal vez usted quiera hacer una comparación similar con algunos escritos de una colección de libros llamados los apócrifos del Nuevo Testamento35 o tal vez del Libro de Mormón o el Corán. ¿Es el efecto espiritual de estos escritos sobre su vida positivo o negativo ¿Cómo se compara eso con el efecto espiritual que la Biblia ejerce sobre su vida TÉRMINOS ESPECIALES Apócrifa apóstol autoatestiguador canon canónico historia de la redención inspirado por Dios pacto BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. En la sección de «Otras obras» de la bibliografia de este capítulo he incluido al­ gunas obras escritas desde la perspectiva no evangélica debido a su importancia para investigar la información histórica relevante a la cuestión del canon. 34Una buena traducción reciente es The O:xford Annotated Apocrypha RSV ed. Broce M. Metzger Nueva York: Oxford University Press 1965. Hay también una colección de escritos no bíblicos del tiempo del Nuevo Testa­ mento llamada «New Testament apocrypha» vea nota siguiente pero esta es mucho menos leída comúnmente. Cuando se habla de «1os apócrifos» sin ninguna otra especificación se refieren sólo a los apócrifos del Antiguo Testamento. 35E. Hennecke New Testament Apocrypha ed. W. Schneemelcher trad. al inglés ed. R. McL. Wilson 2 vals.: SCM Press 1965. También se debe notar que otra literatura más ortodoxa de la iglesia primitiva se puede hallar convenientemente en una colección de escritos a la que se refiere como «Padres apostólicos». Una buena traduc­ ción al inglés se halla en Kirsopp Lake trad. The Apostolic Fathers Loeb Classical Library 2 vals.: Cambridge Mass.: Harvard University Press 1912 1913 pero hay disponibles otras traducciones útiles.

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Secciones enTeologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 10-18 1930 Thomas 101-15 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:193-230 1940 Wiley 1:185-214 1983 Carter 1:291-94 3. Bautista 1907 Strong 145-72236-40 1976-83 Henry 2:69-76 4:405-75 1987-94 Lewis/Demarest 1:147-48 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:95-102 124-28 1949 Thiessen 50-61 1986 Ryrie 105-9 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:330-48 6. Reformada o presbiteriana 1861 Heppe 12-2128-31 1871-73 Hodge 1:152-53 1887-1921 Warfield IAB 411-18 1889 Shedd 1:134-47 1938 Berkhof Intro. 116-43 1962 Buswe111:193-98 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: Tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post-Vaticano 11 1980 McBrien 1:50-62201-43 2:817-42 Otras obras 71 Beckwith R. T. «Canon ofthe Old Testament». En IBD 1:235-38. Beckwith Roger. The Old Testament Canon ofthe New Testament Church and Its Background in Earlyudaism. Eerdmans Grand Rapids 1985. BirdsallJ. N. «Apocrypha». En IBD 1:75-77. ___ o «Canon ofthe New Testament». En IBD 1:240-45. Broce F. F. The Canon ofScripture. InterVarsity Press Downers Grave 111 1988. Carson D. A. andJohn D. Woodbridge eds. Hermeneutics Authority and Canon. : Zondervan Grand Rapids 1986. Dunbar David G. «The Biblical Canon». En Hermeneutics Authority and Canon. Ed. by D. A. Carson andJohn Woodbridge. Zondervan Grand Rapids 1986. 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Secciones enTeologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 10-18 1930 Thomas 101-15 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:193-230 1940 Wiley 1:185-214 1983 Carter 1:291-94 3. Bautista 1907 Strong 145-72236-40 1976-83 Henry 2:69-76 4:405-75 1987-94 Lewis/Demarest 1:147-48 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:95-102 124-28 1949 Thiessen 50-61 1986 Ryrie 105-9 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:330-48 6. Reformada o presbiteriana 1861 Heppe 12-2128-31 1871-73 Hodge 1:152-53 1887-1921 Warfield IAB 411-18 1889 Shedd 1:134-47 1938 Berkhof Intro. 116-43 1962 Buswe111:193-98 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: Tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post-Vaticano 11 1980 McBrien 1:50-62201-43 2:817-42 Otras obras 71 Beckwith R. T. «Canon ofthe Old Testament». En IBD 1:235-38. Beckwith Roger. The Old Testament Canon ofthe New Testament Church and Its Background in Earlyudaism. Eerdmans Grand Rapids 1985. BirdsallJ. N. «Apocrypha». En IBD 1:75-77. ___ o «Canon ofthe New Testament». En IBD 1:240-45. Broce F. F. The Canon ofScripture. InterVarsity Press Downers Grave 111 1988. Carson D. A. andJohn D. Woodbridge eds. Hermeneutics Authority and Canon. : Zondervan Grand Rapids 1986. Dunbar David G. «The Biblical Canon». En Hermeneutics Authority and Canon. Ed. by D. A. Carson andJohn Woodbridge. Zondervan Grand Rapids 1986.

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72 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Green William Henry. General Introduction to the Old Testament: The Canon. Scribners Nueva York 1898. Harris R. Laird. «Chronicles and the Canon in New Testament Times».jETS. Vol. 33 no. 1 March 1990: 75-84. ___ o Inspiration and Canonicity ofthe Bible: An Historical and Exegetical Study. Zondervan Grand Rapids 1989. Kline Meredith G. The Structure ofBiblicalAuthority. Eerdmans Grand Rapids 1972. Leiman S. Z. The Canonization ofHebrew SCripture: The Talmudic and Midrashic Evidence. Hamden Conn. Archon 1976. McRay. R. «Bible Canon of». In EDTpp. 140-41. Metzger Broce M. The Canon ofthe New Testament: Its Origin Development and Significance. Oxford: Clarendon and Nueva York: Oxford University Press 1987. Packer. 1. «Scripture». NDT 627-31. Ridderbos Herman N. Redemptive History and the New Testament Scriptures. For­ medy The Authority ofthe New Testament Scriptures. 2 a rev. ed. Trad. por H. D.ongste. Rev. por Richard B. Gaffinr. Presbyterian and Reformed Phi­ llipsburg N.. 1988. Westcott Brooke Foss. The Bible in the Church: A Popular Account ofthe Collection and Reception ofthe Holy Scriptures in the Christian Churches. Primera ed. con al­ teraciones. SCM Macmillan Londres 1901. Zahn Theodor. Geschichte des Neutestamentlichen Kanons. 2 vals. Deichert Edan­ gen 1888-90. Reimpresión ed. Olms Hildesheim and Nueva York 1975. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Hebreos 1:1-2: Dios que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas en estos díasfinales nos ha hablado por medio de su Hijo. A éste lo designó heredero de todo y por medio de él hizo el universo. HIMNO «Oh Verbo encarnado» Oh Verbo encarnado oh celestial Verdad Sabiduría eterna luz en la oscuridad Te loamos por tu Libro que luz eterna da cual lámpara divina su luz siempre guiará. Oh Cristo a tu iglesia legaste este don Que cual brillante faro provee dirección. Es tu palabra caja de joyas sin igual pintura que retrata tu imagen celestial. Delante de tu pueblo cual estandarte va Al mundo envuelto en tinieblas sus rayos puros da 72 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Green William Henry. General Introduction to the Old Testament: The Canon. Scribners Nueva York 1898. Harris R. Laird. «Chronicles and the Canon in New Testament Times».jETS. Vol. 33 no. 1 March 1990: 75-84. ___ o Inspiration and Canonicity ofthe Bible: An Historical and Exegetical Study. Zondervan Grand Rapids 1989. Kline Meredith G. The Structure ofBiblicalAuthority. Eerdmans Grand Rapids 1972. Leiman S. Z. The Canonization ofHebrew SCripture: The Talmudic and Midrashic Evidence. Hamden Conn. Archon 1976. McRay. R. «Bible Canon of». In EDTpp. 140-41. Metzger Broce M. The Canon ofthe New Testament: Its Origin Development and Significance. Oxford: Clarendon and Nueva York: Oxford University Press 1987. Packer. 1. «Scripture». NDT 627-31. Ridderbos Herman N. Redemptive History and the New Testament Scriptures. For­ medy The Authority ofthe New Testament Scriptures. 2 a rev. ed. Trad. por H. D.ongste. Rev. por Richard B. Gaffinr. Presbyterian and Reformed Phi­ llipsburg N.. 1988. Westcott Brooke Foss. The Bible in the Church: A Popular Account ofthe Collection and Reception ofthe Holy Scriptures in the Christian Churches. Primera ed. con al­ teraciones. SCM Macmillan Londres 1901. Zahn Theodor. Geschichte des Neutestamentlichen Kanons. 2 vals. Deichert Edan­ gen 1888-90. Reimpresión ed. Olms Hildesheim and Nueva York 1975. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Hebreos 1:1-2: Dios que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas en estos díasfinales nos ha hablado por medio de su Hijo. A éste lo designó heredero de todo y por medio de él hizo el universo. HIMNO «Oh Verbo encarnado» Oh Verbo encarnado oh celestial Verdad Sabiduría eterna luz en la oscuridad Te loamos por tu Libro que luz eterna da cual lámpara divina su luz siempre guiará. Oh Cristo a tu iglesia legaste este don Que cual brillante faro provee dirección. Es tu palabra caja de joyas sin igual pintura que retrata tu imagen celestial. Delante de tu pueblo cual estandarte va Al mundo envuelto en tinieblas sus rayos puros da

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3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Es brújula y carta que en tormentosa mar por todos los peligros a Cristo saben guiar. Haz que tu iglesia sea lumbrera oh Señor que brilla en las naciones con santo resplandor Enseña al peregrino a guiarse por tu luz Seguro hasta verte en gloria ohJesús. 73 WILLIAM W. HOW 867 EST. 13 TRAD. G. P. SIMMONS 2 4 E. SYWULKA B. TRAD. ESTR. 13 © CÁNTICOS ESCOGIDOS TRAD. ESTR. 2 4 © 1992 CELEBREMOS/ LIBROS ALIANZA TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 284 3 : EL CANON DE LAS ESCRITURAS Es brújula y carta que en tormentosa mar por todos los peligros a Cristo saben guiar. Haz que tu iglesia sea lumbrera oh Señor que brilla en las naciones con santo resplandor Enseña al peregrino a guiarse por tu luz Seguro hasta verte en gloria ohJesús. 73 WILLIAM W. HOW 867 EST. 13 TRAD. G. P. SIMMONS 2 4 E. SYWULKA B. TRAD. ESTR. 13 © CÁNTICOS ESCOGIDOS TRAD. ESTR. 2 4 © 1992 CELEBREMOS/ LIBROS ALIANZA TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 284

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Capítulo 4 Las cuatro características de las Escrituras: 1 Autoridad ¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios En el capítulo previo nuestro objetivo fue determinar cuáles escritos pertene­ cen a la Biblia y cuáles no. Pero una vez que hemos determinado qué es la Biblia nuestro siguiente paso es preguntar cómo es ella. ¿Qué nos enseña toda la Biblia respecto a sí misma Las principales enseñanzas de la Biblia en cuanto a sí misma se pueden clasificar en cuatro características a veces llamadas atributos: 1 la autoridad de las Escri­ turas 2 la claridad de las Escrituras 3 la necesidad de las Escrituras y 4 la suficiencia de las Escrituras. Con respecto a la primera característica la mayoría de los cristianos estaría de acuerdo en que la Biblia es nuestra autoridad en algún sentido. Pero ¿en qué senti­ do afirma la Biblia ser nuestra autoridad Y ¿cómo nos persuadimos de que las afir­ maciones de la Biblia en cuanto a ser la Palabra de Dios son verdad Estas son las preguntas que se consideran en este capítulo. EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA La autoridad de las Escrituras quiere decir que todas las palabras de la Biblia son pala­ bras de Dios de tal manera que no creer odesobedecer alguna palabra de las Escrituras es no creer o desobedecer a Dios. Esta definición se puede ahora examinar en sus varias partes. A. Todas las palabras de las Escrituras son palabras de Dios 1. Esto es lo que la Biblia afirma en cuanto a sí misma. Hay frecuentes afirma­ ciones en la Biblia de que todas las palabras de las Escrituras son palabras de Dios como también que fueron escritas por hombres.1 En el Antiguo Testamento esto se ve frecuentemente en la frase introductoria: «Así dice el Señor» que aparece cientos de veces. En el mundo del Antiguo Testamento esta frase se habría recono­ cido como idéntica en forma a la frase «Así dice el rey ... » que se usaba como prefa­ cio en los edictos de un rey a sus súbditos edicto que no se podía cuestionar o 1Por supuesto no quiero decir que toda palabra de las Escrituras fue dicha audiblemente por Dios mismo puesto que la Biblia registra las palabras de cientos de diferentes personas tales como el rey David y Pedro e in­ cluso el mismo Satanás. Pero si quiero decir que incluso las citas de otros son informes de Dios de lo que dijeron y correctamente interpretadas en sus contextos vienen a nosotros con la autoridad de Dios. 74 Capítulo 4 Las cuatro características de las Escrituras: 1 Autoridad ¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios En el capítulo previo nuestro objetivo fue determinar cuáles escritos pertene­ cen a la Biblia y cuáles no. Pero una vez que hemos determinado qué es la Biblia nuestro siguiente paso es preguntar cómo es ella. ¿Qué nos enseña toda la Biblia respecto a sí misma Las principales enseñanzas de la Biblia en cuanto a sí misma se pueden clasificar en cuatro características a veces llamadas atributos: 1 la autoridad de las Escri­ turas 2 la claridad de las Escrituras 3 la necesidad de las Escrituras y 4 la suficiencia de las Escrituras. Con respecto a la primera característica la mayoría de los cristianos estaría de acuerdo en que la Biblia es nuestra autoridad en algún sentido. Pero ¿en qué senti­ do afirma la Biblia ser nuestra autoridad Y ¿cómo nos persuadimos de que las afir­ maciones de la Biblia en cuanto a ser la Palabra de Dios son verdad Estas son las preguntas que se consideran en este capítulo. EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA La autoridad de las Escrituras quiere decir que todas las palabras de la Biblia son pala­ bras de Dios de tal manera que no creer odesobedecer alguna palabra de las Escrituras es no creer o desobedecer a Dios. Esta definición se puede ahora examinar en sus varias partes. A. Todas las palabras de las Escrituras son palabras de Dios 1. Esto es lo que la Biblia afirma en cuanto a sí misma. Hay frecuentes afirma­ ciones en la Biblia de que todas las palabras de las Escrituras son palabras de Dios como también que fueron escritas por hombres.1 En el Antiguo Testamento esto se ve frecuentemente en la frase introductoria: «Así dice el Señor» que aparece cientos de veces. En el mundo del Antiguo Testamento esta frase se habría recono­ cido como idéntica en forma a la frase «Así dice el rey ... » que se usaba como prefa­ cio en los edictos de un rey a sus súbditos edicto que no se podía cuestionar o 1Por supuesto no quiero decir que toda palabra de las Escrituras fue dicha audiblemente por Dios mismo puesto que la Biblia registra las palabras de cientos de diferentes personas tales como el rey David y Pedro e in­ cluso el mismo Satanás. Pero si quiero decir que incluso las citas de otros son informes de Dios de lo que dijeron y correctamente interpretadas en sus contextos vienen a nosotros con la autoridad de Dios. 74

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 75 poner en tela de duda sino que simplemente había que obedecer. 2 Así que cuando los profetas dicen: «Así dice el Señor» están afirmando ser mensajeros del Rey so­ berano de Israel es decir Dios mismo y están afirmando que sus palabras son ab­ solutamente palabras autoritativas de Dios. Cuando el profeta hablaba en el nombre de Dios de esta manera toda palabra que decía tenía que ser de Dios o se­ ría un falso profeta cf. Nm 22:38 Dt 18:18-20 Jer 1:9 14:14 23:16-22 29:31-32 Ez 2:7 13:1-16. Es más se dice que Dios a menudo hablaba «a través» del profeta 1 R 14:18 16:1234 2 R 9:36 14:25Jer 37:2 Zac 7:7 12. Por tanto lo que el profeta decía en el nombre de Dios Dios lo decía 1 R 13:26 con v. 21 1 R 21:19 con 2 R 9:25-26 Hag 1:12 cf. 1 S 15:3 18. En estas y otras instancias en el Antiguo Testamento a las palabras que los profetas dijeron uno puede igualmente referirse como palabras que Dios mismo dijo. Así que no creer o desobedecer algo que el profeta decía era no creer o desobedecer a Dios mismo Dt 18:19 1 S 10:8 13:13-14 15:3 19 23 1 R 20:35 36. Estos versículos por supuesto no aducen que todas las palabras del Antiguo Tes­ tamento son palabras de Dios porque estos versículos mismos se refieren sólo a sec­ ciones específicas de palabras dichas o escritas en el Antiguo Testamento. Pero la fuerza acumulativa de estos pasajes incluyendo los cientos de pasajes que empiezan con «Así dice el Señor» es demostrar que dentro del Antiguo Testamento tenemos registros escritos de palabras que se dicen ser las propias palabras de Dios. Estas pala­ bras al ser escritas constituyen grandes secciones del Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento varios pasajes indican que se pensaba que todos los escritos del Antiguo Testamento eran palabras de Dios. 2 Timoteo 3:16 dice: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para reprender para corregir y para instruir en la justicia/ Aquí «Escritura» grafé se debe referir a las palabras escritas del Antiguo Testamento porque eso es a lo que la palabragrafé se refiere en cada una de sus cincuenta y una ocasiones en que aparece en el Nuevo Testamento. 4 Es más las «Sagradas Escrituras» del Antiguo Testamento es a lo que Pabl0 5 acaba de referirse en el versículo 15. Pablo afirma aquí que todos los escritos del Antiguo Testamento son teopneus­ tós «inspirados por Dios». Puesto que son escritos de los que se dice que son «inspi­ rados» esta inspiración se debe entender como una metáfora de pronunciar las palabras de las Escrituras. Este versículo pues indica en forma breve 10 que es 2Vea Wayne Grudem The Giji ofProphecy in e Corinthians University Press ofAmerica Lanham Md. 1982 pp. 12-13 también Wayne Grudem «Scriptures Self-Attestatiom en Scripture and Truth ed. D. A. Carson y. Woodbridge pp. 21-22. 3Algunos han sugerido una traducción alterna es decir: «Toda la Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar ...» Sin embargo esta traducción es altamente improbable porque hace del kai tambiém extre­ madamente incómodo en la oración griega. En el discurso coherente uno debe decir que algo tiene una caracte­ rística antes de decir que tiene «también» otra característica. El «tambiém debe indicar una adición a algo que ya se ha indicado previamente. Así teopneustos exhalada por Dios» y ofelimós útil» se entienden mejor como ad­ jetivos en predicado y la mejor traducción es: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñar ...». 4porlo menos en dos casos 1Ti 5:18 y 2P 3:16grafé también incluye algunos delos escritos del Nuevo Testa­ mento junto con los escritos del Antiguo Testamento a que se refiere véase la explicación más abajo. 5Doy por sentado la autoría paulina de 1y 2 Timoteo y Tito en todo este libro. Para ver argumentos recientes que defienden la autoría paulina vea George W. Knight 1II The Pastoral Epistles NIGTC Eerdmans Grand Ra­ pids y Carlisle: Paternoster 1992 pp. 4-54. 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 75 poner en tela de duda sino que simplemente había que obedecer. 2 Así que cuando los profetas dicen: «Así dice el Señor» están afirmando ser mensajeros del Rey so­ berano de Israel es decir Dios mismo y están afirmando que sus palabras son ab­ solutamente palabras autoritativas de Dios. Cuando el profeta hablaba en el nombre de Dios de esta manera toda palabra que decía tenía que ser de Dios o se­ ría un falso profeta cf. Nm 22:38 Dt 18:18-20 Jer 1:9 14:14 23:16-22 29:31-32 Ez 2:7 13:1-16. Es más se dice que Dios a menudo hablaba «a través» del profeta 1 R 14:18 16:1234 2 R 9:36 14:25Jer 37:2 Zac 7:7 12. Por tanto lo que el profeta decía en el nombre de Dios Dios lo decía 1 R 13:26 con v. 21 1 R 21:19 con 2 R 9:25-26 Hag 1:12 cf. 1 S 15:3 18. En estas y otras instancias en el Antiguo Testamento a las palabras que los profetas dijeron uno puede igualmente referirse como palabras que Dios mismo dijo. Así que no creer o desobedecer algo que el profeta decía era no creer o desobedecer a Dios mismo Dt 18:19 1 S 10:8 13:13-14 15:3 19 23 1 R 20:35 36. Estos versículos por supuesto no aducen que todas las palabras del Antiguo Tes­ tamento son palabras de Dios porque estos versículos mismos se refieren sólo a sec­ ciones específicas de palabras dichas o escritas en el Antiguo Testamento. Pero la fuerza acumulativa de estos pasajes incluyendo los cientos de pasajes que empiezan con «Así dice el Señor» es demostrar que dentro del Antiguo Testamento tenemos registros escritos de palabras que se dicen ser las propias palabras de Dios. Estas pala­ bras al ser escritas constituyen grandes secciones del Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento varios pasajes indican que se pensaba que todos los escritos del Antiguo Testamento eran palabras de Dios. 2 Timoteo 3:16 dice: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para reprender para corregir y para instruir en la justicia/ Aquí «Escritura» grafé se debe referir a las palabras escritas del Antiguo Testamento porque eso es a lo que la palabragrafé se refiere en cada una de sus cincuenta y una ocasiones en que aparece en el Nuevo Testamento. 4 Es más las «Sagradas Escrituras» del Antiguo Testamento es a lo que Pabl0 5 acaba de referirse en el versículo 15. Pablo afirma aquí que todos los escritos del Antiguo Testamento son teopneus­ tós «inspirados por Dios». Puesto que son escritos de los que se dice que son «inspi­ rados» esta inspiración se debe entender como una metáfora de pronunciar las palabras de las Escrituras. Este versículo pues indica en forma breve 10 que es 2Vea Wayne Grudem The Giji ofProphecy in e Corinthians University Press ofAmerica Lanham Md. 1982 pp. 12-13 también Wayne Grudem «Scriptures Self-Attestatiom en Scripture and Truth ed. D. A. Carson y. Woodbridge pp. 21-22. 3Algunos han sugerido una traducción alterna es decir: «Toda la Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar ...» Sin embargo esta traducción es altamente improbable porque hace del kai tambiém extre­ madamente incómodo en la oración griega. En el discurso coherente uno debe decir que algo tiene una caracte­ rística antes de decir que tiene «también» otra característica. El «tambiém debe indicar una adición a algo que ya se ha indicado previamente. Así teopneustos exhalada por Dios» y ofelimós útil» se entienden mejor como ad­ jetivos en predicado y la mejor traducción es: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñar ...». 4porlo menos en dos casos 1Ti 5:18 y 2P 3:16grafé también incluye algunos delos escritos del Nuevo Testa­ mento junto con los escritos del Antiguo Testamento a que se refiere véase la explicación más abajo. 5Doy por sentado la autoría paulina de 1y 2 Timoteo y Tito en todo este libro. Para ver argumentos recientes que defienden la autoría paulina vea George W. Knight 1II The Pastoral Epistles NIGTC Eerdmans Grand Ra­ pids y Carlisle: Paternoster 1992 pp. 4-54.

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76 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS evidente en muchos pasajes del Antiguo Testamento: se consideran los escritos del Antiguo Testamento como palabras de Dios en forma escrita. Para toda palabra del Antiguo Testamento Dios es el que la habló y todavía habla aunque Dios usó agentes humanos para escribir estas palabras. 6 Una indicación similar del carácter de todos los escritos del Antiguo Testamen­ to como palabras de Dios se halla en 2 Pedro 1:21. Hablando de las profecías de las Escrituras v. 20 lo que quiere decir por 10 menos las Escrituras del Antiguo Tes­ tamento a las cuales Pedro anima a sus lectores a prestar atención cuidadosa v. 19 Pedro dice que ninguna de estas profecíasjamás «ha tenido su origen en la vo­ luntad humana sino que los profetas hablaron de parte de Dios impulsados por el Espíritu Santo». No es la intención de Pedro negar completamente la voluntad o personalidad humanas en el hecho de escribir las Escrituras dice que los hombres «hablaron» sino más bien decir que la fuente suprema de toda profecía nunca fue decisión del hombre respecto a 10 que quería escribir sino más la acción del Espíri­ tu Santo en la vida del profeta puesta en práctica de maneras no especificadas aquí o para el caso en ninguna parte de la Biblia. Esto indica una creencia de que to­ das las profecías del Antiguo Testamento y a la luz de los vv. 19-20 esto probablemente incluye todas las Escrituras del Antiguo Testamento son dichas «por Dios» es decir son las palabras de Dios mismo. Muchos otros pasajes del Nuevo Testamento hablan de manera similar en cuanto a secciones del Antiguo Testamento. En Mateo 1:22 se citan las palabras de Isaías 7:14 como: lo que el Señor había dicho por medio del profeta». En Mateo 4:4 Jesús le dice al diablo: «"No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"». En el contexto de las repetidas citas de Deuteronomio queJesús utiliza para responder a toda tentación las palabras que proceden «de la boca de Dios» son las Escrituras del Antiguo Testamento. En Mateo 19:5 Jesús cita las palabras del autor de Génesis 2:24 no atribuidas a Dios en el relato de Génesis como palabras que Dios «dijo». En Marcos 7:9-13 al mismo pasaje del Antiguo Testamento se le puede llamar intercambiablemente «el mandamiento de Dios» o 10 que «Moisés dijo» o «la palabra de Dios». En He­ chos 1: 16 se dice que las palabras de los salmos 69 y 109 son palabras que «por boca de David había predicho el Espíritu Santo». Así que se dice que las palabras de las Escrituras son palabras del Espíritu Santo. En Hechos 2:16-17 al citar «lo que anunció el profeta Joeh deJoel2:28-32 Pedro inserta «dice Dios» atribuyendo de este modo a Dios las palabras escritas porJoel y afirmando que Dios está diciéndo­ las al presente. Se podría citar muchos otros pasajes vea Lc 1:70 24:25 Jn 5:45-47 Hch 3:18 21 4:25 13:47 28:25 Ro 1:2 3:2 9:17 1 Ca 9:8-10 Heb 1:1-26-7 pero el patrón 6Teología sistemáticas más viejas usan las palabras inspirada e inspiración para hablar del hecho de que las pala­ bras de las Escrituras fueron dichas por Dios. Esta terminología se basa especialmente en una antigua traducción de 2Ti 3: 2 16 que dice: «Toda la Escritura es inspirada por Dios» RVR. Sin embargo la palabra inspiración tiene un sentido tan débil en el uso ordinario hoy todo poeta o compositor aduce estar «inspirado» para escribir e in­ cluso de los atletas se dice que rindieron un desempeño «inspirado» que no la he usado en este texto. He preferi­ do la traducción de la NVI de 2 Timoteo 3:16: «Toda la Escritura es inspirada por Dios» y he usado otras expresiones para decir que las palabras de las Escrituras son las mismas palabras de Dios. La antigua frase «inspira­ ción plenaria» quería decir que todas las palabras de las Escrituras son palabras de Dios la palabra plenaria quiere decir «completa» hecho que afirmo en este capítulo sin usar la frase. 76 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS evidente en muchos pasajes del Antiguo Testamento: se consideran los escritos del Antiguo Testamento como palabras de Dios en forma escrita. Para toda palabra del Antiguo Testamento Dios es el que la habló y todavía habla aunque Dios usó agentes humanos para escribir estas palabras. 6 Una indicación similar del carácter de todos los escritos del Antiguo Testamen­ to como palabras de Dios se halla en 2 Pedro 1:21. Hablando de las profecías de las Escrituras v. 20 lo que quiere decir por 10 menos las Escrituras del Antiguo Tes­ tamento a las cuales Pedro anima a sus lectores a prestar atención cuidadosa v. 19 Pedro dice que ninguna de estas profecíasjamás «ha tenido su origen en la vo­ luntad humana sino que los profetas hablaron de parte de Dios impulsados por el Espíritu Santo». No es la intención de Pedro negar completamente la voluntad o personalidad humanas en el hecho de escribir las Escrituras dice que los hombres «hablaron» sino más bien decir que la fuente suprema de toda profecía nunca fue decisión del hombre respecto a 10 que quería escribir sino más la acción del Espíri­ tu Santo en la vida del profeta puesta en práctica de maneras no especificadas aquí o para el caso en ninguna parte de la Biblia. Esto indica una creencia de que to­ das las profecías del Antiguo Testamento y a la luz de los vv. 19-20 esto probablemente incluye todas las Escrituras del Antiguo Testamento son dichas «por Dios» es decir son las palabras de Dios mismo. Muchos otros pasajes del Nuevo Testamento hablan de manera similar en cuanto a secciones del Antiguo Testamento. En Mateo 1:22 se citan las palabras de Isaías 7:14 como: lo que el Señor había dicho por medio del profeta». En Mateo 4:4 Jesús le dice al diablo: «"No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"». En el contexto de las repetidas citas de Deuteronomio queJesús utiliza para responder a toda tentación las palabras que proceden «de la boca de Dios» son las Escrituras del Antiguo Testamento. En Mateo 19:5 Jesús cita las palabras del autor de Génesis 2:24 no atribuidas a Dios en el relato de Génesis como palabras que Dios «dijo». En Marcos 7:9-13 al mismo pasaje del Antiguo Testamento se le puede llamar intercambiablemente «el mandamiento de Dios» o 10 que «Moisés dijo» o «la palabra de Dios». En He­ chos 1: 16 se dice que las palabras de los salmos 69 y 109 son palabras que «por boca de David había predicho el Espíritu Santo». Así que se dice que las palabras de las Escrituras son palabras del Espíritu Santo. En Hechos 2:16-17 al citar «lo que anunció el profeta Joeh deJoel2:28-32 Pedro inserta «dice Dios» atribuyendo de este modo a Dios las palabras escritas porJoel y afirmando que Dios está diciéndo­ las al presente. Se podría citar muchos otros pasajes vea Lc 1:70 24:25 Jn 5:45-47 Hch 3:18 21 4:25 13:47 28:25 Ro 1:2 3:2 9:17 1 Ca 9:8-10 Heb 1:1-26-7 pero el patrón 6Teología sistemáticas más viejas usan las palabras inspirada e inspiración para hablar del hecho de que las pala­ bras de las Escrituras fueron dichas por Dios. Esta terminología se basa especialmente en una antigua traducción de 2Ti 3: 2 16 que dice: «Toda la Escritura es inspirada por Dios» RVR. Sin embargo la palabra inspiración tiene un sentido tan débil en el uso ordinario hoy todo poeta o compositor aduce estar «inspirado» para escribir e in­ cluso de los atletas se dice que rindieron un desempeño «inspirado» que no la he usado en este texto. He preferi­ do la traducción de la NVI de 2 Timoteo 3:16: «Toda la Escritura es inspirada por Dios» y he usado otras expresiones para decir que las palabras de las Escrituras son las mismas palabras de Dios. La antigua frase «inspira­ ción plenaria» quería decir que todas las palabras de las Escrituras son palabras de Dios la palabra plenaria quiere decir «completa» hecho que afirmo en este capítulo sin usar la frase.

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 77 de atribuir a Dios las palabras de las Escrituras del Antiguo Testamento debe ser muy claro. Es más en varios lugares se dice que todas las palabras de los profetas o las palabras de las Escrituras del Antiguo Testamento son para que las creamos o que proceden de Dios vea Lc 24:252744 Hch 3:18 24:14 Ro 15:4. Pero si Pablo quería decir sólo los escritos del Antiguo Testamento cuando se refirió a «Escrituras» en 2 Timoteo 3:16 ¿cómo se puede aplicar eso a los escritos del Nuevo Testamento por igual ¿Dice ese pasaje algo en cuanto al carácter de los escritos del Nuevo Testamento Para responder esa pregunta debemos darnos cuenta de que la palabra griegagrafé Escrituras» era un término técnico para los escritos del Nuevo Testamento y tenía un significado muy especializado. Aunque se usa cincuenta y una veces en el Nuevo Testamento cada una de esas instancias se refiere a escritos del Antiguo Testamento no a ninguna otra palabra o escritos fuera del canon de las Escrituras. Por tanto todo lo que pertenecía a la categoría de «Escrituras» tenía el carácter de ser «inspirado por Dios» sus palabras eran palabras de Dios mismo. Pero en dos lugares del Nuevo Testamento vemos también que se llama «Escrituras» al Nuevo Testamento a la par de los escritos del Antiguo Testamento. Como notamos en el capítulo 3 en 2 Pedro 3:16 Pedro muestra no sólo tener co­ nocimiento de la existencia de Epístolas escritas por Pablo sino también una clara disposición a clasificar «todas sus epístolas de PabloJ» con «las otras Escrituras». Esta es una indicación de que muy temprano en la historia de la iglesia cristiana se consideraban todas las Epístolas de Pablo como palabras de Dios escritas en el mis­ mo sentido que se consideraban los textos del Antiguo Testamento. En forma si­ milar en 1 Timoteo 5: 18 Pablo cita las palabras de Jesús según se halla en Lucas 10:7 y las llama «Escrituras».7 Estos dos pasajes tomados juntos indican que durante el tiempo en que se esta­ ban escribiendo los documentos del Nuevo Testamento se tenía conciencia de que se estaban haciendo adiciones a esta categoría especial de escritos llamados «Escri­ turas» que eran escritos que tenían el carácter de ser palabras de Dios mismo. Así que una vez que establecemos que un escrito del Nuevo Testamento pertenece a la categoría especial de «Escrituras» tenemos razón para aplicar también 2 Timoteo 3: 16 a esos escritos y decir que esos escritos también tienen la característica que Pablo atribuye a «todas las Escrituras»: es «inspirada por Dios» y todas sus palabras son palabras de Dios mismo. ¿Hay alguna evidencia adicional de que los escritores del Nuevo Testamento pensaban que sus propios escritos no simplemente los del Antiguo Testamento eran palabras de Dios En algunos casos los hay. En 1 Corintios 14:37 Pablo dice: «Si alguno se cree profeta o espiritual reconozca que esto que les escribo es mandato del Señor». Pablo aquí ha instituido una serie de reglas para el culto en la iglesia de Corinto y ha afirmado que son «mandatos del Señor» porque la frase que se tradu­ ce «esto que les escribo» contiene un pronombre griego plural relativo já y se tra­ duce más literalmente: «las cosas que les escribo son mandatos del Señor». Una objeción en cuanto a ver las palabras de los escritores del Nuevo Testa­ mento como palabras de Dios se toma a veces de 1 Corintios 7:12 en donde Pablo 7Vea capítulo 3 pp. 61-62 para una explicación de 2 P 3:16 y 1 Ti 5:17-18.

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78 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS hace distinción entre sus palabras y las palabras del Señor: «A los demás les digo yo no es mandamiento del Señor ... ». Sin embargo una interpretación apropiada de este pasaje se obtiene de los versículos 25 y 40. En el versículo 25 Pablo dice que no tiene mandamiento del Señor respecto a los solteros sino que está dando su propia opinión. Esto debe querer indicar que él no tenía conocimiento de nada queJesús hubiera dicho sobre este tema y probablemente también que no había recibido ningu­ na revelación subsecuente deJesús al respecto. Esto es diferente de la situación del versículo 10 en donde simplemente podría repetir el contenido de la enseñanza te­ rrenal deJesús: «que la mujer no se separe de su esposo». Por tanto el versículo 12 debe querer decir que Pablo no tenía ningún registro de ninguna enseñanza terrenal de Jesús sobre el tema del creyente casado con una esposa que no era creyente. Por consiguiente Pablo da sus propias instrucciones: «A los demás les digo yo no es mandamiento del Señor: Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente y ella consiente en vivir con él que no se divorcie de ella» 1 Ca 7:12. Es impresionante por consiguiente que Pablo puede seguir en los versículos 12-15 a dar varias normas éticas específicas a los corintios. ¿Qué le dio el derecho de hacer tales mandamientos morales Él dice que habla «como quien por la mise­ ricordia del Señor es digno de confianza» 1 Ca 7:25. Parece implicar aquí que sus opiniones podían colocarse en el mismo nivel autoritativo de las palabras deJesús. Por tanto 1 Corintios 7:12 «a los demás les digo yo no es mandamiento del Se­ ñor es una afirmación asombrosamente fuerte de la propia autoridad de Pablo si él no tenía ninguna palabra deJesús que se aplicara a alguna situación usaba las propias porque sus propias palabras ¡tenían igual autoridad que las palabras de Jesús Indicaciones de una noción similar respecto a los escritos del Nuevo Testamen­ to se hallan enJuan 14:26 y 16:13 en dondeJesús prometió que el Espíritu Santo les haría recordar a los discípulos todo lo que él les había dicho y les guiaría a toda la verdad. Esto indica una obra especial de superintendencia del Espíritu Santo por la cual los discípulos podrían recordar y anotar sin error todo lo queJesús les había di­ cho. Indicaciones similares se hallan también en 2 Pedro 3:2 1 Corintios 2: 13 1 Te­ salonicenses 4:15 y Apocalipsis 22:18-19. 2. Estamos convencidos de las afirmaciones de la Biblia de que es la Palabra de Dios al leer la Biblia. Una cosa es afirmar que la Biblia afirma ser la Palabra de Dios es otra cosa estar convencido de que esas afirmaciones son ciertas. Nuestra convicción suprema de que las palabras de la Biblia son Palabra de Dios viene sólo cuando el Espíritu Santo habla en la Biblia y mediante las palabras de la Biblia a nuestros corazones y nos da una seguridad interna de que esas son palabras de nuestro Creador hablándonos. Poco después de que Pablo ha explicado que su dis­ curso apostólico consiste de palabras enseñadas por el Espíritu Santo 1 Ca 2: 13 dice: «El que no tiene el Espíritu no acepta las cosas que proceden 8 del Espíritu de Dios pues para él es locura. No puede entenderlo porque hay que discernirlo 8 He traducido el versículo «cosas del Espíritu de Dios» porque el texto griego tiene sólo el artículo plural defi­ nido neutro ta usado como sustantivo y no se da ningún nombre específico. De este modo la traducción de 78 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS hace distinción entre sus palabras y las palabras del Señor: «A los demás les digo yo no es mandamiento del Señor ... ». Sin embargo una interpretación apropiada de este pasaje se obtiene de los versículos 25 y 40. En el versículo 25 Pablo dice que no tiene mandamiento del Señor respecto a los solteros sino que está dando su propia opinión. Esto debe querer indicar que él no tenía conocimiento de nada queJesús hubiera dicho sobre este tema y probablemente también que no había recibido ningu­ na revelación subsecuente deJesús al respecto. Esto es diferente de la situación del versículo 10 en donde simplemente podría repetir el contenido de la enseñanza te­ rrenal deJesús: «que la mujer no se separe de su esposo». Por tanto el versículo 12 debe querer decir que Pablo no tenía ningún registro de ninguna enseñanza terrenal de Jesús sobre el tema del creyente casado con una esposa que no era creyente. Por consiguiente Pablo da sus propias instrucciones: «A los demás les digo yo no es mandamiento del Señor: Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente y ella consiente en vivir con él que no se divorcie de ella» 1 Ca 7:12. Es impresionante por consiguiente que Pablo puede seguir en los versículos 12-15 a dar varias normas éticas específicas a los corintios. ¿Qué le dio el derecho de hacer tales mandamientos morales Él dice que habla «como quien por la mise­ ricordia del Señor es digno de confianza» 1 Ca 7:25. Parece implicar aquí que sus opiniones podían colocarse en el mismo nivel autoritativo de las palabras deJesús. Por tanto 1 Corintios 7:12 «a los demás les digo yo no es mandamiento del Se­ ñor es una afirmación asombrosamente fuerte de la propia autoridad de Pablo si él no tenía ninguna palabra deJesús que se aplicara a alguna situación usaba las propias porque sus propias palabras ¡tenían igual autoridad que las palabras de Jesús Indicaciones de una noción similar respecto a los escritos del Nuevo Testamen­ to se hallan enJuan 14:26 y 16:13 en dondeJesús prometió que el Espíritu Santo les haría recordar a los discípulos todo lo que él les había dicho y les guiaría a toda la verdad. Esto indica una obra especial de superintendencia del Espíritu Santo por la cual los discípulos podrían recordar y anotar sin error todo lo queJesús les había di­ cho. Indicaciones similares se hallan también en 2 Pedro 3:2 1 Corintios 2: 13 1 Te­ salonicenses 4:15 y Apocalipsis 22:18-19. 2. Estamos convencidos de las afirmaciones de la Biblia de que es la Palabra de Dios al leer la Biblia. Una cosa es afirmar que la Biblia afirma ser la Palabra de Dios es otra cosa estar convencido de que esas afirmaciones son ciertas. Nuestra convicción suprema de que las palabras de la Biblia son Palabra de Dios viene sólo cuando el Espíritu Santo habla en la Biblia y mediante las palabras de la Biblia a nuestros corazones y nos da una seguridad interna de que esas son palabras de nuestro Creador hablándonos. Poco después de que Pablo ha explicado que su dis­ curso apostólico consiste de palabras enseñadas por el Espíritu Santo 1 Ca 2: 13 dice: «El que no tiene el Espíritu no acepta las cosas que proceden 8 del Espíritu de Dios pues para él es locura. No puede entenderlo porque hay que discernirlo 8 He traducido el versículo «cosas del Espíritu de Dios» porque el texto griego tiene sólo el artículo plural defi­ nido neutro ta usado como sustantivo y no se da ningún nombre específico. De este modo la traducción de

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 79 espiritualmente» 1 Ca 22: 14. Sin la obra del Espíritu de Dios una persona no reci­ birá verdades espirituales y en particular no recibirá ni aceptará la verdad de que las palabras de las Escrituras son en realidad palabras de Dios. Pero en las personas en quienes el Espíritu de Dios está obrando hay un recono­ cimiento de que las palabras de la Biblia son palabras de Dios. Este proceso es es­ trechamente análogo a aquel por el cual los que creen en Jesús saben que sus palabras son verdad. Él dijo: «Mis ovejas oyen mi voz yo las conozco y ellas me si­ guen» Jn 10:27. Los que son ovejas de Cristo oyen la voz de su gran Pastor al leer las palabras de la Biblia y se convencen de que estas palabras son en realidad palabras de su Señor. Es importante recordar que esta convicción de que las palabras de la Biblia son palabras de Dios no resulta aparte de las palabras de la Biblia ni en adición a las pala­ bras de la Biblia. No es como si el Espíritu Santo un día susurrara a nuestro oído: «¿Ves esa Biblia sobre tu escritorio Quiero que sepas que las palabras de esa Biblia son palabras de Dios». Es más bien que conforme los individuos leen la Biblia oyen la voz de su Creador hablándoles en las palabras de la Biblia y se dan cuenta de que el libro que están leyendo es diferente a cualquier otro que es en verdad un libro palabras de Dios que hablan a su corazón. 3. Otra evidencia es útil pero no definitivamente convincente. La sección pre­ via no tiene el propósito de negar la validez de otra clase de argumentos que se puedan usar para respaldar la afirmación de que la Biblia es la Palabra de Dios. Es útil que aprendamos que la Biblia es históricamente exacta que es internamente congruente que contiene profecías que se han cumplido cientos de años más tar­ de que ha influido en el curso de la historia humana más que cualquier otro libro que continuamente ha cambiado la vida de millones de individuos en toda su his­ toria que por ella las personas hallan la salvación que tiene una belleza majestuo­ sa y profundidad de enseñanza que ningún otro libro iguala y que afirma cientos de veces que son palabras del mismo Dios. Todos estos argumentos y otros son útiles para nosotros y eliminan los obstáculos que pudieran interponerse para que creamos la Biblia. Pero todos estos argumentos tomados individualmente o en conjunto no pueden ser definitivamente convincentes. Como dice la Confesión Westminster de fe en 1643-46: El testimonio de la iglesia puede impulsamos e inducirnos a una estimación más alta y reverente de las Sagradas Escrituras. Lo celestial del asunto la eficacia de la doctrina la majestad del estilo el consentimiento de todas partes el alcance del todo que es dar toda gloria a Dios la plena revelación que hace del único camino de salvación para el hombre las muchas otras excelencias incomparables y la per­ fección entera consiguiente son argumentos por los que en efecto da evidencia de ser la Palabra de Dios sin embargo nuestra persuasión completa y seguridad de la verdad infalible y consiguiente autoridad divina brota de la obra interna del RSV en inglés «los dones del Espíritu de Dios» es más restrictivo en materia de asunto que lo que las palabras rea­ les justificarían y por cierto que el contexto no lo exige.

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80 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS Espíritu Santo que da testimonio a nuestros corazones por la palabra de Dios y con la palabra de Dios cap. 1 para. 5. 4. Las palabras de la Biblia son autoatestiguadoras. Así que las palabras de la Bi­ blia son «autoatestiguadoras. No se puede «probaD que son palabras de Dios ape­ lando a una autoridad más alta. Porque si se apelara a una autoridad más alta digamos precisión histórica o congruencia lógica para probar que la Biblia es la Palabra de Dios la Biblia en sí misma no sería nuestra autoridad más alta o absolu­ ta estaría subordinada en autoridad a aquello a lo que apelamos para probar que es la Palabra de Dios. Si en última instancia apelamos a la razón humana o a la lógica o a la exactitud histórica o a la verdad científica como la autoridad por la cual se demuestra que la Biblia es la Palabra de Dios damos por sentado que aquello a lo que apelamos es una autoridad más alta que la Palabra de Dios y más verdadera y más confiable. 5. Objeción: Esto es un argumento circular. Alguien podría objetar que decir que la Biblia demuestra por sí misma que es la Palabra de Dios es usar un argumen­ to circular: creemos que la Biblia es la Palabra de Dios porque ella misma afirma serlo y creemos sus afirmaciones porque es la Palabra de Dios y creemos que es la Palabra de Dios porque afirma serlo y así por el estilo. Hay que reconocer que este es una especie de argumento circular. Sin embar­ go eso no invalida su uso porque todos los argumentos a favor de una autoridad absoluta deben en última instancia apelar a esa autoridad como prueba de otra manera su autoridad no sería absoluta ni sería la autoridad más alta. Este problema no es exclusivo del creyente que afirma la autoridad de la Biblia. Todos bien sea implícita o explícitamente usan algún tipo de argumento circular al defender su autoridad suprema en cuestiones de fe. Aunque estos argumentos circulares no siempre se hacen explícitamente y a veces se ocultan detrás de prolongados debates o simplemente se dan por sentado sin prueba los argumentos a favor de una autoridad suprema en su forma más bá­ sica hacen una apelación circular semejante a la autoridad en sí misma como muestran los siguientes ejemplos: «Mi razón es mi suprema autoridad porque me parece razonable que sea ash. «La congruencia lógica es mi autoridad suprema porque es lÓgico que lo sea. «Lo que descubren las experiencias sensoriales humanas son la autoridad suprema para descubrir lo que es real y lo que no lo es porque nuestros sentidos humanos ja­ más han descubierto ninguna otra cosa así que la experiencia sensorial humana me dice que mi principio es verdad. «Sé que no puede haber una autoridad suprema porque no sé de ninguna autoridad suprema que lo sea». 80 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS Espíritu Santo que da testimonio a nuestros corazones por la palabra de Dios y con la palabra de Dios cap. 1 para. 5. 4. Las palabras de la Biblia son autoatestiguadoras. Así que las palabras de la Bi­ blia son «autoatestiguadoras. No se puede «probaD que son palabras de Dios ape­ lando a una autoridad más alta. Porque si se apelara a una autoridad más alta digamos precisión histórica o congruencia lógica para probar que la Biblia es la Palabra de Dios la Biblia en sí misma no sería nuestra autoridad más alta o absolu­ ta estaría subordinada en autoridad a aquello a lo que apelamos para probar que es la Palabra de Dios. Si en última instancia apelamos a la razón humana o a la lógica o a la exactitud histórica o a la verdad científica como la autoridad por la cual se demuestra que la Biblia es la Palabra de Dios damos por sentado que aquello a lo que apelamos es una autoridad más alta que la Palabra de Dios y más verdadera y más confiable. 5. Objeción: Esto es un argumento circular. Alguien podría objetar que decir que la Biblia demuestra por sí misma que es la Palabra de Dios es usar un argumen­ to circular: creemos que la Biblia es la Palabra de Dios porque ella misma afirma serlo y creemos sus afirmaciones porque es la Palabra de Dios y creemos que es la Palabra de Dios porque afirma serlo y así por el estilo. Hay que reconocer que este es una especie de argumento circular. Sin embar­ go eso no invalida su uso porque todos los argumentos a favor de una autoridad absoluta deben en última instancia apelar a esa autoridad como prueba de otra manera su autoridad no sería absoluta ni sería la autoridad más alta. Este problema no es exclusivo del creyente que afirma la autoridad de la Biblia. Todos bien sea implícita o explícitamente usan algún tipo de argumento circular al defender su autoridad suprema en cuestiones de fe. Aunque estos argumentos circulares no siempre se hacen explícitamente y a veces se ocultan detrás de prolongados debates o simplemente se dan por sentado sin prueba los argumentos a favor de una autoridad suprema en su forma más bá­ sica hacen una apelación circular semejante a la autoridad en sí misma como muestran los siguientes ejemplos: «Mi razón es mi suprema autoridad porque me parece razonable que sea ash. «La congruencia lógica es mi autoridad suprema porque es lógico que lo sea. «Lo que descubren las experiencias sensoriales humanas son la autoridad suprema para descubrir lo que es real y lo que no lo es porque nuestros sentidos humanos ja­ más han descubierto ninguna otra cosa así que la experiencia sensorial humana me dice que mi principio es verdad. «Sé que no puede haber una autoridad suprema porque no sé de ninguna autoridad suprema que lo sea».

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 81 En todos estos argumentos por una norma suprema de verdad una autoridad absoluta para lo que se cree interviene un elemento circular. 9 ¿Cómo escoge el creyente o cualquier otra persona entre las varias afirmacio­ nes de autoridad absoluta Al fin y al cabo la veracidad de la Biblia se recomienda a sí misma como mucho más persuasiva que otros libros religiosos tales como el Li­ bro de Mormón o el Corán o que cualquier otra construcción intelectual de la men­ te humana tal como la lógica la razón humana la experiencia sensorial la metodología científica etc.. Será más persuasiva porque en la experiencia real de la vida todos los otros candidatos a autoridad suprema parecen incongruentes o tienen limitaciones que los descalifican en tanto que se ve que la Biblia está en pleno acuerdo con todo lo que sabemos respecto al mundo que nos rodea nosotros mismos y Dios. La Biblia sería persuasiva en esta manera: si pensamos como es debido en cuan­ to a la naturaleza de la realidad nuestra percepción de ella y de nosotros mismos y nuestra percepción de Dios. El problema es que debido al pecado nuestra percep­ ción y análisis de Dios y la creación es defectuosa. El pecado en última instancia es irracional y el pecado nos hace pensar incorrectamente en cuanto a Dios y en cuanto a la creación. Por consiguiente en un mundo libre de pecado la Biblia con­ vencería a todos de que es la Palabra de Dios pero debido a que el pecado distor­ siona la percepción que las personas tienen de la realidad no reconocen a la Biblia por lo que es en realidad. Por consiguiente se requiere de la obra del Espíritu San­ to que este supere los efectos del pecado y nos permita persuadimos de que la Biblia en verdad es la Palabra de Dios y que 10 que afirma respecto a sí misma es verdad. Así que en otro sentido el argumento en cuanto a la Biblia como Palabra de Dios y como nuestra autoridad suprema no es un argumento circular típico. El proceso de persuasión tal vez es mejor verlo como una espiral en la cual el conoci­ miento creciente de la Biblia y una creciente comprensión correcta de Dios y la creación tienden a suplementarse una a otra de una manera armoniosa y cada una tiende a confirmar la exactitud de la otra. Esto no es decir que nuestro conocimien­ to del mundo que nos rodea es una autoridad más alta que la Biblia sino más bien que tal conocimiento si es un conocimiento correcto continúa dando una seguri­ dad cada vez mayor y una convicción más profunda de que la Biblia es la única ver­ dadera autoridad suprema y que todas las demás afirmaciones que compiten por la autoridad suprema son falsas. 6. Esto no implica que el dictado de Dios haya sido el único medio de comuni­ cación. Toda la parte previa de este capítulo ha sostenido que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios. En este punto es necesaria una palabra de precau­ ción. El hecho de que todas las palabras de la Biblia sean palabras de Dios no debe llevamos a pensar que Dios dictó a los autores humanos toda las palabras de las Escrituras. 9Este punto lo hace bienJohn M. Frame «God and Biblical Language: Transcendente and Immanence» en Gods Inerrant Word ed. John Warwick Montgomery Minneapolis: Bethany Fellowship 1974 pp. 159-77. Vea también en J. P. Moreland «The Rationality ofBeliefin Inerrancy» Trin 7:1 1986 75-86 una explicación útil de la manera de llegar a convicciones sobre asuntos de significación principal en nuestras vidas. 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 81 En todos estos argumentos por una norma suprema de verdad una autoridad absoluta para lo que se cree interviene un elemento circular. 9 ¿Cómo escoge el creyente o cualquier otra persona entre las varias afirmacio­ nes de autoridad absoluta Al fin y al cabo la veracidad de la Biblia se recomienda a sí misma como mucho más persuasiva que otros libros religiosos tales como el Li­ bro de Mormón o el Corán o que cualquier otra construcción intelectual de la men­ te humana tal como la lógica la razón humana la experiencia sensorial la metodología científica etc.. Será más persuasiva porque en la experiencia real de la vida todos los otros candidatos a autoridad suprema parecen incongruentes o tienen limitaciones que los descalifican en tanto que se ve que la Biblia está en pleno acuerdo con todo lo que sabemos respecto al mundo que nos rodea nosotros mismos y Dios. La Biblia sería persuasiva en esta manera: si pensamos como es debido en cuan­ to a la naturaleza de la realidad nuestra percepción de ella y de nosotros mismos y nuestra percepción de Dios. El problema es que debido al pecado nuestra percep­ ción y análisis de Dios y la creación es defectuosa. El pecado en última instancia es irracional y el pecado nos hace pensar incorrectamente en cuanto a Dios y en cuanto a la creación. Por consiguiente en un mundo libre de pecado la Biblia con­ vencería a todos de que es la Palabra de Dios pero debido a que el pecado distor­ siona la percepción que las personas tienen de la realidad no reconocen a la Biblia por lo que es en realidad. Por consiguiente se requiere de la obra del Espíritu San­ to que este supere los efectos del pecado y nos permita persuadimos de que la Biblia en verdad es la Palabra de Dios y que 10 que afirma respecto a sí misma es verdad. Así que en otro sentido el argumento en cuanto a la Biblia como Palabra de Dios y como nuestra autoridad suprema no es un argumento circular típico. El proceso de persuasión tal vez es mejor verlo como una espiral en la cual el conoci­ miento creciente de la Biblia y una creciente comprensión correcta de Dios y la creación tienden a suplementarse una a otra de una manera armoniosa y cada una tiende a confirmar la exactitud de la otra. Esto no es decir que nuestro conocimien­ to del mundo que nos rodea es una autoridad más alta que la Biblia sino más bien que tal conocimiento si es un conocimiento correcto continúa dando una seguri­ dad cada vez mayor y una convicción más profunda de que la Biblia es la única ver­ dadera autoridad suprema y que todas las demás afirmaciones que compiten por la autoridad suprema son falsas. 6. Esto no implica que el dictado de Dios haya sido el único medio de comuni­ cación. Toda la parte previa de este capítulo ha sostenido que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios. En este punto es necesaria una palabra de precau­ ción. El hecho de que todas las palabras de la Biblia sean palabras de Dios no debe llevamos a pensar que Dios dictó a los autores humanos toda las palabras de las Escrituras. 9Este punto lo hace bienJohn M. Frame «God and Biblical Language: Transcendente and Immanence» en Gods Inerrant Word ed. John Warwick Montgomery Minneapolis: Bethany Fellowship 1974 pp. 159-77. Vea también en J. P. Moreland «The Rationality ofBeliefin Inerrancy» Trin 7:1 1986 75-86 una explicación útil de la manera de llegar a convicciones sobre asuntos de significación principal en nuestras vidas.

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82 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS Cuando decimos que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios esta­ mos hablando del resultado del proceso de hacer que la Biblia llegue a existir. Le­ vantar la cuestión del dictado es preguntar en cuanto al proceso que condujo a ese resultado o a la manera en que Dios actuó a fin de asegurar el resultado que él se proponía. lO Hay que recalcar que la Biblia no habla de sólo un tipo de proceso ni sólo de una manera por la que Dios comunicó a los autores bíblicos lo que quería que se dijera. Es más hay indicación de una amplia variedad de procesos que Dios usó para producir el resultado deseado. Unos pocos casos esporádicos de dictado se mencionan explícitamente en la Bi­ blia. Cuando el apóstoljuan vio en una visión en la isla de Patmos al Señor resuci­ tado Jesús le dijo: «Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso» Ap 2:1 «Escribe al ángel de la iglesia de Esmirna» Ap 2:8 «Escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo» Ap 2: 12. Estos son ejemplos de dictado puro y directo. El Señor resucitado le dice a Juan que escriba y Juan escribe las palabras que oyó de Jesús. Algo afin a este proceso se ve probablemente en forma ocasional en los profe­ tas del Antiguo Testamento. Leemos en Isaías: «Entonces la palabra del Señor vino a Isaías: «Ve y dile a Ezequías que así dice el Señor Dios de su antepasado David: ecHe escuchado tu oración y he visto tus lágrimas vaya darte quince años más de vida. Ya tiya esta ciudad los libraré de caer en manos del rey de Asiria. Yo defende­ ré esta ciudad» Is 38:4-6. El cuadro que se nos da en este relato es que Isaías oyó es dificil decir si fue con su oído fisico o mediante una impresión muy contunden­ te en su mente las palabras que Dios quiso que le dijera a Ezequías e Isaías ac­ tuando como mensajero de Dios tomó esas palabras y las dijo tal como se le instruyó. Pero en muchas otras secciones de la Biblia tal dictado directo de Dios cierta­ mente no fue la manera en que las palabras de la Biblia llegaron a existir. El autor de Hebreos dice que Dios les habló a nuestros padres por los profetas «muchas ve­ ces y de varias maneras» Heb 1:1. En el extremo opuesto del espectro del dictado tenemos por ejemplo la investigación histórica ordinaria de Lucas para escribir su Evangelio. Él dice: Muchos han intentado hacer un relato de las cosas que se han cumplido entre noso­ tros tal y como nos las transmitieron los que desde el principio fueron testigos pre­ senciales y servidores de la palabra. Por lo tanto yo también excelentísimo Teófilo habiendo investigado todo esto con esmero desde su origen he decidido escribírtelo ordenadamente... Lc 1:1-3. Claramente esto no es un proceso de dictado. Lucas usó procesos ordinarios de conversar con testigos oculares y reunir información histórica a fin de poder escri­ bir un relato preciso de la vida y enseñanzas deJesús. Hizo su investigación históri­ ca a cabalidad escuchando los informes de muchos testigos oculares y evaluando lOEn algunas teologías sistemáticas a este proceso por el cual Dios usó autores humanos para escribir sus pro­ pias palabras se le llama «modo de inspiración». Yo no he usado esa terminología en este libro puesto que no pa­ rece ser una frase fácilmente entendible hoy. 82 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS Cuando decimos que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios esta­ mos hablando del resultado del proceso de hacer que la Biblia llegue a existir. Le­ vantar la cuestión del dictado es preguntar en cuanto al proceso que condujo a ese resultado o a la manera en que Dios actuó a fin de asegurar el resultado que él se proponía. lO Hay que recalcar que la Biblia no habla de sólo un tipo de proceso ni sólo de una manera por la que Dios comunicó a los autores bíblicos lo que quería que se dijera. Es más hay indicación de una amplia variedad de procesos que Dios usó para producir el resultado deseado. Unos pocos casos esporádicos de dictado se mencionan explícitamente en la Bi­ blia. Cuando el apóstoljuan vio en una visión en la isla de Patmos al Señor resuci­ tado Jesús le dijo: «Escribe al ángel de la iglesia de Éfeso» Ap 2:1 «Escribe al ángel de la iglesia de Esmirna» Ap 2:8 «Escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo» Ap 2: 12. Estos son ejemplos de dictado puro y directo. El Señor resucitado le dice a Juan que escriba y Juan escribe las palabras que oyó de Jesús. Algo afin a este proceso se ve probablemente en forma ocasional en los profe­ tas del Antiguo Testamento. Leemos en Isaías: «Entonces la palabra del Señor vino a Isaías: «Ve y dile a Ezequías que así dice el Señor Dios de su antepasado David: ecHe escuchado tu oración y he visto tus lágrimas vaya darte quince años más de vida. Ya tiya esta ciudad los libraré de caer en manos del rey de Asiria. Yo defende­ ré esta ciudad» Is 38:4-6. El cuadro que se nos da en este relato es que Isaías oyó es dificil decir si fue con su oído fisico o mediante una impresión muy contunden­ te en su mente las palabras que Dios quiso que le dijera a Ezequías e Isaías ac­ tuando como mensajero de Dios tomó esas palabras y las dijo tal como se le instruyó. Pero en muchas otras secciones de la Biblia tal dictado directo de Dios cierta­ mente no fue la manera en que las palabras de la Biblia llegaron a existir. El autor de Hebreos dice que Dios les habló a nuestros padres por los profetas «muchas ve­ ces y de varias maneras» Heb 1:1. En el extremo opuesto del espectro del dictado tenemos por ejemplo la investigación histórica ordinaria de Lucas para escribir su Evangelio. Él dice: Muchos han intentado hacer un relato de las cosas que se han cumplido entre noso­ tros tal y como nos las transmitieron los que desde el principio fueron testigos pre­ senciales y servidores de la palabra. Por lo tanto yo también excelentísimo Teófilo habiendo investigado todo esto con esmero desde su origen he decidido escribírtelo ordenadamente... Lc 1:1-3. Claramente esto no es un proceso de dictado. Lucas usó procesos ordinarios de conversar con testigos oculares y reunir información histórica a fin de poder escri­ bir un relato preciso de la vida y enseñanzas deJesús. Hizo su investigación históri­ ca a cabalidad escuchando los informes de muchos testigos oculares y evaluando lOEn algunas teologías sistemáticas a este proceso por el cual Dios usó autores humanos para escribir sus pro­ pias palabras se le llama «modo de inspiración». Yo no he usado esa terminología en este libro puesto que no pa­ rece ser una frase fácilmente entendible hoy.

