Slide 2:
“Mi alma esta triste hasta el punto de morir” ¡Oh Salvador mío!, ¿cómo no traspasan mi corazón estas palabras y le hieren con herida mortal, viéndote a Ti entristecido con tristeza de muerte por mi causa?
¡Oh Virgen Santísima, si oyeras estas palabras, cuchillos de dolor atravesarían tu purísima alma, al estar tan unida con la de tu Hijo, que tan triste estaba.
¡Oh pecado mortal, cuán grave eres, pues causas en Cristo tristeza mortal!
Slide 3:
“Velad conmigo y orad,
porque no entréis en tentación” …El remedio de tus tristezas es hablar conmigo en la oración. Es único remedio para no caer en
las tentaciones y no perecer en los peligros. Velad en mi compañía y como Yo velo, imitándome a Mí. Ayúdame, dulcísimo Jesús, para que siempre vele contigo,
gastando los días en trabajar y las noches en orar, y días y noches en obedecer
a quien siempre veló, oró y trabajo por mi salvación.
Slide 4:
..y comenzó a entristecerse y a estar afligido,
a tener miedo y tedio. ¡Oh amado Jesús!, gracias te doy por este principio que diste a tus trabajos, tomando lo que había de ser aumento de ellos; concédeme que por tu amor me prive de cualquier gusto sensible y me ofrezca a beber el cáliz de tu Pasión, puro como le bebiste. Concédeme Señor, tal esfuerzo en tu servicio, que ni el temor me acobarde, ni el tedio me oprima, ni la tristeza me consuma. Amén Se privó voluntariamente de
toda alegría sensible. Tomó voluntariamente los afectos
contrarios de temor y tristeza
Slide 5:
¡Oh Padre celestial!, si es posible, pase de mí este cáliz de amargura que me aflige; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que Tú quieres. ¡Oh altísima oración! ¡Oh excelentísima resignación! ¡Oh maestro de oración y de obediencia, cuán alta lección me das de estas dos virtudes! Abre mis ojos para que la entienda, y mis oídos para que la oiga y cumpla.
Slide 6:
¿No pudisteis velar una hora conmigo? ¡Oh Señor, cuán justamente merezco ser reprendido, pues velando Tú, duermo yo, y no sólo no velo una hora, ni aún media hora velo como debo, llevado por mi flojedad!. Más Tú que ves que mi carne es débil, socórreme en mis flaquezas
para que no me canse de velar en tu compañía.
Slide 7:
..todo lo que allí sucedió fue para nosotros
río inmenso de misericordia, aunque para Él fue arroyo impetuoso de tristezas y trabajo. Dame, Salvador mío, licencia para que te acompañe
y pase contigo por el arroyo de los trabajos y penas,
pues todos serán para mí valle de olivas y misericordias.