La Sobreproteccion de Nuestros Hijos POR ALBA ROSA

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el excesivo cariƱo que les podemos tener a nuestros hijos

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Una pregunta ĀæSomos demasiado sobreprotectores con nuestros hijos? pensemos te felcito

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Added: September 04, 2008 This Presentation is Public 
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Slide 1:LA SOBREPROTECCION EN NUESTROS HIJOS ARAC


Slide 2:Les hablare de un tema es muy interesante y muy importante para nosotros como padres que somos y la tarea tan importante que tenemos en las manos que es la crianza y de nuestra habilidad de que nuestros hijos sean personas bien formadas. Ahora veamos primero que quiere decir sobreprotección es el cariño excesivo que tienen por las personas que se ama, que conlleva a una dependencia y la necesidad de controlar a la otra persona. La sobreprotección en realidad oculta un rechazo inconsciente. Se sobreprotege porque en el fondo hay sentimiento de culpa por el rechazo que se siente. Proteger a los hijos es necesario pero sobreprotegerlos es dañino, aunque siempre va a ser mucho mÔs desbastador el abandono


Slide 3:La sobreprotección y la dependencia como modelos de crianza A muchos les parecerĆ” extremo este caso; sin embargo, la dependencia y la sobreprotección pueden llevar a mamĆ”- hijos a conductas impensables.. Este tema tiene un trasfondo sociocultural porque las mujeres siempre estamos posicionadas en roles de cuido. El buen papel de mamĆ” o de esposa depende de la calidad de cuido que demos a quienes nos rodean. Desde niƱas somos educadas para cuidar y servir. Cuando vemos a niƱitas jugando con muƱecas vigilamos que el juego incluya el rol de cuido: ā€œmira tu bebĆ© tiene hambreā€, ā€œmira, tenĆ©s que cuidar a tu bebĆ©ā€, ā€œasĆ­ no se agarraā€, ā€œĀ”ya durmió la siestaā€ā€¦ sin embargo, si vemos a un niƱo agarrar el mismo muƱeco, rĆ”pidamente le buscamos un carrito o un juguete para niƱo, en muchos casos inclusive se le hace manifiesta la censura: ā€œeso es de niƱas y tu eres un niƱoā€. Las mujeres somos calificadas socialmente desde la forma en la que ejercemos nuestra maternidad o desde la forma en la que llevamos nuestra casa y nuestro matrimonio..


Slide 4:Criar hijos dependientes, es como conformarse con el gateo, aĆŗn y cuando puedan llegar a caminar y hasta correr; es como darles cereal en papilla toda la vida, cuando ya tienen dientes para masticar una deliciosa pieza de pollo… Los niƱos que son criados bajo el espejismo de la sobreprotección, son poco tolerantes a cambios, resuelven todo mediante llantos, evaden los contactos sociales o las situaciones nuevas, sintomatizĆ”n frecuentemente con dolores de estomago, de cabeza, de cualquier cosa; inclusive algunos llevan los sĆ­ntomas al extremo convirtiĆ©ndolos en vómitos y diarreas que son los mĆ”s comunes. En ausencia de la mamĆ”, buscan a quien pegarse: maestras, abuelitas, tĆ­as. Recurren mucho al juego solitario, tienen ataques de pĆ”nico cuando se descubren solos o cuando sus papĆ”s se atrasan en buscarlos y tienen que esperar, les es difĆ­cil separarse de sus padres, por eso siempre andan en ceremonias, fiestas, aniversarios y otras actividades que son exclusivas para adultos.


Slide 5:Las conductas inseguras en sus hijos e hijas no surgieron de la nada; la dependencia, la sobreprotección, la falta de estĆ­mulo en la independencia y los apegos enfermizos son el fruto de una vinculación enfermiza. Crecen viviendo este tipo de conflictos: No se donde empiezo yo y donde termina el otro, necesito que me digan si lo que estoy haciendo esta bien, mal o si les gusta o no les gusta y si no lo hago bien; requiero que me indiquen la manera de hacerlo…. Es como si ocupĆ”ramos recetas para resolver todo lo que sucede; pero, Āædónde queda la espontaneidad?, ĀæserĆ” que el aprendizaje por error no es vĆ”lido?, o que Āæexiste una forma de hacer las cosas para que no sufra quien mĆ”s amo? …. Resultan siendo personas que necesitan supervisión, aprobación y refuerzo en todo lo que hacen. El seƱalamiento de una simple equivocación puede desencadenar una crisis fatal: ā€œ no sirvo para nada, siempre me equivoco, esto no me enseƱaron a hacerlo, necesito que me ayudenā€¦ā€ En muchos casos terminan convirtiĆ©ndose en personas rĆ­gidamente metódicas, porque seguir un mĆ©todo reduce el riesgo de equivocarse, y eventualmente pueden desviar la atención y la responsabilidad a quien les enseñó el mĆ©todo.