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 83 con todo cuidado la evidencia. El evangelio que escribió martilla lo que él pensó importante recalcar y refleja su estilo característico al escribir. Entre estos dos extremos de dictado puro y sencillo por un lado y la investiga­ ción histórica ordinaria por el otro tenemos muchas indicacíones de varias maneras por las que Dios se comunicó con los autores humanos de la Biblia. En algunos ca­ sos la Biblia nos da indicios de estos varios procesos: habla de sueños visiones de oír la voz de Dios de estar en el concilio del Señor también habla de hombres que estuvieron conJesús y observaron su vida y oyeron su enseñanza hombres cuyo recuerdo de estas palabras y obras fue hecho acertado por completo por la obra del Espíritu Santo al recordarles todas estas cosas Gn 14:26. Sin embargo en muchos otros casos simplemente no se nos dice la manera que Dios usó para producir el re­ sultado de que las palabras de la Biblia fueran sus propias palabras. Evidentemente se usaron muchos métodos diferentes pero no es importante que descubramos precisamente cuáles fueron en cada caso. En casos en que intervino la personalidad humana ordinaria y el estilo de redac­ ción del autor en forma prominente como parece ser el caso con la mayor parte de la Biblia todo lo que podemos decir es que la providencial supervisión y dirección de Dios en la vida de cada autor fue tal que sus personalidades su trasfondo y edu­ cación su capacidad de evaluar los acontecimiento del mundo que los rodeaba su acceso a información histórica sujuicio respecto a la exactitud de la información y sus circunstancias individuales cuando escribieronl1 fueron exactamente lo que Dios quería que fueran de modo que cuando llegaron al momento preciso de po­ ner la pluma sobre el papel las palabras fueron plenamente sus palabras pero tam­ bién plenamente las palabras que Dios quería que escribieran palabras que Dios afirmaría que eran las suyas propias. B. Por consiguiente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios La sección precedente afirma que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios. Consecuentemente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios mismo. AsíJesús puede reprender a sus discípulos por no creer las Escrituras del Antiguo Testamento Lc 24:25. Los creyentes deben guardar y obedecer las palabras de los discípulos Gn 15:20: «Si han obedecido mis enseñanzas también obedecerán las de ustedes». A los creyentes se les aníma a re­ cordar «el mandamiento que dio nuestro Señor y Salvador por medio de los após­ toles» 2 P 3:2. Desobedecer lo que Pablo escribe era acarrearse la disciplina eclesiástica tal como la excomuníón 2 Ts 3:14 y el castigo espiritual 2 Ca 13:2-3 incluyendo castigo de Dios este es el sentido evidente del verbo pasivo «será reconocido» en 1 Ca 14:38. En contraste Dios se deleita en todo el que «tiembla» a su palabra ls 66:2. En toda la historia de la iglesia los grandes predicadores han sido los que han reconocido que no tienen autoridad en sí mismos y han visto su tarea como la de explicar las palabras de la Biblia y aplicarlas claramente a la vida de sus oyentes. Su 11Esto también incluiría incluso la influencia de un secretario técnicamente llamado amanuense en la redac­ ción de un libro: vea el saludo de Tercio en Ro 16:22. 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 83 con todo cuidado la evidencia. El evangelio que escribió martilla lo que él pensó importante recalcar y refleja su estilo característico al escribir. Entre estos dos extremos de dictado puro y sencillo por un lado y la investiga­ ción histórica ordinaria por el otro tenemos muchas indicacíones de varias maneras por las que Dios se comunicó con los autores humanos de la Biblia. En algunos ca­ sos la Biblia nos da indicios de estos varios procesos: habla de sueños visiones de oír la voz de Dios de estar en el concilio del Señor también habla de hombres que estuvieron conJesús y observaron su vida y oyeron su enseñanza hombres cuyo recuerdo de estas palabras y obras fue hecho acertado por completo por la obra del Espíritu Santo al recordarles todas estas cosas Gn 14:26. Sin embargo en muchos otros casos simplemente no se nos dice la manera que Dios usó para producir el re­ sultado de que las palabras de la Biblia fueran sus propias palabras. Evidentemente se usaron muchos métodos diferentes pero no es importante que descubramos precisamente cuáles fueron en cada caso. En casos en que intervino la personalidad humana ordinaria y el estilo de redac­ ción del autor en forma prominente como parece ser el caso con la mayor parte de la Biblia todo lo que podemos decir es que la providencial supervisión y dirección de Dios en la vida de cada autor fue tal que sus personalidades su trasfondo y edu­ cación su capacidad de evaluar los acontecimiento del mundo que los rodeaba su acceso a información histórica sujuicio respecto a la exactitud de la información y sus circunstancias individuales cuando escribieronl1 fueron exactamente lo que Dios quería que fueran de modo que cuando llegaron al momento preciso de po­ ner la pluma sobre el papel las palabras fueron plenamente sus palabras pero tam­ bién plenamente las palabras que Dios quería que escribieran palabras que Dios afirmaría que eran las suyas propias. B. Por consiguiente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios La sección precedente afirma que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios. Consecuentemente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios mismo. AsíJesús puede reprender a sus discípulos por no creer las Escrituras del Antiguo Testamento Lc 24:25. Los creyentes deben guardar y obedecer las palabras de los discípulos Gn 15:20: «Si han obedecido mis enseñanzas también obedecerán las de ustedes». A los creyentes se les aníma a re­ cordar «el mandamiento que dio nuestro Señor y Salvador por medio de los após­ toles» 2 P 3:2. Desobedecer lo que Pablo escribe era acarrearse la disciplina eclesiástica tal como la excomuníón 2 Ts 3:14 y el castigo espiritual 2 Ca 13:2-3 incluyendo castigo de Dios este es el sentido evidente del verbo pasivo «será reconocido» en 1 Ca 14:38. En contraste Dios se deleita en todo el que «tiembla» a su palabra ls 66:2. En toda la historia de la iglesia los grandes predicadores han sido los que han reconocido que no tienen autoridad en sí mismos y han visto su tarea como la de explicar las palabras de la Biblia y aplicarlas claramente a la vida de sus oyentes. Su 11Esto también incluiría incluso la influencia de un secretario técnicamente llamado amanuense en la redac­ ción de un libro: vea el saludo de Tercio en Ro 16:22.

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84 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS predicación ha derivado su poder no de la proclamación de sus propias experien­ cias cristianas ni de las experiencias de otros ni tampoco de sus propias opiniones ideas creativas o habilidad retórica sino de las palabras poderosas de Dios. 12 Esen­ cialmente se pararon en el púlpito señalaron el texto bíblico y en efecto le dijeron a la congregación: «Esto es lo que significa este versículo. ¿Ven ustedes también ese significado aquí Entonces deben creerlo y obedecerlo de todo corazón por­ que Dios mismo su Creador y Señor ¡se lo está diciendo hoy mismo» Sólo las pa­ labras escritas de la Biblia pueden dar esta clase de autoridad a la predicación. c. La veracidad de las Escrituras 1. Dios no puede mentir ni hablar falsedades. La esencia de la autoridad de la Bi­ blia es que puede obligarnos a creerla y a obedecerla y a hacer que tal creencia y obediencia sean equivalentes a creer y obedecer a Dios mismo. Debido a que esto es así es necesario considerar la veracidad de la Biblia puesto que creer todas las palabras de la Biblia implica confianza en la completa veracidad de las Escrituras en que creemos. Aunque se considerará este asunto más completamente cuando consideremos la inerrancia de la Biblia vea capítulo 5 aquí daremos una breve consideración. Puesto que los escritores bíblicos repetidamente afirman que las palabras de la Biblia aunque humanas son palabras de Dios es apropiado buscar versículos bí­ blicos que hablen del carácter de las palabras de Dios y aplicarlos al carácter de las pa­ labras de la Biblia. Específicamente hay una serie de pasajes bíblicos que hablan de la veracidad de lo que Dios dice. Tito 1:2 habla de «Dios que no miente» o tradu­ cido más literalmente «el Dios sin mentira». Debido a que Dios es un Dios que no puede decir «mentira» siempre se puede confiar en sus palabras. Puesto que todas las Escrituras son dichas por Dios todas las Escrituras deben ser «sin mentira» tal como Dios mismo lo es no puede haber falsedad en las Escrituras. u Hebreos 6:8 menciona dos cosas inmutables eljuramento de Dios y su prome­ sa «en las cuales es imposible que Dios mienta». Aquí el autor no dice solo que Dios no miente sino que no es posible que mienta. Aunque la referencia inmediata es sólo ajuramento y promesas si es imposible que Dios mienta en estos pronuncia­ mientos ciertamente es imposible que él mientajamás porqueJesús con rigor re­ prende a los que dicen la verdad sólo cuando están bajo juramento: Mt 5:33-37 23:16-22. De modo similar David dice de Dios: «iTú eres Dios y tus promesas son fieles» 2 S 7:28. 12No estoy negando que la buena capacidad para hablar o creatividad o la narración de experiencias persona­ les tengan lugar en la predicación porque la buena predicación incluirá todo esto vea Pr 16:21 23. Lo que estoy diciendo es que el poder de cambiar vidas debe venir de la palabra de Dios mismo yeso será evidente a los oyen­ tes cuando el predicador realmente lo cree. 13Algunos eruditos objetan que es «demasiado simplista» argumentar como sigue: «La Biblia es la palabra de Dios. Dios nunca miente. Por consiguiente la Biblia nunca miente». Sin embargo es precisamente esa clase de ar­ gumento lo que Pablo usa en Tito 1:2. Se refiere a la promesa de vida eterna hechas «antes de la creaciÓn» en las Escrituras y dice que las promesas fueron hechas por Dios «que nunca miente». De este modo apela a la veracidad de las propias palabras de Dios para probar la veracidad de las palabras de las Escrituras. Este argumento puede ser «simple» pero es bíblico y es verdad. Por consiguiente no debemos titubear para aceptarlo y usarlo. 84 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS predicación ha derivado su poder no de la proclamación de sus propias experien­ cias cristianas ni de las experiencias de otros ni tampoco de sus propias opiniones ideas creativas o habilidad retórica sino de las palabras poderosas de Dios. 12 Esen­ cialmente se pararon en el púlpito señalaron el texto bíblico y en efecto le dijeron a la congregación: «Esto es lo que significa este versículo. ¿Ven ustedes también ese significado aquí Entonces deben creerlo y obedecerlo de todo corazón por­ que Dios mismo su Creador y Señor ¡se lo está diciendo hoy mismo» Sólo las pa­ labras escritas de la Biblia pueden dar esta clase de autoridad a la predicación. c. La veracidad de las Escrituras 1. Dios no puede mentir ni hablar falsedades. La esencia de la autoridad de la Bi­ blia es que puede obligarnos a creerla y a obedecerla y a hacer que tal creencia y obediencia sean equivalentes a creer y obedecer a Dios mismo. Debido a que esto es así es necesario considerar la veracidad de la Biblia puesto que creer todas las palabras de la Biblia implica confianza en la completa veracidad de las Escrituras en que creemos. Aunque se considerará este asunto más completamente cuando consideremos la inerrancia de la Biblia vea capítulo 5 aquí daremos una breve consideración. Puesto que los escritores bíblicos repetidamente afirman que las palabras de la Biblia aunque humanas son palabras de Dios es apropiado buscar versículos bí­ blicos que hablen del carácter de las palabras de Dios y aplicarlos al carácter de las pa­ labras de la Biblia. Específicamente hay una serie de pasajes bíblicos que hablan de la veracidad de lo que Dios dice. Tito 1:2 habla de «Dios que no miente» o tradu­ cido más literalmente «el Dios sin mentira». Debido a que Dios es un Dios que no puede decir «mentira» siempre se puede confiar en sus palabras. Puesto que todas las Escrituras son dichas por Dios todas las Escrituras deben ser «sin mentira» tal como Dios mismo lo es no puede haber falsedad en las Escrituras. u Hebreos 6:8 menciona dos cosas inmutables eljuramento de Dios y su prome­ sa «en las cuales es imposible que Dios mienta». Aquí el autor no dice solo que Dios no miente sino que no es posible que mienta. Aunque la referencia inmediata es sólo ajuramento y promesas si es imposible que Dios mienta en estos pronuncia­ mientos ciertamente es imposible que él mientajamás porqueJesús con rigor re­ prende a los que dicen la verdad sólo cuando están bajo juramento: Mt 5:33-37 23:16-22. De modo similar David dice de Dios: «iTú eres Dios y tus promesas son fieles» 2 S 7:28. 12No estoy negando que la buena capacidad para hablar o creatividad o la narración de experiencias persona­ les tengan lugar en la predicación porque la buena predicación incluirá todo esto vea Pr 16:21 23. Lo que estoy diciendo es que el poder de cambiar vidas debe venir de la palabra de Dios mismo yeso será evidente a los oyen­ tes cuando el predicador realmente lo cree. 13Algunos eruditos objetan que es «demasiado simplista» argumentar como sigue: «La Biblia es la palabra de Dios. Dios nunca miente. Por consiguiente la Biblia nunca miente». Sin embargo es precisamente esa clase de ar­ gumento lo que Pablo usa en Tito 1:2. Se refiere a la promesa de vida eterna hechas «antes de la creaciÓn» en las Escrituras y dice que las promesas fueron hechas por Dios «que nunca miente». De este modo apela a la veracidad de las propias palabras de Dios para probar la veracidad de las palabras de las Escrituras. Este argumento puede ser «simple» pero es bíblico y es verdad. Por consiguiente no debemos titubear para aceptarlo y usarlo.

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 85 2. Por consiguiente todas las palabras de la Biblia son completamente verdad y sin error en parte alguna. Puesto que las palabras de la Biblia son palabras de Dios y puesto que Dios no puede mentir ni decir falsedades es correcto concluir que no hay falsedad ni error en parte alguna de las Escrituras. Hallamos esto afir­ mado en varios lugares de la Biblia. «Las palabras del Señor son puras plata refmada en un horno en el suelo purificada siete veces» Sal 12:6 traducción del autor. Aquí el salmista usa imágenes vivas para hablar de la pureza no diluida de las pala­ bras de Dios no hay imperfección en ellas. También en Proverbios 30:5 leemos: «Toda palabra de Dios es digna de crédito Dios protege a los que en él buscan refu­ gio». No es que algunas de las palabras de las Escrituras son verdad sino que toda palabra es verdad. De hecho la palabra de Dios está fija en el cielo por toda la eter­ nidad: «Tu palabra Señor es eterna y estáfirme en los cielos» Sal 119:89.Jesús pue­ de hablar de la naturaleza eterna de sus propias palabras: «El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras jamás pasarán» Mt 24:35. Lo que Dios habla se coloca en marcado contraste con todo lo que dicen los humanos porque «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer» Nm 23: 19. Estos versículos afir­ man explícitamente lo que estaba implícito en el requisito de que creamos todas las palabras de la Biblia es decir que no hay falsedad en ninguna de las afirmacio­ nes de la Biblia. 3. Las palabras de Dios son la norma última de verdad. EnJuan 17Jesús ora al Padre: «Santificalos en la verdad tu palabra es la verdad» Gn 17: 17. Este versículo es interesante porque Jesús no usa los adjetivos aletzinos o aletzes verdadero» que uno esperaría para decir «tu palabra es verdadera» sino que más bien usa un sustantivo: aletzeía verdad» para decir que la palabra de Dios no es simplemente «verdadera» sino que es la verdad misma. La diferencia es significativa porque esta afirmación nos anima a pensar no solo que la Biblia es «verdadera» en el sentido de que se ajusta a alguna norma más alta de verdad sino más bien a pensar que la Biblia en sí misma es la norma definiti­ va de la verdad. La Biblia es la Palabra de Dios y la Palabra de Dios es la defmición suprema de lo que es verdadero y lo que no es verdadero: la palabra de Dios en sí misma es verdad. Así que debemos pensar que la Biblia es la suprema norma de verdad el punto de referencia por el cual se debe medir toda otra afirmación de ve­ racidad. Las afirmaciones que se ajustan a las Escrituras son «verdaderas» en tanto que las que no se ajustan a la Biblia no son verdaderas. ¿Qué es entonces verdad Verdad es lo que Dios dice y tenemos lo que Dios dice exacta pero no exhaustivamente en la Biblia. 4. ¿Podría alguna vez algún nuevo hecho contradecir la Biblia ¿Se descubrirá alguna vez algÚn nuevo hecho científico o histórico que contradiga a la Biblia Aquí podemos decir con confianza que eso nunca sucederá es más es imposible. Si se descubriera algÚn supuesto «hecho» que se diga que contradice a la Biblia en­ tonces si hemos entendido correctamente la Biblia ese «hecho» debe ser falso porque Dios el autor de las Escrituras conoce todos los hechos verdaderos pasa­ dos presentes y futuros. NingÚn hecho aparecerá jamás que Dios no haya sabido 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 85 2. Por consiguiente todas las palabras de la Biblia son completamente verdad y sin error en parte alguna. Puesto que las palabras de la Biblia son palabras de Dios y puesto que Dios no puede mentir ni decir falsedades es correcto concluir que no hay falsedad ni error en parte alguna de las Escrituras. Hallamos esto afir­ mado en varios lugares de la Biblia. «Las palabras del Señor son puras plata refmada en un horno en el suelo purificada siete veces» Sal 12:6 traducción del autor. Aquí el salmista usa imágenes vivas para hablar de la pureza no diluida de las pala­ bras de Dios no hay imperfección en ellas. También en Proverbios 30:5 leemos: «Toda palabra de Dios es digna de crédito Dios protege a los que en él buscan refu­ gio». No es que algunas de las palabras de las Escrituras son verdad sino que toda palabra es verdad. De hecho la palabra de Dios está fija en el cielo por toda la eter­ nidad: «Tu palabra Señor es eterna y estáfirme en los cielos» Sal 119:89.Jesús pue­ de hablar de la naturaleza eterna de sus propias palabras: «El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras jamás pasarán» Mt 24:35. Lo que Dios habla se coloca en marcado contraste con todo lo que dicen los humanos porque «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer» Nm 23: 19. Estos versículos afir­ man explícitamente lo que estaba implícito en el requisito de que creamos todas las palabras de la Biblia es decir que no hay falsedad en ninguna de las afirmacio­ nes de la Biblia. 3. Las palabras de Dios son la norma última de verdad. EnJuan 17Jesús ora al Padre: «Santificalos en la verdad tu palabra es la verdad» Gn 17: 17. Este versículo es interesante porque Jesús no usa los adjetivos aletzinos o aletzes verdadero» que uno esperaría para decir «tu palabra es verdadera» sino que más bien usa un sustantivo: aletzeía verdad» para decir que la palabra de Dios no es simplemente «verdadera» sino que es la verdad misma. La diferencia es significativa porque esta afirmación nos anima a pensar no solo que la Biblia es «verdadera» en el sentido de que se ajusta a alguna norma más alta de verdad sino más bien a pensar que la Biblia en sí misma es la norma definiti­ va de la verdad. La Biblia es la Palabra de Dios y la Palabra de Dios es la defmición suprema de lo que es verdadero y lo que no es verdadero: la palabra de Dios en sí misma es verdad. Así que debemos pensar que la Biblia es la suprema norma de verdad el punto de referencia por el cual se debe medir toda otra afirmación de ve­ racidad. Las afirmaciones que se ajustan a las Escrituras son «verdaderas» en tanto que las que no se ajustan a la Biblia no son verdaderas. ¿Qué es entonces verdad Verdad es lo que Dios dice y tenemos lo que Dios dice exacta pero no exhaustivamente en la Biblia. 4. ¿Podría alguna vez algún nuevo hecho contradecir la Biblia ¿Se descubrirá alguna vez algÚn nuevo hecho científico o histórico que contradiga a la Biblia Aquí podemos decir con confianza que eso nunca sucederá es más es imposible. Si se descubriera algÚn supuesto «hecho» que se diga que contradice a la Biblia en­ tonces si hemos entendido correctamente la Biblia ese «hecho» debe ser falso porque Dios el autor de las Escrituras conoce todos los hechos verdaderos pasa­ dos presentes y futuros. NingÚn hecho aparecerá jamás que Dios no haya sabido

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86 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS desde antes de la creación y tomado en cuenta cuando hizo que se escribieran las Escrituras. Todo hecho verdadero es algo que Dios ha conocido ya desde la eterni­ dad y algo que por consiguiente no puede contradecir 10 que Dios dice en la Biblia. No obstante se debe recordar que el estudio científico o histórico tanto como otras clases de estudios de la creación puede llevarnos a volver a examinar la Bi­ blia para ver si en realidad enseña 10 que se pensaba que enseña. La Biblia por cier­ to no enseña que la tierra fue creada en el año 4004 a.C. como una vez se pensaba porque las listas genealógicas de la Biblia tienen lagunas.14 Sin embargo fue en parte el estudio histórico arqueológico astronómico y geológico 10 que hizo que los cristianos volvieran a examinar la Biblia para ver si en realidad enseñaba un ori­ gen tan reciente de la tierra. El análisis cuidadoso del texto bíblico mostró que en realidad no enseña eso. De forma similar la Biblia no enseña que el sol gira alrededor de la tierra por­ que sólo usa descripciones de los fenómenos según los vemos a simple vista y no pretende describir el teje y maneje del universo desde algún punto arbitrario «fijo» en algún lugar del espacio. Sin embargo antes de que el estudio de astronomía avanzara 10 suficiente como para demostrar la rotación de la tierra sobre su eje la gente daba por sentado que la Biblia enseñaba que el sol giraba alrededor de la tierra. Después el estudio de la información científica motivó a un nuevo examen de los apropiados textos bíblicos. Así que siempre que nos veamos frente a algo que se diga que contradice a la Biblia debemos no sólo examinar la información que se aduce que demuestra el hecho en cuestión sino también debemos volver a examinar los textos bíblicos apropiados para ver si la Biblia de veras enseña 10 que se creía que enseñaba. Nunca debemos temer sino más bien siempre recibir con beneplácito cual­ quier nuevo hecho que se pueda descubrir en cualquier ámbito legítimo de investi­ gación o estudio humanos. Por ejemplo los descubrimientos de los arqueólogos que trabajaban en Siria han sacado a la luz las tablas Ebla. Estos registros extensos escritos del período alrededor de 2000 a.C. a la larga arrojarán gran luz sobre nues­ tra comprensión del mundo de los patriarcas y los hechos conectados con la vida de Abraham Isaac yJacob. ¿Deben los cristianos albergar alguna aprehensión per­ sistente de que la publicación de tal información demostrará que algún hecho de Génesis es incorrecto ¡Ciertamente no Debemos con anhelo esperar la publica­ ción de toda esa información con la confianza absoluta de que si se entiende co­ rrectamente será congruente con la Biblia y confirmará totalmente la exactitud de las Escrituras. Ningún hecho verdadero jamás contradecirá las palabras del Dios que lo sabe todos y nunca miente. D. Las Escrituras son la autoridad definitiva Es importante darse cuenta de que la forma final en que las Escrituras siguen siendo autoritativas es su forma escrita. Fueron las palabras de Dios escritas en las tablas de piedra que Moisés depositó en el arca del pacto. Más adelante Dios orde­ nó a Moisés y a los profetas después de este que escribieran sus palabras en un 14Vea en el capítulo 15 pp. 289-309 una explicación de la edad de la tierra y pp. 290-91 una explicación de las brechas en las genealogías. 86 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS desde antes de la creación y tomado en cuenta cuando hizo que se escribieran las Escrituras. Todo hecho verdadero es algo que Dios ha conocido ya desde la eterni­ dad y algo que por consiguiente no puede contradecir 10 que Dios dice en la Biblia. No obstante se debe recordar que el estudio científico o histórico tanto como otras clases de estudios de la creación puede llevarnos a volver a examinar la Bi­ blia para ver si en realidad enseña 10 que se pensaba que enseña. La Biblia por cier­ to no enseña que la tierra fue creada en el año 4004 a.C. como una vez se pensaba porque las listas genealógicas de la Biblia tienen lagunas.14 Sin embargo fue en parte el estudio histórico arqueológico astronómico y geológico 10 que hizo que los cristianos volvieran a examinar la Biblia para ver si en realidad enseñaba un ori­ gen tan reciente de la tierra. El análisis cuidadoso del texto bíblico mostró que en realidad no enseña eso. De forma similar la Biblia no enseña que el sol gira alrededor de la tierra por­ que sólo usa descripciones de los fenómenos según los vemos a simple vista y no pretende describir el teje y maneje del universo desde algún punto arbitrario «fijo» en algún lugar del espacio. Sin embargo antes de que el estudio de astronomía avanzara 10 suficiente como para demostrar la rotación de la tierra sobre su eje la gente daba por sentado que la Biblia enseñaba que el sol giraba alrededor de la tierra. Después el estudio de la información científica motivó a un nuevo examen de los apropiados textos bíblicos. Así que siempre que nos veamos frente a algo que se diga que contradice a la Biblia debemos no sólo examinar la información que se aduce que demuestra el hecho en cuestión sino también debemos volver a examinar los textos bíblicos apropiados para ver si la Biblia de veras enseña 10 que se creía que enseñaba. Nunca debemos temer sino más bien siempre recibir con beneplácito cual­ quier nuevo hecho que se pueda descubrir en cualquier ámbito legítimo de investi­ gación o estudio humanos. Por ejemplo los descubrimientos de los arqueólogos que trabajaban en Siria han sacado a la luz las tablas Ebla. Estos registros extensos escritos del período alrededor de 2000 a.C. a la larga arrojarán gran luz sobre nues­ tra comprensión del mundo de los patriarcas y los hechos conectados con la vida de Abraham Isaac yJacob. ¿Deben los cristianos albergar alguna aprehensión per­ sistente de que la publicación de tal información demostrará que algún hecho de Génesis es incorrecto ¡Ciertamente no Debemos con anhelo esperar la publica­ ción de toda esa información con la confianza absoluta de que si se entiende co­ rrectamente será congruente con la Biblia y confirmará totalmente la exactitud de las Escrituras. Ningún hecho verdadero jamás contradecirá las palabras del Dios que lo sabe todos y nunca miente. D. Las Escrituras son la autoridad definitiva Es importante darse cuenta de que la forma final en que las Escrituras siguen siendo autoritativas es su forma escrita. Fueron las palabras de Dios escritas en las tablas de piedra que Moisés depositó en el arca del pacto. Más adelante Dios orde­ nó a Moisés y a los profetas después de este que escribieran sus palabras en un 14Vea en el capítulo 15 pp. 289-309 una explicación de la edad de la tierra y pp. 290-91 una explicación de las brechas en las genealogías.

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 87 libro. Fue acerca de las Escrituras grafé que Pablo dijo que eran «inspirada por Dios» 2 Ti 3:16. De modo similar los escritos de Pablo son «mandato del Señor» 1 Ca 14:37 y se podían incluir en «las otras Escrituras» 2 P 3:16. Esto es importante porque algunos a veces intencionalmente o no intentan sustituir alguna otra norma definita que no son las palabras de la Biblia. Por ejem­ plo algunos a veces se refieren a «lo queJesús realmente dijo» y aducen que cuan­ do traducimos las palabras griegas de los Evangelios de nuevo al arameo queJesús habló podemos obtener una mejor comprensión de las palabras de Jesús que las que dan los escritores de los Evangelios. De hecho a veces se dice que este trabajo de reconstruir las palabras deJesús en arameo nos permite corregir las traduccio­ nes erróneas que hicieron los autores de los Evangelios. En otros casos hay quienes han aducido saber «lo que Pablo realmente pensa­ ba» aun cuando sea diferente del significado de las palabras que escribió o han ha­ blado de «lo que Pablo debía haber dicho si hubiera sido congruente con el resto de su teologia». De modo similar otros han hablado de «la situación de la iglesia a la cual Mateo escribió» y han intentado dar fuerza normativa bien sea a esa situación o a la solución que piensan que Mateo estaba intentando ofrecer en esa situación. En todos estos casos debemos reconocer que preguntar respecto a las palabras o situaciones que están «en el trasfondo» del texto de las Escrituras puede a veces ser útil para comprender lo que ese texto significa. Sin embargo nuestras recons­ trucciones hipotéticas de todas esas palabras y situaciones nunca pueden reempla­ zar ni competir con la Biblia misma como autoridad fmal ni debemos permitirles contradecir o poner en tela de duda la exactitud de alguna de las palabras de la Bi­ blia. Debemos continuamente recordar que tenemos en la Biblia las mismas pala­ bras de Dios y no debemos tratar de «mejorarlas» de ninguna manera porque eso no se puede hacer. Más bien debemos procurar entenderlas y entonces confiar en ellas y obedecerlas de todo corazón. PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Si usted quiere persuadir a alguien de que la Biblia es la Palabra de Dios ¿qué querría usted que esa persona leyera más que cualquier otra pieza de li­ teratura 2. ¿Quién intentaría hacer que las personas quieran no creer algo de la Biblia o desobedecer algo de la Biblia ¿Hay algo en la Biblia que usted quiere no creer u obedecer Si sus respuestas a alguna de las dos preguntas última son positivas ¿cuál es el mejor método de lidiar y tratar con los deseos que usted tiene en todo eso 3. ¿Sabe usted de algún hecho demostrado en toda la historia que ha mostrado que algo en la Biblia es falso ¿Se puede decir eso respecto a otros escritos re­ ligiosos tales como el Libro de Mormón o el Corán Si usted ha leído otros li­ bros como éstos ¿puede describir el efecto espiritual que ejercieron en usted Compare eso con el efecto espiritual que surtió en usted la lectura de la Biblia. ¿Puede decir que al leer la Biblia usted oye la voz de su Creador ha­ blándole de una manera que no es verdad en cuanto a ningún otro libro

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88 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 4. ¿Alguna vez se halla creyendo algo no porque tiene evidencia externa sino simplemente porque está escrito en la Biblia ¿Es esa fe apropiada según Hebreos 11: 1 Si usted cree algo simplemente porque la Biblia lo dice ¿qué piensa que Cristo le dirá respecto a este hábito cuando usted esté frente a su tribunal ¿Piensa usted que confiar y obedecer todo lo que la Biblia afirma le llevará a pecar o le alejará de la bendición de Dios en su vida TÉRMINOS ESPECIALES argumento circular autoatestiguadora autoridad absoluta autoridad de la Biblia Biblia dictado Escrituras inspirada por Dios inspiración inspiración plenaria BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 18-40 1930 Thomas 115-20 123-33 141-45 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:92-99 156-92 1892-94 Miley 2:481-89 1940 Wiley 1:166-84 1960 Purkiser 60-80 1983 Carter 1:287-330 3. Bautista 1767 Gill1:15-37 1907 Strong111-242 1917 Mullins 142-44 150-53 1976-83 Henry 2:247-334 3:28-47 203-488 4:7-271 470-93 1983-85 Erickson 175-259 1987-94 Lewis/Demarest 1:93-171 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:21-104 120-23 1949 Thiessen 43-49 62-74 1986 Ryrie 20-22 63-76 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:193-317349-59 1934 Mueller 90-136 6. Reformada o presbiteriana 88 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 4. ¿Alguna vez se halla creyendo algo no porque tiene evidencia externa sino simplemente porque está escrito en la Biblia ¿Es esa fe apropiada según Hebreos 11: 1 Si usted cree algo simplemente porque la Biblia lo dice ¿qué piensa que Cristo le dirá respecto a este hábito cuando usted esté frente a su tribunal ¿Piensa usted que confiar y obedecer todo lo que la Biblia afirma le llevará a pecar o le alejará de la bendición de Dios en su vida TÉRMINOS ESPECIALES argumento circular autoatestiguadora autoridad absoluta autoridad de la Biblia Biblia dictado Escrituras inspirada por Dios inspiración inspiración plenaria BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 18-40 1930 Thomas 115-20 123-33 141-45 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:92-99 156-92 1892-94 Miley 2:481-89 1940 Wiley 1:166-84 1960 Purkiser 60-80 1983 Carter 1:287-330 3. Bautista 1767 Gill1:15-37 1907 Strong111-242 1917 Mullins 142-44 150-53 1976-83 Henry 2:247-334 3:28-47 203-488 4:7-271 470-93 1983-85 Erickson 175-259 1987-94 Lewis/Demarest 1:93-171 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:21-104 120-23 1949 Thiessen 43-49 62-74 1986 Ryrie 20-22 63-76 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:193-317349-59 1934 Mueller 90-136 6. Reformada o presbiteriana

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 1559 Calvino 1:7-8 74-93 1861 Heppe 21-28 1871-73 Hodge 1:153-82 1887-1921 Warfie1d IAB 3-410419-42 SSW 2:537-638 1889 Shedd 1:70-110 3:27-88 1937-66 Murray CW 3:256-62 CW 4:30-57 1938 Berkhof Intro. 144-65 182-86 1962 Buswe11 1:183-93 198-213 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:22-25 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien 1:62-77201-44 Otras obras 89 Carson D. A. Y10hn Woodbridge eds. Hermeneutics Authority and Canon. Zondervan Grand Rapids 1986. ___ o Scripture and Truth. Zondervan Grand Rapids 1983. Geisler Norman L. ed. Inerrancy. Zondervan Grand Rapids 1980. Grudem Wayne A. The Gift ofProphecy in 1 Corinthians. University Press ofAme­ rica Washington D.C. 1982 pp. 1-54. He1m Paul. The Divine Revelation: The Basic Issues. Crossway Westchester 111. 1982. Henry Cad F.H. «Bible Inspiration of». En EDT pp. 145-49. Kuyper Abraham. Principles ofSacred Theology. Trad. porJ. H. de Vries. Repr. ed. Eerdmans Grand Rapids 1968 pp. 413-563 publicado primero como Encyclopedia ofSacred Theology en 1898. Montgomery10hn W. ed. Gods Inerrant Word. Bethany Fe11owship Minneapo­ lis 1974. Nash Ronald H. The Word ofGod and the Mind ofMan. Zondervan Grand Rapids 1982. PackerJ. I. "Fundamentalism" and the Word ofGod. Inter-Varsity Press SCM Londres 1958. ___ o «lnfallibility and Inerrancy ofthe Bible». En NDTpp. 337-39. ___ o «Scripture». En NDT pp. 627-31. Pinnock Clark. Biblical Revelation. Moody Chicago 1971. Radmacher Ead D. y Robert D. Preus eds. Hermeneutics Inerrancy and the Bi­ ble. Zondervan Grand Rapids 1984. Van Til Cornelius. In Defense ofthe Faith vol. 1: The Doctrine ofScripture. den Dulk Christian Foundation Ripon Calif. 1967. 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS 1559 Calvino 1:7-8 74-93 1861 Heppe 21-28 1871-73 Hodge 1:153-82 1887-1921 Warfie1d IAB 3-410419-42 SSW 2:537-638 1889 Shedd 1:70-110 3:27-88 1937-66 Murray CW 3:256-62 CW 4:30-57 1938 Berkhof Intro. 144-65 182-86 1962 Buswe11 1:183-93 198-213 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:22-25 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien 1:62-77201-44 Otras obras 89 Carson D. A. Y10hn Woodbridge eds. Hermeneutics Authority and Canon. Zondervan Grand Rapids 1986. ___ o Scripture and Truth. Zondervan Grand Rapids 1983. Geisler Norman L. ed. Inerrancy. Zondervan Grand Rapids 1980. Grudem Wayne A. The Gift ofProphecy in 1 Corinthians. University Press ofAme­ rica Washington D.C. 1982 pp. 1-54. He1m Paul. The Divine Revelation: The Basic Issues. Crossway Westchester 111. 1982. Henry Cad F.H. «Bible Inspiration of». En EDT pp. 145-49. Kuyper Abraham. Principles ofSacred Theology. Trad. porJ. H. de Vries. Repr. ed. Eerdmans Grand Rapids 1968 pp. 413-563 publicado primero como Encyclopedia ofSacred Theology en 1898. Montgomery10hn W. ed. Gods Inerrant Word. Bethany Fe11owship Minneapo­ lis 1974. Nash Ronald H. The Word ofGod and the Mind ofMan. Zondervan Grand Rapids 1982. PackerJ. I. "Fundamentalism" and the Word ofGod. Inter-Varsity Press SCM Londres 1958. ___ o «lnfallibility and Inerrancy ofthe Bible». En NDTpp. 337-39. ___ o «Scripture». En NDT pp. 627-31. Pinnock Clark. Biblical Revelation. Moody Chicago 1971. Radmacher Ead D. y Robert D. Preus eds. Hermeneutics Inerrancy and the Bi­ ble. Zondervan Grand Rapids 1984. Van Til Cornelius. In Defense ofthe Faith vol. 1: The Doctrine ofScripture. den Dulk Christian Foundation Ripon Calif. 1967.

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90 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS ___ o In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theology. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1976 pp. 110-58. Warfield B.B. Limited Inspiration. Presbyterian and Reformed Filadelfia 1962. Wells Paul.James Barr and the Bible: Critique ofa New Liberalism. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1980. Wenhamjohn W. Christ and the Bible. Tyndale Press SCM Londres 1972. Woodbridgejohn. BiblicalAuthority: A Critique ofthe Rogers/McKim Proposal. Zondervan Grand Rapids 1982. Westminster Seminary Faculty. The Infallible Word. 3d ed. Presbyterian and Re­ formed Filadelfia 1967. Young Edward. Thy Word Is Truth. Eerdmans Grand Rapids 1957. Obras desde una perspectiva de inerrancia Baillie john. The Idea ofRevelation in Recent Thought. Columbia University Press Nueva York 1956. Barr james. Fundamentalism. SCM SCM Londres 1977. Beegle Dewey M. Scripture Tradition and Infallibility. Eerdmans Grand Rapids 1973. Berkouwer G. C. Holy Scripture. Trad. porjack B. Rogers. Eerdmans Grand Ra­ pids 1975. Burtchaell james Tunstead. Catholic Theories ofBiblical Inspiration Since 1810: A Reviewand Critique. University Press Cambridge 1969. Davis Stephen T. The Debate About the Bible. Westminster Filadelfia 1977. McKim Donald K. ed. The Authoritative Word: Essays on the Nature of Scripture. Eerdmans Grand Rapids 1983. Pinnock Clark. The SCripture Principle. Harper and Row San Francisco 1984. Rogersjack ed. BiblicalAuthority. Word Waco Tex. 1977. Rogers jack and Donald K. McKim. The Authority and Interpretation ofthe Bible: An HistoricalApproach. Harper and Row San Francisco 1979. Vawter Bruce. Biblical Inspiration. Westminster Filadelfia: 1972 obra Católica Romana reciente. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR 2 Timoteo 3:16: Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para repren­ der para corregir y para instruir en la justicia. HIMNO «Las promesas de jesús» Todas las promesas del Señorjesús Son apoyo poderoso de mi fe Mientras luche aquí buscando yo su luz Siempre en sus promesas confiaré. 90 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS ___ o In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theology. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1976 pp. 110-58. Warfield B.B. Limited Inspiration. Presbyterian and Reformed Filadelfia 1962. Wells Paul.James Barr and the Bible: Critique ofa New Liberalism. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1980. Wenhamjohn W. Christ and the Bible. Tyndale Press SCM Londres 1972. Woodbridgejohn. BiblicalAuthority: A Critique ofthe Rogers/McKim Proposal. Zondervan Grand Rapids 1982. Westminster Seminary Faculty. The Infallible Word. 3d ed. Presbyterian and Re­ formed Filadelfia 1967. Young Edward. Thy Word Is Truth. Eerdmans Grand Rapids 1957. Obras desde una perspectiva de inerrancia Baillie john. The Idea ofRevelation in Recent Thought. Columbia University Press Nueva York 1956. Barr james. Fundamentalism. SCM SCM Londres 1977. Beegle Dewey M. Scripture Tradition and Infallibility. Eerdmans Grand Rapids 1973. Berkouwer G. C. Holy Scripture. Trad. porjack B. Rogers. Eerdmans Grand Ra­ pids 1975. Burtchaell james Tunstead. Catholic Theories ofBiblical Inspiration Since 1810: A Reviewand Critique. University Press Cambridge 1969. Davis Stephen T. The Debate About the Bible. Westminster Filadelfia 1977. McKim Donald K. ed. The Authoritative Word: Essays on the Nature of Scripture. Eerdmans Grand Rapids 1983. Pinnock Clark. The SCripture Principle. Harper and Row San Francisco 1984. Rogersjack ed. BiblicalAuthority. Word Waco Tex. 1977. Rogers jack and Donald K. McKim. The Authority and Interpretation ofthe Bible: An HistoricalApproach. Harper and Row San Francisco 1979. Vawter Bruce. Biblical Inspiration. Westminster Filadelfia: 1972 obra Católica Romana reciente. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR 2 Timoteo 3:16: Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para repren­ der para corregir y para instruir en la justicia. HIMNO «Las promesas de jesús» Todas las promesas del Señorjesús Son apoyo poderoso de mi fe Mientras luche aquí buscando yo su luz Siempre en sus promesas confiaré.

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4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS Coro: Grandes fieles Las promesas que el SeñorJesús ha dado. Grandes fieles En ellas para siempre confiaré. Todas sus promesas para el hombre fiel El Señor en sus bondades cumplirá y confiado sé que para siempre en El Paz eterna mi alma gozará. Todas las promesas del Señor serán Gozo y fuerza en nuestra vida terrenal Ellas en la dura lid nos sostendrán y triunfar podremos sobre el mal. 91 AUTOR: R. KELSO CARTER 1886 TRAD. VICENTE MENDOZA TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 331 4 : LA AUTORIDAD DE LAS ESCRITURAS Coro: Grandes fieles Las promesas que el SeñorJesús ha dado. Grandes fieles En ellas para siempre confiaré. Todas sus promesas para el hombre fiel El Señor en sus bondades cumplirá y confiado sé que para siempre en El Paz eterna mi alma gozará. Todas las promesas del Señor serán Gozo y fuerza en nuestra vida terrenal Ellas en la dura lid nos sostendrán y triunfar podremos sobre el mal. 91 AUTOR: R. KELSO CARTER 1886 TRAD. VICENTE MENDOZA TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 331

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Capítulo 5 La inerrancia de las Escrituras ¿Hay algún error en la Biblia La mayoría de los libros de teología sistemática no han incluido un capítulo se- .parado sobre la inerrancia de la Biblia. Por lo general se ha tratado el tema bajo el encabezamiento de autoridad de la Biblia o no se ha considerado necesaria una ex­ plicación adicional. Sin embargo la cuestión de la inerrancia es de tal pre o­ cupación en el mundo evangélico de hoy que amerita un capítulo separado a continuación de nuestra consideración de la autoridad de la Palabra de Dios. EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA A. Significado de la inerrancia No vamos a repetir aquí los argumentos respecto a la autoridad de la Biblia que se dieron en el capítulo 4. Allí se indicó que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios y por consiguiente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios. Se explicó además que la Biblia claramente enseña que Dios no puede mentir ni hablar falsedades 2 S 7:28 Tit 1:2 Heb 6:18. Por consi­ guiente se afirmó que todas las palabras de la Biblia son completamente verdaderas y sin error en ninguna parte Nm 23:19 Sal 12:6 119:8996 Pr 30:5 Mt 24:35. Las palabras de Dios son de hecho la suprema norma de verdad Gn 17:17. Especialmente relevante en este punto son los pasajes bíblicos que indican la total veracidad y confiabilidad de las palabras de Dios. «Las palabras del Señor son puras plata refinada en un horno en el suelo purificada siete veces» Sal 12:6 tra­ ducción del autor indican la absoluta confiabilidad y pureza de la Biblia. De modo similar «Toda palabra de Dios es digna de crédito Dios protege a los que en él buscan refugio» Pr 30:5 indican la veracidad de toda palabra que Dios ha dicho. Aunque el error o al menos falsedad parcial puede caracterizar el habla de todo ser huma­ no el habla de Dios se caracteriza porjamás ser falsa y jamás comete errores ni si­ quiera cuando habla por medio de seres humanos pecadores: «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer» Nm 23: 19 fue dicho por el peca­ dar Balaam específicamente en cuanto a las palabras proféticas que Dios había hablado mediante sus propios labios. Con evidencia como esta ahora estamos en posición de definir la inerrancia bí­ blica: La inerrancia de la Biblia significa que la Biblia en los manuscritos originales no afirma nada que sea contrario a la verdad. Esta definición enfoca la cuestión de la veracidad y falsedad del lenguaje de la Biblia. La definición en términos sencillos simplemente quiere decir que la Biblia siempre dice la verdad y que siempre dice la verdad respecto a todo de lo que habla. Esta 92 Capítulo 5 La inerrancia de las Escrituras ¿Hay algún error en la Biblia La mayoría de los libros de teología sistemática no han incluido un capítulo se- .parado sobre la inerrancia de la Biblia. Por lo general se ha tratado el tema bajo el encabezamiento de autoridad de la Biblia o no se ha considerado necesaria una ex­ plicación adicional. Sin embargo la cuestión de la inerrancia es de tal pre o­ cupación en el mundo evangélico de hoy que amerita un capítulo separado a continuación de nuestra consideración de la autoridad de la Palabra de Dios. EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA A. Significado de la inerrancia No vamos a repetir aquí los argumentos respecto a la autoridad de la Biblia que se dieron en el capítulo 4. Allí se indicó que todas las palabras de la Biblia son palabras de Dios y por consiguiente no creer o desobedecer alguna palabra de la Biblia es no creer o desobedecer a Dios. Se explicó además que la Biblia claramente enseña que Dios no puede mentir ni hablar falsedades 2 S 7:28 Tit 1:2 Heb 6:18. Por consi­ guiente se afirmó que todas las palabras de la Biblia son completamente verdaderas y sin error en ninguna parte Nm 23:19 Sal 12:6 119:8996 Pr 30:5 Mt 24:35. Las palabras de Dios son de hecho la suprema norma de verdad Gn 17:17. Especialmente relevante en este punto son los pasajes bíblicos que indican la total veracidad y confiabilidad de las palabras de Dios. «Las palabras del Señor son puras plata refinada en un horno en el suelo purificada siete veces» Sal 12:6 tra­ ducción del autor indican la absoluta confiabilidad y pureza de la Biblia. De modo similar «Toda palabra de Dios es digna de crédito Dios protege a los que en él buscan refugio» Pr 30:5 indican la veracidad de toda palabra que Dios ha dicho. Aunque el error o al menos falsedad parcial puede caracterizar el habla de todo ser huma­ no el habla de Dios se caracteriza porjamás ser falsa y jamás comete errores ni si­ quiera cuando habla por medio de seres humanos pecadores: «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer» Nm 23: 19 fue dicho por el peca­ dar Balaam específicamente en cuanto a las palabras proféticas que Dios había hablado mediante sus propios labios. Con evidencia como esta ahora estamos en posición de definir la inerrancia bí­ blica: La inerrancia de la Biblia significa que la Biblia en los manuscritos originales no afirma nada que sea contrario a la verdad. Esta definición enfoca la cuestión de la veracidad y falsedad del lenguaje de la Biblia. La definición en términos sencillos simplemente quiere decir que la Biblia siempre dice la verdad y que siempre dice la verdad respecto a todo de lo que habla. Esta 92

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 93 definición no quiere decir que la Biblia nos dice todo lo que se pudiera saber en cuanto a cualquier tema pero sí afirma que lo que dice en cuanto a cualquier tema es verdad. Es importante darse cuenta desde el principio de esta consideración que el en­ foque de esta controversia recae sobre la cuestión de veracidad al expresarse. Hay que reconocer que la veracidad absoluta en lo que se dice es congruente con otros tipos de afirmaciones tales como los siguientes: 1. La Biblia puede ser inerrante y con todo hablar en el lenguaje ordinario del habla de todos los días. Esto es especialmente cierto en las descripciones «científi­ cas» o «históricas» de hechos o acontecimientos. La Biblia puede hablar de que el sol se levanta y la lluvia cae porque desde la perspectiva del que habla eso es exac­ tamente lo que sucede. Desde el punto de vista de un observador parado en el sol si eso fuera posible o de algún punto hipotético «fijo» en el espacio la tierra gira y hace que el sol entre en el campo visual y la lluvia no cae hacia abajo sino hacia arriba u horizontalmente o en cualquier dirección necesaria para que la gravedad la atraiga hacia la superficie de la tierra. Pero tales explicaciones son irremediable­ mente pedantes y harían imposible la comunicación ordinaria. Desde el punto de vista del que habla el sol en efecto se levanta y la lluvia en efecto cae y estas son des­ cripciones perfectamente verdaderas de los fenómenos naturales que observa el que habla. Una consideración similar se aplica a números cuando se usan para medidas o conteo. Un reportero puede decir que unos 8.000 hombres murieron en cierta ba­ talla sin querer implicar con eso que los contó uno por uno y que no eran 7.999 ni 8.001 soldados muertos. Si murieron en números redondos unos 8.000 por su­ puesto que sería falso decir que murieron 16.000 pero no sería falso en la mayoría de los contextos que un reportero diga que murieron 8.000 hombres cuando en realidad los que murieron fueron 7823 u 8242 los límites de veracidad depende­ rían del grado de precisión que implica el que habla y que sus oyentes originales esperan. Esto es también cierto en cuanto a medidas. Si digo: «No vivo lejos de mi ofici­ na» o «Vivo como a dos kilómetros de mi oficina» o «Vivo a un poco más de dos kilómetros de mi oficina» o «Vivo a 245 kilómetros de mi oficina» las cuatro afir­ maciones son aproximaciones con cierto grado de precisión. Un mayor grado de precisión se podría obtener con instrumentos científicos más precisos pero inclu­ so eso sería aproximación a cierto grado de precisión. Así que las medidas también a fin de que sean verdad deben conformarse al grado de precisión que implica el que habla o que esperan los oyentes en el contexto original. No debería ser proble­ ma para nosotros entonces afirmar a la vez que la Biblia es absolutamente veraz en todo lo que dice y que usa lenguaje ordinario para describir fenómenos naturales o dar aproximaciones o números redondos cuando es apropiado en el contexto. También debemos notar que el lenguaje puede hacer afirmaciones vagas o im­ precisas sin ser falsedad. «Vivo a un poco más de dos kilómetros de mi oficina» es una afirmación vaga e imprecisa pero también es inerrante no hay nada de false­ dad en ella. No afirma nada que sea contrario a los hechos. De modo similar las 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 93 definición no quiere decir que la Biblia nos dice todo lo que se pudiera saber en cuanto a cualquier tema pero sí afirma que lo que dice en cuanto a cualquier tema es verdad. Es importante darse cuenta desde el principio de esta consideración que el en­ foque de esta controversia recae sobre la cuestión de veracidad al expresarse. Hay que reconocer que la veracidad absoluta en lo que se dice es congruente con otros tipos de afirmaciones tales como los siguientes: 1. La Biblia puede ser inerrante y con todo hablar en el lenguaje ordinario del habla de todos los días. Esto es especialmente cierto en las descripciones «científi­ cas» o «históricas» de hechos o acontecimientos. La Biblia puede hablar de que el sol se levanta y la lluvia cae porque desde la perspectiva del que habla eso es exac­ tamente lo que sucede. Desde el punto de vista de un observador parado en el sol si eso fuera posible o de algún punto hipotético «fijo» en el espacio la tierra gira y hace que el sol entre en el campo visual y la lluvia no cae hacia abajo sino hacia arriba u horizontalmente o en cualquier dirección necesaria para que la gravedad la atraiga hacia la superficie de la tierra. Pero tales explicaciones son irremediable­ mente pedantes y harían imposible la comunicación ordinaria. Desde el punto de vista del que habla el sol en efecto se levanta y la lluvia en efecto cae y estas son des­ cripciones perfectamente verdaderas de los fenómenos naturales que observa el que habla. Una consideración similar se aplica a números cuando se usan para medidas o conteo. Un reportero puede decir que unos 8.000 hombres murieron en cierta ba­ talla sin querer implicar con eso que los contó uno por uno y que no eran 7.999 ni 8.001 soldados muertos. Si murieron en números redondos unos 8.000 por su­ puesto que sería falso decir que murieron 16.000 pero no sería falso en la mayoría de los contextos que un reportero diga que murieron 8.000 hombres cuando en realidad los que murieron fueron 7823 u 8242 los límites de veracidad depende­ rían del grado de precisión que implica el que habla y que sus oyentes originales esperan. Esto es también cierto en cuanto a medidas. Si digo: «No vivo lejos de mi ofici­ na» o «Vivo como a dos kilómetros de mi oficina» o «Vivo a un poco más de dos kilómetros de mi oficina» o «Vivo a 245 kilómetros de mi oficina» las cuatro afir­ maciones son aproximaciones con cierto grado de precisión. Un mayor grado de precisión se podría obtener con instrumentos científicos más precisos pero inclu­ so eso sería aproximación a cierto grado de precisión. Así que las medidas también a fin de que sean verdad deben conformarse al grado de precisión que implica el que habla o que esperan los oyentes en el contexto original. No debería ser proble­ ma para nosotros entonces afirmar a la vez que la Biblia es absolutamente veraz en todo lo que dice y que usa lenguaje ordinario para describir fenómenos naturales o dar aproximaciones o números redondos cuando es apropiado en el contexto. También debemos notar que el lenguaje puede hacer afirmaciones vagas o im­ precisas sin ser falsedad. «Vivo a un poco más de dos kilómetros de mi oficina» es una afirmación vaga e imprecisa pero también es inerrante no hay nada de false­ dad en ella. No afirma nada que sea contrario a los hechos. De modo similar las

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94 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS afirmaciones bíblicas pueden ser imprecisas y sin embargo totalmente ciertas. La inerrancia tiene que ver con la veracidad no con el grado de precisión con que se informan los acontecimientos. 2. La Biblia puede ser inerrante y con todo incluir citas libres o aproximadas. El método por el cual una persona cita las palabras de otro es un procedimiento que en gran parte varía de cultura a cultura. En las culturas contemporáneas esta­ dounidense y británica estamos acostumbrados a citar las palabras exactas de otros cuando encerramos la afirmación entre comillas a esto se llama cita directa. Pero cuando usamos citas indirectas sin comillas sólo esperamos un informe exacto de la sustancia de la afirmación. Considere esta oración: «Elliot dijo que vendría ense­ guida a casa para cenar». La oración no cita directamente a Elliot pero es un infor­ me aceptable y veraz de la afirmación real de Elliot a su padre: «Llegaré a casa para cenar en dos minutos» aunque la cita indirecta no incluyó ninguna de las palabras originales del que habla. El griego escrito de tiempos del Nuevo Testamento no tenía comillas ni signos de puntuación equivalentes y una cita correcta de otro necesitaba incluir sólo una idea correcta del contenido de lo que la persona dijo más bien como nuestras citas indirectas no se esperaba que se citara exactamente cada palabra. Entonces la inerrancia es compatible con citas libres y aproximadas del Antiguo Testamento o de las palabras deesús por ejemplo en tanto y en cuanto el contenido no deje de expresar lo que se dijo originalmente. El escritor original ordinariamente no impli­ caba que estaba usando las palabras exactas del que citaba y sólo esas ni tampoco los oyentes originales esperaban al pie de la letra que así fuera. 3. No es falta a la inerrancia tener en la Biblia construcciones gramaticales fue­ ra de serie y nada comunes. Algunas expresiones de la Biblia son elegantes y exce­ lentes en estilo. Otros escritos bíblicos contienen el lenguaje menos pulido del pueblo común. A veces esto incluye el no seguir las «reglas» comúnmente acepta­ das de la gramatica tales como el uso del verbo en plural en donde las reglas gra­ maticales exigirían un verbo en singular o el uso de un adjetivo femenino en donde se esperaría un adjetivo masculino o el deletreo de una palabra diferente al que se usa comúnmente ete.. Estas afirmaciones de estilo o gramática irregular que se hallan especialmente en el libro de Apocalipsis no deben molestarnos por­ que no afectan la veracidad de las afirmaciones bajo consideración una afirmación puede no tener corrección gramatical y sin embargo ser enteramente veraz. Por ejemplo un leñador analfabeto en algún área rural puede ser el hombre de mayor confianza en el condado aunque su gramática sea calamitosa porque se ha ganado la reputación de nunca decir una mentira. De modo similar hay unas cuantas afir­ maciones en la Biblia en los idiomas originales que no son gramaticalmente co­ rrectas según las normas corrientes de gramática apropiadas en ese tiempo y sin embargo son inerrantes porque son completamente veraces. La cuestión es la veracidad de lo que se dice. 94 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS afirmaciones bíblicas pueden ser imprecisas y sin embargo totalmente ciertas. La inerrancia tiene que ver con la veracidad no con el grado de precisión con que se informan los acontecimientos. 2. La Biblia puede ser inerrante y con todo incluir citas libres o aproximadas. El método por el cual una persona cita las palabras de otro es un procedimiento que en gran parte varía de cultura a cultura. En las culturas contemporáneas esta­ dounidense y británica estamos acostumbrados a citar las palabras exactas de otros cuando encerramos la afirmación entre comillas a esto se llama cita directa. Pero cuando usamos citas indirectas sin comillas sólo esperamos un informe exacto de la sustancia de la afirmación. Considere esta oración: «Elliot dijo que vendría ense­ guida a casa para cenar». La oración no cita directamente a Elliot pero es un infor­ me aceptable y veraz de la afirmación real de Elliot a su padre: «Llegaré a casa para cenar en dos minutos» aunque la cita indirecta no incluyó ninguna de las palabras originales del que habla. El griego escrito de tiempos del Nuevo Testamento no tenía comillas ni signos de puntuación equivalentes y una cita correcta de otro necesitaba incluir sólo una idea correcta del contenido de lo que la persona dijo más bien como nuestras citas indirectas no se esperaba que se citara exactamente cada palabra. Entonces la inerrancia es compatible con citas libres y aproximadas del Antiguo Testamento o de las palabras deesús por ejemplo en tanto y en cuanto el contenido no deje de expresar lo que se dijo originalmente. El escritor original ordinariamente no impli­ caba que estaba usando las palabras exactas del que citaba y sólo esas ni tampoco los oyentes originales esperaban al pie de la letra que así fuera. 3. No es falta a la inerrancia tener en la Biblia construcciones gramaticales fue­ ra de serie y nada comunes. Algunas expresiones de la Biblia son elegantes y exce­ lentes en estilo. Otros escritos bíblicos contienen el lenguaje menos pulido del pueblo común. A veces esto incluye el no seguir las «reglas» comúnmente acepta­ das de la gramatica tales como el uso del verbo en plural en donde las reglas gra­ maticales exigirían un verbo en singular o el uso de un adjetivo femenino en donde se esperaría un adjetivo masculino o el deletreo de una palabra diferente al que se usa comúnmente ete.. Estas afirmaciones de estilo o gramática irregular que se hallan especialmente en el libro de Apocalipsis no deben molestarnos por­ que no afectan la veracidad de las afirmaciones bajo consideración una afirmación puede no tener corrección gramatical y sin embargo ser enteramente veraz. Por ejemplo un leñador analfabeto en algún área rural puede ser el hombre de mayor confianza en el condado aunque su gramática sea calamitosa porque se ha ganado la reputación de nunca decir una mentira. De modo similar hay unas cuantas afir­ maciones en la Biblia en los idiomas originales que no son gramaticalmente co­ rrectas según las normas corrientes de gramática apropiadas en ese tiempo y sin embargo son inerrantes porque son completamente veraces. La cuestión es la veracidad de lo que se dice.

