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2-¿Qué hábitos tengo para estudiar?
El método de estudio que utilicemos a la hora de estudiar tiene una importancia decisiva ya que los contenidos o materias que vayamos a estudiar por sí solos no provocan un estudio eficaz, a no ser que busquemos un buen método que nos facilite su comprensión, asimilación y puesta en práctica.
Es fundamental el Orden. Es vital adquirir unos conocimientos, de manera firme, sistemática y lógica, ya que la desorganización de los contenidos impide su fácil asimilación y se olvidan con facilidad.
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Recomendaciones para diseñar un buen método de estudio.
Organización del material de trabajo. “Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa”
Distribuir el tiempo de forma flexible, adaptada a cambios y a circunstancias.
Tener en cuenta las dificultades concretas de cada materia.
Averiguar el ritmo personal de trabajo
Ser realista y valorar la capacidad de comprensión, memorización, ...
Comenzar por los trabajos más difíciles y dejar los más fáciles para el final.
Memorizar datos, entenderlos y fijarlos.
No estudiar materias que puedan interferirse: Ej., vocabulario de ingles con el de alemán.
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3-¿Qué hábitos de estudio conozco? Los hábitos de estudio son el mejor y más potente
predictor del éxito académico, mucho más que el nivel
de inteligencia o de memoria. Lo que determina nuestro
buen desempeño académico es el tiempo que
dedicamos y el ritmo que le imprimimos a nuestro
trabajo.
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Durante la educación secundaria, por lo general vamos
incorporando unos hábitos de estudio de manera no
sistemática, ya que no suelen enseñarse directamente.
Al iniciar la universidad no sólo tenemos más contenido
y niveles de exigencia, sino que tenemos menos
control externo, porque vivimos solos, porque nuestro
entorno inmediato nos supervisa menos, y porque el
estilo pedagógico es diferente (menos exámenes y controles periodicos.
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De esta manera nosotras estudiamos