Slide 6:DetrĆ”s de la sobreprotección hay un discurso encubridor: te hago las cosas porque creo que no vas a ser lo suficientemente capaz de hacerlo por vos mismo. SI! Estos son. Una seƱora me decĆ­a enojada que eso no era cierto, que su forma de demostrarle su amor a sus hijos era consintiĆ©ndolos y chineĆ”ndolos… sin embargo, cuando estos empezaron a transitar por la temida adolescencia y la tempestuosa juventud; resultó que sus hijos tenĆ­as pocas herramientas sociales, buscaban en la secundaria y en los trabajos, personas que los asumieran y les dijeran paso por paso lo que debĆ­an de hacer. Cuando se dieron cuenta que la vida no les funcionaba asĆ­; uno optó por hacerse un mundo paralelo, se aisló y evitó relacionarse mĆ”s allĆ” de lo necesario. Curiosamente, la apuesta laboral apuntó a un trabajo independiente que podĆ­a realizarse desde la ā€œcomodidadā€ de su casa y la comunicación se limitó al uso de internet y solo cuando fuese necesario a la telefónica. En el otro caso; su hijo adolescente al verse tan ā€œinĆŗtilā€ socialmente hablando, empezó a sintomatizar. De pronto, cualquier situación podĆ­a generarle altas dosis de frustración y dolor que se convertĆ­an en depresión y que buscaban salida por las ideas suicidas. Estas dinĆ”micas y formas de relacionarse se tejen desde la infancia, tienen sus raĆ­ces en los patrones de crianza que tuvieron nuestros padres y en lo que la sociedad nos impone…. Entonces, ĀæquĆ© hacemos?


Slide 7:Para quienes tienen hijos adolescentes, como lograr establecer un dialogo con ellos, es tarea difĆ­cil, pero necesaria. La responsabilidad recae en los adultos, mas allĆ” que el reclamo permanenteĀ  de comunicación o reproche por falta de esta, es continua en los adolescentes. No debemos de perder de vista que el vĆ­nculo padres- hijos, se establece y elabora, incluso antes del nacimiento. A cualquier padre, madre que se le pregunte, que desean para sus hijos, en una gran mayorĆ­a va a contestar ā€œque sean felicesā€, pero no siempre concuerda la felicidad que aspiran los padres con la de los hijos. Todos los padres tratamos de preservar a nuestros hijos de los errores o dificultades que vivimos, pero hay que tener en cuenta queĀ  ademĆ”s de que hay una generación de por medio, que hace que los códigos cambien, las experiencias y fracasosĀ  hay que experimentarlos para aprender de ellos. Por lo que es imposible queĀ  mantengamos a nuestros hijos en una burbuja, ellos irĆ”n transitando el camino. Los hijos, no son nuestrosā€ son de la vidaā€ y para esta es que debemos prepararlos y orientarlos, atravesando distintas etapas con ellos .


Slide 8:Ser padres de adolescentes En el proceso de crecimiento, la cercanĆ­a y la distancia son necesarias con los jóvenes en una comunicación abierta Los adolescentes acostumbran a desplegar una curiosa combinación de madurez e infantilismo durante el proceso de crecimiento; a veces estĆ”n muy cerca de los padres, en otros momentos se distancian abruptamente. Sabemos que durante esta etapa el joven comienza a construir su propia identidad, para lo cual requiere romper con las figuras paternas. Son repetidos los desencuentros con los padres, tema que les tomarĆ” aƱos resolver. Un buen desarrollo implica que, finalmente, el joven logre separarse y diferenciarse de sus progenitores. Esto le permite sentirse autónomo, con la madurez y fuerza necesarias para dominar aquellos obstĆ”culos que el medio ambiente le presentarĆ” en su travesĆ­a a la adultez. Presencia vs. Vigilancia En esta etapa se requiere que los padres estĆ©n muy presentes, dispuestos a dialogar y negociar, sin evitar el conflicto ni ceder en cuanto a lĆ­mites y reglas. La claridad en las normas es necesaria porque da seguridad y tranquiliza al adolescente, aunque es importante no caer en medidas extremas o excesivamente autoritarias; lo que da pie a una ruptura en la relación y engendra miedo y desconfianza. El no ā€œporque noā€, no sirve, es necesario dar las razones de la negativa. Los padres deben mantenerse en su papel de cabeza de familia y no convertirse en amigos o camaradas de sus hijos. La consecuencia mĆ”s grave de la educación permisiva es la falta de conciencia en los jóvenes, pues no serĆ”n capaces de interiorizar las normas para regir su propia vida. Es muy importante ayudarles a hacerse responsables de sus actos, sin permitirles que se libren de las consecuencias naturales que se derivan de ellos.