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 95 B. Algunos retos presentes a la inerrancia En esta sección examinaremos las principales objeciones que comúnmente se presentan contra el concepto de la inerrancia. 1. La Biblia es sólo autoritativa en cuanto a «fe y práctica». Una de las objecio­ nes más frecuentes la presentan los que dicen que el propósito de la Biblia es ense­ ñarnos cuestiones que tienen que ver solamente con «fe y práctica» es decir en cuestiones que se relacionan directamente a nuestra fe religiosa o a nuestra con­ ducta ética. Esta posición permitiría la posibilidad de afirmaciones falsas en la Bi­ blia por ejemplo en otros aspectos tales como detalles históricos menores o información científica esos aspectos se dice no tienen que ver con el propósito de la Biblia que es instruirnos en lo que debemos creer y cómo debemos vivir. 1 Los que abogan por esta posición a menudo prefieren decir que la Biblia es infalible pero vacilan en usar la palabra inerrante. 2 La respuesta a esta objeción se puede indicar como sigue: la Biblia repetida­ mente afirma que toda la Escritura es útil para nosotros 2 Ti 3: 16 y que toda ella es «inspirada por Dios». Por consiguiente es completamente pura Sal 12:6 perfecta Sal 119: 96 y verdadera Pr 30:5. La misma Biblia no hace ninguna restricción en cuanto a la clase de temas de los cuales habla con veracidad. El Nuevo Testamento contiene afirmaciones adicionales de la confiabilidad de todas las partes de las Escrituras en Hechos 24: 14 Pablo dice que adora a Dios «de acuerdo con todo lo que enseña la ley y creo lo que está escrito en los profetas». En Lu­ cas 24:25 Jesús dice que los discípulos son «torpes» porque son «tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas». En Romanos 15:4 Pablo dice que «todo lo que se escribió» en el Antiguo Testamento «se escribió para enseñarnos». Estos pasajes no dan indicación de que alguna parte de las Escrituras no sea confia­ ble por completo. De modo similar en 1 Corintios 10:11 Pablo puede referirse in­ cluso a detalles históricos menores del Antiguo Testamento sentarse para comer y beber levantarse para bailar y puede decir que lo uno y lo otro «sucedió» por consiguiente implicando confiabilidad histórica y «quedó escrito para advertencia nuestra». Si empezamos a examinar la manera en que los autores del Nuevo Testamento confiaron en los detalles incluso más pequeños de la narrativa del Antiguo Testa­ mento no vemos ninguna intención de separar nuestros asuntos de «fe y práctica» ni de decir que esto de alguna manera es una categoría reconocible de afirmacio­ nes ni que implica que las afirmaciones que no estén en esa categoría no son con­ fiables o no se debe pensar que son inerrantes. Más bien parece que los autores del Nuevo Testamento están dispuestos a citar y afirmar como verdadero todo detalle del Antiguo Testamento. 1Una buena defensa de esta posición se puede hallar en una colección de ensayos editados porJack Rogers Bi­ blical Autority Waco Tex.: W ord 1977 y más extensamente enJack B. Rogers y Donald McKim The Authority and Interpretation ofthe Bible: An Historical Approach San Francisco: Harper and Row 1979. 2Hasta alrededor de 1960 ó 1965 la palabra infalible se usaba intercambiablemente con la palabra inerrable. Pero en años recientes por 10 menos en los Estados Unidos la palabra infalible se ha usado en el sentido más débil que significa que la Biblia no nos hará descarriar en asuntos de fe y práctica. 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 95 B. Algunos retos presentes a la inerrancia En esta sección examinaremos las principales objeciones que comúnmente se presentan contra el concepto de la inerrancia. 1. La Biblia es sólo autoritativa en cuanto a «fe y práctica». Una de las objecio­ nes más frecuentes la presentan los que dicen que el propósito de la Biblia es ense­ ñarnos cuestiones que tienen que ver solamente con «fe y práctica» es decir en cuestiones que se relacionan directamente a nuestra fe religiosa o a nuestra con­ ducta ética. Esta posición permitiría la posibilidad de afirmaciones falsas en la Bi­ blia por ejemplo en otros aspectos tales como detalles históricos menores o información científica esos aspectos se dice no tienen que ver con el propósito de la Biblia que es instruirnos en lo que debemos creer y cómo debemos vivir. 1 Los que abogan por esta posición a menudo prefieren decir que la Biblia es infalible pero vacilan en usar la palabra inerrante. 2 La respuesta a esta objeción se puede indicar como sigue: la Biblia repetida­ mente afirma que toda la Escritura es útil para nosotros 2 Ti 3: 16 y que toda ella es «inspirada por Dios». Por consiguiente es completamente pura Sal 12:6 perfecta Sal 119: 96 y verdadera Pr 30:5. La misma Biblia no hace ninguna restricción en cuanto a la clase de temas de los cuales habla con veracidad. El Nuevo Testamento contiene afirmaciones adicionales de la confiabilidad de todas las partes de las Escrituras en Hechos 24: 14 Pablo dice que adora a Dios «de acuerdo con todo lo que enseña la ley y creo lo que está escrito en los profetas». En Lu­ cas 24:25 Jesús dice que los discípulos son «torpes» porque son «tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas». En Romanos 15:4 Pablo dice que «todo lo que se escribió» en el Antiguo Testamento «se escribió para enseñarnos». Estos pasajes no dan indicación de que alguna parte de las Escrituras no sea confia­ ble por completo. De modo similar en 1 Corintios 10:11 Pablo puede referirse in­ cluso a detalles históricos menores del Antiguo Testamento sentarse para comer y beber levantarse para bailar y puede decir que lo uno y lo otro «sucedió» por consiguiente implicando confiabilidad histórica y «quedó escrito para advertencia nuestra». Si empezamos a examinar la manera en que los autores del Nuevo Testamento confiaron en los detalles incluso más pequeños de la narrativa del Antiguo Testa­ mento no vemos ninguna intención de separar nuestros asuntos de «fe y práctica» ni de decir que esto de alguna manera es una categoría reconocible de afirmacio­ nes ni que implica que las afirmaciones que no estén en esa categoría no son con­ fiables o no se debe pensar que son inerrantes. Más bien parece que los autores del Nuevo Testamento están dispuestos a citar y afirmar como verdadero todo detalle del Antiguo Testamento. 1Una buena defensa de esta posición se puede hallar en una colección de ensayos editados porJack Rogers Bi­ blical Autority Waco Tex.: W ord 1977 y más extensamente enJack B. Rogers y Donald McKim The Authority and Interpretation ofthe Bible: An Historical Approach San Francisco: Harper and Row 1979. 2Hasta alrededor de 1960 ó 1965 la palabra infalible se usaba intercambiablemente con la palabra inerrable. Pero en años recientes por 10 menos en los Estados Unidos la palabra infalible se ha usado en el sentido más débil que significa que la Biblia no nos hará descarriar en asuntos de fe y práctica.

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96 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS En la lista que sigue hay algunos ejemplos de estos detalles históricos citados por autores del Nuevo Testamento. Si todos estos son asuntos de «fe y práctica» entonces todo detalle histórico del Antiguo Testamento es asunto de «fe y prácti­ ca» y esta objeción deja de ser objeción a la inerrancia. Por otro lado si se puede afirmar tantos detalles entonces parece que todos los detalles históricos del Anti­ guo Testamento se pueden afirmar como verdaderos y no debemos hablar de res­ tringir la necesaria veracidad de las Escrituras a alguna categoría de «fe y práctica» que excluiría algunos detalles menores. No hay tipos de detalles que no se pudieran afirmar como verdaderos. El Nuevo Testamento nos da la siguiente información: David comió del pan de la proposición Mt 12:3-4jonás estuvo en un gran pez Mt 12:40 los hombres de Nínive se arrepintieron Mt 12:41 la reina del sur vino para oír a Salomón Mt 12:42 Elías fue enviado a la viuda de Sarepta Lc 4:25-26 el sirio Naamán fue lim­ piado de su lepra Lc 4:27 el día en que Lot salió de Sodoma fuego y azufre llovió del cielo Lc 19:29 cf. v. 32 con su referencia a la esposa de Lot que se convirtió en sal Moisés levantó la serpiente en el desierto Gn 3:14jacob le dio un terreno a jasé Gn 4:5 muchos detalles que ocurrieron en la historia de Israel Hch 13: 17-23 Abraham creyó y recibió la promesa antes de ser circuncidado Ro 4:10 Abraham tenía como cien años Ro 4:19 Dios le dijo a Rebeca antes de que nacieran sus hi­ jos que el mayor serviría al menor Ro 9: 10-12 Elías habló con Dios Ro 11 :2-4 el pueblo de Israel pasó por el mar comió y bebió alimento y bebida espiritual deseó el mal se sentó a beber se levantó a bailar se entregó a la inmoralidad se quejó y fueron destruidos 1 Ca 10:11 Abraham le dio el diezmo de todo a Melquisedec Heb 7: 1-2 el tabernáculo del Antiguo Testamento tenía un diseño específico y detallado Heb 9:1-5 Moisés roció al pueblo y los enseres del tabernáculo con agua y sangre usando lana escarlata e hisopo Heb 9:19-21 el mundo fue creado por la palabra de Dios Heb 11:33 muchos detalles de la vida de Abel Enoc Noé Abraham Moisés Rahab y otros en realidad sucedieron Heb 11 pássim Esaú vendió su primogenitura por una sola comida y después quiso con lágrimas recu­ perarla Heb 12:16-17 Rahab recibió a los espías y los envió por otro camino Stg 2:25 ocho personas se salvaron en el arca 1 P 3:20 2 P 2:5 Dios convirtió a Sodoma y Gomarra en cenizas pero salvó a Lot 2 P 2:6-7 el asna de Balaam habló 2 P 2:16. Esta lista indica que los escritores del Nuevo Testamento estuvieron dispues­ tos a descansar en la veracidad de cualquier parte de las narraciones históricas del Antiguo Testamento. NingÚn detalle fue demasiado insignificante para usarse para la instrucción de los cristianos del Nuevo Testamento. No hay indicación al­ guna de que pensaran en alguna categoría de afirmaciones bíblicas que no fueran confiables y fidedignas tales como afirmaciones «históricas y científicas» a diferen­ cia de pasajes doctrinales o morales. Parece claro que la Biblia misma no respalda ninguna restricción de algÚn tipo de temas de los cuales habla con absoluta 3Este no es un detalle menor pero es útil como ejemplo de un hecho «científico» que se afirma en el Antiguo Testamento y uno respecto al cual el autor dice que tenemos conocimiento «por fe» de este modo aquí explícita­ mente se dice que la fe incluye confianza en la veracidad de un hecho científico e histórico registrado en el Anti­ guo Testamento. 96 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS En la lista que sigue hay algunos ejemplos de estos detalles históricos citados por autores del Nuevo Testamento. Si todos estos son asuntos de «fe y práctica» entonces todo detalle histórico del Antiguo Testamento es asunto de «fe y prácti­ ca» y esta objeción deja de ser objeción a la inerrancia. Por otro lado si se puede afirmar tantos detalles entonces parece que todos los detalles históricos del Anti­ guo Testamento se pueden afirmar como verdaderos y no debemos hablar de res­ tringir la necesaria veracidad de las Escrituras a alguna categoría de «fe y práctica» que excluiría algunos detalles menores. No hay tipos de detalles que no se pudieran afirmar como verdaderos. El Nuevo Testamento nos da la siguiente información: David comió del pan de la proposición Mt 12:3-4jonás estuvo en un gran pez Mt 12:40 los hombres de Nínive se arrepintieron Mt 12:41 la reina del sur vino para oír a Salomón Mt 12:42 Elías fue enviado a la viuda de Sarepta Lc 4:25-26 el sirio Naamán fue lim­ piado de su lepra Lc 4:27 el día en que Lot salió de Sodoma fuego y azufre llovió del cielo Lc 19:29 cf. v. 32 con su referencia a la esposa de Lot que se convirtió en sal Moisés levantó la serpiente en el desierto Gn 3:14jacob le dio un terreno a jasé Gn 4:5 muchos detalles que ocurrieron en la historia de Israel Hch 13: 17-23 Abraham creyó y recibió la promesa antes de ser circuncidado Ro 4:10 Abraham tenía como cien años Ro 4:19 Dios le dijo a Rebeca antes de que nacieran sus hi­ jos que el mayor serviría al menor Ro 9: 10-12 Elías habló con Dios Ro 11 :2-4 el pueblo de Israel pasó por el mar comió y bebió alimento y bebida espiritual deseó el mal se sentó a beber se levantó a bailar se entregó a la inmoralidad se quejó y fueron destruidos 1 Ca 10:11 Abraham le dio el diezmo de todo a Melquisedec Heb 7: 1-2 el tabernáculo del Antiguo Testamento tenía un diseño específico y detallado Heb 9:1-5 Moisés roció al pueblo y los enseres del tabernáculo con agua y sangre usando lana escarlata e hisopo Heb 9:19-21 el mundo fue creado por la palabra de Dios Heb 11:33 muchos detalles de la vida de Abel Enoc Noé Abraham Moisés Rahab y otros en realidad sucedieron Heb 11 pássim Esaú vendió su primogenitura por una sola comida y después quiso con lágrimas recu­ perarla Heb 12:16-17 Rahab recibió a los espías y los envió por otro camino Stg 2:25 ocho personas se salvaron en el arca 1 P 3:20 2 P 2:5 Dios convirtió a Sodoma y Gomarra en cenizas pero salvó a Lot 2 P 2:6-7 el asna de Balaam habló 2 P 2:16. Esta lista indica que los escritores del Nuevo Testamento estuvieron dispues­ tos a descansar en la veracidad de cualquier parte de las narraciones históricas del Antiguo Testamento. NingÚn detalle fue demasiado insignificante para usarse para la instrucción de los cristianos del Nuevo Testamento. No hay indicación al­ guna de que pensaran en alguna categoría de afirmaciones bíblicas que no fueran confiables y fidedignas tales como afirmaciones «históricas y científicas» a diferen­ cia de pasajes doctrinales o morales. Parece claro que la Biblia misma no respalda ninguna restricción de algÚn tipo de temas de los cuales habla con absoluta 3Este no es un detalle menor pero es útil como ejemplo de un hecho «científico» que se afirma en el Antiguo Testamento y uno respecto al cual el autor dice que tenemos conocimiento «por fe» de este modo aquí explícita­ mente se dice que la fe incluye confianza en la veracidad de un hecho científico e histórico registrado en el Anti­ guo Testamento.

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 97 autoridad y verdad ciertamente muchos pasajes de la Biblia en realidad anulan la validez de esta clase de restricción. Una segunda respuesta a los que limitan la necesaria veracidad de la Biblia a asuntos de «fe y práctica» es notar que esta posición confunde el propósito principal de la Biblia con el propósito total de la Biblia. Decir que el propósito principal de la Biblia es enseñamos asuntos de «fe y práctica» es hacer un sumario útil y correcto del propósito de Dios al damos la Biblia. Pero un sumario incluye sólo el propósito más prominente de Dios al damos las Escrituras. No es sin embargo legítimo usar este sumario para negar que es parte del propósito de la Biblia damos detalles histó­ ricos menores o hablamos acerca de algunos aspectos de astronomía o geografia y cosas por el estilo. Un sumario no se puede usar apropiadamente para negar las co­ sas que está resumiendo. Usarlo de esta manera simplemente mostraría que el sumario no es lo suficiente detallado para especificar los asuntos en cuestión. Es mejor decir que todo el propósito de la Biblia es decir todo lo que dice sobre cualquier tema. Cada una de las palabras de Dios en la Biblia él la consideró impor­ tante para nosotros. Por eso Dios da severas advertencias a cualquiera que quita incluso una palabra de lo que él nos ha dicho Dt 4:2 12:32 Ap 22:18-19 no pode­ mos ni añadir a las palabras de Dios ni quitarles nada porque todas son parte de su propósito más amplio al hablamos. Todo lo que se dice en la Biblia está allí porque Dios quiso que estuviera allí ¡Dios no dice nada sin propósito Así que la primera objeción a la inerrancia hace un uso errado de un sumario y por consiguiente inco­ rrectamente intenta imponer límites artificiales a la clase de cosas respecto a las cuales Dios puede hablamos. 2. El término inerrancia es un término pobre. Los que hacen esta segunda obje­ ción dicen que el término inerrancia es demasiado preciso y en el uso ordinario de­ nota una clase de precisión científica absoluta que no queremos afirmar en cuanto a la Biblia. Es más los que hacen esta objeción notan que el término inerrancia no se usa en la Biblia misma. Por consiguiente probablemente es un término inapro­ piado para que nosotros insistamos en él. La respuesta a esta objeción se puede indicar como sigue: primero los eruditos que han usado el término inerrancia lo han definido claramente por más de cien años y siempre han dado campo a las «limitaciones» que se añaden al habla en len­ guaje ordinario. No ha habido un representante responsable de la posición de la inerrancia que haya usado el término para denotar una clase de precisión científica absoluta. Por consiguiente los que presentan esta objeción al término no están dando atención cuidadosa suficiente a la manera en que este se ha usado en el debate teológico por más de un siglo. Segundo se debe notar que a menudo usamos términos que no son bíblicos para resumir una enseñanza bíblica. La palabra Trinidad no aparece en la Biblia ni tampoco la palabra encarnación. Sin embargo estos términos son muy útiles por­ que nos permiten resumir en una palabra un concepto bíblico verdadero y son por consiguiente útiles para permitimos debatir más fácilmente una enseñanza bí­ blica. 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 97 autoridad y verdad ciertamente muchos pasajes de la Biblia en realidad anulan la validez de esta clase de restricción. Una segunda respuesta a los que limitan la necesaria veracidad de la Biblia a asuntos de «fe y práctica» es notar que esta posición confunde el propósito principal de la Biblia con el propósito total de la Biblia. Decir que el propósito principal de la Biblia es enseñamos asuntos de «fe y práctica» es hacer un sumario útil y correcto del propósito de Dios al damos la Biblia. Pero un sumario incluye sólo el propósito más prominente de Dios al damos las Escrituras. No es sin embargo legítimo usar este sumario para negar que es parte del propósito de la Biblia damos detalles histó­ ricos menores o hablamos acerca de algunos aspectos de astronomía o geografia y cosas por el estilo. Un sumario no se puede usar apropiadamente para negar las co­ sas que está resumiendo. Usarlo de esta manera simplemente mostraría que el sumario no es lo suficiente detallado para especificar los asuntos en cuestión. Es mejor decir que todo el propósito de la Biblia es decir todo lo que dice sobre cualquier tema. Cada una de las palabras de Dios en la Biblia él la consideró impor­ tante para nosotros. Por eso Dios da severas advertencias a cualquiera que quita incluso una palabra de lo que él nos ha dicho Dt 4:2 12:32 Ap 22:18-19 no pode­ mos ni añadir a las palabras de Dios ni quitarles nada porque todas son parte de su propósito más amplio al hablamos. Todo lo que se dice en la Biblia está allí porque Dios quiso que estuviera allí ¡Dios no dice nada sin propósito Así que la primera objeción a la inerrancia hace un uso errado de un sumario y por consiguiente inco­ rrectamente intenta imponer límites artificiales a la clase de cosas respecto a las cuales Dios puede hablamos. 2. El término inerrancia es un término pobre. Los que hacen esta segunda obje­ ción dicen que el término inerrancia es demasiado preciso y en el uso ordinario de­ nota una clase de precisión científica absoluta que no queremos afirmar en cuanto a la Biblia. Es más los que hacen esta objeción notan que el término inerrancia no se usa en la Biblia misma. Por consiguiente probablemente es un término inapro­ piado para que nosotros insistamos en él. La respuesta a esta objeción se puede indicar como sigue: primero los eruditos que han usado el término inerrancia lo han definido claramente por más de cien años y siempre han dado campo a las «limitaciones» que se añaden al habla en len­ guaje ordinario. No ha habido un representante responsable de la posición de la inerrancia que haya usado el término para denotar una clase de precisión científica absoluta. Por consiguiente los que presentan esta objeción al término no están dando atención cuidadosa suficiente a la manera en que este se ha usado en el debate teológico por más de un siglo. Segundo se debe notar que a menudo usamos términos que no son bíblicos para resumir una enseñanza bíblica. La palabra Trinidad no aparece en la Biblia ni tampoco la palabra encarnación. Sin embargo estos términos son muy útiles por­ que nos permiten resumir en una palabra un concepto bíblico verdadero y son por consiguiente útiles para permitimos debatir más fácilmente una enseñanza bí­ blica.

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98 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS También se debe notar que no se ha propuesto ninguna otra palabra que diga tan claramente lo que queremos afirmar cuando queremos hablar de la total vera­ cidad en el lenguaje. La palabra inerrancia lo hace muy bien y parece no haber ra­ zón para no continuar usándola con ese propósito. Finalmente en la iglesia hoy parece que no podemos sostener un debate sobre este tema sin usar este término. La gente puede objetar el uso de este término si lo desean pero les guste°no este es un término en tomo al cual el debate ha girado y casi ciertamente continuará así en las próximas décadas. Cuando el Concilio Internacional sobre la Inerrancia Bíblica ICBI por sus siglas en inglés en 1977 em­ pezó una campaña de diez años para promover y defender la iqea de la inerrancia bíblica se hizo inevitable que sería en tomo a esta palabra que procedería el deba­ te. La «Declaración de Chícago sobre la Inerrancia Bíblica» que se redactó y publi­ có en 1978 bajo auspicios del ICBI vea apéndice 1 defmió lo que la mayoría de los evangélicos quiere decir por inerrancia tal vez no perfectamente pero bastante bien y objeciones ulteriores a un término para ampliamente usado y bien definido parece innecesaria e inútil para la iglesia. 3. No tenemos manuscritos inerrantes por consiguiente hablar de una Biblia inerrante confunde. Los que hacen esta objeción señalan el hecho de que la ine­ rrancia siempre se ha atribuido a las primeras copias originales de los documentos bí­ blicos. 4 Sin embargo ninguno de estos sobrevivió tenemos sólo copias de lo que Moisés Pablo o Pedro escribieron. ¿De qué sirve entonces asignar tanta impor­ tancia a una doctrina que se aplica sólo a manuscritos que nadie tiene En respuesta a esta objeción se puede indicar primero que para más de 99 por ciento de las palabras de la Biblia sabemos lo que decían los manuscritos originales. Incluso para muchos de los versículos en donde hay variantes textuales es decir diferentes palabras en diferentes copias antiguas del mismo versículo la decisión correcta a menudo es muy clara y hay realmente muy pocos lugares en donde la variante textual es dificil de evaluar y significativa para determinar el significado. En el pequeño porcentaje de casos en donde hay una incertidumbre significativa en cuanto a lo que decía el texto original el sentido general de la oración por lo ge­ neral es muy claro partiendo del contexto. Uno no tiene que ser erudito en hebreo o griego para saber cuáles son esas variantes porque todas las traducciones moder­ nas las indican en las notas marginales con palabras tales como «Algunos manus­ critos antiguos dicen ... » U «Otras autoridades antiguas añaden ...». Esto no es decir que el estudio de las variantes textuales no tenga importancia pero sí es decir que el estudio de las variantes textuales no nos ha dejado en confu­ sión respecto a lo que decían los manuscritos originales5 más bien nos ha llevado extremadamente cerca del contenido de esos manuscritos originales. En la prácti­ ca entonces los textos presentes publicados con erudición del Antiguo Testamento hebreo y Nuevo Testamento griego son los mismos de los manuscritos originales. Así 4En términos teológicos a estas copias originales se le llama lo «autógrafos» usando el prefijo auto- que quiere decir «mismo» y la raíz grafo que quiere decir «escrito» para referirse a una copia escrita por el autor mismo. 5Una excelente revisión del trabajo de estudiar las variantes textuales en los manuscritos existentes del Nuevo Testamento es Broce M. Metzger The Text ofthe New Testament: lts Transmission Corruption and Restoration 2" ed. Oxford: Clarendon Press 1968. 98 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS También se debe notar que no se ha propuesto ninguna otra palabra que diga tan claramente lo que queremos afirmar cuando queremos hablar de la total vera­ cidad en el lenguaje. La palabra inerrancia lo hace muy bien y parece no haber ra­ zón para no continuar usándola con ese propósito. Finalmente en la iglesia hoy parece que no podemos sostener un debate sobre este tema sin usar este término. La gente puede objetar el uso de este término si lo desean pero les guste°no este es un término en tomo al cual el debate ha girado y casi ciertamente continuará así en las próximas décadas. Cuando el Concilio Internacional sobre la Inerrancia Bíblica ICBI por sus siglas en inglés en 1977 em­ pezó una campaña de diez años para promover y defender la iqea de la inerrancia bíblica se hizo inevitable que sería en tomo a esta palabra que procedería el deba­ te. La «Declaración de Chícago sobre la Inerrancia Bíblica» que se redactó y publi­ có en 1978 bajo auspicios del ICBI vea apéndice 1 defmió lo que la mayoría de los evangélicos quiere decir por inerrancia tal vez no perfectamente pero bastante bien y objeciones ulteriores a un término para ampliamente usado y bien definido parece innecesaria e inútil para la iglesia. 3. No tenemos manuscritos inerrantes por consiguiente hablar de una Biblia inerrante confunde. Los que hacen esta objeción señalan el hecho de que la ine­ rrancia siempre se ha atribuido a las primeras copias originales de los documentos bí­ blicos. 4 Sin embargo ninguno de estos sobrevivió tenemos sólo copias de lo que Moisés Pablo o Pedro escribieron. ¿De qué sirve entonces asignar tanta impor­ tancia a una doctrina que se aplica sólo a manuscritos que nadie tiene En respuesta a esta objeción se puede indicar primero que para más de 99 por ciento de las palabras de la Biblia sabemos lo que decían los manuscritos originales. Incluso para muchos de los versículos en donde hay variantes textuales es decir diferentes palabras en diferentes copias antiguas del mismo versículo la decisión correcta a menudo es muy clara y hay realmente muy pocos lugares en donde la variante textual es dificil de evaluar y significativa para determinar el significado. En el pequeño porcentaje de casos en donde hay una incertidumbre significativa en cuanto a lo que decía el texto original el sentido general de la oración por lo ge­ neral es muy claro partiendo del contexto. Uno no tiene que ser erudito en hebreo o griego para saber cuáles son esas variantes porque todas las traducciones moder­ nas las indican en las notas marginales con palabras tales como «Algunos manus­ critos antiguos dicen ... » U «Otras autoridades antiguas añaden ...». Esto no es decir que el estudio de las variantes textuales no tenga importancia pero sí es decir que el estudio de las variantes textuales no nos ha dejado en confu­ sión respecto a lo que decían los manuscritos originales5 más bien nos ha llevado extremadamente cerca del contenido de esos manuscritos originales. En la prácti­ ca entonces los textos presentes publicados con erudición del Antiguo Testamento hebreo y Nuevo Testamento griego son los mismos de los manuscritos originales. Así 4En términos teológicos a estas copias originales se le llama lo «autógrafos» usando el prefijo auto- que quiere decir «mismo» y la raíz grafo que quiere decir «escrito» para referirse a una copia escrita por el autor mismo. 5Una excelente revisión del trabajo de estudiar las variantes textuales en los manuscritos existentes del Nuevo Testamento es Broce M. Metzger The Text ofthe New Testament: lts Transmission Corruption and Restoration 2" ed. Oxford: Clarendon Press 1968.

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 99 que cuando decimos que los manuscritos originales eran inerrantes también esta­ mos implicando que más de 99 por ciento de las palabras de nuestros manuscritos presentes también son inerrantes porque son copias exactas de los originales. To­ davía más sabemos en dónde están las lecturas inciertas porque donde no hay va­ riantes textuales no tenemos razón para esperar una copia defectuosa del original.6 Así que nuestros presentes manuscritos son prácticamente iguales que los manuscritos originales y la doctrina de la inerrancia por consiguiente directa­ mente tiene también que ver con nuestros manuscritos presentes. Además es extremadamente importante declarar la inerrancia de los docu­ mentos originales porque las copias subsiguientes fueron hechas por hombres que no decían tener garantía de parte de Dios de que sus copias iban a ser perfectas. Pero es de los manuscritos originales de los que se afirma que son palabras de Dios. Por eso si tenemos errores en las copias como las tenemos son errores de hombres. Pero si tenemos errores en los manuscritos originales nos vemos obligados a decir no sólo que son errores de los hombres sino que Dios mismo cometió un error y habló falsamente. Yeso no puede ser. 4. Los escritores bíblicos «acomodaron» su mensaje en detalles menores a ideas falsas corrientes en su día y afirmaron o enseñaron esas ideas de modo incidental. Esta objeción a la inerrancia es ligeramente diferente de la que restrin­ ge la inerrancia de la Biblia a asuntos de fe y práctica pero se relaciona con ella. Los que sostienen esta posición aducen que había sido muy dificil para los escritores bí­ blicos comunicarse con la gente de su tiempo si hubieran tratado de corregir toda información histórica y científica falsa en que creían sus contemporáneos. Los que sostienen esta posición no aducen que los lugares en que la Biblia ofrece informa­ ción falsa son numerosos ni siquiera que esos lugares sean puntos principales de alguna sección particular de la Biblia. Más bien dicen que cuando los escritores bí­ blicos intentan hacer un a declaración importante a veces presentan alguna false­ dad incidental que la gente de ese tiempo creía. 7 A esta objeción a la inerrancia se puede replicar primero que Dios es Señor del lenguaje humano y que puede usar lenguaje humano para expresarse perfec­ tamente sin tener que presentar ideas falsas que pudieran haber sostenido las personas del tiempo en que se escribió la Biblia. Esta objeción a la inerrancia esencialmente niega el señorío efectivo de Dios sobre el lenguaje humano. Segundo debemos responder que tal «acomodo» de parte de Dios a nuestra comprensión implicaría que Dios hubiera actuado contrario a su carácter como un «Dios que no miente» Nm 23:19 Tit 1:2 Heb 6:18. No es útil distraer la atención 6Por supuesto existe la posibilidad teórica de que hubiera algún error de copia en la primera copia que se hizo de una de las Epístolas de Pablo por ejemplo y que este error se ha reproducido en todas copias restantes. Pero se debe pensar que esto es improbable porque 1 eso exigiría que se hizo sólo una copia del original y que esa única copia fue la base de todas las copias existentes y 2 nuestro argumento anterior en cuanto a la fidelidad de Dios para preservar el canon vea capítulo 3 p. 65 parecería indicar que si tal error ocurrió en efecto no sería alguno que materialmente afectaría nuestra comprensión de la Biblia. La existencia de tal error de copia no se puede ni probar ni desprobar pero especulación adicional en cuanto a él aparte de evidencia contundente no parece ser útil. 7Una explicación de esta noción se puede hallar en Daniel P. Fuller «Benjamin B. Warfields View ofFaith and History» BETS 11 1968: 75-83. 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 99 que cuando decimos que los manuscritos originales eran inerrantes también esta­ mos implicando que más de 99 por ciento de las palabras de nuestros manuscritos presentes también son inerrantes porque son copias exactas de los originales. To­ davía más sabemos en dónde están las lecturas inciertas porque donde no hay va­ riantes textuales no tenemos razón para esperar una copia defectuosa del original.6 Así que nuestros presentes manuscritos son prácticamente iguales que los manuscritos originales y la doctrina de la inerrancia por consiguiente directa­ mente tiene también que ver con nuestros manuscritos presentes. Además es extremadamente importante declarar la inerrancia de los docu­ mentos originales porque las copias subsiguientes fueron hechas por hombres que no decían tener garantía de parte de Dios de que sus copias iban a ser perfectas. Pero es de los manuscritos originales de los que se afirma que son palabras de Dios. Por eso si tenemos errores en las copias como las tenemos son errores de hombres. Pero si tenemos errores en los manuscritos originales nos vemos obligados a decir no sólo que son errores de los hombres sino que Dios mismo cometió un error y habló falsamente. Yeso no puede ser. 4. Los escritores bíblicos «acomodaron» su mensaje en detalles menores a ideas falsas corrientes en su día y afirmaron o enseñaron esas ideas de modo incidental. Esta objeción a la inerrancia es ligeramente diferente de la que restrin­ ge la inerrancia de la Biblia a asuntos de fe y práctica pero se relaciona con ella. Los que sostienen esta posición aducen que había sido muy dificil para los escritores bí­ blicos comunicarse con la gente de su tiempo si hubieran tratado de corregir toda información histórica y científica falsa en que creían sus contemporáneos. Los que sostienen esta posición no aducen que los lugares en que la Biblia ofrece informa­ ción falsa son numerosos ni siquiera que esos lugares sean puntos principales de alguna sección particular de la Biblia. Más bien dicen que cuando los escritores bí­ blicos intentan hacer un a declaración importante a veces presentan alguna false­ dad incidental que la gente de ese tiempo creía. 7 A esta objeción a la inerrancia se puede replicar primero que Dios es Señor del lenguaje humano y que puede usar lenguaje humano para expresarse perfec­ tamente sin tener que presentar ideas falsas que pudieran haber sostenido las personas del tiempo en que se escribió la Biblia. Esta objeción a la inerrancia esencialmente niega el señorío efectivo de Dios sobre el lenguaje humano. Segundo debemos responder que tal «acomodo» de parte de Dios a nuestra comprensión implicaría que Dios hubiera actuado contrario a su carácter como un «Dios que no miente» Nm 23:19 Tit 1:2 Heb 6:18. No es útil distraer la atención 6Por supuesto existe la posibilidad teórica de que hubiera algún error de copia en la primera copia que se hizo de una de las Epístolas de Pablo por ejemplo y que este error se ha reproducido en todas copias restantes. Pero se debe pensar que esto es improbable porque 1 eso exigiría que se hizo sólo una copia del original y que esa única copia fue la base de todas las copias existentes y 2 nuestro argumento anterior en cuanto a la fidelidad de Dios para preservar el canon vea capítulo 3 p. 65 parecería indicar que si tal error ocurrió en efecto no sería alguno que materialmente afectaría nuestra comprensión de la Biblia. La existencia de tal error de copia no se puede ni probar ni desprobar pero especulación adicional en cuanto a él aparte de evidencia contundente no parece ser útil. 7Una explicación de esta noción se puede hallar en Daniel P. Fuller «Benjamin B. Warfields View ofFaith and History» BETS 11 1968: 75-83.

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100 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS de esta dificultad mediante énfasis repetido en la condescendencia de la gracia de Dios al hablar a nuestro nivel. Sí Dios en efecto condesciende para hablar nuestro lenguaje el lenguaje de los seres humanos. Pero ningún pasaje de la Biblia enseña que él «condesciende» al punto de actuar contrario a su carácter moral. Nunca se dice que él puede condescender tanto como para afirmar aunque sea incidental­ mente algo que sea falso. Si Dios se «acomodara» de esta manera dejaría de ser el «Dios que no miente». Dejaría de ser el Dios que la Biblia dice que es. Tal actividad de ninguna manera hablaría de la grandeza de Dios porque Dios no manifestaría su grandeza actuando de una manera que contradice su carácter. Esta objeción pues en su raíz entiende malla pureza y unidad de Dios en lo que afectan todas sus obras y acciones. Es más tal proceso de acomodo si en realidad hubiera ocurrido hubiera crea­ do un problema moral serio para nosotros. Debemos ser imitadores del carácter moral de Dios Lv 11:44 Lc 6:36 Ef5:1 1 P 5:1 et. aL. Pablo dice que puesto que en nuestra naturaleza estamos llegando a ser más semejantes a Dios Ef4.24 «de jando la mentira» debemos hablar «con la verdad» unos con otros v. 25. Debemos imitar la veracidad de Dios en lo que decimos. Sin embargo si la teoría del acomo­ do es correcta entonces Dios intencionalmente hizo afirmaciones incidentales de falsedad a fin de mejorar la comunicación. Por consiguiente ¿no sería correcto que nosotros también intencionalmente hagamos afirmaciones incidentales de false­ dad cada vez que eso mejorara la comunicación Sin embargo eso equivaldría a de­ cir que una falsedad menor dicha con un buen propósito una «mentira blanca» no es mala. Tal posición que contradicen los pasajes bíblicos citados arriba en cuanto a la total veracidad de Dios al hablar y no puede considerarse válida. 5. La inerrancia pone demasiado énfasis en el aspecto divino de la Biblia y des­ cuida el aspecto humano. Esta objeción más general la hacen los que aducen que los que abogan por la inerrancia recalcan tanto el aspecto divino de la Biblia que minimizan su aspecto humano. Hemos convenido en que la Biblia tiene un aspecto tanto divino como huma­ no y que debemos dar atención adecuada a ambos. Sin embargo los que hacen esta objeción casi invariablemente pasan a insistir en que los aspectos verdadera­ mente «humanos» de la Biblia seguramente implican la presencia de algunos errores en la Biblia. Podemos responder que aunque la Biblia es plenamente humana por­ que fue escrita por seres humanos usando su propio lenguaje la actividad de Dios al supervisar la redacción de la Biblia y hacer que fuera también sus palabras quiere decir que es diferente de todos los demás libros humanos precisamente en este as­ pecto: no contiene error. Ese es exactamente lo que afirmó incluso el pecador co­ dicioso y desobediente Balaam en Números 23:19 cuando Dios habla por medio de seres humanos pecadores es diferente de cuando los hombres hablan porque «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer». Es más no es cier­ to que toda las expresiones verbales y los escritos humanos contengan errores porque todos los días hacemos docenas de declaraciones que son completamente verdad. Por ejemplo: «Me llamo Wayne Grudem». «Tengo tres hijos». «Desayuné esta mañana». 100 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS de esta dificultad mediante énfasis repetido en la condescendencia de la gracia de Dios al hablar a nuestro nivel. Sí Dios en efecto condesciende para hablar nuestro lenguaje el lenguaje de los seres humanos. Pero ningún pasaje de la Biblia enseña que él «condesciende» al punto de actuar contrario a su carácter moral. Nunca se dice que él puede condescender tanto como para afirmar aunque sea incidental­ mente algo que sea falso. Si Dios se «acomodara» de esta manera dejaría de ser el «Dios que no miente». Dejaría de ser el Dios que la Biblia dice que es. Tal actividad de ninguna manera hablaría de la grandeza de Dios porque Dios no manifestaría su grandeza actuando de una manera que contradice su carácter. Esta objeción pues en su raíz entiende malla pureza y unidad de Dios en lo que afectan todas sus obras y acciones. Es más tal proceso de acomodo si en realidad hubiera ocurrido hubiera crea­ do un problema moral serio para nosotros. Debemos ser imitadores del carácter moral de Dios Lv 11:44 Lc 6:36 Ef5:1 1 P 5:1 et. aL. Pablo dice que puesto que en nuestra naturaleza estamos llegando a ser más semejantes a Dios Ef4.24 «de jando la mentira» debemos hablar «con la verdad» unos con otros v. 25. Debemos imitar la veracidad de Dios en lo que decimos. Sin embargo si la teoría del acomo­ do es correcta entonces Dios intencionalmente hizo afirmaciones incidentales de falsedad a fin de mejorar la comunicación. Por consiguiente ¿no sería correcto que nosotros también intencionalmente hagamos afirmaciones incidentales de false­ dad cada vez que eso mejorara la comunicación Sin embargo eso equivaldría a de­ cir que una falsedad menor dicha con un buen propósito una «mentira blanca» no es mala. Tal posición que contradicen los pasajes bíblicos citados arriba en cuanto a la total veracidad de Dios al hablar y no puede considerarse válida. 5. La inerrancia pone demasiado énfasis en el aspecto divino de la Biblia y des­ cuida el aspecto humano. Esta objeción más general la hacen los que aducen que los que abogan por la inerrancia recalcan tanto el aspecto divino de la Biblia que minimizan su aspecto humano. Hemos convenido en que la Biblia tiene un aspecto tanto divino como huma­ no y que debemos dar atención adecuada a ambos. Sin embargo los que hacen esta objeción casi invariablemente pasan a insistir en que los aspectos verdadera­ mente «humanos» de la Biblia seguramente implican la presencia de algunos errores en la Biblia. Podemos responder que aunque la Biblia es plenamente humana por­ que fue escrita por seres humanos usando su propio lenguaje la actividad de Dios al supervisar la redacción de la Biblia y hacer que fuera también sus palabras quiere decir que es diferente de todos los demás libros humanos precisamente en este as­ pecto: no contiene error. Ese es exactamente lo que afirmó incluso el pecador co­ dicioso y desobediente Balaam en Números 23:19 cuando Dios habla por medio de seres humanos pecadores es diferente de cuando los hombres hablan porque «Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer». Es más no es cier­ to que toda las expresiones verbales y los escritos humanos contengan errores porque todos los días hacemos docenas de declaraciones que son completamente verdad. Por ejemplo: «Me llamo Wayne Grudem». «Tengo tres hijos». «Desayuné esta mañana».

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 101 6. Hay algunos errores en la Biblia que son obvios. Esta objeción final de que hay errores en la Biblia que son obvios la afirman o implican la mayoría de los que niegan la inerrancia y para muchos de ellos la convicción de que hay ciertos erro­ res en las Escrituras es un factor principalpara persuadidos a cuestionar la doctrina de la inerrancia. Para este caso la primera respuesta que debería hacerse a esta objeción es pre­ guntar dónde están tales errores. ¿En cuál versículo o versículos aparecen estos errores Es sorprendente la frecuencia que uno halla de que esta objeción la hacen quienes tienen escasa o ninguna idea de dónde están los errores específicos pero que creen que hay errores porque les han dicho que los hay. En otros casos sin embargo habrá quienes mencionan uno o más pasajes en donde aducen hay una afirmación falsa en la Biblia. En estos casos es importante que veamos el mismo texto bíblico y lo examinemos con detenimiento. Si cree­ mos que la Biblia en verdad es inerrante debemos anhelar y por cierto no temer inspeccionar estos pasajes con detalles minuciosos. Es más nuestra expectación será que esa inspección detenida mostrará que no hay ningún error después de todo. De nuevo es sorprendente cómo resulta que una lectura cuidadosa simple­ mente del texto en cuestión sacará a la luz una o más posibles soluciones a la dificultad. En unos pocos pasajes no será inmediatamente evidente la solución a la dificul­ tad basándose en la lectura del texto en nuestro idioma. En ese punto es útil con­ sultar algunos comentarios sobre el pasaje. Tanto Agustín 354-430 d.C. y Juan Calvino 1509-64 junto con muchos otros comentaristas recientes han dedicado tiempo a estudiar bien la mayoría de los supuestos «textos problema» y sugerir so­ luciones plausibles. Yalgunos escritores han compilado la mayoría de los textos di­ ficiles y han sugerido respuestas. 8 Hay unos pocos pasajes en donde tener conocimiento del hebreo o el griego puede ser necesario para hallar una solución y los que no tienen acceso de primera mano a estos idiomas pueden tener que buscar respuestas bien sea en algún co­ mentario más técnico o preguntándole a alguien que tiene este entrenamiento. Por supuesto nuestra comprensión de la Biblia nunca es perfecta y esto quiere de­ cir que puede haber casos en donde seremos incapaces de hallar una solución a un pasaje dificil al tiempo presente. Esto puede deberse a que al presente desconoce­ mos la evidencia lingüística histórica o contextual que necesitamos para entender correctamente el pasaje. Esto no debería ser problema para nosotros en un núme­ ro pequeño de pasajes en tanto yen cuanto el patrón global de nuestra investiga­ ción de estos pasajes ha mostrado que en verdad no hay ningún error en donde se ha aducido que hay alguno. 9 8E1lectorinteresado puede consultar por ejemplo Gleason L. Archer Eneyclopedia ofBible Difficulties Zon­ dervan Grand Rapids 1982 William Amdt Does the Bible Contradict Itself St. Louis: Concordia 1955 idern. Bible Difficulties St. Louis: Concordia 1932 yohn W. Haley Alieged Discrepancies ofthe Bible 1874 reimpresión Grand Rapids: Baker 1977. Casi todos los textos dificiles también reciben análisis útil en las amplias notas de The NIV Study Bible ed. Kenneth Barker et al. Zondervan Grand Rapids 1985. 9. P. Moreland "The Rationality ofBeliefin Inerraney" en Trin 7:1 1986: 75-86 arguye convincentemente que los cristianos no deben abandoner la doctrina de la inerrabilidad simplemente debido a un pequeño número de «textos problema» para los cuales al presente no tienen solución clara. 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 101 6. Hay algunos errores en la Biblia que son obvios. Esta objeción final de que hay errores en la Biblia que son obvios la afirman o implican la mayoría de los que niegan la inerrancia y para muchos de ellos la convicción de que hay ciertos erro­ res en las Escrituras es un factor principalpara persuadidos a cuestionar la doctrina de la inerrancia. Para este caso la primera respuesta que debería hacerse a esta objeción es pre­ guntar dónde están tales errores. ¿En cuál versículo o versículos aparecen estos errores Es sorprendente la frecuencia que uno halla de que esta objeción la hacen quienes tienen escasa o ninguna idea de dónde están los errores específicos pero que creen que hay errores porque les han dicho que los hay. En otros casos sin embargo habrá quienes mencionan uno o más pasajes en donde aducen hay una afirmación falsa en la Biblia. En estos casos es importante que veamos el mismo texto bíblico y lo examinemos con detenimiento. Si cree­ mos que la Biblia en verdad es inerrante debemos anhelar y por cierto no temer inspeccionar estos pasajes con detalles minuciosos. Es más nuestra expectación será que esa inspección detenida mostrará que no hay ningún error después de todo. De nuevo es sorprendente cómo resulta que una lectura cuidadosa simple­ mente del texto en cuestión sacará a la luz una o más posibles soluciones a la dificultad. En unos pocos pasajes no será inmediatamente evidente la solución a la dificul­ tad basándose en la lectura del texto en nuestro idioma. En ese punto es útil con­ sultar algunos comentarios sobre el pasaje. Tanto Agustín 354-430 d.C. y Juan Calvino 1509-64 junto con muchos otros comentaristas recientes han dedicado tiempo a estudiar bien la mayoría de los supuestos «textos problema» y sugerir so­ luciones plausibles. Yalgunos escritores han compilado la mayoría de los textos di­ ficiles y han sugerido respuestas. 8 Hay unos pocos pasajes en donde tener conocimiento del hebreo o el griego puede ser necesario para hallar una solución y los que no tienen acceso de primera mano a estos idiomas pueden tener que buscar respuestas bien sea en algún co­ mentario más técnico o preguntándole a alguien que tiene este entrenamiento. Por supuesto nuestra comprensión de la Biblia nunca es perfecta y esto quiere de­ cir que puede haber casos en donde seremos incapaces de hallar una solución a un pasaje dificil al tiempo presente. Esto puede deberse a que al presente desconoce­ mos la evidencia lingüística histórica o contextual que necesitamos para entender correctamente el pasaje. Esto no debería ser problema para nosotros en un núme­ ro pequeño de pasajes en tanto yen cuanto el patrón global de nuestra investiga­ ción de estos pasajes ha mostrado que en verdad no hay ningún error en donde se ha aducido que hay alguno. 9 8E1lectorinteresado puede consultar por ejemplo Gleason L. Archer Eneyclopedia ofBible Difficulties Zon­ dervan Grand Rapids 1982 William Amdt Does the Bible Contradict Itself St. Louis: Concordia 1955 idern. Bible Difficulties St. Louis: Concordia 1932 yohn W. Haley Alieged Discrepancies ofthe Bible 1874 reimpresión Grand Rapids: Baker 1977. Casi todos los textos dificiles también reciben análisis útil en las amplias notas de The NIV Study Bible ed. Kenneth Barker et al. Zondervan Grand Rapids 1985. 9. P. Moreland "The Rationality ofBeliefin Inerraney" en Trin 7:1 1986: 75-86 arguye convincentemente que los cristianos no deben abandoner la doctrina de la inerrabilidad simplemente debido a un pequeño número de «textos problema» para los cuales al presente no tienen solución clara.

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102 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS Pero aunque debemos admitir que hay la posibilidad de que no podamos resol­ ver un problema en particular también se debe indicar que hay muchos eruditos bíblicos evangélicos hoy que dicen que al presente no tienen conocimiento de nin­ gún texto con problema para el cual no haya una solución satisfactoria. Es posible por supuesto que se pueda llamar la atención a algunos de estos pasajes en el futu­ ro pero durante los pasados quince años o algo así de controversia sobre la ine­ rrancia bíblica ningún pasaje «no resuelto» ha sido llevado a su atención. ID Finalmente una perspectiva histórica de este asunto es útil. En realidad no hay ningún problema «nuevo» en la Biblia. La Biblia en su totalidad tiene más de 1900 años y los supuestos «textos problema» han estado allí todo el tiempo. Sin embar­ go en toda la historia de la iglesia ha habido una firme creencia en la inerrancia de las Escrituras en el sentido en que se define en este capítulo. Es más por cientos de años eruditos bíblicos altamente competentes han leído y estudiado esos textos problema y con todo no han hallado dificultad en sostener la inerrancia. Esto debe damos confianza de que hay disponibles soluciones a estos problemas y que la creencia en la inerrancia es enteramente congruente con toda una vida de atención detallada al texto de la Biblia. 11 C. Problemas al negar la inerrancia Los problemas que surgen al negar la inerrancia bíblica no son insignificantes y entender la magnitud de estos problemas nos da estímulo adicional no sólo para declarar la inerrancia sino también para declarar su importancia para la iglesia. A continuación se mencionan algunos de los problemas más serios. 1. Si negamos la inerrancia nos vemos frente a un serio problema moral: ¿po­ demos imitar a Dios e intencionalmente también mentir en asuntos menores Esto es similar a lo que dijimos en respuesta a la objeción 4 arriba pero aquí se aplica no sólo a los que sostienen la objeción 4 sino también más ampliamente a todos los que niegan la inerrancia. Efesios 5:1 nos dice que seamos imitadores de Dios pero una negación de la inerrancia que de todos modos afirma que las pala­ bras de las Escrituras son palabras inspiradas por Dios necesariamente implica que Dios intencionalmente habló falsedades en algunas de las afirmaciones menos cen­ trales de la Biblia. Y si está bien que Dios haga esto ¿cómo puede estar mal que no­ sotros lo hagamos Semejante línea de razonamiento si la creyéramos ejercería fuerte presión sobre nosotros para empezar a hablar falsedades en situaciones en que pareciera ayudamos a expresarnos mejor y cosas por el estilo. Esta posición sería una bajada resbalosa con resultados cada vez más negativos en nuestra vida. lOE presente escritor por ejemplo ha examinado durante veinte años docenas de estos «textos problema» que han sido traídos a su atención en el contexto del debate sobre la inerrabilidad. En cada uno de estos casos al exa­ minar de cerca el texto se ha hecho evidente una solución plausible. 11Sobre la historia de la inerrabilidad en la iglesia vea los ensayos de Philip Hughes Geoffrey W. Bromiley W. Robert Godfrey yJohn D. W oodbridge y Randan H. Balmer en Scripture and Truth. Vea también el estudio más detallado por. Woodbridge Biblical Authority: A Critique ofthe Rogers and McKim Proposal Zondervan Grand Ra­ pids 1982. 102 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS Pero aunque debemos admitir que hay la posibilidad de que no podamos resol­ ver un problema en particular también se debe indicar que hay muchos eruditos bíblicos evangélicos hoy que dicen que al presente no tienen conocimiento de nin­ gún texto con problema para el cual no haya una solución satisfactoria. Es posible por supuesto que se pueda llamar la atención a algunos de estos pasajes en el futu­ ro pero durante los pasados quince años o algo así de controversia sobre la ine­ rrancia bíblica ningún pasaje «no resuelto» ha sido llevado a su atención. ID Finalmente una perspectiva histórica de este asunto es útil. En realidad no hay ningún problema «nuevo» en la Biblia. La Biblia en su totalidad tiene más de 1900 años y los supuestos «textos problema» han estado allí todo el tiempo. Sin embar­ go en toda la historia de la iglesia ha habido una firme creencia en la inerrancia de las Escrituras en el sentido en que se define en este capítulo. Es más por cientos de años eruditos bíblicos altamente competentes han leído y estudiado esos textos problema y con todo no han hallado dificultad en sostener la inerrancia. Esto debe damos confianza de que hay disponibles soluciones a estos problemas y que la creencia en la inerrancia es enteramente congruente con toda una vida de atención detallada al texto de la Biblia. 11 C. Problemas al negar la inerrancia Los problemas que surgen al negar la inerrancia bíblica no son insignificantes y entender la magnitud de estos problemas nos da estímulo adicional no sólo para declarar la inerrancia sino también para declarar su importancia para la iglesia. A continuación se mencionan algunos de los problemas más serios. 1. Si negamos la inerrancia nos vemos frente a un serio problema moral: ¿po­ demos imitar a Dios e intencionalmente también mentir en asuntos menores Esto es similar a lo que dijimos en respuesta a la objeción 4 arriba pero aquí se aplica no sólo a los que sostienen la objeción 4 sino también más ampliamente a todos los que niegan la inerrancia. Efesios 5:1 nos dice que seamos imitadores de Dios pero una negación de la inerrancia que de todos modos afirma que las pala­ bras de las Escrituras son palabras inspiradas por Dios necesariamente implica que Dios intencionalmente habló falsedades en algunas de las afirmaciones menos cen­ trales de la Biblia. Y si está bien que Dios haga esto ¿cómo puede estar mal que no­ sotros lo hagamos Semejante línea de razonamiento si la creyéramos ejercería fuerte presión sobre nosotros para empezar a hablar falsedades en situaciones en que pareciera ayudamos a expresarnos mejor y cosas por el estilo. Esta posición sería una bajada resbalosa con resultados cada vez más negativos en nuestra vida. lOE presente escritor por ejemplo ha examinado durante veinte años docenas de estos «textos problema» que han sido traídos a su atención en el contexto del debate sobre la inerrabilidad. En cada uno de estos casos al exa­ minar de cerca el texto se ha hecho evidente una solución plausible. 11Sobre la historia de la inerrabilidad en la iglesia vea los ensayos de Philip Hughes Geoffrey W. Bromiley W. Robert Godfrey yJohn D. W oodbridge y Randan H. Balmer en Scripture and Truth. Vea también el estudio más detallado por. Woodbridge Biblical Authority: A Critique ofthe Rogers and McKim Proposal Zondervan Grand Ra­ pids 1982.

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 103 2. Si se niega la inerrancia empezamos a preguntamos si de veras podemos confiar en Dios en algo que diga. Una vez que nos convencemos de que Dios nos ha dicho falsedades en algunos asuntos menores de la Biblia podemos concluir que Dios es capaz de decimos falsedades. Esto tendrá un efecto perjudicial en nues­ tra disposición a creer en Dios y su Palabra y confiar en él completamente yobede­ cerle totalmente en el resto de la Biblia. Empezaremos a desobedecer inicialmente esas secciones de la Biblia que menos queremos obedecer y a desconfiar inicial­ mente de las secciones en que menos nos inclinamos a confiar. Pero tal procedi­ miento con el tiempo aumentará para gran perjuicio de nuestra vida espiritual. Por supuesto tal declinación en confianza y obediencia a la Biblia tal vez no ocurra necesariamente en la vida de todo el que niega la inerrancia pero este será por cier­ to el patrón general y será el patrón que se exhibe en el curso de una generación a la que se enseña a negar la inerrancia. 3. Si no aceptamos la inerrancia esencialmente convertimos a nuestra mente humana en una norma más alta de veracidad que la misma Palabra de Dios. Estaríamos usando nuestra mente para poner en tela de juicio algunas secciones de la Palabra de Dios y dictaminando que están erradas. Pero esto es en efecto decir que sabemos la verdad con más certeza y más precisión que la Palabra de Dios o que Dios mismo por 10 menos en esos asuntos. Tal procedimiento hacer nuestra mente una norma más alta que la verdad de la Palabra de Dios es la raíz de todo pecado intelectual. 12 4. Si negamos la inerrancia también debemos decir que la Biblia está errada no sólo en detalles menores sino también en algunas de sus doctrinas. Una nega­ ción de la inerrancia quiere decir que decimos que las enseñanzas de la Biblia en cuanto a la naturaleza de la Biblia yen cuanto a la veracidad y confiabilidad de las pala­ bras de Díos también es falsa. Estos no son detalles menores sino preocupaciones doctrinales importantes en la Biblia. 13 PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. A su modo de pensar ¿por qué el debate en cuanto a la inerrancia se ha con­ vertido en una cuestión tan grande en este siglo ¿Por qué personas en am­ bos lados del asunto piensan que es importante 2. Si usted pensara que la Biblia enseña algunos errores pequeños ¿cómo pen­ saría que eso afectaría la manera en que usted lee la Biblia ¿Afectaría su cui­ dado en ser veraz en la conversación cotidiana 12Vea en el capítulo 4 p. 83 una consideración de la Biblia como nuestra norma absoluta de verdad. 13Aunque las posiciones indeseables mencionadas arriba lógicamente se relacionan con una negación de la inerrabilidad está en orden decir una palabra de precaución: No todos los que niegan la inerrabilidad adoptarán también las conclusiones indeseables que se acaban de mencionar. Algunos probablemente en forma inconsis­ tente negarán la inerrabilidad pero no darán estos siguientes pasos lógicos. En los debates sobre la inerrabilidad como en otros debates teológicos es importante criticar a las personas en base a las nociones que en realidad sos­ tienen y distinguir esas nociones claramente de posiciones que pensamos que sostendrían si fueran consistentes con las nociones que expresan. 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 103 2. Si se niega la inerrancia empezamos a preguntamos si de veras podemos confiar en Dios en algo que diga. Una vez que nos convencemos de que Dios nos ha dicho falsedades en algunos asuntos menores de la Biblia podemos concluir que Dios es capaz de decimos falsedades. Esto tendrá un efecto perjudicial en nues­ tra disposición a creer en Dios y su Palabra y confiar en él completamente yobede­ cerle totalmente en el resto de la Biblia. Empezaremos a desobedecer inicialmente esas secciones de la Biblia que menos queremos obedecer y a desconfiar inicial­ mente de las secciones en que menos nos inclinamos a confiar. Pero tal procedi­ miento con el tiempo aumentará para gran perjuicio de nuestra vida espiritual. Por supuesto tal declinación en confianza y obediencia a la Biblia tal vez no ocurra necesariamente en la vida de todo el que niega la inerrancia pero este será por cier­ to el patrón general y será el patrón que se exhibe en el curso de una generación a la que se enseña a negar la inerrancia. 3. Si no aceptamos la inerrancia esencialmente convertimos a nuestra mente humana en una norma más alta de veracidad que la misma Palabra de Dios. Estaríamos usando nuestra mente para poner en tela de juicio algunas secciones de la Palabra de Dios y dictaminando que están erradas. Pero esto es en efecto decir que sabemos la verdad con más certeza y más precisión que la Palabra de Dios o que Dios mismo por 10 menos en esos asuntos. Tal procedimiento hacer nuestra mente una norma más alta que la verdad de la Palabra de Dios es la raíz de todo pecado intelectual. 12 4. Si negamos la inerrancia también debemos decir que la Biblia está errada no sólo en detalles menores sino también en algunas de sus doctrinas. Una nega­ ción de la inerrancia quiere decir que decimos que las enseñanzas de la Biblia en cuanto a la naturaleza de la Biblia yen cuanto a la veracidad y confiabilidad de las pala­ bras de Díos también es falsa. Estos no son detalles menores sino preocupaciones doctrinales importantes en la Biblia. 13 PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. A su modo de pensar ¿por qué el debate en cuanto a la inerrancia se ha con­ vertido en una cuestión tan grande en este siglo ¿Por qué personas en am­ bos lados del asunto piensan que es importante 2. Si usted pensara que la Biblia enseña algunos errores pequeños ¿cómo pen­ saría que eso afectaría la manera en que usted lee la Biblia ¿Afectaría su cui­ dado en ser veraz en la conversación cotidiana 12Vea en el capítulo 4 p. 83 una consideración de la Biblia como nuestra norma absoluta de verdad. 13Aunque las posiciones indeseables mencionadas arriba lógicamente se relacionan con una negación de la inerrabilidad está en orden decir una palabra de precaución: No todos los que niegan la inerrabilidad adoptarán también las conclusiones indeseables que se acaban de mencionar. Algunos probablemente en forma inconsis­ tente negarán la inerrabilidad pero no darán estos siguientes pasos lógicos. En los debates sobre la inerrabilidad como en otros debates teológicos es importante criticar a las personas en base a las nociones que en realidad sos­ tienen y distinguir esas nociones claramente de posiciones que pensamos que sostendrían si fueran consistentes con las nociones que expresan.

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104 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 3. ¿Sabe usted de algún pasaje bíblico que parezca contener errores ¿Cuáles son ¿Ha tratado de resolver las dificultades en estos pasajes Si no ha halla­ do una solución a algún pasaje ¿qué otros pasos pudiera probar 4. Conforme los creyentes avanzan por la vida aprendiendo a conocer mejor su Biblia y creciendo en madurez cristiana ¿tienden a confiar en la Biblia más o a confiar menos A su modo de pensar ¿creerá usted en el cielo que la Biblia es inerrante Si es así ¿lo creerá usted más firmemente o menos fir­ memente que lo cree ahora 5. Si está convencido de que la Biblia enseña la doctrina de la inerrancia ¿có­ mo se siente al respecto ¿Se alegra de que tal enseñanza esté allí o siente us­ ted que es una carga tener que defenderla 6. ¿Garantiza la creencia en la inerrancia que tengamos una doctrina sana y una vida cristiana sana ¿Cómo pueden los Testigos de Jehová decir que la Biblia es inerrante y a la vez ellos mismos tener tantas enseñanzas falsas 7. Si usted está de acuerdo con la inerrancia ¿piensa que la inerrancia debería ser un requisito para membresía en la iglesia para enseñar en una clase de Escuela Dominical para ser nombrado para un cargo en la iglesia tal como anciano o diácono para ser ordenado como pastor y para enseñar en un se­ minario teológico ¿Por qué sí o por qué no 8. Cuando hay controversias doctrinales en la iglesia ¿cuáles son los peligros personales que enfrentan quienes sostienen una posición más congruente con la Biblia En particular ¿cómo puede el orgullo en la doctrina correcta convertirse un problema ¿Cuál es la solución ¿Piensa usted que la inerran­ cia es una cuestión importante para el futuro de la iglesia ¿Por qué sí y por qué no A su modo de pensar ¿cómo se resolverá TÉRMINOS ESPECIALES autógrafo fe y práctica ICBI inerrante infalible variante textual BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se puedenencontrar en las páginas 1297-1306. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas En esta sección al referirme a algunas obras significativas más viejas que no in­ cluyen una consideración específica de la inerrancia he mencionado más bien las páginas en que hablan de la autoridad bíblica en general. En esos casos las páginas aquí duplican las listas para el capítulo 4 sobre la autoridad de la Biblia. 104 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 3. ¿Sabe usted de algún pasaje bíblico que parezca contener errores ¿Cuáles son ¿Ha tratado de resolver las dificultades en estos pasajes Si no ha halla­ do una solución a algún pasaje ¿qué otros pasos pudiera probar 4. Conforme los creyentes avanzan por la vida aprendiendo a conocer mejor su Biblia y creciendo en madurez cristiana ¿tienden a confiar en la Biblia más o a confiar menos A su modo de pensar ¿creerá usted en el cielo que la Biblia es inerrante Si es así ¿lo creerá usted más firmemente o menos fir­ memente que lo cree ahora 5. Si está convencido de que la Biblia enseña la doctrina de la inerrancia ¿có­ mo se siente al respecto ¿Se alegra de que tal enseñanza esté allí o siente us­ ted que es una carga tener que defenderla 6. ¿Garantiza la creencia en la inerrancia que tengamos una doctrina sana y una vida cristiana sana ¿Cómo pueden los Testigos de Jehová decir que la Biblia es inerrante y a la vez ellos mismos tener tantas enseñanzas falsas 7. Si usted está de acuerdo con la inerrancia ¿piensa que la inerrancia debería ser un requisito para membresía en la iglesia para enseñar en una clase de Escuela Dominical para ser nombrado para un cargo en la iglesia tal como anciano o diácono para ser ordenado como pastor y para enseñar en un se­ minario teológico ¿Por qué sí o por qué no 8. Cuando hay controversias doctrinales en la iglesia ¿cuáles son los peligros personales que enfrentan quienes sostienen una posición más congruente con la Biblia En particular ¿cómo puede el orgullo en la doctrina correcta convertirse un problema ¿Cuál es la solución ¿Piensa usted que la inerran­ cia es una cuestión importante para el futuro de la iglesia ¿Por qué sí y por qué no A su modo de pensar ¿cómo se resolverá TÉRMINOS ESPECIALES autógrafo fe y práctica ICBI inerrante infalible variante textual BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se puedenencontrar en las páginas 1297-1306. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas En esta sección al referirme a algunas obras significativas más viejas que no in­ cluyen una consideración específica de la inerrancia he mencionado más bien las páginas en que hablan de la autoridad bíblica en general. En esos casos las páginas aquí duplican las listas para el capítulo 4 sobre la autoridad de la Biblia.

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton 18-40 1930 Thomas 500-501 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:36-192 1892-94 Miley 2:41-49 1940 Wiley 1:166-84 1960 Purkiser 66-80 3. Bautista 1767 Gill11-18 1907 Strong 222-42 1917 Mullins 142-44 150-53 1976-83 Henry 3:248-487 4:129-255 353-404 1983-85 Erickson 221-40 1987-94 Lewis/Demarest 1:93-171 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:63-88 1949 Thiessen 105-15 1986 Ryrie 77-104 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:232-65338-49 1934 Mueller 101-37 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:74-92 1871-73 Hodge 1:163-82 1878 Dabney DET 1:282-313466-81 1887-1921 Warfield IAB pássim 1889 Shedd1:93-110 1937-66 Murray CW 1:9-15 CW 4:22-29 1938 BerkhofIntro 144-65 182-86 7. Renovada o carismpatica o pentecostal 1988-92 Williams 1:36-43 105 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento específico 2. Católica Romana: Post Vaticano 11 1980 McBrien 1:64 Otras obras Vea también la bibliografia para el capítulo 4 «Autoridad» mucho de lo cual también es pertinente aquí pero sólo parte de lo cual se ha mencionado de nuevo. Archer Gleason. Encyclopedia ofBible Difficulties. Zondervan Grand Rapids 1982. Arndt W. Bible Difficulties. Concordia Sto Louis1932.

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106 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS ____oDoes the Bible Contradict Itse1j Concordia Sto Louis 1955. Boice james ed. The Foundation ofBiblical Authority. Zondervan Grand Rapids 1978. Carson D.A. y john Woodbridge eds. Hermeneutics Authority and Canon. Zondervan Grand Rapids 1986. ____oScripture and Truth. Zondervan Grand Rapids 1983. Feinberg Paul. «Bible Inerrancy and Infallibility 0:6. In EDT pp. 141-45. Geisler Norman ed. Biblical Errancy: An Analysis ofIts Philosophical Roots. Zondervan Grand Rapids 1981. ____oed. Inerrancy. Zondervan Grand Rapids 1979 ensayos de la Confe­ rencia del ICBI de Chicago en octubre de 1978. Haley john W. Alleged Discrepancies ofthe Bible. Reimp. ed. Baker Grand Rapids 1977 primero publicado en 1874. Lindsell Harold. The Battlefor the Bible. Zondervan Grand Rapids 1976. ____oThe Bible in the Balance. Zondervan Grand Rapids 1979. Montgomeryjohn W. ed. Gods Inerrant Word. Bethany Fellowship Minneapolis 1974. Packer. 1. «Scripture». EnNDTpp. 627-31. ____ o «Infallibility and Inerrancy ofthe Bible». En NDT 337-39. Schaeffer Francis. No Final Conflict: The Bible Without Error in All That It Affirms. Intervarsity Press Downers Grove 111. 1975. Warfield B.B. Limited 1nspiration. Presbyterian and Reformed Filadelfia 1962. Woodbridgejohn. BiblicalAuthority: A Critique ofthe Rogers/McKim Proposal. Zondervan Grand Rapids 1982. Young Edward. Thy Word 1s Truth. Eerdmans Grand Rapids 1957. Obras desde una perspectiva de no inerrancia Vea también la bibliografia para el capítulo 4. Barr james. Fundamentalism. SCM Londres 1977. Beegle Dewey M. Scripture Tradition and 1nfallibility. Eerdmans Grand Rapids 1973. Davis Stephen T. The Debate About the Bible. Filadelfia: Westminster 1977. McKim Donald K. ed. The Authoritative Word: Essays on the Nature ofScripture. Eerdmans Grand Rapids 1983. Rogersjack ed. BiblicalAuthority. Word Waco Tex. 1977. Rogers jack B. and Donald K. McKim. The Authority and Interpretation ofthe Bible: An HistoricalApproach. Harper and Row San Francisco 1979. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Salmo 12:6: Las palabras del Señor son puras son como la plata refinada siete veces puri­ ficada en el crisol. 106 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS ____oDoes the Bible Contradict Itse1j Concordia Sto Louis 1955. Boice james ed. The Foundation ofBiblical Authority. Zondervan Grand Rapids 1978. Carson D.A. y john Woodbridge eds. Hermeneutics Authority and Canon. Zondervan Grand Rapids 1986. ____oScripture and Truth. Zondervan Grand Rapids 1983. Feinberg Paul. «Bible Inerrancy and Infallibility 0:6. In EDT pp. 141-45. Geisler Norman ed. Biblical Errancy: An Analysis ofIts Philosophical Roots. Zondervan Grand Rapids 1981. ____oed. Inerrancy. Zondervan Grand Rapids 1979 ensayos de la Confe­ rencia del ICBI de Chicago en octubre de 1978. Haley john W. Alleged Discrepancies ofthe Bible. Reimp. ed. Baker Grand Rapids 1977 primero publicado en 1874. Lindsell Harold. The Battlefor the Bible. Zondervan Grand Rapids 1976. ____oThe Bible in the Balance. Zondervan Grand Rapids 1979. Montgomeryjohn W. ed. Gods Inerrant Word. Bethany Fellowship Minneapolis 1974. Packer. 1. «Scripture». EnNDTpp. 627-31. ____ o «Infallibility and Inerrancy ofthe Bible». En NDT 337-39. Schaeffer Francis. No Final Conflict: The Bible Without Error in All That It Affirms. Intervarsity Press Downers Grove 111. 1975. Warfield B.B. Limited 1nspiration. Presbyterian and Reformed Filadelfia 1962. Woodbridgejohn. BiblicalAuthority: A Critique ofthe Rogers/McKim Proposal. Zondervan Grand Rapids 1982. Young Edward. Thy Word 1s Truth. Eerdmans Grand Rapids 1957. Obras desde una perspectiva de no inerrancia Vea también la bibliografia para el capítulo 4. Barr james. Fundamentalism. SCM Londres 1977. Beegle Dewey M. Scripture Tradition and 1nfallibility. Eerdmans Grand Rapids 1973. Davis Stephen T. The Debate About the Bible. Filadelfia: Westminster 1977. McKim Donald K. ed. The Authoritative Word: Essays on the Nature ofScripture. Eerdmans Grand Rapids 1983. Rogersjack ed. BiblicalAuthority. Word Waco Tex. 1977. Rogers jack B. and Donald K. McKim. The Authority and Interpretation ofthe Bible: An HistoricalApproach. Harper and Row San Francisco 1979. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Salmo 12:6: Las palabras del Señor son puras son como la plata refinada siete veces puri­ ficada en el crisol.

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5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS HIMNO 107 «La Ley del Señor Perfecta Es» Esta moderna expresión del Salmo 19:7-11 expresa la perfección de la palabra de Dios en varias maneras diferentes y muestra varios aspectos de su aplicación a nuestras vidas. La ley de Dios perfecta es Convierte al pecador Su testimonio es tan fiel Que al simple iluminó. Los mandamientos del Señor Dan gozo al corazón Tan puro su precepto es Que aclara la visión. Es limpio el temor de Dios Que permanecerá Los sabios juicios del Señor Son justos son verdad. Deseables más que el oro son Sus juicios mucho más Aun más dulces que la miel Que fluye del panal. SALTERIO ESCOCÉS 1950 TRAD. N. MARTÍNEZ. TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 147 5 : LA INERRANCIA DE LAS ESCRITURAS HIMNO 107 «La Ley del Señor Perfecta Es» Esta moderna expresión del Salmo 19:7-11 expresa la perfección de la palabra de Dios en varias maneras diferentes y muestra varios aspectos de su aplicación a nuestras vidas. La ley de Dios perfecta es Convierte al pecador Su testimonio es tan fiel Que al simple iluminó. Los mandamientos del Señor Dan gozo al corazón Tan puro su precepto es Que aclara la visión. Es limpio el temor de Dios Que permanecerá Los sabios juicios del Señor Son justos son verdad. Deseables más que el oro son Sus juicios mucho más Aun más dulces que la miel Que fluye del panal. SALTERIO ESCOCÉS 1950 TRAD. N. MARTÍNEZ. TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 147

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Capítulo 6 Las cuatro características de las Escrituras: 2 Claridad ¿Pueden sólo los eruditos entender correctamente la Bibliaf EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA Cualquiera que ha empezado a leer la Biblia en serio se dará cuenta de que algu­ nas partes se pueden entender muy fácilmente en tanto que otras partes parecen un acertijo. A decir verdad muy temprano en la historia de la iglesia Pedro les re­ cordó a sus lectores que algunas partes de las Epístolas de Pablo eran dificiles de entender: «Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas al­ gunos puntos dificiles de entender que los ignorantes e inconstantes tergiversan como lo hacen también con las demás Escrituras para su propia perdición» 2 P 3:15-16. Debemos reconocer por consiguiente que no toda la Biblia es fácil de entender. Pero sería un error pensar que la mayoría de la Biblia o que la Biblia en general es dificil de entender. De hecho el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento frecuentemente afirman que la Biblia está escrita de tal manera que sus enseñanzas puede entenderlas cualquier creyente regular. Incluso en la afirmación de Pedro que acabamos de citar el contexto es una apelación a las enseñanzas de la carta de Pablo que los lectores de Pedro habían leído y entendido 2 P 3:15. Es más Pedro asigna algo de la culpa moral a los que tergiversan estos pasajes «para su propia perdición». Tampoco dice que haya cosas imposibles de entender sino sólo que son dificiles de entender. A. La Biblia frecuentemente afirma su propia claridad La claridad de la Biblia y la responsabilidad de los creyentes en general para leerla y entenderla se recalca a menudo. En un pasaje muy familiar Moisés le dice al pueblo de Israel: Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino cuando te acuestes y cuando te levantes Dt 6:6-7. Se esperaba que todo el pueblo de Israel fuera capaz de entender las palabras de la Biblia lo suficiente para poder «inculcárselas continuamente» a sus hijos. Esta 108 Capítulo 6 Las cuatro características de las Escrituras: 2 Claridad ¿Pueden sólo los eruditos entender correctamente la Bibliaf EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA Cualquiera que ha empezado a leer la Biblia en serio se dará cuenta de que algu­ nas partes se pueden entender muy fácilmente en tanto que otras partes parecen un acertijo. A decir verdad muy temprano en la historia de la iglesia Pedro les re­ cordó a sus lectores que algunas partes de las Epístolas de Pablo eran dificiles de entender: «Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas al­ gunos puntos dificiles de entender que los ignorantes e inconstantes tergiversan como lo hacen también con las demás Escrituras para su propia perdición» 2 P 3:15-16. Debemos reconocer por consiguiente que no toda la Biblia es fácil de entender. Pero sería un error pensar que la mayoría de la Biblia o que la Biblia en general es dificil de entender. De hecho el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento frecuentemente afirman que la Biblia está escrita de tal manera que sus enseñanzas puede entenderlas cualquier creyente regular. Incluso en la afirmación de Pedro que acabamos de citar el contexto es una apelación a las enseñanzas de la carta de Pablo que los lectores de Pedro habían leído y entendido 2 P 3:15. Es más Pedro asigna algo de la culpa moral a los que tergiversan estos pasajes «para su propia perdición». Tampoco dice que haya cosas imposibles de entender sino sólo que son dificiles de entender. A. La Biblia frecuentemente afirma su propia claridad La claridad de la Biblia y la responsabilidad de los creyentes en general para leerla y entenderla se recalca a menudo. En un pasaje muy familiar Moisés le dice al pueblo de Israel: Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino cuando te acuestes y cuando te levantes Dt 6:6-7. Se esperaba que todo el pueblo de Israel fuera capaz de entender las palabras de la Biblia lo suficiente para poder «inculcárselas continuamente» a sus hijos. Esta 108

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6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 109 enseñanza no consistía solo en la memorización sin entendimiento porque el pue­ blo de Israel debía hablar de las palabras de la Biblia durante sus actividades de sen­ tarse en la casa caminar irse a la cama o levantarse por la mañana. Dios espera que todo su pueblo sepa y pueda hablar de su Palabra con la aplicación apropiada a la si­ tuación ordinarias de la vida. De modo similar el Salmo 1nos dice que el «hombre dichoso» a quien todos losjustos de Israel debían emular es el que medita en la ley de Dios «día y noche» Sal 1:2. Esta meditación diaria da por sentado una capaci­ dad para entender apropiadamente la Biblia los que la meditan. El carácter de la Biblia se dice que es tal que incluso el «sencillo» puede enten­ derla apropiadamente y ser sabio por ella. «El mandato del Señor es digno de con­ fianza: da sabiduría al sencillo» Sal 19:7. Después leemos: «La exposición de tus palabras nos da luz y da entendimiento al sencillo» Sal 119: 130. Aquí el «sencillo» heb. peti no es meramente el que carece de capacidad intelectual sino el que care­ ce de sanojuicio que es proclive a cometer errores y que fácilmente puede dejarse desviar. La Palabra de Dios es tan comprensible tan clara que incluso le da sabi­ duría a este tipo de personas. Esto debería ser un gran estímulo para todos los cre­ yentes ninguno debe pensar de sí mismo que es demasiado necio para leer la Biblia y entenderla lo suficiente para que ella le dé sabiduría. Hay un énfasis similar en el Nuevo Testamento. Jesús mismo en sus enseñan­ zas sus conversaciones y sus debates nunca responde a pregunta alguna dando in­ dicio de echarle la culpa a las Escrituras del Antiguo Testamento por no ser claras. Incluso al hablarles a personas del primer siglo que distaban como mil años de David de Moisés como mil quinientos años o de Abraham como dos mil años Jesús da por sentado que tales personas pueden leer y entender correctamente las Escrituras del Antiguo Testamento. En días cuando es común que algunos nos digan que es dificil interpretar co­ rrectamente la Biblia haremos bien en recordar que ni una sola vez en los Evange­ lios oímos aJesús diciendo: «Veo de dónde viene su problema las Escrituras no son claras en cuanto a ese tema». Más bien sea que estuviera hablando con erudi­ tos o con personas comunes sin mayor educación sus respuestas siempre dan por sentado que la culpa de entender mal alguna enseñanza de las Escrituras no se debe echar a las Escrituras mismas sino a los que entendieron malo no aceptaron 10 que está escrito. Vez tras vez responde a preguntas con afirmaciones como «No han leído...»Mt 12:3 5 19:14 22:31 «No han leído en las Escrituras...»Mt 21:41 o incluso: «Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el po­ der de Dios» Mt 22:29 cf. Mt 9:13 12:7 15:3 21:13Jn 3:10 et. al.. De modo similar la mayoría de las Epístolas del Nuevo Testamento fueron es­ critas no a dirigentes de la iglesia sino a congregaciones enteras. Pablo escribe: «A la iglesia de Dios que está en Corinto» 1 Ca 1:2 «A las iglesias de Galacia» Gá 1:2 «A todos los santos en CristoJesús que están en Filipos junto con los obis­ pos y diáconos» Flp 1:1 y así por el estilo. Pablo da por sentado que sus oyentes en­ tenderán lo que les escribe y los anima a que hagan circular sus cartas en otras iglesias: «Una vez que se les haya leído a ustedes esta carta que se lea también en la iglesia de Laodicea y ustedes lean la carta dirigida a esa iglesia» Col 4:16 cf. lCompare el uso de la misma palabra en Pr 1:4 7:7 9:6 14:15 18 22:3 27:12. 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 109 enseñanza no consistía solo en la memorización sin entendimiento porque el pue­ blo de Israel debía hablar de las palabras de la Biblia durante sus actividades de sen­ tarse en la casa caminar irse a la cama o levantarse por la mañana. Dios espera que todo su pueblo sepa y pueda hablar de su Palabra con la aplicación apropiada a la si­ tuación ordinarias de la vida. De modo similar el Salmo 1nos dice que el «hombre dichoso» a quien todos losjustos de Israel debían emular es el que medita en la ley de Dios «día y noche» Sal 1:2. Esta meditación diaria da por sentado una capaci­ dad para entender apropiadamente la Biblia los que la meditan. El carácter de la Biblia se dice que es tal que incluso el «sencillo» puede enten­ derla apropiadamente y ser sabio por ella. «El mandato del Señor es digno de con­ fianza: da sabiduría al sencillo» Sal 19:7. Después leemos: «La exposición de tus palabras nos da luz y da entendimiento al sencillo» Sal 119: 130. Aquí el «sencillo» heb. peti no es meramente el que carece de capacidad intelectual sino el que care­ ce de sanojuicio que es proclive a cometer errores y que fácilmente puede dejarse desviar. La Palabra de Dios es tan comprensible tan clara que incluso le da sabi­ duría a este tipo de personas. Esto debería ser un gran estímulo para todos los cre­ yentes ninguno debe pensar de sí mismo que es demasiado necio para leer la Biblia y entenderla lo suficiente para que ella le dé sabiduría. Hay un énfasis similar en el Nuevo Testamento. Jesús mismo en sus enseñan­ zas sus conversaciones y sus debates nunca responde a pregunta alguna dando in­ dicio de echarle la culpa a las Escrituras del Antiguo Testamento por no ser claras. Incluso al hablarles a personas del primer siglo que distaban como mil años de David de Moisés como mil quinientos años o de Abraham como dos mil años Jesús da por sentado que tales personas pueden leer y entender correctamente las Escrituras del Antiguo Testamento. En días cuando es común que algunos nos digan que es dificil interpretar co­ rrectamente la Biblia haremos bien en recordar que ni una sola vez en los Evange­ lios oímos aJesús diciendo: «Veo de dónde viene su problema las Escrituras no son claras en cuanto a ese tema». Más bien sea que estuviera hablando con erudi­ tos o con personas comunes sin mayor educación sus respuestas siempre dan por sentado que la culpa de entender mal alguna enseñanza de las Escrituras no se debe echar a las Escrituras mismas sino a los que entendieron malo no aceptaron 10 que está escrito. Vez tras vez responde a preguntas con afirmaciones como «No han leído...»Mt 12:3 5 19:14 22:31 «No han leído en las Escrituras...»Mt 21:41 o incluso: «Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el po­ der de Dios» Mt 22:29 cf. Mt 9:13 12:7 15:3 21:13Jn 3:10 et. al.. De modo similar la mayoría de las Epístolas del Nuevo Testamento fueron es­ critas no a dirigentes de la iglesia sino a congregaciones enteras. Pablo escribe: «A la iglesia de Dios que está en Corinto» 1 Ca 1:2 «A las iglesias de Galacia» Gá 1:2 «A todos los santos en CristoJesús que están en Filipos junto con los obis­ pos y diáconos» Flp 1:1 y así por el estilo. Pablo da por sentado que sus oyentes en­ tenderán lo que les escribe y los anima a que hagan circular sus cartas en otras iglesias: «Una vez que se les haya leído a ustedes esta carta que se lea también en la iglesia de Laodicea y ustedes lean la carta dirigida a esa iglesia» Col 4:16 cf. lCompare el uso de la misma palabra en Pr 1:4 7:7 9:6 14:15 18 22:3 27:12.

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110 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS n 20:30-31 2 Ca 1:13 Ef 3:4 1 Ti 4:13 Stg 1:1 22-25 1 P 1:1 2:2 2 P 1:19 ln 5:13.2 Se podría presentar 2 Pedro 1:20 en contra del concepto de la claridad de la Bi­ blia que se explica en este capítulo. El versículo dice que «ninguna profecía de la Escritura surge de la interpretación particular de nadie» y alguien pudiera aducir que esto significa que los creyentes comunes no pueden interpretar correctamente las Escrituras por sí mismos. Es improbable sin embargo que esta implicación se pueda derivar de 2 Pedro 1:20 porque el versículo probablemente está hablando del origen y no de la interpretación de la Biblia. De esta manera la NVI lo traduce: «ninguna profecía de la Escritura surge de la interpretación particular de nadie».3 Es más incluso si se entendiera el versículo como hablando de la interpretación de la Biblia estaría diciendo que la interpretación de la Biblia se debe hacer dentro de la comunión de creyentes y no meramente como actividad personal. Ni aun así im­ plicaría que se necesitan intérpretes autoritativos para asegurar el verdadero signi­ ficado de la Biblia sino simplemente que la lectura y entendimiento de la Biblia no se debe realizar por entero en forma aislada de otros creyentes. Para que no pensemos que comprender la Biblia de alguna manera era más fá­ cil para los creyentes del primer siglo que para nosotros es importante darnos cuenta de que en muchos casos las Epístolas del Nuevo Testamento fueron escri­ tas a iglesias que tenían una proporción nutrida de creyentes gentiles. Eran creyen­ tes relativamente nuevos que no tenían ningún trasfondo previo en ninguna clase de sociedad cristiana y que tenían escaso o ningún entendimiento de la historia y cultura de Israel. No obstante los autores del Nuevo Testamento no vacilan en es­ perar que estos creyentes gentiles puedan leer una traducción del Antiguo Testa­ mento en su propio idioma y entenderlo apropiadamente cf. Ro 4:1-25 15:4 1 Ca 10:1-11 2 Ti 3:16-17 et al.. B. Las cualidades morales y espirituales necesarias para una comprensión correcta Los escritores del Nuevo Testamento con frecuencia afirman que la capaci­ dad de entender la Biblia correctamente es más capacidad moral y espiritual que intelectual: «El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios pues para él es locura. No puede entenderlo porque hay que discernirlo es­ piritualmente» 1 Ca 2:14 cf. 1:18-3:4 2 Ca 3:14-16 4:3-4 6 Heb 5:14 Stg 1:5-6 2 P 3:5 cf. Mr 4:11-12n 7:17 8:43. Así que aunque los autores del Nuevo Tes­ tamento afirman que la Biblia en sí misma está escrita con claridad también afir­ man que no la podrán entender correctamente los que no están dispuestos a reci­ bir sus enseñanzas. La Biblia la pueden entender todos los que no son creyentes 2Pablo les dice a los corintios: «No estamos escribiéndoles nada que no puedan leer ni entender» y luego añade «Espero que comprenderán del todo así como ya nos han comprendido en parte». La adición a su primera afirma­ ción no niega su afirmación de claridad de lo que les ha escrito sino que anima a los corintios a ser diligentes para escuchar con todo cuidado las palabras de Pablo a fin de que su comprensión parcial pueda ser ahondada y enri­ quecida. De hecho la misma expresión de tal esperanza muestra que Pablo da por sentado que se puede entender sus escritos elpiza «espero» en el Nuevo Testamento expresa una expectación mucho más confiada de un even­ to futuro que la palabra en inglés esperanza. 3Esta interpretación la defiende bien Michael Green The Secand Epistle af Peter and the Epistle aflude TNTC Eerdmans Grand Rapids 1987 pp. 100-102. 110 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS n 20:30-31 2 Ca 1:13 Ef 3:4 1 Ti 4:13 Stg 1:1 22-25 1 P 1:1 2:2 2 P 1:19 ln 5:13.2 Se podría presentar 2 Pedro 1:20 en contra del concepto de la claridad de la Bi­ blia que se explica en este capítulo. El versículo dice que «ninguna profecía de la Escritura surge de la interpretación particular de nadie» y alguien pudiera aducir que esto significa que los creyentes comunes no pueden interpretar correctamente las Escrituras por sí mismos. Es improbable sin embargo que esta implicación se pueda derivar de 2 Pedro 1:20 porque el versículo probablemente está hablando del origen y no de la interpretación de la Biblia. De esta manera la NVI lo traduce: «ninguna profecía de la Escritura surge de la interpretación particular de nadie».3 Es más incluso si se entendiera el versículo como hablando de la interpretación de la Biblia estaría diciendo que la interpretación de la Biblia se debe hacer dentro de la comunión de creyentes y no meramente como actividad personal. Ni aun así im­ plicaría que se necesitan intérpretes autoritativos para asegurar el verdadero signi­ ficado de la Biblia sino simplemente que la lectura y entendimiento de la Biblia no se debe realizar por entero en forma aislada de otros creyentes. Para que no pensemos que comprender la Biblia de alguna manera era más fá­ cil para los creyentes del primer siglo que para nosotros es importante darnos cuenta de que en muchos casos las Epístolas del Nuevo Testamento fueron escri­ tas a iglesias que tenían una proporción nutrida de creyentes gentiles. Eran creyen­ tes relativamente nuevos que no tenían ningún trasfondo previo en ninguna clase de sociedad cristiana y que tenían escaso o ningún entendimiento de la historia y cultura de Israel. No obstante los autores del Nuevo Testamento no vacilan en es­ perar que estos creyentes gentiles puedan leer una traducción del Antiguo Testa­ mento en su propio idioma y entenderlo apropiadamente cf. Ro 4:1-25 15:4 1 Ca 10:1-11 2 Ti 3:16-17 et al.. B. Las cualidades morales y espirituales necesarias para una comprensión correcta Los escritores del Nuevo Testamento con frecuencia afirman que la capaci­ dad de entender la Biblia correctamente es más capacidad moral y espiritual que intelectual: «El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios pues para él es locura. No puede entenderlo porque hay que discernirlo es­ piritualmente» 1 Ca 2:14 cf. 1:18-3:4 2 Ca 3:14-16 4:3-4 6 Heb 5:14 Stg 1:5-6 2 P 3:5 cf. Mr 4:11-12n 7:17 8:43. Así que aunque los autores del Nuevo Tes­ tamento afirman que la Biblia en sí misma está escrita con claridad también afir­ man que no la podrán entender correctamente los que no están dispuestos a reci­ bir sus enseñanzas. La Biblia la pueden entender todos los que no son creyentes 2Pablo les dice a los corintios: «No estamos escribiéndoles nada que no puedan leer ni entender» y luego añade «Espero que comprenderán del todo así como ya nos han comprendido en parte». La adición a su primera afirma­ ción no niega su afirmación de claridad de lo que les ha escrito sino que anima a los corintios a ser diligentes para escuchar con todo cuidado las palabras de Pablo a fin de que su comprensión parcial pueda ser ahondada y enri­ quecida. De hecho la misma expresión de tal esperanza muestra que Pablo da por sentado que se puede entender sus escritos elpiza «espero» en el Nuevo Testamento expresa una expectación mucho más confiada de un even­ to futuro que la palabra en inglés esperanza. 3Esta interpretación la defiende bien Michael Green The Secand Epistle af Peter and the Epistle aflude TNTC Eerdmans Grand Rapids 1987 pp. 100-102.

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6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 111 que la lean con sinceridad en busca de salvación y todos los creyentes que la lean buscando la ayuda de Dios para entenderla. Esto se debe a que en ambos casos el Espíritu Santo obra para superar los efectos del pecado que de otra manera harían que la verdad pareciera tontería 1 Ca 2:14 1:18-25 Stg 1:5-6 22-25. c. Definición de la claridad de la Biblia A fin de resumir este material bíblico podemos afirmar que la Biblia está escrita de tal manera que todas las cosas necesarias para nuestra salvación y para nuestra vida y crecimiento cristianos están expresadas muy claramente en la Biblia. Aun­ que los teólogos a veces han definido la claridad de la Biblia en forma más estrecha diciendo por ejemplo sólo que la Biblia es clara en su enseñanza del camino de salvación los muchos pasajes citados arriba se aplican a muchos aspectos diferen­ tes de la enseñanza bíblica y no parecen respaldar ninguna de tales limitaciones en los aspectos respecto a los cuales se puede decir que la Biblia habla claramente. Pa­ rece ser más fiel a estos pasajes bíblicos definir la claridad 4 de la Biblia como sigue: La claridad de la Biblia quiere decir que la Biblia está escrita de tal manera que sus ense­ ñanzas pueden entenderlas todos los que la leen buscando la ayuda de Dios y estando dis­ puestos a seguirlas. Una vez que hemos declarado esto sin embargo debemos también reconocer que muchos incluso del pueblo de Dios en efecto entienden malla Biblia. D. ¿Por qué algunos entienden malla Biblia Durante la vida dejesús sus propios discípulos a veces no entendían el Antiguo Testamento y las propias enseñanzas de jesús vea Mt 15:16 Mr 4:10-13 6:52 8:14-21 9:32 Lc 18:34jn 8:27 10:6. Aunque a veces esto se debió al hecho de que ellos simplemente necesitaban esperar acontecimientos ulteriores en la historia de la redención y especialmente en la vida de Cristo mismo veajn 12:16 13:7 cf.jn 2:22 también hubo ocasiones cuando esto se debió a falta de fe y dureza de cora­ zón Lc 24:25. Todavía más hubo ocasiones en la iglesia primitiva cuando los cre­ yentes no entendieron ni estuvieron de acuerdo respecto a alguna enseñanza del Antiguo Testamento o en cuanto a cartas escritas por los apóstoles nótese el pro­ ceso de crecimiento en la comprensión respecto a la inclusión de los gentiles en la iglesia que culminó en «mucho debate» Hch 15: 17J en el concilio dejerusalén se­ gún Hechos 15 o el malentendido de Pedro sobre este asunto en Gálatas 2:11-15 o los frecuentes asuntos doctrinales y éticos que tuvieron que ser corregidos por las Epístolas del Nuevo Testamento. De hecho en toda la historia de la iglesia los desacuerdos doctrinales han sido muchos y el progreso en resolver diferencias doctrinales a menudo ha sido lento. A fin de ayudar a las personas a evitar cometer errores al interpretar la Biblia muchos profesores bíblicos han desarrollado «principios de interpretación» o pau­ tas para estimular el crecimiento en el arte de la interpretación apropiada. La pala­ bra hermenéutica de la palabra griegajermeneúo «interpretar» es el término más 4E1 antiguo término para la claridad de la Biblia era perspicuidad términos que simplemente quiere decir «clari­ dad». Ese término en sí mismo no es muy claro para la gente de hoy y no lo he usado en este libro. 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 111 que la lean con sinceridad en busca de salvación y todos los creyentes que la lean buscando la ayuda de Dios para entenderla. Esto se debe a que en ambos casos el Espíritu Santo obra para superar los efectos del pecado que de otra manera harían que la verdad pareciera tontería 1 Ca 2:14 1:18-25 Stg 1:5-6 22-25. c. Definición de la claridad de la Biblia A fin de resumir este material bíblico podemos afirmar que la Biblia está escrita de tal manera que todas las cosas necesarias para nuestra salvación y para nuestra vida y crecimiento cristianos están expresadas muy claramente en la Biblia. Aun­ que los teólogos a veces han definido la claridad de la Biblia en forma más estrecha diciendo por ejemplo sólo que la Biblia es clara en su enseñanza del camino de salvación los muchos pasajes citados arriba se aplican a muchos aspectos diferen­ tes de la enseñanza bíblica y no parecen respaldar ninguna de tales limitaciones en los aspectos respecto a los cuales se puede decir que la Biblia habla claramente. Pa­ rece ser más fiel a estos pasajes bíblicos definir la claridad 4 de la Biblia como sigue: La claridad de la Biblia quiere decir que la Biblia está escrita de tal manera que sus ense­ ñanzas pueden entenderlas todos los que la leen buscando la ayuda de Dios y estando dis­ puestos a seguirlas. Una vez que hemos declarado esto sin embargo debemos también reconocer que muchos incluso del pueblo de Dios en efecto entienden malla Biblia. D. ¿Por qué algunos entienden malla Biblia Durante la vida dejesús sus propios discípulos a veces no entendían el Antiguo Testamento y las propias enseñanzas de jesús vea Mt 15:16 Mr 4:10-13 6:52 8:14-21 9:32 Lc 18:34jn 8:27 10:6. Aunque a veces esto se debió al hecho de que ellos simplemente necesitaban esperar acontecimientos ulteriores en la historia de la redención y especialmente en la vida de Cristo mismo veajn 12:16 13:7 cf.jn 2:22 también hubo ocasiones cuando esto se debió a falta de fe y dureza de cora­ zón Lc 24:25. Todavía más hubo ocasiones en la iglesia primitiva cuando los cre­ yentes no entendieron ni estuvieron de acuerdo respecto a alguna enseñanza del Antiguo Testamento o en cuanto a cartas escritas por los apóstoles nótese el pro­ ceso de crecimiento en la comprensión respecto a la inclusión de los gentiles en la iglesia que culminó en «mucho debate» Hch 15: 17J en el concilio dejerusalén se­ gún Hechos 15 o el malentendido de Pedro sobre este asunto en Gálatas 2:11-15 o los frecuentes asuntos doctrinales y éticos que tuvieron que ser corregidos por las Epístolas del Nuevo Testamento. De hecho en toda la historia de la iglesia los desacuerdos doctrinales han sido muchos y el progreso en resolver diferencias doctrinales a menudo ha sido lento. A fin de ayudar a las personas a evitar cometer errores al interpretar la Biblia muchos profesores bíblicos han desarrollado «principios de interpretación» o pau­ tas para estimular el crecimiento en el arte de la interpretación apropiada. La pala­ bra hermenéutica de la palabra griegajermeneúo «interpretar» es el término más 4E1 antiguo término para la claridad de la Biblia era perspicuidad términos que simplemente quiere decir «clari­ dad». Ese término en sí mismo no es muy claro para la gente de hoy y no lo he usado en este libro.

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112 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS técnico para este campo de estudio: la hermenéutica es el estudio de los métodos correc­ tos de interpretación especialmente interpretación de la Biblia. Otro término técnico que a menudo se usa al considerar la interpretación bíbli­ ca es «exégesis» término que se refiere más a la práctica misma de interpretar la Bi­ blia no a las teorías y principios respecto a cómo se debe hacer: exégesis es el proceso de interpretar un pasaje de la Biblia. Consecuentemente cuando uno estudia princi­ pios de interpretación eso es hermenéutica pero cuando uno aplica esos principios y empieza en realidad a explicar un pasaje bíblico uno está haciendo «exégesis. La existencia de muchos desacuerdos en cuanto al significado de la Biblia en toda la historia nos recuerda que la doctrina de la claridad de la Biblia no implica ni sugiere que todos los creyentes concordarán respecto a todas las enseñanzas de la Biblia. No obstante sí nos dice algo muy importante: que el problema siempre está en nosotros y no en la Biblia. La situación es en verdad similar a la de la auto­ ridad de la Biblia. En tanto que afirmamos que las palabras de la Biblia tienen toda la autoridad de Dios mismo también nos damos cuenta de que algunos no recono­ cen esa autoridad o no se someten a ella. Asimismo afirmamos que todas las ense­ ñanzas de la Biblia son claras y se pueden entender pero también reconocemos que las personas a menudo debido a sus propias limitaciones entienden mallo que está escrito claramente en la Biblia. E. Estímulo práctico de esta doctrina La doctrina de la claridad de la Biblia por consiguiente tiene una aplicación muy importante ya la larga muy estimulante. Nos dice que en donde hay aspec­ tos de desacuerdo doctrinal o ético por ejemplo sobre el bautismo la predestina­ ción o el gobierno de la iglesia hay sólo dos causas posibles: 1 Por un lado puede deberse a que estamos buscando hacer afirmaciones en donde la Biblia misma guarda si­ lencio. En tales casos debemos estar más dispuestos a reconocer que Dios no nos ha dado la respuesta a nuestra búsqueda y dar lugar a los diferentes puntos de vista dentro de la iglesia. Este es a menudo el caso con cuestiones muy prácticas como los métodos de evangelización o estilos de enseñanza bíblica o el apropiado tama­ ño de una iglesia. 2 Por otro lado es posible que hayamos cometido errores en nuestra interpretación de la Biblia. Esto puede haberse debido a que la información que usamos para decidir un asunto de interpretación fue inexacta o incompleta o a que hay alguna deficiencia personal de nuestra parte como por ejemplo orgullo personal codicia falta de fe egoísmo e incluso el no dedicar suficiente tiempo a leer y estudiar la Biblia en oración. Pero en ningún caso tenemos libertad para decir que la enseñanza de la Biblia sobre algún tema es confusa o que no se puede entender correctamente. En nin­ gún caso debemos pensar que los desacuerdos persistentes sobre algún tema en toda la historia de la iglesia quieren decir que no podemos llegar a una conclusión correcta sobre ese tema por nosotros mismos. Más bien si en nuestra vida surge una genuina inquietud respecto a algún tema debemos sinceramente pedir la ayu­ da de Dios y entonces acudir a la Biblia e investigarla con toda nuestra capacidad creyendo que Dios nos capacitará para entenderla correctamente. 112 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS técnico para este campo de estudio: la hermenéutica es el estudio de los métodos correc­ tos de interpretación especialmente interpretación de la Biblia. Otro término técnico que a menudo se usa al considerar la interpretación bíbli­ ca es «exégesis» término que se refiere más a la práctica misma de interpretar la Bi­ blia no a las teorías y principios respecto a cómo se debe hacer: exégesis es el proceso de interpretar un pasaje de la Biblia. Consecuentemente cuando uno estudia princi­ pios de interpretación eso es hermenéutica pero cuando uno aplica esos principios y empieza en realidad a explicar un pasaje bíblico uno está haciendo «exégesis. La existencia de muchos desacuerdos en cuanto al significado de la Biblia en toda la historia nos recuerda que la doctrina de la claridad de la Biblia no implica ni sugiere que todos los creyentes concordarán respecto a todas las enseñanzas de la Biblia. No obstante sí nos dice algo muy importante: que el problema siempre está en nosotros y no en la Biblia. La situación es en verdad similar a la de la auto­ ridad de la Biblia. En tanto que afirmamos que las palabras de la Biblia tienen toda la autoridad de Dios mismo también nos damos cuenta de que algunos no recono­ cen esa autoridad o no se someten a ella. Asimismo afirmamos que todas las ense­ ñanzas de la Biblia son claras y se pueden entender pero también reconocemos que las personas a menudo debido a sus propias limitaciones entienden mallo que está escrito claramente en la Biblia. E. Estímulo práctico de esta doctrina La doctrina de la claridad de la Biblia por consiguiente tiene una aplicación muy importante ya la larga muy estimulante. Nos dice que en donde hay aspec­ tos de desacuerdo doctrinal o ético por ejemplo sobre el bautismo la predestina­ ción o el gobierno de la iglesia hay sólo dos causas posibles: 1 Por un lado puede deberse a que estamos buscando hacer afirmaciones en donde la Biblia misma guarda si­ lencio. En tales casos debemos estar más dispuestos a reconocer que Dios no nos ha dado la respuesta a nuestra búsqueda y dar lugar a los diferentes puntos de vista dentro de la iglesia. Este es a menudo el caso con cuestiones muy prácticas como los métodos de evangelización o estilos de enseñanza bíblica o el apropiado tama­ ño de una iglesia. 2 Por otro lado es posible que hayamos cometido errores en nuestra interpretación de la Biblia. Esto puede haberse debido a que la información que usamos para decidir un asunto de interpretación fue inexacta o incompleta o a que hay alguna deficiencia personal de nuestra parte como por ejemplo orgullo personal codicia falta de fe egoísmo e incluso el no dedicar suficiente tiempo a leer y estudiar la Biblia en oración. Pero en ningún caso tenemos libertad para decir que la enseñanza de la Biblia sobre algún tema es confusa o que no se puede entender correctamente. En nin­ gún caso debemos pensar que los desacuerdos persistentes sobre algún tema en toda la historia de la iglesia quieren decir que no podemos llegar a una conclusión correcta sobre ese tema por nosotros mismos. Más bien si en nuestra vida surge una genuina inquietud respecto a algún tema debemos sinceramente pedir la ayu­ da de Dios y entonces acudir a la Biblia e investigarla con toda nuestra capacidad creyendo que Dios nos capacitará para entenderla correctamente.

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6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 113 Esta verdad debe dar gran estímulo a todos los creyentes a leer su Biblia diaria­ mente y con gran anhelo. Nunca debemos dar por sentado por ejemplo que sólo los que saben griego o hebreo o sólo los pastores o eruditos bíblicos pueden en­ tender correctamente la Biblia recuerde que el Antiguo Testamento fue escrito en hebreo y que muchos de los creyentes para quienes se escribieron las cartas del Nuevo Testamento no tenían conocimiento del hebreo para nada tuvieron que leer el Antiguo Testamento en una traducción al griego. Sin embargo los escrito­ res del Nuevo Testamento dieron por sentado que estas personas podían leerlo y entenderlo correctamente aun sin tener conocimiento académico del idioma ori­ ginal. Los cristianos nunca deben dejar en las manos de los «expertos» académicos la tarea de interpretar la Biblia deben seguir haciéndolo todos los días por sí mis- 5 mos. Es más aunque reconocemos que ha habido muchos desacuerdos doctrinales en la historia de la iglesia no debemos olvidar que en toda la historia de la iglesia ha ha­ bido una sorprendente cantidad de acuerdo doctrinal respecto a la mayoría de las verdades centrales de la Biblia. En verdad los que han tenido oportunidades para te­ ner comunión con creyentes en otras partes del mundo han descubierto el asombro­ so hecho de que dondequiera que hallemos un grupo de creyentes con vitalidad casi de inmediato se hace aparente una amplia cantidad de acuerdo sobre todas las doc­ trinas centrales de la fe cristiana. ¿Por qué es esto cierto sin que importe cual sea la sociedad cultura o afiliación denominacional Es que todos han estado leyendo y creyendo la misma Biblia y sus enseñanzas primarias han sido claras. F. El papel de los eruditos ¿Tienen algún papel para los eruditos bíblicos o los que tienen conocimiento especializado del hebreo para el Antiguo Testamento y del griego para el Nuevo Testamento Ciertamente hay un papel para ellos por lo menos en cuatro cosas: 1. Pueden enseñar la Biblia con claridad y comunicar su contenido a otros cum­ pliendo así el oficio de «maestro» mencionado en el Nuevo Testamento l Co 12:28 Ef 4:11. 2. Pueden explorar nuevas esferas de comprensión de las enseñanzas de la Bi­ blia. Esta exploración muy rara vez si acaso incluye negación de las principales enseñanzas que la iglesia ha sostenido a través de los siglos pero a menudo incluirá la aplicación de la Biblia a nuevos aspectos de la vida el responder a preguntas difi­ cHes que han levantado tanto creyentes como no creyentes en cada nuevo período de la historia y la continua actividad de refinar y hacer más precisa la comprensión de la iglesia en cuanto a puntos detallados de interpretación de versículos indivi­ duales o asuntos de doctrina o ética. Aunque la Biblia puede no parecer muy gran­ de en comparación a la vasta cantidad de literatura en el mundo es un tesoro rico de sabiduría de Dios que supera en valor a todos los demás libros que jamás se han 5No es mi intención sugerir que la actividad de interpretar la Biblia se debe hacer en forma individualista: Dios a menudo usa los escritos de otros o el consejo personal de otros para capacitarnos para entender correctamente su palabra. El principal punto es que cualquiera que sea el medio y primordialmente mediante la lectura de la Bi­ blia por sí mismos los creyentes deben esperar que Dios los capacitará para entender apropiadamente las ense­ ñanzas de la Biblia. 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 113 Esta verdad debe dar gran estímulo a todos los creyentes a leer su Biblia diaria­ mente y con gran anhelo. Nunca debemos dar por sentado por ejemplo que sólo los que saben griego o hebreo o sólo los pastores o eruditos bíblicos pueden en­ tender correctamente la Biblia recuerde que el Antiguo Testamento fue escrito en hebreo y que muchos de los creyentes para quienes se escribieron las cartas del Nuevo Testamento no tenían conocimiento del hebreo para nada tuvieron que leer el Antiguo Testamento en una traducción al griego. Sin embargo los escrito­ res del Nuevo Testamento dieron por sentado que estas personas podían leerlo y entenderlo correctamente aun sin tener conocimiento académico del idioma ori­ ginal. Los cristianos nunca deben dejar en las manos de los «expertos» académicos la tarea de interpretar la Biblia deben seguir haciéndolo todos los días por sí mis- 5 mos. Es más aunque reconocemos que ha habido muchos desacuerdos doctrinales en la historia de la iglesia no debemos olvidar que en toda la historia de la iglesia ha ha­ bido una sorprendente cantidad de acuerdo doctrinal respecto a la mayoría de las verdades centrales de la Biblia. En verdad los que han tenido oportunidades para te­ ner comunión con creyentes en otras partes del mundo han descubierto el asombro­ so hecho de que dondequiera que hallemos un grupo de creyentes con vitalidad casi de inmediato se hace aparente una amplia cantidad de acuerdo sobre todas las doc­ trinas centrales de la fe cristiana. ¿Por qué es esto cierto sin que importe cual sea la sociedad cultura o afiliación denominacional Es que todos han estado leyendo y creyendo la misma Biblia y sus enseñanzas primarias han sido claras. F. El papel de los eruditos ¿Tienen algún papel para los eruditos bíblicos o los que tienen conocimiento especializado del hebreo para el Antiguo Testamento y del griego para el Nuevo Testamento Ciertamente hay un papel para ellos por lo menos en cuatro cosas: 1. Pueden enseñar la Biblia con claridad y comunicar su contenido a otros cum­ pliendo así el oficio de «maestro» mencionado en el Nuevo Testamento l Co 12:28 Ef 4:11. 2. Pueden explorar nuevas esferas de comprensión de las enseñanzas de la Bi­ blia. Esta exploración muy rara vez si acaso incluye negación de las principales enseñanzas que la iglesia ha sostenido a través de los siglos pero a menudo incluirá la aplicación de la Biblia a nuevos aspectos de la vida el responder a preguntas difi­ cHes que han levantado tanto creyentes como no creyentes en cada nuevo período de la historia y la continua actividad de refinar y hacer más precisa la comprensión de la iglesia en cuanto a puntos detallados de interpretación de versículos indivi­ duales o asuntos de doctrina o ética. Aunque la Biblia puede no parecer muy gran­ de en comparación a la vasta cantidad de literatura en el mundo es un tesoro rico de sabiduría de Dios que supera en valor a todos los demás libros que jamás se han 5No es mi intención sugerir que la actividad de interpretar la Biblia se debe hacer en forma individualista: Dios a menudo usa los escritos de otros o el consejo personal de otros para capacitarnos para entender correctamente su palabra. El principal punto es que cualquiera que sea el medio y primordialmente mediante la lectura de la Bi­ blia por sí mismos los creyentes deben esperar que Dios los capacitará para entender apropiadamente las ense­ ñanzas de la Biblia.

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114 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS escrito. El proceso de relacionar sus varias enseñanzas entre sí sintetizarlas y apli­ carlas a cada nueva generación es una tarea grandemente satisfactoria que jamás quedará completa en esta edad. Todo erudito que ama profundamente la palabra de Dios pronto se dará cuenta de que hay en la Biblia mucho más de lo que se pue­ de aprender en toda una vida. 3. Pueden defender las enseñanzas de la Biblia contra ataques de parte de otros eruditos o de los que tienen educación técnica especializada. El papel de enseñar la Palabra de Dios a veces también incluye corregir falsas enseñanzas. Uno debe poder no sólo «exhortar a otros con la sana doctrina» sino también «refutar a los que se opongan» Tit 1:9 cf 2 Ti 2:25: «humildemente debe corregir a los adversarios» y Tit 2:7-8. A veces los que atacan las enseñanzas bíblicas tienen educación especiali­ zada y conocimiento técnico en cuestiones históricas lingüísticas o filosóficas y usan esa educación para lanzar ataques bastante sofisticados contra las enseñanzas de la Biblia. En tales casos creyentes con destrezas especializadas similares pueden usar su educación para entender y responder a tales ataques. Tal capacitación tam­ bién es muy útil para responder a las falsas enseñanzas de sectas y religiones falsas. Esto no es decir que los creyentes sin capacitación especializada no pueden respon­ der a la enseñanza falsa porque la mayoría de la falsa enseñanza la puede refutar cla­ ramente el creyente que ora y tiene un buen conocimiento de la Biblia en su idioma sino más bien que los puntos técnicos en la argumentación los pueden contestar so­ lamente los que tienen destreza en los aspectos técnicos que se traen a colación. 4. Pueden suplementar el estudio de la Biblia para beneficio de la iglesia. Los eru­ ditos bíblicos a menudo tienen educación que los capacita para relacionar las ense­ ñanzas de la Biblia con la rica historia de la iglesia y hacer la interpretación de la Biblia más precisa y su significado más vívido con mayor conocimiento de los idio­ mas y culturas en que fue Estas cuatro funciones benefician a la iglesia como un todo y todos los creyen­ tes deben estar agradecidos a los que las realizan. Sin embargo estas funciones no incluyen el derecho de decidir por la iglesia como un todo cuál es la doctrina verda­ dera o falsa o cuál es la conducta apropiada en una situación dificil. Si tal derecho fuera privilegio de los eruditos bíblicos con educación formal estos se convertirían en una élite gobernante de la iglesia y la función ordinaria del gobierno de la igle­ sia según se describe en el Nuevo Testamento cesaría. El proceso de toma de deci­ siones para la iglesia se debe dejar a los oficiales de la iglesia sean eruditos o no y en la forma congregacional de gobierno eclesiástico no sólo a los oficiales sino también a los miembros de la iglesia como un todo.6 PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Si la doctrina de la claridad de la Biblia es cierta ¿por qué parece haber tanto desacuerdo entre creyentes en cuanto a enseñanzas de la Biblia Observan­ do la diversidad de interpretaciones de la Biblia algunos concluyen: «La gente puede hacer que la Biblia diga lo que quieren que diga». ¿Cómo piensa usted que Jesús hubiera respondido a esta afirmación 6Vea la explicación de las varias formas de gobierno eclesiástico en el capítulo 47 pp. 939-37. 114 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS escrito. El proceso de relacionar sus varias enseñanzas entre sí sintetizarlas y apli­ carlas a cada nueva generación es una tarea grandemente satisfactoria que jamás quedará completa en esta edad. Todo erudito que ama profundamente la palabra de Dios pronto se dará cuenta de que hay en la Biblia mucho más de lo que se pue­ de aprender en toda una vida. 3. Pueden defender las enseñanzas de la Biblia contra ataques de parte de otros eruditos o de los que tienen educación técnica especializada. El papel de enseñar la Palabra de Dios a veces también incluye corregir falsas enseñanzas. Uno debe poder no sólo «exhortar a otros con la sana doctrina» sino también «refutar a los que se opongan» Tit 1:9 cf 2 Ti 2:25: «humildemente debe corregir a los adversarios» y Tit 2:7-8. A veces los que atacan las enseñanzas bíblicas tienen educación especiali­ zada y conocimiento técnico en cuestiones históricas lingüísticas o filosóficas y usan esa educación para lanzar ataques bastante sofisticados contra las enseñanzas de la Biblia. En tales casos creyentes con destrezas especializadas similares pueden usar su educación para entender y responder a tales ataques. Tal capacitación tam­ bién es muy útil para responder a las falsas enseñanzas de sectas y religiones falsas. Esto no es decir que los creyentes sin capacitación especializada no pueden respon­ der a la enseñanza falsa porque la mayoría de la falsa enseñanza la puede refutar cla­ ramente el creyente que ora y tiene un buen conocimiento de la Biblia en su idioma sino más bien que los puntos técnicos en la argumentación los pueden contestar so­ lamente los que tienen destreza en los aspectos técnicos que se traen a colación. 4. Pueden suplementar el estudio de la Biblia para beneficio de la iglesia. Los eru­ ditos bíblicos a menudo tienen educación que los capacita para relacionar las ense­ ñanzas de la Biblia con la rica historia de la iglesia y hacer la interpretación de la Biblia más precisa y su significado más vívido con mayor conocimiento de los idio­ mas y culturas en que fue Estas cuatro funciones benefician a la iglesia como un todo y todos los creyen­ tes deben estar agradecidos a los que las realizan. Sin embargo estas funciones no incluyen el derecho de decidir por la iglesia como un todo cuál es la doctrina verda­ dera o falsa o cuál es la conducta apropiada en una situación dificil. Si tal derecho fuera privilegio de los eruditos bíblicos con educación formal estos se convertirían en una élite gobernante de la iglesia y la función ordinaria del gobierno de la igle­ sia según se describe en el Nuevo Testamento cesaría. El proceso de toma de deci­ siones para la iglesia se debe dejar a los oficiales de la iglesia sean eruditos o no y en la forma congregacional de gobierno eclesiástico no sólo a los oficiales sino también a los miembros de la iglesia como un todo.6 PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Si la doctrina de la claridad de la Biblia es cierta ¿por qué parece haber tanto desacuerdo entre creyentes en cuanto a enseñanzas de la Biblia Observan­ do la diversidad de interpretaciones de la Biblia algunos concluyen: «La gente puede hacer que la Biblia diga lo que quieren que diga». ¿Cómo piensa usted que Jesús hubiera respondido a esta afirmación 6Vea la explicación de las varias formas de gobierno eclesiástico en el capítulo 47 pp. 939-37.