Slide 9:La sobreprotección crea limitaciones El exceso de protección a los hijos, tratar de evitar las penas y dolores que la vida les trae, impidiendo que se esfuercen o que enfrenten dificultades fomenta la dependencia e incompetencia en los jóvenes, les impide crecer, destruye la autoestima e incapacita para la autosuficiencia. Es preciso acompañar a los adolescentes en el descubrimiento de sus anhelos e ideales, respetar sus sueños y potenciar el desarrollo de herramientas necesarias el logro de sus metas. Ayudarlos a tolerar las frustraciones, que provocan intensos sentimientos de rabia, por la necesidad de inmediatez propia del adolescente y de nuestros tiempos. Otro aspecto fundamental en la adolescencia es el proceso de autoconocimiento, los padres pueden contribuir a que sus hijos vayan entendiendo las razones de su comportamiento: ¿qué les hizo sentir rabia o pena? ¿CuÔndo lo sintieron? ¿por qué? Poder dialogar en cuanto a la interacción que se da en la familia es fundamental para irse entendiendo, tanto en la relación con otros como consigo mismo y provee la posibilidad de una relación mÔs honesta y adulta.


Slide 10:Por ultimo quiero decirles que ahí fuera, en el mundo, hay gente que les harÔ daño es algo que debe descubrir por ellos mismo, hay que darles la oportunidad de aprender, igual que un día la tuvieron los padres. También hay que tener en cuenta que las necesidades que los padres no vieron satisfechas en su infancia no van a ser las mismas que tendrÔs los hijos. Si unos padres quisieron ser pianistas de pequeños y no llegaron a serlo, se debe saber que quizÔ el hijo no quiera ser también pianista, a lo mejor le gusta el deporte y deben respetar su opinión, escucharlos y comprenderlos, aunque no sea lo que los padres habíamos soñado que fuera Tengamos presente nosotros que somos padres que nuestros hijos no tienen una deuda pendiente con los padres, aunque les hayamos dado la vida GRACIAS ARAC


Slide 11:Es muy comĆŗn escuchar la fraseā€ no logro que me ayude en casa, hacer un mandado, levantar una tazaā€, conversación que se habla entre madres, en la terapia o en reuniones familiares. Y tambiĆ©n escuchamos, que a la inversa, cuando van a la casa de algĆŗn amigo, lo hacen sin que nadie se lo pida. AdemĆ”s de la rebeldĆ­a propia del adolescentes, los padres debemos entender que el chico se siente mal demostrando, a las personas que estĆ” mĆ”s ligado, lo que les debe. Esta conducta en su casa les da cierta seguridad, y es importante que en esta etapa la tengan. Cuando van creciendo y haciĆ©ndose adultos, podrĆ”n decirles a los padres todo lo que le deben y tambiĆ©n reprocharle un poco lo que en el pasado los molestaron, con consejos, prohibiciones y limites. Para esto los padres debemos que tener paciencia y esperar el momento, que sin duda llega. Lo que el adolescente hace es separarse de una relación demasiado próxima, si bien el abandono no es bueno, tampoco lo es una excesiva proximidad. No pensemos que ser padres de adolescentes es la tarea mas difĆ­cil, solo que hay que cumplir roles que son pesados para los padres y tediosos para los hijos. Uno de ellos son los lĆ­mites. Al adolescente le molestan muchos los lĆ­mites, pero a la vez sienten en estos lĆ­mites que sus padres se ocupan de Ć©l. Son sentimientos muy contradictorios en esta etapa, por un lado quieren que se ocupen y por otro se sienten invadidos ante tanta cercanĆ­a. Los padres tienen que encontrar el equilibrio entre el abandono y la sobreprotección que los agobia, los hace sentir perseguidos. El adolescente precisa su espacio, pero hay que saber hasta dónde podemos dejar que llegue este espacio, esta libertad. Muchas veces precisamos la orientación de un profesional, que nos ayude a encontrar el punto medio, para no sufrir este pasaje y dejar que nuestros hijos transiten por una adolescencia feliz