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6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 115 2. ¿Qué le sucedería a la iglesia si la mayoría de los creyentes dejarán de leer la Biblia por sí mismos y sólo escucharan a sus maestros bíblicos o leyeran li­ bros en cuanto a la Biblia Si usted pensara que sólo los eruditos expertos pueden entender la Biblia apropiadamente ¿qué sería de su lectura personal de la Biblia ¿Le ha sucedido esto en alguna medida en su vida o en la vida de conocidos suyos 3. ¿Piensa usted que hay interpretaciones correctas y erradas de la mayoría de los pasajes de la Biblia Si usted pensara que la Biblia es generalmente confu­ sa ¿cómo cambiaría su respuesta ¿Afectaría una convicción en cuanto a la claridad de la Biblia el cuidado que usted pone al estudiar un pasaje bíblico ¿Afectaría eso la manera en que usted acude a la Biblia al tratar de obtener una respuesta bíblica a algún problema dificil doctrinal o moral 4. Si incluso profesores de seminarios tienen desacuerdos en cuanto a ciertas enseñanzas bíblicas ¿pueden otros creyentes tener alguna esperanza de arribar a alguna decisión correcta sobre esa enseñanza Explique su res­ puesta. ¿Piensa usted que personas comunes entre los judíos en el tiempo deesús tuvieron dificultades para decidir si creerle aesús o a los expertos eruditos que discrepaban con él ¿Esperabaesús que ellos pudieran decidir 5. ¿Cómo puede un pastor predicar sermones basados en la Biblia cada domin­ go sin dar la impresión de que sólo personas con educación de seminario como él mismo pueden interpretar correctamente la Biblia ¿Piensa usted que sería bueno que alguna vez en una controversia doctrinal o ética un erudito bíblico hablara en una iglesia y basara sus principales argumentos en significados especiales de palabras griegas o hebreas que los mismos miembros de la iglesia no pueden evaluar ni llegar a conclusiones propias ¿Hay alguna manera apropiada de que un erudito use tal conocimiento téc­ nico en sus escritos o conferencias populares 6. Algunos dirigentes de la iglesia en tiempo de Martín Lutero decían que que­ rían mantener la Biblia en latín para evitar que el pueblo-común la leyera y la interpretara mal. Evalúe este argumento. ¿Por qué piensa usted que Mar­ tín Lutero tenía tanto anhelo de traducir la Biblia al alemán ¿Por qué a su manera de ver los dirigentes de la iglesia en siglos pasados habían persegui­ do e incluso matado a hombres: como Guillermo Tyndale en Inglaterra que estaban traduciendo la Biblia al lenguaje del pueblo ¿Por qué la tarea de traducir la Biblia a otros idiomas es tan importante como parte de la obra misionera 7. ¿Significa la doctrina de la claridad de la Biblia que el Nuevo Testamento 10 pueden entender plenamente personas que no tienen acceso al Antiguo Testamento TÉRMINOS ESPECIALES claridad de la Biblia exégesis hermenéutica perspicuidad 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 115 2. ¿Qué le sucedería a la iglesia si la mayoría de los creyentes dejarán de leer la Biblia por sí mismos y sólo escucharan a sus maestros bíblicos o leyeran li­ bros en cuanto a la Biblia Si usted pensara que sólo los eruditos expertos pueden entender la Biblia apropiadamente ¿qué sería de su lectura personal de la Biblia ¿Le ha sucedido esto en alguna medida en su vida o en la vida de conocidos suyos 3. ¿Piensa usted que hay interpretaciones correctas y erradas de la mayoría de los pasajes de la Biblia Si usted pensara que la Biblia es generalmente confu­ sa ¿cómo cambiaría su respuesta ¿Afectaría una convicción en cuanto a la claridad de la Biblia el cuidado que usted pone al estudiar un pasaje bíblico ¿Afectaría eso la manera en que usted acude a la Biblia al tratar de obtener una respuesta bíblica a algún problema dificil doctrinal o moral 4. Si incluso profesores de seminarios tienen desacuerdos en cuanto a ciertas enseñanzas bíblicas ¿pueden otros creyentes tener alguna esperanza de arribar a alguna decisión correcta sobre esa enseñanza Explique su res­ puesta. ¿Piensa usted que personas comunes entre los judíos en el tiempo deesús tuvieron dificultades para decidir si creerle aesús o a los expertos eruditos que discrepaban con él ¿Esperabaesús que ellos pudieran decidir 5. ¿Cómo puede un pastor predicar sermones basados en la Biblia cada domin­ go sin dar la impresión de que sólo personas con educación de seminario como él mismo pueden interpretar correctamente la Biblia ¿Piensa usted que sería bueno que alguna vez en una controversia doctrinal o ética un erudito bíblico hablara en una iglesia y basara sus principales argumentos en significados especiales de palabras griegas o hebreas que los mismos miembros de la iglesia no pueden evaluar ni llegar a conclusiones propias ¿Hay alguna manera apropiada de que un erudito use tal conocimiento téc­ nico en sus escritos o conferencias populares 6. Algunos dirigentes de la iglesia en tiempo de Martín Lutero decían que que­ rían mantener la Biblia en latín para evitar que el pueblo-común la leyera y la interpretara mal. Evalúe este argumento. ¿Por qué piensa usted que Mar­ tín Lutero tenía tanto anhelo de traducir la Biblia al alemán ¿Por qué a su manera de ver los dirigentes de la iglesia en siglos pasados habían persegui­ do e incluso matado a hombres: como Guillermo Tyndale en Inglaterra que estaban traduciendo la Biblia al lenguaje del pueblo ¿Por qué la tarea de traducir la Biblia a otros idiomas es tan importante como parte de la obra misionera 7. ¿Significa la doctrina de la claridad de la Biblia que el Nuevo Testamento 10 pueden entender plenamente personas que no tienen acceso al Antiguo Testamento TÉRMINOS ESPECIALES claridad de la Biblia exégesis hermenéutica perspicuidad

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116 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton ningún tratamiento explícito 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:223-30 1983 Carter 2:747-67 3. Bautista 1767 Gill30-32 1976-83 Henry 4:272-367 1983-85 Erickson 253-56 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:105-19 1986 Ryrie 110-18 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:319-30359-70 1934 Muel1er 138-41 6. Refomada o presbiteriana 1861 Heppe 33-41 1871-73 Hodge 1:183-90 1938 Berkhof Intro. 167 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas ningún tratamiento específico Otras obras En esta sección he incluido varias obras sobre el desarrollo de mayores destre­ zas en la interpretación bíblica incluyendo tres obras útiles por autores no evangé­ licos una de Barr y dos de Hirsch. Barrames. The Semantics ofBiblical Language. SCM Oxford University Press Londres 1961. Berkhof Louis. PrincipIes ofBiblical Interpretation. Baker Grand Rapids 1950. Carson D. A. Exegetical FaHacies. Baker Grand Rapids 1984. Dockery David S. Biblicallnterpretation Then and Now: Contemporary Hermeneutics in the Light ofthe EarIy Church. Baker Grand Rapids 1992. Fee Gordon D. y Douglas Stuart. How to Read the BibIefor AH Its Worth. Zondervan Grand Rapids 1982. 116 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton ningún tratamiento explícito 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:223-30 1983 Carter 2:747-67 3. Bautista 1767 Gill30-32 1976-83 Henry 4:272-367 1983-85 Erickson 253-56 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:105-19 1986 Ryrie 110-18 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:319-30359-70 1934 Muel1er 138-41 6. Refomada o presbiteriana 1861 Heppe 33-41 1871-73 Hodge 1:183-90 1938 Berkhof Intro. 167 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas ningún tratamiento específico Otras obras En esta sección he incluido varias obras sobre el desarrollo de mayores destre­ zas en la interpretación bíblica incluyendo tres obras útiles por autores no evangé­ licos una de Barr y dos de Hirsch. Barrames. The Semantics ofBiblical Language. SCM Oxford University Press Londres 1961. Berkhof Louis. PrincipIes ofBiblical Interpretation. Baker Grand Rapids 1950. Carson D. A. Exegetical FaHacies. Baker Grand Rapids 1984. Dockery David S. Biblicallnterpretation Then and Now: Contemporary Hermeneutics in the Light ofthe EarIy Church. Baker Grand Rapids 1992. Fee Gordon D. y Douglas Stuart. How to Read the BibIefor AH Its Worth. Zondervan Grand Rapids 1982.

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6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 117 Hirsch E.D. Jr. The Aims oflnterpretation. Chicago University of Chicago Press 1976. ____ o Validity in Interpretation. Yale University Press New Haven y Londres 1967. Hubbard Robert L. William W. Klein y Craig L. Blomberg. Introduction to BiblicalInterpretation. Word Books Waco Texas 1993. Inch Morris A. y C. Hassell Bullock eds. The Literature and Meaning ofScripture. Baker Grand Rapids 1981. Kaiser Walter C. Jr. Toward an Exegetical Theology. Baker Grand Rapids 1982. Marshall 1. Howard ed. New Testament Interpretation: Essays on Principles and Methods. Eerdmans Grand Rapids 1977. McCown Wayne y James Earl Massey eds. Interpreting Gods Wordfor Today: An Inquiry Into Hermeneutics From a Biblical Theological Perspective. Wesleyan Theological Perspectives vol. 2. Warner Press Anderson Ind. 1982. McKnight Scot ed. Introducing New Testament Interpretation. Baker Grand Rapids 1990. ____ o Interpreting the Synoptic Gospels. Baker Grand Rapids 1988. Micke1sen A. Berke1ey. Interpreting the Bible. Eerdmans Grand Rapids 1963. Osborne Grant R. The Hermeneutical Spiral: A Comprehensive Introduction to BiblicalInterpretation. Intervarsity Press Downers Grove 111. 1992. Packer.I. «Infallible Scripture and the Role ofHermeneutics». En Scripture and Truth. Ed. por D. A. Carson y John Woodbridge. Zondervan Grand Rapids 1983 pp. 325-56. ____ o «Scripture». En NDTpp. 627-31. Ramm Bernard. Protestant Biblical Interpretation. 3 a ed. Baker Grand Rapids 1970. Schultz Samuel. y Morris A. Inch eds. Interpreting the Word ofGod. Festschrift in Honor ofSteven Barabas. Moody Chicago 1976. Silva Moisés. Biblical Words and Their Meanings. Zondervan Grand Rapids 1983. ____ o Has the Church Misread the Bible The History oflnterpretation in the Light ofContemporary Issues. Zondervan Grand Rapids 1987. Sire James. Scripture Twisting: Twenty Ways the Cults Misread the Bible. InterVarsity Press Downers Grove m. 1980. Sproul R.C. Knowing Scripture. Intervarsity Press Downers Grove 111. 1977. Thiselton Anthony C. New Horizons in Hermeneutics: The Theory and Practice of Transforming Biblical Reading. Zondervan Grand Rapids 1992. ____ o The Two Horizons: New Testament Hermeneutics and Philosophical Description. Eerdmans Grand Rapids 1980. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Deuteronomio 6:6-7: Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcase­ las continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino cuando te acuestes y cuando te levantes. 6 : LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS 117 Hirsch E.D. Jr. The Aims oflnterpretation. Chicago University of Chicago Press 1976. ____ o Validity in Interpretation. Yale University Press New Haven y Londres 1967. Hubbard Robert L. William W. Klein y Craig L. Blomberg. Introduction to BiblicalInterpretation. Word Books Waco Texas 1993. Inch Morris A. y C. Hassell Bullock eds. The Literature and Meaning ofScripture. Baker Grand Rapids 1981. Kaiser Walter C. Jr. Toward an Exegetical Theology. Baker Grand Rapids 1982. Marshall 1. Howard ed. New Testament Interpretation: Essays on Principles and Methods. Eerdmans Grand Rapids 1977. McCown Wayne y James Earl Massey eds. Interpreting Gods Wordfor Today: An Inquiry Into Hermeneutics From a Biblical Theological Perspective. Wesleyan Theological Perspectives vol. 2. Warner Press Anderson Ind. 1982. McKnight Scot ed. Introducing New Testament Interpretation. Baker Grand Rapids 1990. ____ o Interpreting the Synoptic Gospels. Baker Grand Rapids 1988. Micke1sen A. Berke1ey. Interpreting the Bible. Eerdmans Grand Rapids 1963. Osborne Grant R. The Hermeneutical Spiral: A Comprehensive Introduction to BiblicalInterpretation. Intervarsity Press Downers Grove 111. 1992. Packer.I. «Infallible Scripture and the Role ofHermeneutics». En Scripture and Truth. Ed. por D. A. Carson y John Woodbridge. Zondervan Grand Rapids 1983 pp. 325-56. ____ o «Scripture». En NDTpp. 627-31. Ramm Bernard. Protestant Biblical Interpretation. 3 a ed. Baker Grand Rapids 1970. Schultz Samuel. y Morris A. Inch eds. Interpreting the Word ofGod. Festschrift in Honor ofSteven Barabas. Moody Chicago 1976. Silva Moisés. Biblical Words and Their Meanings. Zondervan Grand Rapids 1983. ____ o Has the Church Misread the Bible The History oflnterpretation in the Light ofContemporary Issues. Zondervan Grand Rapids 1987. Sire James. Scripture Twisting: Twenty Ways the Cults Misread the Bible. InterVarsity Press Downers Grove m. 1980. Sproul R.C. Knowing Scripture. Intervarsity Press Downers Grove 111. 1977. Thiselton Anthony C. New Horizons in Hermeneutics: The Theory and Practice of Transforming Biblical Reading. Zondervan Grand Rapids 1992. ____ o The Two Horizons: New Testament Hermeneutics and Philosophical Description. Eerdmans Grand Rapids 1980. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Deuteronomio 6:6-7: Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcase­ las continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino cuando te acuestes y cuando te levantes.

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118 6 LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS HIMNO «Los cielos anuncian tus obras» Este himno basado en el Salmo 19 nos recuerda especialmente en la segunda y tercera estrofas muchas de las cualidades excelentes de las Escrituras y entre ellas el hecho en que fueron escritas con claridad: HEl testimonio de Jehová es fiel que hace sabio al sencillo." Los cielos anuncian tus obras Señor La gloria y potencia de su Creador El día y la noche levantan su voz y en toda la tierra alaban a Dios. Oh Dios tu palabra es fiel y veraz A los que la guardan da gozo y paz. Tus leyes perfectas y límpidas son Tu sabiduría dan al corazón. Tus juicios excelsos son mucho mejor Que oro o joyas de grande valor Aun miel que destila del rico panal No tiene dulzura que sea igual. Que cada palabra que expresa mi voz Las meditaciones de mi corazón A ti sean gratas te imploró Señor Mi Roca eterna y mi Redentor. BASADO EN EL SALMO 19 ADAPT. ESTEBAN SYWULKA B. TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 271. 118 6 LA CLARIDAD DE LAS ESCRITURAS HIMNO «Los cielos anuncian tus obras» Este himno basado en el Salmo 19 nos recuerda especialmente en la segunda y tercera estrofas muchas de las cualidades excelentes de las Escrituras y entre ellas el hecho en que fueron escritas con claridad: HEl testimonio de Jehová es fiel que hace sabio al sencillo." Los cielos anuncian tus obras Señor La gloria y potencia de su Creador El día y la noche levantan su voz y en toda la tierra alaban a Dios. Oh Dios tu palabra es fiel y veraz A los que la guardan da gozo y paz. Tus leyes perfectas y límpidas son Tu sabiduría dan al corazón. Tus juicios excelsos son mucho mejor Que oro o joyas de grande valor Aun miel que destila del rico panal No tiene dulzura que sea igual. Que cada palabra que expresa mi voz Las meditaciones de mi corazón A ti sean gratas te imploró Señor Mi Roca eterna y mi Redentor. BASADO EN EL SALMO 19 ADAPT. ESTEBAN SYWULKA B. TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 271.

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Capítulo 7 Las cuatro características de las Escrituras: 3 Necesidad ¿Para qué es necesaria la Biblia ¿Cuánto pueden las personas saber de Dios sin la Biblia ¿Necesitamos tener la Biblia o tener alguien que nos diga lo que la Biblia dice a fin de saber que Dios existe ¿La necesitamos para saber que somos pecadores que necesitan salvación ¿La necesitamos para saber cómo hallar la salvación ¿La nece­ sitamos para conocer la voluntad de Dios en cuanto a nuestra vida Preguntas como estas son las que una investigación de la necesidad de la Biblia intenta contestar. EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA La necesidad de la Biblia se puede definir como sigue: Tener necesidad de la Biblia quiere decir que necesitamos la Biblia para conocer el evangelio para mantener la vida es­ piritual y para conocer la voluntad de Dios pero no la necesitamos para saber que Dios existe ni para saber algo en cuanto al carácter de Dios y sus leyes morales. Esa definición ahora se puede explicar en sus varias partes. 1 A. La Biblia es necesaria para conocer el evangelio En Romanos 10:13-17 Pablo dice: Porque «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo». Ahora bien ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique ... Así que lafe viene como resultado de oír el mensaje y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo. Esta afirmación sigue la siguiente línea de razonamiento: 1 Primero da por sentado que uno debe invocar el nombre del Señor para ser salvo. En el uso pauli­ na generalmente y en este contexto específico vea v. 9J «el Señor» se refiere al lComo indican secciones subsiguientes cuando esta definición dice que la Biblia es necesaria para ciertas co­ sas no quiero implicar que en realidad sea necesario un ejemplar impreso de la Biblia para cada persona porque algunos oyen la Biblia leída en voz alta u oyen a otros que les dicen algo del contenido de la Biblia. Pero incluso es­ tas comunicaciones orales del contenido de la Biblia se basa en la existencia de ejemplares escritos de la Biblia a los cuales otros tienen acceso. 119 Capítulo 7 Las cuatro características de las Escrituras: 3 Necesidad ¿Para qué es necesaria la Biblia ¿Cuánto pueden las personas saber de Dios sin la Biblia ¿Necesitamos tener la Biblia o tener alguien que nos diga lo que la Biblia dice a fin de saber que Dios existe ¿La necesitamos para saber que somos pecadores que necesitan salvación ¿La necesitamos para saber cómo hallar la salvación ¿La nece­ sitamos para conocer la voluntad de Dios en cuanto a nuestra vida Preguntas como estas son las que una investigación de la necesidad de la Biblia intenta contestar. EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA La necesidad de la Biblia se puede definir como sigue: Tener necesidad de la Biblia quiere decir que necesitamos la Biblia para conocer el evangelio para mantener la vida es­ piritual y para conocer la voluntad de Dios pero no la necesitamos para saber que Dios existe ni para saber algo en cuanto al carácter de Dios y sus leyes morales. Esa definición ahora se puede explicar en sus varias partes. 1 A. La Biblia es necesaria para conocer el evangelio En Romanos 10:13-17 Pablo dice: Porque «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo». Ahora bien ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique ... Así que lafe viene como resultado de oír el mensaje y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo. Esta afirmación sigue la siguiente línea de razonamiento: 1 Primero da por sentado que uno debe invocar el nombre del Señor para ser salvo. En el uso pauli­ na generalmente y en este contexto específico vea v. 9J «el Señor» se refiere al lComo indican secciones subsiguientes cuando esta definición dice que la Biblia es necesaria para ciertas co­ sas no quiero implicar que en realidad sea necesario un ejemplar impreso de la Biblia para cada persona porque algunos oyen la Biblia leída en voz alta u oyen a otros que les dicen algo del contenido de la Biblia. Pero incluso es­ tas comunicaciones orales del contenido de la Biblia se basa en la existencia de ejemplares escritos de la Biblia a los cuales otros tienen acceso. 119

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120 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS SeñorJesucristo. 2 Una persona sólo puede invocar el nombre de Cristo si cree en él es decir que él es un Salvador digno de invocar y que responderá a los que le invocan. 3 Nadie puede creer en Cristo a menos que haya oído de él. 4 Nadie puede oír de Cristo a menos que alguien le hable de Cristo un «predicador». 5 La conclusión es que la fe que salva viene por el oír es decir por oír el mensaje del evangelio y este oír el mensaje del evangelio viene mediante la predicación de Cristo. La implicación parece ser que sin oír la predicación del evangelio de Cristo nadie puede ser salvo. 2 Este pasaje es uno de los varios que muestran que la salvación eterna viene sólo mediante la creencia en Cristo y no hay otro camino. Hablando de Cristo Juan 3:18 dice: «El que cree en él no es condenado pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios». De manera similar enJuan 14:6Jesús dice: «Yo soy el camino la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí». Pedro cuando lo llevaron ante el sanedrín dijo: «En ningún otro hay salvación porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual po­ damos ser salvos» Hch 4: 12. Por supuesto la exclusividad de la salvación por Cristo se debe a que Jesús es el único que murió por nuestros pecados y el único que pudo haberlo hecho. Pablo dice: «Porque hay un solo Dios y un solo mediador en­ tre Dios y los hombres Jesucristo hombre quien dio su vida como rescate por todos» 1 Ti 2:5-6. No hay otra manera de reconciliarnos con Dios que por medio de Cristo porque no hay otra manera de lidiar con la culpa de nuestros pecados ante un Dios santo. 3 Pero si las personas solo pueden salvarse por fe en Cristo alguien pudiera pre­ guntar cómo los creyentes bajo el antiguo pacto podían salvarse. La respuesta debe ser que los que se salvaron bajo el antiguo pacto también se salvaron me­ diante la fe en Cristo aunque su fe fue una fe que miraba hacia adelante basada en la Palabra de Dios que prometía el advenimiento de un Mesías o un Redentor. Hablando de creyentes del Antiguo Testamento como Abel Enoc Noé Abraham y Sara el autor de Hebreos dice: «Todos ellos vivieron por lafe y murieron sin haber recibido las cosas prometidas más bien las reconocieron a lo lejos ...»Heb 11:13. El mismo capítulo pasa a decir que Moisés «consideró que el oprobio por causa del Me­ sías o Cristo era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto porque tenía la mi­ rada puesta en la recompensa» Heb 11:26. Y Jesús puede decir de Abraham: «Abraham el padre de ustedes se regocijó al pensar que vería mi día y lo vio y se alegró» Gn 8:56. Esto de nuevo evidentemente se refiere a la alegría de Abraham al mirar hacia adelante al día del Mesías prometido. De este modo incluso los cre­ yentes del Antiguo Testamento tuvieron fe salvadora en Cristo a quien miraban 2Alguien podría objetar que el versículo que sigue Ro 10:18 al citar Sal 19:4: «por toda la tierra resuena su eco sus palabras llegan hasta los confmes del mundo» implica que toda persona en todas panes ya ha oído el mensaje del evangelio el mensaje de Cristo. Pero en el contexto del Salmo 19 el versículo 4 sólo habla del hecho de que la creación natural especialmente los cielos proclaman la gloria de Dios y la grandeza de su actividad creadora. No hay pensamiento aquí de la proclamación de salvación por medio de Cristo. La idea de que toda persona en toda parte haya oído el evangelio de Cristo mediante la revelación natural sería contraria a las actividades misioneras de Pablo. 3Sobre la cuestión de si es justo que Dios condene a los que nunca han oído de Cristo vea la explicación en el capítulo 19 pp. 402-3 Ycapítulo 32 pp. 682-83. 120 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS SeñorJesucristo. 2 Una persona sólo puede invocar el nombre de Cristo si cree en él es decir que él es un Salvador digno de invocar y que responderá a los que le invocan. 3 Nadie puede creer en Cristo a menos que haya oído de él. 4 Nadie puede oír de Cristo a menos que alguien le hable de Cristo un «predicador». 5 La conclusión es que la fe que salva viene por el oír es decir por oír el mensaje del evangelio y este oír el mensaje del evangelio viene mediante la predicación de Cristo. La implicación parece ser que sin oír la predicación del evangelio de Cristo nadie puede ser salvo. 2 Este pasaje es uno de los varios que muestran que la salvación eterna viene sólo mediante la creencia en Cristo y no hay otro camino. Hablando de Cristo Juan 3:18 dice: «El que cree en él no es condenado pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios». De manera similar enJuan 14:6Jesús dice: «Yo soy el camino la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí». Pedro cuando lo llevaron ante el sanedrín dijo: «En ningún otro hay salvación porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual po­ damos ser salvos» Hch 4: 12. Por supuesto la exclusividad de la salvación por Cristo se debe a que Jesús es el único que murió por nuestros pecados y el único que pudo haberlo hecho. Pablo dice: «Porque hay un solo Dios y un solo mediador en­ tre Dios y los hombres Jesucristo hombre quien dio su vida como rescate por todos» 1 Ti 2:5-6. No hay otra manera de reconciliarnos con Dios que por medio de Cristo porque no hay otra manera de lidiar con la culpa de nuestros pecados ante un Dios santo. 3 Pero si las personas solo pueden salvarse por fe en Cristo alguien pudiera pre­ guntar cómo los creyentes bajo el antiguo pacto podían salvarse. La respuesta debe ser que los que se salvaron bajo el antiguo pacto también se salvaron me­ diante la fe en Cristo aunque su fe fue una fe que miraba hacia adelante basada en la Palabra de Dios que prometía el advenimiento de un Mesías o un Redentor. Hablando de creyentes del Antiguo Testamento como Abel Enoc Noé Abraham y Sara el autor de Hebreos dice: «Todos ellos vivieron por lafe y murieron sin haber recibido las cosas prometidas más bien las reconocieron a lo lejos ...»Heb 11:13. El mismo capítulo pasa a decir que Moisés «consideró que el oprobio por causa del Me­ sías o Cristo era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto porque tenía la mi­ rada puesta en la recompensa» Heb 11:26. Y Jesús puede decir de Abraham: «Abraham el padre de ustedes se regocijó al pensar que vería mi día y lo vio y se alegró» Gn 8:56. Esto de nuevo evidentemente se refiere a la alegría de Abraham al mirar hacia adelante al día del Mesías prometido. De este modo incluso los cre­ yentes del Antiguo Testamento tuvieron fe salvadora en Cristo a quien miraban 2Alguien podría objetar que el versículo que sigue Ro 10:18 al citar Sal 19:4: «por toda la tierra resuena su eco sus palabras llegan hasta los confmes del mundo» implica que toda persona en todas panes ya ha oído el mensaje del evangelio el mensaje de Cristo. Pero en el contexto del Salmo 19 el versículo 4 sólo habla del hecho de que la creación natural especialmente los cielos proclaman la gloria de Dios y la grandeza de su actividad creadora. No hay pensamiento aquí de la proclamación de salvación por medio de Cristo. La idea de que toda persona en toda parte haya oído el evangelio de Cristo mediante la revelación natural sería contraria a las actividades misioneras de Pablo. 3Sobre la cuestión de si es justo que Dios condene a los que nunca han oído de Cristo vea la explicación en el capítulo 19 pp. 402-3 Ycapítulo 32 pp. 682-83.

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7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 121 por delante no con el conocimiento exacto de los detalles históricos de la vida de Cristo sino con gran fe en la absoluta confiabilidad de la promesa de Dios. La Biblia es necesaria para la salvación entonces en este sentido: uno debe o bien leer el mensaje del evangelio en la Biblia por uno mismo u oírlo de otra per­ sona. Incluso los creyentes que llegaron a la salvación en el antiguo pacto lo hicie­ ron confiando en las palabras de Dios con que prometió un Salvador. Es más estas repetidas instancias de personas que confiaron en las palabras de la promesa de Dios junto con los versículos mencionados arriba que afirman la necesidad de oír de Cristo y creer en él parecen indicar que los pecadores necesi­ tan más sobre qué apoyar su fe que simplemente una idea intuitiva de que Dios tal vez pudiera proveer un medio de salvación. Parece que el único cimiento sufi­ ciente firme para apoyar uno la fe es la palabra misma de Dios sea hablaba o es­ crita. Esto en los tiempos más antiguos vino en una forma muy breve pero desde el mismo principio tenemos evidencia de palabras de Dios que prometían la salvación que vendría palabras en las que confiaron los que Dios llamó a sí mismo. Por ejemplo incluso en la vida de Adán y Eva hay palabras de Dios que señalan hacia una salvación futura en Génesis 3:15la maldición a la serpiente incluye una promesa de que la simiente de la mujer uno de sus descendientes aplastaría la ca­ beza de la serpiente pero él mismo caería herido en el proceso promesa que un día se cumplió en Cristo. El hecho de que los dos primeros hijos de Adán y Eva Caín y Abel ofrecieron sacrificios al Señor Gn 4:3-4 indica que tenían conciencia de la necesidad de hacer algún tipo de pago por sus pecados y de la promesa de Dios de aceptar los sacrificios que ofrecieran de manera apropiada. Génesis 4:7: «Si hicieras lo bueno podrías andar con la frente en alto» expresa de nuevo de manera breve palabras de Dios en que ofrecía algún tipo de salvación al que confiara en la prome­ sa de Dios. Conforme progresaba la historia del Antiguo Testamento las palabras de Dios que expresaban promesas se iban haciendo cada vez más específicas y la fe del pueblo de Dios que miraba hacia delante se fue haciendo cada vez más defmi­ da. Sin embargo siempre parece haber habido una fe apoyada-específicamente en las palabras del mismo Dios. Así que aunque más adelante se argumentará que aparte de la Biblia las perso­ nas pueden saber que Dios existe y pueden saber algo de sus leyes parece que no hay posibilidad de llegar a tener unaft que salva aparte del conocimiento específico de las palabras de la promesa de Dios. B. La Biblia es necesaria para mantener la vida espiritual Jesús dijo en Mateo 4:4 citando Dt 8:3: «No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». AquíJesús indica que nuestra vida es­ piritual se mantiene mediante la alimentación diaria con la Palabra de Dios tal como nuestra vida fisica se mantiene por la nutrición diaria con alimento fisico. Descuidar la lectura regular de la palabra de Dios es perjudicial para la salud del alma así como descuidar el alimento fisico es perjudicial para la salud de nuestro cuerpo. 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 121 por delante no con el conocimiento exacto de los detalles históricos de la vida de Cristo sino con gran fe en la absoluta confiabilidad de la promesa de Dios. La Biblia es necesaria para la salvación entonces en este sentido: uno debe o bien leer el mensaje del evangelio en la Biblia por uno mismo u oírlo de otra per­ sona. Incluso los creyentes que llegaron a la salvación en el antiguo pacto lo hicie­ ron confiando en las palabras de Dios con que prometió un Salvador. Es más estas repetidas instancias de personas que confiaron en las palabras de la promesa de Dios junto con los versículos mencionados arriba que afirman la necesidad de oír de Cristo y creer en él parecen indicar que los pecadores necesi­ tan más sobre qué apoyar su fe que simplemente una idea intuitiva de que Dios tal vez pudiera proveer un medio de salvación. Parece que el único cimiento sufi­ ciente firme para apoyar uno la fe es la palabra misma de Dios sea hablaba o es­ crita. Esto en los tiempos más antiguos vino en una forma muy breve pero desde el mismo principio tenemos evidencia de palabras de Dios que prometían la salvación que vendría palabras en las que confiaron los que Dios llamó a sí mismo. Por ejemplo incluso en la vida de Adán y Eva hay palabras de Dios que señalan hacia una salvación futura en Génesis 3:15la maldición a la serpiente incluye una promesa de que la simiente de la mujer uno de sus descendientes aplastaría la ca­ beza de la serpiente pero él mismo caería herido en el proceso promesa que un día se cumplió en Cristo. El hecho de que los dos primeros hijos de Adán y Eva Caín y Abel ofrecieron sacrificios al Señor Gn 4:3-4 indica que tenían conciencia de la necesidad de hacer algún tipo de pago por sus pecados y de la promesa de Dios de aceptar los sacrificios que ofrecieran de manera apropiada. Génesis 4:7: «Si hicieras lo bueno podrías andar con la frente en alto» expresa de nuevo de manera breve palabras de Dios en que ofrecía algún tipo de salvación al que confiara en la prome­ sa de Dios. Conforme progresaba la historia del Antiguo Testamento las palabras de Dios que expresaban promesas se iban haciendo cada vez más específicas y la fe del pueblo de Dios que miraba hacia delante se fue haciendo cada vez más defmi­ da. Sin embargo siempre parece haber habido una fe apoyada-específicamente en las palabras del mismo Dios. Así que aunque más adelante se argumentará que aparte de la Biblia las perso­ nas pueden saber que Dios existe y pueden saber algo de sus leyes parece que no hay posibilidad de llegar a tener unaft que salva aparte del conocimiento específico de las palabras de la promesa de Dios. B. La Biblia es necesaria para mantener la vida espiritual Jesús dijo en Mateo 4:4 citando Dt 8:3: «No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». AquíJesús indica que nuestra vida es­ piritual se mantiene mediante la alimentación diaria con la Palabra de Dios tal como nuestra vida fisica se mantiene por la nutrición diaria con alimento fisico. Descuidar la lectura regular de la palabra de Dios es perjudicial para la salud del alma así como descuidar el alimento fisico es perjudicial para la salud de nuestro cuerpo.

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122 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS De modo similar Moisés le dice al pueblo de Israel la importancia de las pala­ bras de Dios para la vida: «Porque no son palabras vanas para ustedes sino que de ellas depende su vida por ellas vivirán mucho tiempo en el territorio que van a po­ seer al otro lado delJordán» Dt 32:47 y Pedro anima a los creyentes a quienes les escribe diciéndoles: «Deseen con ansias la leche pura de la palabra como niños re­ cién nacidos. Así por medio de ella crecerán en su salvación» 1 P 2:2. La «leche pura de la palabra» en este contexto se debe referir a la Palabra de Dios de la cual Pedro ha estado hablando vea 1 P 1:23-25. La Biblia entonces es necesaria para mantener la vida espiritual y para el crecimiento en la vida cristiana. c. La Biblia es necesaria para el conocimiento certero de la voluntad de Dios Más adelante se explicará que toda persona que jamás ha nacido tiene algún co­ nocimiento de la voluntad de Dios mediante su conciencia. Pero este conocimien­ to a menudo es indistinto y no puede dar certeza. A decir verdad si no hubiera palabra de Dios escrita no podríamos tener certeza en cuanto a la voluntad de Dios por otros medios tales como la conciencia el consejo de otros el testimonio inter­ no del Espíritu Santo circunstancias cambiantes y el uso de razonamiento santifi­ cado y sentido común. Todo esto puede darnos una aproximación a la voluntad de Dios en maneras más o menos confiables pero de estos medios por sí solos no se puede lograr ninguna certeza en cuanto a la voluntad de Dios por lo menos en un mundo caído en donde el pecado distorsiona nuestra percepción del bien y el mal inserta razonamiento defectuoso en nuestro proceso de pensamiento y nos hace suprimir de tiempo en tiempo el testimonio de nuestra conciencia cf. Jer 17:9 Ro 2:14-15 1 Ca 8:10 Heb 5:14 10:22 también 1 Ti 4:2 Tit 1:15. En la Biblia sin embargo tenemos afirmaciones claras y definitivas en cuanto a la voluntad de Dios. Dios no nos ha revelado todas las cosas pero sí nos ha revela­ do lo suficiente para que sepamos su voluntad: «Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre para que obedezcamos todas las palabras de esta ley» Dt 29:29. Como fue en el tiempo de Moisés así lo mismo con nosotros ahora: Dios nos ha revelado sus pala­ bras para que podamos obedecer sus leyes y por consiguiente hacer su voluntad. Los que son «intachables» ante Dios son «1os que andan conforme a la ley del Señor» Sal 119: 1. El hombre «dichoso» es el que no sigue la voluntad de los malos Sal 1:1 sino que se deleita «en la ley del Señor» y medita en la ley de Dios «día y noche» Sal 1:2. Amar a Dios y por lo tanto actuar de una manera que le agrade a él es «guardar sus mandamientos» 1 Jn 5:3. Para tener conocimiento cierto de la voluntad de Dios entonces debemos procurarlo mediante el estudio de la Biblia. De hecho en cierto sentido se puede afirmar que la Biblia es necesaria para co­ nocimiento cierto de cualquier cosa. El filósofo pudiera argumentar como sigue: El hecho de que no lo sepamos todo requiere que no tengamos certeza en cuanto a todo lo que afirmamos saber. Esto es porque cualquier dato que nos es ahora des­ conocido pudiera aflorar y demostrar que lo que habíamos pensado que era ver­ dad en realidad es falso. Por ejemplo pensamos que sabemos nuestra fecha de nacimiento nuestro nombre nuestra edad etcétera. Pero debemos reconocer que es posible que algún día pudiéramos hallar que nuestros padres nos dieron 122 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS De modo similar Moisés le dice al pueblo de Israel la importancia de las pala­ bras de Dios para la vida: «Porque no son palabras vanas para ustedes sino que de ellas depende su vida por ellas vivirán mucho tiempo en el territorio que van a po­ seer al otro lado delJordán» Dt 32:47 y Pedro anima a los creyentes a quienes les escribe diciéndoles: «Deseen con ansias la leche pura de la palabra como niños re­ cién nacidos. Así por medio de ella crecerán en su salvación» 1 P 2:2. La «leche pura de la palabra» en este contexto se debe referir a la Palabra de Dios de la cual Pedro ha estado hablando vea 1 P 1:23-25. La Biblia entonces es necesaria para mantener la vida espiritual y para el crecimiento en la vida cristiana. c. La Biblia es necesaria para el conocimiento certero de la voluntad de Dios Más adelante se explicará que toda persona que jamás ha nacido tiene algún co­ nocimiento de la voluntad de Dios mediante su conciencia. Pero este conocimien­ to a menudo es indistinto y no puede dar certeza. A decir verdad si no hubiera palabra de Dios escrita no podríamos tener certeza en cuanto a la voluntad de Dios por otros medios tales como la conciencia el consejo de otros el testimonio inter­ no del Espíritu Santo circunstancias cambiantes y el uso de razonamiento santifi­ cado y sentido común. Todo esto puede darnos una aproximación a la voluntad de Dios en maneras más o menos confiables pero de estos medios por sí solos no se puede lograr ninguna certeza en cuanto a la voluntad de Dios por lo menos en un mundo caído en donde el pecado distorsiona nuestra percepción del bien y el mal inserta razonamiento defectuoso en nuestro proceso de pensamiento y nos hace suprimir de tiempo en tiempo el testimonio de nuestra conciencia cf. Jer 17:9 Ro 2:14-15 1 Ca 8:10 Heb 5:14 10:22 también 1 Ti 4:2 Tit 1:15. En la Biblia sin embargo tenemos afirmaciones claras y definitivas en cuanto a la voluntad de Dios. Dios no nos ha revelado todas las cosas pero sí nos ha revela­ do lo suficiente para que sepamos su voluntad: «Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre para que obedezcamos todas las palabras de esta ley» Dt 29:29. Como fue en el tiempo de Moisés así lo mismo con nosotros ahora: Dios nos ha revelado sus pala­ bras para que podamos obedecer sus leyes y por consiguiente hacer su voluntad. Los que son «intachables» ante Dios son «1os que andan conforme a la ley del Señor» Sal 119: 1. El hombre «dichoso» es el que no sigue la voluntad de los malos Sal 1:1 sino que se deleita «en la ley del Señor» y medita en la ley de Dios «día y noche» Sal 1:2. Amar a Dios y por lo tanto actuar de una manera que le agrade a él es «guardar sus mandamientos» 1 Jn 5:3. Para tener conocimiento cierto de la voluntad de Dios entonces debemos procurarlo mediante el estudio de la Biblia. De hecho en cierto sentido se puede afirmar que la Biblia es necesaria para co­ nocimiento cierto de cualquier cosa. El filósofo pudiera argumentar como sigue: El hecho de que no lo sepamos todo requiere que no tengamos certeza en cuanto a todo lo que afirmamos saber. Esto es porque cualquier dato que nos es ahora des­ conocido pudiera aflorar y demostrar que lo que habíamos pensado que era ver­ dad en realidad es falso. Por ejemplo pensamos que sabemos nuestra fecha de nacimiento nuestro nombre nuestra edad etcétera. Pero debemos reconocer que es posible que algún día pudiéramos hallar que nuestros padres nos dieron

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7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 123 información falsa y nuestro conocimiento «cierto» es incorrecto. Respecto a los acontecimientos que personalmente hemos experimentado todos nos damos cuenta cómo es posible que «recordemos» palabras o acontecimientos incorrecta­ mente y que más tarde nos veamos corrigidos por información más precisa. Pode­ mos por lo general tener más certeza en cuanto a acontecimientos de nuestra experiencia presente en tanto y en cuanto siga siendo presente pero incluso eso alguien pudiera aducir pudiera ser un sueño iY descubriremos eso sólo cuando nos despertemos. En cualquier caso es dificil responder a la pregunta del móso­ fa: Si no tenemos todos los datos sobre el universo pasados presentes y futuros ¿cómo podemos vamos a tener la certezade que tenemos la información correcta acerca de algún dato En última instancia hay sólo dos soluciones posibles a este problema: 1 debe­ mos adquirir todos los datos del universo a fin de estar seguros de que ningún dato que se pudiera descubrir subsiguientemente demuestre que nuestras ideas presen­ tes son falsas o 2 alguien que en efecto tiene todos los datos del universo y que nunca miente pudiera ofrecemos algunos datos verdaderos para que podamos tener la seguridad que jamás serán contradichos. Esta segunda solución es en verdad lo que tenemos en las palabras de Dios en la Biblia. Dios sabe todos los datos que siempre han existido y los que van a existir y este Dios que es omnisciente todo lo sabe tiene conocimiento absoluto no pue­ de haber ningún dato que él no conozca ya y por eso nunca podrá haber nada que demuestre que algo que Dios piensa es falso. Es de esta infinita bodega de conoci­ mientos ciertos de 10 que Dios que nunca miente nos ha hablado en la Biblia en la cual nos ha dicho muchas cosas verdaderas en cuanto a sí mismo en cuanto a no­ sotros mismos y en cuanto al universo que él hizo. Jamás podrá aparecer ningún dato que contradiga la verdad que haya dicho este Ser omnisciente. Por tanto es apropiado que tengamos más certeza en cuanto a las verdades que leemos en la Biblia que en cuanto a cualquier otro conocimiento que tengamos. Si vamos a hablar de grados de certeza del conocimiento que tenemos el conoci­ miento que obtenemos de la Biblia tendría el grado más alto de certeza si la pala­ bra «cierto» se puede aplicar a alguna clase de conocimiento humano se puede aplicar a este conocimiento. 4 4Esta afirmación da por sentado que nos hemos convencido de que la Biblia es en verdad las mismas palabras de Dios y que hemos entendido correctamente por lo menos algunas porciones de la Biblia. Sin embargo en este punto la doctrina de la claridad de la Biblia que se consideró en el capítulo previos nos asegura que podemos en­ tender correctamente las enseñanzas de la Biblia y el testimonio abrumador de la Biblia de su propia autoría divi­ na que se consideran en los capítulos arriba respecto a las diferentes formas de la palabra de Dios y en cuanto a la autoridad de la Biblia hecha persuasiva en nosotros por la obra del Espíritu Santo nos convence de la autoría di­ vina de la Biblia. En este sentido el argumento se convierte no tanto en circular como algo como una espiral en el que cada sección de la doctrina de la Biblia refuerza a la otra y ahonda nuestra persuasión de la veracidad de otras secciones de la doctrina de la Biblia. Por este proceso nuestra persuasión de que la Biblia es la palabra de Dios que es verdad que es clara y que el conocimiento cierto que obtenemos de ella es cierto se vuelve más y más fuerte mientras más estudiamos y reflexionamos en ella. Podemos por supuesto hablar de grados de certeza que podríamos obtener respecto al hecho de que la Biblia es la palabra de Dios y grados de certeza de que nuestra interpretación de alguna de sus enseñanzas de la Biblia es correcta. Luego desde el punto de vista de la experiencia personal del individuo podríamos decir que nuestra certeza de la corrección del conocimiento que tenemos de la Biblia crece en proporción a nuestra certeza en cuan­ to al carácter exhalado por Dios y claridad de la Biblia. Sin embargo desde el punto de vista teológico si empezamos con un acuerdo de que la Biblia es exhalada por 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 123 información falsa y nuestro conocimiento «cierto» es incorrecto. Respecto a los acontecimientos que personalmente hemos experimentado todos nos damos cuenta cómo es posible que «recordemos» palabras o acontecimientos incorrecta­ mente y que más tarde nos veamos corrigidos por información más precisa. Pode­ mos por lo general tener más certeza en cuanto a acontecimientos de nuestra experiencia presente en tanto y en cuanto siga siendo presente pero incluso eso alguien pudiera aducir pudiera ser un sueño iY descubriremos eso sólo cuando nos despertemos. En cualquier caso es dificil responder a la pregunta del móso­ fa: Si no tenemos todos los datos sobre el universo pasados presentes y futuros ¿cómo podemos vamos a tener la certezade que tenemos la información correcta acerca de algún dato En última instancia hay sólo dos soluciones posibles a este problema: 1 debe­ mos adquirir todos los datos del universo a fin de estar seguros de que ningún dato que se pudiera descubrir subsiguientemente demuestre que nuestras ideas presen­ tes son falsas o 2 alguien que en efecto tiene todos los datos del universo y que nunca miente pudiera ofrecemos algunos datos verdaderos para que podamos tener la seguridad que jamás serán contradichos. Esta segunda solución es en verdad lo que tenemos en las palabras de Dios en la Biblia. Dios sabe todos los datos que siempre han existido y los que van a existir y este Dios que es omnisciente todo lo sabe tiene conocimiento absoluto no pue­ de haber ningún dato que él no conozca ya y por eso nunca podrá haber nada que demuestre que algo que Dios piensa es falso. Es de esta infinita bodega de conoci­ mientos ciertos de 10 que Dios que nunca miente nos ha hablado en la Biblia en la cual nos ha dicho muchas cosas verdaderas en cuanto a sí mismo en cuanto a no­ sotros mismos y en cuanto al universo que él hizo. Jamás podrá aparecer ningún dato que contradiga la verdad que haya dicho este Ser omnisciente. Por tanto es apropiado que tengamos más certeza en cuanto a las verdades que leemos en la Biblia que en cuanto a cualquier otro conocimiento que tengamos. Si vamos a hablar de grados de certeza del conocimiento que tenemos el conoci­ miento que obtenemos de la Biblia tendría el grado más alto de certeza si la pala­ bra «cierto» se puede aplicar a alguna clase de conocimiento humano se puede aplicar a este conocimiento. 4 4Esta afirmación da por sentado que nos hemos convencido de que la Biblia es en verdad las mismas palabras de Dios y que hemos entendido correctamente por lo menos algunas porciones de la Biblia. Sin embargo en este punto la doctrina de la claridad de la Biblia que se consideró en el capítulo previos nos asegura que podemos en­ tender correctamente las enseñanzas de la Biblia y el testimonio abrumador de la Biblia de su propia autoría divi­ na que se consideran en los capítulos arriba respecto a las diferentes formas de la palabra de Dios y en cuanto a la autoridad de la Biblia hecha persuasiva en nosotros por la obra del Espíritu Santo nos convence de la autoría di­ vina de la Biblia. En este sentido el argumento se convierte no tanto en circular como algo como una espiral en el que cada sección de la doctrina de la Biblia refuerza a la otra y ahonda nuestra persuasión de la veracidad de otras secciones de la doctrina de la Biblia. Por este proceso nuestra persuasión de que la Biblia es la palabra de Dios que es verdad que es clara y que el conocimiento cierto que obtenemos de ella es cierto se vuelve más y más fuerte mientras más estudiamos y reflexionamos en ella. Podemos por supuesto hablar de grados de certeza que podríamos obtener respecto al hecho de que la Biblia es la palabra de Dios y grados de certeza de que nuestra interpretación de alguna de sus enseñanzas de la Biblia es correcta. Luego desde el punto de vista de la experiencia personal del individuo podríamos decir que nuestra certeza de la corrección del conocimiento que tenemos de la Biblia crece en proporción a nuestra certeza en cuan­ to al carácter exhalado por Dios y claridad de la Biblia. Sin embargo desde el punto de vista teológico si empezamos con un acuerdo de que la Biblia es exhalada por

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124 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS Este concepto de la certeza del conocimiento que obtenemos de la Biblia en­ tonces nos da una base razonable para afirmar la corrección de mucho del resto del conocimiento que tengamos. Leemos la Biblia y hallamos que su concepto del mundo que nos rodea de la naturaleza humana y de nosotros mismos correspon­ de estrechamente con la información que hemos obtenido de nuestras propias ex­ periencias sensoriales en el mundo que nos rodea. Así que nos sentimos animados a confiar en nuestras experiencias sensoriales del mundo que nos rodea nuestras observaciones corresponden con la verdad absoluta de la Biblia por consiguiente nuestras observaciones también son ciertas y en general confiables. Tal confianza en la confiabilidad general de las observaciones hechas con nuestros ojos y oídos queda confirmada adicionalmente por el hecho de que es Dios quien hizo estas fa­ cultades y que en la Biblia frecuentemente nos anima a usarlas compare también Pr 20: 12: «Los oídos para oír y los ojos para ver: ¡hermosa pareja que el Señor ha creado». De esta manera el creyente que toma la Biblia como Palabra de Dios escapa del escepticismo filosófico en cuanto a la posibilidad de obtener conocimiento cierto con nuestras mentes finitas. En este sentido entonces es correcto decir que para las personas que no son omniscientes la Biblia es necesaria para tener conocimien­ to cierto de cualquier cosa. Este hecho es importante para la explicación que sigue en donde afirmamos que los que no creen pueden saber algo en cuanto a Dios partiendo de la revelación general que se ve en el mundo que los rodea. Aunque esto es verdad debemos re­ conocer que en un mundo caído el conocimiento que se obtiene por observación del mundo siempre es imperfecto y siempre proclive a error o interpretación erra­ da. Por consiguiente el conocimiento de Dios y la creación que se obtiene de la Bi­ blia se debe usar para interpretar correctamente la creación que nos rodea. Usando los términos teológicos que definiremos más abajo podemos decir que necesita­ mos revelación especial para interpretar correctamente la revelación generar D. Pero la Biblia no es necesaria para saber que Dios existe ¿Qué de los que no leen la Biblia ¿Pueden ellos obtener algún conocimiento de Dios ¿Pueden saber algo en cuanto a las leyes de Dios Sí sin la Biblia algún cono­ cimiento de Dios es posible aun si no es conocimiento absolutamente cierto. Los seres humanos pueden obtener cierto conocimiento de que Dios existe y cierto conocimiento de algunos de sus atributos simplemente observándose a sí mis­ mos y el mundo que los rodea. David dice: «Los cielos cuentan la gloria de Dios el fir­ mamento proclama la obra de sus manos» Sal 19:1. Mirar el firmamento es ver evidencia del poder infinito sabiduría e incluso belleza de Dios es observar un tes­ tigo majestuoso de la gloria de Dios. De manera similar Bernabé y Pablo les habla­ ron a los habitantes griegos de Listra en cuanto al Dios viviente que hizo los cielos y la tierra: «En épocas pasadas él permitió que todas las naciones siguieran su Dios y que en efecto entendemos sus enseñanzas por lo menos sus enseñanzas principales correctamente en­ tonces es apropiado decir que el conocimiento que obtenemos de la Biblia es más cierto que cualquier otro cono­ cimiento que tengamos. 5Vea en las pp. 122-23 def1niciones de la revelación general y revelación especial. 124 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS Este concepto de la certeza del conocimiento que obtenemos de la Biblia en­ tonces nos da una base razonable para afirmar la corrección de mucho del resto del conocimiento que tengamos. Leemos la Biblia y hallamos que su concepto del mundo que nos rodea de la naturaleza humana y de nosotros mismos correspon­ de estrechamente con la información que hemos obtenido de nuestras propias ex­ periencias sensoriales en el mundo que nos rodea. Así que nos sentimos animados a confiar en nuestras experiencias sensoriales del mundo que nos rodea nuestras observaciones corresponden con la verdad absoluta de la Biblia por consiguiente nuestras observaciones también son ciertas y en general confiables. Tal confianza en la confiabilidad general de las observaciones hechas con nuestros ojos y oídos queda confirmada adicionalmente por el hecho de que es Dios quien hizo estas fa­ cultades y que en la Biblia frecuentemente nos anima a usarlas compare también Pr 20: 12: «Los oídos para oír y los ojos para ver: ¡hermosa pareja que el Señor ha creado». De esta manera el creyente que toma la Biblia como Palabra de Dios escapa del escepticismo filosófico en cuanto a la posibilidad de obtener conocimiento cierto con nuestras mentes finitas. En este sentido entonces es correcto decir que para las personas que no son omniscientes la Biblia es necesaria para tener conocimien­ to cierto de cualquier cosa. Este hecho es importante para la explicación que sigue en donde afirmamos que los que no creen pueden saber algo en cuanto a Dios partiendo de la revelación general que se ve en el mundo que los rodea. Aunque esto es verdad debemos re­ conocer que en un mundo caído el conocimiento que se obtiene por observación del mundo siempre es imperfecto y siempre proclive a error o interpretación erra­ da. Por consiguiente el conocimiento de Dios y la creación que se obtiene de la Bi­ blia se debe usar para interpretar correctamente la creación que nos rodea. Usando los términos teológicos que definiremos más abajo podemos decir que necesita­ mos revelación especial para interpretar correctamente la revelación generar D. Pero la Biblia no es necesaria para saber que Dios existe ¿Qué de los que no leen la Biblia ¿Pueden ellos obtener algún conocimiento de Dios ¿Pueden saber algo en cuanto a las leyes de Dios Sí sin la Biblia algún cono­ cimiento de Dios es posible aun si no es conocimiento absolutamente cierto. Los seres humanos pueden obtener cierto conocimiento de que Dios existe y cierto conocimiento de algunos de sus atributos simplemente observándose a sí mis­ mos y el mundo que los rodea. David dice: «Los cielos cuentan la gloria de Dios el fir­ mamento proclama la obra de sus manos» Sal 19:1. Mirar el firmamento es ver evidencia del poder infinito sabiduría e incluso belleza de Dios es observar un tes­ tigo majestuoso de la gloria de Dios. De manera similar Bernabé y Pablo les habla­ ron a los habitantes griegos de Listra en cuanto al Dios viviente que hizo los cielos y la tierra: «En épocas pasadas él permitió que todas las naciones siguieran su Dios y que en efecto entendemos sus enseñanzas por lo menos sus enseñanzas principales correctamente en­ tonces es apropiado decir que el conocimiento que obtenemos de la Biblia es más cierto que cualquier otro cono­ cimiento que tengamos. 5Vea en las pp. 122-23 def1niciones de la revelación general y revelación especial.

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7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 125 propio camino. Sin embargo no ha dejado de dar testimonio de sí mismo haciendo el bien dándoles lluvias del cielo y estaciones fructíferas proporcionándoles comida y alegría de corazón» Hch 14:16-17. Las lluvias y las estaciones fructíferas la co­ mida que produce la tierra y la alegría de corazón de las personas dan todas testi­ monio del hecho de que su Creador es un Dios de misericordia de amor e incluso de alegría. Estas evidencias de Dios están en toda la creación que nos rodea para que las vean los que están dispuestos a verlas. Incluso aquellos que en su maldad suprimen la verdad no pueden evadir las evi­ dencias de la existencia y naturaleza de Dios en el orden creado: Lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos pues él mismo se lo ha revelado. Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios es decir su eterno poder y su naturaleza divina se perciben claramente a través de lo que él creó de modo que nadie tiene excusa. A pesar de haber conocido a Dios no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos y se les oscureció su insensato corazón Ro 1:19-21. Aquí Pablo dice no sólo que la creación da evidencia de la existencia y carácter de Dios sino que también incluso los perversos reconocen esa evidencia. Lo que se puede saber de Dios «es evidente para ellos» y en verdad «a pesar de haber cono­ cido a Dios» evidentemente sabían quién era Dios «no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias». Este pasaje nos permite decir que toda persona incluso la más perversa tiene algún conocimiento interno o percepción de que Dios existe y de que es un Creador poderoso. Este conocimiento se ve «a través de lo que él creó» frase que se refiere a toda la creación. Sin embargo es probable que al ver a los seres humanos creados a imagen de Dios -es decir al verse a sí mismos y a otras personas- que incluso los perversos ven la grandiosa evidencia de la existencia y naturaleza de Dios. 6 Así que incluso sin la Biblia toda las personas que han existido han tenido evi­ dencia en la creación de que Dios existe que es el Creador y ellas son sus criaturas y también han tenido alguna evidencia del carácter de Dios. Como resultado ellas mismos han sabido algo en cuanto a Dios partiendo de esta evidencia aunque nunca se dice que este sea un conocimiento que pueda llevarlos a la salvación. E. Es más la Biblia no es necesaria para saber algo en cuanto al carácter de Dios y sus leyes morales En Romanos 1 Pablo pasa a mostrar que incluso los que no creen que no tienen registro escrito de las leyes de Dios tienen en la conciencia algún entendimiento de las demandas morales de Dios. Hablando de una larga lista de pecados envidia homicidios contiendas engaños» Pablo dice que los malos que las practican 6El teólogo suizo Karl Barth 1886-1968 negaba que el hombre natural pueda saber algo de Dios mediante la revelación general que se halla en la naturaleza pero insistía en que el conocimiento de Dios puede venir sólo mediante un conocimiento de la gracia de Dios en Cristo. Su rechazo radical de la revelación natural no ha gana­ do aceptación general descansa en una noción improbable de de Ro 1:21 se refiere a un conocimiento de Dios en teoría pero no de hecho. 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 125 propio camino. Sin embargo no ha dejado de dar testimonio de sí mismo haciendo el bien dándoles lluvias del cielo y estaciones fructíferas proporcionándoles comida y alegría de corazón» Hch 14:16-17. Las lluvias y las estaciones fructíferas la co­ mida que produce la tierra y la alegría de corazón de las personas dan todas testi­ monio del hecho de que su Creador es un Dios de misericordia de amor e incluso de alegría. Estas evidencias de Dios están en toda la creación que nos rodea para que las vean los que están dispuestos a verlas. Incluso aquellos que en su maldad suprimen la verdad no pueden evadir las evi­ dencias de la existencia y naturaleza de Dios en el orden creado: Lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos pues él mismo se lo ha revelado. Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios es decir su eterno poder y su naturaleza divina se perciben claramente a través de lo que él creó de modo que nadie tiene excusa. A pesar de haber conocido a Dios no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos y se les oscureció su insensato corazón Ro 1:19-21. Aquí Pablo dice no sólo que la creación da evidencia de la existencia y carácter de Dios sino que también incluso los perversos reconocen esa evidencia. Lo que se puede saber de Dios «es evidente para ellos» y en verdad «a pesar de haber cono­ cido a Dios» evidentemente sabían quién era Dios «no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias». Este pasaje nos permite decir que toda persona incluso la más perversa tiene algún conocimiento interno o percepción de que Dios existe y de que es un Creador poderoso. Este conocimiento se ve «a través de lo que él creó» frase que se refiere a toda la creación. Sin embargo es probable que al ver a los seres humanos creados a imagen de Dios -es decir al verse a sí mismos y a otras personas- que incluso los perversos ven la grandiosa evidencia de la existencia y naturaleza de Dios. 6 Así que incluso sin la Biblia toda las personas que han existido han tenido evi­ dencia en la creación de que Dios existe que es el Creador y ellas son sus criaturas y también han tenido alguna evidencia del carácter de Dios. Como resultado ellas mismos han sabido algo en cuanto a Dios partiendo de esta evidencia aunque nunca se dice que este sea un conocimiento que pueda llevarlos a la salvación. E. Es más la Biblia no es necesaria para saber algo en cuanto al carácter de Dios y sus leyes morales En Romanos 1 Pablo pasa a mostrar que incluso los que no creen que no tienen registro escrito de las leyes de Dios tienen en la conciencia algún entendimiento de las demandas morales de Dios. Hablando de una larga lista de pecados envidia homicidios contiendas engaños» Pablo dice que los malos que las practican 6El teólogo suizo Karl Barth 1886-1968 negaba que el hombre natural pueda saber algo de Dios mediante la revelación general que se halla en la naturaleza pero insistía en que el conocimiento de Dios puede venir sólo mediante un conocimiento de la gracia de Dios en Cristo. Su rechazo radical de la revelación natural no ha gana­ do aceptación general descansa en una noción improbable de de Ro 1:21 se refiere a un conocimiento de Dios en teoría pero no de hecho.

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126 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS «Saben bien que según el justo decreto de Dios quienes practican tales cosas merecen la muerte sin embargo no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican» Ro 1:32. Los malos saben que su pecado es un mal por lo menos en gran medida. Pablo entonces habla de la actividad de la conciencia en los gentiles que no tie­ nen la ley escrita: De hecho cuando los gentiles que no tienen la ley cumplen por naturaleza lo que la ley exige ellos son ley para sí mismos aunque no tengan la ley. Éstos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige como lo atestigua su conciencia pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan Ro 2:14-15. La conciencia de los que no creen les da testimonio de las normas morales de Dios pero a veces esta evidencia de la ley de Dios en el corazón de los que no creen es distorsionaa o se suprime. 7 Algunos de sus pensamientos los «acusan» ya veces sus pensamientos los «excusan» dice Pablo. El conocimiento de las leyes de Dios derivado de tales fuentes nunca es perfecto pero es suficiente para dar conciencia de las demandas morales de Dios a toda la humanidad. Es sobre esta base que Pa­ blo afirma que todo ser humano es culpable ante Dios por el pecado incluso los que no tienen las leyes de Dios escritas en la Biblia. El conocimiento de la existencia carácter y ley moral de Dios que viene por creación a toda la humanidad a menudo se llama «revelación general» porque viene a toda persona en general.8 La revelación general viene al observar la naturaleza al ver a Dios influyendo directamente en la historia y mediante el sentido interno de la existencia de Dios y sus leyes que él ha colocado dentro de todo ser humano. La revelación general es distinta de la «revelación especial» que se refiere a las pala­ bras de Dios dirigidas a personas específicas tales como las palabras de la Biblia las palabras de los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testa­ mento y las palabras de Dios dichas en discurso personal tales como en el monte Sinaí o el bautismo de Jesús. 9 La revelación especial incluye todas las palabras de la Biblia pero no se limita a las palabras de la Biblia porque también incluye por ejemplo muchas palabras de Jesús que no están registradas en la Biblia y probablemente hubo muchas palabras 7La conciencia de los no creyentes es suprimida o se endurece en varios aspectos de moralidad dependiendo de las influencias culturales y circunstancias personales. Una sociedad caníbal por ejemplo tendrá muchos miembros cuya conciencia está endurecida y es insensible respecto al mal del homicidio en tanto que la sociedad estadounidense por ejemplo exhibe muy poca sensibilidad de conciencia respecto al mal de falsedad en el habla o falta de respeto por la autoridad de los padres o por la inmoralidad sexual. Es más individuos que cometen re­ petidamente un cierto pecado a menudo hallan que los aguijonazos de la conciencia disminuyen con el tiempo un ladrón puede sentirse muy culpable después de su primer o segundo robo pero sentir escasa culpa después de haber robado veinte veces. El testimonio de la conciencia todavía está allí en cada caso pero lo suprime la maldad repetida. 8Para una amplia consideración de la historia de la doctrina de la revelación general y su base en la Biblia vea Bruce Demarest General Revelation Zondervan Grand Rapids 1982 vea también la excelente consideración de esta doctrina en Gordon R. Lewis y Bruce A. Demarest Integrative Theology 1:59-91. 9Vea en el capítulo 2 pp. 48-50 una consideración de las palabras de Dios en habla personal las palabras de Dios dichas por labios humanos y las palabras de Dios en la Biblia todo lo cual cae en la categoría de revelación especial. 126 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS «Saben bien que según el justo decreto de Dios quienes practican tales cosas merecen la muerte sin embargo no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican» Ro 1:32. Los malos saben que su pecado es un mal por lo menos en gran medida. Pablo entonces habla de la actividad de la conciencia en los gentiles que no tie­ nen la ley escrita: De hecho cuando los gentiles que no tienen la ley cumplen por naturaleza lo que la ley exige ellos son ley para sí mismos aunque no tengan la ley. Éstos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige como lo atestigua su conciencia pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan Ro 2:14-15. La conciencia de los que no creen les da testimonio de las normas morales de Dios pero a veces esta evidencia de la ley de Dios en el corazón de los que no creen es distorsionaa o se suprime. 7 Algunos de sus pensamientos los «acusan» ya veces sus pensamientos los «excusan» dice Pablo. El conocimiento de las leyes de Dios derivado de tales fuentes nunca es perfecto pero es suficiente para dar conciencia de las demandas morales de Dios a toda la humanidad. Es sobre esta base que Pa­ blo afirma que todo ser humano es culpable ante Dios por el pecado incluso los que no tienen las leyes de Dios escritas en la Biblia. El conocimiento de la existencia carácter y ley moral de Dios que viene por creación a toda la humanidad a menudo se llama «revelación general» porque viene a toda persona en general.8 La revelación general viene al observar la naturaleza al ver a Dios influyendo directamente en la historia y mediante el sentido interno de la existencia de Dios y sus leyes que él ha colocado dentro de todo ser humano. La revelación general es distinta de la «revelación especial» que se refiere a las pala­ bras de Dios dirigidas a personas específicas tales como las palabras de la Biblia las palabras de los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testa­ mento y las palabras de Dios dichas en discurso personal tales como en el monte Sinaí o el bautismo de Jesús. 9 La revelación especial incluye todas las palabras de la Biblia pero no se limita a las palabras de la Biblia porque también incluye por ejemplo muchas palabras de Jesús que no están registradas en la Biblia y probablemente hubo muchas palabras 7La conciencia de los no creyentes es suprimida o se endurece en varios aspectos de moralidad dependiendo de las influencias culturales y circunstancias personales. Una sociedad caníbal por ejemplo tendrá muchos miembros cuya conciencia está endurecida y es insensible respecto al mal del homicidio en tanto que la sociedad estadounidense por ejemplo exhibe muy poca sensibilidad de conciencia respecto al mal de falsedad en el habla o falta de respeto por la autoridad de los padres o por la inmoralidad sexual. Es más individuos que cometen re­ petidamente un cierto pecado a menudo hallan que los aguijonazos de la conciencia disminuyen con el tiempo un ladrón puede sentirse muy culpable después de su primer o segundo robo pero sentir escasa culpa después de haber robado veinte veces. El testimonio de la conciencia todavía está allí en cada caso pero lo suprime la maldad repetida. 8Para una amplia consideración de la historia de la doctrina de la revelación general y su base en la Biblia vea Bruce Demarest General Revelation Zondervan Grand Rapids 1982 vea también la excelente consideración de esta doctrina en Gordon R. Lewis y Bruce A. Demarest Integrative Theology 1:59-91. 9Vea en el capítulo 2 pp. 48-50 una consideración de las palabras de Dios en habla personal las palabras de Dios dichas por labios humanos y las palabras de Dios en la Biblia todo lo cual cae en la categoría de revelación especial.

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7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 127 dichas por los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testa­ mento que tampoco están anotadas en la Biblia. La verdad de que toda persona sabe algo de las leyes morales de Dios es una gran bendición para la sociedad porque si no las supieran no habría ningún freno social para el mal que las personas harían y ningún freno de parte de su conciencia. Pero debido a que hay algún conocimiento común del bien y del mal los creyentes a me­ nudo pueden hallar mucho consenso con los que no son cristianos en cuestiones de ley civil normas de la comunidad ética comercial básica y actividad profesional y patrones aceptables de conducta en la vida ordinaria. Es más podemos apelar al sen­ tido de bien dentro del corazón de las personas Ro 2:14 al intentar lograr que se emitan mejores leyes o que se descarten leyes malas o enderezar algunas de las in­ justicias en la sociedad que nos rodea. El conocimiento de la existencia y carácter de Dios también provee una base de información que permite que el evangelio tenga sentido en el corazón y la mente del que no es creyente los que no creen saben que Dios existe y que han roto sus normas así que las noticias de que Cristo murió para pagar por sus pecados deben ser verdaderamente buenas noticias para ellos. Sin embargo se debe martillar que la Biblia en ninguna parte indica que al­ guien pueda conocer el evangelio o saber el camino de salvación mediante la re­ velación general. Las personas pueden saber que Dios existe que es su Creador que le deben obediencia y que han pecado contra él. La existencia de sistema de sacrificios en religiones primitivas en toda la historia atestigua el hecho de que las personas pueden saber estas cosas claramente aparte de la Biblia. Las repetidas «lluvias y temporadas fructíferas» mencionadas en Hechos 14:17 pueden incluso guiar a algunos a razonar que Dios no sólo es santo yjusto sino también de un Dios amoroso y perdonador. Pero cómo la santidad y la justicia de Dios se puede jamás reconciliar con su disposición para perdonar pecados es un misterio que jamás ha sido resuelto por ninguna religión aparte de la Biblia. Tampoco la Biblia nos da ninguna esperanza de que de alguna manera se le pueda descubrir aparte de la revelación específica de Dios. Es la gran maravilla de nuestra redención que Dios mismo ha provisto el camino de salvación al enviar a su propio Hijo que es a la vez Dios y hombre para que sea nuestro representante y lleve la pena de nuestro pecado combinando así la justicia y el amor de Dios en un acto infinitamente sabio y de gracia asombrosa. Este hecho que parece tan común al oído cristiano no debe perder su asombro para nosotros jamás podría haberlo concebido el hombre aparte de la revelación especial y verbal de Dios. Es más incluso si alguno que sigue una religión primitiva pudiera pensar que Dios de alguna manera debe haber pagado él mismo la pena de nuestros pecados tal pensamiento sería solamente una especulación extraordinaria. Jamás podría sostenerse con suficiente certeza como para que fuera base en la cual apoyar fe que salva a menos que Dios mismo confirmara con sus propias palabras tal especula­ ción es decir las palabras del evangelio proclamando bien que eso en verdad iba a suceder si la revelación vino en el tiempo antes de Cristo o que ya ha sucedido si la revelación vino en tiempo después de Cristo. La Biblia nunca considera la espe­ culación humana aparte de la Palabra de Dios como suficiente base en la cual decir 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 127 dichas por los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testa­ mento que tampoco están anotadas en la Biblia. La verdad de que toda persona sabe algo de las leyes morales de Dios es una gran bendición para la sociedad porque si no las supieran no habría ningún freno social para el mal que las personas harían y ningún freno de parte de su conciencia. Pero debido a que hay algún conocimiento común del bien y del mal los creyentes a me­ nudo pueden hallar mucho consenso con los que no son cristianos en cuestiones de ley civil normas de la comunidad ética comercial básica y actividad profesional y patrones aceptables de conducta en la vida ordinaria. Es más podemos apelar al sen­ tido de bien dentro del corazón de las personas Ro 2:14 al intentar lograr que se emitan mejores leyes o que se descarten leyes malas o enderezar algunas de las in­ justicias en la sociedad que nos rodea. El conocimiento de la existencia y carácter de Dios también provee una base de información que permite que el evangelio tenga sentido en el corazón y la mente del que no es creyente los que no creen saben que Dios existe y que han roto sus normas así que las noticias de que Cristo murió para pagar por sus pecados deben ser verdaderamente buenas noticias para ellos. Sin embargo se debe martillar que la Biblia en ninguna parte indica que al­ guien pueda conocer el evangelio o saber el camino de salvación mediante la re­ velación general. Las personas pueden saber que Dios existe que es su Creador que le deben obediencia y que han pecado contra él. La existencia de sistema de sacrificios en religiones primitivas en toda la historia atestigua el hecho de que las personas pueden saber estas cosas claramente aparte de la Biblia. Las repetidas «lluvias y temporadas fructíferas» mencionadas en Hechos 14:17 pueden incluso guiar a algunos a razonar que Dios no sólo es santo yjusto sino también de un Dios amoroso y perdonador. Pero cómo la santidad y la justicia de Dios se puede jamás reconciliar con su disposición para perdonar pecados es un misterio que jamás ha sido resuelto por ninguna religión aparte de la Biblia. Tampoco la Biblia nos da ninguna esperanza de que de alguna manera se le pueda descubrir aparte de la revelación específica de Dios. Es la gran maravilla de nuestra redención que Dios mismo ha provisto el camino de salvación al enviar a su propio Hijo que es a la vez Dios y hombre para que sea nuestro representante y lleve la pena de nuestro pecado combinando así la justicia y el amor de Dios en un acto infinitamente sabio y de gracia asombrosa. Este hecho que parece tan común al oído cristiano no debe perder su asombro para nosotros jamás podría haberlo concebido el hombre aparte de la revelación especial y verbal de Dios. Es más incluso si alguno que sigue una religión primitiva pudiera pensar que Dios de alguna manera debe haber pagado él mismo la pena de nuestros pecados tal pensamiento sería solamente una especulación extraordinaria. Jamás podría sostenerse con suficiente certeza como para que fuera base en la cual apoyar fe que salva a menos que Dios mismo confirmara con sus propias palabras tal especula­ ción es decir las palabras del evangelio proclamando bien que eso en verdad iba a suceder si la revelación vino en el tiempo antes de Cristo o que ya ha sucedido si la revelación vino en tiempo después de Cristo. La Biblia nunca considera la espe­ culación humana aparte de la Palabra de Dios como suficiente base en la cual decir

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128 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS que esa es fe que salva. La fe que salva según la Biblia siempre es la confianza en Dios que se apoya en la veracidad de las propias palabras de Dios. 10 PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Cuando usted le está testificando a uno que no es creyente ¿qué es lo que usted querría por sobre todo lo demás que esa persona lea ¿Conoce usted a alguien que alguna vez llegó a ser creyente sin haber leído la Biblia o haber oído que alguien le decía lo que la Biblia dice ¿Cuál es entonces la tarea pri­ mordial del misionero evangelizador ¿Cómo debe la necesidad de la Biblia afectar nuestra orientación misionera 2. ¿Alimenta usted su alma con el alimento espiritual de la Palabra tan cuida­ dosa y diligentemente como alimenta su cuerpo con alimento físico ¿Qué nos hace tan insensibles espiritualmente que sentimos el hambre física más íntensan:-ente que el hambre espiritual ¿Cuál es el remedio 3. Al buscar activamente la voluntad de Dios ¿en dónde deberíamos pasar la mayor parte de nuestro tiempo y esfuerzo En la práctica ¿en dónde pasa usted la mayor parte de su tiempo y esfuerzo al buscar la voluntad de Dios ¿Le parece alguna vez que los principios de Dios en la Biblia están en conflic­ to con lo que parece ser la dirección que recibimos de sentimientos con­ ciencia consejo circunstancias razonamiento humano o la sociedad ¿Cómo debemos tratar de resolver el conflicto 4. ¿Es tarea inútil esforzarnos por legislación civil basada en normas que estén de acuerdo con los principios morales de Dios que señala la Biblia ¿Por qué hay buena razón para esperar que a la larga podremos persuadir a una gran mayoría de nuestra sociedad que adopte leyes congruentes con las normas bíblicas ¿Qué podría estorbar este esfuerzo TÉRMINOS ESPECIALES necesidad de la Biblia revelación especial revelación general revelación natural BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografía vea la nota sobre la bibliografía en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton ningún tratamiento explícito lOEn el Nuevo Testamento también debemos notar que se dice que es específicamente la palabra de Dios que es el agente que Dios usa para dar vida espiritual al ser humano Stg 1:18 1P 1:23. 128 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS que esa es fe que salva. La fe que salva según la Biblia siempre es la confianza en Dios que se apoya en la veracidad de las propias palabras de Dios. 10 PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Cuando usted le está testificando a uno que no es creyente ¿qué es lo que usted querría por sobre todo lo demás que esa persona lea ¿Conoce usted a alguien que alguna vez llegó a ser creyente sin haber leído la Biblia o haber oído que alguien le decía lo que la Biblia dice ¿Cuál es entonces la tarea pri­ mordial del misionero evangelizador ¿Cómo debe la necesidad de la Biblia afectar nuestra orientación misionera 2. ¿Alimenta usted su alma con el alimento espiritual de la Palabra tan cuida­ dosa y diligentemente como alimenta su cuerpo con alimento físico ¿Qué nos hace tan insensibles espiritualmente que sentimos el hambre física más íntensan:-ente que el hambre espiritual ¿Cuál es el remedio 3. Al buscar activamente la voluntad de Dios ¿en dónde deberíamos pasar la mayor parte de nuestro tiempo y esfuerzo En la práctica ¿en dónde pasa usted la mayor parte de su tiempo y esfuerzo al buscar la voluntad de Dios ¿Le parece alguna vez que los principios de Dios en la Biblia están en conflic­ to con lo que parece ser la dirección que recibimos de sentimientos con­ ciencia consejo circunstancias razonamiento humano o la sociedad ¿Cómo debemos tratar de resolver el conflicto 4. ¿Es tarea inútil esforzarnos por legislación civil basada en normas que estén de acuerdo con los principios morales de Dios que señala la Biblia ¿Por qué hay buena razón para esperar que a la larga podremos persuadir a una gran mayoría de nuestra sociedad que adopte leyes congruentes con las normas bíblicas ¿Qué podría estorbar este esfuerzo TÉRMINOS ESPECIALES necesidad de la Biblia revelación especial revelación general revelación natural BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografía vea la nota sobre la bibliografía en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton ningún tratamiento explícito lOEn el Nuevo Testamento también debemos notar que se dice que es específicamente la palabra de Dios que es el agente que Dios usa para dar vida espiritual al ser humano Stg 1:18 1P 1:23.

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7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 1930 Thomas 258-60 2. Arminiana wesleyana o metodista 1983 Carter 1:288-89 3. Bautista 1767 Gill 1:32-36 1976-83 Henry 1:17-29 2:91-123 4:494-522 6:360-69 1983-85 Erickson 153-74 1987-94 Lewis/Demarest 1:59-92 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:48-60 5. Luterana 1934 Mueller 90-98 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:69-74838-49 1.6 3.19.6-16 1724-58 Edwards2:479-85 1861 Heppe 31-33 1871-73 Hodge 1:18-60364-65 1878 Dabney 64-78 1938 Berkhof Intro. 128-33 165-66 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 33-36 239-41 129 Seccions en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien 1:151-61 245-81 Otras obras Berkouwet G.C. General Revelation. No se da nombre de traductor Eerdmans Grand Rapids 1955. Demarest Bruce A. General Revelation. Zondervan Grand Rapids 1982. ____ o Revelation General». En EDT pp. 944-45. Henry Cad F.H. «ReveIation Special». En EDT pp. 945-48. Kuyper Abraham. PrincipIes ofSacred Theology. Trad. por. H. de Vries. Eerdmans Grand Rapids 1968 pp. 341-405 originalmente publicada como Encyclopedia ofSacred Theology en 1898. Packer. L «Scripture». En NDT pp. 627-31. Van Til Cmelius. Common Grace and the Gospel. Presbyterian and Reformed NutIey N.. 1973. ___ o In Defense ofthe Faith vol. 1: The Doctrine ofScripture. den Dulk Christian Foundation Ripon Calif. 1967 pp. 1-15. ___ o In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theology. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1976 pp. 62-109. 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS 1930 Thomas 258-60 2. Arminiana wesleyana o metodista 1983 Carter 1:288-89 3. Bautista 1767 Gill 1:32-36 1976-83 Henry 1:17-29 2:91-123 4:494-522 6:360-69 1983-85 Erickson 153-74 1987-94 Lewis/Demarest 1:59-92 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:48-60 5. Luterana 1934 Muel1er 90-98 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:69-74838-49 1.6 3.19.6-16 1724-58 Edwards2:479-85 1861 Heppe 31-33 1871-73 Hodge 1:18-60364-65 1878 Dabney 64-78 1938 Berkhof Intro. 128-33 165-66 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 33-36 239-41 129 Seccions en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien 1:151-61 245-81 Otras obras Berkouwet G.C. General Revelation. No se da nombre de traductor Eerdmans Grand Rapids 1955. Demarest Bruce A. General Revelation. Zondervan Grand Rapids 1982. ____ o Revelation General». En EDT pp. 944-45. Henry Cad F.H. «ReveIation Special». En EDT pp. 945-48. Kuyper Abraham. PrincipIes ofSacred Theology. Trad. porj. H. de Vries. Eerdmans Grand Rapids 1968 pp. 341-405 originalmente publicada como Encyclopedia ofSacred Theology en 1898. Packerj. L «Scripture». En NDT pp. 627-31. Van Til Cmelius. Common Grace and the Gospel. Presbyterian and Reformed Nut1ey N.. 1973. ___ o In Defense ofthe Faith vol. 1: The Doctrine ofScripture. den Dulk Christian Foundation Ripon Calif. 1967 pp. 1-15. ___ o In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theology. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1976 pp. 62-109.

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130 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Mateo 4:4:esús le respondió: «Escrito está: "No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"». HIMNO «Buscad primero» Buscad primero el reino de Dios y su perfecta justicia y lo demás añadido será. Aleluya Aleluya. No sólo de pan el hombre vivirá Sino de toda palabra Que sale de la boca de Dios. Aleluya Aleluya. Pedid pedid y se os dará Buscad y hallaréis Llamad llamad y la puerta se abrirá. Aleluya Aleluya. AUTOR ANÓNIMO TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 373 Este canto moderno en su segunda estrofa No sólo de pan el hombre vivirá es una cita de Mateo 4:4 y expresa la necesidad que tenemos de la Biblia para man­ tener nUestra vida espiritual: vivimos de toda palabra que sale de la boca de Dios. Las demás estrofas del canto no hablan directamente de la doctrina de la necesidad de la Biblia pero sí contienen las palabras de la invitación del evangelio. Toda las estrofas son citas directas de la Biblia y como tales serán alimento espiritual para nosotros al cantarlas y meditar en ellas. 130 7 : LA NECESIDAD DE LAS ESCRITURAS PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Mateo 4:4:esús le respondió: «Escrito está: "No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"». HIMNO «Buscad primero» Buscad primero el reino de Dios y su perfecta justicia y lo demás añadido será. Aleluya Aleluya. No sólo de pan el hombre vivirá Sino de toda palabra Que sale de la boca de Dios. Aleluya Aleluya. Pedid pedid y se os dará Buscad y hallaréis Llamad llamad y la puerta se abrirá. Aleluya Aleluya. AUTOR ANÓNIMO TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 373 Este canto moderno en su segunda estrofa No sólo de pan el hombre vivirá es una cita de Mateo 4:4 y expresa la necesidad que tenemos de la Biblia para man­ tener nUestra vida espiritual: vivimos de toda palabra que sale de la boca de Dios. Las demás estrofas del canto no hablan directamente de la doctrina de la necesidad de la Biblia pero sí contienen las palabras de la invitación del evangelio. Toda las estrofas son citas directas de la Biblia y como tales serán alimento espiritual para nosotros al cantarlas y meditar en ellas.

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Capítulo 8 Las cuatro características de las Escrituras: 4 Suficiencia ¿Es la Biblia suficiente para saber lo que Dios quiere que pensemos y hagamosf EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA ¿Debemos buscar otras palabras de Dios además de las que tenemos en la Bi­ blia La doctrina de la suficiencia de la Biblia considera este asunto. A. Definición de la suficiencia de la Biblia Podemos definir la suficiencia de la Biblia como sigue: La suficiencia de la Biblia quiere decir que la Biblia contiene todas las palabras de Dios que él quería que su pueblo tu­ viera en cada etapa de la historia de la redención y que ahora contiene todo lo que necesita­ mos que Dios nos diga para salvación para confiar en él peifectamente y para obedecerle peifectamente. Esta definición hace énfasis en que es solo en la Biblia donde debemos buscar las palabras de Dios para nosotros. También nos recuerda que Dios considera que lo que nos ha dicho en la Biblia es suficiente para nosotros y que debemos regoci­ jarnos en la estupenda revelación que nos ha dado y estar contentos con ella. Significativo respaldo bíblico y explicación de esta doctrina se halla en las pala­ bras de Pablo a Timoteo: «Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras que pue­ den darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús» 2 Ti 3: 15. El contexto muestra que «las Sagradas Escrituras» aquí significan las pa­ labras escritas de la Biblia 2 Ti 3:16. Esto es una indicación de que las palabras de Dios que tenemos en la Biblia son todas las palabras de Dios que necesitamos a fin de ser salvos estas palabras pueden hacemos sabios «para la salvación». Esto lo confirman otros pasajes que hablan de las palabras de la Biblia como los medios que Dios usa para llevarnos a la salvación Stg 1:18 1 P 1:23. Otros pasajes indican que la Biblia es suficiente para equipamos para vivir la vida cristiana. Pablo de nuevo le escribe a Timoteo: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para reprender para corregir y para instruir en lajusti­ cia a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra» 2 Ti 3:16-17. Aquí Pablo indica que un propósito por el cual Dios hizo que se escribiera la Bi­ blia fue capacitamos para que podamos estar «enteramente capacitado para toda buena obra». Si hay alguna «buena obra» que Dios quiere que el creyente haga 131 Capítulo 8 Las cuatro características de las Escrituras: 4 Suficiencia ¿Es la Biblia suficiente para saber lo que Dios quiere que pensemos y hagamosf EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA ¿Debemos buscar otras palabras de Dios además de las que tenemos en la Bi­ blia La doctrina de la suficiencia de la Biblia considera este asunto. A. Definición de la suficiencia de la Biblia Podemos definir la suficiencia de la Biblia como sigue: La suficiencia de la Biblia quiere decir que la Biblia contiene todas las palabras de Dios que él quería que su pueblo tu­ viera en cada etapa de la historia de la redención y que ahora contiene todo lo que necesita­ mos que Dios nos diga para salvación para confiar en él peifectamente y para obedecerle peifectamente. Esta definición hace énfasis en que es solo en la Biblia donde debemos buscar las palabras de Dios para nosotros. También nos recuerda que Dios considera que lo que nos ha dicho en la Biblia es suficiente para nosotros y que debemos regoci­ jarnos en la estupenda revelación que nos ha dado y estar contentos con ella. Significativo respaldo bíblico y explicación de esta doctrina se halla en las pala­ bras de Pablo a Timoteo: «Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras que pue­ den darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús» 2 Ti 3: 15. El contexto muestra que «las Sagradas Escrituras» aquí significan las pa­ labras escritas de la Biblia 2 Ti 3:16. Esto es una indicación de que las palabras de Dios que tenemos en la Biblia son todas las palabras de Dios que necesitamos a fin de ser salvos estas palabras pueden hacemos sabios «para la salvación». Esto lo confirman otros pasajes que hablan de las palabras de la Biblia como los medios que Dios usa para llevarnos a la salvación Stg 1:18 1 P 1:23. Otros pasajes indican que la Biblia es suficiente para equipamos para vivir la vida cristiana. Pablo de nuevo le escribe a Timoteo: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar para reprender para corregir y para instruir en lajusti­ cia a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra» 2 Ti 3:16-17. Aquí Pablo indica que un propósito por el cual Dios hizo que se escribiera la Bi­ blia fue capacitamos para que podamos estar «enteramente capacitado para toda buena obra». Si hay alguna «buena obra» que Dios quiere que el creyente haga 131

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132 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS este pasaje indica que Dios ha hecho provisión en su palabra para capacitar al cre­ yente para eso. Así que no hay ninguna «buena obra» que Dios quiera que haga­ mos aparte de las que se enseñan en alguna parte en la Biblia ella puede capacitamos para toda buena obra. Una enseñanza similar se halla en el Salmo 119: «Dichosos los que van por ca­ minos peifectos los que andan conforme a la ley del Señor» v. 1. Este versículo mues­ tra un equivalente entre ser «perfectos» y «andar conforme a la ley del Señor» los que son perfectos son los que andan en la ley del Señor. Aquí de nuevo tenemos una indicación de que todo lo que Dios requiere de nosotros consta en su palabra escrita simplemente hacer todo lo que la Biblia nos ordena es ser intachables a los ojos de Dios. Para ser moralmente perfectos a los ojos de Dios entonces ¿qué debemos ha­ cer además de lo que Dios nos ordena en la Biblia ¡Nada ¡Nada en absoluto Si guardamos las palabras de la Biblia seremos «perfectos» y estaremos haciendo «toda buena obra» que Dios espera de nosotros. B. Podemos buscar todo lo que Dios ha dicho sobre temas en particular y podemos hallar respuestas a nuestras preguntas Por supuesto nos damos cuenta de que nunca obedeceremos perfectamente toda la Biblia en esta vida vea Stg 3:2 ln 1:8-10 y el cap. 24 más adelante. Así que al principio pudiera parecer que no es muy significativo decir que todo lo que tenemos que hacer es lo que Dios nos ordena en la Biblia puesto que nunca podre­ mos obedecerla en su totalidad en esta vida. Pero la verdad de la suficiencia de la Biblia es de gran significación para nuestra vida cristiana porque nos capacita para enfocar nuestra búsqueda de las palabras de Dios para nosotros sólo en la Biblia y nos ahorra la interminable tarea de buscarlas en todos los escritos de los cristianos en toda la historia o en toda las enseñanzas de la iglesia o en todos los sentimien­ tos e impresiones subjetivas que vienen a nuestra mente día tras díal a fin de hallar lo que Dios requiere de nosotros. En un sentido muy práctico quiere decir que po­ demos arribar a conclusiones claras sobre muchas enseñanzas de la Biblia. Por 1Esto no tiene la intención de implicar que las impresiones subjetivas de la voluntad de Dios son inútiles o que se deban ignorar. Eso sugeriría una noción casi deísta de que Dios no interviene en las vidas de sus hijos y una noción más bien mecánica o impersonal de su dirección. Dios puede usar y en efecto usa impresiones subjetivas de su voluntad para recordarnos y animarnos y a menudo para impulsar nuestros pensamientos en la dirección apropiada en muchas decisiones rápidas que tomamos todo el día y es la Biblia en sí misma la que nos dice en cuanto a estos factores subjetivos en la dirección vea Hch 16:6-7 Ro 8:91416 Gá 5:16-1825. Sin embargo es­ tos versículos sobre la suficiencia de la Biblia nos enseñan que tales impresiones subjetivas pueden tan sólo recor­ darnos normas morales que ya están en la Biblia o traer a la mente hechos que nosotros por lo menos en teoría podríamos haber sabido o sabíamos de otra manera nunca pueden añadir a los mandamientos de la Biblia o reemplazar la Biblia para definir cuál es la voluntad de Dios o ser igual a la Biblia en autoridad en nuestras vidas. Debido a que personas de toda clase de tradiciones cristianas han cometido serios errores cuando se han senti­ do confiados de que Dios les estaba «guiando los» a tomar una decisión en particular es importante recordar que excepto en donde un pasaje explícito de la Biblia se aplica directamente a una situación nunca podemos tener el ciento por ciento de certeza en esta vida de que sabemos cuál es la voluntad de Dios en una situación. Podemos tener sólo grados variados de confianza en diferentes situaciones. Aunque nuestra capacidad para discernir la vo­ luntad de Dios debe aumentar conforme crecemos en la madurez cristiana inevitablemente cometeremos algu­ nos errores. Respecto a esto he hallado útil una frase de Edmund Clowney: «El grado de certeza que tenemos respecto a la voluntad de Dios en una situación es directamente proporcional al grado de claridad que tenemos en cuanto a cómo la palabra de Dios se aplica a la situación» de una conversación personal noviembre 1992. 132 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS este pasaje indica que Dios ha hecho provisión en su palabra para capacitar al cre­ yente para eso. Así que no hay ninguna «buena obra» que Dios quiera que haga­ mos aparte de las que se enseñan en alguna parte en la Biblia ella puede capacitamos para toda buena obra. Una enseñanza similar se halla en el Salmo 119: «Dichosos los que van por ca­ minos peifectos los que andan conforme a la ley del Señor» v. 1. Este versículo mues­ tra un equivalente entre ser «perfectos» y «andar conforme a la ley del Señor» los que son perfectos son los que andan en la ley del Señor. Aquí de nuevo tenemos una indicación de que todo lo que Dios requiere de nosotros consta en su palabra escrita simplemente hacer todo lo que la Biblia nos ordena es ser intachables a los ojos de Dios. Para ser moralmente perfectos a los ojos de Dios entonces ¿qué debemos ha­ cer además de lo que Dios nos ordena en la Biblia ¡Nada ¡Nada en absoluto Si guardamos las palabras de la Biblia seremos «perfectos» y estaremos haciendo «toda buena obra» que Dios espera de nosotros. B. Podemos buscar todo lo que Dios ha dicho sobre temas en particular y podemos hallar respuestas a nuestras preguntas Por supuesto nos damos cuenta de que nunca obedeceremos perfectamente toda la Biblia en esta vida vea Stg 3:2 ln 1:8-10 y el cap. 24 más adelante. Así que al principio pudiera parecer que no es muy significativo decir que todo lo que tenemos que hacer es lo que Dios nos ordena en la Biblia puesto que nunca podre­ mos obedecerla en su totalidad en esta vida. Pero la verdad de la suficiencia de la Biblia es de gran significación para nuestra vida cristiana porque nos capacita para enfocar nuestra búsqueda de las palabras de Dios para nosotros sólo en la Biblia y nos ahorra la interminable tarea de buscarlas en todos los escritos de los cristianos en toda la historia o en toda las enseñanzas de la iglesia o en todos los sentimien­ tos e impresiones subjetivas que vienen a nuestra mente día tras díal a fin de hallar lo que Dios requiere de nosotros. En un sentido muy práctico quiere decir que po­ demos arribar a conclusiones claras sobre muchas enseñanzas de la Biblia. Por 1Esto no tiene la intención de implicar que las impresiones subjetivas de la voluntad de Dios son inútiles o que se deban ignorar. Eso sugeriría una noción casi deísta de que Dios no interviene en las vidas de sus hijos y una noción más bien mecánica o impersonal de su dirección. Dios puede usar y en efecto usa impresiones subjetivas de su voluntad para recordarnos y animarnos y a menudo para impulsar nuestros pensamientos en la dirección apropiada en muchas decisiones rápidas que tomamos todo el día y es la Biblia en sí misma la que nos dice en cuanto a estos factores subjetivos en la dirección vea Hch 16:6-7 Ro 8:91416 Gá 5:16-1825. Sin embargo es­ tos versículos sobre la suficiencia de la Biblia nos enseñan que tales impresiones subjetivas pueden tan sólo recor­ darnos normas morales que ya están en la Biblia o traer a la mente hechos que nosotros por lo menos en teoría podríamos haber sabido o sabíamos de otra manera nunca pueden añadir a los mandamientos de la Biblia o reemplazar la Biblia para definir cuál es la voluntad de Dios o ser igual a la Biblia en autoridad en nuestras vidas. Debido a que personas de toda clase de tradiciones cristianas han cometido serios errores cuando se han senti­ do confiados de que Dios les estaba «guiando los» a tomar una decisión en particular es importante recordar que excepto en donde un pasaje explícito de la Biblia se aplica directamente a una situación nunca podemos tener el ciento por ciento de certeza en esta vida de que sabemos cuál es la voluntad de Dios en una situación. Podemos tener sólo grados variados de confianza en diferentes situaciones. Aunque nuestra capacidad para discernir la vo­ luntad de Dios debe aumentar conforme crecemos en la madurez cristiana inevitablemente cometeremos algu­ nos errores. Respecto a esto he hallado útil una frase de Edmund Clowney: «El grado de certeza que tenemos respecto a la voluntad de Dios en una situación es directamente proporcional al grado de claridad que tenemos en cuanto a cómo la palabra de Dios se aplica a la situación» de una conversación personal noviembre 1992.

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8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS 133 ejemplo aunque requiere algo de trabajo es posible hallar todos los pasajes bíbli­ cos que son directamente pertinentes al tema del matrimonio y divorcio o las responsabilidades de los padres para con los hijos o las relaciones entre el creyente y el gobierno civil. Esta doctrina significa aún más que es posible compilar todos los pasajes que se relacionan directamente con asuntos doctrinales como la expiación o la perso­ na de Cristo o la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente hoy. En estas y cientos de otras cuestiones morales y doctrinales la enseñanza bíblica en cuanto a la suficiencia de la Biblia nos da confianza de que podremos hallar lo que Dios nos exige que pensemos y hagamos en estas cuestiones. En muchas de estas cuestiones podemos lograr confianza de que nosotros junto con la vasta mayoría de la iglesia a través de la historia hemos hallado y formulado correctamente lo que Dios quie­ re que pensemos o hagamos. Dicho en forma sencilla la doctrina de la suficiencia de la Biblia nos dice que es posible estudiar teología sistemática y ética y hallar respuestas a nuestras preguntas. En este punto diferimos de los teólogos católicos romanos que dirían que no hemos hallado todo lo que Dios nos dice en cuanto a un tema en particular mien­ tras no hayamos escuchado la enseñanza oficial de la iglesia en toda su historia. Nosotros responderíamos que aunque la historia de la iglesia puede ayudamos a entender lo que Dios nos dice en la Biblia jamás en la historia de la iglesia Dios ha añadido a las enseñanzas o mandamientos de la Biblia en ninguna parte en la histo­ ria de la iglesia fuera de la Biblia Dios ha añadido algo que nos exija que creamos o hagamos. La Biblia es suficiente para equiparnos para «toda buena obra» y andar en sus caminos es ser «perfectos» a los ojos de Dios. En este punto también diferimos de los teólogos no evangélicos que no están convencidos de que la Biblia es la Palabra de Dios en un sentido único y absoluta­ mente autoritativo y que por consiguiente buscarían no sólo en la Biblia sino tam­ bién en muchos otros de los primeros escritos cristianos en un esfuerzo por hallar no tanto lo que Dios le dijo a la humanidad sino más bien lo que muchos cristianos ini­ ciales experimentaron en su relación con Dios. Ellos no esperaríap llegar a una sola conclusión unificada en cuanto a lo que Dios quiere que pensemos o hagamos res­ pecto a un asunto en particular sino descubrir una variedad de opiniones y puntos de vista compilados alrededor de ideas principales unificadoras. Todos los puntos de vista sostenidos por los primeros cristianos en alguna de las primeras iglesias se­ rían potencialmente puntos de vista válidos para que los cristianos los sostengan hoy también. A esto replicaríamos que nuestra búsqueda de respuestas a cuestio­ nes teológicas y éticas no es una búsqueda para saber lo que varios creyentes han pensado en la historia de la iglesia sino una búsqueda para hallar y entender lo que Dios mismo nos dice en sus propias palabras que se hallan en la Biblia y sólo en la Biblia. c. La cantidad de Escrituras dadas fue suficiente en cada etapa de la historia de la redención La doctrina de la suficiencia de la Biblia no implica que Dios no pueda añadir otras palabras a las que ya le ha dicho a su pueblo. Más bien implica que el hombre

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134 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS no puede añadir por iniciativa propia otras palabras a las que Dios ya ha dicho. To­ davía más implica que de hecho Dios no le ha dicho a los seres humanos ninguna otra palabra que nos exija que creamos u obedezcamos aparte de las que ya tenemos ahora en la Biblia. Este punto es importante porque nos ayuda a entender cómo Dios pudo decir­ le a su pueblo que sus palabras para ellos eran suficientes en muchos puntos dife­ rentes en la historia de la redención y cómo él pudo no obstante añadir otras palabras más adelante. Por ejemplo en Deuteronomio 29:29 Moisés dice: «Lo se­ creto le pertenece al Señor nuestro Dios pero lo revelado nos pertenece a noso­ tros ya nuestros hijos para siempre para que obedezcamos todas las palabras de esta ley». Este versículo nos recuerda que Dios siempre ha tomado la iniciativa para reve­ lamos cosas. Él ha decidido qué revelar y qué no revelar. En cada etapa de la histo­ ria de la redención lo que Dios había revelado era para su pueblo en ese tiempo y ellos debían estudiar creer y obedecer esas cosas. Con progreso ulterior en la his­ toria de la redencJón se añadieron más palabras de Dios que registraban e inter­ pretaban esa historia vea el capítulo 3 respecto al desarrollo del canon. De este modo al tiempo de la muerte de Moisés los primeros cinco libros de nuestro Antiguo Testamento fueron suficientes para el pueblo de Dios en ese tiempo. Pero Dios dirigió a autores posteriores para añadir más de modo que las Escrituras fueran suficientes para los creyentes en tiempos subsiguientes. Para los cristianos de hoy las palabras de Dios que tenemos en el Antiguo y Nuevo Testa­ mentos juntos son suficientes para nosotros durante la edad de la iglesia. Después de la muerte resurrección y ascensión de Cristo y la fundación de la iglesia primi­ tiva según se registra en el Nuevo Testamento y la compilación de los libros del canon del Nuevo Testamento no ha tenido lugar ningún otro acto central reden­ tor de Dios en la historia actos que tienen pertinencia directa para todo el pueblo de Dios en el futuro y por consiguiente no nos ha sido dada ninguna otra palabra de Dios para registrar esos actos e interpretárnoslos. Esto quiere decir que podemos citar pasajes bíblicos de todo el canon para mos­ trar que el principio de la suficiencia de la revelación de Dios a su pueblo en cada momento en particular ha seguido siendo el mismo. En este sentido estos versícu­ los que hablan en cuanto a la suficiencia de la Biblia en periodos anteriores tam­ bién se aplican directamente a nosotros aunque el tamaño de la Biblia ahora es mayor que el tamaño de las Escrituras a que se referían en su escenario original. Los siguientes pasajes bíblicos pues se aplican a nosotros también en ese sentido: No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien cumplan los man­ damientos del Señor su Dios Dt 4:2. Cuídate de poner en práctica todo lo que te ordeno sin añadir ni quitar nada Dt 12:32. Toda palabra de Dios es digna de crédito Dios protege a los que en él buscan refu­ gio. No añadas nada a sus palabras no sea que te reprenda y te exponga como a un mentiroso Pr 30:5-6. 134 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS no puede añadir por iniciativa propia otras palabras a las que Dios ya ha dicho. To­ davía más implica que de hecho Dios no le ha dicho a los seres humanos ninguna otra palabra que nos exija que creamos u obedezcamos aparte de las que ya tenemos ahora en la Biblia. Este punto es importante porque nos ayuda a entender cómo Dios pudo decir­ le a su pueblo que sus palabras para ellos eran suficientes en muchos puntos dife­ rentes en la historia de la redención y cómo él pudo no obstante añadir otras palabras más adelante. Por ejemplo en Deuteronomio 29:29 Moisés dice: «Lo se­ creto le pertenece al Señor nuestro Dios pero lo revelado nos pertenece a noso­ tros ya nuestros hijos para siempre para que obedezcamos todas las palabras de esta ley». Este versículo nos recuerda que Dios siempre ha tomado la iniciativa para reve­ lamos cosas. Él ha decidido qué revelar y qué no revelar. En cada etapa de la histo­ ria de la redención lo que Dios había revelado era para su pueblo en ese tiempo y ellos debían estudiar creer y obedecer esas cosas. Con progreso ulterior en la his­ toria de la redencJón se añadieron más palabras de Dios que registraban e inter­ pretaban esa historia vea el capítulo 3 respecto al desarrollo del canon. De este modo al tiempo de la muerte de Moisés los primeros cinco libros de nuestro Antiguo Testamento fueron suficientes para el pueblo de Dios en ese tiempo. Pero Dios dirigió a autores posteriores para añadir más de modo que las Escrituras fueran suficientes para los creyentes en tiempos subsiguientes. Para los cristianos de hoy las palabras de Dios que tenemos en el Antiguo y Nuevo Testa­ mentos juntos son suficientes para nosotros durante la edad de la iglesia. Después de la muerte resurrección y ascensión de Cristo y la fundación de la iglesia primi­ tiva según se registra en el Nuevo Testamento y la compilación de los libros del canon del Nuevo Testamento no ha tenido lugar ningún otro acto central reden­ tor de Dios en la historia actos que tienen pertinencia directa para todo el pueblo de Dios en el futuro y por consiguiente no nos ha sido dada ninguna otra palabra de Dios para registrar esos actos e interpretárnoslos. Esto quiere decir que podemos citar pasajes bíblicos de todo el canon para mos­ trar que el principio de la suficiencia de la revelación de Dios a su pueblo en cada momento en particular ha seguido siendo el mismo. En este sentido estos versícu­ los que hablan en cuanto a la suficiencia de la Biblia en periodos anteriores tam­ bién se aplican directamente a nosotros aunque el tamaño de la Biblia ahora es mayor que el tamaño de las Escrituras a que se referían en su escenario original. Los siguientes pasajes bíblicos pues se aplican a nosotros también en ese sentido: No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien cumplan los man­ damientos del Señor su Dios Dt 4:2. Cuídate de poner en práctica todo lo que te ordeno sin añadir ni quitar nada Dt 12:32. Toda palabra de Dios es digna de crédito Dios protege a los que en él buscan refu­ gio. No añadas nada a sus palabras no sea que te reprenda y te exponga como a un mentiroso Pr 30:5-6.

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8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro Ap 22:18-19.2 135 D. Aplicaciones prácticas de la suficiencia de las Escrituras La doctrina de la suficiencia de Escrituras tiene varias aplicaciones prácticas a nuestra vida cristiana. La siguiente lista tiene el propósito de ser útil pero no exhaustiva. l. La suficiencia de la Biblia debe animamos al tratar de descubrir lo que Dios quisiera que pensemos en cuanto a algún asunto doctrinal en particular o que ha­ gamos en una situación en particular. Debemos sentirnos animados porque todo lo que Dios quiere decimos respecto a ese asunto se halla en la Biblia. Esto no quie­ re decir que la Biblia responda a todas las preguntas que podamos concebir por­ que «Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios» Dt 29:29 pero sí significa que cuando nos vemos frente a un problema de importancia genuina en nuestra vida cristiana podemos acercarnos a la Biblia con la confianza de que en ella Dios nos proveerá dirección en ese problema. Habrá por supuesto ocasiones cuando la respuesta que hallamos es que la Bi­ blia no dice nada directamente sobre nuestra pregunta. Este sería el caso por ejemplo si tratamos de hallar en la Biblia cuál es el «orden del culto» que debemos seguir los domingos por la mañana o si es mejor arrodillarse o tal vez ponerse de pie cuando oramos o a qué hora debemos servirnos nuestras comidas durante el día etc.. En esos casos podemos concluir que Dios no nos exige que pensemos o que actuemos de cierta manera respecto a ese asunto excepto tal vez en térmi­ nos de principios más generales respecto a nuestras actitudes y metas. Pero en muchos otros casos hallaremos dirección directa y clara del Señor para capacitar­ nos para «toda buena obra» 2 Ti 3:17. Conforme avanzamos en la vida la práctica frecuente de buscar en la Biblia di­ rección resultará en una capacidad creciente de hallar respuestas precisas formula­ das cuidadosamente a nuestros problemas y preguntas. El crecimiento a lo largo de la vida en la comprensión de la Biblia incluirá pues crecimiento en la habilidad de entender apropiadamente las enseñanzas de la Biblia y aplicarlas a cuestiones específicas. 2. La suficiencia de la Biblia nos recuerda que no debemos añadirle nada a la Biblia y que no debemos darle a otro escrito igual valor que a la Biblia. Casi toda religión falsa o secta viola este principio. Los mormones por ejemplo aducen creer en la Biblia pero también conceden autoridad divina a El Libro de Mormón. Los que siguen la Ciencia Cristiana similarmente aducen creer en la Biblia pero en la práctica consi­ deran que el libro Ciencia y salud con clave a la Biblia por Mary Baker Eddy está a la par de la Biblia y por encima de ella en autoridad. Puesto que estas afirmaciones 2La referencia primaria de este versículo es por supuesto al1ibro de Apocalipsis mismo pero su colocación aquí al mismo fmal del único libro que podría venir como último en el canon del Nuevo Testamento dificilmente puede ser accidental. De este modo una aplicación secundaria de este versículo al canon por entero no parece inapropiada vea la explicación en el capítulo 3 pp. 64-65. 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro Ap 22:18-19.2 135 D. Aplicaciones prácticas de la suficiencia de las Escrituras La doctrina de la suficiencia de Escrituras tiene varias aplicaciones prácticas a nuestra vida cristiana. La siguiente lista tiene el propósito de ser útil pero no exhaustiva. l. La suficiencia de la Biblia debe animamos al tratar de descubrir lo que Dios quisiera que pensemos en cuanto a algún asunto doctrinal en particular o que ha­ gamos en una situación en particular. Debemos sentirnos animados porque todo lo que Dios quiere decimos respecto a ese asunto se halla en la Biblia. Esto no quie­ re decir que la Biblia responda a todas las preguntas que podamos concebir por­ que «Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios» Dt 29:29 pero sí significa que cuando nos vemos frente a un problema de importancia genuina en nuestra vida cristiana podemos acercarnos a la Biblia con la confianza de que en ella Dios nos proveerá dirección en ese problema. Habrá por supuesto ocasiones cuando la respuesta que hallamos es que la Bi­ blia no dice nada directamente sobre nuestra pregunta. Este sería el caso por ejemplo si tratamos de hallar en la Biblia cuál es el «orden del culto» que debemos seguir los domingos por la mañana o si es mejor arrodillarse o tal vez ponerse de pie cuando oramos o a qué hora debemos servirnos nuestras comidas durante el día etc.. En esos casos podemos concluir que Dios no nos exige que pensemos o que actuemos de cierta manera respecto a ese asunto excepto tal vez en térmi­ nos de principios más generales respecto a nuestras actitudes y metas. Pero en muchos otros casos hallaremos dirección directa y clara del Señor para capacitar­ nos para «toda buena obra» 2 Ti 3:17. Conforme avanzamos en la vida la práctica frecuente de buscar en la Biblia di­ rección resultará en una capacidad creciente de hallar respuestas precisas formula­ das cuidadosamente a nuestros problemas y preguntas. El crecimiento a lo largo de la vida en la comprensión de la Biblia incluirá pues crecimiento en la habilidad de entender apropiadamente las enseñanzas de la Biblia y aplicarlas a cuestiones específicas. 2. La suficiencia de la Biblia nos recuerda que no debemos añadirle nada a la Biblia y que no debemos darle a otro escrito igual valor que a la Biblia. Casi toda religión falsa o secta viola este principio. Los mormones por ejemplo aducen creer en la Biblia pero también conceden autoridad divina a El Libro de Mormón. Los que siguen la Ciencia Cristiana similarmente aducen creer en la Biblia pero en la práctica consi­ deran que el libro Ciencia y salud con clave a la Biblia por Mary Baker Eddy está a la par de la Biblia y por encima de ella en autoridad. Puesto que estas afirmaciones 2La referencia primaria de este versículo es por supuesto al1ibro de Apocalipsis mismo pero su colocación aquí al mismo fmal del único libro que podría venir como último en el canon del Nuevo Testamento dificilmente puede ser accidental. De este modo una aplicación secundaria de este versículo al canon por entero no parece inapropiada vea la explicación en el capítulo 3 pp. 64-65.

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136 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS violan los mandamientos de Dios de no añadir a sus palabras no debemos pensar que en estos escritos se pueda hallar alguna palabra adicional de Dios para noso­ tros. Incluso en iglesias cristianas a veces se comete un error similar cuando hay quienes van más allá de lo que la Biblia dice y afirman con gran confianza ideas nuevas en cuanto a Dios o el cielo basando su enseñanza no en la Biblia sino en su propia especulación o incluso en experiencias que aducen de haber muerto y haber regresado a la vida. 3. La suficiencia de la Biblia también nos dice que Dios no nos exige que creamos nada en cuanto así mismo osu obra redentora que no se halla en la Biblia. Entre los escri­ tos de la época de la iglesia primitiva hay algunas colecciones de dichos que su­ puestamente dijo Jesús y que no fueron preservados en los Evangelios. Es probable que por lo menos algunos de estos «dichos de Jesús» que se halla en esos escritos sean en realidad registros precisos de cosas que Jesús en efecto dijo aun­ que ahora para nosotros es imposible determinar con algún alto grado de probabi­ lidad cuáles serían esos dichos. Pero en realidad no importa para nada en nuestra vida cristiana que jamás leamos alguno de esos dichos porque Dios ha hecho que se anote en la Biblia todo lo que necesitamos saber de las palabras y obras deJesús a fin de confiar en él y obedecerle perfectamente. Aunque estas colecciones de di­ chos tienen algún valor limitado en la investigación lingüística y tal vez para el es­ tudio de la historia de la iglesia cristiana no tienen ningún valor directo para nosotros para aprender lo que debemos creer en cuanto a la vida y enseñanzas de Cristo o para formular nuestras convicciones doctrinales y éticas. 4. La suficiencia de la Biblia nos muestra que no debemos colocar ninguna revela­ ción moderna de Dios en nivel igual de autoridad al de la Biblia. En varias ocasiones en toda la historia de la iglesia y particularmente en el movimiento carismático mo­ derno ha habido quienes han aducido que Dios ha dado revelaciones por medio de ellos para beneficio de la iglesia. Sin embargo como quiera que evaluemos tales afirmaciones/ debemos tener cuidado de nunca permitir ni en teoría ni en la prác­ tica que se coloquen tales revelaciones a igual nivel que la Biblia. 4 Debemos insis­ tir en que Dios no nos exige que creamos nada en cuanto a sí mismo o su obra en el mundo que esté contenido en esas revelaciones pero no en la Biblia y debemos in­ sistir que Dios no nos exige que creamos u obedezcamos ninguna directiva moral que nos venga mediante tales medios pero que la Biblia no confirma. La Biblia contiene todo lo que necesitamos que Dios nos diga para confiar en él y obedecerle perfectamente. 5 También se debe notar en este punto que siempre que han surgido desafios a la suficiencia de la Biblia en forma de otros documentos que se pretende colocar 3Vea capítulo 52 pp. 1039-42 sobre la posibilidad de algua clase de revelación de Dios continuando hoy cuan­ do el canon ya está cerrado y especialmente el capítulo 53 pp. 1049-61 sobre el don de profecía. 4De hecho los portavoces más responsables del movimiento carismático moderno parecen concordar en ge­ neral con esta precaución: vea Wayne Grudem The Gift ofProphecy in the New Testament and Today Kingsway Eastbourne England y CrosswayWestchester nal 1988 pp. 110-12 245-50. 5No quiero implicar en este punto que estoy adoptando una noción «cesacionista» de los dones espirituales es decir la noción que sostiene que ciertos dones tales como la profecía y hablar en lenguas cesaron cuando los apóstoles murieron. Sólo quiero en este punto afirmar que hay un peligro al concederles explícita o incluso im­ plícitamente a estos dones un status que efectivamente cuestiona la autoridad o la suficiencia de la Biblia en las vidas de los creyentes. Una explicación más detallada de estos dones se da en el capítulo 53 abajo y en The Gift of Propheey in the New Testament and Today vea n. 4 arriba. 136 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS violan los mandamientos de Dios de no añadir a sus palabras no debemos pensar que en estos escritos se pueda hallar alguna palabra adicional de Dios para noso­ tros. Incluso en iglesias cristianas a veces se comete un error similar cuando hay quienes van más allá de lo que la Biblia dice y afirman con gran confianza ideas nuevas en cuanto a Dios o el cielo basando su enseñanza no en la Biblia sino en su propia especulación o incluso en experiencias que aducen de haber muerto y haber regresado a la vida. 3. La suficiencia de la Biblia también nos dice que Dios no nos exige que creamos nada en cuanto así mismo osu obra redentora que no se halla en la Biblia. Entre los escri­ tos de la época de la iglesia primitiva hay algunas colecciones de dichos que su­ puestamente dijo Jesús y que no fueron preservados en los Evangelios. Es probable que por lo menos algunos de estos «dichos de Jesús» que se halla en esos escritos sean en realidad registros precisos de cosas que Jesús en efecto dijo aun­ que ahora para nosotros es imposible determinar con algún alto grado de probabi­ lidad cuáles serían esos dichos. Pero en realidad no importa para nada en nuestra vida cristiana que jamás leamos alguno de esos dichos porque Dios ha hecho que se anote en la Biblia todo lo que necesitamos saber de las palabras y obras deJesús a fin de confiar en él y obedecerle perfectamente. Aunque estas colecciones de di­ chos tienen algún valor limitado en la investigación lingüística y tal vez para el es­ tudio de la historia de la iglesia cristiana no tienen ningún valor directo para nosotros para aprender lo que debemos creer en cuanto a la vida y enseñanzas de Cristo o para formular nuestras convicciones doctrinales y éticas. 4. La suficiencia de la Biblia nos muestra que no debemos colocar ninguna revela­ ción moderna de Dios en nivel igual de autoridad al de la Biblia. En varias ocasiones en toda la historia de la iglesia y particularmente en el movimiento carismático mo­ derno ha habido quienes han aducido que Dios ha dado revelaciones por medio de ellos para beneficio de la iglesia. Sin embargo como quiera que evaluemos tales afirmaciones/ debemos tener cuidado de nunca permitir ni en teoría ni en la prác­ tica que se coloquen tales revelaciones a igual nivel que la Biblia. 4 Debemos insis­ tir en que Dios no nos exige que creamos nada en cuanto a sí mismo o su obra en el mundo que esté contenido en esas revelaciones pero no en la Biblia y debemos in­ sistir que Dios no nos exige que creamos u obedezcamos ninguna directiva moral que nos venga mediante tales medios pero que la Biblia no confirma. La Biblia contiene todo lo que necesitamos que Dios nos diga para confiar en él y obedecerle perfectamente. 5 También se debe notar en este punto que siempre que han surgido desafios a la suficiencia de la Biblia en forma de otros documentos que se pretende colocar 3Vea capítulo 52 pp. 1039-42 sobre la posibilidad de algua clase de revelación de Dios continuando hoy cuan­ do el canon ya está cerrado y especialmente el capítulo 53 pp. 1049-61 sobre el don de profecía. 4De hecho los portavoces más responsables del movimiento carismático moderno parecen concordar en ge­ neral con esta precaución: vea Wayne Grudem The Gift ofProphecy in the New Testament and Today Kingsway Eastbourne England y CrosswayWestchester nal 1988 pp. 110-12 245-50. 5No quiero implicar en este punto que estoy adoptando una noción «cesacionista» de los dones espirituales es decir la noción que sostiene que ciertos dones tales como la profecía y hablar en lenguas cesaron cuando los apóstoles murieron. Sólo quiero en este punto afirmar que hay un peligro al concederles explícita o incluso im­ plícitamente a estos dones un status que efectivamente cuestiona la autoridad o la suficiencia de la Biblia en las vidas de los creyentes. Una explicación más detallada de estos dones se da en el capítulo 53 abajo y en The Gift of Propheey in the New Testament and Today vea n. 4 arriba.

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8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS 137 junto a la Biblia sea de literatura cristiana extrabíblica del primer siglo o de las en­ señanzas acumuladas de la Iglesia Católica Romana o de libros de sectas como el Libro de Mormón el resultado siempre ha sido 1 restarle énfasis a las enseñanzas de la Biblia misma y 2 empezar a enseñar algunas cosas que son contrarias a la Bi­ blia. Este es un peligro respecto al cual la iglesia siempre debe estar consciente. S. Con respecto a vivir la vida cristiana la suficiencia de la Biblia nos recuerda que nada es pecado si no está prohibido por la Biblia bien sea explícitamente opor implica­ ción. Andar en la ley de Dios es ser «perfecto» Sal111: 1. Por consiguiente no debe­ mos añadir prohibiciones a las que ya se indican en la Biblia. De tiempo en tiempo puede haber situaciones en las que podría estar mal por ejemplo que el creyente tome café o Coca-Cola o que vaya al cine o que coma carne ofrecida a los ídolos vea 1 Ca 8-10 pero a menos que se pueda mostrar alguna enseñanza específica o algún principio general de la Biblia que prohíba estas cosas o cualquier otra acti­ vidad para todos los creyentes de todos los tiempos debemos insistir que estas actividades no son pecado en sí mismas y que Dios no prohíbe esas cosas en toda situación para su pueblo. 6 Este es también un principio importante porque siempre hay en los creyentes una tendencia a empezar a descuidar la búsqueda diaria regular en la Biblia de di­ rección y empezar a vivir según un conjunto de reglas escritas o tácitas o tradicio­ nes denominacionales respecto a lo que uno hace o no hace en la vida cristiana. Es más siempre que añadimos algo a la lista de pecados que prohíbe la Biblia misma se le hace daño a la iglesia y a la vida de los creyentes como individuos. El Espíritu Santo no dará poder para la obediencia a reglas que no tienen aprobación de Dios en la Biblia ni tampoco los creyentes en general hallarán deleite en la obe­ diencia a mandamientos que no están de acuerdo con las leyes de Dios escritas en sus corazones. En algunos casos los creyentes pueden repetida y fervientemente suplicarle a Dios «victoria» sobre supuestos pecados que en realidad no son peca­ dos de ninguna manera y sin embargo no se les dará ninguna «victoria» porque la actitud o acción en cuestión no es un pecado y no desagrada a Ojos. Gran desalien­ to en la oración y frustración en la vida cristiana puede ser generalmente el resultado. En otros casos lo que resulta es la desobediencia continuada o incluso creciente a estos nuevos «pecados» junto con un falso sentido de culpa y alejamiento de Dios. A menudo surge una creciente insistencia rígida y legalista a estas nuevas 6Por supuesto sociedades humanas tales como naciones iglesias familias etc. pueden formular reglas de conducta en cuanto sus propios asuntos tales como «Los niños en esta familia no pueden ver televisión por la no­ che los días de clases». En la Biblia no se puede hallar ninguna regla así ni tampoco es probable que tal regla se pudiera demostrar por implicación partiendo de los principios bíblicos. Sin embargo Dios exige la obediencia a es­ tas reglas porque la Biblia nos dice que debemos estar sujetos a las autoridades gobernantes Ro 13:1-7 1 P 2:13-3:6 et al.. Una negación de la suficiencia de la Biblia ocurrirá sólo si alguien intenta dar a la regla una aplicación generalizada fuera de la situación en la que debe funcionar apropiadamente Ningún miembro de nuestra iglesia debe ver televisión por la noche en los días laborales» o «Ningún creyente debe ver televisión las noches de los días de trabajo». En tales casos ya no sería una regla de conducta en una situación específica sino un mandamiento moral que evidentemente se pretende aplicar a todo creyente cualquiera que sea su situación. No estamos en libertad de añadir tales reglas a la Biblia o intentar imponerlas a todos los creyentes sobre los que tene­ mos influencia ni tampoco la iglesia como un todo puede intentar hacer esto. Aquí de nuevo la Iglesia Católica Romana diferiría y diría que Dios le da a la iglesia la autoridad para imponer reglas morales además de la Biblia sobre todos los miembros de la iglesia. 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS 137 junto a la Biblia sea de literatura cristiana extrabíblica del primer siglo o de las en­ señanzas acumuladas de la Iglesia Católica Romana o de libros de sectas como el Libro de Mormón el resultado siempre ha sido 1 restarle énfasis a las enseñanzas de la Biblia misma y 2 empezar a enseñar algunas cosas que son contrarias a la Bi­ blia. Este es un peligro respecto al cual la iglesia siempre debe estar consciente. S. Con respecto a vivir la vida cristiana la suficiencia de la Biblia nos recuerda que nada es pecado si no está prohibido por la Biblia bien sea explícitamente opor implica­ ción. Andar en la ley de Dios es ser «perfecto» Sal111: 1. Por consiguiente no debe­ mos añadir prohibiciones a las que ya se indican en la Biblia. De tiempo en tiempo puede haber situaciones en las que podría estar mal por ejemplo que el creyente tome café o Coca-Cola o que vaya al cine o que coma carne ofrecida a los ídolos vea 1 Ca 8-10 pero a menos que se pueda mostrar alguna enseñanza específica o algún principio general de la Biblia que prohíba estas cosas o cualquier otra acti­ vidad para todos los creyentes de todos los tiempos debemos insistir que estas actividades no son pecado en sí mismas y que Dios no prohíbe esas cosas en toda situación para su pueblo. 6 Este es también un principio importante porque siempre hay en los creyentes una tendencia a empezar a descuidar la búsqueda diaria regular en la Biblia de di­ rección y empezar a vivir según un conjunto de reglas escritas o tácitas o tradicio­ nes denominacionales respecto a lo que uno hace o no hace en la vida cristiana. Es más siempre que añadimos algo a la lista de pecados que prohíbe la Biblia misma se le hace daño a la iglesia y a la vida de los creyentes como individuos. El Espíritu Santo no dará poder para la obediencia a reglas que no tienen aprobación de Dios en la Biblia ni tampoco los creyentes en general hallarán deleite en la obe­ diencia a mandamientos que no están de acuerdo con las leyes de Dios escritas en sus corazones. En algunos casos los creyentes pueden repetida y fervientemente suplicarle a Dios «victoria» sobre supuestos pecados que en realidad no son peca­ dos de ninguna manera y sin embargo no se les dará ninguna «victoria» porque la actitud o acción en cuestión no es un pecado y no desagrada a Ojos. Gran desalien­ to en la oración y frustración en la vida cristiana puede ser generalmente el resultado. En otros casos lo que resulta es la desobediencia continuada o incluso creciente a estos nuevos «pecados» junto con un falso sentido de culpa y alejamiento de Dios. A menudo surge una creciente insistencia rígida y legalista a estas nuevas 6Por supuesto sociedades humanas tales como naciones iglesias familias etc. pueden formular reglas de conducta en cuanto sus propios asuntos tales como «Los niños en esta familia no pueden ver televisión por la no­ che los días de clases». En la Biblia no se puede hallar ninguna regla así ni tampoco es probable que tal regla se pudiera demostrar por implicación partiendo de los principios bíblicos. Sin embargo Dios exige la obediencia a es­ tas reglas porque la Biblia nos dice que debemos estar sujetos a las autoridades gobernantes Ro 13:1-7 1 P 2:13-3:6 et al.. Una negación de la suficiencia de la Biblia ocurrirá sólo si alguien intenta dar a la regla una aplicación generalizada fuera de la situación en la que debe funcionar apropiadamente Ningún miembro de nuestra iglesia debe ver televisión por la noche en los días laborales» o «Ningún creyente debe ver televisión las noches de los días de trabajo». En tales casos ya no sería una regla de conducta en una situación específica sino un mandamiento moral que evidentemente se pretende aplicar a todo creyente cualquiera que sea su situación. No estamos en libertad de añadir tales reglas a la Biblia o intentar imponerlas a todos los creyentes sobre los que tene­ mos influencia ni tampoco la iglesia como un todo puede intentar hacer esto. Aquí de nuevo la Iglesia Católica Romana diferiría y diría que Dios le da a la iglesia la autoridad para imponer reglas morales además de la Biblia sobre todos los miembros de la iglesia.

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138 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS reglas de parte de los que en efecto las siguen y la comunión genuina entre los cre­ yentes en la iglesia disminuye. A menudo la evangelización queda sofocada por­ que la proclamación silenciosa del evangelio que resulta de la vida de los creyentes porlo menos parecerá a los de afuera que incluye el requisito adicional de que uno debe encajar en este patrón uniforme de vida a fin de llegar a ser miembro del cuerpo de Cristo. Un daro ejemplo de tales adiciones a los mandamientos de la Biblia se halla en la oposición de la Iglesia Católica Romana a los métodos «artificiales» del control de nacimientos oposición que no tiene ningún respaldo válido en la Biblia. El re­ sultado ha sido una desobediencia ampliamente extendida alejamiento y culpa fal­ sa. Sin embargo es talla propensión de la naturaleza humana a hacer tales reglas que probablemente se podría hallar otros ejemplos en tradiciones escritas o tácitas de casi cualquier denominación. 6. La suficiencia de la Biblia también nos dice que Dios no nos exige nada que no esté ordenado en lq Biblia explícitamente oporimplicación. Esto nos recuerda que el en­ foque de nuestra búsqueda de la voluntad de Dios debe estar en la Biblia antes que en buscar dirección mediante oración por circunstancias cambiadas o sentimien­ tos alterados o dirección directa del Espíritu Santo aparte de la Biblia. También quiere decir que si alguien aduce tener un mensaje de Dios diciéndonos lo que de­ bemos hacer nunca debemos dar por sentado que es pecado desobedecer tal men­ saje a menos que pueda quedar confirmado por la aplicación de la misma Biblia a nuestra situación. El descubrimiento de esta gran verdad podría dar tremenda alegría y paz a la vida de miles de creyentes que gastando incontables horas procurando hallar la voluntad de Dios fuera de la Biblia a menudo no tienen certeza de si la han halla­ do. Es más muchos creyentes hoy tienen escasa confianza en su capacidad para descubrir la voluntad de Dios con algún grado de certeza. Así que hay escaso es­ fuerzo por hacer la voluntad de Dios porque ¿quién puede saberla y poco crecimiento en santidad delante de Dios. Lo opuesto debería ser la verdad. Los creyentes que están convencidos de la su­ ficiencia de la Biblia deberían empezar anhelantemente a buscar y hallar la volun­ tad de Dios en la Biblia. Deberían con anhelo y regularmente crecer en obediencia a Dios y experimentar gran libertad y paz en la vida cristiana. Entonces podrían decir con el salmista: Por toda la eternidad obedeceré fielmente tu ley. Viviré con toda libertad porque he buscado tus preceptos. ... Los que aman tu ley disfrutan de gran bienestar y nada los hace tropezar Sal 119: 44-45 165. 7. La suficiencia de la Biblia nos recuerda que en nuestra enseñanza doctrinal y ética debemos hacer énfasis en lo que la Biblia hace énfasis y estar contentos con lo que Dios nos ha dicho en la Biblia. Hay algunos temas respecto a los cuales Dios nos ha

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8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS 139 dicho muy poco o nada en la Biblia. Debemos recordar que «lo secreto le pertene­ ce al Señor nuestro Dios» Dt 29:29 y que Dios nos ha revelado en la Biblia exacta­ mente lo que consideró apropiado para nosotros. Debemos aceptar esto y no pensar que la Biblia es algo menos de lo que debería ser ni empezar a desear que Dios nos hubiera dado mucha más información en cuanto a temas sobre los cuales hay muy pocas referencias bíblicas. Por supuesto habrá algunas situaciones en las que nos vemos confrontados con un problema en particular que requiere gran atención mucho más que el énfasis que recibe en la enseñanza de la Biblia. Pero esas situaciones deben ser relativamente infrecuentes y no deberían ser representativas del curso general de nuestras vidas o ministerios. Es característica de muchas sectas martillar porciones o enseñanzas oscuras de la Biblia uno piensa en el énfasis mormón en el bautismo por los muertos tema que se menciona sólo en un versículo de la Biblia 1 CA 15:21J en una frase cuyo significado exacto ahora es evidentemente imposible de determinar con certeza. Pero un error similar lo cometió toda una generación de eruditos liberales del Nuevo Testamento en la primera parte del siglo pasado que dedicaron la mayor parte de su vida académica a una búsqueda inútil de las fuentes «detrás» de nues­ tras narraciones presentes de los Evangelios o la búsqueda de los «auténticos» dichos de Jesús. Desdichadamente un patrón similar ha tenido lugar demasiado a menudo en­ tre evangélicos dentro de varias denominaciones. Los asuntos doctrinales que han dividido a las denominaciones protestantes evangélicas entre sí casi uniformemen­ te han sido asuntos sobre los cuales la Biblia pone relativamente poco énfasis y asuntos en los cuales nuestras conclusiones se deben derivar de inferencia hábil mucho más que de afirmaciones bíblicas directas. Por ejemplo ha habido o se han mantenido diferencias denominacionales respecto a la forma «apropiada» de go­ bierno de la iglesia la exacta naturaleza de la presencia de Cristo en la Cena del Se­ ñor la secuencia exacta de los eventos que rodearán el retomo de Cristo el tipo de personas que se deben admitir en la cena del Señor la manera en que Dios planeó que los méritos de la muerte de Cristo se apliquen a los creyente·s y no a los que no creen los candidatos apropiados para el bautismo la correcta comprensión del «bautismo en el Espíritu Santo» etcétera. No debemos decir que estos asuntos no tienen ninguna importancia ni tampo­ co debemos decir que la Biblia no dé solución a ninguno de ellos en verdad con respecto a muchos de ellos se defenderá una solución específica en otros capítulos de este libro. Sin embargo puesto que todos estos temas reciben relativamente es­ caso énfasis directo en la Biblia es irónico y trágico que dirigentes denominacionales a menudo dediquen gran parte de su vida a defender precisamente puntos doctri­ nales menores que hacen a sus denominaciones diferentes de otras. ¿Está realmen­ te tal esfuerzo motivado por el deseo de lograr unidad de comprensión en la iglesia o acaso pudiera brotar en alguna medida del orgullo humano de un deseo de retener poder sobre otros o de un intento de autojustificación lo cual desagra­ da a Dios y a la larga no edifica para nada a la iglesia 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS 139 dicho muy poco o nada en la Biblia. Debemos recordar que «lo secreto le pertene­ ce al Señor nuestro Dios» Dt 29:29 y que Dios nos ha revelado en la Biblia exacta­ mente lo que consideró apropiado para nosotros. Debemos aceptar esto y no pensar que la Biblia es algo menos de lo que debería ser ni empezar a desear que Dios nos hubiera dado mucha más información en cuanto a temas sobre los cuales hay muy pocas referencias bíblicas. Por supuesto habrá algunas situaciones en las que nos vemos confrontados con un problema en particular que requiere gran atención mucho más que el énfasis que recibe en la enseñanza de la Biblia. Pero esas situaciones deben ser relativamente infrecuentes y no deberían ser representativas del curso general de nuestras vidas o ministerios. Es característica de muchas sectas martillar porciones o enseñanzas oscuras de la Biblia uno piensa en el énfasis mormón en el bautismo por los muertos tema que se menciona sólo en un versículo de la Biblia 1 CA 15:21J en una frase cuyo significado exacto ahora es evidentemente imposible de determinar con certeza. Pero un error similar lo cometió toda una generación de eruditos liberales del Nuevo Testamento en la primera parte del siglo pasado que dedicaron la mayor parte de su vida académica a una búsqueda inútil de las fuentes «detrás» de nues­ tras narraciones presentes de los Evangelios o la búsqueda de los «auténticos» dichos de Jesús. Desdichadamente un patrón similar ha tenido lugar demasiado a menudo en­ tre evangélicos dentro de varias denominaciones. Los asuntos doctrinales que han dividido a las denominaciones protestantes evangélicas entre sí casi uniformemen­ te han sido asuntos sobre los cuales la Biblia pone relativamente poco énfasis y asuntos en los cuales nuestras conclusiones se deben derivar de inferencia hábil mucho más que de afirmaciones bíblicas directas. Por ejemplo ha habido o se han mantenido diferencias denominacionales respecto a la forma «apropiada» de go­ bierno de la iglesia la exacta naturaleza de la presencia de Cristo en la Cena del Se­ ñor la secuencia exacta de los eventos que rodearán el retomo de Cristo el tipo de personas que se deben admitir en la cena del Señor la manera en que Dios planeó que los méritos de la muerte de Cristo se apliquen a los creyente·s y no a los que no creen los candidatos apropiados para el bautismo la correcta comprensión del «bautismo en el Espíritu Santo» etcétera. No debemos decir que estos asuntos no tienen ninguna importancia ni tampo­ co debemos decir que la Biblia no dé solución a ninguno de ellos en verdad con respecto a muchos de ellos se defenderá una solución específica en otros capítulos de este libro. Sin embargo puesto que todos estos temas reciben relativamente es­ caso énfasis directo en la Biblia es irónico y trágico que dirigentes denominacionales a menudo dediquen gran parte de su vida a defender precisamente puntos doctri­ nales menores que hacen a sus denominaciones diferentes de otras. ¿Está realmen­ te tal esfuerzo motivado por el deseo de lograr unidad de comprensión en la iglesia o acaso pudiera brotar en alguna medida del orgullo humano de un deseo de retener poder sobre otros o de un intento de autojustificación lo cual desagra­ da a Dios y a la larga no edifica para nada a la iglesia

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140 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. En el proceso de crecer en la vida cristiana y ahondar su relación con Dios ¿aproximadamente cuanto énfasis ha puesto usted en la lectura de la Biblia misma y cuanto a leer otros libros cristianos Al procurar saber la voluntad de Dios para su vida diaria ¿cuál es el énfasis relativo que usted asigna a leer la Biblia misma o a leer otros libros cristianos ¿Piensa usted que la doctrina de la suficiencia de la Biblia le hará poner más énfasis en leer la Biblia mis­ ma 2. ¿Cuáles son algunos asuntos doctrinales o morales respecto a los cuales us­ ted tiene preguntas ¿Ha aumentado este capítulo su confianza en la capaci­ dad de la Biblia para dar una respuesta clara a alguna de esas preguntas 3. ¿Alguna vez ha querido que la Biblia dijera más de lo que dice respecto a al­ gún tema ¿ü menos ¿Qué piensa que motivó ese deseo Después de leer este capítulo ¿qué le diría usted a alguien que expresara tal deseo hoy ¿Có­ mo se muestra la sabiduría de Dios en el hecho de que él escogió no hacer la Biblia ni mucho más larga ni mucho más corta de lo que es 4. Si la Biblia contiene todo lo que necesitamos que Dios nos diga para obede­ cerle perfectamente ¿cuál es el papel de lo siguiente para ayudarnos a hallar la voluntad de Dios por nosotros mismos: consejo de otros sermones o cla­ ses bíblicas nuestra conciencia nuestros sentimientos la dirección del Espí­ ritu Santo al percibirle impulsando nuestros deseos internos e impresiones subjetivas los cambios de circunstancias el don de profecía si usted piensa que puede existir hoy 5. A la luz de este capítulo ¿cómo podría usted hallar la voluntad «perfecta» de Dios para su vida ¿Es posible que podría haber más de una alternativa «per­ fecta» en muchas decisiones que tomamos Considere Sal 1:3 y 1 Ca 7:39 al buscar la respuesta. 6. ¿Han habido ocasiones cuando usted ha entendido los principios de la Biblia lo suficiente respecto a una situación específica pero no ha sabido los hechos de la situación lo suficiente para saber cómo aplicar correctamente esos principios bíblicos Al procurar saber la voluntad de Dios ¿puede haber otras cosas que necesitamos saber excepto a la enseñanza de la Biblia y 3 los hechos de la situación en cuestiónjunto con c habilidad para aplicar a a b correctamente ¿Cuál es entonces el papel de la oración al buscar di­ rección ¿Por qué cosas debemos orar TÉRMINOS ESPECIALES perfecto suficiencia de la Biblia BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. 140 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. En el proceso de crecer en la vida cristiana y ahondar su relación con Dios ¿aproximadamente cuanto énfasis ha puesto usted en la lectura de la Biblia misma y cuanto a leer otros libros cristianos Al procurar saber la voluntad de Dios para su vida diaria ¿cuál es el énfasis relativo que usted asigna a leer la Biblia misma o a leer otros libros cristianos ¿Piensa usted que la doctrina de la suficiencia de la Biblia le hará poner más énfasis en leer la Biblia mis­ ma 2. ¿Cuáles son algunos asuntos doctrinales o morales respecto a los cuales us­ ted tiene preguntas ¿Ha aumentado este capítulo su confianza en la capaci­ dad de la Biblia para dar una respuesta clara a alguna de esas preguntas 3. ¿Alguna vez ha querido que la Biblia dijera más de lo que dice respecto a al­ gún tema ¿ü menos ¿Qué piensa que motivó ese deseo Después de leer este capítulo ¿qué le diría usted a alguien que expresara tal deseo hoy ¿Có­ mo se muestra la sabiduría de Dios en el hecho de que él escogió no hacer la Biblia ni mucho más larga ni mucho más corta de lo que es 4. Si la Biblia contiene todo lo que necesitamos que Dios nos diga para obede­ cerle perfectamente ¿cuál es el papel de lo siguiente para ayudarnos a hallar la voluntad de Dios por nosotros mismos: consejo de otros sermones o cla­ ses bíblicas nuestra conciencia nuestros sentimientos la dirección del Espí­ ritu Santo al percibirle impulsando nuestros deseos internos e impresiones subjetivas los cambios de circunstancias el don de profecía si usted piensa que puede existir hoy 5. A la luz de este capítulo ¿cómo podría usted hallar la voluntad «perfecta» de Dios para su vida ¿Es posible que podría haber más de una alternativa «per­ fecta» en muchas decisiones que tomamos Considere Sal 1:3 y 1 Ca 7:39 al buscar la respuesta. 6. ¿Han habido ocasiones cuando usted ha entendido los principios de la Biblia lo suficiente respecto a una situación específica pero no ha sabido los hechos de la situación lo suficiente para saber cómo aplicar correctamente esos principios bíblicos Al procurar saber la voluntad de Dios ¿puede haber otras cosas que necesitamos saber excepto a la enseñanza de la Biblia y 3 los hechos de la situación en cuestiónjunto con c habilidad para aplicar a a b correctamente ¿Cuál es entonces el papel de la oración al buscar di­ rección ¿Por qué cosas debemos orar TÉRMINOS ESPECIALES perfecto suficiencia de la Biblia BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307.

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8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1930 Thomas 120-23 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:206-9 1983 Carter 1:290-91 3. Bautista 1767 Cill1:25-30 1983-85 Erickson 256-59 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:60 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:317-19 1934 Mueller 137-38 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:93-96 1.9 1861 Heppe 28-31 1871-73 Hodge 1:182-83 1937-66 Murray CELC CW 1:16-22 PC 11-26 1938 Berkhof Intro 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:43-44 141 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien 1:62-77 Otras obras Friesen Carry y J. Robin Maxson. Decision Making and the Will ofGod. Multnomah Portland Ore. 1981. Packer J. 1. «Scripture». En NDT pp. 627-31. Weeks Noel. The Sufficiency ofScripture. Banner ofTruth Edimburgo y Carlisle Pa. 1988. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Salmo 119:1: Dichosos los que van por caminos peifectos los que andan conforme a la ley del Señor. 8 : LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1930 Thomas 120-23 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:206-9 1983 Carter 1:290-91 3. Bautista 1767 Cill1:25-30 1983-85 Erickson 256-59 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:60 5. Luterana 1917-24 Pieper 1:317-19 1934 Muel1er 137-38 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:93-96 1.9 1861 Heppe 28-31 1871-73 Hodge 1:182-83 1937-66 Murray CELC CW 1:16-22 PC 11-26 1938 Berkhof Intro 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:43-44 141 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott ningún tratamiento explícito 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien 1:62-77 Otras obras Friesen Carry y J. Robin Maxson. Decision Making and the Will ofGod. Multnomah Portland Ore. 1981. Packer J. 1. «Scripture». En NDT pp. 627-31. Weeks Noel. The Sufficiency ofScripture. Banner ofTruth Edimburgo y Carlisle Pa. 1988. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Salmo 119:1: Dichosos los que van por caminos peifectos los que andan conforme a la ley del Señor.

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142 8 LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS HIMNO «¡Cuan firme cimiento» Pocos himnos si acaso alguno tratan específicamente de la suficiencia de la Biblia tal vez porque los cristianos no se han dado cuenta del gran consuelo y paz que esta doctrina trae a la vida cristiana. Pero la primera estrofa del siguiente himno contiene una afirmación de esta doctrina. Empieza diciéndonos que Dios ha colocado en su palabra un firme ci­ miento para nuestra fe. Luego dice: «¿Qué más pudiera en su libro añadir ...» Las prome­ sas ricas y plenas de Dios en toda la Biblia son suficientes para todas nuestras necesidades en toda circunstancia. ¡Esto debería ser causa de gran regocijol Las siguientes estrofas contie­ nen citas paráfrasis y alusiones a las promesas de Dios que están esparcidas por toda la Bi­ blia muchas de ellas en Isaías. Las estrofas 2 al 4 fueron compuestas como oraciones que son dichas de Dios para nosotros y cuando las cantamos debemos pensar de nosotros can­ tando las palabras de las promesas de Dios a otros en la congregación para su consuelo y estímulo. jCuán firme cimiento se ha dado a la fe De Dios en su eterna palabra de amor ¿Qué más él pudiera en su libro añadir Si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor ¿Si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor No temas por nada contigo yo soy Tu Dios yo soy solo tu ayuda seré Tu fuerza y firmeza en mi diestra estarán y en ella sostén y poder te daré. Yen ella sostén y poder te daré. No habrán de anegarte las ondas del mar Si en aguas profundas te ordenó salir Pues siempre contigo en angustias seré y todas tus penas podré bendecir. y todas tus penas podré bendecir. La llama no puede dañarte jamás Si en medio del fuego te ordeno pasar El oro de tu alma más puro será Pues solo la escoria se habrá de quemar. Pues solo la escoria se habrá de quemar. Al alma que anhele la paz que hay en mí Jamás en sus luchas la habré de dejar Si todo el infierno la quiere perder ¡Yo nunca no nunca la puedo olvidar ¡Yo nunca no nunca la puedo olvidar AUTOR: OHN RIPPON TRAD. VICENTE MENDOZA. TOMADO DE EL NUEVO HIMNARIO POPULAR 319 142 8 LA SUFICIENCIA DE LAS ESCRITURAS HIMNO «¡Cuan firme cimiento» Pocos himnos si acaso alguno tratan específicamente de la suficiencia de la Biblia tal vez porque los cristianos no se han dado cuenta del gran consuelo y paz que esta doctrina trae a la vida cristiana. Pero la primera estrofa del siguiente himno contiene una afirmación de esta doctrina. Empieza diciéndonos que Dios ha colocado en su palabra un firme ci­ miento para nuestra fe. Luego dice: «¿Qué más pudiera en su libro añadir ...» Las prome­ sas ricas y plenas de Dios en toda la Biblia son suficientes para todas nuestras necesidades en toda circunstancia. ¡Esto debería ser causa de gran regocijol Las siguientes estrofas contie­ nen citas paráfrasis y alusiones a las promesas de Dios que están esparcidas por toda la Bi­ blia muchas de ellas en Isaías. Las estrofas 2 al 4 fueron compuestas como oraciones que son dichas de Dios para nosotros y cuando las cantamos debemos pensar de nosotros can­ tando las palabras de las promesas de Dios a otros en la congregación para su consuelo y estímulo. jCuán firme cimiento se ha dado a la fe De Dios en su eterna palabra de amor ¿Qué más él pudiera en su libro añadir Si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor ¿Si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor No temas por nada contigo yo soy Tu Dios yo soy solo tu ayuda seré Tu fuerza y firmeza en mi diestra estarán y en ella sostén y poder te daré. Yen ella sostén y poder te daré. No habrán de anegarte las ondas del mar Si en aguas profundas te ordenó salir Pues siempre contigo en angustias seré y todas tus penas podré bendecir. y todas tus penas podré bendecir. La llama no puede dañarte jamás Si en medio del fuego te ordeno pasar El oro de tu alma más puro será Pues solo la escoria se habrá de quemar. Pues solo la escoria se habrá de quemar. Al alma que anhele la paz que hay en mí Jamás en sus luchas la habré de dejar Si todo el infierno la quiere perder ¡Yo nunca no nunca la puedo olvidar ¡Yo nunca no nunca la puedo olvidar AUTOR: OHN RIPPON TRAD. VICENTE MENDOZA. TOMADO DE EL NUEVO HIMNARIO POPULAR 319

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Segunda parte La Doctrina de Dios Segunda parte La Doctrina de Dios

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Capítulo 9 La existencia de Dios ¿Cómo sabemos que Dios existe EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA ¿Cómo sabemos que Dios existe La respuesta se puede dar en dos partes: Pri­ mera todo ser humano tiene un sentido interno de Dios. Segunda creemos en la evidencia que se halla en la Biblia y en la naturaleza. A. El sentido humano interno de Dios Toda persona en todas partes tiene un sentido hondo e interno de que Dios existe que es su criatura y que él es su Creador. Pablo dice que incluso los gentiles que no creen han «conocido a Dios» pero no le honraron como Dios ni le dieron gracias Ro 1:21. Dice que los perversos incrédulos «cambiaron la verdad de Dios por la mentira» Ro 1:25 implicando que activamente o a propósito ellos han re­ chazado algo de la verdad en cuanto a 10 que sabían respecto a la existencia y carác­ ter de Dios. Pablo dice que «10 que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos» y añade que esto que es así «pues él mismo se 10 ha revelado» Ro 1: 19. Sin embargo la Biblia también reconoce que algunos niegan este sentido inter­ no de Dios e incluso niegan que Dios exista. «El necio» dice en su corazón: «No hay Dios» Sal 14:1 53:1. El malo primero «alaba al ambicioso y menosprecia al Señor» y luego en su orgullo repetidamente piensa que «no hay Dios» Sal 10:3-4. Estos pasajes indican que el pecado lleva a las personas a pensar irracionalmente y negar la existencia de Dios y que es el que piensa irracionalmente o que ha sido engañado el que dice: «No hay Dios». Pablo también reconoce que el pecado hará que las personas nieguen su conoci­ miento de Dios habla de los que «con su maldad obstruyen la verdad» Ro 1:18 y dice que al hacer esto «nadie tiene excusa» por su negación de Dios Ro 1:20. Una serie de verbos activos indica que esta es una supresión a propósito de la verdad Ro 1:23252832. En la vida del creyente esta consciencia interna de Dios se hace más fuerte y más distinta. Empezamos a conocer a Dios como nuestro Padre amante celestial 1Algunos niegan tener un sentido interno de Dios pero su consciencia de Dios a menudo se hace evidente en momentos de crisis personal cuando las convicciones profundamente asentadas en el corazón se muestran en pa­ labras y obras externas. Hace varios años iba como pasajero enun coche con varios amigos incluyendo unajoven que en la conversación negaba firmemente tener alguna consciencia interna de la existencia de Dios. Poco des­ pués el coche patinó sobre el hielo y giró a alta velocidad hasta dar un círculo completo. Antes de que el coche se detuviera contra un banco grande de nieve sin ningún daño serio se podía oír a la misma mujer implorando dis­ tintivamente: «¡SeñorJesús por favor ayudarnos» Los demás nos quedamos viéndola asombrados cuando nos dímos cuenta de que las propias palabras de su boca habían denegado su agnosticismo. 145 Capítulo 9 La existencia de Dios ¿Cómo sabemos que Dios existe EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA ¿Cómo sabemos que Dios existe La respuesta se puede dar en dos partes: Pri­ mera todo ser humano tiene un sentido interno de Dios. Segunda creemos en la evidencia que se halla en la Biblia y en la naturaleza. A. El sentido humano interno de Dios Toda persona en todas partes tiene un sentido hondo e interno de que Dios existe que es su criatura y que él es su Creador. Pablo dice que incluso los gentiles que no creen han «conocido a Dios» pero no le honraron como Dios ni le dieron gracias Ro 1:21. Dice que los perversos incrédulos «cambiaron la verdad de Dios por la mentira» Ro 1:25 implicando que activamente o a propósito ellos han re­ chazado algo de la verdad en cuanto a 10 que sabían respecto a la existencia y carác­ ter de Dios. Pablo dice que «10 que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos» y añade que esto que es así «pues él mismo se 10 ha revelado» Ro 1: 19. Sin embargo la Biblia también reconoce que algunos niegan este sentido inter­ no de Dios e incluso niegan que Dios exista. «El necio» dice en su corazón: «No hay Dios» Sal 14:1 53:1. El malo primero «alaba al ambicioso y menosprecia al Señor» y luego en su orgullo repetidamente piensa que «no hay Dios» Sal 10:3-4. Estos pasajes indican que el pecado lleva a las personas a pensar irracionalmente y negar la existencia de Dios y que es el que piensa irracionalmente o que ha sido engañado el que dice: «No hay Dios». Pablo también reconoce que el pecado hará que las personas nieguen su conoci­ miento de Dios habla de los que «con su maldad obstruyen la verdad» Ro 1:18 y dice que al hacer esto «nadie tiene excusa» por su negación de Dios Ro 1:20. Una serie de verbos activos indica que esta es una supresión a propósito de la verdad Ro 1:23252832. En la vida del creyente esta consciencia interna de Dios se hace más fuerte y más distinta. Empezamos a conocer a Dios como nuestro Padre amante celestial 1Algunos niegan tener un sentido interno de Dios pero su consciencia de Dios a menudo se hace evidente en momentos de crisis personal cuando las convicciones profundamente asentadas en el corazón se muestran en pa­ labras y obras externas. Hace varios años iba como pasajero enun coche con varios amigos incluyendo unajoven que en la conversación negaba firmemente tener alguna consciencia interna de la existencia de Dios. Poco des­ pués el coche patinó sobre el hielo y giró a alta velocidad hasta dar un círculo completo. Antes de que el coche se detuviera contra un banco grande de nieve sin ningún daño serio se podía oír a la misma mujer implorando dis­ tintivamente: «¡SeñorJesús por favor ayudarnos» Los demás nos quedamos viéndola asombrados cuando nos dímos cuenta de que las propias palabras de su boca habían denegado su agnosticismo. 145

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146 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS Ro 8:15 el Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios Ro 8:16 y llegamos a conocer aJesucristo que vive en nuestros corazones Ef3:17 Flp 3:8 10 Col1:27Jn 14:23. La intensidad de esta consciencia en el cre­ yente es tal que aunque no hayamos visto a nuestro SeñorJesucristo en verdad le amamos 1 P 1:8. B. Creencia en la evidencia de la Biblia y de la naturaleza Además de la consciencia interna del ser humano en cuanto a Dibs que da claro testimonio del hecho de que Dios existe en la Biblia y en la naturaleza se ve clara evidencia de su existencia. La evidencia de que Dios existe se halla por supuesto en toda la Biblia. Es más la Bibliapor todas partes da por sentado que Dios existe. El primer versículo de Gé­ nesis no presenta evidencia de la existencia de Dios sino que de inmediato empieza a decimos lo que él ha hecho: «Dios en el principio creó los cielos y la tierra». Si es­ tamos convencidos de que la Biblia es verdad entonces sabemos por la Biblia no sólo que Dios existe sino también mucho en cuanto a su naturaleza y sus acciones. El mundo también da evidencia abundante de la existencia de Dios. Pablo dice que la naturaleza eterna de Dios y su deidad «se perciben claramente a través de lo que él creó» Ro 1:20. Esta amplia referencia a «lo que él creó» sugiere que en cier­ to sentido todo lo creado da evidencia del carácter de Dios. No obstante es el hombre mismo creado a imagen de Dios lo que más abundantemente da testi­ monio de la existencia de Dios. Siempre que nos encontramos con otro ser huma­ no deberíamos si nuestra mente está pensando correctamente damos cuenta de que una criatura tan increíblemente intrincada hábil comunicadora viva pudo haber sido creada sólo por un Creador infinito y todo sabio. Además de la evidencia que se ve en la existencia de los seres humanos vivos hay excelente evidencia adicional en la naturaleza. Bernabé y Pablo dicen que las «lluvias del cielo y estaciones fructíferas» tanto como la «comida y alegría de cora­ zón» que todo ser humano experimenta y disfruta dan testimonio de Dios Hch 14:17. David habla del testimonio de los cielos: «Los cielos cuentan la gloria de Dios el firmamento proclama la obra de sus manos. Un día comparte al otro la no­ ticia una noche a la otra se lo hace saber» Sal 19: 1-2. Mirar al cielo de día o de no­ che es ver el sol la luna y las estrellas firmamento y nubes todo continuamente declarando por su existencia belleza y grandeza que un Creador poderoso y sabio los hizo y los sostiene en su orden. Esta amplia variedad de testimonio de la existencia de Dios de varias partes del mundo creado nos sugiere que en cierto sentido todo lo que existe da evidencia de la existencia de Dios. Para los que tienen ojos para ver y evaluar la evidencia correc­ tamente toda hoja de todo árbol toda brizna de hierba toda estrella en el cielo y toda otra parte de la creación claman continuamente: «¡Dios me hizo ¡Dios me hizo ¡Dios me hizo» Si nuestros corazones y mentes no estuvieran tan cegados por el pecado sería imposible que viéramos detenidamente una hoja de algún ár­ bol y dijéramos: «Nadie creó esto apareció porque sí». La belleza de un copo de nieve la majestuosa potencia de una tempestad la habilidad de la abeja el sabor refrescante del agua fría las increíbles capacidades de la mano humana y miles 146 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS Ro 8:15 el Espíritu Santo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios Ro 8:16 y llegamos a conocer aJesucristo que vive en nuestros corazones Ef3:17 Flp 3:8 10 Col1:27Jn 14:23. La intensidad de esta consciencia en el cre­ yente es tal que aunque no hayamos visto a nuestro SeñorJesucristo en verdad le amamos 1 P 1:8. B. Creencia en la evidencia de la Biblia y de la naturaleza Además de la consciencia interna del ser humano en cuanto a Dibs que da claro testimonio del hecho de que Dios existe en la Biblia y en la naturaleza se ve clara evidencia de su existencia. La evidencia de que Dios existe se halla por supuesto en toda la Biblia. Es más la Bibliapor todas partes da por sentado que Dios existe. El primer versículo de Gé­ nesis no presenta evidencia de la existencia de Dios sino que de inmediato empieza a decimos lo que él ha hecho: «Dios en el principio creó los cielos y la tierra». Si es­ tamos convencidos de que la Biblia es verdad entonces sabemos por la Biblia no sólo que Dios existe sino también mucho en cuanto a su naturaleza y sus acciones. El mundo también da evidencia abundante de la existencia de Dios. Pablo dice que la naturaleza eterna de Dios y su deidad «se perciben claramente a través de lo que él creó» Ro 1:20. Esta amplia referencia a «lo que él creó» sugiere que en cier­ to sentido todo lo creado da evidencia del carácter de Dios. No obstante es el hombre mismo creado a imagen de Dios lo que más abundantemente da testi­ monio de la existencia de Dios. Siempre que nos encontramos con otro ser huma­ no deberíamos si nuestra mente está pensando correctamente damos cuenta de que una criatura tan increíblemente intrincada hábil comunicadora viva pudo haber sido creada sólo por un Creador infinito y todo sabio. Además de la evidencia que se ve en la existencia de los seres humanos vivos hay excelente evidencia adicional en la naturaleza. Bernabé y Pablo dicen que las «lluvias del cielo y estaciones fructíferas» tanto como la «comida y alegría de cora­ zón» que todo ser humano experimenta y disfruta dan testimonio de Dios Hch 14:17. David habla del testimonio de los cielos: «Los cielos cuentan la gloria de Dios el firmamento proclama la obra de sus manos. Un día comparte al otro la no­ ticia una noche a la otra se lo hace saber» Sal 19: 1-2. Mirar al cielo de día o de no­ che es ver el sol la luna y las estrellas firmamento y nubes todo continuamente declarando por su existencia belleza y grandeza que un Creador poderoso y sabio los hizo y los sostiene en su orden. Esta amplia variedad de testimonio de la existencia de Dios de varias partes del mundo creado nos sugiere que en cierto sentido todo lo que existe da evidencia de la existencia de Dios. Para los que tienen ojos para ver y evaluar la evidencia correc­ tamente toda hoja de todo árbol toda brizna de hierba toda estrella en el cielo y toda otra parte de la creación claman continuamente: «¡Dios me hizo ¡Dios me hizo ¡Dios me hizo» Si nuestros corazones y mentes no estuvieran tan cegados por el pecado sería imposible que viéramos detenidamente una hoja de algún ár­ bol y dijéramos: «Nadie creó esto apareció porque sí». La belleza de un copo de nieve la majestuosa potencia de una tempestad la habilidad de la abeja el sabor refrescante del agua fría las increíbles capacidades de la mano humana y miles

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9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 147 otros aspectos de la creación no podían haber llegado a existir aparte de la actividad de un Creador todopoderoso y todo sabio. Por eso para los que evalúan correctamente la evidencia todo en la Biblia y todo en la naturaleza prueban claramente que Dios existe y que es el Creador poderoso y sabio que la Biblia describe que es. Por consiguiente cuando creemos que Dios existe basamos nuestra creencia no en una esperanza ciega aparte de alguna evi­ dencia sino en una abrumadora cantidad de evidencias confiables de la Palabra de Dios y de las obras de Dios. Es característica de la fe verdadera que es una confianza que se basa en evidencia confiable y la fe en la existencia de Dios participa de esta característica. Todavía más todas estas evidencias se pueden ver como pruebas válidas de la existencia de Dios aunque algunos las rechacen. Esto no quiere decir que la evi­ dencia es inválida en sí misma sino sólo que los que rechazan la evidencia están evaluándola erróneamente. C. «Pruebas» tradicionales de la existencia de Dios Las «pruebas» tradicionales de la existencia de Dios que han fOl.jado filósofos cristianos y algunos no cristianos en varios puntos de la historia son esfuerzos por analizar la evidencia especialmente la evidencia de la naturaleza de maneras ex­ tremadamente cuidadosas y lógicamente precisas a fin de persuadir a los seres hu­ manos que no es racional rechazar la idea de la existencia de Dios. Si es cierto que el pecado hace que las personas piensen irracionalmente estas pruebas son esfuer­ zos de hacer que las personas piensen racionalmente o correctamente en cuanto a la evidencia de la existencia de Dios a pesar de las tendencias irracionales causadas por el pecado. La mayoría de las pruebas tradicionales para la existencia de Dios se pueden clasificar en cuatro tipos principales de argumentos: 1. El argumento cosmológico considera el hecho de que todo lo conocido en el universo tiene una causa. Por consiguiente razona el universo mismo también debe tener una causa y la causa de un universo tan grande sólo puede ser Dios. 2. El argumento teleológico es en realidad una subcategoría del argumento cos­ mológico. Enfoca la evidencia de armonía orden y diseño en el universo yargu­ menta que su diseño da evidencia de un propósito inteligente la palabra griega telas quiere decir «fin» «meta» o «propósito». Puesto que el universo parece estar diseñado con propósito debe haber un Dios inteligente y con propósitos que lo creó para que funcione de esa manera. 3. El argumento ontológico empieza con la idea de Dios que se define como «más grande de lo que se puede imaginar». Luego argumenta que la característica de existencia debe corresponder a tal ser puesto que es más grande existir que no •• z eXIstlr. 4. El argumento moral empieza con el sentido del bien y del mal que tiene el ser humano y la necesidad de que se haga justicia y argumenta que debe haber un ZLa raíz ont- en «ontológico» se deriva de una palabra gríega que quiere decir «sen. 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 147 otros aspectos de la creación no podían haber llegado a existir aparte de la actividad de un Creador todopoderoso y todo sabio. Por eso para los que evalúan correctamente la evidencia todo en la Biblia y todo en la naturaleza prueban claramente que Dios existe y que es el Creador poderoso y sabio que la Biblia describe que es. Por consiguiente cuando creemos que Dios existe basamos nuestra creencia no en una esperanza ciega aparte de alguna evi­ dencia sino en una abrumadora cantidad de evidencias confiables de la Palabra de Dios y de las obras de Dios. Es característica de la fe verdadera que es una confianza que se basa en evidencia confiable y la fe en la existencia de Dios participa de esta característica. Todavía más todas estas evidencias se pueden ver como pruebas válidas de la existencia de Dios aunque algunos las rechacen. Esto no quiere decir que la evi­ dencia es inválida en sí misma sino sólo que los que rechazan la evidencia están evaluándola erróneamente. C. «Pruebas» tradicionales de la existencia de Dios Las «pruebas» tradicionales de la existencia de Dios que han fOl.jado filósofos cristianos y algunos no cristianos en varios puntos de la historia son esfuerzos por analizar la evidencia especialmente la evidencia de la naturaleza de maneras ex­ tremadamente cuidadosas y lógicamente precisas a fin de persuadir a los seres hu­ manos que no es racional rechazar la idea de la existencia de Dios. Si es cierto que el pecado hace que las personas piensen irracionalmente estas pruebas son esfuer­ zos de hacer que las personas piensen racionalmente o correctamente en cuanto a la evidencia de la existencia de Dios a pesar de las tendencias irracionales causadas por el pecado. La mayoría de las pruebas tradicionales para la existencia de Dios se pueden clasificar en cuatro tipos principales de argumentos: 1. El argumento cosmológico considera el hecho de que todo lo conocido en el universo tiene una causa. Por consiguiente razona el universo mismo también debe tener una causa y la causa de un universo tan grande sólo puede ser Dios. 2. El argumento teleológico es en realidad una subcategoría del argumento cos­ mológico. Enfoca la evidencia de armonía orden y diseño en el universo yargu­ menta que su diseño da evidencia de un propósito inteligente la palabra griega telas quiere decir «fin» «meta» o «propósito». Puesto que el universo parece estar diseñado con propósito debe haber un Dios inteligente y con propósitos que lo creó para que funcione de esa manera. 3. El argumento ontológico empieza con la idea de Dios que se define como «más grande de lo que se puede imaginar». Luego argumenta que la característica de existencia debe corresponder a tal ser puesto que es más grande existir que no •• z eXIstlr. 4. El argumento moral empieza con el sentido del bien y del mal que tiene el ser humano y la necesidad de que se haga justicia y argumenta que debe haber un ZLa raíz ont- en «ontológico» se deriva de una palabra gríega que quiere decir «sen.

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148 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS Dios que es fuente del concepto del bien y del mal y que algún día hará justicia a toda persona. Debido a que todos estos argumentos se basan en hechos en cuanto a la crea­ ción que en verdad son ciertos podemos decir que todas estas pruebas cuando se elaboran cuidadosamente son pruebas válidas en un sentido objetivo. Son válidas porque evalúan correctamente la evidencia y razonan correctamente para llegar a una conclusión verdadera de hecho el universo en efecto tiene a Dios como su cau­ sa y en efecto muestra evidencia de diseño con propósito y en efecto Dios existe como un ser más grande que nada que podamos imaginar y Dios en efecto nos ha dado un sentido del bien y mal y un sentido de que habrá un día de juicio. Los he­ chos reales a que se refieren estas pruebas por consiguiente son ciertos y en ese sentido las pruebas son válidas aunque no todos quedan convencidos. Pero en otro sentido si «válidas» quiere decir «capaces de obligar acuerdo in­ cluso de parte de los que empiezan con presuposiciones falsas» entonces por su­ puesto ninguna de estas pruebas es válida porque ninguna de ellas puede exigir acuerdo de todos los que las consideran. Sin embargo esto se debe a que muchos in­ crédulos empiezan con presuposiciones inválidas o no razonan correctamente a partir de la evidencia no se debe a que las pruebas sean inválidas en sí mismas. El valor de estas pruebas entonces reside principalmente en superar algunas de las objeciones intelectuales de los que no creen. No pueden llevar a los que no creen a una fe que salva porque eso surge al creer el testimonio de la Biblia. Pero sí pueden ayudar a superar objeciones de parte de los que no creen y para los creyentes pue­ den proveer evidencia intelectual adicional para algo de lo que ya están persuadidos debido a su propio sentido interno de Dios y por el testimonio de la Biblia. D. Sólo Dios puede vencer nuestro pecado y capacitamos para que estemos persuadidos de su existencia Finalmente se debe recordar que en este mundo pecador Dios debe capacitarnos para persuadirnos o de 10 contrario no creeríamos en él. Leemos que «El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo el cual es la imagen de Dios» 2 Ca 4:4. Es más Pablo dice que «ya que Dios en su sabio designio dispuso que el mundo no lo conociera median­ te la sabiduría humana tuvo a bien salvar mediante la locura de la predicación a los que creen» 1 Ca 1:21. En este mundo pecador la sabiduría humana es inade­ cuada para llegar a conocer a Dios por eso la predicación de Pablo fue «con de­ mostración del poder del Espíritu para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios 1 Ca 2:4-5. Dependemos de que Dios nos quite la ceguera y la irracionalidad causada por el pecado y nos capacite para evaluar correctamente la evidencia creer lo que dice la Biblia y alcanzar la fe en Cristo que salva. PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Cuando los serafines alrededor del trono de Dios claman: «Santo santo santo es el Señor Todopoderoso toda la tierra está llena de su gloria» Is 148 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS Dios que es fuente del concepto del bien y del mal y que algún día hará justicia a toda persona. Debido a que todos estos argumentos se basan en hechos en cuanto a la crea­ ción que en verdad son ciertos podemos decir que todas estas pruebas cuando se elaboran cuidadosamente son pruebas válidas en un sentido objetivo. Son válidas porque evalúan correctamente la evidencia y razonan correctamente para llegar a una conclusión verdadera de hecho el universo en efecto tiene a Dios como su cau­ sa y en efecto muestra evidencia de diseño con propósito y en efecto Dios existe como un ser más grande que nada que podamos imaginar y Dios en efecto nos ha dado un sentido del bien y mal y un sentido de que habrá un día de juicio. Los he­ chos reales a que se refieren estas pruebas por consiguiente son ciertos y en ese sentido las pruebas son válidas aunque no todos quedan convencidos. Pero en otro sentido si «válidas» quiere decir «capaces de obligar acuerdo in­ cluso de parte de los que empiezan con presuposiciones falsas» entonces por su­ puesto ninguna de estas pruebas es válida porque ninguna de ellas puede exigir acuerdo de todos los que las consideran. Sin embargo esto se debe a que muchos in­ crédulos empiezan con presuposiciones inválidas o no razonan correctamente a partir de la evidencia no se debe a que las pruebas sean inválidas en sí mismas. El valor de estas pruebas entonces reside principalmente en superar algunas de las objeciones intelectuales de los que no creen. No pueden llevar a los que no creen a una fe que salva porque eso surge al creer el testimonio de la Biblia. Pero sí pueden ayudar a superar objeciones de parte de los que no creen y para los creyentes pue­ den proveer evidencia intelectual adicional para algo de lo que ya están persuadidos debido a su propio sentido interno de Dios y por el testimonio de la Biblia. D. Sólo Dios puede vencer nuestro pecado y capacitamos para que estemos persuadidos de su existencia Finalmente se debe recordar que en este mundo pecador Dios debe capacitarnos para persuadirnos o de 10 contrario no creeríamos en él. Leemos que «El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo el cual es la imagen de Dios» 2 Ca 4:4. Es más Pablo dice que «ya que Dios en su sabio designio dispuso que el mundo no lo conociera median­ te la sabiduría humana tuvo a bien salvar mediante la locura de la predicación a los que creen» 1 Ca 1:21. En este mundo pecador la sabiduría humana es inade­ cuada para llegar a conocer a Dios por eso la predicación de Pablo fue «con de­ mostración del poder del Espíritu para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios 1 Ca 2:4-5. Dependemos de que Dios nos quite la ceguera y la irracionalidad causada por el pecado y nos capacite para evaluar correctamente la evidencia creer lo que dice la Biblia y alcanzar la fe en Cristo que salva. PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL 1. Cuando los serafines alrededor del trono de Dios claman: «Santo santo santo es el Señor Todopoderoso toda la tierra está llena de su gloria» Is

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9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 149 6:3 ¿piensa usted que están viendo la tierra desde una perspectiva algo dife­ rente de la nuestra ¿De qué maneras ¿Cómo podemos empezar a ver el mundo más desde esta perspectiva 2. ¿Cuándo es más fuerte su sentido interno de la existencia de Dios ¿Cuándo es más débil ¿Por qué ¿En cuál de esas situaciones se halla usted en una condición más similar a la que tendrá en el cielo ¿En cuál de estos tipos de situaciones son más confiables sus juicios 3. Mírese las manos. ¿Es más compleja o menos compleja que un reloj ¿Es ló­ gico pensar que aparecieron por una simple combinación accidental de ele­ mentos 4. ¿Creen la mayoría de las personas en la existencia de Dios ¿Ha sido esto cierto a través de la historia Si creen que Dios existe ¿por qué no lo adoran como es debido 5. ¿Por qué algunos niegan la existencia de Dios ¿Sugiere Romanos 1: 18 que a menudo hay un factor moral que influye su negativa intelectual de la exis­ tencia de Dios cf. Sal 14:1-3 ¿Cuál es el mejor método de hablar con al­ guien que niega la existencia de Dios TÉRMINOS ESPECIALES argumento cosmológico argumento moral argumento ontológico argumento teleológico sentido interno de Dios BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton42-58 1930 Thomas 3-14 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:233-48 1892-94 Miley1:57-136 1940 Wiley 1:217-40 1960 Purkiser 39-59 1983 Carter1:107-11 1983- Cottrell 1:419-42 1987-90 Oden1:131-80 3. Bautista 1767 Gill 1:1-15 1887 Boyce 8-46 1907 Strong 52-110 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 149 6:3 ¿piensa usted que están viendo la tierra desde una perspectiva algo dife­ rente de la nuestra ¿De qué maneras ¿Cómo podemos empezar a ver el mundo más desde esta perspectiva 2. ¿Cuándo es más fuerte su sentido interno de la existencia de Dios ¿Cuándo es más débil ¿Por qué ¿En cuál de esas situaciones se halla usted en una condición más similar a la que tendrá en el cielo ¿En cuál de estos tipos de situaciones son más confiables sus juicios 3. Mírese las manos. ¿Es más compleja o menos compleja que un reloj ¿Es ló­ gico pensar que aparecieron por una simple combinación accidental de ele­ mentos 4. ¿Creen la mayoría de las personas en la existencia de Dios ¿Ha sido esto cierto a través de la historia Si creen que Dios existe ¿por qué no lo adoran como es debido 5. ¿Por qué algunos niegan la existencia de Dios ¿Sugiere Romanos 1: 18 que a menudo hay un factor moral que influye su negativa intelectual de la exis­ tencia de Dios cf. Sal 14:1-3 ¿Cuál es el mejor método de hablar con al­ guien que niega la existencia de Dios TÉRMINOS ESPECIALES argumento cosmológico argumento moral argumento ontológico argumento teleológico sentido interno de Dios BIBLIOGRAFÍA Para una explicación de esta bibliografia vea la nota sobre la bibliografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Litton42-58 1930 Thomas 3-14 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:233-48 1892-94 Miley1:57-136 1940 Wiley 1:217-40 1960 Purkiser 39-59 1983 Carter1:107-11 1983- Cottrell 1:419-42 1987-90 Oden1:131-80 3. Bautista 1767 Gill 1:1-15 1887 Boyce 8-46 1907 Strong 52-110

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150 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 1917 Mullins 35-48 1983-85 Erickson 156-74 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:129-78 1949 Thiessen 21-42 1986 Ryrie 25-34 5. Luterana 1.9...1.7-4. 1ifSLl..:.lL-A. 1934 Muel1er 143-47 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:43-69 1.3-5 1861 Heppe 47-56 1871-73 Hodge 1:191-334 1878 Dabney 5-26 1887-1921 Warfield SSW 1:34-40 1889 SheddI:195-248 1909 Bavinck DG 41-80 1938 Berkhof 19-28 1962 BuswellI:72-161 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representatias 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott 13-17 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien ningún tratamiento explícito Otras obras Brown Colino Philosophy and the Christian Faith. Intervarsity Press Downers Grove m. 1968. Chamock Stephen. The Existenee and Attributes ofGod. Reimp. ed. Sovereign Grace Book Club Evansville Ind. n.f. pp. 11-67 primero publicado en 1655-80. Clark Gordon H. Religion Reason and Revelation. Craig Press Nutley N.. 1961. France R. T. The Living God. Intervarsity Press Downers Grove m. 1970. Geisler Norman. Christian Apologeties. Baker Grand Rapids 1976. ____ Y Paul Feinberg. Introduetion to Philosophy: A Christian Perspeetive. Baker Grand Rapids 1980. Hackett Stuart. The Resurreetion ofTheism. Moody Chicago 1957. Hoover A.. «God Arguments for the Existence of». EnEDTpp. 447-51. Jastrow Robert. God and the Astronomers Norton Nueva York 1992. Lewis Gordon R. Testing Christianitys Truth Claíms. Moody Chicago 1976. Mavrodes George 1. Beliefin God. Random House Nueva York 1970. 150 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 1917 Mullins 35-48 1983-85 Erickson 156-74 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:129-78 1949 Thiessen 21-42 1986 Ryrie 25-34 5. Luterana 1.9...1.7-4. 1ifSLl..:.lL-A. 1934 Muel1er 143-47 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:43-69 1.3-5 1861 Heppe 47-56 1871-73 Hodge 1:191-334 1878 Dabney 5-26 1887-1921 Warfield SSW 1:34-40 1889 SheddI:195-248 1909 Bavinck DG 41-80 1938 Berkhof 19-28 1962 BuswellI:72-161 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representatias 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott 13-17 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien ningún tratamiento explícito Otras obras Brown Colino Philosophy and the Christian Faith. Intervarsity Press Downers Grove m. 1968. Chamock Stephen. The Existenee and Attributes ofGod. Reimp. ed. Sovereign Grace Book Club Evansville Ind. n.f. pp. 11-67 primero publicado en 1655-80. Clark Gordon H. Religion Reason and Revelation. Craig Press Nutley N.. 1961. France R. T. The Living God. Intervarsity Press Downers Grove m. 1970. Geisler Norman. Christian Apologeties. Baker Grand Rapids 1976. ____ Y Paul Feinberg. Introduetion to Philosophy: A Christian Perspeetive. Baker Grand Rapids 1980. Hackett Stuart. The Resurreetion ofTheism. Moody Chicago 1957. Hoover A.. «God Arguments for the Existence of». EnEDTpp. 447-51. Jastrow Robert. God and the Astronomers Norton Nueva York 1992. Lewis Gordon R. Testing Christianitys Truth Claíms. Moody Chicago 1976. Mavrodes George 1. Beliefin God. Random House Nueva York 1970.

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9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 151 McDowell Josh. Evidence That Demands a Verdict. Heres Life San Bernardino Calif. 1972 1979. Packer. 1. «God» En NDTpp. 274-77. Sire James. The Universe Next Door: A Basic World View Catalogo Intervarsity Press Downers Grove m. 1976. Van Til Cornelius. The Defense ofthe Faith. Presbyterian and Reformed Filadelfia 1955. Yandell Keith. Christianity and Philosophy. Studies in a Christian World View. Eerdmans Grand Rapids Inter-Varsity Press and Leicester 1984. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Romanos 1:18-20: Ciertamente la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos que con su maldad obstruyen la verdad. Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos pues él mismo se lo ha revelado. Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios es decir su eterno podery su naturaleza divina se perciben claramente a través de lo que él creó de modo que nadie tiene excusa. HIMNO «Te exaltaré mi Dios mi Rey» Te exaltaré mi Dios mi Rey y bendeciré tu nombre Eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré y alabaré tu nombre Eternamente y para siempre. Grande esJehová y digno de suprema alabanza y su grandeza es inescrutable. Cada día te bendeciré. AUTOR: CASIODORO CÁRDENAS TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 512. 9 : LA EXISTENCIA DE DIOS 151 McDowell Josh. Evidence That Demands a Verdict. Heres Life San Bernardino Calif. 1972 1979. Packer. 1. «God» En NDTpp. 274-77. Sire James. The Universe Next Door: A Basic World View Catalogo Intervarsity Press Downers Grove m. 1976. Van Til Cornelius. The Defense ofthe Faith. Presbyterian and Reformed Filadelfia 1955. Yandell Keith. Christianity and Philosophy. Studies in a Christian World View. Eerdmans Grand Rapids Inter-Varsity Press and Leicester 1984. PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR Romanos 1:18-20: Ciertamente la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos que con su maldad obstruyen la verdad. Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos pues él mismo se lo ha revelado. Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios es decir su eterno podery su naturaleza divina se perciben claramente a través de lo que él creó de modo que nadie tiene excusa. HIMNO «Te exaltaré mi Dios mi Rey» Te exaltaré mi Dios mi Rey y bendeciré tu nombre Eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré y alabaré tu nombre Eternamente y para siempre. Grande esJehová y digno de suprema alabanza y su grandeza es inescrutable. Cada día te bendeciré. AUTOR: CASIODORO CÁRDENAS TOMADO DEL HIMNARIO BAUTISTA 512.

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Capítulo 10 La eognoseibilidad de Dios ¿Podemos realmente conocer a Dios ¿Cuánto de Dios podemos conocer EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA A. La necesidad de que Dios se revele a nosotros Para poder conocer a Dios de alguna manera es necesario que él se revele a no­ sotros. Incluso al hablar de la revelación de Dios que viene mediante la naturaleza Pablo dice que lo que se puede conocer de Dios es claro para el ser humano «pues él mismo se lo ha revelado» Ro 1:19. La creación natural revela a Dios porque él escogió revelarse de esta manera. Respecto al conocimiento personal de Dios que viene en la salvación esta idea es incluso más explícita. Jesús dice: «Nadie conoce al Hijo sino el Padre y nadie co­ noce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo» Mt 11 :27. Esta clase de conocimiento de Dios no se halla mediante esfuerzo o sabiduría humana y «Dios en su sabio designio dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana» 1 Co 1:21 cf. 1 Co 2:14 2 Co 4:3-4Jn 1:18. La necesidad de que Dios se revele a sí mismo a nosotros se ve en el hecho de que los pecadores interpretan malla revelación de Dios que se halla en la naturale­ za. Los que «con su maldad obstruyen la verdad» son los que «se extraviaron en sus inútiles razonamientos y se les oscureció su insensato corazón.... Cambiaron la verdad de Dios por la mentira» Ro 1: 18 21 25. Por consiguiente necesitamos la Biblia para poder interpretar correctamente la revelación natural. Cientos de reli­ giones falsas en el mundo son evidencia de la manera en que los pecadores sin la dirección de la Biblia siempre entienden mal y distorsionan la revelación de Dios que se halla en la naturaleza. Pero sólo la Biblia nos dice cómo entender el testimonio de Dios en la naturaleza. Por consiguiente dependemos de la comunicación activa de Dios a nosotros en la Biblia para un conocimiento verdadero de Dios. B. Nunca podremos entender completamente a Dios Debido a que Dios es infinito y nosotros somos finitos o limitados nunca po­ dremos entender completamente a Dios. En este sentido se dice que Dios es incom­ prehensible en donde el término incomprehensible se usa en el sentido más antiguo y menos común «que no se puede entender totalmente». No es cierto decir que no se puede entender a Dios pero sí es cierto decir que no se le puede entender plena o exhaustivamente. 152 Capítulo 10 La eognoseibilidad de Dios ¿Podemos realmente conocer a Dios ¿Cuánto de Dios podemos conocer EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA A. La necesidad de que Dios se revele a nosotros Para poder conocer a Dios de alguna manera es necesario que él se revele a no­ sotros. Incluso al hablar de la revelación de Dios que viene mediante la naturaleza Pablo dice que lo que se puede conocer de Dios es claro para el ser humano «pues él mismo se lo ha revelado» Ro 1:19. La creación natural revela a Dios porque él escogió revelarse de esta manera. Respecto al conocimiento personal de Dios que viene en la salvación esta idea es incluso más explícita. Jesús dice: «Nadie conoce al Hijo sino el Padre y nadie co­ noce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo» Mt 11 :27. Esta clase de conocimiento de Dios no se halla mediante esfuerzo o sabiduría humana y «Dios en su sabio designio dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana» 1 Co 1:21 cf. 1 Co 2:14 2 Co 4:3-4Jn 1:18. La necesidad de que Dios se revele a sí mismo a nosotros se ve en el hecho de que los pecadores interpretan malla revelación de Dios que se halla en la naturale­ za. Los que «con su maldad obstruyen la verdad» son los que «se extraviaron en sus inútiles razonamientos y se les oscureció su insensato corazón.... Cambiaron la verdad de Dios por la mentira» Ro 1: 18 21 25. Por consiguiente necesitamos la Biblia para poder interpretar correctamente la revelación natural. Cientos de reli­ giones falsas en el mundo son evidencia de la manera en que los pecadores sin la dirección de la Biblia siempre entienden mal y distorsionan la revelación de Dios que se halla en la naturaleza. Pero sólo la Biblia nos dice cómo entender el testimonio de Dios en la naturaleza. Por consiguiente dependemos de la comunicación activa de Dios a nosotros en la Biblia para un conocimiento verdadero de Dios. B. Nunca podremos entender completamente a Dios Debido a que Dios es infinito y nosotros somos finitos o limitados nunca po­ dremos entender completamente a Dios. En este sentido se dice que Dios es incom­ prehensible en donde el término incomprehensible se usa en el sentido más antiguo y menos común «que no se puede entender totalmente». No es cierto decir que no se puede entender a Dios pero sí es cierto decir que no se le puede entender plena o exhaustivamente. 152

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10 LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS 153 El Salmo 145 dice: «Grande es el Señor y digno de toda alabanza su grandeza es insondable» Sal 145:3. La grandeza de Dios está más allá de toda búsqueda o des­ cubrimiento es demasiado grande para que se pueda conocer por completo. Res­ pecto al entendimiento de Dios el Salmo 147 dice: «Excelso es nuestro Señor y grande su poder su entendimiento es infinito» Sal 147:5. Nunca podremos medir o conocer por completo el entendimiento de Dios es demasiado grande para que lo podamos igualar o comprender. De modo similar al pensar en que Dios conoce todos sus caminos David dice: «Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión tan sublime es que no puedo entenderlo» Sal 139:6 cf. v. 17. Pablo implica esta incomprehensibilidad de Dios cuando dice que «el Espíritu lo examina todo hasta las profundidades de Dios» y luego pasa a decir que «nadie conoció las cosas de Dios sino el Espíritu de Dios» 1 Ca 2: 10-12 RVR 1960. Al fi­ nal de una larga consideración de la historia del gran plan de redención divina Pa­ blo irrumpe en alabanza: «jQué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios ¡Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus cami­ nos» Ro 11 :33. Estos versículos nos permiten llevar nuestro entendimiento de la incom­ prehensibilidad de Dios un paso más adelante. No sólo es cierto de que nunca po­ dremos entender plenamente a Dios también es cierto que nunca podremos entender completamente ni una sola cosa en cuanto a Dios. Su grandeza Sal 145:3 su entendimiento Sal 147:5 su conocimiento Sal 139:6 sus riquezas sabiduríajui­ cios y caminos Ro 11:33 todo está más allá de nuestra capacidad de entender completamente. Otros versículos también respaldan esta idea Como son más al­ tos los cielos que la tierra así son los caminos de Dios más altos que nuestros cami­ nos y los pensamientos de Dios más que nuestros pensamientos 1s 55:9.ob dice que los grandes actos de Dios al crear y sustentar la tierra son «sólo una muestra de sus obras» y exclama: «jun murmullo que logramos escuchar ¿Quién podrá comprender su trueno poderoso» Job 26:14 cf. 11:7-9 37:5. Así que podemos saber algo del amor poder sabiduría de Dios y cosas por el estilo pero nunca podemos conocer completa o exhaustivamente su amor. Nunca podremos conocer exhaustivamente su poder. Nunca podremos conocer exhaus­ tivamente su sabiduría y etcétera etcétera. A fin de conocer exhaustivamente una sola cosa en cuanto a Dios tendríamos que conocerla como él mismo la conoce es decir tendríamos que conocerla en su relación a todo lo demás en cuanto a Dios y en su relación a todo lo demás en la creación iPor toda la eternidad Sólo podemos exclamar con David: «Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión tan sublime es que no puedo entenderlo» Sal 139:6. Esta doctrina de la incomprehensibilidad de Dios tiene una aplicación mucho más positiva para la vida. Quiere decir que nunca podremos conocer «demasiado» de Dios porque nunca se agotarán las cosas que hay que aprender de él y de esta manera nunca nos cansaremos en deleitarnos en el descubrimiento de más y más de su excelencia y la grandeza de sus obras. I Así la RVR muy literalmente al traducír la frase griega ta tou Teou. NVI y otras suplen la palabra pensamiento« porque la expresión paralela en el v. 11 ta tou antropou /as cosas del hombrej parecen exigir que suplamos la palabra pen­ samiento como necesaria en el contexto. Pero la mención de Pablo de «lo proJUndo de Dios en el v. 10 sugiere que no se trata sólo de los pensamientos de Dios sino de todo el ser de Dios a que se refiere tanto en el v. 10 como en el v. 12. 10 LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS 153 El Salmo 145 dice: «Grande es el Señor y digno de toda alabanza su grandeza es insondable» Sal 145:3. La grandeza de Dios está más allá de toda búsqueda o des­ cubrimiento es demasiado grande para que se pueda conocer por completo. Res­ pecto al entendimiento de Dios el Salmo 147 dice: «Excelso es nuestro Señor y grande su poder su entendimiento es infinito» Sal 147:5. Nunca podremos medir o conocer por completo el entendimiento de Dios es demasiado grande para que lo podamos igualar o comprender. De modo similar al pensar en que Dios conoce todos sus caminos David dice: «Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión tan sublime es que no puedo entenderlo» Sal 139:6 cf. v. 17. Pablo implica esta incomprehensibilidad de Dios cuando dice que «el Espíritu lo examina todo hasta las profundidades de Dios» y luego pasa a decir que «nadie conoció las cosas de Dios sino el Espíritu de Dios» 1 Ca 2: 10-12 RVR 1960. Al fi­ nal de una larga consideración de la historia del gran plan de redención divina Pa­ blo irrumpe en alabanza: «jQué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios ¡Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus cami­ nos» Ro 11 :33. Estos versículos nos permiten llevar nuestro entendimiento de la incom­ prehensibilidad de Dios un paso más adelante. No sólo es cierto de que nunca po­ dremos entender plenamente a Dios también es cierto que nunca podremos entender completamente ni una sola cosa en cuanto a Dios. Su grandeza Sal 145:3 su entendimiento Sal 147:5 su conocimiento Sal 139:6 sus riquezas sabiduríajui­ cios y caminos Ro 11:33 todo está más allá de nuestra capacidad de entender completamente. Otros versículos también respaldan esta idea Como son más al­ tos los cielos que la tierra así son los caminos de Dios más altos que nuestros cami­ nos y los pensamientos de Dios más que nuestros pensamientos 1s 55:9.ob dice que los grandes actos de Dios al crear y sustentar la tierra son «sólo una muestra de sus obras» y exclama: «jun murmullo que logramos escuchar ¿Quién podrá comprender su trueno poderoso» Job 26:14 cf. 11:7-9 37:5. Así que podemos saber algo del amor poder sabiduría de Dios y cosas por el estilo pero nunca podemos conocer completa o exhaustivamente su amor. Nunca podremos conocer exhaustivamente su poder. Nunca podremos conocer exhaus­ tivamente su sabiduría y etcétera etcétera. A fin de conocer exhaustivamente una sola cosa en cuanto a Dios tendríamos que conocerla como él mismo la conoce es decir tendríamos que conocerla en su relación a todo lo demás en cuanto a Dios y en su relación a todo lo demás en la creación iPor toda la eternidad Sólo podemos exclamar con David: «Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión tan sublime es que no puedo entenderlo» Sal 139:6. Esta doctrina de la incomprehensibilidad de Dios tiene una aplicación mucho más positiva para la vida. Quiere decir que nunca podremos conocer «demasiado» de Dios porque nunca se agotarán las cosas que hay que aprender de él y de esta manera nunca nos cansaremos en deleitarnos en el descubrimiento de más y más de su excelencia y la grandeza de sus obras. I Así la RVR muy literalmente al traducír la frase griega ta tou Teou. NVI y otras suplen la palabra pensamiento« porque la expresión paralela en el v. 11 ta tou antropou /as cosas del hombrej parecen exigir que suplamos la palabra pen­ samiento como necesaria en el contexto. Pero la mención de Pablo de «lo proJUndo de Dios en el v. 10 sugiere que no se trata sólo de los pensamientos de Dios sino de todo el ser de Dios a que se refiere tanto en el v. 10 como en el v. 12.

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154 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS Incluso en la edad venidera cuando estemos libres de la presencia del pecado nunca podremos comprender completamente a Dios ni nada en cuanto a él. Esto se ve en el hecho de que los pasajes citados arriba atribuyen la incomprehensibili­ dad de Dios no a nuestro pecado sino a su infinita grandeza. Esto se debe a que no­ sotros somos finitos y Dios es infinito y por eso nunca podremos entenderle completamente. 2 Por toda la eternidad podremos seguir creciendo en nuestro co­ nocimiento de Dios y deleitándonos más y más en él diciendo con David confor­ me aprendemos más y más de los pensamientos de Dios: «¡Cuán preciosos oh Dios me son tus pensamientos ¡Cuán inmensa es la suma de ellos Si me propusiera contarlos sumarían más que los granos de arena» Sal 139:17-18. Pero si esto es así en la eternidad futura ciertamente debe ser así en esta vida. De hecho Pablo nos dice que para llevar una vida «digna del Señor agradándole en todo» debemos continuamente «crecer en el conocimiento de Dios» Coll: 10. Debemos ir creciendo en nuestro conocimiento de Dios durante toda la vida. Si alguna vez quisiéramos hacernos iguales a Dios en conocimiento o si quisié­ ramos derivar satisfacción del pecado de orgullo intelectual el hecho de que nunca dejaremos de crecer en el conocimiento de Dios nos sería desalentador ¡nos senti­ ríamos molestos porque Dios es un tema de estudio que jamás dominaremos Pero si más bien nos deleitamos en el hecho de que sólo Dios es Dios y que siem­ pre es infinitamente más grande que nosotros que somos sus criaturas y le debe­ mos adoración y alabanza esta será una idea muy alentadora. Aunque pasemos tiempo en el estudio bíblico y comunión con Dios todos los días de nuestra vida siempre habrá más que aprender de Dios y su relación con nosotros y el mundo y de este modo siempre habrá más por lo que podemos estar agradecidos y por lo que podemos alabarle. Cuando nos damos cuenta de esto la perspectiva de un há­ bito vitalicio de estudio bíblico regular e incluso la perspectiva de toda una vida de estudio de teología si es una teología que está firmemente cimentada en la Palabra de Dios debería ser una perspectiva muy emocionante para nosotros. Estudíar y enseñar la Palabra de Dios de manera formal e informal siempre será un gran privilegio y alegria. C. Sin embargo Podemos Conocer a Dios Verdaderamente Aunque no podemos conocer exhaustivamente a Dios sí podemos conocer co­ sas ciertas de Dios. De hecho todo lo que la Biblia nos dice de Dios es cierto. Es verdad decir que Dios es amor 1 Jn 4:8 que Dios es luz 1 Jn 1:5 que Dios es espíritu Jn 4:24 que Dios es justo Ro 3:26 etcétera. Decir esto no implica ni exige que lo se­ pamos acerca de Dios o de su amor o de su justicia o de algún otro atributo. Cuando yo digo que tengo tres hijos esa afirmación es enteramente verdad aun­ que no lo sé todo en cuanto a mis hijos ni siquiera en cuanto a mí mismo. Es lo mismo en cuanto a nuestro conocimiento de Dios tenemos conocimiento lEsto no es contradicho por 1 Ca 13: 13: «Ahora conozco de manera imperfecta pero entonces conoceré tal y como soy conocido». La frase «conocer completamente» es simplemente un esfuerzo de traducir la palabra epigi­ nosko que sugiere un conocimiento más hondo y más preciso o tal vez en contraste con el conocimiento parcial presente conocimiento libre de error o falsedad. Pablo nunca dijo algo como: "Entonces conoceré todo» lo cual habría sido muy fácil de decir en griego tote epignosomai ta panta si hubiera querido decirlo así. 154 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS Incluso en la edad venidera cuando estemos libres de la presencia del pecado nunca podremos comprender completamente a Dios ni nada en cuanto a él. Esto se ve en el hecho de que los pasajes citados arriba atribuyen la incomprehensibili­ dad de Dios no a nuestro pecado sino a su infinita grandeza. Esto se debe a que no­ sotros somos finitos y Dios es infinito y por eso nunca podremos entenderle completamente. 2 Por toda la eternidad podremos seguir creciendo en nuestro co­ nocimiento de Dios y deleitándonos más y más en él diciendo con David confor­ me aprendemos más y más de los pensamientos de Dios: «¡Cuán preciosos oh Dios me son tus pensamientos ¡Cuán inmensa es la suma de ellos Si me propusiera contarlos sumarían más que los granos de arena» Sal 139:17-18. Pero si esto es así en la eternidad futura ciertamente debe ser así en esta vida. De hecho Pablo nos dice que para llevar una vida «digna del Señor agradándole en todo» debemos continuamente «crecer en el conocimiento de Dios» Coll: 10. Debemos ir creciendo en nuestro conocimiento de Dios durante toda la vida. Si alguna vez quisiéramos hacernos iguales a Dios en conocimiento o si quisié­ ramos derivar satisfacción del pecado de orgullo intelectual el hecho de que nunca dejaremos de crecer en el conocimiento de Dios nos sería desalentador ¡nos senti­ ríamos molestos porque Dios es un tema de estudio que jamás dominaremos Pero si más bien nos deleitamos en el hecho de que sólo Dios es Dios y que siem­ pre es infinitamente más grande que nosotros que somos sus criaturas y le debe­ mos adoración y alabanza esta será una idea muy alentadora. Aunque pasemos tiempo en el estudio bíblico y comunión con Dios todos los días de nuestra vida siempre habrá más que aprender de Dios y su relación con nosotros y el mundo y de este modo siempre habrá más por lo que podemos estar agradecidos y por lo que podemos alabarle. Cuando nos damos cuenta de esto la perspectiva de un há­ bito vitalicio de estudio bíblico regular e incluso la perspectiva de toda una vida de estudio de teología si es una teología que está firmemente cimentada en la Palabra de Dios debería ser una perspectiva muy emocionante para nosotros. Estudíar y enseñar la Palabra de Dios de manera formal e informal siempre será un gran privilegio y alegria. C. Sin embargo Podemos Conocer a Dios Verdaderamente Aunque no podemos conocer exhaustivamente a Dios sí podemos conocer co­ sas ciertas de Dios. De hecho todo lo que la Biblia nos dice de Dios es cierto. Es verdad decir que Dios es amor 1 Jn 4:8 que Dios es luz 1 Jn 1:5 que Dios es espíritu Jn 4:24 que Dios es justo Ro 3:26 etcétera. Decir esto no implica ni exige que lo se­ pamos acerca de Dios o de su amor o de su justicia o de algún otro atributo. Cuando yo digo que tengo tres hijos esa afirmación es enteramente verdad aun­ que no lo sé todo en cuanto a mis hijos ni siquiera en cuanto a mí mismo. Es lo mismo en cuanto a nuestro conocimiento de Dios tenemos conocimiento lEsto no es contradicho por 1 Ca 13: 13: «Ahora conozco de manera imperfecta pero entonces conoceré tal y como soy conocido». La frase «conocer completamente» es simplemente un esfuerzo de traducir la palabra epigi­ nosko que sugiere un conocimiento más hondo y más preciso o tal vez en contraste con el conocimiento parcial presente conocimiento libre de error o falsedad. Pablo nunca dijo algo como: "Entonces conoceré todo» lo cual habría sido muy fácil de decir en griego tote epignosomai ta panta si hubiera querido decirlo así.

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10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS 155 verdadero de Dios en la Biblia aunque no tenemos conocimiento exhaustivo. Po­ demos conocer algunos de los pensamientos de Dios e incluso muchos de ellos partiendo de la Biblia y cuando los sabemos nosotros como David hallaremos que son «preciosos» Sal 139:17. Incluso más significativo es a Dios mismo a quien conocemos y no simplemen­ te hechos en cuanto a él o 10 que él hace. En nuestro ordinario uso del idioma hace­ mos una distinción entre saber de una persona y conocer a la persona. Sería verdad si digo que sé muchas cosas en cuanto al presidente de los Estados Unidos de Amé­ rica pero no sería cierto si digo que lo conozco. Decir que 10 conozco implicaría que me he encontrado con él y hablado con él y que he cultivado por 10 menos algún grado de relación personal con él. Algunos dicen que no podemos conocer a Dios mismo sino que sólo podemos conocer realidades en cuanto a él y saber 10 que él hace. Otros han dicho que no podemos conocer a Dios como él es en sí mismo pero que sólo podemos conocer­ le según se relaciona con nosotros y hay cierta implicación de que estas dos cosas de alguna manera son diferentes. Pero la Biblia no habla de esa manera. Varios pa­ sajes hablan de que conocemos a Dios mismo. Leemos las palabras de Dios en Jeremías: «Que no se gloríe el sabio de su sabiduría ni el poderoso de su poder ni el rico de su riqueza. Si alguien ha de gloriarse que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor que actúo en la tierra con amor con derecho y justicia pues es lo que a mí me agrada» afirma el Señor Oer 9:23-24. Aquí Dios dice que la fuente de nuestro gozo y sentido de importancia debe ve­ nir no de nuestras capacidades o posesiones sino del hecho de que le conocemos. De modo similar al orar a su PadreJesús pudo decir: «y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti el único Dios verdadero y aJesucristo a quien tú has enviado» Gn 17:3. La promesa del nuevo pacto es que todos conoceremos a Dios «desde el más pequeño hasta el más grande» Heb 8:11 y la Primera Epístola de Juan nos dice «que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozca­ mos al Dios verdadero» 1 Jn 5:20 vea también Gá 4:9 Flp 3: 10 1Jn 2:3 4.8. Juan pudo decir: «Les he escrito a ustedes queridos hijos porque han conocido al Padre» 1 Jn 2:13. El hecho de que en efecto conozcamos a Dios mismo se demuestra adicional­ mente al damos cuenta de que las riquezas de la vida cristiana incluyen una rela­ ción personal con Dios. Como implican estos pasajes tenemos un privilegio mucho mayor que el simple conocimiento de datos en cuanto a Dios. Hablamos con Dios en la oración y él nos habla mediante su palabra. Tenemos comunión con él en su presencia entonamos sus alabanzas y nos damos cuenta de que él mora personalmente entre nosotros y en nosotros para bendecimos Gn 14:23. En verdad esta relación personal con Dios Padre con Dios Hijo y con Dios Espíritu Santo se puede decir que es la más grande de todas las bendiciones de la vida cristiana. 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS 155 verdadero de Dios en la Biblia aunque no tenemos conocimiento exhaustivo. Po­ demos conocer algunos de los pensamientos de Dios e incluso muchos de ellos partiendo de la Biblia y cuando los sabemos nosotros como David hallaremos que son «preciosos» Sal 139:17. Incluso más significativo es a Dios mismo a quien conocemos y no simplemen­ te hechos en cuanto a él o 10 que él hace. En nuestro ordinario uso del idioma hace­ mos una distinción entre saber de una persona y conocer a la persona. Sería verdad si digo que sé muchas cosas en cuanto al presidente de los Estados Unidos de Amé­ rica pero no sería cierto si digo que lo conozco. Decir que 10 conozco implicaría que me he encontrado con él y hablado con él y que he cultivado por 10 menos algún grado de relación personal con él. Algunos dicen que no podemos conocer a Dios mismo sino que sólo podemos conocer realidades en cuanto a él y saber 10 que él hace. Otros han dicho que no podemos conocer a Dios como él es en sí mismo pero que sólo podemos conocer­ le según se relaciona con nosotros y hay cierta implicación de que estas dos cosas de alguna manera son diferentes. Pero la Biblia no habla de esa manera. Varios pa­ sajes hablan de que conocemos a Dios mismo. Leemos las palabras de Dios en Jeremías: «Que no se gloríe el sabio de su sabiduría ni el poderoso de su poder ni el rico de su riqueza. Si alguien ha de gloriarse que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor que actúo en la tierra con amor con derecho y justicia pues es lo que a mí me agrada» afirma el Señor Oer 9:23-24. Aquí Dios dice que la fuente de nuestro gozo y sentido de importancia debe ve­ nir no de nuestras capacidades o posesiones sino del hecho de que le conocemos. De modo similar al orar a su PadreJesús pudo decir: «y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti el único Dios verdadero y aJesucristo a quien tú has enviado» Gn 17:3. La promesa del nuevo pacto es que todos conoceremos a Dios «desde el más pequeño hasta el más grande» Heb 8:11 y la Primera Epístola de Juan nos dice «que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozca­ mos al Dios verdadero» 1 Jn 5:20 vea también Gá 4:9 Flp 3: 10 1Jn 2:3 4.8. Juan pudo decir: «Les he escrito a ustedes queridos hijos porque han conocido al Padre» 1 Jn 2:13. El hecho de que en efecto conozcamos a Dios mismo se demuestra adicional­ mente al damos cuenta de que las riquezas de la vida cristiana incluyen una rela­ ción personal con Dios. Como implican estos pasajes tenemos un privilegio mucho mayor que el simple conocimiento de datos en cuanto a Dios. Hablamos con Dios en la oración y él nos habla mediante su palabra. Tenemos comunión con él en su presencia entonamos sus alabanzas y nos damos cuenta de que él mora personalmente entre nosotros y en nosotros para bendecimos Gn 14:23. En verdad esta relación personal con Dios Padre con Dios Hijo y con Dios Espíritu Santo se puede decir que es la más grande de todas las bendiciones de la vida cristiana.

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156 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL l. A veces algunos dicen que el cielo parece aburrido. ¿De qué manera el he­ cho de que Dios es incomprensible y sin embargo conocible ayuda a respon­ der a esa objeción 2. ¿Cómo podemos estar seguros de que cuando lleguemos al cielo Dios no nos dirá que la mayoría de 10 que hemos aprendido en cuanto a él estaba errado y que tendremos que olvidarnos de 10 que hemos aprendido y em­ pezar a aprender cosas diferentes en cuanto a él 3. ¿Quiere usted continuar conociendo a Dios más y más profundamente por toda la eternidad ¿Por que sí o por qué no ¿Le gustaría poder conocer ex­ haustivamente a Dios ¿Por qué sí o por qué no 4. A su modo de pensar ¿por qué Dios decidió revelarse a sí mismo a nosotros ¿Aprende usted más de Dios de su revelación en la naturaleza o de su revela­ ción en la Biblia A su modo de pensar ¿por qué es que los pensamientos de Dios son «preciosos» para nosotros Sal 139:17 ¿Llamaría usted su relación presente con Dios una relación personal ¿De qué manera es similar a sus re­ laciones con otras personas y de qué manera es diferente ¿Qué mejoraría su relación con Dios TÉRMINOS ESPECIALES cognoscible incomprehensible BIBLIOGRAFÍA Para una exphcación de esta bibhografia vea la nota sobre la bibhografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Utton ningún tratamiento explícito 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:242-48 1892-94 Miley 1:137-58 1983- Cottrell 1:1-47306-87 1987-90 Oden 1:317-74 3. Bautista 1767 1887 1917 1976-83 1983-85 Cill2:352-64 Boyce 8-54 Mullins 35-48 Henry 2:17-167 247-334 5:375-409 Erickson 137-40 177-81268-71 156 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS PREGUNTAS PARA APLICACIÓN PERSONAL l. A veces algunos dicen que el cielo parece aburrido. ¿De qué manera el he­ cho de que Dios es incomprensible y sin embargo conocible ayuda a respon­ der a esa objeción 2. ¿Cómo podemos estar seguros de que cuando lleguemos al cielo Dios no nos dirá que la mayoría de 10 que hemos aprendido en cuanto a él estaba errado y que tendremos que olvidarnos de 10 que hemos aprendido y em­ pezar a aprender cosas diferentes en cuanto a él 3. ¿Quiere usted continuar conociendo a Dios más y más profundamente por toda la eternidad ¿Por que sí o por qué no ¿Le gustaría poder conocer ex­ haustivamente a Dios ¿Por qué sí o por qué no 4. A su modo de pensar ¿por qué Dios decidió revelarse a sí mismo a nosotros ¿Aprende usted más de Dios de su revelación en la naturaleza o de su revela­ ción en la Biblia A su modo de pensar ¿por qué es que los pensamientos de Dios son «preciosos» para nosotros Sal 139:17 ¿Llamaría usted su relación presente con Dios una relación personal ¿De qué manera es similar a sus re­ laciones con otras personas y de qué manera es diferente ¿Qué mejoraría su relación con Dios TÉRMINOS ESPECIALES cognoscible incomprehensible BIBLIOGRAFÍA Para una exphcación de esta bibhografia vea la nota sobre la bibhografia en el capítulo 1 p. 40. Datos bibliográficos completos se pueden encontrar en las páginas 1298-1307. Secciones en Teologías Sistemáticas Evangélicas 1. Anglicana episcopal 1882-92 Utton ningún tratamiento explícito 2. Arminiana wesleyana o metodista 1875-76 Pope 1:242-48 1892-94 Miley 1:137-58 1983- Cottrell 1:1-47306-87 1987-90 Oden 1:317-74 3. Bautista 1767 1887 1917 1976-83 1983-85 Cill2:352-64 Boyce 8-54 Mullins 35-48 Henry 2:17-167 247-334 5:375-409 Erickson 137-40 177-81268-71

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10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:179-86 1986 Ryrie25-34 5. Luterana 1917-24 Pieper1:375-81 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:33-43 1.1-2 1871-73 Hodge 1:191-202335-65 1909 Bavinck DG 13-110 1938 Berkhof29-40 1962 Buswell 1:29-30 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:29-46 157 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott17-24 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien ningún tratamiento explícito Otras obras Bray Gerald L. The Doctrine ofGod. Intervarsity Press Downers Grave Ill. 1993. Charnock Stephen. The Knowledge ofGod. The Complete Works ofStephen Char­ nock. Vol. 4. Edinburgh:james Nichol 1865. Reimp. ed. Banner ofTruth Edimburgo 1985 esp. pp. 3-164. Framejohn M. The Doctrine ofthe Knowledge ofGod. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1987. France R. T. The Living God. Intervarsity Press Downers Grove Ill. 1970. Packer. 1. «God». En NDTpp. 274-77. ____ o Knowing God. Inter-Varsity Press Londres 1973 pp. 13-37. Piper john. Desiring God. Multnomah Portland Ore. 1986. Tozer A. W. The Knowledge ofthe Holy. Harper and Row Nueva York 1961. Van Til Cornelius. In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theology. n.p. Presbyterian and Reformed 1976 pp. 159-99. 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS 4. Dispensacional 1947 Chafer 1:179-86 1986 Ryrie25-34 5. Luterana 1917-24 Pieper1:375-81 6. Reformada o presbiteriana 1559 Calvin 1:33-43 1.1-2 1871-73 Hodge 1:191-202335-65 1909 Bavinck DG 13-110 1938 Berkhof29-40 1962 Buswell 1:29-30 7. Renovada o carismática o pentecostal 1988-92 Williams 1:29-46 157 Secciones en Teologías Sistemáticas Católicas Romanas Representativas 1. Católica Romana: tradicional 1955 Ott17-24 2. Católica Romana: Post Vaticano II 1980 McBrien ningún tratamiento explícito Otras obras Bray Gerald L. The Doctrine ofGod. Intervarsity Press Downers Grave Ill. 1993. Charnock Stephen. The Knowledge ofGod. The Complete Works ofStephen Char­ nock. Vol. 4. Edinburgh:ames Nichol 1865. Reimp. ed. Banner ofTruth Edimburgo 1985 esp. pp. 3-164. Frameohn M. The Doctrine ofthe Knowledge ofGod. Presbyterian and Reformed Phillipsburg N.. 1987. France R. T. The Living God. Intervarsity Press Downers Grove Ill. 1970. Packer. 1. «God». En NDTpp. 274-77. ____ o Knowing God. Inter-Varsity Press Londres 1973 pp. 13-37. Piper ohn. Desiring God. Multnomah Portland Ore. 1986. Tozer A. W. The Knowledge ofthe Holy. Harper and Row Nueva York 1961. Van Til Cornelius. In Defense ofthe Faith vol. 5: An Introduction to Systematic Theology. n.p. Presbyterian and Reformed 1976 pp. 159-99.

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158 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR El versículo 3 de este pasaje nos dice que no se puede conocer a Dios completamente pero el hecho de que David alaba a Dios y habla con él muestra también que en efecto sabe cosas ciertas en cuanto a Dios y tiene una relación personal con él. Salmo 145:1-3: Te exaltaré mi Dios y rey por siempre bendeciré tu nombre. Todos los días te bendeciré por siempre alabaré tu nombre. Grande es el Señor y digno de toda alabanza su grandeza es insondable. HIMNO «Himno al Padre» Cantadle a una voz omnipotente Dios Su nombre es Elomm y el trino Creador Jehová es el gran «YO SOY» y eterno es El Olam Postrados todos a sus pies es nuestro Redentor. Cantadle con amor altísimo Señor Su nombre es Adonai del mundo dueño y rey El Dios de bendición nos cuida El Shaddai Oh alabadle sin temor ovejas de su grey. Cantadle con fervor supremo y fiel pastor Su nombre es El EIyon el gran gobernador El sempiterno Ser nos guía con amor Load a Jehová Jireh de Sion sustentador. Dar cánticos a Dios el Padre en alta voz Y al Hijo el Salvador mil salmos entonad Con himnos ensalzad al Santo Espíritu Tres veces santo el trino Dios servidle con lealtad. BASADA EN LOS NOMBRES BÍBLICO DE DIOS EN GÉNESIS FELIPE BLYCKER TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 28 158 10 : LA COGNOSCIBILIDAD DE DIOS PASAJE BÍBLICO PARA MEMORIZAR El versículo 3 de este pasaje nos dice que no se puede conocer a Dios completamente pero el hecho de que David alaba a Dios y habla con él muestra también que en efecto sabe cosas ciertas en cuanto a Dios y tiene una relación personal con él. Salmo 145:1-3: Te exaltaré mi Dios y rey por siempre bendeciré tu nombre. Todos los días te bendeciré por siempre alabaré tu nombre. Grande es el Señor y digno de toda alabanza su grandeza es insondable. HIMNO «Himno al Padre» Cantadle a una voz omnipotente Dios Su nombre es Elomm y el trino Creador Jehová es el gran «YO SOY» y eterno es El Olam Postrados todos a sus pies es nuestro Redentor. Cantadle con amor altísimo Señor Su nombre es Adonai del mundo dueño y rey El Dios de bendición nos cuida El Shaddai Oh alabadle sin temor ovejas de su grey. Cantadle con fervor supremo y fiel pastor Su nombre es El EIyon el gran gobernador El sempiterno Ser nos guía con amor Load a Jehová Jireh de Sion sustentador. Dar cánticos a Dios el Padre en alta voz Y al Hijo el Salvador mil salmos entonad Con himnos ensalzad al Santo Espíritu Tres veces santo el trino Dios servidle con lealtad. BASADA EN LOS NOMBRES BÍBLICO DE DIOS EN GÉNESIS FELIPE BLYCKER TOMADO DE CELEBREMOS SU GLORIA 28

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Capítulo 11 El carácter de Dios: Atributos «incomunicables» ¿De qué manera es Dios diferente de nosotros EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA A. Introducción al estudio del carácter de Dios 1. Cómo clasificar los atributos de Dios. Cuando se trata de hablar del carácter de Dios nos damos cuenta de que no podemos decir de una sola vez todo lo que la Biblia nos enseña en cuanto al carácter de Dios. Necesitamos decidir de alguna manera cuál aspecto del carácter de Dios considerar primero cuál aspecto consi­ derar en segundo lugar etcétera. En otras palabras necesitamos alguna manera de catalogar los atributos de Dios. Este asunto no es tan trivial como pudiera pa­ recer. Hay la posibilidad de que adoptemos un orden equivocado de atributos o que hagamos tanto énfasis en algunos que no presentemos los demás apropiada­ mente. Se han usado varios métodos diferentes para clasificar los atributos de Dios. En este capítulo adoptaremos la clasificación que probablemente es la que más co­ múnmente se usa: los atributos incomunicables de Dios es decir los atributos de Dios que no comparte ni «comunica» a otros y los atributos comunicables de Dios los que Dios comparte o nos «comunica». Ejemplo de los atributos incomunicables de Dios serían su eternidad Dios ha existido por toda la eternidad pero nosotros no inmutabilidad Dios no cambia pero nosotros sí u omnipresencia Dios está presente en todas partes pero noso­ tros estamos presentes solo en un sitio a la vez. Ejemplos de los atributos comu­ nicables serían el amor Dios es amor y nosotros también podemos amar conocimiento Dios tiene conocimiento y nosotros igualmente podemos tener conocimiento misericordia Dios es misericordioso y nosotros también pode­ mos ser misericordiosos o justicia Dios es justo y nosotros también podemos ser justos. Esta clasificación de atributos de Dios en dos categorías principales es útil y la mayoría de las personas tiene un sentido inicial de cuáles atributos especí­ ficos se deben llamar incomunicables y a cuáles se les deben llamar comunicables. Así que tiene sentido decir que el amor de Dios es comunicable pero su omnipre­ sencia no. Sin embargo al reflexionar un poco más nos damos cuenta de que esta distin­ ción aunque útil no es perfecta. Eso se debe a que no hay atributo de Dios que sea completamente comunicable iY no hay atributo de Dios que sea completamente 159 Capítulo 11 El carácter de Dios: Atributos «incomunicables» ¿De qué manera es Dios diferente de nosotros EXPLICACIÓN Y BASE BÍBLICA A. Introducción al estudio del carácter de Dios 1. Cómo clasificar los atributos de Dios. Cuando se trata de hablar del carácter de Dios nos damos cuenta de que no podemos decir de una sola vez todo lo que la Biblia nos enseña en cuanto al carácter de Dios. Necesitamos decidir de alguna manera cuál aspecto del carácter de Dios considerar primero cuál aspecto consi­ derar en segundo lugar etcétera. En otras palabras necesitamos alguna manera de catalogar los atributos de Dios. Este asunto no es tan trivial como pudiera pa­ recer. Hay la posibilidad de que adoptemos un orden equivocado de atributos o que hagamos tanto énfasis en algunos que no presentemos los demás apropiada­ mente. Se han usado varios métodos diferentes para clasificar los atributos de Dios. En este capítulo adoptaremos la clasificación que probablemente es la que más co­ múnmente se usa: los atributos incomunicables de Dios es decir los atributos de Dios que no comparte ni «comunica» a otros y los atributos comunicables de Dios los que Dios comparte o nos «comunica». Ejemplo de los atributos incomunicables de Dios serían su eternidad Dios ha existido por toda la eternidad pero nosotros no inmutabilidad Dios no cambia pero nosotros sí u omnipresencia Dios está presente en todas partes pero noso­ tros estamos presentes solo en un sitio a la vez. Ejemplos de los atributos comu­ nicables serían el amor Dios es amor y nosotros también podemos amar conocimiento Dios tiene conocimiento y nosotros igualmente podemos tener conocimiento misericordia Dios es misericordioso y nosotros también pode­ mos ser misericordiosos o justicia Dios es justo y nosotros también podemos ser justos. Esta clasificación de atributos de Dios en dos categorías principales es útil y la mayoría de las personas tiene un sentido inicial de cuáles atributos especí­ ficos se deben llamar incomunicables y a cuáles se les deben llamar comunicables. Así que tiene sentido decir que el amor de Dios es comunicable pero su omnipre­ sencia no. Sin embargo al reflexionar un poco más nos damos cuenta de que esta distin­ ción aunque útil no es perfecta. Eso se debe a que no hay atributo de Dios que sea completamente comunicable iY no hay atributo de Dios que sea completamente 159

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160 11 : ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS incomunicable Eso será evidente si pensamos por un momento en algunas cosas que ya sabemos de Dios. Por ejemplo la sabiduría de Dios por 10 general se diría que es un atributo co­ municable porque nosotros también podemos ser sabios. Pero nunca seremos in­ finitamente sabios como Dios 10 es. Él nos da su sabiduría hasta cierto punto pero nunca por completo. De modo similar podemos tener una parte del conocimiento de Dios sin embargo nunca 10 tendremos por completo porque los pensamientos de Dios son más altos que los nuestros «más altos que los cielos sobre la tierra» Is 55:9. Podemos imitar el amor de Dios y tener parte en ese atributo hasta cierto punto pero nunca seremos infinitamente amorosos como Dios 10 es. Lo mismo con todos los atributos que normalmente se llaman «atributos comunicables» Dios en efecto nos participa algunos de ellos «hasta cierto grado» pero ninguno de esos atributos es completamente comunicable. Es mejor decir que esos atributos que llamamos «comunicables» son los que él «comparte más» con nosotros. Los atributos que llamamos «incomunicables» se definen mejor diciendo que son atributos de Dios que compartimos menos. Ninguno de los atributos incomuni­ cables de Dios carece por completo de alguna semejanza en el carácter del ser hu­ mano. Por ejemplo Dios es inmutable en tanto que nosotros cambiamos. Pero no cambiamos completamente porque hay algunos aspectos de nuestro carácter que casi siempre permanecen sin cambio: nuestra identidad individual muchos de nuestros rasgos de personalidad y algunos de nuestros propósitos de largo alcance permanecen sustancialmente sin cambio a través de muchos años y permanece­ rán en su gran parte incambiables una vez que seamos libres del pecado y empecemos a vivir en la presencia de Dios para siempre. Asimismo Dios es eterno y nosotros estamos sujetos a las limitaciones del tiempo. No obstante vemos algún reflejo de la eternidad de Dios en el hecho de que viviremos con él para siempre y disfrutaremos de la vida eterna así como tam­ bién en el hecho de que tenemos la capacidad de recordar el pasado y tener una fuerte percepción del futuro a diferencia de mucho de la creación divina cf. Ec 3:11. Los atributos divinos de independencia y omnipresencia son tal vez los que son más dificiles de ver reflejados en nuestra naturaleza pero incluso estos se pue­ den ver tenuemente reflejados en nosotros cuando nos comparamos con mucho del resto de la creación de Dios conforme llegamos a la edad adulta obtenemos cierto grado de independencia de otros para nuestra existencia y aunque no pode­ mos estar en más de un lugar al mismo tiempo tenemos la capacidad de actuar de maneras que tienen efecto en muchos lugares diferentes a la vez esto también nos separa de la mayoría del resto de la creación. Usaremos entonces las dos categorías de atributos «incomunicables» y «comu­ nicables» dándonos cuenta a la vez de que no son clasificaciones enteramente pre­ cisas y que en realidad hay muchos traslapas entre ellas. 2. Los nombres de Dios en la Biblia. En la Biblia el nombre de una persona es una descripción de su carácter. De igual manera los nombres de Dios en la Biblia son varias descripciones de su carácter. En un sentido amplio entonces el «nombre» de Dios es igual a todo 10 que la Biblia y la creación nos dice en cuanto a Dios. 160 11 : ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS incomunicable Eso será evidente si pensamos por un momento en algunas cosas que ya sabemos de Dios. Por ejemplo la sabiduría de Dios por 10 general se diría que es un atributo co­ municable porque nosotros también podemos ser sabios. Pero nunca seremos in­ finitamente sabios como Dios 10 es. Él nos da su sabiduría hasta cierto punto pero nunca por completo. De modo similar podemos tener una parte del conocimiento de Dios sin embargo nunca 10 tendremos por completo porque los pensamientos de Dios son más altos que los nuestros «más altos que los cielos sobre la tierra» Is 55:9. Podemos imitar el amor de Dios y tener parte en ese atributo hasta cierto punto pero nunca seremos infinitamente amorosos como Dios 10 es. Lo mismo con todos los atributos que normalmente se llaman «atributos comunicables» Dios en efecto nos participa algunos de ellos «hasta cierto grado» pero ninguno de esos atributos es completamente comunicable. Es mejor decir que esos atributos que llamamos «comunicables» son los que él «comparte más» con nosotros. Los atributos que llamamos «incomunicables» se definen mejor diciendo que son atributos de Dios que compartimos menos. Ninguno de los atributos incomuni­ cables de Dios carece por completo de alguna semejanza en el carácter del ser hu­ mano. Por ejemplo Dios es inmutable en tanto que nosotros cambiamos. Pero no cambiamos completamente porque hay algunos aspectos de nuestro carácter que casi siempre permanecen sin cambio: nuestra identidad individual muchos de nuestros rasgos de personalidad y algunos de nuestros propósitos de largo alcance permanecen sustancialmente sin cambio a través de muchos años y permanece­ rán en su gran parte incambiables una vez que seamos libres del pecado y empecemos a vivir en la presencia de Dios para siempre. Asimismo Dios es eterno y nosotros estamos sujetos a las limitaciones del tiempo. No obstante vemos algún reflejo de la eternidad de Dios en el hecho de que viviremos con él para siempre y disfrutaremos de la vida eterna así como tam­ bién en el hecho de que tenemos la capacidad de recordar el pasado y tener una fuerte percepción del futuro a diferencia de mucho de la creación divina cf. Ec 3:11. Los atributos divinos de independencia y omnipresencia son tal vez los que son más dificiles de ver reflejados en nuestra naturaleza pero incluso estos se pue­ den ver tenuemente reflejados en nosotros cuando nos comparamos con mucho del resto de la creación de Dios conforme llegamos a la edad adulta obtenemos cierto grado de independencia de otros para nuestra existencia y aunque no pode­ mos estar en más de un lugar al mismo tiempo tenemos la capacidad de actuar de maneras que tienen efecto en muchos lugares diferentes a la vez esto también nos separa de la mayoría del resto de la creación. Usaremos entonces las dos categorías de atributos «incomunicables» y «comu­ nicables» dándonos cuenta a la vez de que no son clasificaciones enteramente pre­ cisas y que en realidad hay muchos traslapas entre ellas. 2. Los nombres de Dios en la Biblia. En la Biblia el nombre de una persona es una descripción de su carácter. De igual manera los nombres de Dios en la Biblia son varias descripciones de su carácter. En un sentido amplio entonces el «nombre» de Dios es igual a todo 10 que la Biblia y la creación nos dice en cuanto a Dios.

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11 : ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS 161 Cuando decimos al orar: «santificado sea tu nombre» como parte del Padre Nuestro Mt 6:9 estamos pidiendo en oración que las personas hablen de Dios de una ma­ nera que le honre y que reflejen correctamente su carácter. Este honrar el nombre de Dios se puede hacer con acciones tanto como con palabras porque nuestras ac­ ciones reflejan el carácter del Creador a quien servimos Mt 5: 16. Honrar el nom­ bre de Dios es por consiguiente honrarle a él. El mandamiento «No pronuncies el nombre del Señor tu Dios a la ligera» Éx 20:7 es un mandamiento de que no des­ honremos la reputación de Dios ni por palabras que hablen de él de una manera necia o equívoca ni por acciones que no refleje su verdadero carácter. La Biblia da muchos nombres individuales de Dios todos los cuales reflejan al­ gún aspecto verdadero de su carácter. Muchos de estos nombres se toman de la ex­ periencia o emociones humanas a fin de describir partes del carácter de Dios en tanto que muchos otros nombres se toman del resto de la creación natural. En cierto sentido todas estas expresiones del carácter de Dios en términos de cosas que se hallan en el universo son «nombres» de Dios porque nos dicen algo verdadero en cuanto a él. Herman Bavinck en The Doctrine ofGod l da una lista larga de tales descripciones de Dios tomadas de la creación: a Dios se le compara con un león Is 31 :4 un águila Dt 32:11 un cordero Is 53:7 una gallina Mt 23:37 el sol Sal 84:11 el lucero de la mañana Ap 22:16 la luz Sal 27:1 una antorcha Ap 21:23 un fuego Heb 12:29 una fuente Sal 36:9 una roca Dt 32:4 un escondedero Sal 119:114 una torre Prov. 18:10 una polilla Salmo 39:11 una sombra Sa191:1 un escudo Sal 84:11 un templo Ap 21:22 y así por el estilo. Tomando de la experiencia humana Bavinck halla una lista incluso más exten­ sa que se reproduce aquí sólo en parte: A Dios se le llama novio Is 61: 10 esposo Is 54:5 padre Dt 32:6 juez y rey Is 33:22 guerrero Éx. 15:3 arquitecto y constructor Heb 11:10 pastor Sal 23:1 médico Éx 15:26 etcétera. Todavía más se habla de Dios en términos de acciones humanas tales como conocer Gn 18:21 recordar Gn 8:1 Ex. 2:24 ver Gn 1:10 oír Éx 2:24 oler Gn 8:21 gustar Sal 11:5 sentarse Sal 9:7 levantarse Sal 68:1 andar Lv 26:12 limpiar lágrimas Is 25:8 etcétera. A Dios se atribuyen emociones humanas tales como gozo Is 62:5 aflicción Sal 78:40 Is 63: 10 enojo Oer 7: 18-19 amor On 3: 16 odio Dt 16:22 ira Sal 2:5 etcétera. Aunque Dios no tiene un cuerpo fisico la Biblia usa varias partes del cuerpo humano para describir metafóricamente las actividades de Dios. La Biblia puede hablar de la cara o semblante de Dios Éx 33:2023 Is 63:9 Sal 16:11 Ap 22:4 ojos Sal 11:4 Heb 4:13 párpados Sal 11:4 orejas Sal 55:1 Is 59:1 nariz Dt 33:10 boca Dt 8:3 labios Oob 11:5 lengua Is 30:27 cuello Oer 18:17 brazos Éx 15:16 mano Nm 11:23 dedo Éx 8:19 corazón Gn 6:6 pie Is 66:1 etcéte­ ra. Incluso términos que describen características personales tales como bueno lHerman Bavinck The Doctrine ofGod trad. y ed. por William Hendriksen Eerdmans Grand Rapids 1951 pp. 86-89. 2AunqueJesucristo tiene ahora un cuerpo fisico como Dios-hombre el Padre y e Espíritu Santo no ni tampo­ co e Hijo antes de que fue concebido en e vientre de María. En las «teofanias» de Antiguo Testamento en las que Dios se apareció en forma humana esos cuerpos humanos eran solamente apariencias temporales y no per­ tenecian a la persona de Dios. 11 : ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS 161 Cuando decimos al orar: «santificado sea tu nombre» como parte del Padre Nuestro Mt 6:9 estamos pidiendo en oración que las personas hablen de Dios de una ma­ nera que le honre y que reflejen correctamente su carácter. Este honrar el nombre de Dios se puede hacer con acciones tanto como con palabras porque nuestras ac­ ciones reflejan el carácter del Creador a quien servimos Mt 5: 16. Honrar el nom­ bre de Dios es por consiguiente honrarle a él. El mandamiento «No pronuncies el nombre del Señor tu Dios a la ligera» Éx 20:7 es un mandamiento de que no des­ honremos la reputación de Dios ni por palabras que hablen de él de una manera necia o equívoca ni por acciones que no refleje su verdadero carácter. La Biblia da muchos nombres individuales de Dios todos los cuales reflejan al­ gún aspecto verdadero de su carácter. Muchos de estos nombres se toman de la ex­ periencia o emociones humanas a fin de describir partes del carácter de Dios en tanto que muchos otros nombres se toman del resto de la creación natural. En cierto sentido todas estas expresiones del carácter de Dios en términos de cosas que se hallan en el universo son «nombres» de Dios porque nos dicen algo verdadero en cuanto a él. Herman Bavinck en The Doctrine ofGod l da una lista larga de tales descripciones de Dios tomadas de la creación: a Dios se le compara con un león Is 31 :4 un águila Dt 32:11 un cordero Is 53:7 una gallina Mt 23:37 el sol Sal 84:11 el lucero de la mañana Ap 22:16 la luz Sal 27:1 una antorcha Ap 21:23 un fuego Heb 12:29 una fuente Sal 36:9 una roca Dt 32:4 un escondedero Sal 119:114 una torre Prov. 18:10 una polilla Salmo 39:11 una sombra Sa191:1 un escudo Sal 84:11 un templo Ap 21:22 y así por el estilo. Tomando de la experiencia humana Bavinck halla una lista incluso más exten­ sa que se reproduce aquí sólo en parte: A Dios se le llama novio Is 61: 10 esposo Is 54:5 padre Dt 32:6 juez y rey Is 33:22 guerrero Éx. 15:3 arquitecto y constructor Heb 11:10 pastor Sal 23:1 médico Éx 15:26 etcétera. Todavía más se habla de Dios en términos de acciones humanas tales como conocer Gn 18:21 recordar Gn 8:1 Ex. 2:24 ver Gn 1:10 oír Éx 2:24 oler Gn 8:21 gustar Sal 11:5 sentarse Sal 9:7 levantarse Sal 68:1 andar Lv 26:12 limpiar lágrimas Is 25:8 etcétera. A Dios se atribuyen emociones humanas tales como gozo Is 62:5 aflicción Sal 78:40 Is 63: 10 enojo Oer 7: 18-19 amor On 3: 16 odio Dt 16:22 ira Sal 2:5 etcétera. Aunque Dios no tiene un cuerpo fisico la Biblia usa varias partes del cuerpo humano para describir metafóricamente las actividades de Dios. La Biblia puede hablar de la cara o semblante de Dios Éx 33:2023 Is 63:9 Sal 16:11 Ap 22:4 ojos Sal 11:4 Heb 4:13 párpados Sal 11:4 orejas Sal 55:1 Is 59:1 nariz Dt 33:10 boca Dt 8:3 labios Oob 11:5 lengua Is 30:27 cuello Oer 18:17 brazos Éx 15:16 mano Nm 11:23 dedo Éx 8:19 corazón Gn 6:6 pie Is 66:1 etcéte­ ra. Incluso términos que describen características personales tales como bueno iHerman Bavinck The Doctrine ofGod trad. y ed. por William Hendriksen Eerdmans Grand Rapids 1951 pp. 86-89. 2AunqueJesucristo tiene ahora un cuerpo fisico como Dios-hombre el Padre y e Espíritu Santo no ni tampo­ co e Hijo antes de que fue concebido en e vientre de María. En las «teofanias» de Antiguo Testamento en las que Dios se apareció en forma humana esos cuerpos humanos eran solamente apariencias temporales y no per­ tenecian a la persona de Dios.

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162 11 : ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS misericordioso lleno de gracia justo santo recto y muchos más son términos cuyo significado nos es familiar mediante una experiencia de estas cualidades en otros seres humanos. E incluso esos términos que parecen menos relacionados a la creación tal como eternidad o inmutabilidad los entendemos no intuitivamente sino al negar conceptos que conocemos por experiencia eternidad es no estar limi­ tado por el tiempo e inmutabilidad es no cambiar. El punto de compilar todos estos pasajes es mostrar primero que en uno u otro sentido toda la creación nos revela algo de Dios y que la creación más alta espe­ cialmente el hombre que está hecho a imagen de Dios le revela más completa­ mente. La segunda razón para mencionar esta larga lista es mostrar que todo lo que sa­ bemos de Dios partiendo de la Biblia nos viene en términos que entendemos por­ que describen acontecimientos o cosas comunes a la experiencia humana. Usando un término más técnico podemos decir que todo lo que la Biblia dice de Dios usa len­ guaje antropomó1fico es decir lenguaje que habla de Dios en términos humanos. 3 Ha ha­ bido quienes tienen problemas con el hecho de que hay lenguaje antropomórfico en la Biblia. Pero esto no debería ser problema para nosotros porque para que Dios nos enseñe cosas que no conocemos por experiencia directa tales como sus atributos tiene que enseñamos en términos que nosotros conocemos. Por eso todo lo que la Biblia dice en cuanto a Dios es «antropomórfico» en un sentido am­ plio hablar de Dios en términos bien sea humanos o en términos de la creación que conocemos. Esto no quiere decir que la Biblia nos da ideas erradas o equívo­ cas en cuanto a Dios porque esta es la manera en que Dios ha escogido revelarse a nosotros y revelarse verdadera y acertadamente. Con todo debe advertimos a no tomar ninguna de estas descripciones por sí sola y aislada de su contexto inmediato o del resto de lo que la Biblia dice en cuanto a Dios: Si lo hiciéramos corremos el riesgo de malentender o de tener un cuadro desequilibrado o inadecuado de quién es Dios. Cada descripción de uno de los atributos de Dios se debe entender a la luz de todo lo demás que la Biblia nos dice en cuanto a Dios. Si no recordamos esto inevitablemente entenderemos erróneamente el carácter de Dios. Por ejemplo tenemos una idea del amor por la experiencia humana. Eso nos ayuda a entender lo que la Biblia quiere decir cuando dice que Dios es amor pero nuestro entendimiento del significado de «aman al aplicarlo a Dios no es idéntico a nuestra experiencia con el amor en las relaciones humanas. Así que debemos aprender de ver actuar Dios a través de la Biblia y de los demás atributos de Dios que se nos dan en la Biblia así como de nuestras experiencias del amor de Dios en nuestra vida para poder refinar nuestra idea del amor de Dios de una manera apropiada y evitar malentendidos. Así que el lenguaje antropomórfico en cuanto a Dios es veraz cuando aparece en la Biblia pero se puede entender correctamente 3«Antropomórfico» viene de dos palabras griegas: antropos «hombre» y moifé «forma». Una descripción antro­ pomórfica de Dios describe a Dios en formas humanas o términos humanos. 4Este error lo harían por ejemplo los que aducen que Dios tiene un cuerpo humano porque la Biblia habla de ojos oídos boca etc. Por el mismo razonamiento deberían decir también que Dios se parece a un león un Cor­ dero un águila fuego roca gallina fuente sol escudo sombra y un templo ¡todo a la vez El error es no recono­ cer que estas son metáforas que nos hablan del carácter de Dios pero que Dios mismo es «espíritu» In 4:24 y no tiene cuerpo material. 162 11 : ATRIBUTOS INCOMUNICABLES DE DIOS misericordioso lleno de gracia justo s